Unos gritos la despertaron bruscamente de aquel dulce sueño, maldijo por lo bajo mientras recordaba donde estaba. Trastabillo un par de veces hasta dar con su bata y lograr hacer un nudo medianamente normal. Molesta por los ruidos extraños que provenían del pasillo y preguntándose dónde demonios estaba la presidenta de los dormitorios, abrió la puerta encontrándose frente a frente con una valija de tamaño descomunal y otras 3 alumnas intentando moverla.

-que demonios es esto?! –Pregunto una exaltada Etsuko buscando con la mirada a las chicas responsables-

-mi… mi valija jeje un poco grande verdad? –Pregunto tímida ante la cara furiosa de su compañera-

-un poco grande? Esto es enorme! Como has hecho para entrarla? –le cuestiono una de las chicas que empujaban-

-yo…

-ya basta! No me interesa como lo metieron allí dentro, solo quítenlo de mi puerta y dejen de hacer tanto escándalo! –Chillo la ojiverde ante tanto rodeo-

-Hai!! –Ambas respondieron enérgicas mientras la tercera se limitaba a suspirar como si aquello le importara un comino-

-Etsuko-chan! Buenos días

-Nakamura-Sempai, buenos días –su rostro se relajo al ver a una cara amiga-

-hoy parece haber mucho jaleo verdad? –la chica no respondió solo asintió cansada, recién se levantaba y ya quería volver a dormirse, aquello era realmente molesto-

-tú también te irás Sempai?

-claro! Hace tiempo que no veo a mis padres jeje

-supongo que me quedare sola con nuestros Sempais –un suspiro frustrado quedo vagando en el momentáneo silencio que se produjo hasta que paso otra chica cargando con su valija-

-debe de ser muy fastidioso verdad?

-no lo sabré hasta que no los vea cara a cara, pero no serán las peores vacaciones que haya tenido-reflexiono echando los brazos detrás de la nuca-

-eres bastante extraña en ocasiones

-lo sé! No es eso fantástico? –Respondió en tono dramático haciendo que ambas estallaran en rizas- no es que sea rara, solo que digo y hago lo que quiero cuando quiero

-eso te mete en muchos líos verdad?

-es solo que soy una incomprendida, tú lo sabes y porque me conoces es que me entiendes

-tendrías que aprender a controlarte

-jeje si hiciera eso no dejaría de ser quién soy?-un largo silencio envolvió la conversación, aunque no estaban incomodas solo que no podían saber que sería correcto decirle a la otra-

- que tienes pensado hacer? Me refiero, aunque estés quedándote en la Academia podrás salir y pasear por la ciudad

- eso es un secreto-su dedo índice se deslizo hasta sus labios marcando la incógnita y haciendo el juego aun más divertido-

- ah!! Seras mala! Dímelo! –refunfuño con falso enojo-

-es un secreto! Pero ahora que ya estoy levantada y despabilada, dime si ya han dejado de servir los desayunos

-claro que ya no los sirven! Son las 11 a.m.! qué hora pensabas que era?

-no lo sé, tal vez las 9?

-Etsuko, tú en verdad vives en las nubes!

-hai, hai! Lo siento pero debo ir a cambiarme para buscar algo de comer! –dijo cerrando la puerta detrás de ella-

Era cierto que ya eran las 11 de la mañana, se le había pasado completamente. Pero después de todo estaba disculpada, había estado con fiebre mientras descansaba en la oficina del director Cross con… un estudiante de la Clase Nocturna. Tal vez no tenia mucho que comentar acerca de la noche anterior, sus recuerdos estaban un poco confusos pero juraría que había abierto la boca de mas.

Se coloco la falda y la camisa un tanto desabotonada, no se preocupo en colocarse el listón o el collar. Tomo las medias y las botas, en verdad que aquel calzado era caluroso, como era posible que Cross obligara vestirlos así? Recordó a los chicos con los chalecos y se estremeció, ellos debían estar sufriendo más que ella. Dio un último suspiro antes de salir de su habitación dejando detrás la cama desecha y la ropa de dormir tirada sobre la cama, agradeció que no compartiera cuarto como unas pocas.

