Nuevo día, nuevas sorpresas
I'll give my songs, a little joy and my next few days, I'll give my life, my glories and my dreams, my own voice too.
Because I love you and I don't lie, because I love you and I feel it, because I miss you and I feel it, because I see you in my dreams. (Te regalo mis canciones, un poco de alegría y mis próximos días, te regalo mi vida, mis glorias y mis sueños, hasta mi propia voz.
Porque te amo y no miento, porque te amo y lo siento, porque te extraño y lo siento, porque te veo en mis sueños. )
Cantaba en voz baja como la persona más feliz del mundo mientras sacaba mi libro de Trigonometría de mi casillero.
-No creas que no me he dado cuenta- la voz de Chanelle me sorprendió.
-¿Ah? ¿de qué?-
-De tú y Seth-
-No existe un "Seth y yo" porque no hay nada entre nosotros-
-Soy tu mejor amiga ¿acaso no confías en mí?-
-Si confío en ti pero... es que no es nada importante-
-¡Ja!, si claro, "nada importante", la mentira más grande- dije para mis adentros.
-¿Nada importante?, puedo notar que hay algo, deberías ver tu cara cuando lo miras-
-¿Qué?, no... yo...-
Chanelle cruzó los brazos y me miró acusatoriamente.
-Bueno... te voy a contar, pero te sigo insistiendo que no es nada importante-
-Lo sea o no igual quiero saberlo-
-¿Te acuerdas de la vez que te dije que mi padre había invitado a cenar a mi casa a su jefe y a su familia?-
-Ah, si... tu gran noche de diversión- dijo riéndose.
-El padre de Seth es su jefe... entonces Seth, su padre y su madre cenaron en mi casa-
-Que mundo tan pequeño- dijo sonriendo.
-Si... y esa es la historia-
-¿Qué? ¿solo eso?, no te creo... se que hay algo más-
-Pero... bueno, cuando terminamos de cenar mis padres me obligaron a que lleve a Seth al jardín para que me "divierta" con él mientras los adultos hablaban de sus cosas aburridas- me costaba contarle todas esas cosas a Chanelle, yo nunca tuve la costumbre de hablar de eso ni de mis sentimientos con nadie, siempre me las guardaba para mí.
-¿Y en ese pequeño momento se hicieron amigos?
-Aunque no lo creas es verdad, fue extraño porque nunca habíamos hablado pero me comencé a sentir en confianza con él y la conversación fluía como si fuéramos grandes amigos-
-Mmm... o algo más...-
-¡Chanelle!-
-Eso explica porque ya no le tomas importancia a Alex-
-No es que no le tome importancia, es que ya no es lo mismo, ya no siento lo que sentía antes por él-
-Porque ahora lo sientes por Seth-
-No he dicho eso-
-Pero estás tratando de decirlo "subliminalmente"-
-No... si pero... bueno si me parece lindo-
-Ejem...-
-Me rindo... si me... gusta- dije cubriéndome el rostro con las manos.
-Ya era hora que lo dijeras, creí que ibas a tardar más-
-Pero no quiero que lo sepa... ¿qué pasaría si yo no le gusto?-
-Hay que averiguarlo-
-Ay no, mejor hay que dejarlo así nomás-
-No, no vas a perder la oportunidad de estar con alguien que te gusta-
-Pero...-
-Mira, ahí esta Seth, voy a llamarlo- pero justo antes de que diera un paso la jalé del brazo.
-¡No!, ¿estás loca?, no puedes hacerlo-
-Es solo para que lo saludes, tienes que trabajar tu acercamiento a él-
-Lo haré pero ahora no, cuando me toque alguna clase con él le hablaré y todo eso-
-Bueno, pero yo también estaré ayudándote-
-Okey, hay que dejar el tema por un momento-
-Está bien... oye ¿has visto a Brooke hoy?-
-No ¿por qué?-
-No quiero que se le acerque a Blake-
-Prepárate, nuestra primera clase es con ella-
-Pero no vino-
-Quien sabe, puede aparecer de la nada... ya sabes, es rara-
-Si, tienes razón-
-¿Vamos?-
-Si, quiero llegar temprano-
Llegamos a tiempo a la clase y nos sentamos juntas.
-Si tenías razón, podría aparecer de la nada, ahí está-
Miré hacia donde Chanelle me señaló y vi a Brooke igual que siempre, con aires de superior mientras se miraba en un pequeño espejo que tenía en la mano.
-No quiero ni mirarla, aún recuerdo lo que pasó en la clase que estuvimos con ella- dije volviendo la mirada hacía Chanelle.
