Capítulo 11
Emma se despierta dolorida y ve que Regina está encima de ella, hecho que provoca en la rubia una sonrisa, coloca un brazo bajo la cabeza y se queda observando a Regina dormir mientras pasaba el dedo levemente por el rostro de la morena.
Regina nota la caricia en el rostro y sonríe, se coloca mejor sobre Emma y se despierta.
-Buenos días- susurra Regina mientras mira a Emma con una discreta sonrisa en los labios
-Buenos días- susurra Emma a su vez dándoles unos piquitos a Regina.
Regina se los devuelve y se levanta enseguida, ayudando a Emma a salir del sofá. Emma se pone en pie y abraza a la morena, volviendo a besarla.
-Voy a tomar un baño, me duele la espalda y tengo el pecho todo babado- dice Emma metiéndose con Regina
-Primero tiras la piedra, y después escondes la mano, cojita- Regina mira a Emma a los ojos
-Babona- se meta con ella Emma un poco más.
Las dos ríen y Regina entra a asearse antes que Emma tome su baño, y después se va a preparar el desayuno. Emma entra en el baño y se mete bajo el agua para intentar aliviar el dolor causado por el sofá.
El timbre suena y Regina va a atender, encontrándose con Ruby y Tinker a las 10 de la mañana.
-Hola chicas, entrad- Regina les da paso
-Hola Regina, ¿todo bien ente Emma y tú?- pregunta Ruby medio preocupada
-Estamos bien- Regina responde tranquila
-Nos quedamos preocupadas por la forma en que os fuisteis anoche- dice Tinker abrazando a la amiga
-No era necesario, chicas- Regina sonríe -¿Queréis desayunar con nosotras?
De repente escuchan un ruido proveniente del baño y a Emma maldiciendo. Las tres corren para ver lo que había pasado y ven a Emma enrollada en la toalla tirada en el suelo.
-¿Qué ha pasado?- dice Regina entrando en el baño para ayudar a Emma
-Pisé una zona mojada, no conseguí equilibrarme, y bueno, aquí estoy- responde Emma
Regina coge la mano de Emma y tira de ella para levantarla, pero sin mucho éxito.
-¿Estás bien, Emma?- pregunta Ruby preocupada
Emma se gira y ve a Ruby y Tinker
-Hola chicas, sí, todo bien- Emma sonríe –Ruby, ¿puedes ayudar a Regina? Por lo que se ve no tiene fuerza suficiente para levantarme
Regina la mira seria y le da unas palmadas.
Ruby mira sin entender, pero va a ayudar. Al ver solo la pierna derecha de Emma, entiende por qué ella no se había levantado sola y ayuda a Regina a levantarla. La toalla de Emma cae y Regina intentar no mirar mucho, poniéndose algo colorada. Tinker mira la escena intentando no reírse, Ruby sonríe y habla.
-Caramba, Emma, sigues estando buena. ¿Cuál es el secreto?
-Ya lo sabes, Ruby…- Emma sonríe
-Sexo y correr- Emma, Tinker y Ruby dicen juntas, dejando a Regina más colorada aún.
-Pero ahora sin la parte del sexo- Emma completa- Entonces he doblado las carreras.
Regina coge la toalla de Emma y la envuelve con ella.
-Listo, ahora puedes sola- dice Regina soltando a Emma
-Gracias, babona- Emma sonríe
-No hay de qué, cojita- Regina sale del baño y Ruby la sigue junto con Tinker.
Emma termina de arreglarse y Regina va a la cocina a terminar el desayuno.
La rubia sale del baño vistiendo solo una camiseta blanca con un sujetador negro y bermudas.
-Hola chicas, ¿estáis bien?- pregunta Emma juntándose a ellas en la cocina
-Sí, hemos venido a ver si vosotras estabais vivas después de lo de anoche- responde Tinker tranquila
-Nos arreglamos después de aquello. Gracias por preocuparos- Emma sonríe
-¡Qué es eso, Patito! Sabemos muy bien el caos que ocurre cuando aquella aparece- Ruby sonríe
-Eso es verdad- Tinker respira profundo –Ahora cuenta qué ha sido de ti, lo de tu pierna, dónde has estado en estos tres años.