Sabia a la perfección donde encontraría comida a esas horas, pero tendría que ser muy cautelosa, después de todo aquel lugar secreto para todos los alumnos de la Clase Diurna. Salió de los dormitorios y se escabullo en dirección a la Academia, en aquellos momentos aquella zona debía estar completamente vacía así que le proporcionaba cierta seguridad de no ser descubierta. Tomo un atajo por entre los árboles que la llevarían directamente hacia la casa de Cross. Estaba un 50% segura que encontraría algo de comer o con mejor suerte no habría nadie y podria cocinarse algo rápido o pedirle a Zero que por favor le preparase algo. Aunque todavía aquel chico le causaba escalofríos, en ocasiones parecía estar tranquilo hasta un chico normal pero en otras oportunidades parecía enfurruñarse en su mundo. Atravesó los últimos arboles saliendo al pequeño claro donde la casa se ubicaba. No podía escuchar ningún sonido, ningún chillido de Yuuki o llantos de Cross ni nada de nada, supuso que eso era bueno, en parte. Abrió la puerta con suavidad evitando que chirriara.

-ho~la~! Cross? Yuuki?... Zero? Hay alguien? –su voz resonó en la casa haciéndole sentir escalofríos, entro con cuidado aun pensando en la posibilidad que la casa no estuviera realmente vacía-

Se escabullo por la sala oscura, cuya cortina aun permanecía cerrada impidiendo el paso de la luz del sol, haciéndose paso para llegar hasta la cocina que resaltaba del resto de los cuartos por la luz brillante que desprendía. Agacho la cabeza tratando de ver por el rabillo del ojo dentro de la habitación pero…

-que haces aquí a estas horas? –la voz calmada pero seria de Zero la sorprendió haciendo que callera hacia atrás. De inmediato subió la vista hasta que encontró los ojos de Kiryuu mirándola con seriedad, sintió que dejaban de funcionarle los pulmones y que su corazón se detenía. Aquella sensación logro disiparse cuando un extraño sonido, pero no desconocido, lleno la estancia mientras sus mejillas se tornaban rosas y luego rojas de la vergüenza-

-es que… me he perdido el desayuno –bajo la vista aprovechando que podía, no podía creer que su estomago pudiera hacer aquel desmenuzado sonido aunque no solo se acababa de perder el desayuno sino que también la cena de la noche anterior, estaba realmente ambienta y no creía que recién se diera cuenta de aquello-

-ni Cross ni Yuuki están, no es que haya mucho para elegir –entro en la cocina y abrió el refrigerador dejando ver unas pocas cosas. Quien la viera dudaría que allí viviesen tres personas. Pero algo llamo la atención de Etusko que se adentro rápidamente colocándose delante de la puerta abierta-

-que es esto? –pregunto tomando un tapper que sobresalía por estar al borde de uno de los estantes, al tomarlo pudo notar que no estaba demasiado frio, posiblemente había sido colocado hacia poco-

- restos del desayuno… -los ojos de Etsuko se abrieron y su mano se dispuso a retirar la tapa-… que preparo Cross…

Su mano se detuvo inmediatamente y entendió el mensaje, mejor no comer de aquello si quería poder disfrutar de las próximas horas en otro lugar que no fuese el baño devolviendo toda aquella comida. No es que fuera desagradable, las comidas que preparaba sabían particularmente bien pero las extrañas confinaciones de condimentos traídos de otras ciudades que quien sabe donde quedaban hacían de las comidas verdaderas bombas para el estomago.

-supongo que Yuuki-chan y tu han creado anti-cuerpos para soportar estas comidas –con un rápido movimiento regreso lo que quedaba de aquel desayuno y Zero se encargo de regresarlo a su profundo sueño hasta que Cross tuviera que comérselo-

- te preparo algo…

-no tienes porque yo puedo preparar algo, sabes se cocinar muy bien –contesto molesta, sabía que Zero podía cocinar cosas deliciosas, así había salvado una cena cuando Cross utilizo su arsenal en unas pastas arruinándolas, pero ella sabia cocinar también solo que hasta ese momento no tuvo oportunidad de demostrar sus habilidades culinarias-

-hmp, me da igual cocinar no me molesta

Todo quedo en silencio y la joven se mordió la lengua, tal vez había hablado de mas y estaba metiendo la pata, realmente no quería ser una carga pero aquello termino pareciendo una especia de reto o algo por el estilo. Busco la mirada de su "hermanastro" y vio la misma expresión desinteresada de siempre como si le resbalara cualquier cosa que pudiera decir o hacer.

