Los días pasaron rápidamente y San Valentín se acercaba cada vez más. Jack seguía cuidando a Cupido, en ocasiones iban al taller de Santa para mantenerlo al tanto de la situación y ver que Cupido siguiera sana y salva.
En ocasiones Jack visita a Jamie para hablarle sobre Cupido y trata de no tardarse demasiado con el chico para así no descuidar a Cupido, aunque por desgracia esto no es suficiente, ya que cuando Jack se va Pitch se queda con ella e incluso han llegado a ser buenos amigos.
-Qué extraño- se dijo Cupido a sí misma.
-¿Qué es extraño?- preguntó una voz detrás de ella.
Cupido se sobresaltó un poco al escuchar una voz tan cerca de ella –No haga eso- dijo un poco sonrojada, últimamente le era difícil el no sonrojarse frente al guardián.
-¿Hacer que?- preguntó inocentemente el chico.
-Nada… mejor… olvídalo- dijo un poco más calmada.
Jack arqueó una ceja e intento no tomarle mucha importancia –Como digas… peo ¿me dirás que es extraño?- preguntó.
Cupido al escucharlo volteó su mirada ante aquello tan extraño para ella; ambos se encontraban en el parque de una hermosa ciudad, por suerte para ello parecía no estar muy concurrido.
-Es solo que… no… no hay flores- dijo un poco nerviosa.
Jack sonrió ante su comentario -¿Eso te preocupa?- preguntó con una enorme sonrisa.
-No es eso bobo- dijo un poco molesta por la actitud del chico, suspiró –Es Naty la que me preocupa- dijo regresando su vista al parque.
Jack observo detenidamente el parque y se percató de que realmente no había ni una sola flor, había árboles y arbustos, pero ni una sola flor a la vista –No deberías preocuparte, tal vez ella lo olvidó- dijo para intentar tranquilizar a Cupido.
-No lo creó- dijo en un tono serio –ella siempre está al pendiente de su trabajo, le encanta llenar todos los lugares de flores para que estén listos para el día de San Valentín, para ella eso es muy importante- la preocupación de Cupido se notaba en cada palabra que mencionaba.
Jack no había visto a Cupido tan preocupada, quería ayudarla pero no encontraba las palabras adecuadas para tranquilizarla –Cupido- puso una mano sobre el hombro de la mencionada para llamar su atención –Tranquilízate, Naty es una chica muy fuerte, seguro que está bien, tal vez se le atraso un poco el trabajo o aún no ha decorado este parque ¿Qué crees que dirá Naty si se entera de lo preocupada que estas?- preguntó a la chica.
-Que soy una exagerada y sobreprotectora- le contestó con una leve sonrisa.
Jack rio un poco por el comentario de Cupido –Vez, solo tienes que tranquilizarte- al decir esto le regaló la más bella de sus sonrisas.
Cupido al verlo se sintió, como ella decía, "boba", sonrió ampliamente y lo miró a los ojos, últimamente hacer eso se le estaba haciendo costumbre, Jack al verla en ese "estado" arqueó una ceja sin apartarle la mirada de encima, Cupido por su parte agitó su cabeza y regreso a una postura que ella consideraba normal, se sonrojo un poco por su comportamiento.
–Gracias- le dijo al guardián –y… dime…- dijo para llamar la atención del chico -¿Hoy también iras a ver a Jamie?- preguntó para tratar de cambiar el tema.
Jack recordó se dio cuenta de que ya era la hora en la que tenía que ver al chico –Cierto- exclamó –lo había olvidado- dijo mientras se daba un leve golpe en la frente -gracias por recordármelo- al decir esto se acercó a Cupido y besó su mejilla –Regresare pronto, lo prometo- dijo a modo de despedida y se fue del lugar.
Cupido lo observo alejarse y no pudo evitar sonreír, sabía muy bien que Jack no le era indiferente, pero había una voz en su cabeza que le decía que no era buena idea y por el momento no quería hacerle mucho caso.
-Amor adolescente… dicen que es el más hermoso- Cupido escuchó una voz detrás de ella.
-Yo no le llamaría amor… es algo mas como… amistad- decía Cupido no muy segura de sus palabras.