Emma coge un vaso de agua y bebe, roba una tortita que Regina estaba haciendo, llevándose una reprimenda de esta y comienza a contar lo que había vivido.
-Bueno, como sabéis, Belle murió en una explosión, pero lo que no sabéis es que perdí la pierna en esa misma explosión al intentar salvarla.
-¿Entonces es ese uno de los motivos de que no vinieras a su entierro?- pregunta Ruby –Pero no explica por qué desapareciste y solo has vuelto ahora.
-Sí, es uno de los motivos- dice Emma mordiendo la tortita robada –Pasé estos dos años y medio haciendo fisioterapia y tratamiento psicológico en Washington. Y no, no voy a ir- dice Emma antes de que Tinker preguntase –No estoy preparada aún…cuando vi a Lacey el viernes, me quedé en shock porque no estaba preparada para verla, aunque ella no me guste- Emma respira hondo y siente que Regina la abraza, haciéndola sonreír.
-Te entiendo Emma- dice Regina calmada –Yo no conseguía tocar las cajas que contenían las fotos mías y de mi novio hasta hace unos días.
Emma sonríe y abraza a Regina, pero la morena se gira rápidamente y continúa con las tortitas.
-Caramba, Regina, ¿te ha llevado 12 años para poder tener una relación con alguien?- pregunta Tinker boquiabierta
Ruby mira a las tres sin entender el rumbo de la conversación.
-Sí, pero tuve una pequeña relación con Robin por carencia- dice Regina poniendo una mueca al recordarlo.
Tinker pone cara fea y Regina mira a Ruby.
-Perdóname, Ruby por dejarte fuera –Regina ríe al recordar –Tenía un novio que murió en un accidente de tráfico en el que yo también estaba.
-Mis condolencias- dice Ruby entendiendo algo mejor la historia
-Gracias- Regina sonríe y sirve el desayuno
-Pero en fin…- dice Emma sirviendo a todas -¿Y vosotras chicas? ¿Aún estás con Elsa, Ruby?
-Casi estamos casadas- Ruby sonríe
-¿Y tú Tinker? ¿Cómo era el nombre de aquella chica?- dice Emma intentando acordarse
-¿Con Ginny? No, hace tiempo que terminé con aquella loca- dice Tinker aliviada -¿Y vosotras dos? ¿Es oficial? ¿Es solo una aventura?- pregunta Tinker sonriendo
-Sin definiciones de momento- responde Emma
-Conociéndonos- dice Regina un poco más seria y mira a Emma
-¿Qué pasa? Aún no hemos definido nada- responde Emma –Aún tenemos que tener la primera cita, quiero hacerlo bonito
-Regina, mejor que aproveches- Ruby le avisa –Emma nunca ha ido con calma en ninguna relación. No suele ser tan romántica hasta el punto de querer esperar y hacerlo todo bonito. Emma va derecha a lo que quiere- Ruby sonríe al mirar a la rubia-O sea, sexo. Así que explota bien su lado romántico porque nunca más lo verás en la vida y si aún no habéis ido a la cama, es señal del fin de los mundos- Ruby ríe
-Gracias por el aviso- dice Regina sonriendo y dándole un beso en la mejilla a la rubia
Emma se sonroja, su móvil suena y lo va a coger al ver que era Gold. Regresa unos minutos más tarde.
-Regina, vamos a tener que volver esta noche- Emma avisa
-¿Ha pasado algo?
-Gold ha convocado una reunión con todos mañana a las 08:30
-Debe ser el informe pericial…- Regina se estremece al recordar
-¿Por lo de la bomba que explotó el jueves en vuestro hospital?- pregunta Tinker curiosa
-Casi explota en mi mano- dice Regina medio tensa, pero Emma la abraza
Tinker y Ruby se quedan estáticas en el sitio, pero enseguida se juntan al abrazo.
-Menos mal que ahora estás bien- dice Tinker besando la cabeza de la amiga
Regina sonríe y se sueltan, y terminan de desayunar.
