Hola de nuevo, espero que estén muy bien; bienvenidos nuevamente a un capítulo más de esta historia. Como siempre gracias por sus reviews maravillosos, que enseguida estaré respondiéndoles :)
Les confieso que fue muy difícil escribir la charla/enfrentamiento entre Blaine y Rick, los dos aman a Kurt y ninguno de los dos es mala persona, así que sentí que la ira, el rencor y el odio como tal no iban con ellos y en cierta medida es muy fácil que entre ellos haya un ambiente de empatía, además los dos son hombres inteligentes; por todo esto eso decidí que el dialogo era el mejor camino; aunque eso sí, ellos no son ni serán amigos y tampoco consideraran hacerse a un lado; espero que les guste; y ya saben si algo le falto o sobro o si no fue lo que esperaban para ellos, no duden en decirlo.
Bueno también, aun falta que esta historia de algunos giros y que se aclaren cosas; se que todos mueren por que esto se vuelva más Klaine, pero créanme falta poco, Y bueno Joe, sé que hay mucha confusión respecto a él, ¿que si quería a Blaine porque lo perjudico?, ¿que si lo que hizo unirá a Klaine?; bueno no les adelanto mucho; solamente les cuento que Joe en general no es una buena persona, y tampoco muy sano que digamos, más adelante sabrán que es exactamente lo que le sucede; el hizo lo que hizo primeramente sin pensar en las consecuencias, solo con el simple fin de dañar a Kurt y sin importarle las consecuencias que traería; desea tanto que Kurt sufra que no le importo pasar sobre lo que "siente" por Blaine, además su plan ni siquiera era bueno porque muy pronto verán que todo le salió al revés… Pero bueno ya no les adelanto más de él; por ahora decidí darle un momento de felicidad con su familia, pero eso no cambiara nada, seguirá siendo malo y seguirá tratando de destruir vidas ajenas.
Espero que este capítulo también sea de su agrado y merezca algún review, la verdad no me gusto del todo, pero espero como siempre, no decepcionarlos.
De verdad gracias por todo su apoyo, saludos y suerte a todos; un abrazo enorme para todos los que siempre leen y otro para los nuevos lectores… :D
Notas: Este capítulo tiene muchos saltos de tiempo.
Creo que ya es evidente cuanto amo la Navidad, pues creo que la he mencionado en todas mis historias
Hago mención del Samcedes porque de verdad me quedare con muchas ganas de ver lo que sucedia con esa pareja, ahora que Chord no estará más en la serie, todo quedara en mi imaginación :(
Glee y sus personajes no me pertenecen; son propiedad de Fox y Ryan Murphy; pero en algún universo alterno la serie fue idea mía….
CAPITULO 11:
Blaine se quedo sentado en el piso unos segundos invadido por una punzada de dolor de lado izquierdo de su rostro mirando a Rick parado en la puerta con un conato de sonrisa; ciertamente el moreno no era una persona de conflictos, pero eso no se iba a quedar así, después de todo Rick Carell era su rival de amores y no era justo que teniendo a Kurt con él, se atreviera a presentarse en su propia casa y golpearlo sin previo aviso.