-Vamos Cupido… sabes que no puedes engañarme- se acercó a Cupido –sé que tienes miedo a enamorarte otra vez, miedo a que te rompan el corazón- la tomó de la barbilla para así verla a los ojos, los cuales se veían tristes –solo digo… deberías hacerle caso a tu corazón, además, parece que al chico también le gustas- dijo con una sonrisa.
-¿Tú crees eso?- preguntó con una bella sonrisa llena de ilusión.
-Claro que si- contestó sin borrar su sonrisa.
-Gracias Pitch- le dijo sinceramente.
Jack jugaba con su cayado mientras volaba con el viento, iba de ciudad en ciudad dejando una leve ventisca a su paso, no quería dejar montones de nieve, en primera por q se supone que en esos días ya no debería nevar, aunque eso no le importaba mucho, y en segunda llevaba mucha prisa; quería llegar y hablar con Jamie pero sabía que estaba descuidando a Cupido.
Llegó a la ciudad de Burgess y buscó la casa de Jamie, lo cual no fue muy difícil ya que se sabía el camino de memoria. Al llegar observo por el marco de la ventana del cuarto de Jamie al chico, se encontraba escribiendo en una libreta, a la mente de Jack llegó una palabra tarea, Jamie ya le había hablado de la tarea, la llego a describir como algo sumamente terrible y extremadamente aburrido; Jack sonrió, los humanos eran tan extraños ¿Por qué inventarían cosas tan torturantes? Negó con la cabeza y golpeó la ventana con su callado, dejando un poco de escarcha en esta, para llamar la atención del niño.
Jamie volteó hacia dónde provenía aquel ruido y pudo ver a su amigo guardia en la ventana.
-Jack- dijo emocionado, mientras cerraba su libreta y corría hacia la ventana.
Al estar frente a la ventana la abrió, Jack entró rápidamente en la habitación del niño y le regaló una de sus sonrisas, Jamie estaba sumamente feliz con la visita del chico.
-¡Jack llegaste!- grito feliz el chico mientras abrazaba al joven guardián.
-Si- dijo si borrar su sonrisa –solo espero no haberte interrumpido en algo importante- dijo mientras hacia una mueca que a Jamie le pareció graciosa.
-Claro que no- decía entre risas –la tarea puede esperar- dijo encogiéndose de hombros.
Jack sonrió –Bien, entonces ¿Qué quieres hacer?- preguntó mientras se recargaba en su cayado.
Jamie puso su dedo índice en su mentón adoptando una pose pensativa –No puedes hacer que nevé afuera- dijo mirando a Jack, el cual solo negó con la cabeza –Entonces… ¿Qué tal si haces que caiga nieve en mi cuarto?- preguntó emocionado el niño.
Jack sonrió ampliamente –Me parece una estupenda idea- justo antes de llenar de nieve el cuarto del chico, se detuvo –Jamie…- dijo para llamar su atención, Jamie lo miró –Tu madre no se molestara ¿verdad?- preguntó el guardián mirando al chico con una expresión divertida.
-Bueno…- Por la cabeza de Jamie apareció su madre molesta y preguntando de donde había salido tanta nieve, al principio le causo algo de miedo, pero por dios, era ¡nieve en su habitación! –Pues… yo digo que no se molestara- dijo con una expresión de niño bueno.
Jack sonrió y después de eso hiso que su cayado golpeara el piso de la habitación de Jamie, la cual en ese momento se inundó de copos de nieve.
Jamie estaba encantado al ver como aquella nieve caía en su cuarto, sin duda alguna le encantaba ser amigo de Jack Frost, en ese momento juraría que podría jugar ahí por horas.
Y así fue, ambos chicos jugaron por horas en la habitación de Jamie hasta que la nieve se derritió. Cuando eso sucedió, ambos chicos se sentaron en el suelo y empezaron a hablar, Jamie hablaba sobre la escuela, sus amigos, su pequeña hermana, entre otras cosas, Jack por su parte, intentaba prestarle atención, pero una joven castaña rondaba su cabeza.
-Jack ¿Estas escuchándome?- preguntó Jamie mientras agitaba una mano frente a la cara del guardián.
Jack reaccionó en ese momento y no pudo evitar sentirse mal –Lo siento Jamie… ¿Qué decías?- preguntó un poco avergonzado.