-Si, nos votaron a los tres por su culpa-
-Voy a hacer como si no existiera- dije.
-Te apoyo-
-Oye... ¿tú crees que Alex haya estado pensando que estaba interesada en él?-
-Era muy obvio, se supone que no te debería decir esto porque él mismo quería hacerlo pero... si le gustas de verdad, él mismo me lo dijo-
-Eso temía, ¿y ahora qué hago?, no quiero que se sienta mal y tampoco quiero que deje de ser mi amigo-
-Quizá deberías decírselo-
-No podría, esto es tan difícil-
-Déjame pensarlo bien, cuando tenga una idea te lo digo-
-Gracias, espero que no sea muy tarde-
-¿Sabías que él planeaba decírtelo la próxima semana?, te iba a invitar a salir-
-¡¿Qué?, por favor dile que no me diga nada, dile que es mala idea-
-Le diré que espere más tiempo, y ahí aprovecharé para ir pensando como le dirás que no estás interesada en él-
-Gracias, de verdad que necesito tu ayuda-
-Soy tu mejor amiga-
Sonreímos y la clase comenzó.
Mi siguiente clase iba a ser la mejor de todo el día... si, estaba Seth.
Caminé con una gran sonrisa hacia el aula, esperaba que hoy también me haya guardado un asiento para mí, intentaría acercarme más a él, como dijo Chanelle.
Suspiré. La mejor clase del dí...
¡NO! había olvidado por completo que en esa clase también estaba Alex... ¿y ahora qué iba a hacer? ¿con quién me iba a sentar?, sinceramente prefería a Seth pero no quería dejar a Alex.
Agarré mi cabello con las dos manos mientras buscaba una solución.
¿Y si falto a la clase?, no, no, después tendría que dar una excusa firmada por mis padres... piensa... ¿y si me siento sola? ¿pero si no encuentro sitio?... ¡¿qué hago?
Sin pensarlo entré al aula y me quedé parada, mientras seguía buscando una solución. Al levantar la mirada me encontré con la de Seth, él me sonrió y me señaló al sitio que tenía a su lado.
Busqué a Alex pero no lo encontré... ¡Si!, gracias a Dios que faltó, él siempre llegaba temprano así que era probable que no haya venido... problema solucionado, ahora si me podría sentar tranquilamente con Seth.
Gracias, gracias, gracias, gracias...
-Gracias de nuevo por el sitio- le dije con la más agradable sonrisa que pude darle.
-De nada, me gusta sentarme contigo-
-¿Y cómo estás?- le pregunté dulcemente.
-Ya sabes, sufriendo con Química-
-¿Estás mal en este curso?-
-Algo, no entiendo mucho-
-Si quieres te puedo ayudar-
-Eres buena en todo-
-No es para tanto, no soy tan buena en Química pero me defiendo- dije sonriendo tímidamente.
-¿Y cuándo me podrías enseñar?, recuerda que tenemos una práctica la próxima semana-
-Lo había olvidado... ¿qué te parece mañana?, es miércoles y no tengo nada que hacer después de clases-
-Yo tampoco, está bien... ¿prefieres tu casa o la mía?- preguntó algo nervioso.
-La mía, mis padres no van a estar y eso es bueno porque no quiero dar explicaciones y sé que mi madre no nos dejaría estudiar tranquilos y mi padre estaría todo el rato pegado a nosotros-
-Jaja, tu padre no quiere que le pase nada malo a su princesita-
-Lo sé, pero me estresa- dije riendo.
-Bueno... voy a estar en tu casa como a las cinco... ¿te parece bien?, iría después de la escuela pero tengo que ayudar a mi madre con algo y si quiero que me de permiso mas me vale que no la deje plantada- dijo y rió.
Aún no podía dejar de idiotizarme con su sonrisa y sus hermosos ojos, era tan dulce. Cuanto quería que me abrazara con esos brazos tan perfectos que tenía, apoyar mi cabeza en su pecho...
-Acabo de recordar lo de la apuesta, creo que los dos ganamos- interrumpió mis pensamientos.
-Ah, si... no teníamos algo preparado por si ganábamos los dos, porque se suponía que ALGUIEN debía de perder- dije haciendo énfasis en "alguien".
-Si, pero ese ALGUIEN no perdió- dijo y rió- pero tengo una idea mejor, como los dos ganamos deberíamos de festejar-
-¿Festejar?-
-Si, cuando vaya a tu casa podemos hacer una fiesta de malvaviscos, yo llevo una bolsa y tú llevas otra y comemos hasta hartarnos- dijo con un divertido tono de emoción.