-qué tal si ambos preparamos algo? – Intentó crear una sonrisa aunque fuera una falsa cualquier cosa con tal de alivianar la situación de que hubiera sonido, algo que le dijera que Kiryuu estaba vivo y no muerto-

-que tienes en mente? Ya has visto que no hay mucho…

-no necesitamos muchas cosas para preparar un desayuno sencillo

Cuando no conoces bien a una persona sueles guiarte por su comportamiento externo y terminar teniendo una mala impresión de aquella persona. Puedes alejártele solo por su exterior, pero siempre funciona hablar intentar conocer mas a esa persona inclusive si es difícil si te cierra las puertas, para hacer amigos es indispensable nunca darse por vencido no importa cuán dura sea la corteza que cubre un corazón.

-gracias… por la ayuda –dejo el vaso sucio dentro del fregadero evitándole mirarlo, quería decirlo bien agradecerle de manera adecuada eso era sin verle los ojos-

-hmp, no fue nada

-por cierto, Yuuki y Cross donde están? –volteo sobre sus talones quedando de frente con el peli plateado que tenia sus ojos sobre ella de manera profunda y casi maliciosa-

-… qué piensas de la Clase Nocturna? –como la paz que anticipa a la tormenta, el silencio los cubrió como una nebrina. Etsuko no entendía el por que de la pregunta ni el para que, pero aun tenia la mirada de Zero sobre ella y le impedía preguntar-

-pues… no los conozco muy bien… -las cejas plateadas se juntaron en modo de reprobación y una descarga eléctrica la recorrió de pies a cabeza- yo…

-Zero? –la cabeza castaña de Yuuki asomo por la puerta de la cocina terminando con el sufrimiento y regresando su corazón a unos latidos mas calmados. La castaña se los quedo mirando como quien esta presenciando un extraño suceso pero no fue por mucho pues por detrás entro Cross con una amplia sonrisa-

-Etsuko-Chan! Que haces por aquí tan temprano?

-etto… lo estaba buscando para pedirle un favor

-que clase de favor podría ser para que me pidieras permiso? –las mejillas se le tornaron rojas, era vergonzoso que pensara que era la típica chica problema o que anda contando sus travesuras-

-quiero tomar un trabajo durante las vacaciones –el sonrojo aumento cuando los tres pares de ojos se posaron sobre ella con sorpresa-

-algo como eso… -Cross no sabia que responderle, aquel pedido no rompía ninguna regla de la escuela pero como padre: ¿podía aceptar que su hija quisiera trabajar?-

-he averiguado todo, elegí el turno de la tarde para volver antes que oscuresca. Además la paga no es mala para ser de medio tiempo y… y… -Kaien revolvió su cabello mientras su mirada se tornaba amable perdiendo aquella sorpresa del comienzo-

-esta bien, siempre y cuando regreses temprano y llames si te retrasas-quería gritar de alegría saltar y abrasarlo, decirle lo mucho que le agradecía aquel "regalo" pero izo algo que para ella seria muy vergonzoso. Rápidamente avanzó hasta quedar perfectamente delante de Cross y dándole una dulce sonrisa se puso de puntillas para poder darle un beso rápido en la mejilla-

-Etsuko-chan~ -Cross estaba lagrimeando y tratando de no moquear mientras intentaba abrasarla y ella forzaba para que los fuertes brazos la alcanzaran rodear-

-basta! Director! –chillo en protesta cuando los brazos de su padrastro lograron rodearla impidiéndole respirar bien-

-hai hai, lo siento me deje llevar –sus brazos rompieron el agarre pero aun se encontraba a una distancia peligrosa de él- por cierto, no has dicho que trabajo es exactamente…

-acaso es en una tienda? –pregunto Yuuki entusiasmada. Etsuko negó con la cabeza y una sonrisa misteriosa molestando a la pequeña- entonces en un bar? …

-un bar?! Eso nunca! Cualquier lugar pero un bar nunca! Allí está lleno de pervertidos –comenzó a los gritos Cross volviendo a abrazar a la ojiverde de manera sobreprotectora mientras ella aleteaba los brazos pidiendo aire-

-no es un bar! No es un bar! –intento gritar mientras seguía zafarse del abrazo de la muerte-