-Te estaba diciendo que a Sophie se le cayó un diente- explicó Jamie.
-Eso es increíble- dijo algo sorprendido el alvino.
-Lo sé y está muy ansiosa porque llegue el Hada de los Dientes- dijo alegre Jamie.
-¿Enserio?... pensé que después del mini trauma que le causo en la madriguera del Conejo de Pascua no querría verla jamás- dijo con una sonrisa.
Jamie no puedo evitar reír con el cometario del chico ya que se imaginaba la escena. Cuando se calmó, miró a Jack.
-Sabes Jack… yo siempre pensé que te gustaba el Hada de los Dientes- dijo el chico al recordar aquella vez cuando la chica lo abrazó y ambos se miraban con afecto después de haber derrotado a Pitch en aquel lago.
Jack quedó un poco sorprendido por el comentario -¡Claro que no!- dijo algo nerviosos y casi gritando –Ella yo solo somos amigos, siempre la he visto como una hermana mayor- explicó el chico.
-Cierto… casi olvido que te gusta Cupido- dijo en un tono pícaro, lo cual hiso que Jack se sonrojara.
-Yo… bueno… es que… ella- Jack no lograba completar ninguna frase.
Jamie lo interrumpió –Por lo menos esta vez no negaste que te gusta- dijo entre risas el chico.
Jack estaba totalmente sonrojado y evitaba tener cualquier contacto visual con el chico, peo después su mirada se relajó y una leve sonrisa apareció en sus labios –Sabes… creo… que tienes razón- dijo aun sin ver a los ojos al chico.
-¿Qué yo que?- dijo Jamie sin entender mucho el asunto.
-Creo que realmente me gusta Cupido- dijo sin borrar su sonrisa.
Jamie lo miró sorprendido, ya no esperaba que el chico lo admitiera tan pronto, esperaba durar meses así con él -¿Estás hablando en serio Jack?- preguntó.
Jack arqueó una ceja –Sabes, esperaba algún "te lo dije" o "ya lo sabía" no un "-¿Estás hablando en serio Jack?"- dijo mientras trataba de imitar la voz de Jamie.
Jamie rió ante el gesto de su amigo –Es solo que pensé que tardarías meses en admitirlo- dijo encogiéndose de hombros.
Jack sonrió levemente –Pues… si lo admito, ella me gusta… es más, podría decir que estoy enamorado de ella- dijo sin borrar su sonrisa.
-El gran Jack Frost enamorado, eso sí es algo nuevo- dijo burlonamente mientras reía -¡oye!- reclamó al sentir una bola de nieve golpear su cara.
Jack rió, pero después su expresión se tornó un poco seria, Jamie notó esto.
-¿Sucede algo?- preguntó un poco preocupado.
-Es solo que… recordé que ella no se puede enamorar- dijo Jack con la mirada perdida.
-Sí creo que me lo habías mencionado- dijo Jamie al recordar –pero… ¿Eso que tiene?- preguntó inocentemente.
-Ella jamás me aceptara Jamie- dijo un poco triste el guardián.
Jamie analizó lo que le decía su amigo, pero para el aquello no tenía mucho sentido –Sabes Jack, si a ella también le gustas, que lo más probable es que así sea, tratara de que este juntos sin importa eso- trató de apoyar al chico.
Jack meditó las palabras de su amigo, tal vez él tenía razón –Cierto, eso no debería ser ningún impedimento- dijo un poco más alegre.
-Yo creo que deberías decirle lo que sientes- dijo Jamie como si fuera lo más normal del mundo.
Jack por su parte quedo mudo –Jamie… apenas acabo de admitir lo que siento y tú ya quieres que se lo diga- dijo algo nervioso.
Jamie rió por la actitud del chico –No te estoy diciendo que se lo digas en cuanto la veas, solo digo que deberías decirle… no lo sé, el día de San Valentín está muy cerca, es un día muy meloso y empalagoso- dijo esto último con gestos de asco –tal vez ese día deberías decirle- sugirió.
-Si… tal vez- Jack lo pensó un poco y después recordó la hora –Jamie ya es algo tarde- dijo mientras se ponía de pie.