-Suena bien, yo pongo el yogurt, no podemos comer malvaviscos sin nuestro ingrediente especial-
Reímos al mismo tiempo.
-¿Tu mejor amigo Alex no vino?- me preguntó algo serio.
-Ah... no lo e visto-
-Se llevan muy bien-
Esperaba que no estuviera pensando que entre Alex y yo había algo. No, no, no, no, tenía que decírselo.
-No hay nada entre Alex y yo- quise dejarle en claro.
-¿Por qué dices eso?, yo no estaba pensándolo- dijo con una sonrisa pícara.
Ups... había metido la pata.
-Es que...no quería... que, ya sabes... pensaras eso-
-Nunca lo pensé, bueno al principio si-
-¿Y ya no?-
-Eso creo-
-No tienes que dudar, él y yo solo somos amigos-
-Ahora ya no lo estoy dudando-
Sonreímos y en ese momento entró el profesor.
-Buenos días, vamos a comenzar la clase y no quiero que nadie hable- dijo poniendo su maletín en el escritorio.
Seth me pasó un papelito disimuladamente.
Lo abrí y comencé a leerlo.
" -Creo que tendremos que hablar así- "
Terminé de leerlo y le respondí.
" -Si, lo sé... jaja ya llegó el frío- "
" -¿Qué? ¿de dónde sacaste esa palabra?- "
Yo miré a Seth ante esa pregunta tan extraña que me hizo. Su expresión estaba totalmente seria.
" -Todo el mundo sabe esa palabra, ¿acaso nunca la habías utilizado o algo?, todos le dicen "el frío" al profesor porque siempre está serio, ¿no lo sabías?- "
" -Ah... lo siento, me equivoqué, pensé que cuando dijiste frío te referías a los v...- "
Vi que había tachado la letra "v" pero aún así se notaba un poco. Le respondí.
" -¿A los qué?- "
" -A los venados jaja, mejor cambiemos de tema...- "
" -Jaja ¿venados?, bueno... ¿qué te gusta hacer cuando tienes tiempo libre?- "
" -Hago surf- "
"-Wow, me encanta aunque nunca lo he hecho. Tienes que enseñarme y también quiero conocer la playa, ya sabes que hasta ahora no he ido- "
" -Claro, la próxima vez que vaya te aviso- "
" -Gracias... oye ya entiendo porque estás tan mal en Química, siempre estás distraído y mandando papelitos- "
" -Eso no es cierto, solo lo hago contigo- "
" -¿O sea que te estás refiriendo que es mi culpa que tú estés mal en Química?- "
" -No claro que no- "
" -Jaja, no te preocupes es broma- "
Mientras Seth estaba respondiendo el papel el profesor se dio cuenta y se acercó silenciosamente hasta situarse delante de él.
-¿Enviando cartitas señor Clearwater?- dijo el profesor cruzando los brazos.
Seth levantó la mirada rápidamente.
-Este... no es una carta-
-Ah, es una nota ¿a quién pensaba entregársela?-
-Era para mi, lo siento- dije avergonzada, no quería que toda la culpa caiga sobre Seth.
-Wuuuuuuuuuuuuu...- todos los del salón comenzaron a hacer ese grito de cuando se trataba de alguna "pareja".
Seth y yo nos miramos y luego sonreímos. Sentí como comenzaba a sonrojarme.
-Ustedes conocen mis reglas, nota que se encuentra, nota que tiene que leer en voz alta la persona que estaba escribiendo, así se les quitará la costumbre de mandarse papelitos en mi clase- dijo.
-Creo que no debería leerlo, profesor- dijo Seth avergonzado.
Seth aún no me la había entregado así que no sabía de que se trataba pero esperaba que no fuera algo muy vergonzoso o que el profesor se le ocurra decirle que lea TODO lo que pusimos.
-Profesor- volvió a insistir Seth- creo que sería mejor que lo lea sin necesidad de hacerlo en voz alta-
-Lo siento, esas son las reglas, comience a leerlo-
Seth se resignó y lo leyó.
"-¿Te has dado cuenta de que el profesor tiene el cierre de su pantalón abajo? jaja ¿se lo digo o no?-"
La clase entera comenzó a dejar escapar sus risas escandalosas. Seth y yo tratábamos de aguantarnos y así evitar que nos caiga un castigo peor.
El profesor se puso rojo como un tomate, nunca lo había visto tan avergonzado que sentí lástima por él.
-Eh... ya vuelvo alumnos- dijo y salió corriendo.
