Disclaimer: Los personajes y lugares pertenecen a JoTaKa Rowling, y la historia es una traducción autorizada del fic: "Changing the Future: Reading the Deathly Hallows" de Choice HP.
Summary: Harry Potter se encuentra en su quinto año cuando de repente es absorbido por un hechizo y trasladado hacia una sala (la sala de los menesteres) pero no está solo, Hermione, los Weasley, Remus, Sirius, Tonks, Dumbledore, McGonagall, Severus y Draco, se encuentran con él para leer un libro que ha sido traído desde el futuro por TRL...
Capítulo 11: El Trato
— El Trato —Leyó Fred sonriendo— Me gusta el sonido de esto.
Molly lo miro, pensando lo contrario de su hijo, pero no dijo nada.
Si Kreacher había podido escapar de un lago lleno de inferís, Harry confiaba en que la captura de Mundungus le llevaría unas pocas horas como mucho, y rondó por la casa toda la mañana en un estado de máxima expectación.
—No es tan fácil Harry— Sirius frunció el ceño —Kreacher solo fue capaz de escapar fácilmente de los inferís porque su magia funciona diferente a la nuestra. Sin embargo, él tiene que hacer un seguimiento con detenimiento a Mundungus, y el gusano ese sabe cómo esconderse sobre todo cuando hay alguien que está detrás de él.
Sin embargo, Kreacher no volvió esa mañana o siquiera esa noche. A la puesta de sol, Harry se sentía desaminado y ansioso, y la cena compuesta mayormente por pan mohoso, sobre el que Hermione había intentado una variedad de Transfiguraciones sin éxito, no ayudó en nada.
—Argh— Gruño Ron, espero seriamente que no se dijera lo que en algún futuro iba a comer.
—Transfigurar alimentos es muy difícil, me tomo un tiempo para acostumbrarme a eso— Dijo Molly, mirando al menor de sus hijos varones. Siempre había sido de buen apetito y su genio se elevaba cuando tenía hambre.
—Todavía no hacemos eso— Admitió McGonagall con el ceño fruncido.
—En realidad la gran maestra de Transformación no puede…— Empezó a decir Sirius, bromeando con su viejo y favorito profesor.
—¡Es suficiente Sirius! —Dijo McGonagall con vehemencia, dándole una mirada que él no veía desde hace tiempo, Sirius le sonrió, extrañaba eso, pero cambio su comportamiento.
Kreacher no volvió al día siguiente, ni el día después de ese. Sin embargo, dos hombres encapuchados habían aparecido en la plaza fuera del número doce, y se quedaron allí en la noche, mirando fijamente en dirección a la casa que no podían ver.
Todos se estremecieron ante eso.
—¿Por qué esta ahí? —Pregunto Molly ansiosamente— ¿saben ellos, que Ron y los demás están ahí?
—No lo creo— Dijo Dumbledore— me imagino que tendrían a más personas si realmente supieran que Harry estaba ahí. Lo más probables es que solo están vigilando los lugares donde Harry iría.
—¿Por qué el Señor Oscuro no envió a Snape? —Pregunto Draco— ¿No sería una manera más rápida de saber si Potter está en Grimmauld Place?
—Esa es una buena pregunta— Dumbledore frunció el ceño— Tal vez Severus informo a Voldemort que ya no podía entrar a Grimmauld Place o que Harry y los demás no están.
-Mortifagos, seguro, -dijo Ron, mientras él, Harry y Hermione miraban por la ventana del salón de dibujo-. ¿Seguro que no saben que estamos aquí?
-No creo -dijo Hermione, aunque parecía asustada-. O habrían enviado a Snape a por nosotros, ¿verdad?
-¿Creéis que ha estado aquí y tiene la lengua atada por la maldición de Moody? - preguntó Ron.
-Sí, -dijo Hermione- de otro modo habría podido decirles como entrar aquí, ¿verdad?
—Yo podría haber llegado a Grimmauld Place y permitir que mi lengua se atara para tener una prueba para que el Señor Oscuro sepa que no puedo entrar al lugar—Dijo Severus.
Pero probablemente estén vigilando para ver si aparecemos. Sabían que Harry es el dueño de esta casa, después de todo.
—¿Cómo…?—Harry empezó a decir, a lo que Fred rio y comenzó a leer la siguiente línea del libro.
-¿Cómo lo...? -empezó Harry.
—Todavía estoy esperando una respuesta— Dijo Harry con impaciencia fingida.
—Lo sé, ¿Cuántas veces tiene el para preguntar? —Pregunto George sonriendo— ¿Estas esperando a su propio pasado formular la pregunta que el del presente y del futuro tienen?
Fred rodo los ojos a la pregunta de su gemelo, antes de volver a leer.
-Los testamentos de magos son examinados por el Ministerio, ¿recuerdas? Saben que Sirius te dejó este lugar.
La presencia de los mortifagos fuera incrementó el humor amenazador dentro del número doce. No habían tenido noticias de nadie que estuviera más allá de Grimmauld Place desde el patronus del Señor Weasley, y la tensión empezaba a pasar factura.
—El trio suspiro a esto, la tensión empezaba a mostrarse y solo habían pasado pocos días. Esta iba hacer una búsqueda muy larga.
Inquieto e irritable, Ron había desarrollado el molesto hábito de jugar con el Desiluminador en sus enfurecía particularmente a Hermione, que había abandonado la espera por Kreacher para estudiar Los Cuentos de Beedle el Bardo y no apreciaba la forma en que las luces seguían encendiéndose y apagándose.
—Oye… me pregunto por qué Ron tomo ese hábito tan molesto—Dijo George, tratando de parecer desconcertado.
Varios se echaron a reír cuando Ron intentaba parecer que no comprendía a lo que su hermano se refería, pero el color de sus orejas lo delato.
-¡Quieres parar! -gritó la tercera noche de ausencia de Kreacher, cuando todas las luces se apagaron de nuevo en el salón de dibujo.
-¡Lo siento, lo siento! -dijo Ron, accionando el Desiluminador y restaurando las luces-. ¡No sé qué estoy haciendo!
-¿Bueno, puedo sugerirte que encuentres algo útil en que ocuparte?
-¿Algo como leer cuentos para niños?
-Dumbledore me dejó este libro, Ron...
-... y a mí me dejó el Desiluminador, ¡quizás se supone que tenga que usarlo!
—Señor, yo no sabía que le daría al pequeño Ronnie un regalo que le ayudara con sus habilidades desastrosas para coquetear— Dijo Fred a Dumbledore.
Dumbledore rio, por supuesto que esa no era la razón por la que le dio el Desiluminador a Ron, pero estaría encantado que ese fuera un efecto inesperado.
Incapaz de soportar la pelea,
—Wow, Harry, ¡solo te tomo seis años para no ser capaz de soportar las peleas entre ellos!—Dijo George.
Harry salió de la habitación sin que lo notara ninguno de los dos. Se dirigió escaleras abajo hacia la cocina, la cual seguía visitando porque estaba seguro de que era allí donde era probablemente aparecería Kreacher.
—En realidad, podría aparecer en cualquier lugar—Dijo Sirius.
A medio camino, sin embargo, oyó un golpe en la puerta delantera, después chasquidos metálicos y el rechinar de la cadena.
—Eso no es bueno—Dijo Remus, que no quería que nadie vaya ahí.
—Quizás sea alguien de la Orden— Dijo Tonks, mirando incomoda, también, como la mayoría de las personas en la sala. Sus palabras parecían haber relajado un poco más al resto de la sala.
Todos los nervios de su cuerpo parecieron tensarse. Sacó su varita, adentrándose en las sombras junto a las cabezas de elfos decapitados, y esperó. La puerta se abrió. Vio un destello de luz de las farolas de la plaza de abajo, y una figura encapuchada se adentró en el vestíbulo y cerró la puerta tras ella.
La tensión de la sala se hizo asfixiante cuando Fred continuo leyendo, Esperaban que no fuera una persona peligrosa para Harry. A pesar que era más probable que fuera un miembro de la Orden que un mortifago, ellos le tenían pánico al libro. Ellos sabían que cualquier cosa podía suceder.
El intruso dio un paso hacia adelante y la voz de Moody pregunto. "¿Severus Snape?". Entonces la figura de polvo alcanzó el final del vestíbulo y se lanzó sobre él, alzando su mano muerta.
-No fui yo quien te mató, Albus, -dijo una voz tranquila.
La maldición se rompió. La figura explotó de nuevo, y fue imposible divisar al recién llegado a través de la densa nube gris que esta dejó atrás.
—Esto parece un descuido muy grave— Murmuro Draco, no tan nervioso como la gran mayoría de la sala, pero lo suficientemente nervioso como para admitirlo— Deberían haber visto quien estaba ahí.
—Me asegurare que Moody sepa tus sugerencias con respecto a la maldición— Dijo Tonks y Draco palideció un poco— No te preocupes, si tu sugerencia es buena él no te hará nada.
Harry apuntó su varita en medio de ella.
-¡No te muevas!
—Bien Harry— Dijeron varios al mismo tiempo.
