Hola chicos, aquí les traigo otro capítulo de "Sentimientos sin conocer", espero que les guste

Muchas gracias a quienes me leen y a los que comentaron, en verdad se los agradezco.

Respondiendo comentarios:

Icegirl02:Gracias por tu comentario*-* Jajaja siii, es que Katarina es Katarina xD y se pondrá más interesante ;) te veo en lol alrato.

OTAKUFire: Jaja esa escena no la conocía xD pero sí quedó parecida. Sí, no es bueno lo que están haciendo, un clavo no saca otro clavo :c pero ni modo a ver que hacen las chicas xD jaja gracias por comentar *-* y espero la actualización del tuyo xD

Arwin:asddjdfsf *-* muchas gracias. Sabes, me estás haciendo adicta a tus cumplidos y me los voy a creer :3 jajaj ojalá te guste este igual, te mando saludos y un abrazo, por cierto no tengo twitter ni instragram :c pero por aquí estamos en contacto xD

Love is a wild animal Danirock: Gracias por comentar *-* qué bueno que esta historia es de tu agrado, muchas gracias enserio por darle amor al kyalin, siii este capítulo esta genial y dramático xD jaja yo que Lin golpeó a la pelirroja pero bueno a ver cuál fue su reacción, saludos.

Susurro Nocturno:Gracias lobito por tu comentario *-* Si, debería patearlo y llevarse a Lin xD pero a ver que pasa en este, la morena cree poder olvidar a Lin con Hisagi, por eso esta con ella pero creo que no podrá :C ojalá te guste este capítulo.

Obini:si, ellas complican las cosas :c pero ambas piensan que han sido olvidadas y tratan de encontrar el amor con otra persona, cuando en realidad se siguen amando, pero bueno a ver qué pasa en este capítulo en ciudad república, gracias por comentar y seguir esta historia *-*

Capitulo XI

Era el amanecer y Kya se encontraba junto con Hisagi en un barco rumbo a Ciudad República, debido a que ese día se llevaría a cabo en la mansión Beifong la fiesta de compromiso de Tenzin. Ya había pasado poco más de una semana desde que la llegada de esa invitación cambiara su vida y sentimientos, haciéndola revivir ese dolor y esos recuerdos que por muchos años la atormentaron y que creyó estaban en el olvido, pero a pesar de eso, la morena tomó la decisión de asistir, ya que aunque le doliera saber que próximamente Lin sería la esposa de su hermano, era la mejor opción para así olvidarla de una vez por todas.

Tanto Hisagi como Kya tomaron la decisión de partir desde el amanecer para así tener tiempo de estar primero en el Templo del Aire, ya que la morena tenía más de 8 años de no ver a sus padres y tenía que ponerlos al tanto de todo en su vida. Una de esas noticias, era Hisagi, a pesar de que sus padres no sabían de su completa existencia, si estaban enterados que ahora la morena compartía su vida con alguien más, así que no les sorprendería del todo, ni si quiera el hecho de que fuera mujer, debido a que desde antes de su partida a Kampfer ella ya había tenido una plática con ellos referente a sus preferencias sexuales.

Solo faltaban unas horas para su llegada y los nervios de Kya aumentaban cada vez más, se encontraba recostada en una de las barandillas del barco, mientras que en su mente un sinfín de dudas y temores se apoderaban de ella - ¿Qué haré al verla? ¿Debería hablarle? ¿Podré en verdad soportarlo? - Eran unas de las tantas preguntas que invadían su mente, hasta que fue interrumpida.

-¿Cómo te encuentras? – preguntó Hisagi, acercándose e imitando su posición.

-Un poco nerviosa para serte sincera – respondió la morena, soltando un suspiro.

-Debe ser normal, hace muchos años que no visitas a tus padres – la pelirroja sabía que la los nervios de Kya eran por volver a ver a Lin, pero en ese momento su chica lo que más necesitaba era apoyo y no reclamos, así que es lo que ella le daría.