Cuando salió Seth y yo comenzamos a reírnos libremente, reíamos hasta no poder más.
Me sequé unas cuantas lágrimas que me salieron y luego vi a Seth agarrándose el estómago y con una expresión de dolor mientras seguía riéndose.
-Buena esa Clearwater- dijo Damen desde el fondo del aula.
-Jajaja quedará traumado por un largo tiempo- dijo Trey mientras seguía riendo como loco.
El profesor regresó después de veinte minutos, creo que había esperado hasta que la vergüenza se le pasara un poco.
Entró con una expresión seria en su rostro tratando de disimular lo ocurrido.
Seth trató de controlar su risa y se contuvo.
-Lo siento profesor, por eso trataba de advertirle- dijo algo avergonzado.
-Si- dijo el profesor- acepto que fue mi culpa porque yo hice que lo leyeras-
Me sorprendí ante lo que dijo, yo creía que nos iba a castigar al menos cuatro días; dos por pasarnos papelitos en plena clase y otros dos por hacer burla del profesor, pero no.
-Yo también lo siento mucho- le dije.
-Por esta vez no habrá castigo porque reconozco que yo mismo me humillé pero que no se vuelvan a repetir estas notas- dijo el profesor y volvió a abrir el libro para continuar con la clase.
Seth y yo sonreímos aliviados y continuamos con la clase.
A la hora del almuerzo me senté con Chanelle y Blake, Alex había faltado y eso me hacía sentir un poco más tranquila, quería poder sonreírle a Seth sin tener que preocuparme si Alex me estaba vigilando o no.
-Hola chicos- les dije dejando mi bandeja en la mesa.
-¡Cassie! espero que hayas estado trabajando tu acercamiento- dijo Chanelle con una sonrisa traviesa.
-Luego te cuento- le dije haciéndole entender que no quería decírselo frente a Blake.
-¿Acercamiento?- preguntó él tranquilamente.
-A sus padres- intervino Chanelle- necesitan comunicación-
-Si, mucha comunicación- dije siguiéndole la corriente.
-No soy bueno en eso así que mejor no me meto- dijo riendo.
Chanelle rió y luego se quedó mirando fijamente a alguien detrás de mí.
Voltee y era Brooke. Vi que Chanelle la miraba con odio y yo hice lo mismo, ella nos miró de la misma forma y luego se alejó hacia una mesa vacía.
-Me alegro que no se haya sentado con nosotros- dije aliviada.
-No creo que tenga cara para sentarse aquí después de lo que nos hizo- dijo Chanelle.
-Parece que ya no te persigue- le dije a Blake.
-Le tuve que decir que no lo siga haciendo, ya me había cansado y además ella no me interesa-
Chanelle y yo intercambiamos una mirada y una sonrisa.
-Ten cuidado con ella- dijo Chanelle con falso temor- es una loca, te puede hacer cualquier cosa-
-Si, cuidado, hasta te puede violar- le dije.
-No sigan, tendré pesadillas- dijo y rió.
Pasamos el almuerzo de lo más normal y relajados. Cuando terminamos Chanelle me acompañó hasta mi casillero para sacar mi libro de la clase que me tocaba y detestaba: Álgebra.
-¿Te acuerdas lo que me dijiste sobre el acercamiento a Seth?- le dije tocando el tema.
-Si, ¿lo saludaste?-
-Mejor... va a ir a mi casa mañana- le dije con una gran emoción.
-Mmm... ¿así que resultaste ser una chica lanzada?- dijo con una expresión traviesa en su rostro.
-Bueno, no es una cita o algo así, va a ir para que le enseñe Química porque tenemos práctica la próxima semana-
-Excusas, él solo lo dijo para que tengan un tiempo juntos, apuesto que sabe muy bien el tema-
-No lo creo... pero no importa porque voy a pasar una tarde a solas con él-
-¿A solas? ¿y tus padres?-
-No van a estar, mi padre va a trabajar hasta tarde y mi madre va a ir a Port Angeles para comprar algunas decoraciones para la casa, a ella le encantan esas cosas- dije sacando mi libro del casillero.
-Así que solos... no olviden usar protección- dijo guiñándome un ojo mientras se reía.
-¡Chanelle!- le grité sonrojándome- no vamos a hacer nada, solo estudiar-
-Bueno, bueno, estudien felices- dijo todavía riendo- me tengo que ir a mi clase, nos vemos en el autobús-
-Hasta más tarde- le dije y ella volteó para despedirse una vez más con un movimiento de mano y se alejó.