Había olvidado el retrato de la Señora Black. Al oír su grito, las cortinas que la ocultaban se abrieron y ella empezó a gritar "Sangresucia y basura deshonrando mi casa...".
Ron y Hermione se lanzaron escaleras abajo tras Harry, apuntando con las varitas, como él con la suya, al hombre desconocido que ahora estaba de pie con los brazos alzados en el vestíbulo de abajo.
Hubo muchos murmuros alentadores a esto.
-¡Alto el fuego, soy Remus!
—Tienes razón Lunático, esto no es bueno— Dijo Sirius sonriéndole a su amigo— ¿Por qué alguien te querría a su alrededor?
—Si eso es lo que piensa, no voy a ir a visitarte— Respondió Remus, y Sirius se estremeció. No le gustaba pensar en la peor estancia que tendría en Grimmauld Place si su amigo no estaba junto a él.
-Oh, gracias a Dios, -dijo Hermione débilmente, apuntando con su varita alretrato de la Señora Black; con una detonación, las cortinas se cerraron de nuevo y se hizo el silencio. Ron también bajó su varita, pero Harry no.
Severus estaba a punto de decir algo sobre esto, pero se contuvo, no iba a realizar ningún halago hacia Potter.
Sin embargo Bill no tenía problemas para eso. —Muy bien Harry, no es momento de minimizar la seguridad.
-¡Muéstrate! -gritó.
Lupin se adelantó hasta la luz de la lámpara, con las manos todavía alzadas en un gesto de rendición.
-Soy Remus John Lupin, hombre lobo, algunas veces conocido como Lunático, uno de los cuatro creadores del Mapa del Merodeador, casado con Nymphadora, normalmente llamada Tonks, y te enseñé como producir un Patronus, Harry, que tiene forma de ciervo.
—Hm… yo no me confiaría Harry—Dijo Sirius entrecerrando los ojos.
—En realidad, por el hecho de ser un hombre lobo nadie puede transformarse en mí adecuadamente—dijo Remus— Y espero que Harry supiera reconocerme como para distinguirme de alguien que podría tomar mi apariencia.
—Sin embargo el mortifago, podría saber todo lo que le ha dicho a Potter—Dijo Severus— menos el hecho de que le hayas enseñado a producir su patronus, lo demás es conocimiento público.
—¿Quién sabe que el apodo de Remus es lunático? —Se mofo Sirius.
—Eran mejores amigos del traidor— Dijo Severus con frialdad, aunque no lo creyeran, el odiaba a la rata, Peter Pettigrew, casi tanto como los merodeadores lo hacían— No estoy seguro si la rata ha pensado en decirle algo al Señor Oscuro, pero la información está disponible.
—Entonces debo pensar mejor en como demostrar que soy yo— Dijo Remus pensativo, a pesar que estaba luchando por contener la ira que sentía por la mención de la rata.
-Oh, está bien, -dijo Harry, bajando la varita-, pero tenía que comprobarlo,¿verdad?
-Hablando como tu ex profesor de Defensa Contra las Artes Oscura, tengo que estar de acuerdo con que tenías que comprobarlo. Ron, Hermione, no deberíais ser tan rápidos bajando vuestras defensas.
Corrieron escaleras abajo hacia él. Envuelto en su gruesa capa negra de viaje, parecía exhausto, pero se alegraron de verle.
-¿No hay rastro de Severus entonces? -preguntó.
—Lo llamas Severus, ¡a pesar que es un traidor! —siseo Sirius, sin embargo el trataba de picar a Severus mientras lo miraba, desafortunadamente, Severus adivino las intenciones de Sirius, solo atino a mirarlo fríamente y no caer ante el comentario.
-No, -dijo Harry-. ¿Qué está pasando? ¿Todo el mundo está bien?
-Si -dijo Lupin-, pero todos estamos siendo vigilados. Hay un par de mortifagos fuera en la plaza.
-Lo sabemos...
-Tuve que Aparecerme exactamente en el escalón superior de la entrada para asegurarme de que no me vieran. No deben saber que estás aquí, o estoy seguro de que tendrían más gente fuera, han estado escarbando por todas partes buscando cualquier conexión contigo, Harry. Vamos abajo, tengo mucho que contaros, y quiero saber qué ocurrió después de que abandonareis la Madriguera.
Descendieron a la cocina, donde Hermione señaló con su varita a la chimenea. Un fuego surgió instantáneamente. Eso proporcionó una ilusión de comodidad sobre las sombrías paredes de piedra y brillo a la larga mesa de madera. Lupin sacó unas pocas cervezas de mantequilla de debajo de su capa de viaje y se sentaron.
-habría llegado hace tres días pero tenía que librarme de los mortifagos que me iban a la zaga, -dijo Lupin-
Tonks y Sirius hicieron una mueca a esto, no les gusto oír que Remus estaba siendo perseguido.
¿Entonces vinisteis directamente aquí después de la boda?
-No, -dijo Harry-. Antes nos topamos con un par de mortifagos en un café de Tottenham Court Road.
Lupin se derramó casi toda su cerveza en la pechera.
—Wow, lo sorprendiste… eso no sucede con frecuencia—informo Sirius a Harry.
-¿Qué?
Explicaron lo que había ocurrido, cuando hubieron terminado Lupin parecía consternado
-¿Pero cómo os encontraron tan rápidamente? Es imposible seguir a alguien que Desaparece, a menos que los agarres mientras desaparecen.
-Y no parece muy probable que estén sencillamente patrullando Tottenham Court Road todo el tiempo, ¿verdad? -dijo Harry.
-No preguntábamos -dijo Hermione tentativamente-, si Harry no podría estar todavía bajo el control del Rastro.
-Imposible, -dijo Lupin. Ron se mostró arrogante y Harry se sintió enormemente aliviado-. Dejando cualquier otra cosa aparte, estarían seguros de que Harry está aquí si todavía pudieran Rastrearle, ¿verdad? Pero no se me ocurre como pudieron seguiros a Tottenham Court Road, eso me preocupa, me preocupa realmente.
—De hecho lo es—Dijo Dumbledore frunciendo el ceño— más aún porque no sé cómo lo hicieron, aunque estoy seguro que tiene que ver con las acciones que hiciste y no a ti personalmente.
Pareció perturbado, pero por mucho que a Harry le preocupara eso, la cuestión podía esperar.
-Cuéntanos que ocurrió después de que nos marcháramos, no hemos tenido noticias desde que le padre de Ron nos dijo que la familia estaba a salvo.
-Bueno, Kingsley nos salvó, -dijo Lupin-. Gracias a su advertencia la mayoría de los invitados a la boda pudieron Desaparecer antes de que llegaran.
—Bien—Dijo Molly, que no le gusto pensar en las personas lastimadas en la boda. Fleur estuvo de acuerdo con ella, y confió en que su familia fuera de los que se habían ido.
-¿Eran mortifagos o gente del Ministerio? -intervino Hermione.
-Una mezcla de ambos pero las intenciones y propósitos de todos ellos son los mismos ahora -dijo Lupin
Hubo un silbido general de desaprobación y decepción por esa frase.
—¿Cómo pueden las personas seguir las ordenes de esa manera? —Pregunto Molly con indignación— ¡Tienen que haberse dado cuenta que algo estaba mal y saber que ya habían tomado el control del Ministerio!
Aunque su madre no lo estaba mirando, el resto de su familia si, lo que causo que Percy se movió incomodo en su asiento. Él sabía que nunca volvería a seguir la voluntad de Quien-tu-sabes y creía que se daría cuenta de lo que estuviera pasando y haría lo correcto. Le dolía que su familia no creyera esto, que creían que él estaba dispuesto a seguir ciegamente al Ministerio. Y le dolió mucho pero no los culpo, entendía por qué y tenían razón.
-. Había una docena, pero no sabían que tú estabas allí, Harry. Arthur oyó el rumor de que habían intentado sacarle tu paradero a Scrimgeour mediante la tortura antes de matarle; si es cierto, no cedió.
—Yo lo creo—Dijo Sirius firmemente y todos lo miraron— Él es un idiota y demasiado preocupado por la política para mi gusto, pero él no ayudaría a esos mortifagos hijos de puta.
Harry miró a Ron y Hermione, sus expresiones reflejaban la misma mezcla de sorpresa y gratitud que sentía él. Nunca le había gustado mucho Scrimgeour, pero si lo que decía Lupin era verdad, al final el hombre había intentado proteger a Harry.
-Los mortifagos registraron la Madriguera de arriba a abajo -siguió al fantasma, pero no quisieron acercarse demasiado
—¿Eso significa que mi plan funciono? —Pregunto Ron.
—Suena a que si—Contesto Hermione y Ron sonrió aliviado.
y después interrogaron a aquellos de nosotros que quedamos durante horas. Intentaban conseguir información sobre ti, Harry, pero por supuesto nadie aparte de la Orden sabía que habías estado allí.
—Hmph—Resoplo Fleur y Harry pensó que nadie en su sano juicio querría arruinar la boda en un futuro por la mirada que le estaba dando al libro.