-Sí, eso debe ser – después de decir eso se acercó a Hisagi abrazándola fuertemente - y tú, ¿cómo te encuentras? – ahora dándole cortos pero lindos besos.

-Kya –

-¿Qué sucede amor? – preguntó un poco extrañada, mientras sentía a Hisagi aferrarse más a su cuerpo.

-Te amo Kya y no quiero perderte – la pelirroja no pudo seguir conteniendo todos sus miedos que lo ocasionaba ese viaje y sin poder evitarlo algunas lágrimas salían de sus hermosos ojos color miel.

Kya alzó el rostro de su chica – ahora estoy contigo y este viaje no hará que eso cambie, eres lo mejor que tengo en mi vida y no estoy dispuesta a perderte – terminó de decir para unirse en un largo beso.

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Las horas habían pasado y ya se encontraban en el muelle del Templo del Aire. Al escuchar la embarcación arribar, tanto el avatar como Katara salieron del Templo para ver de quién se trataba, su sorpresa fue al verlas llegar, ya que la morena no quiso avisar de su llegada esperando sorprenderlos a todos y lo había logrado.

-Kya – gritaron con entusiasmo sus padres, quienes se acercaban rápidamente, la primera en llegar a ella fue Katara y sin perder un segundo más la abrazó fuertemente.

-Hola mamá – dijo Kya, respondiendo el abrazo con la misma intensidad.

-Te hemos extrañado tanto hija – Katara no podía evitar que unas lágrimas de felicidad salieran.

-Y yo a ustedes – respondió la morena, sintiendo dos brazos más acercarse a ella.

-Que bueno que estás aquí – ahora Aang también se unía al abrazo.

Después de haber terminado esa señal de afecto, tanto el avatar como Katara miraban un poco extrañados a la persona que se encontraba detrás de su hija, Kya al notar que sus padres miraban fijamente a alguien, recordó – papás les presentó a Hisagi, mi novia – dijo con una sonrisa, haciéndole señas para que se acercara.

-Hola, es un placer – saludó la pelirroja con un poco de vergüenza.

-El placer es nuestro – respondieron a la par Aang y Katara – por cierto, que bella eres – el cumplido de Katara hizo sonrojar a la chica.

-Gracias, usted también es muy bella –

-Sabes Hisagi, creo que nos llevaremos muy bien – con el comentario que le hizo la pelirroja, ya tenía a Katara de su lado.

-Jajaja bueno, no nos quedemos aquí, entren – indicó el avatar para caminar al Templo.

Los minutos pasaron y ya se encontraban los cuatro en la mesa con todo un festín por las nuevas invitadas. Sin desaprovechar el tiempo, mientras comían hablaban de todo un poco. A pesar de que al menos una vez al mes se escribían por cartas, Kya se dio cuenta que tenía muchas cosas que contarles a sus padres, así que sin perder más el tiempo les relataba lo que era de su vida ahora, les contó de su trabajo, de su relación con Hisagi y de una gran variedad de cosas más. Aunque no había estado en casa desde hace más de 8 años, el Templo y el convivir con sus padres le daba a la morena una sensación de estar en su hogar, haciéndola sentir un poco culpable, ya que si no había ido a visitarlos antes era debido a Lin, lo cual ahora que lo pensaba detenidamente era bastante tonto que por una persona se alejara de su hogar, pero eso se quedaría en el olvido - movió su cabeza borrando ese tipo de pensamientos - aún estaba a tiempo de recuperar esa cercanía con sus padres. De igual forma, para Hisagi era agradable encontrarse ahí, y aunque era la primera vez de verlos y de convivir con ellos, la pelirroja ya se sentía en confianza, los padres de Kya la trataban de maravilla y eran excelentes personas, trataban de involucrarla en las pláticas preguntándole cosas y a pesar de que se enteraron que era hija de Yami Zetu, su trato fue igual, así que todo estaba saliendo perfecto.

