Por "x" o "y" acontecimiento en un universo, la actitud de un individuo puede variar infinitamente. Por ejemplo una pony en el universo "A" es amable y cariñosa mientras que su contraparte en el universo "B" es ruda y fría.


-Por Celestia… Musito la pegaso azul al leer el titular de aquel periódico. Rarity la miro con angustia, sus ojos se encontraron, suponiendo que la otra sabía bien quien había escrito aquel titular en el periódico.

-¿Qué hacemos ahora Rainbow? Cuestiono la unicornio blanca con un tono preocupado, alarmado. La pegaso azul frunció el ceño.

-Prepara a todos para esto, pensaran seguramente que fue algo hecho por nosotros y se emocionaran, dile a Bronze Water que posponga la Operación Blacky para la noche. Exclamo Rainbow Dash, separándose de la otrora modista y dirigiéndose a su armario.

-¿Qué vas a hacer tu? Inquirió Rarity en un tono angustiado. La pegaso salió del armario con un montura para su lomo, gafas para volar y dos pistolas Quad Tiro.

-Prepararme para ir a buscarla. Respondió, guardando las dos armas en la montura, una a cada lado. La unicornio solo frunció su ceño y asintió, entendiendo de quien hablaba su amiga. Salió de la habitación galopando, siendo seguida de atrás por Rainbow, quien apretó sus dientes en rabia.

-Demonios Pinkie, tenías que hacer esto justo ahora. Susurró algo molesta y preocupada. Rápidamente las dos cruzaron la puerta hacia el patio, siendo recibidas por la luz del sol de la mañana.

-Mi comandante. Dijo una voz masculina a su lado, las dos se dieron media vuelta y vieron a un pony unicornio naranja de ojos grises haciendo un saludo militar. Llevaba una armadura dorada equestriana de la guardia real junto a un casco estilo espartano, ocultando así su crin. Su cola no obstante era una azul oscura, corta. Atrás del unicornio había cinco ponys guardias reales, todos con la armadura equestriana y un casco común.

-Descanse Capitán Bronze Water. Indico Rainbow Dash, recordando que ella era la líder de lo que quedaba de la resistencia equestriana. El unicornio militar obedeció y se postro firme.

-Estamos listos para iniciar la Operación Blacky. Revelo el pony con un tono de voz firme, Rainbow solo se llevó un casco a la frente y soltó un bufido, exasperada. Rarity por su parte sonrió muy levemente al ver la reacción de la pegaso.

-Cancelen la Operación Blacky, ha surgido una situación inesperada y debo atenderla personalmente. Ordeno el Elemento de la Lealtad, los soldados se vieron confundidos. El capitán levanto su casco para pedir la palabra, a lo que Rainbow le concedió el derecho.

-¿Podría informarme cual es la situación? Mis muchachos y yo podríamos ayudar y más si se trata de patear flancos de batas negras, ¿¡A que si mis corceles!? Pregunto con fiereza, de inmediato un rugido poderoso sonó de los cinco guardias reales, uno de los últimos retazos del antiguo ejército equestriano. Rainbow sonrió con complicidad, le gustaba cuando sus camaradas en armas tenían un buen ánimo para pelear.

-¿Están seguros? No los oí bien…

Rápidamente los seis guardias reales volvieron a rugir con fuerza y determinación, desde el fondo de sus tripas. Se levantaron en dos patas y se lanzaron al suelo, sonando con dureza sus cascos y haciendo un eco que recorrió todo el patio.

-Muy bien, si de verdad me quieren ayudar deben esperar hasta la tarde para la Operación Blacky. De esta manera ustedes tendrán mucho más tiempo para prepararse mejor y no fracasar- Ofreció la pegaso azul, al instante vio como los guardias reales se iban a negar a esa propuesta- ¿A Shining Armor o a Flash Sentry le gustaría que fracasaran? Inquirió el elemento de la lealtad. Los soldados rebeldes dieron un rugido en respuesta, negando aquella pregunta.

-Bien, pueden retirarse. Dijo Rainbow Dash, los equinos hicieron un saludo militar y se marcharon hacia una de las puertas para desaparecer tras de esta. Rarity, quien siempre quedaba como una espectadora, solo podía maravillarse con el espíritu y la firmeza que demostraban aquellos ponys, luchadores de la libertad y la armonía.