En el mismo momento en que irrumpían en la boda, forzaban la entrada en cadacasa del país relacionada con la Orden. Ningún muerto, -añadió rápidamente, anticipándose a la pregunta- Pero fueron duros. Quemaron la casa de Dedalus Diggle, pero como sabéis él no estaba allí, y utilizaron la Maldición Cruciatus con la familia de Tonks.
—¡NO! —Grito Tonks mordiéndose el labio, Remus pasó un brazo alrededor de ella y ella se apoyó en su hombro. Sirius por su parte estaba gruñendo al libro debido al enojo que sentía al saber que habían atacado a su prima favorita.
De nuevo, intentando averiguar adonde habías ido después de visitarles. Están bien... sacudidos, obviamente, pero aparte de eso bien.
-¿Los mortifagos consiguieron entrar en todas las casas protegidas con encantamientos? -preguntó Harry recordando lo efectivos que estos habían sido la noche en que se había estrellado en el jardín de los padres de Tonks.
-Lo que tienes que comprender, Harry, es que los mortifagos cuentan ahora con todo el poder del Ministerio de su lado, -dijo Lupin-. Tienen el poder para realizar hechizos brutales sin miedo a ser identificados o al arresto. Se las arreglaron para penetrar cualquier hechizo defensivo que lanzamos contra ellos, y una vez dentro, eran libres de hacer lo que quisieran.
—Argh, estúpido Ministerio—Se quejó Sirius (causando que Percy lo fulminara con la mirada). Nunca seria fan del Ministerio, no después de todo lo que le hicieron y luego todo lo que le estaban haciendo a Harry en estos momentos. Nunca imagino que su odio hacia ellos incrementaría, pero lo era, no solo eran idiotas sino tan débiles como para que Voldemort se apoderara de esto sin siquiera sorprenderlos.
-¿Y no se molestaron en inventar ninguna excusa para torturar a la gente por averiguar el paradero de Harry?- pregunto Hermione, con voz filosa.
-Bueno,…. -dijo Lupin. Dudó, después sacó una copia doblada de El Profeta.
Los ojos de todos se estrecharon a esto, ¿Qué podría tener aquel puñetero periódico que hiciera que los mortifagos vayan tras Harry sin ninguna explicación valida?
-Aquí tienes, -dijo, empujándola a través de la mesa hacia Harry-. Lo ibas a averiguar tarde o temprano. Este es su pretexto para perseguirte.
Harry desplegó el periódico. Una enorme fotografía de su propia cara llenaba la página frontal. El titular decía así:
"Buscado Para Ser Interrogado Sobre
La Muerte De Albus Dumbledore"
—¡Ellos te están atribuyendo la muerte de Dumbledore! —Gritaron varios, y Harry no estaba seguro quien había gritado más fuerte si McGonagall o Sirius.
—¿Quién en su sano juicio creería tal bobada? —Dijo McGonagall acaloradamente.
Ron y Hermione rugieron indignados, pero Harry no dijo nada. Empujó lejos el periódico; no quería leer nada más. Sabía lo que diría. Nadie más que aquellos que habían estado en lo alto de la torre cuando Dumbledore había muerto sabía quién le había matado realmente, como Rita Skeeter ya había dicho al mundo mágico, Harry había sido visto alejándose corriendo del lugar de los hechos momentos después de que Dumbledore hubiera caído.
—Argh, ¡esa maldita vaca! —Siseo Hermione.
—¡Hermione, tu lenguaje! —Dijo Ron, mirándola divertido ya que finalmente podía reprenderla.
Hermione cambio la intensidad de su mirada hacia él y Ron trago saliva por la mirada que ella le estaba dando.
-Lo siento, Harry, -dijo Lupin.
-¿Así que los mortifagos han tomado El Profeta también? -preguntó Hermione furiosamente.
Lupin asintió.
-Pero seguramente la gente comprende lo que está pasando, ¿no?
-La estratagema ha sido limpia y virtualmente silenciosa, -dijo Lupin-. La versión oficial del asesinato de Scrimgeour es que dimitió, ha sido reemplazado por Pius Thicknesse, que está bajo la Maldición Imperius.
-¿Por qué Voldemort no se declara a sí mismo Ministro de Magia? -preguntó Ron.
—¿Por qué habría de hacerlo? —Pregunto Bill a su pequeño hermano, mirándolo un poco decepcionado.
Ron agacho la cabeza a eso, luego murmuro algo que nadie pudo oír.
Lupin rio.
-No lo necesita, Ron. En la práctica es el Ministro, ¿pero por qué debería sentarse tras un escritorio en el Ministerio? Su marioneta, Thicknesse, se ocupa de los asuntos cotidianos, dejando a Voldemort libre para extender su poder más allá del Ministerio. Naturalmente la gente ha adivinado lo que ha ocurrido. Ha habido un cambio muy dramático en la política del Ministerio en los últimos días, y muchos susurran que Voldemort debe estar detrás. Sin embargo, esa es la cuestión. Susurran. No se atreven a confiar los unos en los otros, sin saber en quien confiar, temen hablar, por si acaso sus sospechas son ciertas y sus familias se convierten en objetivos. Si, Voldemort está jugando a un juego muy astuto. Desvelarse a sí mismo podría haber provocado una rebelión abierta. Permaneciendo enmascarado esparce confusión, inseguridad y miedo.
—Ministerio estúpido— Repitió Sirius, por las misma razones anteriores.
-¿Y este cambio dramático en la política del Ministerio -dijo Harry-, incluye advertir al mundo mágico contra mí en vez de contra Voldemort?
-Indudablemente es parte de ello -dijo Lupin-. Y es un golpe maestro. Ahora que Dumbledore está muerto, tu... El Chico que Vivió... eres claramente el símbolo y punto de apoyo de cualquier resistencia contra Voldemort. Pero sugiriendo que fue tu mano la que acabó con el viejo héroe, Voldemort no solo puede poner precio a tu cabeza, sino que siembra duda y miedo en cualquiera de los que te habrían defendido.
Todos fulminaban al libro, Todos pensaban lo que McGonagall había dicho momentos antes. ¿Quién iba a creer que Harry había matado a Dumbledore?
-Entretanto, el Ministerio ha empezado a moverse contra los nacidos muggles. - Lupin señaló a El Profeta-. Mirad la página dos.
Hermione pasó las páginas con misma expresión de disgusto que había mostrado mientras sujetabaSecretos de las Artes Más Oscuras.
-Registro de nacidos muggles, -leyó en voz alta-. El Ministerio de Magia emprende una investigación sobre los así llamados "nacidos muggles" para comprender mejor como llegan a poseer secretos mágicos.
-Investigaciones recientes llevadas a cabo por el Departamento de Misterios revelan que la magia solo puede pasar de una persona a otra cuando tienen hijos. Cuando no hay ninguna prueba de que existan antepasados magos, por consiguiente, los así llamados nacidos muggles probablemente hayan obtenido poder mágico robándolo o arrebatándolo a la fuerza.
—¿Qué fue eso? —Pregunto Charlie, bufando.
—Que los nacidos muggles obtuvieron su poder mágico por el robo o la fuerza—Dijo Fred y luego miro a Hermione con recelo— Mantente alejado de mí, Granger, no quiero que me robes mi preciosa magia.
Hermione rodo los ojos a ese comentario.
—Si fuera tan fácil conseguir la magia, entonces no habría ningún squib—Dijo Charlie— no puedo creer que alguien se tome en serio esto.
—Bueno, yo creo que es verdad que el Departamento de Misterios está buscando la forma en que la magia pasa de generación en generación en los nacidos muggles y porque hay sangre puras que son incapaces de hacer magia— Dijo Dumbledore— Ellos tienen problemas para encontrar lo último, pero creen que los nacidos muggles tienen antepasados que eran brujas o magos. Yo creo que los resultados se tan utilizando y están haciendo lo habitual, que es, utilizar las verdades a medias para reforzar su historia.
—¿quiere decir que había alguien en mi familia era bruja o mago? —Pregunto Hermione mirándolo sorprendido, tenía que averiguar eso.
El Ministerio está decidido a castigar a tales usurpadores de poder mágico, y es con este fin que invita a los así llamados nacidos muggles a presentarse para una entrevista con la recientemente creada Comisión de Registro de los Nacidos Muggles.
-La gente no dejará que ocurra esto, -dijo Ron.
-Está ocurriendo, Ron, -dijo Lupin- Los nacidos muggles están siendo rodeados mientras hablamos.
-¿Pero cómo se suponen que han robado la magia? -dijo Ron-. Es una locura, si pudieras robar magia no habría ningún Squib, ¿verdad?
—Mira Charlie oso, piensas igual que Ron—señaló Tonks a su amigo.
Charlie frunció el ceño ante el apodo como siempre lo hacía, pero se encogió de hombros al ser comparado con su hermano menor, no había nada de malo en ello.
-Lo sé, -dijo Lupin-. No obstante, a menos que puedas probar que tienes al menos un pariente cercano mago, ahora se estima que has obtenido tu poder mágico ilegalmente y debes sufrir el castigo.
Ron miró a Hermione, después dijo:
-¿Y si los sangre pura y los de sangre media juran que un nacido muggle es parte de su familia? Diré a todo el mundo que Hermione es mi prima...