Después de terminar de comer, Katara junto con Hisagi, quien se había ofrecido a ayudarla, lavaban los platos con charlas y risas, dejando solos al avatar y a Kya - por cierto padre, ¿dónde se encuentra Tenzin? – preguntó la morena.

-Debe de estar meditando en su cuarto, ha estado muy nervioso desde días antes, así que un buen tiempo a solas le servirá – dijo poniendo la mano sobre la de Kya – me alegra que estés aquí -

-A mi igual -

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Ya estaba por ponerse el atardecer y faltaba menos de una hora del evento importante del día, Aang junto con Katara así como Kya y Hisagi ya se encontraban en la sala esperando a que Tenzin estuviera listo. Aang traía puesto un traje gris con corbata naranja, Katara un hermoso vestido turquesa y su cabello suelto con sus respectivas trencitas, Hisagi con un muy sexy vestido color lila y su cabello en una coleta de lado, por último Kya, quien traía puesto un bellísimo vestido azul y su cabello sujetado por un prendedor.

-Iré a buscarlo – indicó Kya, caminando hacia la habitación de Tenzin.

A pesar de que esta fiesta solo fuera el anuncio formal ante la sociedad sobre el futuro matrimonio, ya que días antes le había pedido que fuera su esposa y dado el anillo, el ojigris se encontraba frente a su espejo muy nervioso por esa noche, no podía evitar estarlo.

Kya lo observaba con una tierna sonrisa, viendo como su hermano menor cambiaba de corbata cada dos segundos - ¿por qué el destino nos hizo desear a la misma chica? – en ese momento un sentimiento de culpa se hizo presente, le entristecía darse cuenta que aunque habían pasado tantos años, no podía compartir con él su felicidad, debido a que seguía amando a Lin y muy dentro de sí misma deseaba estar en el lugar de Tenzin, pero eso se acabaría y esta noche la ayudaría a olvidarla para siempre.

-Con cualquiera de las dos te verás apuesto – dijo, entrando a la habitación de su hermano.

-Kya, viniste – con una sonrisa caminó directo a ella, quien ya lo esperaba con los brazos abiertos.

-No me podría perder este día tan importante para ti – al terminar el abrazo Kya tomó la corbata de la derecha – el color dorado te queda mejor – dijo poniéndosela.

-Qué haría sin ti – respondió Tenzin, con una sonrisa.

-Lo sé, soy un encanto. Listo, estás perfecto – comentó, terminado el último nudo.

-De acuerdo, lista para partir – dijo el ojigris, alzando su brazo del cual Kya se enganchó, para después caminar hacia los demás.

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En una de las habitaciones de la mansión Beifong se encontraba Lin afinando los últimos detalles para bajar a recibir a sus invitados, tenía que admitir que estaba un poco nerviosa, pero también algo fastidiada, eso de fiestas y fingir agrado hacia personas que ni siquiera conoce, no era lo suyo, pero que remedio, la unión de dos de las familias más importantes de las cuatro naciones era algo que no se podía ocultar. Cuando el ojigris habló con ella de la palabra matrimonio, fue algo que no se lo esperaba, aunque en primera instancia su respuesta fue un No profundo, no desechó la idea, la ojiverde estaba segura de que no amaría a nadie más en la vida, pero al menos con Tenzin tenía amor y paz, así que después de pensarlo detenidamente, decidió aceptar.

Ya estaba por terminar de afinar detalles, cuando fue interrumpida - señorita Lin – tocó la puerta el mayordomo.

-Adelante – respondió la ojiverde.

-Disculpe la molestia, sólo es para informarle que su prometido y familia han llegado – dijo, entrando y haciendo una leve reverencia.

-De acuerdo, en un momento bajo – indicó - después de que el mayordomo se fuera, volvió a mirarse en el espejo – tranquila Lin, todo estará bien, sólo son unas horas – dijo eso último, para después salir de su habitación.

Venía bajando las escaleras cuando ya cierto chico de ojos color gris la esperaba con una sonrisa - te ves hermosa – alagó el hijo del avatar, dándole la mano al bajar.

