Summary: Cometieron un error y la consecuencia es permanente, pero cuando los errores son honestos, la solución no siempre es arrepentirse de ellos, a veces lo mejor es continuar 'equivocándose' [Historia subida Completa]
Disclaimer: Los personajes de Card Captor Sakura no me pertenecen, son propiedad de CLAMP
ERRORES HONESTOS
By. Yurika Cullen
Capitulo Once
-.-
Casi al atardecer volví por fin al departamento, Eriol llegaría en cualquier momento así que decidí tomar una ducha rápida para relajarme un poco del estrés de las compras antes de que él llegara, hoy había estado pensando mucho en las palabras de Sakura y tenía que aceptar que ella tenía razón, en algún momento tendría que hablar con Eriol y decirle la verdad, y aunque me diera miedo su respuesta no podría aplazarlo para siempre, no era justo ni para él y mucho menos para mí vivir engañados siempre, o al menos ocultando verdades, si yo quería que las cosas funcionaran de verdad, tendría que empezar por ser sincera, si él me aceptaba, estupendo, si por el contrario me rechazaba, cancelaria la boda, no pensaba vivir con alguien sin amor, no importa lo que él dijera sobre el bebé, no quería una familia de mentira.
Cuando estaba por salir de la ducha escuche la puerta principal y sonreí, por fin había llegado, aunque me sentí algo nerviosa, tal vez después de haberle dado tantas vueltas al asunto terminara confesándole hoy mis sentimientos. Tome mi bata de baño y después de peinarme el cabello aun húmedo salí a buscarlo, pues se me hacia raro que aun no hubiera entrado a saludarme, ni siquiera lo había escuchado llamándome, tal vez no se había percatado de que ya había llegado.
Cuando salí me quede de piedra, nunca en la vida pude haberme imagino que presenciaría la escena que estaba ante mis ojos, desnuda como Dios la trajo al mundo estaba Kaho, con su cabello largo y rojo esparcido por las almohadas y en una pose que imagino ella considero sexy y provocadora, pero que yo solo podía verla ridícula y nauseabunda. Sus ojos estaban cerrados, por eso no se percato de quien había salido del baño, y que obviamente no era la persona que ella esperaba, pronuncio un "Hola mi amor" con una voz bastante melosa, que yo escuche más bien chillona, al parecer esta mujer de seducir no sabía absolutamente nada, y no me extrañaba pues siempre se había caracterizado por ser fría, por eso me sorprendía ver a la siempre seria Mizuki interpretando un papel tan ridículo de mujer fatal. Al ver que no le respondían abrió los ojos, la sonrisa "coqueta" se borro de su rostro en cuanto me vio y un sonrojo avergonzado se apodero completamente de ella.
—¡¿Tu? ¿Pero qué demonios haces aquí?— pregunto sorprendida y molesta a la vez que tomaba la sabana de la cama y se cubría demasiado tarde su cuerpo desnudo, yo fruncí el ceño, aunque Eriol la había engañado conmigo y yo había estado consciente de la existencia de su relación en ese momento, me molestaba bastante encontrarla de esa forma en mi ahora casa y más aun al adivinar sus obvias intenciones, no podía evitarlo, pero me estaba muriendo de celos y rabia, pero tenía que tranquilizarme, en cierto modo no tenía derecho a reprocharle nada, por el contrario, seria ella quien podría hacerme una escena si lo quería
—Yo podría preguntar exactamente lo mismo— dije intentando estar tranquila, pero sin dejarme intimidar, no importa el pasado, ahora yo estaba con Eriol y no iba a dejar que ella me doblegara en nada
—¿Cómo puede ser? Si la energía que sentí era de Eriol, aun puedo sentirla… ¿Acaso esta…?— pregunto mirando la puerta por la que yo había salido recién
—No, no está en el baño—
—Pero…— Kaho estaba anonadada, en ese instante apareció un apurado Eriol en la habitación, además se notaba bastante molesto, al parecer él no se había equivocado al sentir la presencia de Mizuki, pues miro directamente a Kaho en la cama, luego me miro a mí y frunció el ceño como preguntándome que sucedía, yo negué
