Disclaimers: Los personajes aquí presentes no me pertenecen, son propiedad de Craig Bartlett y Nickelodeon.
Se repiten los últimos diálogos para que se ubiquen. xD
-¿soy el único que no puede creer lo que acaba de ver?- pregunto Sid.
-Amigo, yo no puedo creer que Helga tenga novio- le dijo Stinky.
-Ahora sabemos porque falto a la escuela- dijo Gerald.
-Ahora ya sé que no debo acercarme a ella- dijo Arnold un poco triste.
-Si, tal vez eso sea lo mejor, arnie- le dijo Gerald de manera compasiva.
En ese momento Arnold se sintió de la manera más extraña que jamás se había sentido, no sabía bien que era lo que sentía, pero luego de aquella escena sintió una presión muy fuerte el pecho seguida de molestias en la boca del estómago, todos nosotros/as en algún momento hemos sentido algo así… pero para Arnold, esta sensación era algo nuevo.
-¿Y desde cuándo me haces caso?- le pregunto Gerald a Arnold con desconcierto.
-¿Huh? ¿De qué hablas?- le pregunto Arnold.
-Tu nunca me haces caso, se supone que los consejos los das tú, ¿de verdad no vas a hacer nada?-
Ante esa pregunta Arnold no supo que contestar, solo se sumergió en sus pensamiento, pero no paso mucho tiempo de esa manera ya que su abuelo lo saco que de su trance al sonar la bocina de su packard.
-Hablamos luego, Gerald- dijo Arnold a modo de despedida luego de tomar sus pertenencias y dirigirse hacia la salida.
-¿Cómo te fue, hombre pequeño?- le saludo su abuelo en cuanto Arnold subió al packard, a pesar de la edad de su ahora adolescente nieto, le seguía llamando "hombre pequeño", y a Arnold esto no le molestaba en lo absoluto -¿No me vas a hablar?- le pregunto su abuelo mientras arrancaba el packard y comenzaba a conducir camino a Sunset Arms.
-Perdona, Abuelo, estaba pensando-
-¿En qué?-
-En una niña, que no hace más que confundirme- dijo Arnold con un dejo de molestia.
-¿Tu amiguita de una sola ceja?- pregunto su abuelo con una sonrisa y poniendo su dedo índice horizontalmente a la altura de sus cejas, como acostumbraba a hacer cuando mencionaba a Helga.
-Si…-
-Ya veo… y, ¿Qué te hizo esta vez?-
-Nada, solo que de repente apareció su novio de improviso- dijo Arnold cruzándose de brazos.
-Y, ¿estas molesto?-
-¡No, no lo estoy!-
-¿estás seguro…?- pregunto su abuelo con picardía.
-A decir verdad, no. Me siento raro-
-Raro… necesitare más detalles-
-¿Cómo cuáles?-
-¡Arnold, si no cooperas no te puedo ayudar! Sera mejor que esperemos a llegar a casa para continuar esta conversación-
Y así el trayecto continuo en silencio, hasta que llegaron a la casa, Phil se estaciono, ambos bajaron del coche y al entrar a Sunset Arms…
-¡Ya llegamos! ¡Junta de emergencia, Arnold tiene problemas amorosos!- grito Phil en cuanto puso el primer pie dentro de la casa.
-Fantástico- susurro Arnold para sí de manera sarcástica.
A los pocos minutos ya se encontraba toda la familia en la sala, enterados de en qué consistían los problemas amorosos del rubio.
-Arnold, será mejor que la olvides, si ya tiene novio, búscate otra- le dijo Oscar.
-¿Cómo le dices esas cosas?- dijo Suzie molesta –No le hagas caso, Arnold, lo que tienes que hacer es hablar con ella, no tienes la certeza de que sea su novio, puede ser un amigo, no mal interpretes lo que veas, habla con ella primero- le aconsejo su vecina.
-No creo que deba…- dijo Arnold cabizbajo.
-¿Y porque no?- le pregunto Ernie.
-Porque ella me odia, me ha restregado su odio durante años- contesto Arnold.
-Y, ¿no has pensado que solo dice que te odia para esconder sus verdaderos sentimientos? Así lo hacia tu abuela en la primaria- le dijo su abuelo.
-Bueno… cuando estábamos en cuarto grado, cuando salvamos al vecindario ella me confeso que en realidad me amaba, que no me odiaba, pero yo la hice retractarse de ello, y si antes no me odiaba seguro que ahora si lo hace-
-Bueno… ese es un problema…- dijo Suzie pensativa.
