A Bellota le encantaba volar. Era sentir el viento en su cara, la adrenalina de ir rápido y la vista lo que hacían volar una de sus actividades favoritas.

Lo malo era cuando tenía que aterrizar, el pelo se le revolvía todo y tenía que tomarse unos minutos para acomodarse el pelo. No sabía como Bombón le hacía con el pelo suelto.

Era peor cuando tenía que aterrizar en la escuela.

A Bellota realmente no le gustaba la escuela. Era un infierno al cual todos sus amigos y ella habían sido enviados.

—Hola, chicas—Les saludó Robin, acercándose al trío de superhéroes.—No van a creer lo qué pasó el fin de semana.

Dijo ella. Bellota intento no rodar los ojos. Realmente no le importaba nada de los chismes de la escuela.

—Cuéntanos

Dijo Burbuja alegremente, enlazando su brazo con el de Robin.

—Alguien rompió la ventana de la oficina de maestros. Dicen que a lo mejor fue un club.

Les contó Robin, Bellota alzó una ceja.

—¿Que tiene eso de nuevo?

Preguntó.

—Déjame contar Bellota, aquí es donde se pone bueno-

Robin fue interrumpida por Burbuja, quien al ver a Boomer gritó su nombre y le dirigió un pequeño saludo con la mano. Bellota alzó sus dos cejas, para luego fruncir.

—¿Qué?

Preguntó Burbuja inocentemente, como si no acabara de saludar a uno de sus enemigos mortales. Bellota le dirigió una mirada a Bombón, ella tenían una mirada similar a la de Bellota.

—¿Acabas de saludar a Boomer? ¿Uno de los jocosos?

Preguntó Bellota, tratando de hacer que Burbuja se dará cuenta de lo que había hecho.

—bueno, si. No tiene nada de malo, ¿verdad?

Burbuja frunció el ceño y se puso a jugar con una de sus coletas. Bombón apretó los labios en una fina línea antes de hablar.

—Burbuja. Hemos hablado de esto. No podemos confiarnos de ellos.

Razonó la pelirroja y Bellota solo señaló hacia Bombón asintiendo, en un gesto de "Estoy de acuerdo con ella"

—Si, lo se. Pero... no se, Boomer se ha mostrado bastante inofensivo. ¿Que pasa si no son tan malos como creemos que son?

Trato de defender Burbuja. Bellota pensó en su contraparte, en su detención con el. Y por una fracción de segundo penso "tal vez Burbuja tenga razón, tal vez sean un poco humanos" pero luego la media sonrisa del pelinegro apareció de la nada y Bellota inmediatamente se sintió irritada.

—No. —Dijo Bombón, a tiempo que Bellota cruzaba sus brazos.—Son villanos, Burbuja, y no solo eso, fueron creados por Mojo y El específicamente para hacer crímenes.

Dijo ella, posando una mano en el hombro de Burbuja, como para hacerla entender.

—Okay, pero no pueden negar que los tres están bastante buenos.

Dijo Robin, uniéndose al lado de Burbuja. Bombón y Bellota compartieron una mirada consternada.

—Robin, eres una rarita.

Dijo Bellota, ganándose un bufido divertido por parte de Robin.

—Yo y media escuela.

Dijo la morena y Bellota tenía sus propios planes de responderle pero la campana sonó, avisándole a los estudiantes que debían irse a su primera clase.

Ella y sus hermanas caminaron juntas, saludando a los que conocían, hasta que tuvieron que partir caminos para dirigirse a sus propios salones.

Los lunes a Bellota le tocaba civiles con la maestra Valeria por primera clase, lo cual le venia perfecto, por que generalmente usaba esa clase para recuperar un poco de sueño.

No es como si quisiera dormirse, era simplemente que la clase era súper aburrida y Bellota ya se sabía la formula que usaba la maestra para dar clase: Siempre llegaba con una sonrisa y les decía que sacaran sus libros, para que luego se fuera en su propia tangente sobre el tema que inevitablemente terminaría con una anecdota incómoda de su ex-esposo. En serio, por tanto tiempo que la maestra Valeria se pasaba diciendo que lo había perdonado, su insistencia en contar historias de lo malo que fue, realmente hacía a todos creer que aún no lo había hecho.