Blaine se incorporo lo más rápido que pudo para no prevenir a Rick de su movimiento y con una gran zancada se acerco al abogado, lo tomo de la solapa del saco y con todas sus fuerzas lo empujo para adentro de la casa, Carell perdió el equilibrio y eso le permitió a Blaine darle un golpe certero en la mandíbula, el cual lo envió de lleno al piso; al instante Rick tomo a Blaine de la pierna y lo jalo para que también callera al piso; luego se hinco sobre él y comenzó a golpearlo, sin embargo Blaine era hábil y esquivo algunos golpes, sin embargo tampoco salió ileso. Y así pasaron unos minutos, ambos hombres rodaban por el piso lazándose golpes, patadas y malas palabras, desquitando el odio que inconscientemente se tenían, golpeando los muebles y tirando todo a su paso; y así pudieron haber seguido por horas, de no haber sido por el momento de razón que invadió a Blaine al estar sobre Rick golpeándolo; el moreno simplemente se levanto y se aparto de Rick, el abogado se quedo tumbado en el suelo unos segundos y luego hablo:
—¿Te rindes porque te sientes culpable de lo que hiciste?— dijo mientras se limpiaba la sangre que caía de su labio
Blaine le lanzo una mirada fulminante y luego respondió:
—No me arrepiento de nada Carell, tu solo llegaste y me golpeaste, no tengo idea de porque; así que tenía que defenderme—
Rick se incorporo y se recargo en la pared:
—No te hagas el inocente Anderson, claro que lo sabes; entre tú y yo solo hay algo en común y es Kurt—
Blaine se detuvo a pensar un momento, la única razón por la que Rick reaccionaria así era porque…
—¿Cómo pudiste Anderson?, yo confié en ti, hasta te pedí ayuda; y tu aprovechaste cada minuto de mi ausencia para intentar robármelo—
Y Blaine tenía razón, Rick sabia de lo sucedido entre él y Kurt durante su ausencia; un leve escalofrió lo recorrió.
—Vine a enfrentarte y a pedirte; no, más bien a exigirte que salgas de nuestras vidas, que te alejes de Kurt para siempre— dijo Rick con furia
Blaine también comenzaba a enojarse por la forma en la que Rick se dirigía a él:
—Tú crees que te voy a hacer caso, además Kurt es mi amigo y si él me quisiera fuera de su vida no repararía en decírmelo, y en cuanto a ti; créeme que eres la última persona en esta ciudad con la que quiero convivir—
—No estoy jugando Anderson, es inútil que sigas evadiendo los hechos, se bien todo lo que sucedió; la forma en la que te aparecías todos los días frente a Kurt, con la esperanza de que te correspondiera; pero entiéndelo, solo eres un intruso en nuestras vidas—
Blaine no pensó mucho en su respuesta y expreso:
—¿Intruso? Lo siento, pero en dado caso eso eres tú, puesto que yo aparecí primero en la vida de Kurt, si no fuera por ti estaríamos juntos—
El ambiente era muy tenso, se podía palpar la furia y el coraje de ambos hombres ahí, las ganas de despedazarse con la mirada; el odio era evidente
—Entonces ¿aceptas que trataste de seducirlo?— pregunto Rick
Blaine se dio cuenta que ya no tenía caso darle la vuelta a las cosas.
—¿Quién te lo dijo?— el moreno pregunto
—Eso es irrelevante— Rick no sabía porque, pero supuso que lo mejor era encubrir a Joe; asi que solo miro a Blaine en espera de una explicación
—Si Rick, desde mi reencuentro con Kurt lo único que ha pasado por mi mente es recuperarlo; debo decir que al principio trate de alejar la idea de mi cabeza, no tenía derecho a irrumpir en su vida, menos contigo en ella— Blaine suspiro —Pero aun así, no pude; mi amor por Kurt es más grande que mi voluntad—
—Vaya que eres bajo Anderson, ¿entonces la idea de quitarme lo que más quiero en el mundo ya transitaba en tu cabeza cuando te pedí que me ayudaras a proponerle matrimonio? Aceptaste mi amistad a pesar de que por dentro estabas pensando en cómo traicionarme, seguramente ibas a aprovecharte de eso ¡ERES UNA ESCORIA!—
Los gritos de Rick retumbaron por toda la casa, incluso por el pasillo; fue cuando Blaine se dio cuenta de que la puerta de su departamento estaba abierta; se acerco cautelosamente para cerrarla y luego miro a Rick que se encontraba a unos pasos de él.
