El resto de mi vida
Capitulo 11: Mundo
R: Hum… - se siento en la orilla de la cama y quedo frente a su amigo – Kurt… Como te diste cuenta que de que eras gay?
Quito la vista de su revista "Vogue" y miro sorprendido a la castaña.
K: Para que quieres saberlo? – frunció el ceño.
R: Solo… Solo por curiosidad – respondió encogiéndose de hombros, arrebatándole la revista al chico.
K: Ok – volvió a quitársela y dejándola a un lado – Soy tu mejor amigo y te conozco… Que pasa?
Soltó un gran suspiro, cerró y abrió sus manos sobre sus muslos, totalmente nerviosa. Tomo aire y lo miro.
R: Creo que me gusta alguien… - desvió la mirada – Una mujer – susurro.
K: Y es..? – pregunto, la castaña se quedó en silencio – Quinn, cierto?
Rachel lo miro rápidamente, tratando de hablar, pero su mente no se organizaba.
K: Basta con verte unos minutos, mientras la miras y como los celos se te notan cada vez que esta con Marley – rodo los ojos – Algo sencillo de descubrir para mí - se señaló.
R: En serio? – se preocupó – Yo pensé que no se notaba…
K: Rachel soy tu mejor amigo, cuando la miras tus ojos se iluminan! – exclamo – Y ha pasado algo? Con ella?
Volvió a mirarlo sorprendida, sin saber cómo es que el chico sabia tanto
K: Solo contesta!
R: Si… Yo le hice prometer que su primer beso con una mujer iba hacer conmigo y bueno… Nos besamos – bajo la mirada a sus manos, las cuales jugaban nerviosas.
Kurt se puso de pie, camino de un lado a otro en su cuarto, con los brazos cruzados.
K: Te has dado cuenta… De que… Engañaste a Finn? – pregunto molesto
R: No lo catalogo como engaño, porque simplemente fue un beso y ya… Entre amigas – respondió encogiéndose de hombros.
El chico soltó una carcajada irónica.
K: Eso es la tontería mas grande que me hayas dicho Rachel Berry! Es un beso, un maldito beso que cuenta como engaño! Has engañado a mi hermano! – exclamo histérico
R: Podrías calmarte Kurt? – se puso de pie – No quiero que toda tu familia se entere! – extendió los brazos – Fue algo sin pensar ok? No pensé en nada mas, yo…
K: Lo engañaste y punto! Y si, si sabes lo que pasa! Todo el maldito verano te la pasaste junto a ella, que lo único que hizo fue meterte ideas acerca de tu relación con Finn, y ahora hasta logra besarte y enamorarte!
R: No vengas con esas tonterías! Claro que no, lo único que ha sido es objetiva y por Dios – lo señalo – Tu también estabas en contra de esa locura! Y ella ni siquiera me lo ha pedido, he sido yo!
K: Desde hace meses debiste de darte cuenta que sientes algo más por ella, la miras con amor Rachel y solamente estás jugando con Finn! Piensa las cosas bien! – exclamo
R: Es lo que estoy tratando de averiguar y por eso viene contigo! Porque eres mi mejor amigo y estoy tan confundida, que no sé qué hacer! – chillo
Pasaron unos largos segundos, donde Kurt miraba un punto fijo, con ambas manos en su cadera, respirándome profundamente.
R: Fue un error haberte contado todo esto… Y sería un gran favor, si no dijeras nada de esto, pronto le diré a tu hermano – tomo su mochila. Abrió la puerta – Te agradecería que no digas nada acerca de lo de Quinn… Es algo nuevo para ella y no quisiera que todo mundo lo supiera… Por favor – su amigo asintió.
Cerro de un portazo.
…
Lunes por la mañana, ya habían transcurrido las primeras clases, el receso llegaba a su fin en McKinley. Todo transcurría con normalidad, exceptuando la ausencia de Finn y Rachel en el comedor, junto con los demás.