—Espera un segundo, no creo que realmente quieras que Hermione sea tu prima, Ronnie—Dijo George.
—Tampoco es que la gente crea que tu… eso es improbable—Añadió Fred haciendo una mueca.
—No me importa—refunfuño Ron— Mione no va sufrir ningún daño ¡por una ley estúpida!
—Oh, como que estas caballeroso—Dijeron los gemelos con voz de bebe.
—Oh, cállense— Les dijo Hermione, mientras le sonreía a Ron cálidamente.
Hermione cubrió la mano de Ron con las suyas y apretó.
-Gracias, Ron, pero no podría dejar que tú...
-No tienes elección, -dijo Ron ferozmente, apretándole la mano en respuesta-. Te enseñaré mi árbol familiar para que puedas responder a cualquier pregunta sobre él.
Hermione soltó una risa temblorosa.
-Ron, estamos a la fuga con Harry Potter, la persona más buscada del país, no creo que eso importe. Si fuera a volver a la escuela sería distinto. ¿Que planea Voldemort para Hogwarts? -preguntó a Lupin.
-Asistir es ahora obligatorio para cada joven bruja o mago -replicó él-. Se anunció ayer. Es un cambio, porque nunca antes fue obligatorio. Por supuesto, casi todos los magos y brujas ingleses han sido educados en Hogwarts, pero sus padres tenían derecho a enseñarles en casa o enviarlos al extranjero si lo preferían. De esta forma, Voldemort tendrá a toda la población mágica vigilada desde corta edad. Y también es otra forma de limpiar la maleza de los nacidos muggles porque los estudiantes deben tener Status de Sangre... significa que han probado ante el Ministerio que son descendientes de magos... antes de que se les permita asistir.
—Lo que significa que no hubiera sido capaz de volver ese año, aunque quisiera—Dijo Hermione mirando a Harry. Que ya no podía culparse por la falta de educación y quería que lo supiera. Harry le sonrió mientras rodaba los ojos, lo que significaba que había captado el mensaje.
Harry se sintió enfermo y este momento, excitados chicos y chicas de once años estarían enfrascados en la lectura de un montón de libros de hechizos recién comprados, ignorando que nunca verían Hogwarts, que quizás nunca volverían a ver a sus familias tampoco.
Todos suspiraron a esto, la mayoría no tenía tiempo de pensar en eso todavía, pero ahora que fue planteado, no les fue difícil.
-Es... es... -murmuró, luchando por encontrar las palabras que hicieran justicia al horror de sus pensamientos, pero Lupin dijo quedamente.
-Lo sé.
Lupin dudó.
-Entenderé que no puedas confirmar esto, Harry, pero la Orden tiene la impresión de que Dumbledore te encargó una misión.
Sirius miro a su amigo extrañado, ¿Por qué Remus estaba diciendo algo como esto?
-Lo hizo -replicó Harry-, y Ron y Hermione están al tanto y vienen conmigo.
-¿Puedes confiarme en qué consiste esa misión?
Harry miró a la cara prematuramente envejecida, enmarcada por espeso pero canoso pelo, y deseó darle una respuesta diferente.
-No puedo Remus. Lo siento. Si Dumbledore no te lo contó no creo que yo pueda.
Dumbledore sonrió con tristeza a esa respuesta. Era la respuesta correcta, por supuesto, no quería que nadie supiera sobre los horrocruxes de Voldemort, pero solo hacía que la búsqueda de Harry sea más difícil. El suspiro cuando se dio cuenta que todos en la sala ya sabían sobre los horrocruxes y no había nada que el pudiera hacer al respecto.
-Sabía que dirías eso, -dijo Lupin, parecía decepcionado-. Pero aun así podría serte de alguna utilidad. Ya sabes lo que soy y lo que puedo hacer. Podría ir con ustedes y proporcionaros protección. No habría necesidad de que me contaras exactamente lo que estás tramando.
—¿Qué demonios estas diciendo? —Dijo Charlie mirando fríamente al hombre lobo —¿vas a deshacerte de Tonks?
—Er…—fue la única respuesta que Remus pudo dar. Esto no mejoro el estado de ánimo de Charlie, ni Tonks ni Sirius estaban contentos por esto.
Harry dudó. Era una oferta muy tentadora, aunque como podrían mantener su misión en secreto para él si estaba con ellos todo el tiempo era algo que no alcanzaba a imaginar.
Hermione, sin embargo, se quedó perpleja.
-¿Pero y qué hay de Tonks? -preguntó.
-¿Qué pasa con ella? -dijo Lupin.
—Remus, ¿Por qué estás tan frio? —Susurro Sirius a su amigo.
—¡No lo sé! —Remus frunció el ceño— Per estoy seguro que tengo…
—¡una buena razón! — Sirius termino la frase con un chasquido—¿Qué demonios pudo haber pasado para que te den ganas de abandonar a tu esposa?
Remus miro al suelo, no queriendo responder a eso, pero Sirius pudo leer sus pensamientos por el gesto. Remus no creía tener el derecho de estar con alguien, que su condición lo hacía peligroso para la gente que lo rodeaba. Sirius le golpeo la parte posterior de la cabeza.
—¡Termina con eso! —Espeto Sirius.
Remus suspiro— De nada sirve decirme algo, es el yo del libro quien está permitiendo que mi licantropía me afecte.
—Bueno, me parecía que estabas pensando lo mismo que tu yo del libro— gruño Sirius. Sirius a menudo había tenido que parar a Remus de lastimarse a sí mismo por ser un licántropo y el problema que pasaba con esto. Siempre parecía ayudar a Remus escuchar que era un imbécil por pensar así, o tal vez era el hecho que tenía un amigo que no creía que era un monstruo y siempre le levantaba el ánimo.
—Espero que Harry sea capaz de devolverte el sentido común—Dijo Sirius, sabiendo que Remus necesitaba hablar con alguien, pero que ya no lo tenía.
-Bueno, -dijo Hermione, frunciendo el ceño-. ¡Estás casado! ¿Cómo va a sentirse ella si te vas con nosotros?
-Tonks estará perfectamente a salvo -dijo Lupin-. Estará en casa de sus padres.
Había algo extraño en el tono de Lupin; era casi frío. Había algo raro en la idea de Tonks ocultándose en casa de sus padres;
—Es extraño— Dijo Tonks, frunciendo el ceño. No había manera que ella estuviera sentada mirando alrededor, ella iba a estar ahí luchando.
—Tal vez estas deprimida—Dijo Sirius sin tacto alguno— ya sabes, porque Remus te está abandonando.
—Idiota—Tonks le dio un puñetazo en el brazo.
—Creo que es algo más— Dijo Molly, pensando que había una buena razón por la cual Tonks no luchaba.
—Oh, ¿y cuál sería? —Dijo Tonks dudosa, porque parecía que Molly sabía la respuesta. Sin embargo, ella negó con la cabeza e hizo una seña para que su hijo continúe leyendo.
ella era, después de todo, un miembro de la Orden y, por lo que Harry sabía de ella, probablemente querría estar en medio de la acción.
-¿Remus -dijo Hermione tentativamente-, todo va bien... ya sabes... entre vosotros?
-Todo va bien, gracias, -dijo Lupin bruscamente.
Hermione se puso colorada. Hubo una pausa, una torpe y embarazosa, y después Lupin dijo, con aire de estar obligándose a sí mismo a admitir algo desagradable.
-Tonks está embarazada.
Se hizo un silencio durante unos segundos, donde Molly asentía con la cabeza sabiéndolo, después Tonks se animó nuevamente— ¡Vamos a tener un bebe!
Remus por otro lado se levantó de su silla y salió de la habitación, con las manos hechas un puño.
—¿Qué…?—Comenzó a decir Tonks, al darse cuenta que Remus estaba enojado por esto. Le dolió ver su reacción ante la noticia, y era peor ver que estaba pensando abandonarla al igual que en el libro.
—Él tiene sus razones—Dijo Sirius mientras se levantaba para seguir a su amigo.
—¿¡Él tiene sus razones! —Respondió Charlie, pues Tonks se veía más afectada por la explicación—¿Qué tipo de excusa es…?
Sirius esquivo al pelirrojo y segundos después se había ido.
—Me imagino que tiene que ver algo con el hecho que es un licántropo—Dijo Arthur, colocando una mano sobre el hombro de su hijo, asegurándose que no vaya tras los dos. Luego dirigió su mirada a Tonks y le dio una sonrisa amable— Y estoy seguro, una vez que sepa que el bebe está sano será el hombre más feliz del mundo.
Tonks le devolvió una sonrisa débil, y espero que esto sea cierto. Ella nunca pensó en tener hijos antes, aunque, en general, sabía que quería algo cuando fuera mayor, pero al oír que ella estaba esperando un hijo de Remus parecía llenarla de un anhelo que jamás había sentido antes.
—Así que, Molly querida ¿Cuándo te enteraste de esto? —Arthur se volvió hacia su esposa.
—Oh, desde el cumpleaños de Harry—Sonrió Molly— cuando Tonks fue descrita como radiante.
—Y seguro que Remus fue descrito como un imbécil de mal humor—Murmuro Charlie para sí mismo.