—¡NUNCA QUIZE TRAICIONARTE! Quieres dejar de repetir eso— Blaine se exalto — Todo lo que sucedió no fue premeditado, nunca fue mi intención llegar a este punto, las cosas simplemente se fueron dando, una cosa llevo a la otra y-y cuando menos lo espere, ya estaba rogando porque Kurt aceptara lo que le estaba ofreciendo; sin embargo el siempre te respeto y me rechazo, su relación siempre estuvo en primer lugar.—
Blaine trato de tranquilizarse, no quería volver a los golpes:
—No puedes culparme por amarlo Rick, ni tampoco por querer luchar por él—
Rick no dijo nada; la forma en la que Blaine estaba reaccionando era muy inesperada, así que decidió olvidarse de la furia un momento y tratar de razonar con el pelinegro:
—Lo mismo digo Blaine, no puedes culparme por quererte lejos de él; yo también lo amo— Rick miro a Blaine decididamente —Y se que él me ama a mí, porque me eligió, tú mismo lo presionaste para que tomara una decisión y así lo hizo; ¡me eligió a mi Blaine! y a pesar de saber eso aun sigues tras él; ¿no te queda claro? ¿No puedes entender algo tan sencillo; por qué no solo te apartas?, ¿por qué te aferras a algo imposible?— Rick vocifero molesto
—Si estas tan seguro de que te ama, ¿por qué vienes a pedirme que me aleje de él? ¿Tienes miedo de que cambie de parecer y te deje por mi?— Blaine cuestiono
Rick lo miro, Blaine estaba en lo cierto; Rick tenía miedo de que Kurt lo dejara, por eso había asistido a la cita con Joe, por eso le había creído todo; sin embargo si se había presentado en casa de Blaine era para demostrar lo contrario, tenía que dejarle bien claro que Kurt era suyo.
—Nunca lograras que me aleje de él— sentencio Blaine, con la mirada perdida; ya no gritaba, pero en su voz aun se podía percibir hostilidad
Rick se recargo en la pared y luego resbalo hasta quedar sentado en el suelo, luego miro a Blaine y le hizo una seña para que hiciera lo mismo; el moreno lo miro extrañado pero luego de unos segundos lo imito; Rick aclaro su garganta y dijo:
—¿De verdad lo amas Blaine?—
El aludido hizo una mueca de sorpresa, la pregunta de Rick sonaba muy natural, libre de todo tipo de agresión, eso le dio pie a contestar con la verdad:
—Si Rick, lo he amado desde la primera vez que lo vi—
Rick asintió y suspiro:
—Blaine, desde que era un niño mis padres me enseñaron que cuando amas a alguien lo que más deseas es que sea feliz, por sobre todas las cosas…—
—Rick, podríamos dejar los discursos emocionales por favor— Blaine interrumpió algo incomodo
El abogado hizo un gesto de frustración y continúo su discurso:
—Blaine, te pregunte si amas a Kurt porque realmente lo dudo, estas siendo egoísta—
El moreno miro con incredulidad a Rick, pero no dijo nada; estaba esperando a que el abogado se explicara.
—Con mi discurso emocional— Rick enfatizo las últimas dos palabras de su frase haciendo una seña de comillas con los dedos —solo quería llegar a este punto— Rick suspiro, su cabeza era un caos, no sabía cómo plantear la idea —Kurt tomo una decisión, lo conozco y sé que se guio por su corazón, por lo que realmente quiere; su elección lo hace feliz, y parece que te cuesta mucho entender eso— hubo otro silencio —Blaine, si yo estuviera en tu lugar, si Kurt te hubiera elegido a ti, lo aceptaría; porque estar contigo lo haría feliz, pero me eligió a mí y… rayos Blaine, no siempre se gana en la vida, ¿Por qué te aferras a la creencia de que solo tú puedes hacerlo feliz?
