Capítulo 11: Solo.
—¿Qué pasó?—pregunté serio, sin apartar mi mirada de la de mi amigo.
—Umh, no lo sé, llegaste y me arrastraste aquí.
Fruncí el ceño, molesto.
—No juegues, ¿qué pasó antes de que llegara?
—Nada relevante, en realidad, simplemente...
—William Sherlock Scott Holmes, vas a decirme por qué estabas hablando con Jim Moriarty.
Sherlock me lanzó una mirada molesta, al mismo tiempo que curiosa.
—¿Cómo sabes tú mi nombre completo?
—Sherlock, Moriarty es peligroso. Él fue quién dijo que habías intentado empujarle. Él te lanzó a las cataratas ¿no?
Durante la hora del almuerzo luego de la clase de Molly Hoper, Sherlock había desaparecido sin dejar rastro. La última vez que eso había pasado Sherlock había acabado al borde de la muerte, así que su huida me inquietó y molestó en partes iguales. Recorrí todo el edificio principal sin encontrar a mi escurridizo amigo, y cuando finalmente decidí (a pesar del mal clima) revisar en el exterior, lo encontré hablando con el mismísimo Jim Moriarty.
Una extraña ola de confusión, ira y preocupación me invadió de repente, y sin darme cuenta siquiera, me lo había llevado de allí, no sin antes lanzar una mirada llena de odio al sonrientemente burlón Jim Moriarty. Lo cual había acabado con una escena bastante extraña: yo sujetando a Sherlock por la muñeca mientras ambos nos lanzábamos chispas metafóricas con la mirada.
Comenzó, pues, un extraño enfrentamiento silencioso, en el cual el primero en hablar perdería la inexistente discusión. Yo tenía ventaja debido a mi paciencia, y Sherlock la tenía por su obstinación. Pero, incluso si tomaba semanas o lo que fuera, éste era un enfrentamiento que no podía permitirme perder. Sherlock finalmente apartó la mirada.
—Me lastimas la muñeca.
Noté que era cierto, y tan lentamente como pude, lo solté, con el inquietante sentimiento de que cualquier movimiento brusco lo asustaría y echaría a correr. Sherlock se tocó la muñeca resentido mientras me fulminaba nuevamente con la mirada, pero ya había perdido la discusión, y lo sabía.
—¿Qué pasó?—repetí.
—Nada.
—Sherlock—toqué su brazo un momento en un patético gesto de apoyo—por favor, dime ¿sí?
Continuó desafiándome con la mirada, antes de finalmente suspirar resignado y patear una pequeña piedrilla que estaba en el camino.
—Simplemente negociamos.
—¿Negociaron?
—No sé por qué—Sherlock me miró de reojo—pero Moriarty no presentó cargos ni permitió que me expulsaran.
Parpadeé.
—Qué mal.
—¡No necesito tu sarcasmo, John, esto es serio!
—¿Crees que planea extorsionarte?—pregunté.
Sherlock regresó su mirada a la piedra del suelo mientras fruncía el ceño, se veía tan incomprensiblemente impotente que sentí la tentación de ir con Jim y darle un puñetazo para deshacerme de la molesta sonrisa en su rostro.
—No lo parece—dijo—Moriarty parece planear algo más. Verse como una buena persona, tal vez.
—¿Como una buena persona?
—Mira—dijo Sherlock a la defensiva—, deberíamos sólo... ignorarlo. Tal vez nada pasó, tal vez estoy... paranoico.
—¡Pero algo sí pasó! Ese...psicópata te empujó por las malditas cataratas.
—Pero...—titubeó— ¿sabes? deberíamos concentrarnos en el misterio actual ¿bien? tengo algunas teorías y...
—¡No tienes idea de lo difícil que fue para mí todo ésto ¿verdad?! ¡Tú y tu estúpido egoísmo!—grité—¿¡Crees que todo ésto sólo fue un ridículo contratiempo!? ¡¿Que sólo debes recuperar el tiempo perdido?! ¡Casi te mueres, genio! ¡Casi me...!—se me quebró la voz, quise golpearme a mí mismo por ser tan llorón, pero en su lugar sólo miré hacia abajo y apreté mis puños—Casi me dejas solo... como todos, una, y otra, y otra vez... siempre...
Sherlock había deducido tres cuartos de mi vida la primera noche que compartimos cuarto, sin embargo, quedaba aquella parte que él desconocía (o tal vez no, pero fingía que sí) y que era demasiado dolorosa para mí. Mi hermana mayor Harry, no sólo había "heredado" los hábitos alcohólicos de mi padre, sino que además, de buenas a primeras, un día llegó con la noticia de ser lesbiana.