-De verdad que si son equinos excepcionales. Menciono la unicornio blanca con seguridad, la pegaso azul no obstante la miro con una ceja alzada.

-¿Qué tan poderosa es tu magia? Cuestiono la yegua peli-arcoíris. Su amiga solo se extrañó ante la pregunta.

-¿Por qué? Inquirió con duda, la pegaso rodó los ojos con exasperación.

-¿De qué forma podemos llegar rápidamente a Canterlot si nosotras estamos aquí? Pregunto retórica, esperando que la unicornio se diera cuenta de la respuesta. Rarity frunció su ceño y pensó. Al instante comprendió lo que quería decir Rainbow. Su semblante se mostró inseguro.

-No lo sé Rainbow… La distancia es mucha…

-Eso no me importa, confió en ti y en tu capacidad mágica. Además sé que tú quieres tanto como yo rescatar a Pinkie. Menciono la pegaso azul con seriedad, mirando fijamente a la otrora modista, quien solo se sonrojo un poco por las palabras de Dash. Meneo su cabeza levemente, trago saliva secamente y mostró un semblante serio.

-P-Podríamos terminar en cualquier sitio… Indico la unicornio blanca con incertidumbre. Rainbow solo asintió, aceptando. Rarity suspiro con profundidad, encendió su cuerno en un aura azul, cerró los ojos, extendió su casco derecho superior hacia la pegaso, esta lo tomo y la otrora modista respiro hondamente. De inmediato la magia de su cuerno se mostró más agresiva, más brillante. En unos segundos las dos desaparecieron del patio de su refugio.


Las dos reaparecieron en un claro, tambaleándose un poco por el viaje que habían tenido. Rarity se lanzó al suelo y respiro entrecortadamente, sintiéndose fatigada por la cantidad de magia que había que tenido que reunir. Rainbow observo su alrededor, sintió un golpe en la nostalgia y en la moral cuando vio el pueblo de Ponyville siendo iluminado por la temprana luz del sol.

-¿Estas bien? Inquirió la pegaso azul sin mirar a la unicornio, analizando su alrededor en busca de enemigos. La otrora modista la miro de reojo.

-S-Si… solo fue el esfuerzo. Afirmo la pony peli-morado. Su mirada se dirigió al pueblo de Ponyville, un sentimiento de tristeza y de añora tomo lugar en su corazón. Una lagrima solitaria intento escapar de su ojo izquierdo, sin embargo la contuvo. No había necesidad de llorar, pues tenía la esperanza de algún día pisar el pueblo nuevamente como su liberadora.

-Felicidades Rarity, nos trajiste bastante cerca de Canterlot. Comentó Rainbow Dash a su lado, extendiéndole el casco para que ella se levantara. Rarity sonrió levemente con orgullo y acepto la ayuda.

-Se dice gracias, querida. Indico la otrora modista levantándose del suelo y limpiándose la tierra de sus patas. El elemento de la lealtad sonrió cómplice y con seguridad.

-¿Oh? ¿Recuperando la confianza tan rápido? Cuestiono la pegaso azul con un tono jocoso, la modista asintió y arregló su peinado con su casco.

-Para este punto toda la casa de Pinkie debe estar rodeada. ¿Cómo planeas sacarla de allí? Cuestiono la pony con un semblante algo preocupado, nervioso. El sentimiento de que Pinkie estuviera en peligro era un catalizador para su angustia y su miedo. Hacia muchísimo tiempo que ellas no estaban reunidas…

-Te olvidas que soy Rainbow Dash, la pegaso más genial y asombrosa de la historia. Exclamo la yegua azul con arrogancia, alzando sus alas y resplandeciendo estas con el sol. Rarity no obstante alzo una de sus cejas con escepticismo.

-Ya… ¿Qué hay de las decenas de ponys batas negras que están allí para arrestarla? Estoy bastante segura de que no les agradara en lo más mínimo que el elemento de la lealtad les arrebate a su prisionera. Aseguro la otrora modista, la pegaso solo bufo.

-No serán problema, tu asegúrate de tener listo el hechizo para escapar de vuelta al refugio. Indico Rainbow Dash, elevándose del suelo con sus alas y preparándose para volar. Rarity sintió un estrujo en su corazón.