—Rick, no es eso— Blaine suspiro, estaba a punto de dejarse ver vulnerable frente a su rival —No puedo solo alejarme de Kurt, quiero estar en su vida, quiero estar con él aunque no sea como yo lo deseo; ya estuve lejos de una vez, ya no podría soportarlo más; lo acepto, tu ganaste, pero no me pidas que me aleje de él, porque simplemente no lo hare— Blaine se llevo las manos a la cabeza en señal de desesperación y finalizo —No te preocupes más por mí, vete y más te vale que hagas feliz a Kurt; porque yo siempre estaré ahí para él, y no dudes que aprovechare cada oportunidad que tenga para recuperarlo, porque yo también puedo hacerlo feliz—
Ambos hombres se miraron desafiantes, Rick se levanto del suelo sin quitar la mirada de encima de Blaine
—Creo que nunca llegaremos a un acuerdo verdad— suspiro — Entonces… te advierto que si te vuelvo a ver cerca de Kurt no responderé de mi; puedes darte por muerto Anderson—
Blaine no dijo nada, solo retuvo su mirada en la del abogado y sonrió burlonamente:
—Pues veremos quién sobrevive al final Carell—
Después de eso Rick salió por la puerta sin decir más; el silencio invadió la casa de Blaine, él solo se quedo sentado en el piso con la cara sobre la palma de sus manos; de un modo extraño se sentía aliviado, ahora que Rick sabia directamente lo que había sucedido y sobre todo sabia sus verdaderas intenciones.
Los días pasaron nuevamente sin ningún acontecimiento importante. Blaine había decidido, como siempre, que lo mejor era mantenerse al margen, sabía que buscar a Kurt después de su enfrentamiento con Rick eran problemas seguros, y que de alguna forma eso afectaba al ojiazul; así mismo seguía pensando en que hacer, ahora que le quedaba poco tiempo para lograr algo, pues la boda ya se encontraba a la vuelta de la esquina. Rick, a su vez estaba tranquilo, pues no había tenido noticias de Blaine después de su enfrentamiento; había decidido no hacerle saber a su novio que el asunto entre él y Blaine era de su conocimiento, pues pensaba que con haberlo tratado con el ojimiel bastaba; además su relación con el castaño volvía a estar feliz y solida, como antes de que Anderson se presentara en sus vidas; ahora solo se dedicaba a los preparativos de su boda y a complacer todos los deseos extravagantes y alocados de Kurt; quien ya parecía estar más interesado, y demasiado emocionado por el próximo paso que daría en su vida; eso se debía a la ausencia de Blaine, el castaño estaba contento de que al fin hubiera un poco de paz entre ellos, y estaba seguro de que el tiempo estaba haciendo su trabajo ayudándolos a olvidar. Finalmente Joe, que se encontraba muy molesto y hasta cierto punto sorprendido, pues al parecer su plan no había funcionado, no notaba ningún cambio en la conducta de Kurt; seguía mandando a todos como siempre, trabajando hasta tarde y hasta donde el ojiverde sabia, con sus planes de boda intactos. Eso verdaderamente lo había frustrado, pues tenía la noción de haber dado en el clavo, de haber puesto la cantidad ideal de veneno en la cabeza de Rick Carell; sin embargo no había intentado hacer alguna otra maldad, pues era víspera de Navidad y tenia cosas más importantes en que pensar, como en el hecho de que volvería a su casa después de casi cuatro años de no aparecerse por ahí: lo que más nervioso lo ponía era el hecho de que la invitación había llegado de parte de su madre, quien lo había rechazado desde el día que se había declarado abiertamente gay.
Era el último día de trabajo en las oficinas de la revista y todos estaban muy contentos, pues gozarían de un mes de vacaciones; ya todos se habían retirado, incluso Nina; solo quedaba Kurt que como siempre se encontraba en su oficina, alistando las invitaciones de su fiesta de compromiso para enviarlas por correo; de repente la puerta de su oficina se abrió y Rick entro sonriente.