Tras el desayuno, Regina va a tomarse un baño aún con la imagen de Emma desnuda en la cabeza, decide tomar un ducha fría para poder olvidar, pero sin mucho éxito.
Emma se queda sentada haciendo zapping en los canales de la tele, hasta que se rinde y se va a echar un poco para ver si el dolor de su cuerpo pasaba.
Regina entra en el cuarto llevando una camiseta suelta y un short vaquero y se echa en la cama con Emma.
-Imagino que estás dolorida por la noche pasada- dice Regina mirando a Emma
-Sí- Emma sonríe –Sobre todo la espalda
-Entonces, quítate la camiseta y gírate, te voy a dar un masaje, sobre todo porque te necesito entera para volver a casa-dice Regina dándole un piquito.
Emma solo sonríe y hace lo que Regina le había pedido. La morena se pone sobre Emma, con una pierna a cada lado de la rubia y comienza a masajear su espalda.
-¿Te importa que te lo desabroche?- dice Regina agarrando el enganche del sujetador
-No- Emma responde medio somnolienta
Regina lo desabrocha y continúa con el masaje por la espalda de Emma.
-Deberías haber sido masajista- comenta Emma –Tus manos son muy buenas en esto
-Soy buena en todo lo que hago
-Creída
Las dos ríen y Regina sigue con lo suyo hasta percibir que Emma se estaba quedando dormida, le vuelve a abrochar el sujetador y le quita la prótesis, Emma se pone la camiseta y Regina se echa a su lado. Emma la abraza, cruzando la pierna derecha con las piernas de la morena, Emma pasa una mano por dentro de la camisa de Regina, dejándola sobre el abdomen y besando su nuca, haciendo que la morena se estremezca por entero.
-Emma…- Regina susurra ronroneando
-¿Sí?- susurra Emma besando su cuello
-Así no vale…- dice Regina estremecida y se gira hacia Emma
Emma acerca más el cuerpo de Regina a ella y la besa con cierto deseo y pasión, pasa una mano por su espalda con liviandad y la otra la entrelaza en su cabello. Regina se estremece entera con los suaves toques de Emma y la besa sintiendo el deseo de quedarse allí con ella para siempre. Regina comienza a quitarle la camisa a Emma, pero la rubia la agarra, paran el beso por algunos segundos y respiran jadeantes.
-Vamos con calma, morena- dice Emma jadeante
-Emma…por favor- pide Regina
-Juro que no te arrepentirás por haber esperado- Emma sonríe y se pone encima de Regina-No tienes idea de cuánto te deseo, Regina
-Entonces hazme tuya, Emma- pide Regina besando el cuello de la rubia, sin aguantar más su deseo
-Aún no, Regina- Emma susurra y la besa
Regina la besa con una mezcla de pasión y deseo, pasando sus manos por la espalda de Emma mientras la rubia apretaba sus torneados muslos, un apretón firme y fuerte que nadie le había dado. Ella araña la espalda de Emma, haciendo a la rubia gemir quedo mientras la besaba.
Emma besa el cuello de Regina, dándole leves mordidas sin dejar marcas. Regina araña un poco más fuerte la espalda de Emma estremeciéndose por entero al sentir las leves mordidas en su cuello. Regina se gira en la cama y queda encima de Emma.
-Ahora está mejor- Regina sonríe
-Así que a la señorita le gusta estar encima
-Dominar, en realidad- Regina llena a Emma de besos
-Entonces tenemos un problema- Emma sonríe y se gira de nuevo, quedando arriba –También me gusta dominar.
Sonríen y vuelven a besarse antes de que el móvil de Regina suene. Emma se estira para coger el aparato y ve que era Zelena.
-Tu hermana- le dice pasándole el teléfono
Regina le da un piquito antes de atender la llamada.
-Hola hermanita. ¿Todo bien por ahí?
-Hola, hermanita. Sí, todo bien. El Dr. Gold ha pedido que te llame para avisarte de la reunión de mañana
Emma le da unos besos en el cuello. Regina la mira seria, conteniendo cualquier gemido.