-¡Rainbow Dash!- Llamo con fuerza, la susodicha se dio media vuelta, sus pares de ojos se encontraron- C-Cuídate… Dijo la unicornio blanca con lentitud, sus mejillas se tornaron rojas y desvió su semblante con vergüenza. La pegaso sufrió lo mismo, mordió su labio inferior, en la incertidumbre de decir algo así frente a ella…

-Lo haré… p-por ti… Exclamo, su cara se mostró totalmente roja y alzo en vuelo inmediatamente, escapando del bochorno. Rarity solo sintió un vuelco en su corazón, su cara adquirió el mismo color que el de la pegaso.

-"T-Te quiero" Pensó la unicornio blanca mientras veía la estela que dejaba Rainbow en el cielo. Una estela muy hermosa a su parecer. Jamás pensó que pudiera fascinarle tanto


Rainbow Dash llego rápidamente a Canterlot, se detuvo en seco frente a la ciudad, encima de una nube, su mente no estaba enfocada en la tarea a casco, estaba distraída, pensando en las últimas palabras que intercambio con Rarity, sintió la pena invadirla nuevamente cuando recordó las suyas.

-"…Estúpida ¿¡Por qué demonios dije algo como eso!?" Cuestiono la pony peli-arcoíris con un rostro avergonzado. Su vida estaba destinada exclusivamente a liberar a Equestria, no podía siquiera pensar en esa clase de emociones y ahí estaba, dedicándole esas palabras a ella…

-"Joder… espero que ella se lo haya tomado como una broma…" Deseo la pegaso azul, meneo su cabeza, ahora debía concentrarse en su misión. Debía encontrar el condenado edificio donde vivía Pinkie… No obstante la dura realidad le dio una cachetada cuando se percató de que sería imposible adivinar donde vivía la pony rosada, pues Canterlot era una ciudad grande, repleta de edificios burocráticos y apartamentos.

-Debo buscar el edificio donde estén ellos… Razono Rainbow, una sonrisa segura se colocó en su rostro. Con rapidez se lanzó en picada hacia la ciudad y comenzó a recorrer la misma, atrayendo la atención de todos los ponys transeúntes, quienes miraban impresionados una situación atípica en sus nuevas vidas.

Miro hacia atrás, notando como había ya varios batas negras tras suyo, esperando capturarla. Una sonrisa burlona se mostró en su rostro.

-¡Buena suerte en atraparme ilusos! Se mofó, sacando la lengua. Los pegasos batas negras aumentaron la velocidad, a lo que Rainbow ensancho su sonrisa presumida e hizo lo mismo. Se enfocó nuevamente al frente, viendo que había numerosos ponys Betas en su camino. Con agilidad los esquivo a todos, demostrando a su vez que no estaba oxidada en el arte de volar.

Viro una esquina, noto un edificio alto. Sus ojos procesaron todo en cámara lenta. Los batas negras en la calle moviéndose de un lado a otro, asomados en unas de las ventanas del último piso, extendiendo sus cascos hacia abajo. Los pegasos lanzándose en picada hacia el suelo. Su melena rosada yéndose hacia atrás por la acción del viento. Su cuerpo rosado dejándose caer. Sus pupilas violetas se contrajeron hasta su mínima expresión.

-¡NO! Bramo con fuerza, miedo, angustia, temor, horror. Los ponys al lado suyo solo se vieron sorprendidos y asustados.

Se dio un impulso con el suelo, lastimando sus cascos en el proceso pero el dolor solo la hizo apretar los dientes, no detenerse. Ella estaba cayendo a su muerte, ella estaba en caída libre. Ellos no la iban a poder atrapar. Oyó un grito de júbilo lejano.

-NO, NO, NO, NO, NO, NO- Decía desesperada la pegaso, forzando al máximo sus alas para alcanzar la máxima velocidad posible. Cada vez ella estaba más cerca suyo y del suelo. Era cuestión de segundos.


Pinkie abrió los ojos nuevamente, esperando las puertas doradas del reino del más allá y esperándola detrás de estas estarían todas sus amigas y todos los ponys que alguna vez ella amo. Ya no sufriría más, ya sería totalmente libre de temor y miedo.