—En este momento inician las vacaciones, así que es hora de que te despidas de estas horribles cuatro paredes— dijo mientras se dirigía al escritorio de Kurt
—Claro, nos iremos enseguida; solo déjame terminar este asunto y seremos completamente libres— respondió el castaño
Rick miro la caja que descansaba en el escritorio, estaba llena de sobres color paja y dijo:
—Kurt, ¿de verdad era necesario enviar dos invitaciones? Pudimos simplemente enviar un correo electrónico como invitación para la fiesta de compromiso—
Su prometido lo miro como si hubiera hablado en otro idioma y respondió:
—Claro que no Rick, es más elegante y correcto que todas las personas reciban una invitación en forma, además no es cualquier fiesta, es una fiesta organizada de Kurt Hummel—
Rick solo sonrió y se sentó en una de las sillas del escritorio, Kurt lo miro por unos momentos y luego saco una invitación más de un cajón, era el momento perfecto para discutirlo con Rick
—Rick, cariño ¿podemos hablar de algo?— pregunto cauteloso
—Claro que podemos, ¿Qué sucede?— el abogado respondió
Kurt le sonrió algo nervioso y luego comenzó:
—Bueno, hace varios días que quería tratar este tema, pero ciertamente lo olvide por lo de tu accidente…—
Rick había decidido decirle a Kurt que los golpes en su rostro, consecuencia de la pelea con Blaine, habían sido causados por un accidente automovilístico, nada severo por supuesto; incluso el abogado había escondido su auto en el estacionamiento de su oficina con el pretexto de que lo estaban reparando.
—Se trata de Blaine, bueno quería ver si tenías algún inconveniente en que fuera invitado a la fiesta de compromiso—
Rick se quedo helado, para nada esperaba esa pregunta; no pudo decir nada, su cara solo se torno en cólera, inmediatamente trato de disimular y dijo:
—¿Blaine?... bueno, ¿Por qué quieres invitar a Blaine?—
Kurt se mordió el labio inferior y luego respondió:
—Rick, no empieces de nuevo con esas cosas; ¿Qué tengo que hacer para que te quede claro que no hay nada entre él y yo?—
—No, no Kurt; lo sé, solo que…— Rick no sabía que decir, cualquier cosa lo delataría
—Creí que sería una buena idea invitarlo, precisamente para que eso quede claro, para que veas que Blaine es solo un amigo más y que puede asistir como cualquier otro— sentencio Kurt
Rick se quedo serio un momento, tal vez Kurt tenía algo de razón, el que Blaine fuera invitado al anuncio oficial de su compromiso seria la oportunidad perfecta para dejarle ver que su lugar era el invitado; no solo en la fiesta, sino en la vida de Kurt en general.
—Ok Kurt, está bien; me parece bien que lo invites— señalo Rick, aun no muy seguro de haberlo hecho
Kurt sonrió levemente y luego puso la invitación de Blaine con el resto en la caja
—Ok, ahora solo debo llevarlas a la recepción para que las recoja el mensajero y después podremos ir a casa a planear nuestro viaje a Ohio— dijo el castaño alegre mientras tomaba la caja
De repente una idea atravesó la mente de Rick:
—No, yo la llevo; mientras tú prepárate para irnos—
Kurt asintió e inmediatamente Rick tomo la caja y salió de la oficina; al dar algunos pasos lejos de la puerta se detuvo y miro cauteloso que Kurt no apareciera de repente, cuando estuvo seguro de que no era así, tomo la invitación de Blaine y la guardo en su abrigo.
—Lo siento Blaine, pero no voy a arriesgarme—
Luego de eso siguió su camino hasta la recepción donde encontró a Judy, la chica recibió la caja con una sonrisa y luego hizo la llamada al mensajero: momento que Rick aprovecho para tirar la invitación de Blaine al cesto de basura. Al haber completado su tarea regreso a la oficina por Kurt y luego salieron con rumbo a casa.
Los días previos a la víspera de Navidad, todos salieron de viaje: Blaine fue a Westerville a pasar las fiestas a lado de su madre, Kurt y Rick se hospedaban en la casa de los Hummel en Lima, y días después, luego de mucha insistencia y chantaje por parte de Kurt, Nina se les unió. Sin embargo Joe espero hasta el día de Navidad para viajar a Kansas, donde su familia lo esperaba; estaba muy nervioso, no entendía porque luego de tantos años de rechazo, su madre había vuelto a hablarle para invitarlo a pasar las fiestas con ellos, regularmente el ojiverde pasaba esas fechas solo vagando por Nueva York o a veces con la familia de amiga Rose, pero desde que había salido de casa no había tenido una buena navidad.