Bellota se dejó desplomar en su pupitre, para ser recordada del dolor de cabeza con el que tenía que lidiar. No sabía por qué la maestra lo había puesto atras de ella. Entre menos tuviera que interactuar con Butch, mejor.

Sin embargo, el cielo estaba contra ella, por qué tan pronto como entró la maestra Valeria, ella empezó a hablar del proyecto y Bellota soltó una maldicion al escuchar con quien le habían puesto. A regañadientes movió su asiento para que diera hacia Butch, para empezar a hablar sobre el proyecto.

—Okay, saca tu libro.

Le ordeno Bellota, por que sabía que a menos de que ella tomara las riendas nunca empezarían con nada.

—No tengo.—Dijo su contraparte y Bellota rodó los ojos por que, por supuesto que no tenía.—Además tampoco es como si lo vaya a necesitar ya.

Bellota frunció el ceño ante esas palabras. ¿A que se refería Butch? Bellota no le preguntó, (a pesar de que se moría de ganas de saber) por que de todas formas seguro y le respondía con una pendejada. Bellota puso su libro entre su pupitre y el de el.

—Ni creas que voy a dejar que te zafes de hacer trabajo.

Le dijo Bellota ante la mirada inquisitiva de Butch, quien soltó un bufido.

—Eso es lo que tú crees, nena. Yo por mi parte no planeo poner ningún esfuerzo.—Butch continuó al ver la mirada seca que recibió—¿Que? Me dijiste que no te llamara Gatita

Dijo inocentemente. Bellota sabía que lo había hecho con toda la intención del mundo y no sabía cuál apodo era peor.

Ella suspiro.

—Mira, solo hagamos el proyecto de este tema aquí.

Dijo, tratando de no reaccionar, pero rayos era difícil. ¿En donde había quedado el jocoso que era más accesible? En detención, suponía ella.

—¿"Funciónes gubernamentales"? Eso suena súper aburrido.

Dijo Butch haciendo una mueca.

—Si, bueno, todo en esta clase es aburrido.

Butch soltó un bufido de burla.

—Y que lo digas. 5 minutos y supe que la maestra era uno de esos súper ñoños.

Bellota, a pesar de si misma, sonrió un poco ante las palabras de su contraparte.

—Y eso que no has estado en una de sus clases usuales. Una vez nos puso a todos a cantar una canción sobre simpatía mientras ella tocaba guitarra.

Le contó en un susurro Bellota, lo último que necesitaba eran más días en detención.

Butch alzó las cejas, y una sonrisa se formó en su cara.

—No me jodas.

—Estoy siendo completamente honesta. Y luego estuvo esa vez cuando...

Bellota fue interrumpida a media oración, el suelo sacudiendo debajo de ellos y una alarma empezando a sonar agudamente. Bellota odiaba esa alarma.

—Oh por Dios. Chicos, manténganse calmados hemos tenido simulacros sobre esto.

Empezó a parlotear la maestra.

—ajá, ¿cuando?

Butch trato de hacer que Bellota terminara de contarle la historia, impasible ante el pánico de los demás. Bellota lo ignoro a favor de pararse de su asiento.

—No es un terremoto.—Dijo con el ceño fruncido.—¡Cálmense todos! ¡Salgan del edificio a la zona designada!

Ladro Bellota, tratando de calmar a los estudiantes. La cara de la maestra se iluminó al ver a Bellota.

—Si-¡Si! ¡Ya la escucharon! ¡Las chicas superpoderosas van a lidiar con el problema! ¡Salgan todos!

Intento la maestra, mientras Bellota ya hacía para salir volando.

—Espera un minuto, ¿no estarás planeando dejarme a mi a hacer toda la tarea?

Preguntó Butch, por que si había alguien que no supiera reconocer peligro, por supuesto que sería el. Bellota se pinchó el puente de la nariz.