-entonces?-pregunto la chica de los ojos chocolate ignorando completamente que su "onee-chan" estaba siendo aplastada-

-es un café! –inmediatamente Cross la soltó dejando salir un profundo suspiro de sintiéndose mucho mejor. Etsuko intento recobrar el aliento y que su respiración volviera a la normalidad- Yuuki-chan debe conocerlo, se llama "Sweet Memories" esta prácticamente en el centro de la ciudad

-Ohh he ido muchas veces con Yori-chan allí, también con Zero. Recuerdas? Los helados que tienen son los mejores! –exclamo dando un pequeño aplauso de aprobación –

-pero aun así Etsuko-chan tiene que tener muuuuucho cuidado con los pervertidos! –Cross estaba tomándoselo de manera extraña-

-es un café que suele ser frecuentado por parejas, o grupos de chicas, prácticamente no entran hombres –aunque aquella era la verdad a Kaien le sonaban a puras escusas y comenzó a derramar lagrimas que Yuuki y Etsuko intentaban detener inútilmente-

-Zero ayúdanos! –la voz de la menor de las chicas sonó demandante pero el susodicho no dijo nada y se las ingenio para pasar por al lado de aquella incomoda escena-

Tardaron un largo rato hasta lograr detener el llanto de Cross para convertirlo en pequeños sollozos y otros quince minutos después todo volvió a lo que ella estaba empezando a considerar "normalidad". Yuuki se disculpo diciendo que quería tomar una ducha pues tenía bastante calor y Kaien le pidió que la acompañase a la oficina de la casa.

En verdad no tenía idea de que podría venir ahora, ¿qué podría decirle que ya no hubiese sido dicho antes? No tenía miedo ni estaba nerviosa, solo curiosa por saber que pasaría ahora. Aunque ella sabia muy bien que ser demasiado interesada podría traerle problemas, tal cual como en la historia de la caja de Pandora. Recordó que en una muy extraña ocasión Aidou había comentado algo como: "está bien que seas curiosa, por más que te traiga problemas. La curiosidad nos permite investigar sobre lo que desconocemos y darnos sabiduría" suspiro, aunque aquellas palabras fueran ciertas, posiblemente los problemas serian mas grandes que las respuestas que lograra obtener entonces sería mejor que las respuestas fueran las que llegasen por si solas?...

Aquel hilo de pensamientos se detuvo cuando Cross se aclaro la garganta para hablar, posiblemente de algún asunto serio relacionado con ella y cierto Sempai suyo pero si fuera aquello… tendría que haber ocurrido algo importante verdad? Que ella supiera no había pasado nada excepto... demonios la noche anterior había dado un verdadero espectáculo en la oficina del Director. Todos esos recuerdos le llegaron a la mente como un verdadero balde de agua fría, su sonrojo se izo presente poniéndola verdaderamente molesta.

-Etsuko-chan hay algo que tengo que pedirte… -Cross tenía la cabeza semi-baja haciendo que el reflejo de la luz en sus anteojos no le permitiera ver la mirada del hombre, instintivamente trago esperando algo como: "no vuelvas a aquella torre por favor" o "quisiera que dejaras de tratar con Aidou-kun" – podrías encargarte de tus Sempais por estas vacaciones?

-Eh? –su sorpresa fue anta que no pudo articular palabra alguna, aquella pregunta… aquel pedido… que significaba eso de "encargarse" de ellos?- que quiere decir? Me refiero que se supone que yo deba hacer?

-Oh es un trabajo muy simple, dentro de una hora deberías encargarte de llevarlos hasta los dormitorios suplementarios y ubicarlos en sus habitaciones y después solo debes encargarte de cerrar la puerta por la noche y abrirla por la mañana –el trabajo era simple pero aun así ella seria la menor y tendría aquella responsabilidad, era algo sospechoso justo lo contrario de lo que ella estaba buscando-

-no sería mejor que uno de mis Sempais lo hiciera por mi? Ellos son un año mayores que yo así que estaría bien –aquello tenía más lógica que la idea del Director de tenerla a ella como ama de llaves-

-si es cierto, pero yo quiero que seas tú quien haga este trabajo

La oficina quedo suspendida en el silencio mientras la chica colocaba los brazos cruzados sobre su pecho, no estaba molesta pero si muy desconforme con la explicación que le acababan de dar. Eso no fue pasado por alto y el hombre dejo salir un suspiro, no podía ganarle a aquella cara de: "no me lo creo" que la joven le mostraba. Así se dio por vencido, no había nada de malo en decirle la razón aunque sabía de ante mano que a ella no le gustaría demasiado o al menos eso pensaba él.