-Además, no estoy seguro de lo que siento por ella-
-Y, ¿A dónde quieres que te lleve?- pregunto Nathan a la rubia chica que se sostenía detrás de él encima de la motocicleta en movimiento.
-A donde sea, menos a casa. Ya sabes que odio ese lugar
-Como ordenes, Helga- respondió el chico con una sonrisa.
Así, la rubia y el chico siguieron avanzando por las calles de Hillwood sobre la despampanante motocicleta de Nathan, hasta que esta se detuvo frente al centro comercial.
-¿Qué hacemos aquí?- pregunto Helga.
-Me dijiste que no te llevara a casa, y este fue el otro lugar que se me ocurrió podría fastidiarte
-Sí, claro...-dijo sarcástica.
Ambos bajaron de la moto, se quitaron los cascos y caminaron hacia la entrada, las puertas se abrieron ante ellos debido a los sensores de movimiento y una vez que terminaron de pasar las puertas se volvieron a cerrar automáticamente.
-¿No lo dirás?- le pregunto Nathan con una sonrisa traviesa y burlona, luego de que la puerta se hubiera cerrado tras ellos.
-No- contesto Helga reprimiendo las ganas desbordantes que tenia de decirlo.
Para ustedes, mis queridos lectores que se estarán preguntando, "decir, ¿Qué cosa?", dejen les informo que nuestra querida rubia y su joven acompañante se conocen desde hace varios años, y siempre que iban a los centros comerciales y las puertas se abrían automáticamente para que la gente pasara, Helga decía que se sentía como si fuera una persona importante, como si ya la estuvieran esperando y que le gustaba aquella sensación, la cual nunca sentía estando en casa, esa sensación la hacía sentir extrañamente bien y de alguna manera la hacía sentir mejor y olvidar un poco sus penares.
Así la querida pareja camino por el centro comercial hasta llegar a un local donde se encontraba un puesto de helados de yogurt los cuales, a Helga, le fascinaban, obviamente estoy hablando de los helados de Nutrisa.
-Tú pagas- le espeto la rubia una vez que ambos se encontraban dentro de la fila, esperando su turno para hacer su orden.
-Ya sabes que si- le contesto Nathan con una sonrisa sincera.
-Solo me estaba cerciorando- contesto la rubia de manera segura con una amplia sonrisa.
Y mientras Helga y Nathan hacían su orden, un compañero de la rubia, que iba pasando por fuera del local, paseando por la plaza, los vio de lejos y decidió observar toda la escena.
Helga, pidió un helado sencillo de yogurt natural, con chocolate encima y cereal, igual de chocolate, Nathan, en cambio, pidió uno con mango debajo, y chocolate por encima, aguantándose las ganas de pedir fresas debido a la alergia de Helga; una vez que ambos tenían su tan esperada orden en sus manos, Helga no pudo aguantarse las ganas, y mientras Nathan pagaba la rubia tomo un poco de helado con la cuchara, doblo esta hacia atrás creando una catapulta, y una vez con su blanco en la mira, disparo su proyectil de helado de yogurt dándole a Nathan justo en la mejilla izquierda. Nathan al sentir el golpe frio, con su dedo índice izquierdo se retiro el helado de la cara y miro a Helga con sus grandes y cafés ojos, que denotaban ansiedad de venganza.
-Esta vez no te dejare salirte con la tuya, Pataki- le dijo Nathan con una sonrisa traviesa y maliciosa, tomo su cuchara y tomo una pequeña porción de mangos, de los que se encontraban en el mostrador y se los lanzo a la rubia en la cara, dándole justo en la nariz.
Así, una guerra de postres comenzó entre el joven y la rubia; al final terminaron llenos de helado cereales y frutas, y tuvieron que pagar los ingredientes extra que habían tomado sin previo aviso como municiones para su batalla, cabe mencionar que los trabajadores de Nutrisa no estaban muy contentos con el desastre que habían hecho. Pero, Helga y Nathan salieron del local con una gran sonrisa y con sus helados prácticamente intactos listos para comerlos finalmente.
-Me siento como un platillo de alguna dieta rara…- dijo Helga con asco al ver su ropa repleta de una mezcla entre yogurt, cereales y frutas en almíbar.
En ese momento, Nathan sacó provecho de la distracción de Helga y le tomo una foto con su cámara digital.