En ese momento yo tenía nueve años, y la noticia no pudo importarme menos. Supuse que era algo normal ¿qué problema habría? comparado con ser alcohólico a los 19 años, que a mi hermana le gustaran las niñas parecía más bien algo que no venía al caso. Por supuesto, mis padres no se lo tomaron así. Reaccionando de la peor manera posible, culpándose uno al otro, discutiendo todo el tiempo, como si alguno le hubiese heredado algún tipo de enfermedad a mi hermana.
Se separaron sin mayores contemplaciones. Harry, mi única aliada en aquella locura, huyó de casa sin decirme una palabra. Mis padres discutían por mi custodia, aunque ninguno parecía estar tan interesado en mí como en el simple hecho de vencer al otro. Mi padre era alcohólico, mi madre, al haberse embarazado joven, era rechazada por su familia tradicionalista y necesitaba tratamiento psicológico. Mis padres no estaban capacitados, mis abuelos me rechazaban, no tenía parientes y mi hermana había desaparecido. Estaba solo, y decidí cuidarme solo. Me tomó casi un año, pero logré conseguir una beca.
Ingresé a un instituto, lejos de todo aquel caos, y conocí a Sherlock Holmes. Sentí que, por extraño que fuese, podría encontrar a alguien a que desempeñaba el papel en el que Harry había fallado épicamente, pensé que finalmente podría estar en paz, confiar en alguien, sentir que dejaría cualquier cosa, por valiosa que fuese, en sus manos, sin ningún tipo de temor.
Y llega Sherlock, y decide que su vida no vale nada.
Me pregunté amargamente si tenía algún tipo de maldición. Si acaso siempre le tomaría cariño a personas que no dudarían un instante antes de dejarme solo a mi suerte. ¿O acaso era mi culpa? tal vez yo los orillaba a eso, siendo tan insoportable que quien fuese haría cualquier cosa con tal de apartarse de mí. Al final, sólo intentaba retener a Sherlock, aferrarme a él como si fuese mi última esperanza, como si fuese una soga colgando a mi lado cuando estoy por caer de un precipicio.
Me percaté de que Sherlock era justo eso. Mi última esperanza, lo único que me mantenía cuerdo y equilibrado, mi amigo, mi único amigo. Y eso dolía tanto.
—¿John?—Sherock tomó mi mano con una mueca de culpabilidad en su rostro generalmente burlón y perspicaz. Yo sabía que estaba llorando, lo cual era bastante patético, pero no podía hacer nada al respecto.
—Me voy a casa—dije bruscamente, apartándome y soltando su mano—dile a Molly que no me siento bien.
—Pero John...
—Sherlock—le miré por el rabillo del ojo, que estaba probablemente lleno de lágrimas—hablaremos luego, quiero descansar.
—No, ¿qué es lo que te pasa?
—Hey—forcé una sonrisa, que probablemente resultó ser muy poco creíble—te perderás química, decepcionarás mucho a Molly si no vas, luego me pasas los apuntes, ¿de acuerdo? ahora...
—¡No estoy nada de acuerdo!—chilló frustrado, sorprendiéndome—¡No hay forma de que química resulte divertido si no estás para pedirme que no haga explotar nada! ¡Dime qué te hice, John, me disculparé!
—En realidad—desvié la mirada—no me hiciste nada, Sherlock, sólo estoy...
—¿Es que no me cuido lo suficiente?—preguntó hábilmente—¡Bien! comeré y dormiré, me abrigaré y evitaré pelear, no me recostaré en el suelo ni tomaré tanto café...
—¿Tomas café?—fruncí el ceño.
—...Me cuidaré de cada estúpida alergia y me vacunaré apropiadamente, iré al doctor y al dentista y a lo que se te dé la gana. ¡Vigilaré a Jim Moriarty y no iré a ningún lado sin decirte! Pero—me miró, angustiado y frustrado, apretando los puños. Simplemente amplié mis ojos sorprendido—no vuelvas a decir que te dejaré solo, no vuelvas a pensar en cosas tristes, no vulvas a mirarme de esa manera ni a gritarme de esa forma—bajó la mirada, con el gesto más triste que vi en su rostro—y por favor no vuelvas a llorar por mi culpa.
Sentí una extraña presión en el pecho, e impulsivamente me apresuré a abrazar a mi amigo. Sherlock me abrazó de inmediato también, y me pregunté si quizás, no era el único que se sentía solo.
Continuará...
¿Hice sufrir demasiado a John? :c bueno, intenté hacerlo más largo para compensar la tardanza... y la verdad no tengo mucho que agregar, me harían la persona más feliz del mundo dejando un Review c: espero lo hayan disfrutado... nos leemos... relativamente pronto(?)