Sus ojos enfocaron la ciudad de Canterlot pasar rápidamente, siendo borrosa y notando que estaba a un nivel considerable del suelo. De inmediato se contrajeron en demasiá, mientras su respiración se agitaba. ¿La caída no la había matado? ¿Los policías dorados la habían atrapado justo a tiempo? No podía ser, no debía ser. Forcejeo rápidamente para escapar de su captor. Miro hacia arriba. Sus ojos se expandieron totalmente, su garganta quedo seca y balbuceos incomprensibles salieron de sus labios, mientras su corazón se encogía.

-R-Rainbow… Finalmente atino a decir en un susurro, anonadada. La pegaso pareció percatarse de que el forcejeo había acabado y miro hacia abajo. Una sonrisa llena de felicidad y alivio se asomó por su rostro.

-P-Pinkie… Musito de vuelta con la alegría contenida. La pony terrestre sonrió deslumbrada, la sorpresa fue mucha, un repentino cansancio la abrumo completamente y cayo inconsciente. Rainbow se alarmo un poco por esto pero lo atribuyo a la altura en la que estaba Pinkie. Sin embargo tenía problemas más grandes que ese. Frunció su ceño, miro hacia atrás y noto como dejaba Canterlot atrás y al menos cien ponys pegasos batas negras estaban tras ella. Traían armas largas y eran evidentes sus intenciones. Vio con algo de temor como algunos apuntaban sus rifles a ella... o mejor dicho, a sus alas. Sus pupilas se contrajeron y apretó sus dientes.

BANG-BANG-BANG

Dio una voltereta en el aire, esquivando así todos los proyectiles. Con un atisbo de incertidumbre soltó a la pony terrestre. Con suma rapidez saco sus pistolas Quad y disparo hacia los pegasos, dispersándose algunos y los más desafortunados recibiendo los disparos, cayendo heridos al suelo. Rainbow guardo sus armas y se lanzó en picada a recoger a Pinkie. La tomo de sus patas delanteras y prosiguió a volar nuevamente.

-Debo apresurarme. Susurro la peli-arcoíris con un semblante serio, sabiendo que no tenía mucho tiempo antes de que su juego del gato y el ratón con los batas negras terminara.

BANG-BANG-BANG

Otra ráfaga de disparos que la pegaso evadió lanzándose al suelo y yendo al ras de este. Los pegasos la siguieron y los más inexperimentados se dieron de bruces contra el pasto. Rainbow se colocó a Pinkie en su espalda y amarro con gran maestría los cascos de esta a su montura. Ahora su maniobrabilidad se vería reducida pero el riesgo de perder a Pinkie se vería también disminuido en gran medida.

Visualizo Ponyville. Rápidamente extendió sus alas con algo de esfuerzo por el peso extra de Pinkie. Ingreso en el pueblo donde numerosos Proles la vieron pasar asombrados. De inmediato virotes comenzaron a surgir entra la multitud, pocos Betas veían a la pegaso y disimulaban su esperanza y su asombro bajo un semblante inexpresivo.

Cruzo el pueblo en unos segundos, visualizo a Rarity en el claro donde la había dejado. Esta la vio de vuelta, sus ojos se expandieron asustados cuando noto lo que Rainbow traía detrás. La unicornio trago saliva profundamente y su cuerno resplandeció en magia nuevamente. Hizo el mismo ritual de antes y extendió su casco al elemento de la lealtad. La yegua azul desato a Pinkie y la tomo de los cascos.

Pasó por encima de Rarity y soltó a la pony terrestre al frente de esta. La impresión de la unicornio fue abismal, sobre todo cuando el casco de Pinkie toco el suyo. Por reflejo libero el hechizo, desapareciendo a ambas de allí. Rainbow sonrió con satisfacción y miro a sus enemigos. Se detuvo en seco, se dio media vuelta y se postro firme ante ellos.

-¡Es hora hijos de puta! ¡Todos ustedes contra mí! Exclamo, sacando una de sus pistolas Quad y ensanchando una sonrisa confiada. Los batas negras se detuvieron también y apuntaron sus armas a ella.

-¡Jajaja inútiles, fue una distracción! Dijo burlona, sacando de su montura una bomba de humo. Al instante salió volando hacia el Bosque Everfree, sabiendo que ahí dentro si tendría un chance real de escapar. Los batas negras la siguieron rápidamente, ella sabía que estaban probablemente furiosos por el engaño.