—Sal del edificio, Butch.

Le dijo antes de salir volando. Se encontró a medio camino con sus hermanas y se unió para hacer la típica formación, tres estelas volando como una sola línea. Cuando llegaron a saltadilla, se encontraron con algo muy parecido a una lombriz, solo que el monstruo era mucho, mucho más grande. Tenía varios ojos rojos y brillantes y tenía varios dientes afilados. El trío de superhéroes se detuvo a buena distancia y juntas soltaron rayos lasers de sus ojos, causando que el monstruo soltara un sonido de dolor.

Bellota no se estuvo mucho tiempo con los rayos láser, sin embargo, optando por usar sus puños. Burbuja también cambio de estrategia, soltando un grito sonico hacia el monstruo. Bellota se tapo los oídos y le hecho una mirada fea a Burbuja.

—¡La próxima vez avisa!

Le grito Bellota a Burbuja, para recibir una sonrisa de disculpa.

—¡Espera! ¿Que está haciendo?

Dijo Burbuja apuntando a cómo el monstruo se doblaba, su cabeza viendo al concreto-

—¡a quien le importa! Vamos a acabar con esto de una buena vez.

Dijo Bellota empezando a lanzar bolas de luz de sus manos. Y el monstruo desapareció bajo tierra. Bombón soltó una maldicion.

—¡Chicas! Eso debió de haber sido lo que activó las alarmas de sismo.

Dedujo la pelirroja.

—¡Genial! ¿Y ahora que hacemos?

Se quejó Bellota, cruzándose de brazos y frunciendo. Bombón empezó a morderse el labio.

—Okay, Burbuja ve si puedes hacer que salga. Háblale o haz que los animales guíen al monstruo afuera.—Burbuja asintió, bajando hacia saltadilla para hablar con los animales—Bellota, cuando salga intenta distraerlo, evita que se vuelva a esconder. Voy a usar mi hielo.

Ordenó Bombón.

—¡Chicas! Los topos van a hacer todo lo posible por sacarlo, pero el monstruo ya va por el centro.

Aviso Burbuja, efectivamente haciendo que sus hermanas salieran disparadas hacia el centro de saltadilla.

—¡Prepárate Bellota!

Grito Bombón para hacerse oír a pesar del viento. Mientras que Bombón se detuvo para preparase para soltar su aliento de hielo, Bellota continuó volando, tratando de buscar donde iba a salir el monstruo.

Por un minuto todo estuvo en silencio.

Y luego el monstruo salió a la superficie, haciendo que tierra y cemento volaran. Bellota se protegió con los brazos y cerró los ojos: no importa cuantos superpoderes tuviera y que tan rápido sanara, no era inmune al polvo en los ojos.

Se recuperó rápido y fue tras el monstruo, tratando su mejor de no atacarle para que no se volviera a meter.

La cortesía de Bellota no le importó nada al monstruo, sin embargo, lo cual era bastante rudo de su parte. El monstruo volvió a intentar meterse.

—Oh, No. No lo vas a hacer.

Dijo Bellota apurándose en cargar al monstruo lejos de la tierra. Era pesado y viscoso y Bellota, aún si no se asqueaba fácilmente, esperaba nunca tener que pasar otra vez por una situación como con la que se encontraba en esos momentos.

—¡Cuando quieras Bombón! ¡Tengo todo el día!

Dijo Bellota sarcásticamente, fue entonces que la helada sensación recorrió saltadilla. Bellota sintió aire fresco pasar por sus lados, el Monstruo siendo una barrera contra el verdadero poder del aliento de hielo de Bombón.

Cuando Bellota dejó ir al monstruo, este no era más que una paleta de hielo. Bombón paso una mano por su boca.

—Ese poder es demasiado.—Dijo Bombón después de un sonido de queja.—Deberíamos deshacernos de él, por si es capaz de excavar a través del hielo.

—¿Tu crees?

Bellota observó al monstruo, una mano en la cintura. Burbuja escogió ese momento para unirseles, cargando un topo en sus brazos.