Esperaron media hora, hablando de cosas diferentes, aunque parte de la conversación giraba en torno al bebe, a alguna manera. Después de ese tiempo miraron entrar a un Remus rendido y sacado, junto a un Sirius triste y exasperado. Ninguno de ellos hizo algo para hablar con el resto, y parecían tan inabordables que ninguno hizo nada para preguntar. De hecho la única cosa que se podía hacer, era que Fred leyera de nuevo, aunque todos se preguntaban que habían discutido ese par.
-¡Oh, maravilloso! -chilló Hermione.
-¡Excelente! -dijo Ron entusiasmado.
-Felicidades, -dijo Harry.
Lupin les dedicó una sonrisa tan artificial que fue más bien una mueca, después dijo:
-¿Entonces... aceptas mi oferta? ¿Los tres se convertirán en cuatro? No puedo creer que Dumbledore lo hubiera desaprobado, después de todo me nombro su profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras.
Harry estaba tratando de no mirar a Remus con incredulidad, pero si el hombre lobo pensó que él lo llevaría al enterarse que Tonks estaba embarazada, estaba equivocado. El entendió que Remus tenía dudas sobre tener un hijo, pero no podía tolerar que alguien abandone a su familia así por así.
Y debo deciros que creo que nos enfrentamos a una magia que muchos de nosotros nunca pudimos prever o imaginar.
Ron y Hermione miraron ambos a Harry.
-Solo... solo para dejarlo claro -dijo él-. ¿Quieres dejar a Tonks en casa de sus padres y venir con nosotros?
-Estará perfectamente a salvo allí, ellos se ocuparán de ella, -dijo con una determinación que rayaba en la indiferencia-. Harry, estoy seguro de que James habría deseado que me quedara contigo.
Sirius bufo a esto, pero Remus no hizo ningún movimiento en absoluto. Lo que se dijeron en la otra habitación parecía no haber ayudado mucho, solo parecía que Remus estaba más desconsolado.
—Ni siquiera me vas a dar una oportunidad, ¿verdad? —Dijo Tonks con voz hueca mientras miraba a Remus vacía y con expresión dura.
—No puedo—Dijo Remus con rigidez, y parecía que le había tomado un gran esfuerzo mirarla. Merecía que la viera mientras le decía esto. —Siempre he querido una familia, pero sabía que no podía tener uno. Es peligroso y mereces algo mejor.
—Ya hemos pasado por esto, no quiero más— Dijo Tonks desesperadamente— Especialmente ahora cuando sé que seremos felices juntos… que vamos a tener…
—No puedo permitir que un niño inocente nazca con mi deformidad—Dijo Remus con firmeza.
—No sabes que podría pasar—Dijo Tonks— ¿Cuántos hombre lobos han tenido hijos?
—Además, incluso si el niño es un licántropo…—Charlie comenzó, todavía enojado con Remus.
Sin embargo, cuando Remus se volvió hacia el había una mirada feroz que mostraba un indicio del monstruo que habitaba en él. —Si fueras tu quien te transformaras no dirías algo tan frívolo con eso. No tienes idea de lo que es ser incapaz de controlarse a sí mismo… para convertirse en un monstruo cada mes. Pensar en colocar a un niño a esa experiencia antes que sea lo suficientemente mayor como para comprenderlo…no, no lo haría. No puedo permitir que…— El enojo de Remus se evaporo al decir esto, para dar paso a la desesperación.
—Remus—Suspiro Tonks, con lágrimas en los ojos. Ella podía entenderlo, pero solo hacía que sus sentimientos se fortalezcan por verlo así.
—pero, ¿estás seguro que tu hijo se convertiría en un licántropo? —Pregunto Dumbledore tranquilamente mientras Remus lo veía casi esperanzado.
—Exactamente— dijo Bill, frunciendo el ceño— Yo sé que te has alterado físicamente, después de ser mordido, ¿pero los genes que transmites a tu descendencia también se efectúa a partir de la transformación?
—Yo… nunca encontré evidencia que otro hombre lobo tuviera un hijo—Dijo Remus.
—Así que no sabes lo que va a pasar—Dijo Tonks, con una luz de esperanza en los ojos. Remus negó con la cabeza y ella continuo diciendo— entonces debes esperar hasta el final del libro para tomar una decisión.
Remus le dio una media sonrisa— Suenas como Sirius.
Tonks frunció el ceño a eso, esperando una mejor respuesta a su declaración, pero parecía que Remus no iba decir nada más que eso. Sin embargo, Sirius, levanto una ceja a su amigo. La respuesta que había conseguido fue un no contundente, que era demasiado peligroso para cambiar. Sirius esperaba que la respuesta que Remus dio, indicara que él estaba considerando escuchar lo que el libro tenía que decir en primer lugar.
-Bueno -dijo Harry lentamente-. Yo no. Estoy bastante seguro de que mi padre habría querido saber por qué no te quedabas con tu propio hijo, en realidad.
—Tienes razón— informo Sirius a su amigo, quien asintió con la cabeza. James diría eso.
La cara de Lupin perdió todo color. La temperatura de la cocina podría haber caído diez grados. Ron recorría la habitación con la mirada como si estuviera aprendiéndosela de memoria mientras los ojos de Hermione saltaban de Harry a Lupin.
-No lo entiendes -dijo Lupin al fin.
-Explícamelo entonces -dijo Harry.
Lupin tragó.
-Yo... cometí un grave error casándome con Tonks. Lo hice contra mi buen juicio y me he arrepentido mucho desde entonces.
Tonks se estremeció al oír eso de Remus y frunció el ceño, a él no le gustaba hacerle daño, pero no podía mostrar ningún consuelo, sabiendo que solo la dañaría mas al final. Se negó a estar con ella sabiendo que iba a condenar a un niño a una existencia como la suya, pero él no pudo evitar esperar que esto no sea cierto. La esperanza que el niño sea saludable y seguro, y que podría ser feliz con la mujer que amaba.
-Ya veo -dijo Harry-, ¿así que te deshaces de ella y del niño y sales corriendo con nosotros?
Sirius comenzó a reír por esto, la mayoría de ellos lo miraban con curiosidad y el resto lo fulminaba con la mirada.
—¡No veo cual es la gracia! —exclamo Charlie.
—Es exactamente lo que diría James—Dijo Sirius sin dejar de sonreír— Y déjenme decirles que James era mucho mejor en enojar a Remus más de lo que yo puedo hacer.
Tonks levanto la mirada, con la esperanza que Harry fuera capaz de hacer entrar en razón a Remus.
Lupin saltó sobre sus pies. Su silla cayó hacia atrás, y les miró tan ferozmente que Harry vio, por primera vez, la sombra del lobo bajo la cara humana.
-¿No entiendes lo que he hecho a mi mujer y a mi hijo nonato? ¡Nunca debí casarme con ella, la he convertido en una paria!
Lupin pateó a un lado la silla que había volcado.
-¡Tú solo me has visto entre los de la Orden, o bajo la protección de Dumbledore en Hogwarts! ¡No sabes cómo ve la mayoría del mundo mágico a las criaturas como yo! Cuando conocen mi afección, apenas pueden hablarme. ¿No ves lo que he hecho? Incluso su propio familia está disgustada con nuestro matrimonio, ¿qué padres querrían que su única hija se casara con un hombre lobo?
—¿Qué estás diciendo? ¡Andy te quiere Remus! —Espeto Sirius a su amigo.
—Podría pensar de manera diferente cuando me case con su hija—Dijo Remus con voz distante.
—Como si—Tonks rodo los ojos—Mientras yo este contenta, ella lo estará… y lo mismo es con mi papa.
Y el niño... el niño...
Lupin realmente se estaba arrancando manojos de pelo; parecía bastantetrastornado.
-¡Mi raza normalmente no se reproduce! Será como yo, estoy convencido de ello... ¿cómo puedo perdonarme a mí mismo, cuando sabía que me arriesgaba a pasar mi propia condición a un niño inocente? ¡Y si, por algún milagro no es como yo, será mejor, un millón de veces mejor, no tener un padre del que siempre tuviera que sentirse avergonzado!
¡PLAF!
Remus tenía los ojos llorosos por la fuerza del golpe que Sirius le había dado.
—Tienes derecho a tener miedo por la salud de tu hijo— Dijo Sirius con los dientes apretados— ¡Pero no voy a estar escuchando que hables así de ti mismo! ¡Tampoco voy a cruzarme de brazos y permitirte alejarte de tu hijo, porque pueda estar avergonzado de ti!
Remus no dijo nada, lo que hizo a entender a Sirius que él tenía razón.
-¡Remus! -susurró Hermione, con lágrimas en los ojos-. No digas eso... ¿cómo podría ningún niño avergonzarte de ti?
-Oh, no sé, Hermione, -dijo Harry-. Yo estoy bastante avergonzado de él.
Harry no sabía de dónde salía su rabia, pero le había compelido a ponerse en pie también. Lupin tenía el mismo aspecto que hubiera tenido si Harry le hubiera golpeado.