Caminé hasta el aula y me paré un momento en la puerta, en ese momento me dí cuenta de algo terriblemente desastroso: ¡Seth y Alex estaban en la misma clase que yo!, ninguno de los dos me vio y salí rápidamente y me paré en el pasillo.
¿En qué momento Alex había vuelto?, noooooo y justo ellos dos tenían que estar en la misma clase conmigo, no podía sentarme con ninguno de los dos sin que uno de ellos se sintiera mal, quería sentarme con Seth pero no podía dejar a Alex, él no tiene idea de que me había vuelto amiga de Seth y por lo que sabía Alex lo odiaba.
Cerré los ojos intentando pensar en una solución... tendría que ver alguna manera de no sentarme con ninguno de los dos, pero no podría fingir que no los vi...
Me resigné, tendría que ignorarlos.
Al abrir los ojos de nuevo encontré mi salvación... Caitlyn.
Caitlyn Staub, mi compañera de sitio en mi clase de Poesía, me caía muy bien y era una buena chica, si... llegaba en el momento indicado.
Le diría que se siente conmigo y así cuando Seth y Alex me pregunten por qué no me había sentado con ellos les diré que ya se lo había dicho a Caitlyn primero.
Por un momento sentí que la estaba utilizando... pero de verdad la necesita, me prometí que en otra clase me sentaría con ella simplemente porque quería.
-Hola- le dije.
-Ah, hola Cassie- dijo sonriendo- no sabía que también compartíamos esta clase-
-Yo tampoco hasta que te vi, ¿qué te parece si nos sentamos juntas?-
-Claro- dijo y sonrió.
Entramos y vi a Seth observándome, yo le sonreí y él me devolvió la sonrisa. Vi un asiento vacío a su lado, un sentimiento de tristeza invadió mi pecho y cambié la dirección de mi mirada, vi a Alex, estaba mirando a Seth fijamente con una expresión de repugnancia en su rostro, luego me miró y sonrío, yo hice lo mismo y también me di cuenta que tenía un asiento libre a su lado.
Intenté buscar los sitios más alejados de Seth y Alex pero casi todos estaban ocupados, los únicos dos asientos libres eran en la tercera fila entre ellos dos.
¡Genial!, justo cuando intento alejarme la vida no puede darme los mejores sitios.
Caitlyn y yo caminamos hasta los sitios y nos sentamos, al menos estaba más cerca a Seth que a Alex, intentaba no mirar a ninguno de los dos, aunque se me hacía verdaderamente difícil ignorar a Seth trataba de hacerlo.
-¿Estás bien?- preguntó Caitlyn- pareces incómoda-
-No, estoy bien, es solo que me siento un poco mareada pero ya se me va a pasar-
Caitlyn me sonrió con algo de preocupación.
En realidad no le había mentido, hace unos segundos me comencé a sentir mareada, quizá era la preocupación sobre lo de Seth y Alex pero intenté olvidarlo.
Miré hacia al frente, la profesora ya había llegado y estaba escribiendo algo en la pizarra. Los mareos comenzaron a hacerse más intensos, cerré mis ojos y me cubrí el rostro con las manos intentando que los mareos se fueran pero cada vez se hacían más fuertes.
Decidí que era mejor ir a la enfermería.
-Profesora, ¿podría ir a la enfermería?, me siento mal- le dije.
-Claro- dijo mirándome preocupada.
Al levantarme sentí un golpe que me retumbaba en la cabeza, el aula daba vueltas.
Una sensación de inestabilidad de apoderó de mí, no podía mantener el equilibrio así que me agarré del borde de la mesa.
-¡Cassie!- escuché la voz de Alex de una forma rara- ¿quieres que te ayude?-
No respondí, intenté dar un paso pero mis ojos se cerraron y caí. Tenía conciencia de todo pero me sentía muy débil.
Lo extraño fue que al caer no sentí el piso, en cambio algo me sostuvo, algo suave, sentía que estaba en los brazos de alguien, sentía que un calor placentero me rodeaba.
-Dámela, la voy a llevar a la enfermería- escuché la voz enojada de Alex como si fuera un eco.
-No, no puedo moverla mucho, yo la voy a llevar- dijo Seth con el mismo tono de voz que Alex.
Su voz me reconfortó, hizo que me sintiera más tranquila.
Todas las voces se oían como ecos lejanos, oía los susurros de la gente del aula pero no entendía.
-Seth...- dijo Alex pero la profesora le interrumpió.
-Mejor que Seth la lleve, él ya la tiene en sus brazos- dijo la profesora.
Seth me tenía en sus brazos, mi corazón se aceleró.