-Emma me ha avisado, volvemos esta noche- dice intentando no transparentar lo que estaba sintiendo con los besos de Emma en su cuello.
-¿A qué hora llegáis? ¿Estás follando, desvergonzada?
-No- Regina prácticamente grita por el teléfono –Espera, que voy a ver- tapa el teléfono y mira a Emma -¿A qué volvemos, idiota?
-Saldremos a las siete, calculo que llegaremos a las diez- dice Emma dándole un chupetón en el cuello
-Hija de…- susurra Regina gimiendo al sentir el chupetón y le da una palmada. Vuelve al teléfono con Zelena que reía al otro lado de la línea –Llegaremos alrededor de las diez
-Está bien…vuelve a tu sexo- dice Zelena riendo
-No estoy follando
-No es lo que parece
-Pues no lo estoy
-No estamos follando, Zelena- dice Emma alto
-Ya…En fin, hermanita, hasta más tarde, entonces
-Hasta luego- se despiden y cuelgan
Regina empuja a Emma hacia un lado dándole unas palmadas, Emma sonríe y la agarra, llenándola de besos. Emma para con piquitos y mira el reloj.
-¿Vamos a almorzar?- pregunta Emma
-¿Qué sugieres?
-Granny's
Regina sonríe y se levanta, va al baño a arreglarse el pelo y lavarse la cara. Al ver el chupetón en el cuello, respira hondo y grita
-¡Emma, idiota!- dice saliendo del baño para ir a darle unas tortas a la rubia
-Solo tienes que ponerte un poco de hielo, desaparecerá- dice Emma levantándose para ponerse la prótesis y cambiarse de ropa.
Regina la mira furiosa, coge un poco de hielo de la nevera y se lo pone. Emma se estira y siente ardor en su espalda, va al baño y se levanta la camisa, y ve su espalda toda arañada.
-Después hablas de mí- Emma se coloca la camisa, se pone los tenis y coge la cartera, y se va a la sala.
Regina se pone los zapatos y va a ver cómo estaba la rojez, al ver que está menos marcado, se pone una base de maquillaje que cubre la marca. Va a la sala y mira a Emma.
-Vamos-dice Regina cogiendo su móvil y la cartera
Emma se levanta, abraza a Regina y van a almorzar.
Pasan parte de la tarde paseando por la ciudad, visitando algunas tiendas y Emma le enseña algunos locales que solía frecuentar cuando era más joven.
La noche llega y Emma comienza a recoger las cosas, revisando todo para ver si no se olvidaba de nada.
Regina recoge sus cosas y va a ayudar a Emma a dejar la casa en orden, dejándolo todo cómo lo habían encontrado. Emma coge las cosas y las lleva a la moto, colocando todo del mismo modo en como lo había hecho al venir. Sube de nuevo, coge la chaqueta y los guantes, poniéndoselos enseguida.
-Vamos- dice Emma apagando las luces de la casa
-Vamos, estoy loca por ver a mi hijo- dice Regina saliendo de la casa.
Emma sale y cierra la puerta con llave. Las dos bajan juntas, dadas de la mano y en cuanto llegan a la moto, Emma coge los cascos, le pasa uno a Regina, se pone el suyo y sube a la moto, ayudando a Regina después y en cuanto la morena se coloca bien, arranca.
Llegan dos horas y media después, Emma entra en el aparcamiento y antes de guardar la moto, ayuda a Regina a bajar y estaciona. Baja y saca las cosas de las alforjas, guarda los cascos y coge las muletas. Regina coge su bolsa y le da un piquito a Emma. La rubia sonríe y la abraza de lado con el brazo libre y suben.
Emma y Regina paran en sus respectivas puertas. Regina abraza a Emma, llenándola de besos.
-Gracias por el fin de semana- dice Regina sonriendo
-No necesitas agradecer- Emma sonríe y la besa
Regina le devuelve el beso, tirando de ella por el cuello de la chaqueta, las dos sonríen mientras se besan y no se dan cuenta de que la puerta del apartamento de Regina se había acabado de abrir y que Zelena estaba parada mirándolas a las dos. Zelena sonríe y decide molestar un poco.