-¡NATHAN!- le grito la rubia enfadada por el flash que la había cegado por unos segundos.
-Lo siento, no lo resistí- dijo el joven entre risas.
Así, continuaron la tarde, comiendo helado y tomándose fotos. Y como ya mencione antes, alguien había observado toda la escena, esa persona había sido Gerald, quien había ido al centro comercial a buscarle un regalo a su novia, Phoebe, ya que la fecha de su "aniversario" de un mes, estaba muy cerca. Gerald decidió continuar su camino y seguir buscando el regalo de su novia a pesar de que no le había gustado nada lo que vio, ya que él sabía que si su amigo se enteraba, este se sentiría mal, a pesar de que Arnold no lo admitiera públicamente, para Gerald era demasiado obvio lo que sentía el rubio por su compañera de clase, Helga, y al presenciar aquello no pudo evitar sentirse mal por su mejor amigo.
Al llegar a su casa, a eso de las 6:00 p.m. Gerald, no pudo resistir la necesidad que él creía que tenía de decirle a Arnold lo que había visto, y así lo hizo. Tomo su teléfono, marco el número y le conto a su amigo todo lo que había visto en el centro comercial entre la susodicha enamorada del rubio y el recién llegado. Arnold solo pudo sentirse triste y a la vez enojado, como nunca antes en su vida lo había hecho, y después de haberle colgado a su amigo y de haber pensado las cosas… decidió tomar acciones en el asunto de Nathan…
-¡Hasta que llegan!- grito Miriam en cuanto Helga y Nathan entraron por la puerta de la casa Pataki –Vean como vienen, ¿Qué les paso?-
-Escuahame Olga, el hecho de que la persona con quien salgas sea tu primo no quiere decir que puedas desaparecerte todo el dia, y llegar hasta estas altas horas de la noche, ¡son las 9:00!- grito Bob efusivamente, regañando a Helga y Nathan.
-Bob, ¿podrias dejar el regaño para mas tearde? De verdad necesito un baño, bengo hecha un revoltijo- dijo Helga bastante cansada.
Bob y Miriam, asintieron en silencio, abriéndole paso a la rubia para que esta pudiera subir por las escaleras para tomar su ducha, pero Nathan, con el fue otra cosa, justo cuando iba a subir detrás de Helga, Bob lo detuvo con la mano, indicándole que quería hablar con el seriamente…
Antes que nada, quiero presumirles que el Sabado 27 de Agosto de 2011, osea el sabado pasado xD fui al Comic's Rock Show y conoci a Gabriel Chavez, el actor de voz que le da vida al señor Burns, a Buzz Buitre del pajaro loco, y al abuelo mas grandioso de todos, Phil "Steeley" Shortman, el maravilloso abuelo de Arnold *-* y me tome una foto con el, y me dio su autografo y audioagrafo... ¡Ahora mi vida esta completa...! OK, ya.
Pongamonos serios...
Este capítulo ya lo tenía desde hace mucho, pero en mi celular jajaja y ahí solo puedo leer y comentar por eso no lo había subido. Espero no se enojen porque me estoy tardando mucho…
Bueno este capítulo fue así como para que vieran que tipo de relación tienen Helga y Nathan, además de que gracias a este capítulo, que esta pésimo lo admito, se desatan los celos de Arnold, y si, sufrirá…
Mm… bueno esto es una respuesta para uno de los comentarios pero como no firmaron con ningún nombre, no sé cómo dirigirme a esa persona jajaja pero, debo decirte que la pijamada de hecho iba a tener más sucesos pero como estoy corta de tiempo para escribir decidí ir directo a lo importante, que es la pelea de almohadas y la llegada de Nathan.
rickhunter17 Gracias por tu comentario.
Esta persona tampoco dejo un nombre, pero le respondo a sus preguntas, tal cuales las hizo:
Quien es ese tal nathan? Como, ya habras leído, es el primo de Helga.
Por que arnold se rindió tan rápido? Todavia no se rinde, creeme, es solo que lo hare sufrir un poco.
Dime que terminan juntos estos rubios verdad? Eso no te lo puedo contestar, perdona, tendras que leer para saberlo.
princess-alice-malfoy-granger
Si, anda doliendo, y anduviera doliendo aun mas…
angie93
Espero haber respondido alguna de tus dudas en este capitulo.
letifiesta
gracias por tu comentario.
Misaki Lollipop
Tu petición se hara realidad, si veras a Arnold celoso, mucho… diría yo.