Se adentró en la maleza del bosque, siendo seguida por los pegasos. Rápidamente viro en un árbol y se escondió en el follaje de este. Los batas negras pasaron de largo, no percatándose de su finta. Sin embargo un trió se quedó rezagado.

-¿Dónde se habrá metido? Inquirió uno de ellos, Rainbow ensancho una sonrisa satisfecha.

-No lo sé, este Bosque esta maldito. Afirmo otro de los batas negras, mostrándose ciertamente intimidado. Las historias de la Operación Bosque Claro volvieron a su mente. Alrededor de mil ponys perdieron la vida por la ineficacia de la Policía Dorada.

-Quizá deberíamos seguir con el grupo. Menciono el último en un tono más grave, profundo. La pegaso azul sintió cierto alivio recorrer su cuerpo, más aun cuando aquellos batas negras continuaron su camino lejos de ella. Sonrió victoriosa, ganando una vez más al partido

-Rainbow Dash Uno – Inútiles Cero. Afirmo con un tono jocoso. Bajo del árbol con tranquilidad. Sus oídos captaron un sonido que perturbaba el ambiente, con rapidez se agacho, esquivando un cuchillo que se clavó en el árbol detrás de ella. Saco sus pistolas Quad y apunto hacia donde vino el arma blanca.

-Rainbow Dash, Rainbow Dash- Entono una voz femenina desde la arboleada. Los ojos de la pegaso viraron en todas las direcciones en busca de la dueña de aquella voz. Sus cascos se intercambiaron de un lugar a otro, apuntando a las hojas de los árboles. Su corazón latía con fuerza pero ella mantenía la calma, sabiendo que no debía dejarse intimidar- La famosa Rainbow Dash. Exclamo la misma voz, soltando una risilla quedada. La pegaso frunció su ceño.

-¿Por qué no sales de tu escondite? ¿O es que acaso eres una cobarde? Inquirió provocativa la pony azul, oyó una carcajada venir de ningún sitio, no podía identificar el origen. Es como si ese bosque estuviera en su contra.

-Tienes bastante valor para estar completamente sola Rainbow Dash… Concedió la voz, Rainbow solo sintió un revoltijo en su estómago, teniendo que admitir que ese dato le preocupaba. Estaba por su cuenta, sin idea de la cantidad de enemigos que la rodeaban.

-…

-Pero bueno, como me lo pediste "amablemente", saldré de mi escondite. Anuncio la voz con tranquilidad, la pegaso solo alzo una ceja, escéptica. Escucho el sonido de unas hojas moverse y rápidamente apunto hacia el lugar de proveniencia del sonido. Vio que había una pony gris saliendo de las hojas. Preparo sus pistolas para disparar. Se asustó cuando una especie de lazo verde la tomo de sus cascos delanteros y la llevo hacia el árbol donde está el cuchillo clavado, quedando su cabeza al lado del filo letal de aquella arma blanca. La pegaso planeo utilizar sus patas traseras para liberarse pero dos lazos mágicos más la amarraron totalmente al tronco, quedando así presa y desprotegida.

-Fue bastante fácil atraparte Rainbow Dash. Indico la voz con seguridad. La pegaso solo frunció su ceño.

-Sueltame y luchemos casco a casco, así veras como pateo tu flanco. Aseguro Rainbow con un tono amenazante, oyó una risa quedada desde los árboles.

-Lo dudo- Afirmo la voz, desde unos árboles al fondo salía una pony que la yegua azul no lograba distinguir- Pues ya eres mía.

-¿Quién eres? Cuestiono el elemento de la lealtad con un tono de voz seguro, demostrando fortaleza. La pony a la distancia soltó una risa aún más audible.

-Permíteme presentarme a mí misma- Susurro la voz al lado de su oído. La pegaso sufrió un escalofrió que recorrió toda su columna. Desde el árbol a su lado apareció una pony, Rainbow noto como la pony de la distancia se desvanecía en un humo- Soy Zaphire Ring, a tu servicio. Indico la unicornio blanca rojiza, crin y cola compuestas de dos franjas azules y dos moradas y unos ojos verdes esmeraldas, que la veían con un brillo especial. Rainbow solo frunció aún más su ceño.