-Cierto ¡mi tarea!- exclamó preocupado al recordar el enorme cuestionario de 50 preguntas sobre historia.
-Creo que debo irme para que termines- dijo Jack algo divertido por la situación del chico. Jamie solo asintió con algo de miedo y preocupación en sus ojos.
Ambos chicos se despidieron y Jack salió de la habitación del chico, comenzando su vuelo de vuelta con Cupido.
Cupido volaba de un lado a otro flechando parejas mientras hablaba con Pitch, el cual se encontraba a su lado.
-Entonces… ¿Le dirás?- preguntó Pitch mientras observaba a la chica.
-¿Decir que?- preguntó ella sin prestar mucha atención al asunto.
-Al chico que te gusta- dijo como si fuera al obvio.
-¡¿Qué a mí me gusta quién?!- preguntó un poco sorprendida.
Pitch sonrió ante esto, él sabía muy bien que Cupido le gustaba el joven guardia y eso era perfecto, pero también sabía que la chica no diría nada –Jack Frost- dijo simplemente.
-¿Quién te dijo eso?- preguntó algo ruborizada –A mí no me gusta nadie- dijo intentando concentrarse nuevamente en su trabajo.
Pitch solo la miró –Ya te dije que no puedes engañarme- dijo con una sonrisa.
Cupido suspiró –Pitch… yo… no lo sé… no creo estar enamorada de el- explicó no muy convencida.
-Yo no dije que estuvieras enamorada, yo hablaba de si el chico te gustaba- al decir esto Cupido se ruborizó –Sabes Cupido, puede que tus flechas rijan en el corazón de las personas y las haga enamorarse de otras, pero en ti, es tu corazón el que rige… no deberías ocultar tus sentimientos por miedo- dijo Pitch con una sonrisa tierna.
Cupido analizó sus palabras –Tienes razón… aunque aún necesito pensarlo un poco más y…- no pudo continuar ya que fue callada.
-Creo que alguien viene…- interrumpió Pitch a la castaña –Debo irme… hasta pronto- se despidió.
-Si… adiós- después de decir esto vio a Pitch desaparecer entre las sombras.
Cupido esperó un momento pero no se acercaba nadie, por un momento pensó que Jack llegaría y la saludaría, sin embargo se sentía… observada.
Comenzó a volar hacia otra dirección, pero no lo hiso tan rápido como siempre, iba a un paso que ella consideró "normal"; y baya que sus sospechas eran ciertas ya que al mirar de reojo a sus espaldas pudo divisar una silueta esconderse, era el momento de saber quién era aquella persona misteriosa.
Comenzó a volar cada vez más y más rápido, para así despistar a su perseguidor, no tardó mucho en logarlo, se detuvo y pudo observar la silueta de su perseguidor muy confundido mirando hacia todos lados.
-¿Quién eres y por qué me sigues?- preguntó poniéndose frente aquella persona, generalmente no hacia ese tipo de cosas, pero tenía que admitir que Jack la estaba haciendo cambiar un poco -¿Tu?- preguntó sorprendida al reconocer a la persona que la seguía.
-¡Sorpresa!- dijo nerviosamente.
Cupido la miró con una expresión seria –No contestaste mi pregunta… ¿Por qué estabas siguiéndome?- preguntó algo molesta.
-Bueno… yo solo… quería… saludar ¡si, eso!... saludarlos a ti y a Jack- dijo tratando de explicar.
-¿A mí y a Jack o… solo a Jack?- preguntó mientras se cruzaba de brazos.
-¿Qué… qué te hace pensar eso?- preguntó nerviosa.
-Hada… no mientas, ambas sabemos que Frost te gusta- dijo molesta ya que le molestaba que la siguieran y le molestaba aún más el que le mintieran.
El Hada de los Sientes suspiró –Sí tienes razón, quiero ver a Jack y sí… él me gusta mucho- dijo ella algo sonrojada.
-¿Querías espiarnos?- preguntó un tanto sorprendida y molesta.
-Bueno…yo- trató de explicar pero al ver la cara molesta de Cupido, su semblante cambió bastante –Está bien sí, los quería espiar- dijo molesta –Desde que lo conocí me gustó y yo era la única chica que conocía, tenía esperanzas de que se enamorara de mí, pero luego, te apareces tú y todo cambia ¡se pasa todo el día pegado a ti!- gritó molesta.