A medio día, el taxi que había abordado en el aeropuerto finalmente lo había dejado frente a su casa, una linda típica casa americana en un suburbio de Kansas. Joe se quedo parado junto a su maleta en el porche de la casa un largo rato, no sabía bien qué hacer, no tenía idea de que diría cuando viera a sus padres de nuevo, ni siquiera sabía porque había decidido aceptar la invitación; después de todo el había salido huyendo de su casa porque nadie lo comprendía. Su debate interno fue interrumpido cuando la puerta se abrió de golpe:
—¿Joe?— una mujer de unos cuarenta años, delgada de cabello muy negro peinado con una cola de caballo y ojos verdes apareció llevándose las manos a la boca sorprendida.
El ojiverde no hizo nada, solo miro a la mujer con una mezcla de melancolía, enojo y tristeza. La mujer se movió de la puerta para darle paso al muchacho y este entro sin dudarlo; el ambiente era tenso. Joe camino por el recibidor hasta la sala de estar de su casa, inmediatamente se sintió invadido por una sensación de tranquilidad. Su madre se quedo parada junto a él nerviosa:
—Tu padre salió al supermercado, compras de última hora; supongo que no debe tardar—
Joe solo asintió, muy extrañado por la conducta de su madre, y como si de repente todas las sensaciones positivas que lo invadían hubieran sido absorbidas por un agujero negro, se dispuso a enfrentar a su madre:
—Mamá, puedes dejar de jugar a la buena madre: ¿recuerdas como me trataste la última vez que estuve aquí?—
La mujer se quedo inmóvil en su sitio, solo miro a Joe y una lagrima recorrió su mejilla
—Hijo… yo— la mujer soltó el llanto —Joe yo lo sé, de verdad no sabes cuánto miedo tenia de buscarte de nuevo, pensé que te negarías a venir, sabia que me reprocharías lo mala madre que fui, pero créeme, he cambiado; me costó mucho darme cuenta de lo mal que estuve al juzgarte—
—¿No crees que ya es muy tarde? Nunca fuiste una buena madre, nunca me quisiste— el ojiverde dijo
Su madre lloro aun más y ya no pudo soportarlo, se lanzo a su hijo con un enorme abrazo:
—Perdóname Joe, de verdad; te lo ruego, quiero empezar de nuevo, nunca es tarde para una madre y un hijo. Tres años de terapia me hicieron dar cuenta de mi error, eres mi hijo y debo amarte como eres—
Y la mujer abrazo fuertemente a Joe, el ojiverde dudo mucho en corresponder, sin embargo, lo hizo cuando un recuerdo asalto su cabeza; recordó que cuando había asistido a una cena en casa de Kurt Hummel como acompañante de Blaine, el castaño había recordado a su madre, la cual había perdido a los ocho años, y entonces sonrió; por primera vez tenía algo que Hummel no, tenía a su madre y todo su amor, un amor que tal vez había llegado muchos años tarde, y era incondicional. Y entonces Joe se sintió pleno y feliz, lo que hizo que correspondiera al abrazo de su madre. La mujer lo miro sonriente y luego lo hizo pasar a la sala, donde comenzaron a charlar, minutos más tarde el padre de Joe se les unió, saludando también efusivamente.
Después de eso el ojiverde ayudo a su madre a preparar la cena, mientras su padre le hablaba acerca de cómo su vida había cambiado mucho en el último año, cuando después de que sus otros cuatro hijos dejaran su casa para formar sus propias familias, ambos padres se habían dado cuenta de que habían cometido un error con Joe, al provocar que se alejara de la familia; se habían dado cuenta de que ya eran mayores y que necesitaban tener recuerdos felices de todos sus hijos para cuando llegaran sus últimos años; necesitaban recuperar a su hijo más pequeño. Por eso Thomas Dumount, después de mucho esfuerzo, había convencido a Kelly Dumount de asistir a terapia para aceptar a su hijo tal y como era; a la mujer le había costado mucho trabajo, sin embargo había logrado un enorme avance. Por la noche todos los hermanos de Joe aparecieron con sus esposas e hijos para la cena; y fue entonces que el ojiverde decidió que no pensaría en nada que tuviera que ver con Blaine o Kurt durante su estancia en su hogar, después de todo hacia mucho que no estaba tan contento.