-Gracias, tu igual te ves muy apuesto – respondió, tomando su mano.

-Ven, de este lado se encuentran mis padres – dijo el ojigris.

Lin aceptó y tomándolo del brazo caminaron hacia donde se encontraban, a su paso se detenían unos segundos a saludar a los diferentes tipos de invitados, algunos eran del Cuartel de Policía, otros del Consejo y la mayoría familias importantes. Cuando por fin lograron llegar, Lin saludó a los que dentro de tres meses serían sus suegros, todo parecía normal hasta que su sorpresa fue al ver a unos metros a una persona – no, no puede ser ella – pensó la ojiverde, reconociendo a cierta chica de ojos azules, parpadeó varias veces, no podía creer lo que sus ojos estaban viendo, creyendo que era una jugarreta de su mente, hasta que descubrió que no era así.

-Kya – llamaba el ojigris.

En ese momento Lin creyó que se desmayaría, al escuchar ese nombre y ver que efectivamente era ella, sintió miles de sensaciones recorrer todo su cuerpo, estaba ahí, después de todos estos años, sólo a unos cuantos metros se encontraba la persona por la cual sacrificó su propia felicidad, la única persona que ha amado en su vida. Cuando la morena se dio la vuelta para caminar hacia ellos, Lin quedó hipnotizada – estas aún más hermosa – pensó, viéndola con ese vestido azul que resaltaban lo bello de sus ojos, con su hermoso cabello y esa sonrisa que la caracterizaba.

En el momento en que iba acercándose la morena creía que moriría, ver a Lin después de todo este tiempo no era nada fácil, a pesar de que consigo estaba Hisagi, tener enfrente a la chica por la que lloró todas las noches y la cual aún despertaba todos esos sentimientos, eran demasiado difíciles de disimular y más al ver esos ojos verdes – está aún más hermosa – dijo, dándose cuenta de que Lin ya no era nada de esa niña de quien se enamoró, ahora era toda una mujer, con su cuerpo bien definido y seximente marcado que se daba a notar con ese vestido verde que traía, con su cabello rizado y un porte muy elegante.

-Hola Lin – saludó la ojiazul, tratando de no tartamudear.

Lin tardó unos segundos en reaccionar, aún no podía creer lo que estaba sucediendo y no sabía cómo comportarse, pero al ver la tranquilidad de Kya y el normal saludo, trató de responder igual – hola Kya, tanto tiempo – saludó con una pequeña sonrisa, aunque por dentro poco más y se desmayaba.

A pesar de que las dos tenían tantos sentimientos encontrados y tantas cosas que decirse, no lo iban hacer, ambas tenían una vida totalmente diferente y su amor tenía que quedar en el pasado. Por unos segundos hubo un silencio un poco incómodo, hasta que nuevamente tomó la palabra Kya – te presentó a mi novia – dijo, posando su mano en la cintura de la pelirroja. Aunque la presentación de Hisagi era necesaria, no había sido esa la única razón por la cual lo hizo, muy dentro de ella quería demostrarle a Lin que ya no la amaba y que ese juego de niñas había quedado en el pasado, aunque la verdad fuera otra.

Lin no se había percatado de la persona que se encontraba al lado de la morena hasta después de escuchar esas palabras - ¿novia? – pensó, en ese momento un fuerte dolor se hizo presente en su pecho junto con una gran tristeza, la ojiverde aún tenía las esperanzas que la chica que amaba la siguiera amando, pero esto demostraba que no.

-Hisagi Zetu, es un placer – extendió la mano la pelirroja.

-Lin Beifong – saludó con frialdad e inconscientemente apretando un poco la mano de la chica, para después soltarla y decir – tenemos que saludar a los demás invitados, en un momento regresamos – apretando el brazo de Tenzin, jalándolo consigo.

-¿Sucede algo? – preguntó el ojigris, algo extrañado por el reciente comentario de su prometida y notando que estaban lo suficientemente lejos donde no fueran vistos.

-¿Por qué no me dijiste que Kya vendría? – reclamó la ojiverde.