—¿Que pasó?

Dijo ella.

—Hay que mover al monstruo a otra parte.

Explicó Bombón. Burbuja asintio.

—Este es Tom, por cierto. Dice que es tu fan Bombón.

Burbuja les presentó al topo.

—Um.. dile que es un placer conocerle. Ahora ve a dejar a... Tom. Hay que cargar a la lombriz esa.

Dijo Bombón. Las tres bajaron a saltadilla, Bellota con el pelo hecho un nido y una vez Burbuja se despidió de Tom las tres cargaron al monstruo y lo soltaron en el mar, para luego regresar a saltadilla.

Tan pronto como tocaron piso, fueron recibidas por algunos alumnos y maestros. Bellota frunció un poco, mirando detrás de ella para asegurarse de que la prensa no viniera.

—Gracias, Chicos. Como pueden ver nos hemos encargado del peligro, así que pueden regresar a sus actividades.

Dijo Bombón ante los alagos de los demás, y, con la multitud dispersándose, el trío de superhéroes avanzaron hacia sus clases.

Lo cual le venia genial a Bellota por que lo ultimo que quería era lidiar con los reporteros. O al menos le venia bien hasta que el sonido de una campana le recordó que estaba en la escuela y que realmente no le gustaba la siguiente clase.

Español.

Bellota soltó un gruñido de queja, pero no dejó de caminar hasta que entró al aula y se sentó en su pupitre, dejando que su frente tocara la mesa.

Es que español era... bueno, innecesario. Bellota no entendía para que tenia que aprender algo que ya sabía hacer. No tenía mucho sentido y tampoco entendía como a Bombón le fascinaba la clase. En especial con el maestro Billy Wilde, la persona más dramática en todo el universo. O bueno, estaba entre el maestro y su contraparte. Hablando de el...

Bellota frunció el ceño, alzando la cabeza para buscar a la molestia humana. El había escogido el pupitre al lado de ella para poder molestarla, así que si estaba vacío era muy probable que aún no había llegado.

"¿Y si se fue a hacer problemas?"

Bellota gruño ante su pensamiento. Por supuesto que fue a hacer problemas, ¿había otra cosa que supiera hacer?

Bellota debatió si debería ir a buscarlo, por que al final del día se lo habían encargado a ella, o si debería quedarse en su lugar y no hacer nada, solo por el motivo de que ya estaba sentada y no quería pasar mucho tiempo con el. Bellota frunció el ceño, pues no sabía muy bien por qué era eso. Si pasaba más tiempo con el, le beneficiaría a ella en el que podría descubrir que plan tenían y además, tampoco era como si Butch fuera imposible. Ah. Okay, si tal vez era ¿Miedo? No, eso no era posible-

El sonido de alguien sentándose en el pupitre de al lado suyo la saco de su monólogo interno, y al ver quién era, Bellota frunció aún más. ¿Cómo se atrevía Butch a interrumpir sus pensamientos? ¡El descaro! Y ahora que había perdido el tema ya no se acordaba ni siquiera de que era lo que estaba pensando. El muy bastardo. Pero bueno, al menos ya no tenía que ir a buscarlo.

Bellota le dedico una mirada fea, sin embargo, por qué ella era rencorosa. Butch le ignoro por completo, sentado en su asiento y viendo hacia la nada con enojo.

O bueno, Había un pizarrón, pero Bellota estaba segura de que no estaba viendo la superficie verde. No realmente.

Esa había sido la misma mirada que había tenido cuando entró a detención el otro día: Pérdida, si no pensativa. La única diferencia de entonces era que Butch ahora traía papitas, aún si no se las estaba comiendo.

"Rarito."

Pensó Bellota dejándolo ser. Al menos no le molestaría el resto de la clase.


Este capítulo realmente fue algo difícil de empezar (por no hablar de la parte de la pelea) pero bueno, me gustó como salió.

¡un gracias a sukimamoe por comentar!

sukimamoe: sip! Realmente quería escribir como pasan sus días juntas

En el próximo capítulo...los fanclubs empiezan.