-me parecía buena idea que te encargaras de eso así podrías por las noches venir a cenar con nosotros tres- el silencio que le siguió fue algo incomodo para ambos, la mirada verde se perdió en el infinito buscando la frase adecuada para poder poner todo lo que quería decir y expresar-

-no había sido más fácil decírmelo desde el comienzo? Quiero decir, no me molestaría venir a cenar, aunque sería extraño que no estuviera en la cena con los demás estudiantes. No es agradable cuando comienzan a hacer miles de preguntas-termino en un largo y profundo suspiro, esperando un llanto de Cross pero no paso en cambio recibió una mirada llena de ternura y entendimiento que movió el corazón de la chica. Aquel hombre, la entendía mas de lo que ella creía o le gustaría pero le agradaba aquel sentimiento de confianza, era distinto con Aidou, ella podía contarle cualquiera fuera su problema y recibir un consejo muy bien pensado pero sentía que por él solo no la entendía completamente-

-lo siento, no debí pedírtelo verdad? Le encargare la tarea a alguien más –la respuesta salió n poco dolida y en su pecho sintió el impulso de decirle que no, que ella lo haría que se encargaría aunque le preguntaran donde estaba en la cena o que sospecharan de ella nuevamente. Solo… no quería que pareciera tan dolido y menos de esa manera tan abierta sin aquel papel de hombre llorón que pone con Yuuki, Zero y ella-

-no! Yo lo hare! Vendré siempre si? –Luego de decirlo quiso que el suelo se abriera en dos solo para tragársela y llevarla al abismo pero lo hecho, hecho estaba-

- gracias… entonces esta noche preparare una comida especial! –anuncio con una gran sonrisa en su rostro, cuando quiso darse cuenta Etsuko ya no estaba. Sonrió de manera natural mientras se dejaba caer en su sillón –

Oxoxoxoxoxoxoxoxoxoxoxox

La chica salió de la casa de Cross para regresar a los Dormitorios del Sol donde las cosas estaban muchísimos mas calmadas que antes y aun así los alumnos seguían saliendo y algunos padres ya se habían adentrado hasta la puerta de estos dormitorios. Le dirigió una mirada al reloj de pared este marcaba las 12:30, aun le quedaba una hora hasta que todos se hubieran ido (hipotéticamente) así que tomo el camino hacia el locutorio, donde podría usar el teléfono haría una llamada corta al café para confirmar que trabajaría a partir del día siguiente.

-Moshi Moshi! Sweet Memories en que podemos ayudarle? –la voz de un chico mayor que ella sonó del otro lado de la línea, era la misma que le había atendido la primera vez que llamo, en realidad la primera, la segunda y bueno… la tercera también-

-moshi moshi, soy Etusko y tengo noticias –su voz tenia un tono alegre y no podía evitarlo o ocultarlo, era tan evidente que había recibido un OK para trabajar?-

-Oh! Entonces tendremos nueva camarera! –su voz aumento significativamente haciendo que el resto que estaban con el joven escucharan, luego gritos de una mujer se escuchaban del otro lado de la línea, solo pudo separar la bocina del teléfono para que sus oídos no se dañaran-

-jaja tanta ayuda necesitan?

-pues ahora que todos están de vacaciones los clientes suelen aumentar, espero que tener que trabajar no te quite mucho tiempo, Etsuko-aquel tono tan familiar la izo ruborizar, no recordaba haberse echo amiga de él pero estaba bien, se lo debía-

-no es problema, después de todo fui yo quien pregunto por el puesto no? Keith –no solía pronunciar su nombre durante sus pequeñas charlas pero aquella confianza que el parecía tenerle a pesar de aquel pasado que de una manera indirecta los unía. Un silencio se mantuvo durante unos segundos y se sintió mal por tomar aquel atrevimiento, solo escuchaba el parloteo de la jefa y dueña- lo siento…