-Sabías que la había invitado – se defendió el hijo menor del avatar.

-Pero jamás me dijiste que aceptó venir - la Beifong estaba en una mezcla de celos, confusión, tristeza e ira.

-Porque yo no lo sabía – el ojigris no entendía el comportamiento de Lin.

-Además, también vinó la pelirroja esa, familia de los Zetu – la ira aumentaba al recordarla – sabes que tenemos problemas con esa familia -

-Yo no sabía de ella, Kya apenas la presentó, además a ti no te importan los asuntos de tu familia, ¿no entiendo qué es lo que te molesta? –

-No me molesta nada-

-Entonces qué te sucede – el ojigris estaba aumentando su tono de voz.

-Asdfghjklñ nada – dijo para subir las escaleras, dejando a Tenzin aún más confundido.

Los minutos pasaron y Lin se encontraba en el baño tratando de relajarse, sabía que Tenzin no tenía la culpa de nada de lo que estaba pasando, pero no pudo evitar comportarse de esa manera, respiró profundo tratando de calmarse, cuando a su mente llegó de nuevo la frase – te presentó a mi novia – en ese momento golpeó con todas sus fuerzas la pared y sin poder evitarlo unas lágrimas brotaron de esos ojos verdes - te amo Kya – decía entre lágrimas, doliéndole el alma al saber que su chica ahora estaba en brazos de alguien más y a su vez sintiéndose culpable por llorar por otra persona el día de la fiesta de compromiso. Ya había paso más de una hora desde que se encontraba en el baño, así que limpió sus lágrimas y con todo el valor posible salió de nuevo, al bajar las escaleras ubicó a Tenzin que se encontraba hablando con unos del Consejo, quien al momento de verla se despidió de ellos y se acercó.

-Discúlpame por lo de hace rato, no tuve que hablarte así – dijo el ojigris, sintiéndose culpable y tomando las manos de Lin.

-No te disculpes, yo fui la que se comportó mal, así que discúlpame tu a mí – dijo un poco apenada, no era normal que ella se disculpara, pero en este caso debía hacerlo.

Él le regaló una sonrisa y dándole su brazo para que ella lo tomara, de nuevo caminaban saludando a los invitados, los minutos pasaron hasta que el sonido de un cubierto golpeando una copa se escuchó.

-Muchas gracias por su atención - decía el avatar Aang, el cual dedicaría unas palabras para los novios – es un honor y placer que todos ustedes se encuentren en este momento compartiendo esta alegría, se los agradezco mucho - dijo, dirigiéndose a los invitados.

–Ahora esto es para ustedes chicos, les deseo un feliz matrimonio, estoy seguro que el amor que hay entre ustedes es verdadero y los hará tener una vida maravillosa. Créanme que estoy contento de ser testigo del amor que se tienen, pero ahora quiero dirigirme muy en especial a mi hijo. Tenzin, te has convertido en todo un hombre y soy un padre orgulloso de tener un hijo como tú. Me parece realmente increíble que próximamente seas un hombre casado, un hombre que pronto tendrá una familia y que también tendrá la misma dicha que yo, la de tener hijos y razones porque vivir. Hijo mío, tienes un gran corazón y te mereces más que nadie en este mundo el ser feliz, así que un brindis por los novios - terminó de decir alzando su copa, todos hicieron el brindis y después de eso los músicos tocaban un vals, Tenzin tomó a Lin y caminaron al centro de la pista, aunque a la ojiverde no le gustara bailar, tenía que hacerlo, ya que una de las tradiciones es que los prometidos abran el baile y todos los demás con sus respectivas parejas de igual forma se unan al baile.

Hisagi estaba a punto de preguntarle a la morena si deseaba bailar, cuando fue casi arrastrada - Hisagi, quiero que conozcas a la otra parte de la familia – dijo Katara, acercándose a ellas y tomando a la pelirroja del brazo, para llevarla hacia donde se encontraba Zuko, Mai, Sokka y Toph.