Mientras tanto, Marley y Quinn se encontraban entre clase, solo para hacerse compañía de aula en aula, platicando sobre cosas sin importancia. La rubia había notado como Marley estaba más cariñosa de lo normal. Y eso la hacía sonreír, después de notar como Rachel la evitaba en todo momento, logrando confundirla más.
Porque aunque no quisiera interpretar ese mensaje como algo más, no podía evitarlo y quería una explicación, pero no tenía ni idea de cómo preguntarlo. Así como también, la actitud de Rachel la hacía volver a la realidad, dándole a entender que lo olvidara, que ella era feliz con Finn y que solo eran amigas.
Estaba totalmente confundida. Tenía que recurrir a su mejor amiga, si o sí.
Q: Hey… Puedo hablar contigo?
Santana asintió, haciendo señales a Brittany de que la alcanzaría.
S: Dime rubia, tengo – miro su reloj – menos de 10 minutos…
Q: Te hare un resumen muy breve ok? – la latina asintió – En la fiesta que tuvimos hace unas semanas, Rachel me hizo prometer que mi primer beso seria con ella, al final, hace una semana y unos días, nos besamos. Después corrió a los brazos de Finn, como si nada hubiera pasado. Al día siguiente, me bese con Marley, la cual hizo que sintiera cosas, pero no tan fuertes como las que siento con Rachel. Ese mismo día, Rachel me pidió que fuera a su casa, para dejarme claro que solo había sido un beso y ya... Pero después me envió este mensaje – le extendió su celular – Me ha estado evitando y no sé qué jodidos pensar – termino llevando ambas manos a su rostro, cubriéndolo.
S: Maldita enana del demonio! Solo está jugando contigo! – exclamo molesta – No debes seguirle el maldito juego, solo te pone mal y te desestabiliza, así que Quinn – hizo que la mirara – Trata de olvidarla ok? Enfócate en Marley… Pero tampoco juegues con ella, de acuerdo? Si crees que no puedes solo prestarle atención a ella, déjaselo claro y termina por las buenas… No hagas tonterías! – se acercó y la abrazo fuertemente. Quinn la rodeo, escondiendo su rostro en su hombro, sin poder evitar derramar un par de lágrimas – Recuerda que no significo nada el beso para ella, que no dejara a Finn porque lo ama… No hagas una historia en tu cabeza y mejor disfruta a aquella chica que realmente te quiere – susurro.
Quinn asintió, deshizo el abrazo y pudo ver a lo lejos a Marley, esperándola en la entrada de la cafetería, balanceándose sobre sus pies, con aquel dulce y distraído gesto.
Limpio sus lágrimas y sonrió.
Q: Gracias San
S: De nada rubia, sabes que cuentas conmigo – dejo un pequeña acaricia en su hombro – Pero no vuelvas hacer tantas tonterías en tan poco tiempo sin decirme o la próxima vez, golpeare tu trasero, de acuerdo? - pregunto volviendo a tomar aquella actitud que la caracterizaba. Quinn le sonrió, ambas caminaron hasta la entrada – Te veo en el Glee Club – le guiño el ojo, para después regalarle una pequeña sonrisa a Marley.
Q: Hola – saludo
Marley le sonrió tímidamente, dejándole un largo beso en la mejilla, logrando tornar las mejillas levemente rojas de la rubia.
…
R: Sabia que aquí lo había dejado! – exclamo saliendo del auto junto con su libro.
Finn cerró el auto y antes de que volvieran hacia la entrada del instituto, la detuvo tomándola del brazo.
F: Hay algo que te moleste Rachel? Algo que no este haciendo bien? – pregunto poniendo la boca de lado con un semblante triste.
R: No.. No entiendo – balbuceo
F: Llevo semanas notándote extraña… Por momentos fría, distante… No se – tomo una de sus manos, jugando nervioso – Pasa algo? – pregunto mirándola fijamente a los ojos.