Mientras tanto Blaine, Kurt y Rick se encontraban en Ohio:
Blaine y su madre estaban solos en su casa, su velada no había sido la más alegre; habían cenado deliciosos manjares preparados por Victoria Anderson, sin embargo durante la charla recordaron lo mucho que extrañaban a Patrick Anderson, y el hecho de que esta era la primera Navidad sin él; por esa razón, Victoria se había retirado a descansar antes de media noche y Blaine se había encerrado en el despacho de su padre, con la botella de champagne que tenían destinada para brindar.
Los Hummel-Anderson, acompañados en cambio, estaban muy contentos
—Quiero proponer un brindis— declaro Rachel, mientras se paraba en el centro de la sala de la casa Hummel; todos la miraron alegres y tomaron sus copas:
—Quiero brindar por esta maravillosa familia y los maravillosos amigos que están presentes el día de hoy: por Burt y Carole, los mejores suegros que una mujer pueda tener, por Mercedes, Sam y Nina, grandes amigos que a pesar de la distancia seguimos estando unidos; por los novios; que al fin decidieron dar el paso más importante de su vida, Kurt al fin dejaras de ser el ultimo soltero de New Directions y Rick; siempre supe que tu serias el indicado y sobre todo por mi amado esposo Finn y mis hermosos hijos—
Después de que Rachel terminara su discurso, todos levantaron sus copas y gritaron ¡Salud! al unisonó, de repente, Kurt sintió su móvil vibrar en su bolsillo, al ver el número en la pantalla se levanto rápidamente y se alejo a la cocina, para poder hablar:
—Hola— respondió entre un suspiro
—¿Recuerdas esa navidad, cuando cantamos Baby it's cold outside?— Blaine pregunto del otro lado de la línea con voz triste y al parecer algo alcoholizado —Recuerdo como me mirabas, como hacías que perdiera la concentración y olvidara la letra.
—Blaine… ¿Estas bebiendo do…— Kurt se dispuso a preguntar pero Blaine lo interrumpió:
—¿Recuerdas también cuando nos parábamos bajo el muérdago a propósito? ¿Verdad que desearías volver a tener dieciséis tanto como yo, para estar juntos?—
Ninguno de los dos dijo nada, solamente se podían escuchar sus respiraciones, luego Blaine volvió a hablar:
—Te amo Kurt—
El castaño cerró los ojos tratando de no soltar las lágrimas que se estaban agolpando en sus ojos azules, era inexplicable como retrocedía en su camino por olvidar a Blaine más de lo que ya había avanzado con tan solo escuchar su voz, dio un fuerte suspiro para sacar fuerzas de lo más profundo de su ser y se limito a responder:
—Feliz Navidad Blaine—
Después de eso corto la llamada, y antes de que pudiera soltarse a llorar, camino decidido de regreso a la sala con su familia.
—¿Todo bien?— pregunto Nina al verlo volver a la sala, todos los demás estaban distraídos con los regalos
Kurt asintió sin expresión en el rostro, sin embargo las palabras de Blaine aun seguían golpeándolo; su amiga, por supuesto, se dio cuenta de lo que pasaba
—¿Era Blaine?—
El castaño no dijo nada y solo se limito a abrazar a su amiga, haciendo su mayor esfuerzo por controlar el llanto; de la nada su mirada ya se encontraba centrada en Rick, que jugaba con uno de los hijos de Rachel; el ojiazul. Muy en el fondo se dio cuenta de que Blaine tenía razón, una parte de su corazón deseaba locamente volver a tener dieciséis años, para así poder olvidarse de todo y correr hacia los brazos del moreno, pero ¡maldición!, ese era su pasado, detestaba el pasado, por eso estaba con Rick, porque Rick era el futuro. Y Kurt se reprendió a sí mismo por olvidarse de eso con el simple sonido de la voz de Blaine.
