Naruto pertenece a Masashi Kishimoto.
Yo sólo escribo historias sin ánimo de lucro.
Nombre: Deseo.
Pareja: SasuHina.
Clasificación: T
Género: Romance.
Universo Naruto.
Crack fic.
Deseo.
Santa Sarada.
- ¡NO!, ni pensarlo, no me metas en esto. - Solté con molestia.
- Sarada... - Soltó papá con desaliento. - Yo tampoco me siento cómodo pidiéndote ésto...
- ¿Ah, sí?, deberías haberlo pensado más. ¿Acaso eres idiota, padre? - Veo como frunce el ceño, ante mi falta de respeto, trago grueso sintiéndome un poco nerviosa ya que él y yo nunca habíamos tenido este tipo de desacuerdo, es más, él y yo casi no hemos tenido una relación tan cercana.
- ¿Cuánto quieres? - Preguntó, sacando su billetera.
- ¡¿Huh?!, ¿estás bromeando?, ¿cierto? - Me miró, realmente serio.
- ¿Cuánto? - Preguntó de nuevo. Solté un gran suspiro lleno de frustración.
- Estás loco. No, eres idiota, ¿qué te fumaste?, ¿qué te dio la señora Uzumaki? - Pregunté tocándole la frente.
- No querrás saberlo. - Soltó, dejando entre ver media sonrisa.
- ¡Pero qué...! - Una pequeña risa, algo que sólo he escuchado tres veces en mi vida, se dejó escuchar.
- Bromeo. - Me sentí tonta, he inmediatamente hice un puchero llena de indignación, el medio sonrió de nuevo y con suavidad revolvió mi cabello. - Está bien sino quieres hacerlo, yo también pensé que era pésima idea. Esa mujer se hace la difícil,y por alguna razón no puedo dejar de estar encaprichado con ella. - Suspiró. - Bueno, tengo trabajo que hacer.
Cuando disponía a dejar los platos en el fregadero y partir hacia su estudio, (ya que era de noche y papá se la pasaba todo el tiempo allí cuando estaba en casa), lo seguí, haciendo la misma acción, deteniendo su ida en el proceso.
- Espera. - Murmuré, tomándole del hombro. - ¿Por qué te gusta tanto?
- Es diferente. - Me respondió. - Diferente a todas las que he conocido.
- ¿Por qué entonces aceptaste a mamá? - Pregunté, sintiendo rencor hacía papá, por el sufrimiento que le causó por tanto tiempo a mamá.
- ¿Gratitud?, tal vez. Cuando para todos era el demonio Uchiha, la escoria de Konoha, Naruto, Kakashi y tu madre creyeron en mí una vez más. No pude ignorar sus sentimientos, pero, tampoco podía retribuirle el mismo amor que me profesaba, ¿por qué no podemos amar a quien nos ama?, no lo sé, pero para mí siempre fue una compañera de equipo.
Mordí mis labios con rabia, pero luego me relajé completamente. - Está bien, te acompañaré. - Papá me miró con sorpresa. - Pero ten en cuenta, que le buscaré novio a mamá, y esta vez ella será amada por completo.
- Suena bien, se lo merece.
- ¡Ah!, y no creas que no recibiré el dinero, me tendrás que dar una muy buena tajada por esto. - Sonreí con malicia al ver cómo se oscurecía el semblante de papá.
- ¿Hijos?, ¿por qué no me cuidé?, sería soltero y deseado en estos momentos.
- ¡Te escuché, viejo tonto! - Gruñí, mientras con una sonrisa lo veía alejarse hacia su estudio.
Tanto mamá como papá son buenas personas, bueno, papá no tanto, pero ambos tenían sus cualidades, y aunque me dolía el hecho de que no estuvieran juntos tampoco podía obligarlos a que se mintieran a sí mismos. Ah~ ¿qué debería comprarme con el dinero que me dará papá?
Ah~ me divierte mucho retorcer las personalidades jaja, bueno, espero no tengan malos comentarios sobre esta Sarada, pues es una chica que trata de afrontar de la mejor manera que sus padres no están juntos y que cada vez se alejan más y más. Tal vez, me identifico un poco con ella...
¡En fin!, me alegra que esperen la historia, sus comentarios me animan a seguir escribiendo, espero les haya gustado el capítulo.
Gracias por leer y comentar.
Eyesgray o Lider-sama.