Rachel bajo la mirada. Adoraba aquel chico y le estaba haciendo daño con sus confusiones, el cual no tenía ni la más mínima culpa. Él podría haberle dicho muchas cosas en un pasado, pero al final, nadie merecía ser engañado. Algo que ella estaba haciendo, tanto con el como con ella misma.
Estaba claro que Quinn ya no era una confusión. Sus sentimientos eran reales, se había enamorado de su mejor amiga y no podía darle vuelta atrás. Pero ahí estaba Finn con la mirada triste, pidiendo una respuesta que no era capaz de dar.
Lo único que hizo fue abrazarlo fuertemente, mientras el hundía su cara en su cuello.
F: Te quiero tanto Rachel… No sé qué haría sin ti – susurro.
La castaña no pudo evitar sentirse una mierda. Porque era una de las personas más importantes en su vida, lo adoraba y era duro tener que responderle con palabras, tal vez no vacías, pero no con el mismo sentimiento.
R: Yo también Finn…
Mientras aún seguían abrazados en medio del estacionamiento, en un silencio monumental, pudo escuchar una risa demasiado conocida.
F: Aquella no es Quinn? – pregunto separándose.
Rachel se giró y efecto, Quinn venia corriendo tomada de la mano de Marley, hacia lo que parecía ser su carro.
Notaron como subían al auto y a los 2 minutos, salían del campus.
F: No se supone que tiene clases con nosotros? – se encogió de hombros, la tomo de la mano – Anda, vamos que se nos hace tarde.
La castaña solo asintió, tratando de calmar y ocultar, los celos que recorrían su cuerpo… Una vez más.
…
Q: Es la primera vez que vengo al cine tan temprano… Esta solo– murmuro tomando asiento junto con Marley a mitad de la sala.
Los comerciales ya se reproducían y al parecer, serían las únicas en la función.
M: Ni yo.. Pero vele el lado bueno, estamos solas y podemos estirarnos, subir las piernas a los asiento de adelante – se encogió de hombros, metiendo un par de palomitas dentro de su boca – Y reirá a carcajadas por más que nos escuchemos ridículas – sonrió.
Q: Tienes razón – tomo un poco de su smoothie de cereza, junto con un puñado de palomitas – Es una de las cosas que mas amo de venir al cine… Esta combinación – murmuro, volviendo a repetir la dosis. – Es perfecta
M: Puedo probar? – pregunto.
Q: Claro, claro – extendió su smoothie.
La imito.
M: Tienes razón! Es delicioso, debí pedir uno en lugar del refresco – se lamentó.
Q: Aun falta que terminen los comerciales, puedo ir por el – se ofreció, ya poniéndose de pie.
M: No Quinn! – exclamo tomándola de la mano para que se sentara – Así está bien – murmuro.
Q: Segura? – pregunto.
La ojiazul asintió.
Pasaron alrededor de 20 minutos, ambas comían y su vista estaba fija en la gran pantalla. De vez en cuando se regalaban miradas y pequeñas sonrisas.
Quinn recordó las palabras de Santana, así que un poco dudosa sin saber si estaba correcto o no, estiro su mano, entrelazando su mano con la de Marley, la cual no puso oposición.
Sus manos descansaban sobre las piernas de Quinn y sus cabezas de lado, recargadas una sobre la otra.
Marley mordió su labio un poco nerviosa. Se sentó derecha, respiro profundamente y soltó su mano delicadamente. Tomo un poco de refresco y giro su cabeza, mirando el hermoso perfil de Quinn.
La rubia sintió la mirada y se giró.
Cuando estaba a punto de preguntar, no pudo seguir porque los labios de la ojiazul se encontraban sobre los suyos. Sin ningún tipo de movimiento.
Se dejó llevar. Cerro los ojos lentamente, paso su brazo alrededor de su cuello y comenzó a mover sus labios, sin hacerlo profundo, solo sintiendo los suaves y delgados labios de Marley.