Se separo de Nina y la miro
—No, olvídalo; solo es otro ataque sentimental Navideño, nada de importancia—
La mujer asintió no muy convencida y luego ambos se unieron de nuevo al festejo.
Y con la misma velocidad que había llegado la Navidad, llego la víspera de año nuevo; donde cada familia tuvo un festejo similar, el año nuevo a su vez, trajo consigo la fiesta de compromiso de Rick y Kurt. De la cual Blaine no estaba enterado.
Ese día por la mañana, el ojimiel se encontraba muy tranquilo en el centro comercial de Westerville tratando de entretenerse un poco, con café en mano recorría las tiendas, de repente mientras caminaba vio a un pequeño niño, de alrededor de tres años que corría acercándose peligrosamente a las escaleras; el pequeño estaba a punto de caerse, así que Blaine corrió y lo tomo hábilmente antes de que el accidente sucediera, inmediatamente una mujer que cargaba a otro niño se acerco corriendo
—Oh muchas gracias, que amable al detenerlo—
Blaine inmediatamente reconoció la voz de la dama
—¿Rachel, Rachel Berry? Cuanto tiempo, no puedo creerlo— dijo mientras le entregaba al pequeño
Rachel lo miro como si no hubiera pasado diez años sin verlo
—Hola Blaine— Rachel sonrió —A propósito, ahora soy Rachel Hudson, pero por favor no grites ese nombre aquí, la gente podría reconocerme y hoy no es un buen día para eso—
—Ellos deben ser August y Charles ¿cierto?— el moreno pregunto mientras señalaba a los gemelos que Rachel cargaba
—Sí, son mis pequeños, pero ¿Cómo los sabes? ¿Acaso los reconoces por el comercial de pañales, o fue el de shampoo?
Blaine rio, definitivamente Rachel no había cambiado nada.
—No, lo siento Rachel, una vez vi una fotografía de ellos en la oficina de Kurt, el me dijo que eran tus hijos—
Rachel solo asintió y siguió mirando a Blaine sonriendo, el moreno esperaba alguna reacción de sorpresa, pero no fue así.
—Rachel, debo decir que me sorprendo mucho de encontrarte aquí, pero veo que a ti para nada…— Blaine fue interrumpido
—Claro que no me sorprende verte; Kurt ya nos había comentado que estabas invitado a la fiesta de esta tarde; aunque claro no sabía con certeza si asistirías, después de todo es tu ex novio; particularmente yo jamás considere invitar a Jesse St James a mi fiesta de compromiso y mucho menos a mi boda, hubiera sido un caos, y mucho menos hubiera pensado en que fuera amigo de Finn, así como Kurt dice que eres de Rick, pero bueno ciertamente no me sorprende que sean tan abiertos y…—
Blaine levanto una mano para interrumpir el dialogo sin fin de Rachel, el cual no estaba atendiendo completamente.
—Rachel, ¿de qué fiesta hablas?— pregunto sorprendido
—De la fiesta de compromiso de Rick y Kurt— dijo Berry extrañada
Entonces Blaine unió toda las piezas, el si había sido invitado a esa fiesta, incluso Kurt lo había comentado con su familia, pero por alguna extraña razón no estaba enterado; no tuvo que pensar mucho para saber la respuesta
—Rick— murmuro
Rachel dejo de hablar y pregunto:
—¿Dijiste algo Blaine?—
El moreno solo negó con la cabeza y sonrió:
—Bueno Rachel, tengo que irme; te veré pronto, y cuida de tus pequeños—
Rachel se despidió agitando la mano y siguiendo su camino. Blaine se dirigió a la salida del centro comercial a zancadas
—Bien Rick, entonces esto va enserio, muy bien; vamos a ver quien ríe al último, cuando me veas llegar a tu fiesta—
Inmediatamente saco su móvil y marco el número de la única persona que podía ayudarlo a llegar ahí…
