Capítulo 11

El pub estaba lleno. La primera presentación de "Spotless Mind" en el concurso de bandas lo había hecho conocidos en la ciudad, y muchos fueron a verlos. Lizzie y los demás miembros de la banda estaban sobre la tarima, enchufando amplificadores y probando los instrumentos. En la primera mesa junto a la tarima estaban las Bennet, acompañadas por los Bingley, Darcy, Charlotte Lucas y Collins. Lizzie sonrió al ver a su amiga hablando con Collins y escuchándolo más atentamente de lo que ella jamás podría hacerlo. Tomó nota para agradecerle por lo que estaba haciendo. El dueño del local subió a la tarima y los presentó.

— ¡Los ganadores del concurso de bandas de la Jane Austen High! ¡Spotless Mind! — Mientras el público aplaudía con entusiasmo, bajó de la tarima, dejando sobre ella a los chicos. Lizzie se acercó al micrófono y lo tomó.

— ¡Hola a todos! Ante todo queremos agradecerles haber venido y ojalá les guste lo que tenemos preparado. Y, ¡uno, dos, tres! — sonrió, y los demás empezaron a tocar. Para esta canción habían grabado una pista extra con las trompetas, que pusieron de fondo, con un computador, gracias a las habilidades computacionales de Zach Blint, el amigo de Lizzie. Habían elegido "Let's Start a Band" de Amy McDonald porque ellos también acababan de empezar una banda.

Lizzie había agarrado seguridad en el escenario desde la vez anterior y llevaba un look muy distinto al del concurso de bandas. Jeans ajustados y desgastados, con una polera roja larga que se ajustaba en la parte baja y con mangas de murciélago. Susan le había alisado el pelo y se lo había peinado con un mechón hacia atrás. Parecía mucho mayor, mientras que la otra vez parecía menor. Se movía con seguridad sobre el escenario y jugaba con el público y sus compañeros. Darcy frunció el ceño al ver como la chica le dirigía una sonrisa a Wickham, que estaba sentado unas mesas más atrás. Lizzie lo estaba haciendo de verdad muy bien, y se veía perfecta. Darcy nunca habría pensado en Lizzie como una chica atractiva en el típico sentido de la palabra, y ahí estaba la prueba de que estaba en lo correcto; Lizzie se veía totalmente distinta a todas las chicas que conocía, y así y todo se veía atractiva. Era otra forma de atractivo, Lizzie no pretendía ser atractiva como Caroline, que se podía pasar horas preocupada de su aspecto y cuya felicidad dependía de lo que los demás pensaran de ella, a Lizzie, por otro lado, no le importaba lo que los demás pudieran pensar de ella y por eso, era bonita e inteligente. Cuando la canción terminó Lizzie hizo una reverencia con la cabeza y tomó de nuevo el micrófono con ambas manos.

— ¿Les gustó? — La audiencia, por toda respuesta aplaudió y gritó a rabiar. —Qué bueno, porque aquí va otra. — respondió Lizzie con una sonrisa sarcástica. "Foundations" de Kate Nash, era una canción que reflejaba la ironía que a ella le encantaba.

Era una canción más rápida y divertida, que se ajustaba a la personalidad alegre e irónica de Lizzie, que gesticulaba mientras cantaba, actuando algunas partes de la canción. Darcy estaba completamente hipnotizado por ella, tanto que ni sintió los codazos de Caroline, que estaba furiosa por que el joven le estaba prestando demasiada atención a Lizzie, y no a su persona. Darcy seguía a Lizzie mientras ella se movía por el escenario, bailando y coqueteando de broma con sus compañeros de banda.

Ella notó como el chico la miraba, y le guiñó el ojo burlonamente, haciendo que el chico desviara la mirada turbado. "¿Cómo esa chica insolente y desafiante iba a tener tanto poder sobre él?" Se insultó mentalmente por permitirse pensar tanto en ella. Ya estaba más que claro que ella no le convenía. Tenía una familia, expectativas y un orgullo que le impedía acercarse a ella. Estaba seguro de que ella no era para él, y cuanto antes pudiera alejarse de ella, mejor sería para él.

La banda cantó una canción más y bajaron de la tarima entre los aplausos del público. Lizzie y Phil se sentaron en la mesa donde estaban sus hermanas y amigos, mientras que Susan y John se sentaron solos en una mesa al fondo. El grupo de las Bennet se acomodó como pudo en un par de mesas, y Lizzie, para su inmensa desgracia, quedó sentada entre Darcy y Collins, con el ceño fruncido. Collins intentaba atraer la atención de la joven, tomándola insistentemente del codo para obligarla a mirarlo. A esto, Lizzie le respondía con miradas exasperadas. Darcy, al ver la incomodidad de la chica, se decidió a hablarle.

—Oye, Bennet. ¿Qué los llevó a elegir esas canciones precisamente? — Fue la primera pregunta que se le pasó por la cabeza, pero al menos era algo inteligente.