-Es porque me está cuidando, genio- dijo sarcásticamente.
-¡No tienes ningún derecho para hablarme así bebe crecido!- dijo enojada.
Cupido estaba tan enojada como sorprendida, odiaba que le llamaran así –Disculpa- dijo sarcásticamente –pero tú fuiste la que empezó todo esto plumero- dijo en su defensa.
El Hada al escuchar eso sintió que la sangre le hervía –No te gustara hacerme enojar, así que mejor aléjate de él- amenazó muy enojada.
-Yo estaré con quien yo quiera y nadie me va a obligar a hace lo contrario- dijo retadoramente.
Ambas se miraron fijamente a los ojos, si las miradas mataran ellas se estarían asesinando una a la otra.
-Hola… chicas- fueron interrumpidas por cierto chico de cabellera blanca.
Al principio Jack las vio y pensó que estarían platicando amenamente, pero cuando se acercó se dio cuenta de que era todo lo contrario. Ambas chicas observaron al chico que acababa de llegar y no pudieron evitar ruborizarse, esperaban que el chico no hubiese escuchado su conversación.
-Hola Jack- Saludaron al mismo tiempo, al darse cuenta de ello se volvieron a mandar miradas asesinas.
Jack notó nuevamente la tensión en el aire y decidió interrumpir –Y… dime… Hada ¿Qué te trae por aquí?- preguntó inocentemente.
El Hada lo miró con una mirada coqueta, Cupido al verla solo rodo los ojos –Pues…- trató de explicar –Estaba haciendo algo de trabajo de campo y me encontré con ella- dijo esto sin mucho interés –y me detuve a saludar- dijo con una tierna sonrisa.
-Eso es genial- dijo Jack.
-Si lo es- dijo mientras le dedicaba una sonrisa de superioridad a Cupido.
-¿Desde cuando haces trabajo de campo?- preguntó con una sonrisa el chico.
-Yo… bueno…- decía nerviosamente.
-Si Hada dinos ¿desde cuándo?- dijo Cupido fingiendo interés.
El Hada por su parte le dedicó una mirada de odio a Cupido –Pues… empecé apenas hace unos días- dijo por fin.
Ambos se quedaron ahí haciéndose preguntas mientras que Cupido solo hacia algunos comentarios para molestar a Cupido. Así estuvieron hasta que Cupido recordó su trabajo.
-Bueno chicos yo tengo que seguir flechando personas- dijo para seguir con su camino.
Jack iba a hablar para irse con ella, pero fue detenido –Jack ¿Quieres ir conmigo a buscar dientes?- preguntó el Hada de los Dientes mientras abrazaba el brazo del chico.
-Yo… bueno…- Jack estaba algo nervioso por la actitud de su amiga.
Cupido al escucharla sintió algo que jamás había sentido antes y aunque ella no lo sabe ese sentimiento tiene un solo nombre… celos –Jack- dijo mientras se acercaba al chico –Quiero que me ayudes a flechas parejas como la vez pasada- dijo mientras abrazaba el otro brazo del chico y ponía una cara de cachorrito tierno.
-Yo…- Jack estaba nervioso y sonrojado por la actitud de Cupido.
-Además se supone que tienes que cuidar de mi- dijo Cupido sin apartar la mirada del chico.
Miles de pensamientos atacaron a Jack, no entendía muy bien lo que pasaba, ambas chicas estaban sobre de él tratando de convencerlo de que se fuera con alguna de ella… un momento… acaso Cupido… ¡¿Le estaba coqueteando?!... no, eso era imposible, dirigió sus ojos a ella y pudo notar sus ojos tan tiernos y hermosos, agitó su cabeza tratando de despejarla y recordó que tenía que cuidarla aunque él quisiera no podía ir con el Hada de los Dientes.
-Hada… yo… lo siento pero, Cupido tiene razón, debo cuidarla- dijo un poco apenado.
El Hada se sorprendió por lo que le dijo el chico, jamás se había negado a salir con ella, luego miró a Cupido y frunció el ceño con enojo pero trató de disimular –Está… está bien, creo que entiendo- dijo entre triste y molesta.