-Eh? No… soy yo quien lo siente, me recordaste y me perdí en mis pensamientos fue solo eso –aquellas palabras le sonaban a escusas, pero prefirió callar antes que la situación empeorara-

-entonces! Espero que tengan mi uniforme listo para mañana! Me tengo que ir nos vemos…

-espera Etsuko no es lo que…

-nos vemos Keith-colgó el teléfono dejándole con la palabra, eso era algo muy grosero pero era lo mejor para ambos, si… evitar recordarlo, el pasado, aunque no era algo que los uniera, ambos habían sufrido de distinta manera por la misma persona-

Dejo el locutorio para regresar a la sala principal donde ya no había alumnos pero si unos bolsos, dos eran color oscuro, posiblemente de hombre y otro mas apartados de color celeste con barios llaveros de diferentes animales y corazones, una mueca de desaprobación se pasó en su rostro aquel accesorio era demasiado meloso, no podía creer que una chica de Academia usara algo así.

-Estos bolsos podrían ser de… -dio unos pasos hasta quedar frente de ellos mirándolos con desgana, quien podría dejarlos allí? -

-ni se te ocurra tocar esos bolsos –una voz grave e imponente resonó en su espalda haciéndola darse vuelta inmediatamente, pero la expresión de su rostro no cambio aun cuando aquella persona la habia tomado por sorpresa-

-ni que quisiera –la respuesta rápida y cortante lo dejo sorprendido por un momento hasta que otro chico rompió aquella situación-

-Asano-san verdad? –era un estudiante de último año, se conocían de algunos recreo que había perdido por quedarse dormida en clase solían hablar sobre cosas triviales cuando no los vigilaba ningún profesor-

-tiempo sin vernos Kusanagi-Sempai –izo una pequeña reverencia poniendo luego una pose más relajada que antes- estos bolsos son de ustedes?

-así es, nos vamos a quedar aquí en vacaciones –el joven avanzo hasta quedar frente a ella guiñándole un ojo, un escalofrió la recorrió, esperaba que aquello no significara lo que su mente pensaba que era-

-Ohh y el otro bolso?

-es de una compañera nuestra, debe de estar por bajar, y tu Asano-san? Te quedaras o te marchas?

-me voy a quedar-el joven le dirigió una sonrisa seductora que la obligo a retroceder un paso- espero que su amiga baje pronto, tengo que llevarlos hasta los Dormitorios Suplementarios

-Oh, te encargaron esa tarea

-jeje así es…

-perdonen la demora! –con paso alegre pero torpe una chica bajo las escaleras, tampoco lleva el uniforme de la Academia al igual que los otros 2 chicos que vestían ropas normales-

-si si, podemos irnos ya?-el primer chico, aquel al cual quería golpear, tomo su bolso y miro de manera amenazante a la ojiverde-

-tengo que ir por el mio, no me tardo –estaba por subir las escaleras cuando las palabras de cierta molestia la detuvieron-

-no podrías haber ido antes? Yo me quiero ir ahora –recalco la ultima palabra mientras la miraba fijamente, los otros dos les miraban y esperaban con curiosidad la respuesta de la chica-

-lo siento mucho Sempai, pero estaba es una reunión con el Director Cross acerca de si deberíamos comenzar a expulsar estudiantes que fueran descorteses. Sería una lástima porque posiblemente usted sería el primero en ser expulsado. Si me disculpa- comenzó a subir las escaleras mientras hacía oídos sordos a los gritos e insultos que su Sempai le dedicaba. Acababa de decir una completa tontería, primero porque ella tendría una reunión con el Director y segundo, norma de expulsión por descortesía? No podria haberse inventado algo mejor?. Tomo el bolso que había preparado la noche anterior y cerro su puerta con llave, no quería encontrarse con sorpresas a su regreso-

Al bajar las escaleras los cuatro jóvenes fueron guiados hasta los Dormitorios y se les explico que solo usarían dos cuartos, uno para los chicos y otro para las chicas. Todo había sido anotado por el Director y dejado en una nota pegada sobre la puerta. No le sorprendió que al entrar en su habitación esta fuera prácticamente el triple de las del Dormitorio del Sol.

