¡Hola! Estoy siendo puntual con la actualización pero es que viene con sorpresa :)

Agradecimientos a Cignus Black, MaMiaDH, .HR, The Lady Annabelle, Doristarazona, Pauli Jean Malfoy, Susee, Mary Malfoy Mellark, Sam Wallflower y aParejachyca por añadir a favs, alertas y/o dejar reviews.

Disclaimer: Harry Potter es de JotaKá.

Sin más dilación:

¡A leer!

-Liars&Sinners-

Capítulo 11.

Draco observó detenidamente a la mujer frente a él. Sus ojos destilaban odio y sus uñas chocaban contra la madera de la mesa cada vez que movía los dedos. Uno a uno. Como si estuviese haciendo una ola.

— Entonces, ¿quieres hablar?

— Sí, quiero arreglar este desastre —comentó con ligereza.

— Desastre que comenzaste tú.

— No soy yo la que te puso los cuernos.

— Tampoco es como si estuviese traicionando a una persona que realmente me quiere. Mi carisma es grande pero para ti mi cartera es más importante.

— No todo se mueve por el dinero, Draco.

— En tu mundo si lo hace.

Astoria tragó saliva y se lamió los labios ligeramente.

— Quiero llegar a un acuerdo contigo.

— Habla.

— Retiraré todo lo que dije, haré una noticia donde ambos quedemos limpios y en buenos términos.

— ¿Pero?

— Quiero que Granger y los demás se disculpen conmigo.

— ¿Disculpa?

— Que quiero, exijo, que Granger y todos ustedes me vengan a pedir perdón.

— ¿Por qué deberíamos hacer eso?

— Creo que: "ella se tiró a mi prometido, o sea tú, y ellos lo encubrieron" es una razón suficiente.

— Solo quieres vernos humillados ante ti, ¿no es así? Quieres vernos pidiéndote perdón, rompiendo su orgullo.

— Quizá. Pero Draco, tienes que comprender que soy una mujer desdichada que ha tenido que sufrir en silencio tu traición —dijo con una voz falsamente dulce.

— ¿En silencio? En cuanto te enteraste lo gritaste a los cuatro vientos.

La mujer sonrió.

— Ya te he dicho lo que quiero. Ahora es tu decisión aceptarlo o no.

— Lo que me has pedido no lo decido yo, no del todo, Astoria.

— Pero eres quien debe llevarles el mensaje.

La chica se levantó y observó al hombre con una sonrisa.

—Estoy segura de que podrás convencerlos.

— ¿Y si no aceptan?

— Me encargaré de hundiros, a todos y cada uno de ustedes.

El sonido de los tacones alejándose fue lo último que Draco escuchó de Astoria.


— ¿Qué quiere qué? —cuestionó Pansy.

— Lo que has oído.

Estaban reunidos en casa de Ginny comentando entre todos la petición de Astoria. Ofendidos por lo que ella había pedido.

— ¿Qué gana con esto? —preguntó Ginny.

— Satisfacción personal. Mi hermana siempre ha sido algo retorcida.

— Estoy segura de que hay algo detrás de todo esto.

— Conociéndola, lo hay —comentó Daphne.

— ¿Es qué no hay nada que la humille a ella?

— No lo sé —murmuró Pansy.

Todos se quedaron en silencio. Sopesando la idea.

— Draco —pronunció Daphne—. ¿Te has acostado con Astoria?

— ¿Qué?

— Que si te has acostado con mi hermana estos últimos meses.

— No. La última vez que estuve con ella fue antes de que nos prometiésemos —comentó algo reticente—. ¿Por?

— Porque Astoria es una persona muy promiscua y no habrá aguantado sin sexo tanto tiempo —respondió Pansy.

— ¿Qué?

— Draco, mi hermana en el colegio se acostó con todos los tíos que consideró guapos. Le encanta el sexo y no es capaz de pasar tres días sin sexo.

— ¿Qué insinúas?

— Que no eres el único que se ha estado divirtiendo estos meses — se rió Ginny.