Se sentía tan bien estar abrazada por él, podía aspirar su tan dulce aroma, estaba tan cerca de lo que nunca había estado.
Me di cuenta que salimos del aula pero aún podía seguir escuchando los susurros, los oía perfectamente, hasta que poco a poco se fueron perdiendo.
Seth me estaba cargando en sus brazos, sentía el balanceo.
Se sentía tan bien que el sueño me invadió y me quedé dormida en sus brazos.
Desperté en la cama de la enfermería, abrí los ojos y me quedé observando una extraña mancha en el techo.
El sonido de alguien levantándose de una silla llamó mi atención.
Dirigí rápidamente mi mirada al lugar de donde provenía ese sonido.
Oh... era... Seth.
Yo lo miré extrañada pero en mi corazón sentía una enorme felicidad, Seth me había cargado, se había preocupado por mí y se había quedado conmigo en la enfermería esperando hasta que despierte sin importarle sus demás clases.
Por alguna extraña razón los latidos que sentía antes habían vuelto, los latidos me golpeaban y producían un leve mareo.
Seth se acercó a la cama y se paró a mi lado, mi corazón latía rápidamente. ¿Por qué habían vuelto esos extraños latidos? o ¿era que simplemente me había olvidado de ellos pero siempre estuvieron presentes en mi?
Vi como su mano se acercaba lentamente y dio a parar en mi pecho. Seth podía sentir mi corazón acelerado y los fuertes latidos, vi su mano todavía en mi pecho, podía sentir mis mejillas ardiendo.
Con su mano libre agarró mi mano derecha, ninguno de los dos hablaba ni hacia expresión alguna, solo nos mirábamos mientras intentábamos decir muchas cosas con nuestras miradas. Llevó mi mano a su pecho, no podía creerlo; su corazón latía de la misma forma que el mío.
Soltó mi pecho y devolvió mi mano a su sitio, se quedó parado sin decir nada mientras continuábamos mirándonos.
Mis ojos empezaron a cerrarse intentaba evitarlo pero no podía, hasta que finalmente me vencieron.
Después de varias horas volví a despertar, abrí mis ojos y simplemente me quedé descansando. Escuché una respiración que provenía del lado izquierdo y al voltear me encontré con una escena tan tierna; Seth había llevado la silla hasta mi lado y se había quedado dormido, su hermoso rostro angelical me producía una sensación de cariño y ternura, quería dormir junto a él, en sus brazos.
En ese momento la encargada de la enfermería entró y me sorprendió observando a Seth.
-¿Lindo no?, se quedó a tu lado desde que llegaste aquí, no se movió para nada- dijo sonriendo mientras me entregaba una taza con un líquido caliente.
Di un sorbo, era té.
-Con eso te sentirás mejor- dijo y salió de la enfermería.
Continué dando pequeños sorbos y volví a observar a Seth, su expresión relajada y tranquila era contagiosa.
Seguía observándolo, estaba hipnotizada por su rostro.
Comenzó a moverse como si estuviera a punto de levantarse, cambié rápidamente la dirección de mi mirada, no quería que me sorprendiera observándolo como lo hizo la encargada de la enfermería.
Escuché como bostezaba y se reincorporaba en la silla.
-Ya despertaste- me dijo dulcemente.
Lo miré y le sonreí.
-Tú también acabas de despertar- le dije.
-Dormiste varias horas, me contagiaste tu sueño- dijo riendo levemente.
-¿Varias horas?- le dije algo exaltada, miré el reloj que estaba sobre la puerta y casi escupo el sorbo de té que había tomado al ver la hora, ¡Faltaban diez minutos para que terminara la última clase!
-¡¿Qué?, ya va a ser salida y has perdido casi todas tus clases- le dije preocupada.
Miré su rostro y él no parecía estarlo.
-No importa, no te preocupes-
-No quiero que te vaya mal en tus clases-
-Y yo no quería que te pasara nada malo, por eso me quedé-
Seth estaba verdaderamente preocupado por mí, me hacía tan feliz saber eso pero me sentía culpable porque sus notas eran importantes y él había faltado a varias clases.
-Gracias- dije y sonreí.
Él me devolvió la sonrisa.
-¿Necesitas algo?, si quieres te lo traigo- me dijo Seth.
-No necesito nada, gracias, ya falta poco para que sea salida-
-Pero si necesitas algo, cualquier cosa me lo dices-
-Okey enfermera- le dije y luego reímos al mismo tiempo.
-Creo que tu amigo Alex me odia más de lo que ya me odiaba porque yo te traje y él no- dijo con ese tono dulce que me encantaba oír.
