Capítulo XI- La respuesta no es la huida.
Los días se pasaban muy lentos, me sentaba cerca de la ventana y no paraba de pensar en todo lo que había pasado el sábado, todo lo que había descubierto o quizás ya sabía inconscientemente. También recordé mi camioneta parada en la esquina de mi calle, recuerdo las ganas que tenía de besarle y es lo que hice. Había perdido la cabeza, o eso es lo que pensaba hasta esta mañana, me había empeñado tanto en odiar a Carlisle que ni siquiera me di cuenta de que él estaba en la misma situación que yo.
Siempre he pensado que enamorarse de una persona a la que no conoces es una locura, nunca he intentado entenderlo y ahora me he dado cuenta de que la loca que comete esa locura soy yo. En realidad no puedo decir que esté enamorada de él, pero desde que supe que su mujer lo entendía no he podido dejar de pensar en él, de imaginar cómo sería mi vida con un vampiro. El sonido del timbre me sacó de mis pensamientos, no había visto a Ángela desde la fiesta, ya que el día después me levanté con un resfriado insoportable.
-¡Bells!- Ángela entró con una sonrisa radiante en mi habitación- Charlie me ha dicho que mañana vuelves a clase.
-Sí, esta tarde ya asistiré a las clases de cirugía, gracias por pasarte.
-El señor Perkins te hará el examen el lunes, me costó mucho hacerle cambiar de opinión pero al final lo hice.
-Muchísimas gracias, ese examen es clave para los finales. Dime no te vi irte de la fiesta, ¿qué tal te fue?
-Lo sé, Edward me sacó muy rápido de allí, en realidad…- bajó su mirada y sus mejillas adquirieron un color rosado- Edward y yo…-se mordió el labio- estamos juntos, el sábado me sacó de la fiesta para decirme que llevaba mucho tiempo enamorado de mí, que le encantaba mi personalidad y cosas que fui incapaz de entender por culpa de la emoción- ambas comenzamos a reírnos.
-Me alegro muchísimo, creo que es muy buen tío para ti.
-Y buena pareja de baile- dijo ella con una sonrisa sincera- Bella no puedes saber lo que sentí al verle disfrazado de Cedric Diggory, estaba tan guapo.
-Hacéis muy buena pareja, te dije que podías hacerlo.
-Lo sé Bella, y siempre te estaré agradecida. Ahora debo irme, me está esperando abajo. Entonces ¿te veo mañana?
-Por supuesto- le di un pequeño abrazo y se fue.
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Sabía que estaba enferma y no podía acercarme para ver como estaba, no quería presionarla. Ambos sabemos que algo cambió entre nosotros el sábado. No podré olvidar el momento en el que ella inconscientemente acarició mi muñeca, había sido algo muy dulce y por tanto nada propio de ella hasta ese momento, quizás a partir de ahora ese tipo de cosas podían ocurrir más a menudo entre nosotros. Por otra parte no podía evitar sentirme culpable de su resfriado, la dejé en plena noche en un árbol y ni siquiera se me ocurrió dejarle mi chaqueta. Quizás, si ella me deja, hoy podría compensárselo, Edward había escuchado que esta tarde iría a mis clases y como un adolescente enamorado no podía hacer otra cosa más que imaginar cómo sería el encuentro, que me diría, quizás venía a decirme que todo se había acabado y que fue un error, o tal vez se había dado cuenta de que me amaba y…demasiado bonito para ser verdad. Decidí centrarme en mi trabajo para que las horas se pasaran más rápido pero fue en vano.
Durante estos días estuve hablando con Esme, informándola de todos los nuevos acontecimientos. Cuando le conté lo de Victoria decidió volver, pero ambos sabemos que una vampiresa con deseo de venganza es algo que solo le desearías a tu peor enemigo y más si esa vampiresa era Victoria. Si necesitásemos ayuda ella traería los refuerzos. Rosalie había ido a pasar un tiempo con ella, no creo que por el momento acepte a Bella. Es la única que no ha caído rendida a sus pies, Bella se ha ganado el corazón de cada uno de nosotros a su manera.
Ha entrado en nuestra vida como un vendaval, revolucionó la tranquila y monótona vida de los Cullen, sí es verdad que ha tenido consecuencias negativas, había roto mi matrimonio, pero me ha despertado del sueño aburrido al que yo llamaba vida. A partir de este momento vuelvo a vivir, Bella es mi razón para no huir de la realidad.