Un brillo de compresión cruzó los ojos de Draco mientras una sonrisa surcó su rostro.

— Descubramos con quién ha estado jugando estos meses.


Daphne y Pansy se aparecieron en el apartamento de Astoria por la tarde casi entrada la noche. Las llaves del piso de la mujer colgaban entre los dedos de Greengrass mientras subían las escaleras hasta el domicilio de ésta.

— ¿Crees que funcionará?

— Astoria nunca ha sido muy habilidosa con la magia —se burló la mujer.

Con cuidado abrieron la puerta y entraron al apartamento. Escuchando un taconeo en el piso superior.

— ¿Preparada?

— Sí.

Ambas mujeres subieron con lentitud las escaleras, las varitas preparadas en sus manos. Pansy avanzó por el pasillo hasta la habitación de Astoria donde la muchacha se encontraba retocándose el maquillaje.

— Petrificus Totalus —susurró, dándole de lleno a la chica.

Los ojos de Astoria revoloteaban de un lado a otro frenéticos al verse completamente congelada en su sitio. La brocha para los polvos todavía en su mano.

— Buenas tardes, Tori —saludó Pansy entrando al lugar.

Unos segundos después entró Daphne.

— Tenemos unas preguntitas para ti —le susurró Pansy—. Incarcerous.

Las cuerdas envolvieron el cuerpo de la chica. Daphne retiró el hechizo petrificador y se colocó delante de su hermana.

— ¡Zorras!

— A veces dices cosas tan bonitas.

Pansy obligó a la chica a abrir la boca para que Daphne le pudiese poner varias gotas de Veritaserum.

— ¿Preparada para cantar? —se burló Pansy.

— ¿Cómo te llamas?

— Astoria Greengrass.

— ¿Cuándo dejaste de ser virgen? —preguntó la pelinegra.

— ¡Pansy! —le reprendió Daphne.

— ¿Qué?

— A los catorce.

— Ugh.

— ¿Has estado viéndote con alguien estos meses?

— Con mucha gente.

— Joder.

— ¡Aprende a hacer preguntas, Daph! —se quejó Pansy—. ¿Con quién has estado acostando estos meses?

Los labios de Astoria se apretaron durante unos segundos antes de que, de manera incontrolable, se separasen y la chica hablase.

— Con Marcus Flint.

— ¿Marcus Flint? Hay que tener mal gusto —murmuró Pansy.

— ¡Lo amo!

Los ojos de las dos chicas se clavaron en la menor.

— Lo dicho, hay que tener mal gusto —se burló Pansy.

— Y si tanto lo amas, ¿por qué has seguido con Draco?

— Si me casaba con Draco obtendría parte de su fortuna y podría huir con Marcus lejos de Inglaterra.

— Con esos dientes que tiene sería imposible no reconocerlo allí donde vaya —se rió Pansy.

— ¡Se ha arreglado la boca!

— Eso no tiene importancia ahora —se quejó Daphne—. ¿Por qué has hecho esto? ¿No podrías haberte ido con él y ya está?

— ¡No! Cuando me enteré que Draco estaba con Granger me sentí traicionada. ¡Es un insulto!

— ¿Y lo qué tu llevas haciendo meses no lo es? ¡Tú también lo estabas engañando!

— ¡No es lo mismo!

— ¿Qué jodida diferencia hay? —inquirió Pansy de mal humor.

— Marcus y yo nos queremos. Comenzaremos una vida juntos. Granger y Draco no.

— ¿Y tú qué sabes? Por tu culpa no están juntos pero créeme que si fuera por esos dos estarían juntos —comentó Daphne con el ceño fruncido.

— No entiendo tu postura Tori, si querías estar con Flint haberlo hablado con Draco y haberte largado con él.

— Draco y yo teníamos un contrato. Él no lo hubiera roto.

— Por librarse de ti vende hasta su alma, Astoria —le dijo Pansy.

— ¿Qué?

— Draco iba a romper el compromiso, pero te enteraste y saltó la bomba y ahora estáis los dos en jaque mate.