-Si el nuevo régimen cree que los nacidos muggles son inferiores -dijo Harry-. ¿Qué harán con un medio hombre lobo cuyo padre es miembro de la Orden? Mi padre murió intentando protegernos a mi madre y a mí, ¿y crees que él te diría que abandonaras a tu hijo y fueras a la aventura con nosotros?
Remus se estremeció al saber que una vez más Harry estaba en lo cierto. James nunca hubiera querido que se alejara de su familia.
-¿Cómo... cómo te atreves? -dijo Lupin-. Esto no es por gusto… por peligro o gloria personal... ¿cómo te atreves a sugerir tal cosa...?
-Creo que estás siendo un poco atrevido -dijo Harry-. Y opinó que te encantaría pasar a ocupar el lugar de Sirius.
—No creo que sea esa la razón—Dijo Remus muy serio.
—Lo sé— Harry frunció el ceño— pero la familia es importante y no puedes dejar la tuya.
Remus asintió con la cabeza, pero no significo nada para él. No tenía una familia que dejar, sin embargo, se sintió que si lo decidía podría perder su única oportunidad de tener una para siempre.
-¡Harry, no! -le suplicó Hermione, pero él continuó mirando a la cara lívida de Lupin.
-Nunca me habría creído esto -dijo Harry-. El hombre que me enseñó a luchar contra los dementores convertido en un cobarde.
Sirius se estremeció a eso, nadie llamaba a Remus cobarde, sobre todo cuando él no pensaba racionalmente.
Lupin sacó su varita tan rápido que Harry difícilmente tuvo tiempo de coger la suya; se oyó un sonoro bang y se sintió volar hacia atrás como si le hubieran dado un puñetazo,
—¡Remus!— exclamo Molly.
—Lo siento— dijo Remus, sintiéndose culpable, no le gusto pensar que había maldecido a Harry, que era lo más parecido a un hijo que tenía… sin embargo, no sería por mucho tiempo.
—Bien, yo no quiero que maldigas a mi ahijado, pero creo que salió bien—Dijo Sirius.
—¿Qué estas diciendo? —Pregunto Bill— Solo hizo enojar a Remus.
—No, Harry hizo razonar a Remus—Dijo Sirius—No creo que tu padre hubiera hecho un mejor trabajo al manejar esta situación— añadió sonriendo a Harry.
Remus con una sonrisa extraña, o por menos Harry creyó que iba ser una sonrisa— Creo que pude haber ido contigo para que me regañes de esa manera.
Sirius frunció el ceño ante eso. Su amigo no tenía a nadie cuando se sentía miserable como ahora. Él se había ido al igual que James y Lily. Si, era probable que fuera con Harry, porque ahora era el único vínculo con el pasado a disposición de Remus.
golpeó la pared de la cocina y se deslizó hasta el suelo, captó un vistazo del ruedo de la capa de Lupin desapareciendo por la puerta.
-¡Remus, Remus, vuelve! -gritó Hermione, pero Lupin no respondió. Un momento después oyeron la puerta principal cerrarse de golpe.
-¡Harry! -lloró Hermione-. ¿Cómo has podido?
-Fue fácil -dijo Harry. Se puso en pie, podía sentir un bulto hinchándose en su cabeza donde había golpeado la pared. Todavía estaba tan lleno de rabia que estaba temblando.
-¡No me mires así! -exclamó a Hermione.
-No le grites -gruñó Ron.
-No... No... ¡No debemos pelear! -dijo Hermione, lanzándose entre ellos.
—Eso es inusual— dijo George, tratando de romper un poco la tensión de la sala— Harry es que quien suele detenerlos.
-No deberías haber dicho esas cosas a Lupin -dijo Ron a Harry.
-Se lo merecía -dijo Harry. Imágenes sueltas recorrieron su mente. Sirius cayendo a través del velo, Dumbledore suspendido, roto, en medio del aire, un destello de luz verde y la voz de su madre, suplicando piedad...
Todos hicieron una mueca por la última memoria, a pesar que dos de ellos iban a tener que pasar por esto.
Y no voy a dejar que eso suceda, Pensó Harry con fiereza.
-Los padres -dijo Harry-, no deberían abandonar a sus hijos a menos... a menos que tengan que hacerlo.
—¿Significa que piensas en Sirius y Dumbledore como unos padres? —Pregunto Ron.
—Er…—Dijo Harry, que sin duda quería a Sirius de esa manera, pero no estaba seguro de como sentirse con respecto a Dumbledore. Suponía en todo caso que Dumbledore era más como un abuelo— más o menos.
Dumbledore parecía tocado por esta confesión, mientras Sirius dijo: —¿Qué significa más o menos?
Harry rodo los ojos a su padrino en un intento de humor, o al menos eso es lo que pensó Sirius que estaba haciendo.
-Harry -dijo Hermione, estirando hacia él una mano consoladora, pero él se encogió y se apartó, con los ojos en el fuego que Hermione había conjurado. Una vez había hablado con Lupin ante esta chimenea, buscando consuelo con respecto a James, y Lupin le había consolado.
—¿y cuando ocurrió eso? —Cuestiono Molly, esto sonaba peligroso.
—En el futuro—respondió Harry, preguntándose porque necesitaba apoyo en lo que se refiere a su padre.
Ahora la cara blanca y torturada de Lupin se mecía en el aire ante él. Sintió una enfermiza ráfaga de remordimiento. Ni Ron ni Hermione hablaban, pero Harry estaba seguro de que se miraban el uno al otro a sus espaldas, comunicándose silenciosamente.
—¡Yo no sabía que podía hacer eso! —Dijo Ron, mirando a Hermione agudamente.
Hermione rodo los ojos ante el comentario.
—Creo que vamos a tener que trabajar en eso—suspiro Ron.
Se giró y los pilló dándose apresuradamente la espalda el uno al otro.
-Sé que no debería haberle llamado cobarde.
-No, no deberías -dijo Ron al instante.
-Pero actúa como tal.
-Es lo mismo... -dijo Hermione.
-Lo sé -dijo Harry-. Pero si eso le hace volver con Tonks, habrá valido la pena, ¿no?
—Estoy seguro que funciono—Dijo Sirius, para Harry que miraba a Remus con cautela. El hombre lobo asintió con la cabeza estando de acuerdo con eso.
No pudo evitar la súplica de su voz. Hermione parecía simpatizar con él, Ron se mostraba inseguro. Harry bajó la mirada a sus pies, pensando en su padre. ¿Habría aprobado James lo que su hijo había dicho a su viejo amigo?
—Creo que él se hubiera enojado por no hechizarlo—Dijo Sirius riéndose— Después de lo último que él dijo creo que se merecía un par de maleficios.
La silenciosa cocina parecía zumbar por la sacudida de la escena reciente y con los reproches no pronunciados de Ron y Hermione. El Profeta que Lupin había traído consigo todavía yacía sobre la mesa, la propia cara de Harry miraba al techo desde la portada. Se acercó a él y se sentó, abriendo una página al azar, y fingiendo leer. No podía concentrarse en las palabras, su mente todavía estaba llena del encuentro con Lupin. Estaba seguro de que Ron y Hermione habían reasumido su comunicación silenciosa al otro lado de El Profeta. Pasó una página ruidosamente, y el nombre de Dumbledore saltó hacia él. Eso fue un momento o dos antes de que captara el significado de la fotografía, que mostraba a una familia. Bajo la foto se leían estas palabras: La familia Dumbledore, de izquierda a derecha: Albus, Percival, sujetando a la recién nacida Ariana, Kendra, y Aberforth.
Dumbledore suspiro, él no tenía ganas de más capitulo donde se involucraba a su familia.
Captada su atención, Harry examinó la foto más cuidadosamente. El padre de Dumbledore, Percival, era un hombre bien parecido con ojos que parecían tintinear incluso en esta vieja foto desvaída.
Dumbledore frunció el ceño, al recordar a su padre que no llego a ver desde los once años.
El bebé, Ariana, era un poco más grande que una barra de pan y de aspecto no muy llamativo. La madre, Kendra, tenía el pelo negro azabache echado hacia atrás en un moño alto. Su cara tenía una cualidad tirante debido a él. Harry pensó en las fotos de nativos americanos que había visto cuando estudió sus ojos oscuros, los pómulos altos, la nariz recta, formalmente compuesta con un vestido de cuello alto. Albus y Aberforth vestían chaquetas de cuello a juego y tenía idénticos cortes de pelo. Albus parecía varios años mayor, pero por lo demás los dos chicos se parecían mucho, pero eso había sido antes de que Dumbledore se rompiera la nariz y antes de llevar gafas.
La familia parecía feliz y normal, sonriendo serenamente desde el periódico. El brazo del bebé Ariana ondeaba vagamente dentro y fuera de su chal. Harry miró sobre la foto y vio el titular.
Extracto Exclusivo De La Próxima
Biografía De Albus Dumbledore
Por Rita Skeeter
Pensando que difícilmente podría hacerle sentir mucho peor de lo que ya se sentía, Harry empezó a leer:
—No estoy segura, Harry— Dijo Hermione con el ceño fruncido— has estado tomando muy difícil todo lo que se dice de Dumbledore, creo que sería mejor dejar las cosas como estaban.