-¡Finalmente!- celebra Zelena
Regina se asusta y muerde el labio de Emma, haciéndole un poco de daño, se gira y ve a la hermana.
-¿Quieres matarme del corazón?- dice Regina asustada
-No soy adivina para saber que has llegado y que te andas enamorando en mitad del rellano
-No estamos enamorando- dice Regina seria
-Vosotras sabréis- dice Zelena –Ya que has llegado, me quedaré un rato más, quiero detalles, sobre todo qué hacíais cuando llamé- dice Zelena entrando de nuevo en el apartamento.
Emma ríe y le da un beso rápido a Regina.
-Creo que será mejor que te entregue directamente a Henry o él me mata- dice Emma bromeando
-Seguramente- Zelena concuerda
Ellas ríen y las tres entran en el apartamento de Regina. En cuanto pasan por la puerta, Regina lleva sus cosas al cuarto y llama al hijo y a la madre.
-¿Henry? ¿Mamá?
Henry aparece en la puerta del cuarto e intenta no correr para ir a abrazarla.
-¡Mamá!- Henry la abraza cuando llega hasta ella –¿Emma no ha tenido el valor de entrar contigo?
Regina ríe y abraza al hijo, dándole un beso en la cabeza
-Estoy aquí, chico- Emma dice desde la sala –Vine a hacerte entrega directa de tu madre
-Ahora te has ganado algunos puntos- Henry sonríe
-¿Dónde está tu abuela?- pregunta Regina
-Dijo que iba a pedirle a August que le abriera no sé qué cosa y ya hace casi una hora que salió
Regina respira hondo y Zelena y Emma comienzan a reír.
-Voy a llamarlos- dice Emma caminando a su apartamento
-Va a ser lo mejor- concuerda Regina
Emma sonríe y va a su casa, deja las cosas en la sala y golpea con fuerza en la puerta de la habitación de August, asustándolos.
Regina se sienta con el hijo en el sofá y se queda mimándolo un poco.
-¿Qué tal te lo has pasado, mamá?
-Muy bien- Regina sonríe
Henry sonríe y ve el vestigio que quedaba del chupetón en el cuello de Regina.
-Y por lo visto enamoraron bastante- Henry dice sonriendo
-Hijo, no estoy enamorando con Emma- Regina dice seria
-No es lo que muestra tu cuello, hermanita- dice Zelena sonriendo llena de malicia
Regina revira los ojos, respira hondo y suelta el aire.
-Pero en fin…-Henry sonríe -¿Qué hicisteis? ¿Cuándo podré ir con vosotras para allá?
-Bueno, hicimos una pequeña excursión, me encontré con una vieja amiga de la facultad, salimos y paseamos por la ciudad. Quién sabe, a lo mejor te vienes la próxima vez.
-¿Qué amiga?- pregunta Zelena curiosa –No me digas que la loca de…
-Tinker Bell- dice Regina sonriendo
-Aquella rubia loca, nunca entendí cómo os hicisteis amigas
-Yo tampoco- dice Regina riendo –Pero siempre estuvo conmigo cuando lo necesité, al igual que yo lo estuve cuando ella lo necesitó
La puerta de la sala se abre y Cora entra con Emma.
-Hija- dice Cora yendo a abrazarla
-Hola, Cora Mills- dice Regina seria y fría
-Creo que ahora entiendo mejor por qué la llaman Reina Malvada- susurra para sí Emma
Regina mira a Emma aún más seria, haciendo que la rubia se estremezca entera.
-Bueno, creo que es mi señal…¿Mañana vamos juntas, Regina?- pregunta Emma
-07:30- Regina le recuerda
-Está bien…hasta mañana, gente- Emma se despide de todos
-Hasta mañana, Emma- dicen todos
Emma sonríe y se va a su casa, metiéndose enseguida en la cama.
Todos los médicos y enfermeros estaban reunidos en el auditorio del hospital cuando el Dr. Gold entra en el local.
-Buenos días a todos- Gold desea y todos lo saludan –Como todos saben, el hospital ha pasado por una investigación técnica por parte del ayuntamiento y de los bomberos el viernes tras el accidente con el elemento explosivo en el quirófano que casi acaba con la vida de dos de nuestras doctoras- dice Gold mirando a Emma y a Regina que estaban sentadas juntas.