La morena le dedicó una sonrisa a su chica al ver cómo era llevada por su madre. Al quedarse sola, no podía evitar desviar su mirada hacia Lin, recordando hace más de ocho años cuando bailó con ella en la Plaza Central de Ciudad República y ahora ver cómo se encontraba felizmente con su hermano le hacía sentir tristeza, aunque había algo extraño, sus miradas se encontraban muy seguido - ¿estará mirándome? – se preguntó para sí misma, para después mover su cabeza borrando ese tipo de pensamiento sin sentido – creo que estoy alucinando, necesito aire – dijo eso último saliendo por la puerta trasera, caminando por los enormes jardines que tenía la mansión Beifong, seguía caminando por los jardines, pensando en todo, en que solo faltaban unas horas para terminar esa noche y volver al sur a su vida normal, que esperaba que su hermano en verdad fuera feliz al igual que Lin, que se amarán aunque le doliera en el alma y que esperaba que este día la ayudara para por fin poder olvidarla, seguía caminando hasta que se topó con un árbol y al verlo llegó un recuerdo a su mente, ese mismo árbol era en el que años atrás se dio cuenta de sus verdaderos sentimientos y sin poderlo callar más, los dejó salir al oído de la chica que aún seguía amando – las cosas hubieran sido diferente – dijo tocando el árbol, recordando esa época.

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Lin ya se encontraba un poco fastidiada de esa noche, la gente sólo hacía preguntas sin sentido, todos le aconsejaban cosas innecesarias, no podía quitarse de la cabeza el hecho de que Kya estuviera ahí y por último no podía evitar tener ganas de romperle la cara a Hisagi, así que sin que nadie se diera cuenta se separó de Tenzin y decidió tomar un poco de aire, iba caminando por los jardines quejándose de todo, cuando de repente se detuvo, ya que a lo lejos se encontraba alguien - ¿Kya? – se sorprendió un poco al verla, ¿qué haría la morena ahí?, se preguntó, pero al instante en su mente llegaba un recuerdo – será posible – recordando que en ese mismo árbol Kya le había dicho por primera vez sus sentimientos, sin detenerse a pensar un segundo y sin saber qué haría, caminó hacia ella.

-¿Te encuentras bien? – preguntó parada detrás de la morena, ocasionándole que diera un pequeño salto al escuchar su voz.

Kya en el momento de oír esa voz, sintió una corriente eléctrica recorrer todo su cuerpo y con mucho nerviosismo dio vuelta para toparse con esos hermosos ojos verdes que la miraban fijamente – sí, solo necesitaba aire – respondió girando un poco su rostro, ya que los nervios y un ligero sonrojo se hacían presente - ¿y tú? – preguntó la morena, tratando de parecer lo más natural posible.

-Bi…en – se aclaró la garganta – bien, sólo necesitaba respirar un poco – dijo, rascando su nuca en acto de nerviosismo. Las dos no tenían ni idea de qué hacer, cómo actuar o qué decir.

Kya al verla sentía una fuerte sensación en el pecho y no podía evitar pensar en que hermosa se veía - creo que es mejor que vuelva a la fiesta – dijo caminando hacia la mansión - necesitaba salir de ahí porque la presencia de Lin le estaba despertando sentimientos que eran mejor dejar en paz.

La morena llevaba apenas unos pasos lejos de Lin cuando se paró de golpe al escuchar decir - ¿te puedo hacer una pregunta? – por parte de la ojiverde.

Kya miró a esos ojos verdes que tenían una mirada sincera y tierna, esa misma mirada que la volvía loca, tragó saliva y respondió – claro, de qué se trata – muriendo por los nervios, mientras que por su mente pasaban un sinfín de preguntas haciendo que los latidos de su corazón se aceleraran.

-¿Eres feliz? – preguntó la Beifong, tal vez era una pregunta extraña, pero ella sólo necesitaba saber la respuesta para poder dejar ir a Kya de una vez por todas.