—¿Kaho? ¿Qué rayos estás haciendo aquí? ¿Cómo entraste?— mas que preguntar, exigió, ella guardo silencio y puedo jurar que se sonrojo, aunque de inmediato frunció el ceño disgustada, pero aun así no dijo nada
—Yo puedo responderte eso Eriol— hable por fin —Al parecer la señorita Mizuki pensaba darte una sorpresa y seducirte, pues bajo esa sabana está completamente desnuda, pero se confundió de momento y de persona, no era yo a quien esperaba— dije realmente molesta, Eriol levanto una ceja y luego miro a Kaho de nuevo —así que será mejor que me vaya y los deje hablar a solas— y camine hasta la puerta, cuando pase al lado de Eriol, él tomo mi mano y me detuvo
—Tú no vas a ningún lado— dijo serio —te vas a quedar aquí—
—Pero a mí no me interesa lo que ella tenga que decirte, eso es algo entre ustedes dos, yo no tengo derecho a escuchar su conversación— Eriol frunció el ceño molesto y abrió la boca para decir algo pero Kaho lo interrumpió
—Deja que se vaya Eriol, ella sabe perfectamente que no tiene motivos para quedarse, tú y yo hemos tenido esta relación desde hace muchos años, y Daidouji sabe que su reinado ha durado poco, tú me amas Eriol, lo que tuviste con ella fue solo un desliz y ya deje que durara suficiente, si lo permití es porque quería que probaras estar con otra para que calmaras tus hormonas, y que te dieras cuenta que soy yo con quien en verdad quieres estar, por eso he vuelto, porque ya es hora de que dejes de jugar con niñitas y vuelvas con una mujer de verdad— la rabia me invadió por completo
—¿Estás segura?— le pregunte dándome la vuelta, la muy bruja ya se había levantado y no se había tomado la molestia en vestirse, la sabana estaba olvidada en la cama —¿Es eso o es que no quieres que Eriol se dé cuenta de lo vieja y arrugada que estas? Son muchos años de diferencia, y comparada conmigo tu eres una anciana, por eso no quieres que Eriol se dé cuenta que estaba perdiendo el tiempo con una "mujer" como tú, tal vez te da miedo pensar que alguien con mas juventud te puede ganar o tal vez no pudiste encontrar algún joven que te prestara atención, todos deben verte demasiado mayor, te acostumbraste a estar con alguien menor y ahora te has dado cuenta que solo los viejos pueden fijarse en ti— ella frunció el ceño
—¡¿Pero quién demonios te crees estúpida?— dijo colérica
—Alguien con un poquito más de cerebro que tu, yo por lo menos se valorar a las personas por lo que en verdad son, no intento cambiar a alguien a mi gusto y conveniencia, yo quiero a Eriol por la persona que es, no por su magia ni porque sea descendiente de nadie, yo siempre he estado para él cuando me ha necesitado, nunca lo abandone en los momentos importantes y valiosos… además yo si le se dar lo que él quiere, yo si se hacerlo sentir bien, no como tú que eres una frígida egoísta que a pesar de todos los años que tienes nunca aprendiste como hacer que un hombre este satisfecho—
—¡Maldita perra! ¡Eres una zorra!— grito muerta de rabia, yo no sé ni donde había sacado todo lo que había dicho, pero me sentía realmente bien después de habérselo restregado en la cara
—¡Basta!— grito Eriol —ni se te ocurra insultarla de nuevo Kaho— ella frunció el ceño
—¿Encima de todo la defiendes? ¿No te basto con haberme engañado con ella? ¡Ahora le vas a dar un lugar que no se merece! Deberías obligarla a salir de aquí—
—¡Por supuesto que se lo merece!— volvió a gritar Eriol —¡Y tiene todo el derecho a quedarse porque Tomoyo vive aquí!— Kaho quedo mas sorprendida —además "esta relación" de la que estabas hablando ya no existe, ¿O es que te estás olvidando que cuando te fuiste te lo deje bien claro? Ya no te quiero Kaho, no me interesas, no sé qué demonios haces aquí perdiendo el tiempo, mi relación con Tomoyo no es ningún desliz, y tú bien lo sabes, deja de hacerte la tonta—