—¿Y cuando he dejado las cosas tal como estaban? —Pregunto Harry con una sonrisa.
Orgullosa y arrogante, Kendra Dumbledore no pudo soportar permanecer en el Mould-on-the-Wold después de que su marido Percival fuera públicamente arrestado y encerrado en Azkaban.
Dumbledore frunció el ceño ante esto. Su madre había adoptado esa pose para mirar a todo el mundo, porque quería proteger a su hermana. A ella nunca le había gustado lo que otros pensaran de ella.
Por consiguiente decidió desarraigar a la familia y reacomodarla en el Valle de Godric, el pueblo que después ganaría fama como el escenario de la extraña escapada de Harry Potter de Quien-ustedes-ya-saben.
Como Mould-on-the-Wold, el Valle de Godric era hogar de un buen número de familias de magos, pero Kendra no entabló relación con ninguna de ellas, evitaba la curiosidad sobre el crimen de su marido que había soportado en el pueblo anterior. Rechazó repetidamente los amigables avances de sus nuevos vecinos magos, pronto se aseguró que su familia se mantuviera aislada.
"Me cerró la puerta en la cara cuando fui a darle la bienvenida con un caldero de Cauldron Cakes caseros" dijo Bathilda Bahshot.
—¿Quién iba a cerrarle la puerta a alguien que traía Cauldron Cakes? —Pregunto Ron con incredulidad.
—Le aseguro que mi madre tenía una razón para eso—Dijo Dumbledore suavemente.
—Lo siento señor— hablo Ron con las orejas rojas mientras agachaba la cabeza.
"La primera vez que estuve allí solo vi a los dos chicos. No habría sabido que tenía una hija si no hubiera estado recogiendo hierbas a la luz de la luna un invierno después de que se mudaran. Vi a Kendra conduciendo a Ariana hasta el jardín de atrás. La paseó por el césped, manteniendo una garra firme sobre ella, luego la volvió a entrar. No supe qué pensar.
Parece ser que Kendra pensó que mudarse al Valle de Godric era la oportunidad perfecta para ocultar a Arianna de una vez y para siempre, algo que probablemente había estado planeando durante años. La oportunidad del momento fue significativa. Ariana tenía apenas siete años cuando se perdió de vista, y los siete es la edad mágica en la que la mayoría de los expertos está de acuerdo en que se revela la magia a sí misma, si se presenta.
—Eso ni siquiera es cierto—murmuro Hermione para sí misma, y solo Ron y Harry la oyeron.
Dumbledore estaba pensando, a pesar, que Rita estaba en lo cierto al decir que habían ido al Valle de Godric para ocultar a Arianna, estaba equivocada al pensar que ella no daba signos de magia.
Nadie vivo actualmente recuerda a Arianna demostrando la más mínima señal de habilidad mágica. Parece claro, por lo tanto, que Kendra tomó la decisión de ocultar la existencia de su hija antes que sufrir la vergüenza de admitir que había dado a luz a un a Squib.
Mudarse lejos de amigos y vecinos que conocían a Ariana, por supuesto, haría que mantenerla prisionera fuera más fácil. Podía contarse con el pequeño número de personas que de ahí en adelante conocieron la existencia de Arianna para mantener el secreto, incluyendo a sus dos hermanos, que desviaban preguntas embarazosas con la respuesta que su madre les había enseñado. "Mi hermana es demasiado frágil para la escuela"….
Próxima semana: Albus Dumbledore en Hogwarts... los Premios y las falsedades
Todos volvieron a mirar a Dumbledore al final de esto, había dicho que su hermana no era una squib, pero claramente algo pasaba ahí. Algo, que sin embargo, ninguno de ellos era lo suficientemente valiente como para pedir detalles por la mirada grave que el director tenía.
Harry había estado equivocado. Lo que había leído le había hecho sentir ó a mirar la fotografía de la aparentemente feliz familia. ¿Era cierto? ¿Cómo podía averiguarlo?
Harry frunció el ceño a esto, pero no iba pedir disculpas una vez más, Dumbledore sabía que estaba arrepentido y el hacérselo saber solo haría la expresión de su director más grave.
Deseaba ir al Valle de Godric, incluso si Bathilda no estaba en condiciones de hablar con él; quería visitar el lugar donde Dumbledore había perdido a aquellos a los que amaba. Estaba en proceso de bajar el periódico, para preguntar a Ron y Hermione su opinión, cuando un ensordecedor crack llenó la cocina.
—¡Que alegría, Kreacher está de vuelta! —Dijo Sirius sarcásticamente, pero parecía interesado en lo que estaba por ocurrir.
Por primera vez en tres días Harry se había olvidado del todo de Kreacher. Su primer pensamiento fue que Lupin había irrumpido en la habitación, y durante una fracción de segundo, no se fijó en la masa de extremidades que se retorcían y que había aparecido de la nada junto a su silla. Se apresuró a ponerse en pie mientras Kreacher se desenredaba y se inclinaba ante Harry, croando,
-Kreacher ha vuelto con el ladrón Mundungus Fletcher, Amo.
Mundungus luchó por levantarse y sacó su varita. Hermione sin embargo, fue demasiado rápida para él.
-¡Expelliarmus!
—Buen trabajo, Hermione— Dijo Ginny, que no le gusto pensar en lo que haría Mundungus para poder escaparse.
La varita de Mundungus voló por el aire y Hermione la cogió. Con los ojossalvajes, Mundungus se lanzó hacia las escaleras; Ron le hizo un placaje y Mundungus golpeó el suelo de piedra con un crujido amortiguado.
—¿Qué es un placaje? —Pregunto Ron
—Er… es un movimiento de un juego muggle, el rugby—Dijo Hermione—El significado de esta frase es muy clara, cuando tú lo has tacleado.
-¿Qué? -gritó a voz en cuello, retorciéndose en su intento por liberarse del agarre de Ron-. ¿Qué he hecho? Mandarme a un maldito elfo doméstico, ¿a qué estás jugando, qué he hecho?, suéltame, suéltame o...
Varias personas comenzaron a reír cuando se dijo: "Mandarme a un maldito elfo doméstico"
-No estás en posición de formular amenazas -dijo Harry. Lanzó a un lado el periódico, cruzó la cocina en unas pocas zancadas, y se puso de rodillas junto a Mundungus que dejó de luchar aterrado. Ron se levantó, jadeando, y observó cómo Harry apuntaba su varita deliberadamente hacia la nariz de Mundungus.
Mundungus hedía a sudor rancio y humo de tabaco. Su pelo estaba enredado y su túnica manchada.
-Kreacher se disculpa por la tardanza en traer al ladrón, Amo -croó el elfo-Fletcher sabe cómo evitar la captura, tiene muchos escondrijos y cómplices. No obstante, Kreacher atrapó al ladrón al final.
Sirius parpadeo a eso en estado de shock. Kreacher le estaba hablando a Harry como si al elfo le agradara. Pensó que Kreacher podría mejorar pero no, salvo cosas que lo cambien rápidamente. ¿Lo único que tenía que hacer para llevarse con Kreacher era actuar civilizadamente y decir unas palabras amables?
-Lo has hecho realmente bien, Kreacher -dijo Harry, y el elfo hizo una reverencia.
-Bueno, tenemos unas cuantas preguntas para ti -dijo Harry a Mundungus, que gritó al instante.
-¿Me entró el pánico, vale? Nunca quise ir para empezar, sin ofender, colega, pero nunca me ofrecí voluntario para morir por ti, y era el mismísimo Quien-tu- ya- sabes el que venía volando hacia mí, todo el mundo se largaba, dije todo el rato que no quería hacerlo...
—¡Cobarde de mierda! —siseo Tonks con amargura y fue apoyado por los demás, además que esto era una buena manera de dar rienda suelta a su enojo.
-Para tu información, el resto de nosotros no Desapareció -dijo Hermione.
-Bueno, entonces sois unos malditos héroes, ¿verdad?, pero yo nunca fingí presentarme voluntario para que me mataran...
-No estamos interesados en por qué dejaste en la estacada a Ojoloco -dijo Harry, moviendo su varita un poco más cerca de los ojos perrunos e inyectados de sangre de Mundungus-. Ya sabíamos que eras un pedazo de escoria indigno de confianza.
-Bueno entonces, ¿por qué me mandas elfos domésticos? ¿O esto va de las copas de nuevo? No tengo ya ninguna de ellas, o te las habría dev...
—¿Qué es eso de las copas? —pregunto George, pero nadie supo de qué se trataba.
-No es por las copas tampoco, aunque te vas acercando -dijo Harry-. Cállate y escucha.
Era maravilloso tener algo que hacer, alguien a quien poder exigir un trocito de verdad.
—Bueno, si quieres la verdad no creo que debas empezarla por buscar en Mundungus—Dijo Sirius.
—Creo que significa obtener información de el— Dijo Harry.
La varita de Harry estaba ahora tan cerca del puente de la nariz de Mundungus que Mundungus bizqueaba intentando mantener la vista fija en ella.
-Cuando limpiaste esta casa de cualquier cosa de valor. -Empezó Harry, pero Mundungus le interrumpió de nuevo.