Las dos sonríen y discretamente se agarran las manos.
-Los resultados del informe han sido buenos y hoy a las diez abriremos el hospital. Todos los pacientes que fueron trasladados a otros hospitales regresarán en unas horas o días dependiendo de los casos- Gold informa –Cualquier novedad me pondré en contacto con vosotros. Pueden volver a sus actividades regulares- Gold acaba la reunión.
Todos salen poco a poco del auditorio. Emma espera a que se vacíe y espera con Regina y Zelena. Cuando el auditorio se vacía, las tres se levantan y salen.
-Regina- Emma la llama rápidamente
-¿Sí, Emma?- Regina la mira a los ojos
-He pensando sobre nuestra cita…Vamos a cambiar nuestras guardias para el miércoles y jueces y tener el fin de semana libre. ¿Qué te parece?
-Una optima idea, cojita- Regina sonríe
-Babona- Emma ríe
Las dos salen y se miran
-Hasta el almuerzo, babona- Emma se despide
-Hasta luego, cojita.
Las dos se van a encargar de las cosas para poder recibir a los pacientes, tomando solo una pausa a la hora del almuerzo.
-Hola chicas- dice Emma sentándose con una taza de café, una coca-cola y un sándwich
-Hola Emma-dice Glinda cuando Emma se sienta
-Hola Glinda, ¿cómo estás?
-Bien, ¿y tú? ¿Cómo fue el fin de semana con Regina?- pregunta curiosa
-Estoy bien- Emma sonríe y comienza a comer –Estuvo genial, reencontramos viejos amigos y mi antigua banda
-¿Cómo? ¿Antigua banda?- Zelena pregunta curiosa
-Tenía una banda de covers con dos amigas de la época del colegio y de la facultad, tocaba la batería, piano y guitarra algunas veces –Emma responde- Daba para pagar los libros de la facultad
-¿Qué banda era esa? Quiero detalles de todo- pide Zelena- Y quiero saber lo que estabais haciendo cuando llamé, parecía que alguien estaba pasándolo bien
Glinda mira curiosa a las dos que enseguida responden.
-No hicimos nada de lo que estás imaginando.
-Blink-182, pero a veces tocábamos Green Day y Misfits- responde Emma
-Me gusta tu gusto musical- Zelena sonríe
Emma sonríe y termina de almorzar.
-Ah, chicas, ¿os habéis enterado de que la semana que viene llegan los novatos?- pregunta Glinda
-¿Ya?- Regina mira sin creérselo
-Ya hace un año desde que entraron los interinos, hermanita
-Espero que los novatos sean menos estúpidos- Emma suspira
-Eso espero- Regina, Zelena y Glinda desean a la vez.
Terminan de almorzar y van a Urgencias a recibir a los pacientes, recolocándolos a todos en sus debidos lugares.
En cuanto tienen un paréntesis, Emma y Regina van a cambiar los horarios de guardia, consiguiendo organizarlo para al final tener las dos el fin de semana libre.
-¿Sábado a las 19:30?- pregunta Emma mientras camina junto con Regina
-Sí- Regina concuerda
Pasan por delante de un almacén y Emma entra para coger algunos guantes y jeringuillas para llevar a Urgencias. Regina entra y cierra la puerta, tira a Emma hacia ella y la besa. Emma prensa a Regina contra la pared, le devuelve el beso, saciando el deseo de sentir los labios de la morena en los suyos. Paran y se sonríen.
-¿A dónde vamos el sábado?- pregunta Regina curiosa
-Cenar fuera o cine, aún no he decidido- Emma le da unos piquitos y coge las cosas para salir del almacén. Regina la sigue.
-Está bien entones, cuando lo decidas, me avisas- pide Regina
-Prefiero la sorpresa- Emma sonríe, haciendo que Regina resople
Emma ríe y las dos se dirigen a Urgencias, entrando en la agitación provocada por unos accidentes y la recepción de los pacientes.