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Había llegado diez minutos antes de la clase, me puse mis auriculares mientras sonaba La Respuesta No Es la Huida de Maldita Nerea, cerré los ojos, me apoyé en mi camioneta y dejé que el Sol calentase mi rostro, ese jueves parecía un día de verano.
-Es raro ver un día así en Forks- era su voz, no había abierto aún los ojos y mi corazón ya se había desbocado, finalmente lo hice. Estaba en la misma posición que yo, apoyado sobre mi camioneta, con los ojos cerrados mirando al cielo. Cuanto había echado de menos esa cabellera, esos ojos dorados, esa sonrisa, una sonrisa sincera, iba especialmente guapo con una camisa blanca y una bufanda azul cielo, parecía más joven de lo que era, claro suponiendo que no envejece. No pude evitar sonreír tímidamente. Al momento caí en la cuenta.
-¡Un momento….! ¿Cómo es que…
-Es un mito, el Sol no nos quema, cuando nos convertimos en vampiros el cuerpo deja de producir melanina, pero somos inmortales así que los rayos de Sol son inofensivos- me aclaró y pude respirar tranquila- He escuchado que has estado resfriada.
-Sí, pero ya estoy mejor- dije intentando quitarle importancia.
-Has llegado temprano -observó- pensé que no te gustaba la cirugía.
-Y así es, odio la cirugía,…- cogí aire para decirle lo que había preparado por el camino, no quería que sonase ensayado- pero era mi única excusa para verte- sentí su mirada clavada en mí, con un poco de valor levanté mis ojos y lo vi sonriendo.
-Bueno- dijo poniéndose en frente de mí y agarrándome de las muñecas- no creo que a partir de ahora necesites ninguna excusa.
-¿Por qué?- le dije agarrando sus manos, entrelazando nuestros dedos, perdida en su mirada.
-Porque ya me encargaré yo de que me veas todos los días de tu vida- sentí que mi corazón se paró al sentir sus labios sobre los míos, esta vez fue un beso corto, pero ya estaban las caricias y sonrisas para compensarlo.
-Carlisle sabes qué esto es una locura, le dije apoyando mi cabeza en su pecho- soy terca, cabezona, aburrida, torpe y poco agraciada.
-Y yo soy una viejo de 360 años enamorado de una adolescente, quizás debas echar a correr- dijo divertido, sin embargo lo que hice fue aferrarme a él más fuerte. Estuvimos así unos minutos pero Carlisle se deshizo de mis brazos, el resto de estudiantes ya llegaban.- Antes de meternos en clase, ¿te gustaría ir a cenar luego?
-Claro, pero…
-Conozco un sitio donde nadie nos reconocerá- sonrió- te veo dentro. -No sé cómo lo hacía pero siempre se acababa adelantando a mis pensamientos. Sonreí. Sentía una extraña tranquilidad en mi interior que no había sentido desde aquel fatídico día. Este momento había sido exquisitamente placentero, romántico. Con Carlisle mi vida era diferente, él me dijo que le había hecho sentir como si su corazón latiese otra vez, pero lo que él no sabe es que mi corazón llevaba muerto mucho tiempo, me había devuelto a la vida y solo podía agradecérselo de una manera, quedándome a su lado y darle lo mejor de mí.
Pero de repente sentí una fuerte sensación de dolor y desesperanza, ¿me seguiría queriendo después de saber la verdad? ¿Después de saber lo que me hicieron?
-Vamos Bells, llegamos tarde- una de mis compañeras me agarró del brazo y me llevó hacia el interior del laboratorio.
Esa tarde habría sido la peor de mi vida si no fuese por él, tuve que salirme varias veces de la clase porque me mareaba al ver como abrían en canal a esos sapos. Una de esas veces Carlisle salió a ver como estaba, parecía divertido.
-Eres tan distinta a mí- dijo acariciando mi rostro.
-Creo que si a partir de ahora te puedo ver todos los días dejaré de asistir a estas clases.
-No le dejaré hacer eso señorita Swan, los miedos no son algo que perduren toda la vida, si te enfrentas a ello pasará.
-No es miedo, es asco, odio el olor de la sangre- Carlisle soltó una pequeña carcajada.
- Pensé que eras una mujer fuerte, fuerte e independiente.
-¿Cómo sabes eso?- le dije atónita- ¿Lees la mente?
-No, de eso se encarga Edward.
-¿Edward?, ¿Entonces como lo sabes?