—¡No digas estupideces! No pienso aceptarlo tan fácil, tú me amas a mi Eriol, y aun estas a tiempo de enmendar tu error, te perdono por engañarme con ella, pero no es necesario que continúes con esa farsa de relación solo para darme celos— para este momento yo estaba de piedra, los puños los tenia cerrados con fuerza y me controlaba para no saltarle encima y plantárselos en la cara
—No es ninguna farsa Kaho, no estoy con Tomoyo por darte celos, ¡madura por Dios que no tenemos cinco años! En especial tu— ella lo fulmino con la mirada —voy muy en serio con ella, en menos de quince días nos vamos a casar—
—¡¿Qué? ¡Mentira!—
—Cree lo que quieras, pero dentro de unos días me casare con Tomoyo, además ella está embarazada, vamos a tener un hijo y a formar una familia—
—¡Ah entonces es por eso! ¡Es porque te sientes responsable! ¡Ni siquiera debe ser tuyo! Quien sabe con qué artimañas te engaño para que creyeras que era tuyo, ya decía yo que no podía ser tan santa, hace años que esta estúpida se muere por ti, pero nunca la creí capaz de recurrir a un truco tan sucio, quien sabe con cuantos hombre se ha acostado antes de ti para poder engañarte—
—¡Cállate! Ya te dije que no voy a permitir que la trates mal— volvió a gritar Eriol y se acerco peligrosamente a Kaho, esta retrocedió unos cuantos pasos pero siguió con su pose retadora —por supuesto que es mío y no me caso con ella por el bebé, ¡me caso con Tomoyo porque la amo!— el corazón se me oprimió —Te lo dije antes de que te fueras, ¡la amo! Tarde me di cuenta de lo que sentía pero al menos pude remediarlo a tiempo y no perderla, así que sal ahora mismo de mi casa, ¿No te da vergüenza presentarte de esta forma? Ya eres bastante mayor para estar haciendo el ridículo—
—¡Eres un maldito imbécil!— grito enfurecida, luego tomo sus ropas que estaban a un costado de la cama y de su cartera saco una llave y la lanzo al suelo —¡Ahí tienes la maldita llave de tu departamento, te olvidaste pedírmela de vuelta!— y empezó a vestirse, yo me quede sin saber que hacer o decir, mire a Eriol y con su mirada me decía que hablaríamos después sobre todo, cuando ella estuvo completamente vestida se acerco a nosotros para salir —Nunca pensé que serias tan estúpido Eriol, desperdiciarte con alguien que no tiene magia, si hubiéramos continuado juntos, nuestros hijos serian magos poderosos y respetados, en cambio no puedo decir lo mismo de tu bastar…—
—No te atrevas a insultar a mi hijo— le advertí rápidamente poniéndome delante de Eriol y enfrentándola —de mi puedes decir lo que quieras, no me importa una mierda, pero con mi hijo es distinto, no voy a permitir que digas absolutamente nada malo de él Mizuki, nada— ella frunció el ceño y me miro el vientre disgustada
—La magia es lo que menos me importa Kaho— continuó Eriol de nuevo poniéndome atrás suyo, al parecer quería evitar que nos peleáramos, estaba consciente de que en mi estado era peligroso, pero no iba a permitir que ella insultara a mi hijo y se quedara tan tranquila —eso es algo que no pudiste entender nunca, yo no quiero estar con alguien dependiendo de su nivel de magia, que por lo que has dicho, es lo único que te ha mantenido este tiempo conmigo, ser la reencarnación de Clow me ha causado más problemas que beneficios, pero me he dado cuenta que no es por el solo hecho de ser la reencarnación de un mago poderoso, si no porque tú has intentado todos estos años hacerme igual a él, cosa que no sucederá nunca y tarde me di cuenta de que lo único que hiciste fue privarme de muchas cosas al pretender que no fuera yo mismo, así que llegando a la conclusión de que todo esto ha sido un error, te agradecería que te marcharas y no volvieras a aparecer nunca más ante mí, búscate alguien que tenga esa misma mentalidad anticuada que tu, porque a mí no me interesa vivir pendiente de la magia y hacer todo solo pensando en ella, me parece la cosa más estúpida del mundo— esta vez ella no dijo más nada y fulminándome con la mirada se marcho por fin
Cuando la puerta principal se cerró sentí que la energía que me mantenía en pie abandono mi cuerpo, y viendo el mundo moverse a mi alrededor me sentí caer.