Definitivamente aquellas dos semanas serian muy largas y más que nada difíciles, algo en su interior no la dejaba estar tranquila, teniendo el presentimiento que algo ocurriría durante el receso. Su compañera no tardo mucho en colocar adornos por todo el cuarto, muchos de ellos eran pequeños peluches con forma de neko (gato) algunos de colores normales y otros de colores anormales como rosa o azul. Un suspiro salió de sus labios cuando miro el reloj, apenas era la una de la tarde, pronto les llamarían para tomar el almuerzo claro que ella no comería nada, estaba llena con su desayuno.

Y como ella predijo, uno de sus Sempais toco a su puerta para informar que estaban sirviendo el almuerzo. Ella se negó a ir, luego de pelearle (amablemente) con Mária* (como le había encargado su compañera de cuarto que la llamase) por no querer comer. Pensó que se había quedado dormida en algún momento porque al poco rato su Sempai regreso comentando lo deliciosa que la comida había estado, no paso mucho hasta que volvieron a golpear la puerta siendo Kusanagi-sempai quien pregunto si deseaban salir a la ciudad a disfrutar de sus vacaciones. Nuevamente la chica se negó rotundamente, excusándose de tener cosas que hacer, otra escusa patética pensó. Sus ojos se volvieron a cerrar, esta vez conscientemente de que se quedaría dormida.

Un rayo de sol justo en sus ojos la despertaron, el sol estaba cayendo y recordó a Aidou, debía regresarle su chaqueta antes que se marchara. De un solo salto se levantó y salió disparada de su habitación y luego de los dormitorios, había dejado la chaqueta pulcramente colgada de una percha en su cuarto, no podía llevársela con ella son sus Sempais viéndola, el rubor subió hasta sus mejillas mientras corría. Abrió la puerta de su habitación de un golpe y suspiro aliviada al encontrar la chaqueta exactamente donde la noche anterior ella la colgó. Le quito la percha y la doblo sobre su brazo intentando que no se doblara demasiado. Sus piernas trastrabillaron al bajar las escaleras de manera rápida e imprudente bajando de a dos escalones hasta que volvió a salir y sus pasos pudieron hacerse mas veloces ya que no tenía ningún objeto el cual pudiera llevarse puesto por error.

Siguió corriendo sin tomar precaución de esconderse entre los arbustos o tomar el camino largo pero seguro, decidió tomar el camino más corto que era un camino de pequeños trozos de ladrillo, aquel camino era completamente distinto al resto, le recordaba a los caminos de los parques y plazas de la ciudad. A lo lejos pudo distinguir a Aidou recargándose sobre la puerta de la torre, no le pareció verlo molesto ni nada pero sería mejor que no hubiese estado esperándola por mucho.

-lo siento! Me he quedado dormida –se disculpo la chica haciendo una reverencia frente al chico que la miraba extrañado-

-yo recién llego, cuando me di cuenta que no estaba arriba pensé en esperarte aquí –en esos momentos quería saludarla, pero de una manera especial, por algún extraño motivo quería abrasarla y besarla en la mejilla (como mínimo) pero ella no parecía querer darle ese tipo de saludo-

-aquí esta-extendió la chaqueta frente a ella con una pequeña sonrisa y con los colores de su rostro intensificándose por más que solo la corrida hasta el lugar-

-ah, gracias… -tomo la prenda entre sus manos y recordó la noche anterior, aquellos momentos con la chica eran lo único que recordaba, no sabía qué era lo que el profesor les explico o que izo después de dejar a Etsuko en los Dormitorios del Sol ni cómo demonios llego hasta su cama. La prenda resulto ser una buena escusa para despedirse de ella antes de su partida pero en verdad la noche anterior no podía llevársela con el teniendo el olor de una humana impregnada, aquello habría tenido consecuencias inimaginables-

-en verdad siento mucho haberla manchado –su color aumento mientras evadía la mirada turquesa-

-ya te dije que no era nada no? Deja de insistir –respondió regresando a su actitud de playboy, provocando una risa de la chica que no pudo evitar dejar salir-

-entonces… te vas? –pregunto en tono triste, esforzándose para mirándole a los ojos, para que su mirada solo estuviera con la de él y viceversa. Ante esto el noble cambio su postura a una mas rigida casi como si hablasen de algo muy importante-

-no tengo escapatoria, tengo asuntos familiares que atender –siguió con su mirada pegada a la de ella, aquella mirada que podía cambiar en segundos a estar triste y preocupada a una alegre y tierna, esa mirada que ahora lo miraban fijamente pero que él no lograba descifrar, no podía saber que era lo que ella buscaba dentro de él, ¿qué esperaba Etsuko de Aidou?