-¿A qué te refieres? – quiso saber la ojiazul, mientras que sus nervios aumentaban al sentir acercarse a Lin y mirarla directo a los ojos.

-Que si eres feliz con la vida que llevas, con tu trabajo, con tu vida en el sur, con Zetu – dijo eso último desviando la mirada y con cierta molestia.

La morena no entendía el por qué de la pregunta – sí, todo en mi vida es estable y estoy feliz por eso – respondió.

-Me alegra – dijo la ojiverde con una pequeña sonrisa, aunque por dentro le dolía un poco las palabras de Kya, tenía la esperanza de escuchar algo diferente – bueno, creo que si es mejor que volvamos – dijo, ahora ella caminando.

-¿Y tú? – preguntó la ojiazul, haciendo que la Beifong se detuviera.

Lin volteó a verla, pero no sabía qué responder, quería decirle la verdad, que la amaba, que no la había podido olvidar ni un instante, que si estaba con Tenzin sólo era por cariño y agradecimiento, y que jamás sería feliz sin ella, pero qué caso tiene pensaba la ojiverde, ella se casaría y Kya ahora estaba feliz con la vida que llevaba, tomando eso en cuenta, decidió que era mejor dejar las cosas como estaban – hay que volver – fue lo que respondió, notando que ahora la morena la miraba con cierta molestia.

–Bueno, supongo que lo eres, ya que desde pequeña has estado enamorada de mi hermano – en ese comentario dejo salir un reclamo y celos, que a los segundos se arrepintió en decir, pero la respuesta que le había dado la ojiverde, le había molestado.

-¿Eso es lo que crees? – preguntó la hija de Toph.

-Esa es la verdad – respondió, dándole la espalda a Lin.

-No sabes nada Kya – la ojiverde cerró sus ojos, mientras tocaba el puente de su nariz.

-Sé lo que necesito saber – dijo, volteándose viendo de nuevo esos ojos verdes - así que me alegra que seas feliz a lado de mi hermano - era un comentario sin sentido quizá, pero no podía evitar que sus celos salieran a flote, aunque extrañamente la ojiverde la miraba como si tratara de decirle algo.

-Ojala supieras la verdad – comentó para darse la vuelta e irse antes de que le dijera todo, pero Kya la tomó de la muñeca.

-¿De qué verdad hablas? – decía sosteniendo a Lin, la cual se sorprendió ante tal agarre, pero había algo en su mirada que la hizo detenerla.

-No tiene caso hablar de eso ahora – Lin jaló su brazo un poco brusco, soltándose de la mano de Kya, ocasionando la ira de la morena.

-Eres una mujer muy estresante – reclamó Kya – no tengo porque seguir hablando conti….- no terminó de decir y los ojos de Kya se abrieron de golpe.

Lin no dejo que la morena terminara de hablar, sin poder contenerse más, con un ágil movimiento tomó a Kya de la cintura para de ahí besarla como si no hubiera un mañana, después de tanto tiempo de nuevo sentía esos labios contra los suyos, ocasionándole sensaciones que no podía explicar con palabras, sabía que no estaba bien lo que acaba de hacer, pero jamás se arrepentiría de volver a sentir esos labios que anhelaba día a día, al principio la ojiazul no sabía qué estaba pasando, pero sin pensar en nada más, cerró sus ojos dejándose llevar y disfrutando las sensaciones que ocasionaba ese beso cargado de necesidad, de amor contenido y un sinfín de sentimientos más, a pesar de que por años besó otros labios, la sensación que le provocaba Lin no se podía comparar.