Lizzie suspiró mentalmente, de cualquier forma era mejor hablar con el amargado de Darcy que con Collins, y se apresuró en contestarle, ignorando por completo a Collins.

—No sé qué quieres que te conteste, pero te puedo decir que eran divertidas de tocar y de escuchar, y nos divertíamos mucho trabajando en ellas. Pero por lo pronto queremos empezar a escribir nuestras propias canciones.

— ¿Si? Qué interesante, ¿tienen algún tema que les interese? — Aunque había iniciado la conversación para que Lizzie pudiera escapar de Collins, Darcy estaba genuinamente interesado en lo que Lizzie pudiera decir.

—Mmm… no sé, creo que la vida, ser joven y vivir con intensidad, aunque no tengo ni idea sobre que podemos escribir. Todavía hay tiempo, de todas formas. — Le contestó Lizzie. — ¿Cuáles son los planes a futuro de "Freezing Elephants"?

—No sé si tenemos planes a futuro, Bingley se va el próximo año a la Universidad, y no sé que será del resto de nosotros.

Poco a poco tuvieron que subir el volumen de la conversación, porque la música para bailar empezó a sonar en los parlantes. Poco a poco, los demás de la mesa se fueron levantando y dirigiéndose a la pista de baile. Darcy se inclinó hacia Lizzie.

— ¿Quieres bailar?

Lizzie lo miró, sorprendida. Pero por muy agradable que estuviera Darcy esa noche, no pensaba bailar con él, jamás. Su orgullo se lo impedía y además, había jurado odiarlo por la eternidad. No podía ser amiga de alguien que era capaz de tratar a Wickham como Darcy lo había tratado. Lizzie meditó unos segundos antes de responderle.

—Estoy segura de que lo dices sólo para poder burlarte de mí por mis intereses frívolos. No pienso darte esa posibilidad.

—Créeme, nunca me atrevería a reírme de ti. — Contestó gravemente el muchacho. El tono del joven hizo que Lizzie se ruborizara. La chica agradeció a la poca luz que el chico no pudiera ver su sonrojo y bebió un sorbo de su bebida.

Darcy apartó la mirada, y Collins aprovechó para invitar a Lizzie a bailar, siendo rechazado por la chica, que dijo que se sentía cansada. No obstante, cuando Wickham se acercó unos minutos después a invitarla, Lizzie aceptó de buena gana. Collins murmuró una excusa, más para sí mismo que para Darcy, que lo estaba ignorando decididamente, y desapareció entre la multitud. Darcy se quedó sólo, sentado a la mesa, con un vaso de bebida frente a él. Miraba a Lizzie bailar con Wickham, divertida y muerta de la risa. Por unos momentos envidió a Wickham con toda su alma, porque él podía apoyar su mano en la cintura de Lizzie, apretarla contra su cuerpo y darle la mano para hacerla dar vueltas.

Después de bailar un rato con Wickham, Lizzie se juntó con sus amigas al centro de la pista de baile. El resto de la noche la pasó con sus amigos riendo y bromeando con ganas.

Ya era muy tarde cuando volvieron a sus casas. Jane y Bingley iban como siempre unos pasos más atrás, y Collins insistía en a acompañar a Lizzie, que ponía los ojos en blanco y se alejaba un poco, siempre seguida por el muchacho. Darcy se acercó a ambos, apartó educadamente a Collins e inició una conversación con Lizzie sobre música, dejando a Collins como el acompañante de Charlotte. Lizzie se volteó a ver a su amiga, la pobre soportaba a Collins con una sonrisa tímida. Ella era la mejor amiga de Lizzie, un año mayor que ella, y mucho más tímida y reservada que su amiga. Si aspecto poco llamativo la hacía pasar desapercibida muchas veces, y nunca era de las primeras personas en ser invitadas a algún lugar, a menos que las Bennet fueran las organizadoras. Lizzie le agradecía mentalmente por escuchar a Collins, eso hacía que estuviera de mejor humor y no la molestara tanto. Aunque no estaba muy segura de que Darcy fuera mejor compañía que Collins. El chico se había quedado callado, y caminaba en silencio, perdido en sus propios pensamientos.

—Gracias Darcy. — Le dijo Lizzie con una sonrisa, tocándole el brazo. Darcy pareció volver de una galaxia lejana y le sonrió de vuelta.

—No hay de qué, Bennet.


¡Hola a todos! Les escribo después de un día intenso de estudios. ¡Y la próxima semana se viene del terror! Pero no se preocupen, las actualizaciones van sí o sí. Como siempre, muchas gracias a todas las que me escribieron un los capítulos anteriores, me encanta recibir sus comentarios. Las canciones de este capítulo son de nuevo de Amy McDonald (Let's Start a Band) y de Kate Nash (Foundations), elegidas porque son divertidas.

¡Hasta el jueves!