-El día que saliste histérica del hospital- bajé la mirada al recordar la escena que monté aquel día y lo que le dije, fui a pedirle perdón pero me tapó la boca- decidí ir a ver como estaban las cosas y escuché la conversación que mantuviste con Charlie. Y quiero que sepas que pienso igual que tu padre.
-Carlisle respecto a…
-Bella no es el momento ni el lugar, espero que algún día me lo cuentes, pero no te quiero presionar.
-Y si cuando te lo haya contado no puedes volver a mirarme a los ojos.
-Bella te violaron, no fue algo que tú provocaras.- me causó bastante impacto que lo dijese en voz alta, nadie había sido tan claro.
-Carlisle hay muchísimo que no sabes, la violación es lo de menos.- me volvió a callar con un beso mientras me limpiaba una lágrima.
-Bella te quiero, soy un vampiro y has decido quedarte a mi lado, ¿crees que yo no he hecho cosas de las que me arrepiento?-Vamos dentro, luego seguiremos hablando.
No me volví a concentrar durante la clase, Carlisle y mi debate interno sobre contárselo o no eran suficiente distracción como para evadirme un rato. Finalmente Carmen y Natalie acabaron con su tercer grado, eran insoportables. Todos comenzaron a recoger, Arthur mi compañero de experimentos me ofreció irme a cenar con el resto, sé que Carlisle le había escuchado pese a estar en el otro lado del laboratorio recogiendo sus cosas.
-En realidad tengo muchas clases atrasadas y tengo que ponerme las pilas, quizás el próximo jueves.
-Esté bien, cuídate Bells, hasta luego.- Arthur me sonrió, al pobre le había tocado la peor compañera y no se había quejado, y encima me invitaba a cenar, me sentí muy mal.
-Isabella quédese un momento necesito comentarle algo- Carlisle puso una voz estrictamente profesional que me resultó irresistible. Las últimas en abandonar el laboratorio fueron las dos preguntonas.
-Dígame profesor Cullen- me acerqué lentamente y de manera provocativa a su mesa después de haber cerrado la puerta.
-Creo que voy a tener que separarla del señor Baxter, me he dado cuenta de que le mira con deseo.- sonreí mientras me mordía el labio.
-¿Estás celoso Carlisle? Me parece que te voy a tener que dejar claro que usted es el único hombre cuyas miradas causan un efecto muy…- con su manía habitual me cortó con un beso, esta vez más apasionado. Me sentó en el pupitre y me quitó la blusa.- Estamos en el instituto- interrumpí, él sonrió.
-Tú solita te lo has buscado -comenzó besándome por el cuello y siguió por mis brazos, me acariciaba como si fuese de cristal. Metí mis manos bajo su camisa, quería verle, quería ver si su pecho era igual de perfecto como su cara, comencé a desabrocharle la camisa mientras él se dirigía al broche de mi sujetador, pero me paró, le miré decepcionada. Me puso la blusa y me dijo que me metiera un momento en la sala contigua. Puede escuchar que hablaba con alguien. Dos minutos después abrió la puerta, llevaba unas pizzas con él. El lugar al que me iba a llevar a cenar era el instituto.
Nos sentamos uno enfrente del otro y estuvimos hablando de todo tipo de cosas, tuvimos varios debates pero ninguno fue capaz de hacer cambiar de opinión al otro. Hubo un momento dulce con besos y caricias, y otro más apasionado con besos más largos y caricias más traviesas que volvió a ser interrumpido por mi móvil.
-Parece ser que nunca nos dejarán- dije algo avergonzada.
-Quizás no sea el momento apropiado, me dejo llevar por mis instintos pero no me gustaría que fuese en el instituto- me dijo apartando un mechón de mi rostro.
-Carlisle…-no estaba preparada para decirle lo que le iba a decir pero sentía que debía hacerlo, fijé mi mirada en la suya. Nunca antes había hecho algo así, nunca sería más sincero- te quiero.
Nota de la Autora: bueno pues aquí un capítulo más romántico, espero que les haya encantado. Espero sus reviews! :D
CaroBereCullen: Carlisle ya va siendo Carlisle, aunque Bella saque de él su lado más apasionado :D
Johana: muchísimas gracias, que gracias a vosotros sigo con esta historia. Muchos besos ;)
alexf1994: me alegro mucho de que te guste, este capítulo ya es más romanticón y a partir de ahora Bella y Carlisle nos dejarán momentos muy tiernos. Gracias por comentar :D