— ¿Y qué se supone que debo hacer ahora?

— Decir la verdad o al menos fingir que habéis arreglado las cosas y que cada uno tomará su camino.

— ¿Cómo?

— Habla con él. Si necesitas dinero para irte con Flint yo te lo daré pero arreglar ya esto.

— ¿Y si me niego?

— Todo esto está grabado. —Pansy alzó la grabadora que había estado ocultando en su bolsillo—. Tú decides. O arreglas esto y te vas o todo el mundo se enterará de que Draco no es el verdadero mentiroso e infiel de la relación.

Astoria asintió sintiendo como le quitaban las cuerdas.

— Tienes hasta el viernes. Piénsatelo bien.

— Estamos a miércoles.

— No creo que tengas muchas opciones, Astoria.

Ambas mujeres se largaron del apartamento dejando a una chica sola con sus pensamientos.

Sin palabras.

Así me he quedado cuando Astoria Greengrass y Draco Malfoy han aparecido en mi oficina dispuestos a hablar sobre su relación y sobre cómo han quedado las cosas entre ellos después de estos escándalos.

Tremenda mi sorpresa cuando me dijeron que se habían reunido, habían hablado y que habían quedado en bueno términos. Quién se imaginaría que tras la batalla que pareció empezar hace dos semanas ahora estos dos haya decidió firmar un acuerdo de paz.

Estoy segura de que estaréis deseando leer sobre esto así que aquí os dejo la parte de la entrevista dónde estos dos hablan sobre ese momento en el que la tregua fue firmada.

P: ¿Qué ocurrió?

AG: Fui a buscar a Draco al despacho y estuvimos hablando ahí durante horas. Ambos habíamos hecho las cosas mal y queríamos terminar con esta "guerra" que se estaba librando. Considero a Draco como un buen amigo y no quiero estar enfadada con él ni con mi hermana o Pansy. Son personas muy importantes para mí.

DM: Cuando Astoria apareció en mi despacho estaba bastante sorprendido y algo desconfiado pero tras hablar como los adultos que somos y aclarar las cosas un peso se quitó de mis hombros. Es bueno que todo esto ya haya acabado.

P: ¿Qué planes tenéis ahora?

AG: Viajar. Es algo que deseo hacer desde pequeña y se suponía que nuestra luna de miel iba a ser una vuelta al mundo pero ahora ya no hay boda y quiero disfrutar de ese viaje aunque tenga que hacerlo sola.

DM: Ordenar mi vida. Con todo lo que ha pasado últimamente creo que es hora de ordenar y priorizar muchas cosas y hay todavía ciertos asuntos que he de cerrar antes de decidir tomar un respiro. Mis vacaciones tendrán que esperar.

P: ¿Cuál fue el punto de inflexión para ir a hablar con él?

AG: No hubo punto de inflexión. Simplemente me miré en el espejo y me pregunté qué estaba haciendo. No me gustaba esa situación y quería acabar con eso ya. Pasar página. Si hay algún punto de inflexión supongo que sería ese.

P: ¿Y Hermione?

DM: No lo sé. Trataré arreglar mi relación con ella porque después de esto se ha visto un poco deteriorada pero realmente no puedo predecir qué pasará ahora. Me conformo con que olvidemos este mal trago y podamos a ser buenos compañeros.

P: ¿Cómo os sentís al terminar con ésto?

AG y DM: Libres.

(Entrevista completa en las págs. 23, 24, 25 y 26)

Así es queridas, esta historia ya tiene punto y final aunque estoy segura de que ambos (separados o juntos) darán mucho de lo que hablar.

Hasta la siguiente, corazones míos,

Amelia Sweetheart.


Dos días después de que la noticia se hiciese pública la prensa se relajó con el tema y, aunque seguía en boca de muchos, todos podían volver a realizar sus actividades con normalidad. Y eso mismo estaba haciendo Draco, ordenando unos papeles en su despacho para después irse a casa pero dos golpes en la puerta interrumpieron lo que hacía.

