Hola chicas!

Ya he vuelto después de mis vacaciones y siento haber tardado casi 2 días más de lo previsto en actualizar, pero ya estoy aquí.

Ahora los reviews:

Romy92: Pues todavía nos queda por ver... Esto no acaba ahí, este capítulo trata sobre la boda de cierta pelirroja manipuladora y cierto rubio manipulado. Respecto a lo de Aro podemos hacer un Team de #Colguemos a Aro en la horca jajajj. Bueno y Jasper es la imagen viviente del despecho... Espero que te guste el capi. Besos.

denisgarrido2: Jajajajja me mataste! Casarse con las paperas andantes! Me encanto jajajja. Aro en realidad la quiere... a su manera en este capi se va a ver muy bien en el final. Bueno Emmett y su cuñadito van a tener mas de una discusion así porque Rosalie no va a saber quien es peor si su marido o su hermano... Me alegro muchisimo de que te haya gustado el trailer. Muchos besos espero tu comentario.

caritoCM: Hola princesa! Bueno... a Alice le queda muchisimo para ser rescatada... no lo sabes tu bien. jajaj. Besos.

alice-cullen-cool: Tus suplicas no han sido oidas por mi mente retorcidilla. Jasper no ha recapacitado... se casa con la pelirroja. Como ya le he dicho a Denis a Alice le queda mucho que vivir, que sufrir, que dar a luz, que le den golpes y que finalmente se escape... pero no para estar con Jasper jajja Ahi te dejo con la duda.

fraan-coldplayer-whitlock: Hola guapisisima! Ya me acuerdo de ti. Un amante de ensueño en fin... Jasper de Macedonia adjsdfjasdfj jajaja. Me alegro un montón de que te guste y espero mas reviews tuyos e.e.e.e.e.e Besos

Bueno y ya os dejo leer a todas

Angy


Más de media ciudad invitada a la gran boda, pero entre todos ellos solo había una persona que no deseaba estar presente. Esa persona iba acompañada de su esposo.

Aro Vulturi finalmente había decidido hacer sufrir un poco más a su bella y gitana esposa obligándola a asistir a la boda de su ex amante.

Ex amante. Como disfrutaba de esa palabra.

Finalmente había obligado a su esposa a ir a la boda para que viese que él no era tan malo. (N/A: Chicas notad el sarcasmo por favor). Quería que sufriese viendo como el padre de su hijo se casaba con otra mujer.

Alice mientras tanto luchaba por no llorar frente a él. García sentado al lado de la muchacha la miraba sin saber qué hacer, si hubiese podido hablar con el señor Whitlock… Pero su comandante le había puesto pegado al trasero al soldado Montero, por lo que no podía hacer ningún movimiento sin que Aro se enterase.

Jasper giro su cabeza y pudo ver a Aro de pie saludando con una sonrisa falsa a sus padres. Siguió el recorrido por todo el banco y vio a Alice junto al Sargento García. Un buen un hombre, más de una vez se había emborrachado con él.

Barrió con la mirada el resto de la Iglesia, faltaban pocos minutos para que su prometida llegase. Solo había tenido una corta conversación con ella, solo la había visto una vez y realmente le pareció una mujer extremadamente sosa comparada con Alice.

En una esquina alejada de la gente pudo ver a Carmen con un vestido azul y negro, observó sus manos y vio que se retorcía nerviosamente un pañuelo blanco entre las manos mientras intentaba buscar a alguien con la mirada. Vio como la mirada de la mujer se paraba en seco al ver a Alice vestida con un precioso vestido rojo escarlata, luego ella dirigió la mirada hacia el hombre que ahora era su marido. Volvió a retroceder el paso que había avanzado antes de ver al comandante.

Jasper siguió dando la vuelta a lugar con la mirada y no vio nada interesante, ni que le llamase la atención.

-¡¿Jasper hijo me estás escuchando?! –grito su padre zarandeándolo para que volviese la atención a la conversación que estaban teniendo.

-No papá lo siento. ¿Qué me decías? –repuso con renovada atención. Tras un largo suspiro su padre volvió a hablar.

-Te decía que tienes que cuidar mucho a Mari Ángeles, Carlisle es un gran amigo mío y no quiero que se te ocurra serle infiel ni nada parecido. ¿Me has entendido? –Le miro directamente con los ojos azules como los de su hijo.

-Sí papá eso ya me lo has dicho unas… trece veces en una hora. –La voz de Jasper sonó cansada.

Se escuchó el jaleo de la gente que estaba nerviosa por la llegada de la novia. Todo el mundo dejo de hablar y se sentaron en los bancos según les correspondía. Las mujeres estaban sentadas muy tiesas esperando ver el vestido de la novia mientras apoyaban una mano en el brazo de sus esposos o padres. Los hombres la verdad no mostraban el mayor interés, lo único que querían es que llegase el banquete de boda para poder presumir de sus grandes riquezas.