-Sera en otra ocasión- dijo Jack con una sonrisa para evitar que la chica se molestara o entristeciera aún más.
-Bueno, por ahora debemos irnos- dijo Cupido mientras jalaba a Jack, lo único que quería era alejarse del Hada.
-Nos vemos- le dijo Jack con una amable sonrisa.
-Si hasta pronto Jack- se despidió solo del chico.
Cupido al notar esto volteó su mirada hacia la chica sin dejar de alejarse –Nos vemos pronto- dijo un poco burlona mientras le enseñaba la lengua, lo último que vio fue a el Hada hervir de la ira.
Ambos chicos se alejaron, ya había pasado un buen rato desde lo ocurrido.
-Y… me dirás qué fue eso- dijo Jack mientras miraba a Cupido a los ojos.
-¿Qué fue que?- preguntó sin entender.
-Lo de hace un rato con el Hada- dijo el chico con una sonrisa pícara.
Cupido se ruborizó, se suponía que él no tenía que preguntar nada –No sé a qué te refieres- contestó un poco nerviosa mientras trataba de salir volando.
-Claro que sabes- dijo Jack mientras tomaba la mano de la chica para que esta no se fuera –acaso… ¿querías dale celos?- preguntó mientras acercaba un poco a la chica.
-Yo… ¡claro que no!- dijo la chica aun nerviosa y si poder mirar al chico a los ojos.
Jack puso a Cupido contra una pared de un edificio que estaba cerca de ellos y la acorraló recargando sus brazos a los lados de la chica –Dime la verdad Cupido- le dijo tiernamente -¿querías darle celos?- preguntó nuevamente.
Cupido cerró sus ojos, no se atrevía a ver a Jack a los ojos –Yo… tal vez… puede que si- dijo muy nerviosa con sus mejillas totalmente rojas.
Jack sonrió -¿Querías coquetearme?- dijo mientras la tomaba de la barbilla para hacer que ella lo viera, quería ver sus ojos cuando ella contestara.
Cupido abrió lentamente sus ojos y se topó con unos hermosos ojos azules, en ese momento sintió que se perdía –Yo…- intentó decir algo pero no podía articular palabra alguna.
Jack sonrió ampliamente, con solo ver como estaba Cupido supo la respuesta a aquella pregunta -¿Alguna vez escuchaste la frase Jack Frost te congelara la nariz?- le preguntó, Cupido si entender negó con la cabeza, Jack se acercó lentamente al rostro de Cupido, ella por su parte sentía que su corazón latía a mil por hora y el aire se le escapa al sentir el aliento del chico tan cerca de ella, cerró sus ojos y esperó.
Jack depositó un tierno beso en la punta de la nariz de la chica, dejándola congelada, cuando Cupido sintió el frio en su nariz soltó una leve risa sin entender el porqué. Lentamente Jack se separó de Cupido y pudo observar su rostro rojo, para l se veía realmente tierna.
Cupido no entendía lo que pasaba cuando abrió sus ojos lo primero que vio fue a Jack Frost con una amplia sonrisa.
-Ahora la conoces- dijo el chico sin borrar la sonrisa de su rostro mientras se alejaba un poco, Cupido simplemente no lo entendía –Vamos tenemos parejas que unir- dijo alegremente mientras se detenía a ver a Cupido.
Cupido sonrió, definitivamente le gustaba ese chico.
Hola! antes que nada perdón por no haber actualizado antes, estuve algo mal de salud unos problemillas con el hígado, pero ya estoy mejor n.n y pues como falte algunos días a la escuela no le entendía a algunos temas de matemáticas (si alguien me quiere ayuda con derivadas aceptare feliz) y así pero bueno ya estoy de regreso.
Deipris eres un amor enserio :) y pues si a mi también me a pasado que me pierdo con los capítulos espero que te guste el cap.
Michael Eduardo que bueno que te gusten mis historias, debo decir que tu comentario fue muy lindo enserio gracias por pensar así de mis obras :) espero que te guste este cap
Y pues saben que todos sus comentarios me inspiran en mis historias cualquier duda, sugerencia, comentario o insulto D: será bienvenido n.n y sin mas me despido suerte!