El silencio entre ambos se prolongo molestando al rubio que no podía dejar de verla y intentar explorarla de manera imposible. La joven por fin lo soltó de su amarre de miradas y suspiro con pesadez caso molesta o resignada. En ese momento Aidou estaba mas confundido que antes, un recuerdo exacto recorrió su mente haciéndolo exaltar y dar un paso hacia ella acortando la distancia entre ambos a solo unos centímetros.

-espero que Sempai tenga un buen viaje-comento la chica un poco colorada por la cercanía del rubio-

-lo que paso anoche… -intento comenzar pero la frase quedo en el aire sin que pudiera continuar-

-anoche pasaron muchas cosas… -continuo ella mientras su sonrojo aumentaba y los latidos del corazón le indicaban lo nerviosa que estaba-

-paso algo exacto… no… mejor dicho, dijiste algo exacto –la tomo por los hombros posesivamente mientras que el escuchaba como los corazones de ambos latían con ferocidad- me llamaste por mi nombre

Sintió que su corazón se detenía y volvía a latir, no recordaba aquello pero en el momento en que él lo menciono el recuerdo regreso a su mente. Alzo la mirada hacia los ojos de él casi al instante sintiéndose desfallecer, su mente le gritaba que dijera algo pero su cuerpo se negaba a obedecer. El chico tenía el mismo problema, no podía hablar, que estaba pensando ella? Seguro creía que le molesto aquel acto inconsciente pero era todo lo contrario, quería volver a escucharla decir su nombre una vez más, aunque fuese una vez más antes de irse por dos largas semanas.

El soltó su agarre sintiendo que la estaba asustando y retrocedió un par de pasos hasta chocar con la pared de piedras. La joven fijo sus ojos en el suelo sintiéndose una estúpida por haber dejado su lengua hablar de mas. ¿Cómo podría imaginarse lo que el vampiro estaba pensando?

-se te está haciendo tarde verdad Sempai? –Comento aun con los ojos fijos al suelo-

-si mejor será que me valla…

-entonces hasta luego Aidou-Sempai… -Hanabusa no lo resistió mas, no quería que su ultimo recuerdo de ella fuese uno donde parecía que estuviera evitándolo.-

-no…

-Eh?

-no me llames mas Aidou-sempai, cuando tu lo dices es molesto –se le acerco y tomo rostro obligándola a mirarlo a los ojos, instantáneamente los colores de la chica se tornaron de un rojo intenso-

-como quieres que te llame entonces? –la joven retrocedió un paso forcejeando con él obligándolo a soltarla, aquella mirada que el adoraba regreso, una mirada desafiante y directa, lo miraba directamente a los ojos y a ninguna otra parte de su rostro, adoraba aquello-

-Hanabusa

-qué? –la chica cambio su expresión sin dejarlo de mirar-

-que me llames por mi nombre, eso es lo que quiero –una sonrisa se formo en sus labios, sabía que los juegos de playboy no funcionaban con ella pero si servían para molestarla y hacerla decir o hacer cosas que no quería-

-pero… algo como eso…

-quieres que diga por favor? –Pregunto riéndose en su cara lo que aumento su fastidio-

-solo lo diré una vez y luego te vas –el asintió con rostro de buen niño, con los ojos fijos en ella, la ojiverde cerro los suyos y volvió a abrirlos de golpe provocando un pequeño salto de sorpresa en el rubio- buen viaje Hanabusa

Sus palabras resonaron en su mente, le estaba dedicando un buen viaje, aquello era suficiente para que el fuese y se sintiera miserable y quisiera irse de casa de sus padres. Su mirada se intencifico en una suave y dulce y dio su mejor sonrisa, una agradable y tierna aquellas que nunca jamás le daría a una fan o a cualquier otra mujer.

*Mária: muchos deben conocer el nombre María, pero se habrán dado cuenta que en japonés se pronuncia de manera diferente, que por cierto me encanta! Jaja, tondo el acento se ubica en la primera "A" asi que pensé que estaba bien escribirlo colocándole la tilde para su mejor pronunciación, me refiero a que se entendiera que no es el María que solemos decir. xD