Recordé su voz enfadada diciendo:
"-Dámela, la voy a llevar a la enfermería-"
-¿En serio?- le pregunté fingiendo no saberlo. Se suponía que al momento que caí no estaba consciente de nada pero yo escuchaba todo.
-Espero que no le moleste que seamos amigos-
-Si... eso espero- Alex todavía no lo sabía pero algo me decía que se había dado cuenta que entre Seth y yo podría llegar a haber algo, él ya se había dado cuenta de las sonrisas.
Me quedé pensativa y callada varios minutos, podía sentir la mirada de Seth fija en mí.
-¿Te molestó que tocara el tema de Alex?- dijo con un tono triste.
-No- dije mirándolo dulcemente- solo me quedé pensando-
-¿Él no sabe que somos amigos?-
No quería que sintiera que lo estaba ocultando pero tampoco quería mentirle, no... no tenía fuerzas para mentirle.
-No...- le dije mirando hacia otro lado- tú mismo lo has dicho Alex te odia y no quería que te odiara más y tampoco quiero que Alex se sienta mal porque estoy contigo-
-Cassie...-
Yo voltee nuevamente y me encontré con su rostro a unos cuantos centímetros del mío. Sentí como mis mejillas se calentaban y mi corazón se aceleraba.
Por unos segundos me perdí en su mirada, podía sentir su tibia respiración en mi rostro, su mano se estaba acercando lentamente a mi mejilla...
Y justo en ese momento sonó el timbre de la salida, me sobresalté y Seth retiró su mano.
Cambiamos rápidamente la dirección de nuestras miradas y nos quedamos callados unos segundos.
Hasta que yo rompí el silencio.
-Seth... tengo que ir al autobús- dije levantándome de la cama y recogiendo mis cosas que estaban en una mesa.
-Yo te acompaño, por si te desmayas otra vez o te sientes mal- su sonrisa volvió.
-Ya estoy mejor pero gracias-
-¿Eso significa un si o un no?-
-¿Tú que crees?- dije sonriendo.
Él también sonrió.
Salimos de la enfermería y caminamos por el pasillo casi vacío.
-Oye... lo que te quería decir era que... no me importa que Alex me odie de por vida si puedo estar contigo, puedo ignorar a Alex pero no podría ignorarte a tí ni con todas las fuerzas del mundo-
Oh... las mariposas invadieron mi estómago, ¿lo que me había dicho Seth era casi como una declaración de amor?, sonó tan hermoso.
No pude responderle porque no sabía que decirle, solo me limité a sonreír.
-¿No me crees?- me preguntó.
-Lo que no creo es que me mientas-
Él sonrió.
-¿Todavía sigue en pie tu invitación para que vaya a tu casa y me enseñes Química?-
-Claro, no podría cancelarlo... digo, no quisiera que desapruebes el práctica-
-Apuesto que eres una gran tutora-
-Nunca había enseñado antes de alguien, bueno solo me pedían que explicara pequeñas cosas-
-Bueno, seré tu alumno-
-Si te portas mal tendré que dejarte sin refrigerio- dije con falsa autoridad.
-Oh, oh, no me portaré mal maestra, le llevaré una manzana- dijo y reímos al mismo tiempo.
Llegamos rápido al autobús y él me dejó en la puerta.
-Gracias por acompañarme- le dije.
-No te preocupes, quería asegurarme de que estuvieras bien-
-Nos vemos mañana-
-Si, adiós- me dijo se dio media vuelta.
Me quedé observándolo hasta que desapareció a través de la gente y los autos aparcados en el estacionamiento.
No podría creerlo, era la primera vez que pasaba tanto tiempo con Seth, me sentía bobamente alegre, no podía evitar que la sonrisa creciera en mi rostro.
Subí al autobús lentamente mientras repasaba una y otra vez el tiempo que pasé con Seth, sentí una sensación extraña pero agradable en mi pecho.
Llegué a mi asiento y me senté con una gran expresión de felicidad que me delataba.
-Hola chicos- les dije muy dulcemente.
-¿Ya estás mejor?... por lo feliz que estás parece que si-
-Estoy mucho mejor, no se que me había pasado pero... desapareció- dije sonriendo.
¿Alex estaba molesto?, no había dicho ni una palabra desde que entré.
-Alex... ¿tú sabes qué me pasó?- le pregunté para averiguar si estaba molesto.
-No estoy seguro- dijo con un tono de voz extraño- solo se que te desmayaste... ¿acaso no te lo contó "ya sabes quien"-
-¿Seth?-
-Si... ese-
-Si... pero... es que... quiero saberlo de ti-
Alex sonrió y su expresión volvió a ser la de siempre.