-¿Trabajas con el Partido? Cuestiono directa la equina peli-arcoíris. Zaphire solo alzo una ceja y sonrió con malicia.

-No realmente… Trabajo con alguien del Triumviratu… Como líder de la resistencia asumo que debes conocer que es el Triumviratu ¿no? Inquirió la unicornio con serenidad. La pegaso azul solo asintió. El Triumviratu eran los tres ponys que más poder tenían dentro del Partido, no conocía la identidad de ninguno de los tres pero sabía que eran una unicornio, un pegaso y una pony terrestre. Si esa Zaphire Ring trabajaba con ellos, era una pony bastante importante.

-Ya veo… Asumo también que debes saber lo que va a pasar contigo ahora ¿no? Inquirió la unicornio, atrayendo con su magia el cuchillo insertado en el tronco. Rainbow asintió nuevamente, sabiendo que ese momento iba a llegar inevitablemente.

-Si… Finalmente lo van a lograr después de diez años… Comento la yegua azul con una sonrisa burlona, la unicornio blanca rojiza sonrió, estando de acuerdo.

-Muy bien ¿Prefieres verme a los ojos o cerrarlos e imaginarte estar en un lugar mejor? Pregunto, dándole esa oportunidad a Rainbow, esta medito un poco su respuesta.

-Los mantendré abierto… Afirmo la pegaso con convicción. La unicornio se alzó de cascos, aceptando la petición de esta. Con tranquilidad acerco su cuchillo hasta el rostro de la pony e hizo una pequeña cortada en la mejilla de esta, Rainbow sintió el filo frió de la hoja en su cachete. Un poco de sangre salió de la cortada y se deslizo por el cuchillo.

-¿Vas a jugar conmigo antes de asesinarme? Que cruel eres… Dijo con algo de ironía y sarcasmo la pegaso azul. Zaphire sonrió con perversidad.

-Yo no dije nunca que te iba a asesinar… Revelo, confundiendo al elemento de la lealtad, quien frunció su ceño. Sin embargo antes de poder decir algo noto como la unicornio se llevaba el cuchillo con sangre a su boca y lo lamia completamente, dejándolo tan limpio como estaba antes. Rainbow solo mostró una mueca asqueada.

-¡Ew! ¿¡Por qué demonios hiciste algo así!? Cuestiono repugnada la pegaso azul, no obstante Zaphire le coloco un casco en la boca, silenciándola nuevamente. La unicornio blanca rojiza mostró una sonrisa maliciosa y encendió su cuerno en magia verde. Poco tiempo después se separó de Rainbow, quien no dijo nada, todavía deslumbrada por la situación tan rara que estaba viviendo.

-Ahora sabré donde estas Todo. El. Tiempo. Aseguro, separando las últimas tres palabras para acentuarlas y apartándose de la pegaso. Esta se vio aún más sorprendida y confundida. ¿Qué demonios había sido todo eso?

-No te preocupes, algún día nos volveremos a ver pegaso tontita… para romper mi hechizo…- Afirmo la unicornio, caminando lentamente hacia la maleza. El elemento de la lealtad solo podía seguir con la mirada el flanco de la pony blanca rojiza- ¡Hasta la vista, Rainbow Dash! Se despidió Zaphire, desapareciendo en la arboleada. Las ataduras que sostenían a la pegaso se deshicieron, cayendo esta al suelo. Se reincorporo lo más rápido que pudo y saco sus pistolas Quad, apuntando en todas direcciones.

¿Había imaginado aquello? No podía ser, la cortada en su mejilla seguía allí… ¿Si esa unicornio era una sirvienta del Triumviratu por que no la elimino? ¿Qué quería de ella realmente? ¿Qué era eso de que sabría dónde estaba "Todo el tiempo"?

Dichas preguntas no podían ser contestadas por ahora, por lo que decidió guardar sus armas y escapar de aquel bosque retorcido antes de que algo más… inusual ocurriera.


El sol de la tarde se comenzaba a ocultar en el cielo, para de a poco dar paso a la luna. La aparición diaria de dicho astro generalmente significaba una nueva oportunidad para ella para fraguar planes con la intención de sabotear de todas las formas posibles al Partido sin involucrar ponys inocentes de por medio. No obstante ahora se hallaba reflexionando solemnemente, con un semblante preocupado. La puerta se abrió lentamente, entrando por esta Rarity, quien la miro con una ceja alzada.