Después de unos segundos, se separaron, con una tímida sonrisa, volviendo a fijar su mirada al frente, pero de nuevo con las manos entrelazadas, aparte del brazo de Quinn sobre los hombros de Marley.
Pero tan solo duro menos de 10 minutos y una vez más, sus labios volvían a encontrarse. Haciendo el beso ahora profundo y largo. Dejando en él, pequeñas mordidas por parte de Marley, logrando una emoción en Quinn. La cual poco a poco fue bajando su brazo, acariciando su espalda.
Ahora fue ella, la cual hizo totalmente húmedo aquel beso, dejando pasar la lengua de Marley chocando con la suya.
Lo estaba disfrutando a pesar de llevar solo un par de minutos así. Le encantaba sentir sus labios suaves y delgados sobre los suyos. Su lengua jugando con la suya y también sus manos acariciando su espalda.
Por falta de aire y tratando de calmarse, se separaron. Respirando profundamente y por parte de Quinn, tomando un poco de su smoothie.
M: Puedo… Puedo probarlo de nuevo? – murmuro señalando el vaso.
Q: Si, no me preguntes – respondió
M: Segura? – la rubia frunció el ceño al tiempo que asentía – Perfecto.
Y haciendo todo lo contrario a lo que pensó Quinn. La chica tomo sus mejillas y volvió a besarla. Fundiéndose en un beso un poco más pasional, debido a la excitación que comenzaba a surgir en ambas.
Marley no pudo evitar soltar un pequeño gemido al sentir las yemas de los dedos de Quinn, sobre su cadera, acariciándola delicadamente.
Debido a la necesidad de oxígeno, fue dejando besos poco a poco, hasta llegar a su cuello. Lo beso y dejo una pequeña mordida. Esta vez la que gimió, fue Quinn.
Volvió a lanzarse a los labios de la rubia, posando una de sus manos en su cuello, bajándolo poco a poco, tocando su pecho.
Q: Marley – susurro tratando de contener la excitación al saber a donde quería llegar su mano – No.. No es el lugar.
El beso volvió hacerlo más profundo, haciéndola callar, lo cual era su objetivo.
Y la mano bajaba un poco más…
Q: Aquí no… - susurro entre besos.
M: Entonces vamos a otro lugar – replico.
Y ahí fue cuando Quinn reacciono y sabía que debía parar. Las cosas iban demasiado rápido. Se separó delicadamente.
Q: Creo que deberíamos de parar… Esto va muy rápido – murmuro.
M: Entiendo – asintió – Crees… Crees que lo nuestro funcione? – pregunto
Q: Yo… Yo… - balbuceo – Yo aún no lo sé – fue sincera.
Marley acaricio su mejilla y dejo un beso sobre sus labios. Dándole a entender que comprendía.
El resto de la película transcurrió con tranquilidad, a pesar de que de vez en cuando se daban pequeños besos.
Las luces se fueron prendiendo, dando por terminada la función. Tomaron sus cosas, bajaron las escaleras y cuando estaban a punto de salir. Marley volvió a besarla.
M: Son tan adictivos – explico.
Quinn sonrió y ambas salieron. Podía sentir como sus mejillas estaban rojas y como no estarlos, si la situación había subido de nivel, cosa que pudo controlar.
Regresaron rápidamente al instituto a su clase del Glee Club.
Antes de bajar del auto, Marley se acercó y tomo un de sus manos.
M: No quiero que pienses que soy así todo el tiempo… Pero como te dije, tus besos son adictivos y nunca me había pasado algo así
Quinn rio tímida y sin pensarlo, volvió a recortar el espacio que había, posando sus labios en los de la ojiazul. Esta puso una de sus manos sobre la nuca de la rubia, despeinándola y trayéndola más hacia ella.