— Adelante.

Hermione entró al despacho y cerró la puerta apoyándose en ella mientras miraba a Draco que la observaba estupefacto.

— Hermione.

— Hola.

—Hola, ¿ha ocurrido algo?

— Estuve hablando con Ginny.

Draco frunció el ceño confundido y asintió lentamente sin saber que decir.

— He sido una cobarde.

— ¿Qué?

— Se suponía que esto era lo que buscaba, en parte, quiero decir.

— ¿El qué?

— Que la gente supiera que estábamos juntos. Era lo que buscaba aunque no de esa manera.

— ¿A qué viene eso?

— Era una puerta, el pistoletazo de salida, la señal, como quieras llamarlo. Era el momento preciso para salir a la luz y estar juntos y superarlo todo pasara lo que pasara.

— Herm-.

— Déjame terminar. Tenía miedo, cuando aquella noche en el balcón empezaste a decirme aquello algo floreció en mi interior. Era fabuloso, increíble, indescriptible. Lo que había estado queriendo oír desde hacía meses se estaba haciendo realidad pero de repente me paralicé. Tenía miedo de oírlo, de pensar que se haría realidad, de que sería verdad. Que dejaría de ser una "fantasía", simplemente me asusté.

— Hermione.

— Draco. Fui una cobarde y tú fuiste valiente al intentarlo y te mentí. Te conté la mayor mentira del mundo. Te dije que me había rendido, que le había dado un punto final pero, ¿cómo ponerle un final a esto? ¿Cómo enterrar todo lo que siento por ti? Es imposible —la castaña comenzó a acercarse hasta él—. Para ser la bruja más brillante de mi generación soy una matada en las relaciones y sé que tú también, sin contar que ambos somos demasiado cerrados para enseñar nuestros verdaderos sentimientos pero lo intentaste y yo destruí ese momento y me arrepiento.

— Hermione yo…

— Te quiero, Draco Malfoy. Te quiero como jamás he querido al mundo mágico. Y que le den al jodido mundo mágico si no lo aceptan. Porque me importa una mierda su opinión. Solo me importas tú, me importo yo. Me importa el nosotros que espero siga existiendo.

Draco tragó saliva y miró fijamente a Hermione durante unos instantes antes de estrellar sus labios contra los de ella. Fundiéndose en un apasionado beso que sabía a liberación y amor. A pasión y calma. A todo y nada a la vez.

— Dilo —susurró Hermione cuando se separaron—. Dilo. No tengo miedo.

— Te quiero, Hermione Granger. Te quiero como a nadie más.

Y sin poder evitarlo sus labios se volvieron a conectar enviando oleadas de eléctrico placer por su cuerpo.

Porque ambos eran libres ahora y habían extendido sus alas para volar al horizonte.

Porque durante todo ese tiempo habían sido muchas cosas, pero había tres que destacaban:

Pecadores por haber sucumbido a la lujuria, por haber ardido en el fuego de la rabia y por haber sido orgullosos.

Mentirosos por tratar de ocultarles a los demás y a ellos mismo la verdad. Por haberse evadido de la realidad.

Y un par de idiotas por haber sido lo anterior y al final seguir enamorados el uno del otro, quedándose el uno al lado del otro sin poder evitarlo.


¡Y este es el final! ¿Sorprendidos? Yo también lo estoy, simplemente me puse a escribir y me salió esto. La verdad es que sigo sin creerlo pero sabíamos que terminaría tarde o temprano.

Pero no os preocupéis que todavía queda el epílogo para cerrar todos los cabos sueltos. Y tengo una idea en la cabeza que me está rondado desde el capítulo tres de este fic pero no os contaré nada hasta que suba el epilogo.

De cualquier manera, ¿qué os ha parecido? ¿Bien? ¿Mal? ¿Increíble? ¿Fatal? ¿Not bad?

¡Dejármelo en los comentarios!

Besos y abrazos,

AliciaBlackM.

PD: ¡REVIEWS y GO!