-Bronze Water y su unidad están listos para iniciar la Operación Blacky. Menciono la unicornio blanca con un tono serio, la pegaso asintió, volviendo a ensimismarse.

-¿Qué la impulso a hacer eso? Inquirió la pony azul con seriedad, preguntándoselo más a si misma que a Rarity. La otrora modista solo desvió su semblante y trago saliva, recordando los acontecimientos descritos por Rainbow Dash en la tarde.

-Q-Quizá… Quizá no quiso sufrir lo mismo que sufrimos nosotras. Supuso el elemento de la generosidad. El elemento de la lealtad solo dio un gruñido en respuesta, recordando esos tiempos oscuros.

-…

-…

La habitación entro en un nuevo silencio, un poco tenso por la actitud de la pegaso.

-E-Estos últimos diez años había estado sin ningún apoyo… asumo que la presión se fue acumulando hasta que finalmente decidió acabar con todo a lo grande…

-Si… Ella siempre le gustaba ser excéntrica y traer una sonrisa a los rostros de los ponys… por eso seguro escribió esas palabras…

-Aunque es extraño… Ella era un Elemento de la Armonía y aun así tenía una posición tan alta dentro del Partido…

-… Quizá el Triumviratu tenía planes para ella…

-… Como sea, por ahora es mejor que ella, tú y yo descansemos. Afirmo la unicornio blanca con determinación y un rostro serio. La pegaso asintió, sintiéndose demasiado cansada como para refutarle. Rarity procedió a salir de la habitación, no sin antes darle una última mirada rápida a Rainbow, quien se quedó ensimismada mirando el techo.

Al oír el sonido de la puerta cerrarse, la pegaso azul suspiro con alivio. Agradecía el hecho de que el elemento de la generosidad no hubiera mencionado el hecho de sus palabras bochornosas en la mañana. No obstante la situación del Bosque Everfree seguía fresca en ella, la unicornio del Triumviratu que la tuvo a su merced y le "perdono" la vida. Sus palabras llenas de misterio e incertidumbre, pero aun así tan seguras e intrigantes. No podía sino reflexionar aquellas oraciones y aquellos conjuntos de letras.

-"Ahora sabré donde estas todo el tiempo" Rememoro, su ceño se frunció al saber una posible respuesta que francamente la aterraba, pues si se atenía al significado neto de aquella oración tanto ella como todo su grupo estaban en un peligro inminente. No obstante su instinto le decía que esa unicornio realmente no trabajaba con el Partido, solo con alguien dentro del Triumviratu y que seguían sus propios intereses… quizá querrían contactar con ella para algo. Quizá solo querían mantener un ojo constante en ella. No podría saber la respuesta, solo sabía que si alguien intentaba amenazar lo que Shining Armor y Flash Sentry así como otros miles de ponys murieron defendiendo, ella se aseguraría de acabar con su existencia.

Cerro los ojos, respiro hondamente, relajando su cuerpo. Al menos ya Pinkie estaba con ellas… solo faltaban tres… y ahí serian invencibles…


¿¡Que pasa colegas!? It's ya boy Silicio. Es ese momento chicos, es el ultimo episodio de esta historia. Se que dije en el capitulo pasado que iba a hacer un episodio mas relleno con curiosidades pero decidí retractarme, este es el episodio final. Es el turno de Rainbow Dash y Rarity por segunda vez. El capitulo es de igual longitud que el anterior, a sido un viaje y espero que a ustedes les haya gustado tanto como a mi esta historia. Con respecto a una segunda parte, no puedo asegurar nada.

Y sin mas ¡Es tiempo de responder Reviews! (Desde el 12 de marzo hasta el 16 de marzo)

Nahuel836: W O W. Me encanta tu resumen de todo el capitulo xD. ¡Gracias por dejar un review!

Y esa fue la única Review. Si tienen alguna observación déjenla en un REVIEW [Posiblemente haga un episodio respondiendo preguntas sobre esta historia] Si les gusto la historia pueden darle FAV y FOLLOW, recuerden que es totalmente G. R. A. T. I. S. Gracias por leer mi historia y nos vemos en otra. ¡Hasta la vista!