La ojiverde movía sus labios contra los de la morena, volviendo a probar esa delicada y sensible boca, la sincronía que tenían en ese momento era algo sorprendente, parecía que los años no habían pasado y que besarse era algo cotidiano en ellas, siguieron así hasta que el aire fue necesario – perdóname - dijo Lin al separarse, desviando su mirada, lo más probable es que la morena la abofeteara, pero Kya no respondió nada, sólo la miró a los ojos y sin pensar de nuevo las cosas la tomó del rostro, ahora siendo ella la que iniciara el beso, se encontraban nuevamente besándose, pero ahora con mas intensidad, tratando de demostrarse cuanto lo deseaban, Kya fue la primera en introducir su lengua explorando esa boca que a pesar de los años conocía a la perfección, reclamándola como suya, tratando de borrar todo rastro de otra persona, la lengua de Lin no tardó en hacerse presente entrando en una lucha con la de la morena, haciendo movimientos que sabía le encantaban a Kya y sólo ella podía hacerlo, los segundos pasaban y el beso se hacía cada vez más intenso. Lin tomó nuevamente a la ojiazul de la cintura, pegándola a ella y sin dejar de besarla caminó unos pasos para llegar con ella hasta el árbol, ese mismo árbol que fue testigo hace más de ocho años y nuevamente lo estaba haciendo ahora, la ojiazul se recargó ahí, sintiendo la piel caliente de Lin sobre la suya, sólo se separaban pocos segundos para respirar, pero de nuevo sus labios se unían. Sus cuerpos sentían un centenar de emociones y entre ellas excitación, Lin alzó ligeramente el vestido de Kya posando su mano en una de sus piernas, acariciándola y poco a poco subiéndola mas, hasta que sin contenerse la puso en su trasero aparentándolo fuertemente, lo cual ocasionó un gemido en la morena haciendo que tomará entre sus dientes el labio inferior de la ojiverde, dando esta un pequeño quejido de placer, aumentando la excitación de ambas.

Lin sin poder contenerse puso sus dos manos en el la parte trasera de Kya, para después cargarla quedando las piernas de la morena en su cintura, ahí estaban apretando su cuerpo una con la otra, ambas sabían que lo que estaba sucediendo estaba mal, pero a esas alturas lo que sucediera importaba un carajo – Lin, tenemos que detenernos – decía la morena entre cortas respiraciones, sintiendo un pequeño mordisco en su oreja.

-Espere por esto mucho tiempo, no pienso parar – le susurró al oído, mordiendo su lóbulo, para después bajar mordiendo y lamiendo su cuello.

Kya al escuchar esas palabras no pudo evitar derramar algunas lágrimas, que al ser notadas por Lin detuvo el beso - ¿te estoy forzando? – preguntó, mirando esos ojos azules.

-No, claro que no, te amo Lin – respondió, abrazando a la ojiverde.

Lin pensaba que era un sueño, jamás pensó volver a escuchar esas palabras por parte de la morena, sin dejar de cargarla respondió el abrazo fuertemente y de nuevo recostándola en el árbol, para tomar el mentón de Kya y mirarla directo a los ojos - no sabes lo feliz que me hacen tus palabras – dijo, también derramando algunas lágrimas, puso un mechón detrás de la oreja de Kya y con una sonrisa volvió a sentir esos delicados labios, pero ahora con ternura, un beso de los que se disfruta lento, con amor y cariño, si en ese momento murieran lo harían felices. Kya tenía los ojos cerrados dejándose guiar por los delicados y hermosos labios de Lin, cuando ligeramente abrió sus ojos, para de ahí abrirlos de golpe, separándose de ella – Hisagi – dijo, viendo como la chica pelirroja con lágrimas en los ojos se encontraba observándolas.

Continuará…..

Notas de autor

Hola chicos, esta vez actualicé más rápido :3 Jajaja ¿Qué les pareció este capítulo? Asdfghjklñ yo morí al escribirlo xD espero que les haya gustado. Cualquier duda, comentario y sugerencia háganmela saber, les agradezco a todos los que me dejan reviews y me agregan a favoritos *-* en verdad me inspiran a continuar. Bueno nos los aburro más, que tengan una excelente semana, les mando un abrazo y viva el amor hacia el kyalin *-*

Espero que les haya gustado ^^ déjenme sus comentarios, sugerencias o quejas que tengan y ante todo muchas gracias por leer y compartir el amor hacia kyalin, les mando un abrazo y saludos