-Tú sabes que te... quiero- ups... ¿por qué le había dicho eso?, sabía que lo malinterpretaría, me arrepentí de habérselo dicho.
Chanelle se dio cuenta y cambió de tema rápidamente.
-Cassie... no te olvides que mañana tenemos práctica de Literatura Universal-
En verdad lo había olvidado completamente. Revisé rápidamente mi bolso y me di cuenta que no tenía mi libro para estudiar, lo había dejado en mi casillero.
-Voy a traer mi libro antes de que el autobús se vaya- dije levantándome rápidamente del asiento.
Le dije al conductor que me esperara y salí corriendo hacía mi casillero.
Empujé la puerta de entrada y caminé rápidamente mientras trataba de no confundirme de pasillos para llegar a mi casillero que se encontraba en una esquina.
No tardé en encontrarlo y me sentí aliviada.
Busqué rápidamente mi libro y lo guardé en mi bolso. Justo cuando cerré mi casillero oí unas voces que provenían de la vuelta.
Reconocí las voces, eran Blake y Brooke.
Me dio curiosidad, quería saber si de verdad Blake no quería nada con ella y si estaba interesado en Chanelle.
Me acerqué lentamente mientras trataba de no hacer ruido para que no me descubran.
Los vi; Blake estaba casi recostado en los casilleros y trataba de apartar a Brooke que intentaba abrazarlo.
-No entiendo por que ahora te molesta tanto estar conmigo- le dijo Brooke mientras intentaba rodearlo con sus brazos.
-¿Es que no lo entiendes?, ya no estoy interesado en ti, esto terminó hace mucho tiempo-
-La razón por la que te di tiempo fue para que te dieras cuenta de que no puedes estar sin mí- dijo Brooke con un tono de voz coqueto.
-Gracias al tiempo descubrí que me sentía mejor estando sin ti-
-No digas tonterías, tú sigues enamorado de mí-
-Date cuenta de que ya no-
-Es que no puedo creer que estés interesado en esa estúpida-
-No le digas así a Chanelle-
Le tenía una buena noticia para llevarle a Chanelle: Blake si estaba interesado en ella, sabía que se emocionaría demasiado.
-Es que ella es tan simple... no tiene nada especial- odiaba como se refería Brooke de Chanelle- ¿acaso no te resulto... atrayente?, muchos chicos piensan eso-
-Eso no funciona conmigo, ya deberías saberlo, solo funciona con los humanos-
-No creas que Alex no se va a enterar de esto-
-Anda, cuéntaselo a tu hermanito, no puede impedirme nada-
-Siento tanto que hayas caído tan bajo como para que te guste Chanelle después de haber estado con alguien como yo-
-¿Te has escuchado?, no me gusta como te comportas-
Mi mente se había quedado atascada en la frase que Blake había dicho: "-Eso no funciona conmigo, ya deberías saberlo, eso solo funciona con los humanos-"
Me comencé a alejar, había recordado que el autobús me seguía esperando.
Corrí hacia el estacionamiento ligeramente embobada, una parte de mi mente seguía con la extraña frase de Blake y la otra parte estaba en que tenía que llegar pronto al autobús.
Le agradecí al conductor y me dirigí a mi sitio.
-¿Estás bien?, te ves algo... afectada- me dijo Chanelle.
-Si, pensaba que el autobús ya se había ido y me asusté- le mentí.
-Bueno ya estás aquí, ¿por qué tardaste tanto?- me volvió a preguntar.
-No encontré mi cuaderno en mi casillero fui a buscarlo a la enfermería y lo encontré ahí-
-Oye, no te pude responder porque saliste corriendo por tu cuaderno... yo también te quiero- dije Alex y sonrió.
Por primera vez su sonrisa me aterró y un escalofrío recorrió mi espalda. Él era del grupo de Blake y Brooke, por lo tanto tenía algo que ver con esa frase que dijo Blake.
Ni siquiera pude devolverle la sonrisa, simplemente me voltee y mi mirada quedó perdida en el vacío durante todo el camino mientras por mi mente pasaba esa frase ¿qué había querido decir con eso?, ¿se lo tenía que contar a Chanelle o solo cometería un error?
"-Eso no funciona conmigo, ya deberías saberlo, solo funciona con los humanos-"
"-...ya deberías saberlo, solo funciona con los humanos-"
"-...solo funciona con los humanos-"
"-...con los humanos-"
Repitió mi mente.