-A Sirius ningún le interesó nada de esta basura...
—Tiene razón—Dijo Sirius— Mundungus o cualquier persona podría sacar todo lo que quisiera de Grimmauld Place porque no me importa.
Se produjo un sonido de pies corriendo, un destello de cobre brillante, un resonante clang y un grito de agonía. Kreacher había ido corriendo hacia Mundungus y le había golpeado en la cabeza con una cacerola.
Todos en la habitación, sin excepción, sonrieron por lo menos, y la mayoría se echó a reír.
—A Kreacher por otra parte, le interesa—Sirius se echó a reír, no sabía que el elfo lo tenía en él.
—Ya sabes, ¡yo no sé si pueda despreciar al pequeño si va ir golpeando a la gente en la cabeza con una cacerola!—Dijo George riendo.
-Quítamelo de encima, quítamelo de encima. ¡Deberían encerrarlo! -gritaba Mundungus, acobardado cuando Kreacher alzó de nuevo la pesada cacerola.
Esto provoco más risas en la sala.
-¡Kreacher, no! -gritó flacos brazos de Kreacher temblaban por el peso de la cacerola, todavía sostenida en alto.
-¿Quizás solo un poco más, Amo Harry, por suerte?
Otro rugido de risas por parte de todos.
—¡Maldito seas Kreacher! Me gustaría haber sabido antes que eras así de divertido— murmuro Sirius, respirando con dificultad cuando se echaba a reír. No podía separar al elfo de sus recuerdos de la infancia que fueron torturas para él, pero le fue imposible no ver el lado divertido de esta situación.
Ron rio.
-Le necesitamos consciente, Kreacher, pero si necesita que lo persuadan podrás hacer los honores -dijo Harry.
-Muchas gracias, Amo -dijo Kreacher con una reverencia, y retrocedió una corta distancia, sus grandes ojos pálidos todavía estaban fijos en Mundungus con aversión.
-Cuando despojaste esta casa de todo lo de valor que pudiste encontrar. -Empezó Harry de nuevo-, cogiste unas cuantas cosas de la alacena de la cocina. Había allí un guardapelo. -La boca de Harry se quedó de repente seca. Podía sentir la tensión de Ron y Hermione y también la excitación-. ¿Qué hiciste con él?
-¿Por qué? -preguntó Mundungus-. ¿Tenía algún valor?
-¡Todavía lo tiene! -gritó Hermione.
-No, no lo tiene -dijo Ron astutamente-. Se pregunta si debió haber pedido más dinero por él.
—La observación planteada probablemente sea cierta—Dumbledore frunció el ceño, no le gustaba la idea que un Horrocrux se perdiera de esa manera, cualquier persona lo podría llevar puesto.
-¿Más? -dijo Mundungus-. Eso habría sido difícil... dado que me lo quitaron, ¿verdad? No tuve elección.
-¿Qué quieres decir?
-Estaba vendiendo en el Callejón Diagon y ella se presentó y mi preguntó si tenía licencia para vender artefactos mágicos. Menuda entrometida. Me iba a arrestar, pero se le antojó el guardapelo y me dijo que se lo llevaba y me dejaría en paz por el momento, y supongo que tuve suerte.
-¿Quién era esa mujer? -preguntó Harry.
-No sé, alguna vieja bruja del Ministerio.
—Bueno eso definitivamente es de gran ayuda—Sirius rodo los ojos.
Sin embargo, la parte posterior de la mano de Harry comenzó a hormiguear, o tal vez lo estaba imaginando pues sus pensamientos fueron directamente hacia Umbridge.
-Mundungus pensó por un momento, frunciendo la frente.-Pequeña. Con un sombrerito en lo alto de la cabeza. -Frunció el ceño y después añadió:-Parecía un sapo.
—¡Maldita sea! — dijo Harry entre dientes, odiaba estar en lo cierto.
—¡No me lo puedo creer! —Dijo Hermione viéndose enferma— ¡De todas las personas…!
—En realidad no es tan sorprendente— Dijo Ron—vendiéndose por hacer lo correcto porque ella tiene que encapricharse con un collar… sapo estúpido.
—Sin embargo, yo nunca quería tener que lidiar más con ese b…er… el sapo nuevamente— se quejó Harry, estaba seguro que se iban a deshacer de Umbridge a finales de este año de alguna manera, ya que ella era la maestra de Defensa, y la posibilidad de volver a verla no le era agradable en lo más mínimo.
—Bueno, tal vez logremos hechizarla un poquito— Sugirió Ron.
—Hm… puede ser interesante— dijo Harry con una sonrisa malvada.
Harry dejó caer su varita. Esta golpeó a Mundungus en la nariz y disparó chispas rojas hacia sus cejas, que se incendiaron.
—Oh… pobre Mundungus—Dijo Fred riendo.
-¡Aguamenti! -gritó Hermione, y un chorro de agua surgió de su varita,empapando a un balbuceante y ahogado Mundungus.
Harry levantó la mirada y vio su propia sorpresa reflejada en las caras de Ron y Hermione. Las cicatrices del dorso de su mano derecha parecían estar cosquilleando otra vez.
—Ese es el final del capítulo—Dijo Fred— y una cicatriz cosquillante… eso nunca es bueno.
Harry no dijo nada, pero pensaba en una cicatriz que cada vez que hormigueaba era un infierno peor del que arde y algunas veces le dolía tanto que lo dejaba incapaz de moverse.
Fred le entrego el libro a George sin siquiera preguntarle si quería leerlo. Sin embargo, antes que pudiera empezar se produjo un estallido y una nota aterrizo en la mesa.
—Es para ti Remus—dijo Sirius mientras trataba de desplegar la nota— y al parecer ni siquiera puedo abrir esta maldita cosa.
Remus tomo la nota, tenía un presentimiento de lo que iba a tratar, pero su curiosidad por saber cómo iba a manejarlo fue más fuerte, leyó;
Querido Remus,
O supongo que debo decir, Querido Papa:
Solo quería hacerte saber que no tienes nada de qué preocuparte. Sé que tienes miedo a que sea como tú y que estarás preocupado durante la lectura de todo el libro. Sin embargo, yo no soy un hombre lobo, a pesar que he heredado muchas cualidades tuyas, la mayoría de las cuales creo que son buenas.
Por favor no renuncies a mi madre y a mi familia por pensar que eres demasiado peligroso. No puedo decir más, pero espero que tengan en mente esto mientras se lee el resto del libro.
Con amor.
TRL.
PD: Imagino que te habrás dado cuenta que era yo el que envió la primera carta, así que no lo voy a negar, pero quiero pedirte que te abstenga de decirle a los demás quien soy. Teddy Remus Lupin, escribió esta carta.
Remus sonrió cuando llego al final de la carta, con la sensación que su hijo tenía algunos rasgos del lado de su madre.
—Así que… ¿Qué decía la carta? —Pregunto Sirius.
Remus miro a Tonks con una sonrisa y dijo: —dice que nuestro hijo no va ser un hombre lobo.
Tonks sonrió a esto —¿Así que no vas a tratar de evitarme ahora?
—No por el momento, pero estoy seguro que tendré otro pánico sobre mi licantropía en el futuro—Dijo Remus sin dejar de sonreír.
—Puedo lidiar con eso— Tonks se encogió de hombros.
—¿Significa que puedo leer ahora? —pregunto George y todos asintieron con la cabeza.
N/A: Acá otro capitulo. Espero que les guste...
_ Por cierto chicos, mañana me voy de viaje (en la noche ya que en la tarde juega Perú vs Chile) Hasta el Lunes así que estaré desconectada. Ya que al lugar donde me voy no hay internet, es mas ¡No hay electricidad! así que ya están avisados...
RESPONDIENDO REVIEWS:
***SevSnape: bueno, de poder traducirlas las puedo hacer (ademas que eso me ayuda con mis practicas de ingles)... pero el único inconveniente seria pedir autorización del autor (porque sin autorización no lo hago) ahora, ChoiceHP muy amablemente me ha otorgado el permiso de traducir sus otras historias, así que cuando acabe esta (y la continuación, aunque esta esta en proceso) pues quizás traduzca las historias donde la 3ra generación es la que lee, ahora he visto que se hace en dos momentos (leen la 3ra generación y la época merodeadora junto al trió, Ginny, Nev y Luna) pero lo de la época merodeador es de otra autora (jlmill9) y pues eso tendría que hablarlo con ella, así que pues vamos a ver si me da permiso... (cruza dedos)
***Andreina: ¡SI! solo unos capítulos mas, y ¡Listo! ¡Llegamos! jejeje... paciencia... paciencia...
***Sarhaliene: me alegro que ahora los capitulos estén bien (gracias por avisarme) y que te hayan gustado, ¡Claro que la seguiré! no te preocupes por eso.
*** Danni155: Me alegro que te guste mucho, gracias por tomarte la molestia de comentar cada capitulo. no sabes como me alegro. xD
A los de Potterfics (uhm... ¿Verdad que están ahi, no?) PACIENCIA CHICOS, ya llegamos... y luego podrán disfrutar de los nuevos capítulos.