Q: Los tuyos también lo son – susurro a unos centímetros de sus labios, para después dejar solo un pequeño roce – Tenemos que llegar al coro, anda, vamos – murmuro.
Marley aun recuperando el aire y la compostura, asintió, bajando del auto.
Quinn saco su mochila y se la entrego, al tiempo que llevaba una de sus manos a su cabello, acomodándolo.
Rachel ya en el salón de coro junto con la mayoría de sus compañeros, se movía inquita en su silla, mirando la puerta y no precisamente para esperar la entrada del profesor, si no de Quinn.
Y la espera no se hizo esperar, apenas bastaron 5 minutos, para verla entrar con una sonrisa a lado de Marley.
R: Hey Quinn! – exclamo acercándose rápidamente y tomándola de la mano, alejándola de Marley – Hoy no te he visto… Hola – murmuro dándole un abrazo y un pequeño beso en la mejilla.
Q: Rachel – forzó una sonrisa – Porque el saludo?
R: No puedo saludarte? – frunció el ceño.
Q: Llevas una semana evadiéndome, es raro que lo hagas – encogió uno de sus hombros molesta.
Bajo la mirada apenada.
R: Yo.. Yo he estado ocupada con la carta de aplicación a NYADA y esas cosas, ya sabes como soy de exagerada – se excusó.
Quinn respiro profundamente, tratando de ser un poco dura con Rachel. Porque si bien pudo explicárselo antes. No tenía que prácticamente ignorarla.
Pero no pudo. Las cosas no podían cambiar de la noche a la mañana. Aquella chica seguía siendo su debilidad.
Le sonrió para hacerle saber que todo estaba bien.
Q: Y que tal? Ya la has mandado? – pregunto dejando una pequeña caricia en su hombro.
Rachel le devolvió la sonrisa, para después tomar su mano de su hombro y bajarla, sin soltarla.
R: Aun no… Creo que a finales de esta semana lo hare. Vuelvo a leer todo y veo errores, cosas en mi contra. Soy una paranoica – negó con la cabeza.
Q: Solo son nervios, pero conociéndote, debe estar perfecta – volvió a sonreírle. Volvió a dedicarle su sonrisa. Su rostro se iluminaba.
R: Te extrañe – susurro abrazándola fuertemente, rodeando su cuello.
Q: Yo siempre estaré aquí… Siempre Rach – susurro poniendo sus manos en su cadera.
Metiéndose en su mundo. Abrazadas a mitad del salón, frente a sus amigos. La mayoría ajenos a lo que sucedía, pero no para Santana, Marley y Kurt.
Santana preocupada por su amiga, por rectificar y darse cuenta de los fuertes sentimientos que tenía hacia Rachel.
Kurt algo molesto por ver lo poco que Rachel disimulaba, según él.
Y para Marley, dudando de aquel abrazo. Queriéndose convencer de que solo era un abrazo de amigas. Pero sus ojos, sus sonrisas y la complicidad que ambas expresaban.
Rachel entrelazo su brazo con el de Quinn y conversando, se sentaron al frente. Ignorando esas tres miradas fijas sobre ellas.
Lo se… Soy como un político! Prometo y prometo, pero no cumplo Pero ha sido tan difícil escribir el capitulo… Espero que no ocurra esto seguido, de verdad. Aunque no lo crean, no me gusta hacerlos esperar. La próxima lo hare pronto.
Por otra parte, espero que les haya gustado el capitulo, tal vez no les guste mucho porque hay mas cosas entre Quinn y Marley, pero es parte del fanfic y también, me ha costado trabajo escribir esa parte "Finchel" y aunque me cae mal Finn, tal cual, nadie merece ser engañado, nadie. Pero comprendo a Rachel, esta tan difícil estar en una situación asi, pero bueno…
Dejen un bonito review, ya sea con buenos comentarios o malos, no importa, ambos son buenos.
Sor Rock adore tu review!
Gracias por la espera! Saludos!