Alice, nerviosa en su puesto se retorcía las manos bajo la atenta mirada de su esposo y del sargento.

Jasper miró hacia el frente esperando a la novia en el altar como manda la tradición.

Mari Ángeles iba vestida de blanco con la mirada triunfante y muy sonriente sabiendo que junto a su querido comandante estaban llevando perfectamente a cabo su plan.

Carlisle llevaba a su hija del brazo con todo el porte de un padre orgulloso, cuando reparó en la joven que estaba sentada entre dos oficiales de alto rango. Era… era tan parecida a Esme. Si no se equivocaba el que estaba a la derecha de la señorita era el comandante, quien se había casado con una gitana… Increíble. Tenía que hablarlo con Esme cuanto antes. Decidió no pensar en eso y siguió todo el pasillo adelante.

Jasper cogió las manos de Mari Ángeles entre las suyas cuando su futuro suegro se la entrego. El sacerdote comenzó a hablar de todo lo que se habla en una misa, pero él no prestaba la menor atención.

Colocó el anillo pronunciando sus votos cuando llegó el momento al igual que ella lo hizo con él. Llego el beso y volvió a parecerle la cosa más sosa del mundo. No pudo aguantarlo y alzó la mirada para ver a Alice que estaba con la cabeza gacha y las manos en su vientre.

Todo el mundo estaba en la mansión Cullen en el banquete. Mari Ángeles se había quedado todavía más impresionada de lo guapo que era su ahora esposo y supo que no lo compartiría con nadie. Se pasó todo el rato enganchada a él y no lo soltó en ningún momento.

Aro obligaba a Alice a observar todo el rato alrededor de Jasper y la pelirroja, pero ella en cuanto podía dirigía la mirada a otro sitio. Cuando ya no pudo aguantar más se fue con la excusa de ir al baño.

-Perdone, ¿dónde está el servicio? –le preguntó a una sirvienta.

-En ese pasillo a la izquierda. –Respondió con la mirada gacha. Alice asintió agradecida y fue donde le habían indicado.

Cuando salió del baño vio que la puerta de enfrente estaba medio abierta. Ella sabía que estaba mal, pero sintió cierta curiosidad.

Entro en la sala y vio sobre un sofá había un cofre. Miro a ambos lados y abrió el cofre. Iluminada por la tenue luz de unas velas, ya que era de noche, pude ver una fotografía.

Alzó la foto hacia la vela para ver mejor y pudo ver con asombrosa sorpresa. Era el señor Cullen… ¡Con su madre! Eso no era posible… tendría que estar alucinando. Tan absorta estaba en la imagen que no se dio cuenta de que alguien había entrado en el cuarto, hasta que le tocaron el hombro.

Dio un respingo asustada y se volvió rápidamente. Era Carlisle, observaba la mano de la chica donde todavía permanecía la foto. Y ahí ya no tuvo dudas. Carlisle supo que ella era su hija.

-Perdóneme, no quería ser curiosa pero… -empezó a excusarse pero Carlisle levanto una mano acallándola.

-Tranquila Mary Alice, no pasa nada. Como buena hija de tu madre que eres… tienes un punto demasiado fisgón. No lo digo a mal. –Se apresuró a decir.

-¿De qué conocía un hombre como usted a mi madre? –A ella le resultaba realmente extraño.

-Teníamos una gran amistad. –No quería precipitar las cosas, antes quería hablar con Esme. –Ven, salgamos de aquí y volvamos a la fiesta. Disfruta un poco, baila con tu esposo. Se te ve apagada y no quiero que nadie este así en la boda de una de mis hijas.

"Si no fuese porque se ha casado con él" –pensó agriamente Alice.

Bajo de nuevo del brazo de Carlisle y cuando llegó a su lugar le esperaba una buena bronca de su esposo. Ella lo acallo sorprendiéndolo. Estaba harta de ver como Jasper se mostraba tan gentil y feliz con Mari Ángeles así que quiso darle de su propia medicina.

-Vamos a bailar Aro. Estoy muy aburrido. –Ante la sorpresa de su marido sonrió interiormente.

Bailaron tanto rato que al final a Alice le dolieron los pies. Para sorpresa de ella Aro le dejo bailar con el sargento con el que no pudo evitar reír. Ella era bajita, pero él era una exageración y el pobre hombre la pisaba cada pocos segundos. García colorado intentaba disculparse.

Al final de la noche estaba tan cansada cuando llegaron a casa que cayó rendida en la cama durmiendo plácidamente.

Aro entro en la habitación y la vio dormida con una mano sobre su vientre… Ese hijo sería suyo, no había más que hablar. Acaricio suavemente la mejilla de Alice y se acostó a su lado.