amor y mentiras

hola chicos, los hice esperar?....buuu lo siento. pero tenía examenes y luego q terminaron me puse a trabajar en los proximos capitulos que vienen.

al menos le he traido conmigo un gran capi, me parece q herms se merece un grannnnnnnnn descanzo por todo el sufrimiento q la hago pasar.

cap anterior

...Llevaba puesto un pequeño short-cito de seda que hicieron que el despejara por unos segundos la vista de ella y respirara diez veces seguidas para poder respirar normalmente, aunque lo que más lo había impactado era aquel pequeño top, que más parecía la parte de arriba de un bikini. Nunca se la hubiera podido imaginar usando algo asi. De pronto una ola la tapo casi completamente, desapareciendo por medio minuto y dejando a Harry sin respirar por ese tiempo.

- que pasa? – se dijo a sí mismo cuando la vio aparecer de nuevo, aunque esta vez solo veía su cara y fue en ese preciso momento que Harry dejo de concentrarse en ella y se dio cuenta de que ella estaba yendo hacia la parte mas profunda del mar. Que hacía ella ahí?¡¡¡ pero no fue necesario que le llegara a la mente la respuesta , pues la castaña volvía hundirse en el océano; sintiendo como un gran escalofrío corría por su piel y como su sangre dejaba de pasar por su venas, dejándolo frío, muy frío¡¡¡

-NO¡¡¡HERMIONE¡¡¡ESPERA¡¡¡-grito el muchacho, quien en ese momento salía corriendo como una bala de aquella habitación

El corazón de Harry cada vez se iba acelerando más y más, y en su mente solo rondaba la imagen de Hermione, de aquella mujer que amo con locura y que aunque no sabía lo que en verdad sentía ahora, estaba seguro que no permitiría que nada malo le pasara. NUNCA¡¡¡ ÉL NO LO PERMITIRÍA¡¡¡ De un gran salto Harry Potter se salto tres peldaños aterrizando en el suelo de manera impecable, MALDITA SEA !!! pensó el muchacho, que ahora se quitaba la camisa rápidamente y para luego tirarla en el QUE LLEGUE A TIEMPO!!! NO, YO TENGO QUE LLEGAR...

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La música inundaba sus oídos y le transmitía una paz especial que ahora recorría todo su cuerpo, no recordaba cuando había sido la última vez que se había sentido así. Pero ahora que lo pensaba…, no podía recordar nada¡¡¡. Hermione se detuvo y frunció el ceño aun con los ojos cerrados, algo no estaba bien. La música se intensificó; ahora era mas melodiosa, suave y más lenta. La mente de Hermione volvió a relajarse al igual que su cuerpo, que por un instante se había tensado; para que recordar si todo lo que tendríaque ver en sus recuerdos le harían daño., pensó Hermione mientras ponía sus manos en su pecho, justo en el lugar en donde se encontraba su corazón, y sin más dudas volvió a seguir aquella canción que tanta felicidad le producía.

***

-maldición – fue lo único que se le ocurrió exclamar a Harry cuando vio con espanto a la castaña solo de la nariz a la cabeza. ¡¡¡el agua casi la estaba tapando¡¡¡.

Harrry sin pensarlo dos veces comenzó a correr ¡¡¡No podía perder más tiempo¡¡¡¡, pensó mientras entraba en aquellas aguas de aquel transparente océano y comenzaba a gritar el nombre de aquella mujer que era su esposa.- HERMIONE¡¡¡

***

La castaña ahora tarareaba al son de aquella melodía con una dulce sonrisa en los labios, se sentía tan bien. "Nunca quisiera salir de aquí", pensó la ojimiel. Cuando de pronto un sonido la distrajo, un sonido que la hizo dejar de caminar ¿quien era?...

- HERMIONE¡¡¡ - volvió a gritar el moreno desde la distancia, mientras luchaba con aquellas aguas que de pronto habían dejado de ser tranquilas.

Ella al escuchar esa voz otra vez no pudo evitar mostrar una mueca de dolor en su rostro, no sabía quien era esa persona que la llamaba, pero no quería escucharlo.

-HERMIONE¡¡¡

la castaña lo volvió a escuchar ahora más fuerte y su corazón comenzó a palpitar con fuerza ¿que me pasa?. Ella dejo de caminar y unas ganas fuertes de voltear la inundaron, ¿por que quiero verlo?

-HERMIONE, ESPERAME¡¡¡- grito el chico que acababa de verla detenerse, a duras penas, porque que las olas luchaban por no dejarlo avanzar golpeandolo con fuerza - ya voy, YA VOY POR TI¡¡¡

"Sí tengo que verlo, no se por qué pero tengo que hacerlo". Y justo cuando se disponía a voltear; la música cambio drásticamente, ya no era suave y armoniosa, ahora era ruidosa y estridente. Y junto a esto, por la mente de la castaña comenzaron a aparecer varias imágenes, que hicieron llorar a la castaña amargamente. No ¡¡¡ No quiero que él se acerque¡¡¡ . Las imágenes seguían pasando como una cinta de video por su cabeza y solo ella rogaba que se detuviese mientras lloraba, aunque curiosamente no las sentía resbalar por sus mejillas, no lo quiero ver más¡¡¡ ya no quiero verte mas Harry¡¡¡ quiero que todo esto pare¡¡¡... De pronto la música volvió a ser la misma de antes, suave y muy lenta aunque se escuchaba muy despacio, y solo cada vez que ella avanzaba podía escuchar más.

-No¡¡¡ - gritó lleno de pánico el ojiverde cuando la vio desaparecer de la superficie.-ya he perdido demasiado tiempo.- se dijo a si mismo furioso mientras sacaba de uno de los bolsillos de su bermudas (acuérdense de que su bermudas tenía los bolsillos a la altura de las rodillas y estos obviamente tenían botones) y con un ligero golpe de varita a las aguas, estas dejaron de moverse, cosa que el aprovecho para comenzar a correr y luego tirarse a bucear para poder encontrarla.

***

Ahora si la podía oír en su plenitud, esa música hermosa que llenaba su alma y aunque le parecía muy gracioso, no la dejaba sentir nada." ahora quizá podría ser feliz" , pensó mientras trataba de juntar sus manos para luego ponerlas sobre su pecho. Pero ni siquiera puedo unir sus manos, ya que unos de sus brazos había sido capturado por… ¿que pasa? Hermione intento soltarse, ella no quería irse de ahí, pero de pronto no solo era uno de sus brazos, ahora eran los dos. Habían sido agarrados por aquella persona. Ella negaba con la cabeza, pero igualmente era jalada hacia atrás con fuerza mientras era abrazada contra el pecho de ese ser.

CALIDO..., fue lo primero que se le vino a la mente e inconscientemente rodeo el cuello de él con sus brazos, recientemente ya liberados. De pronto la música se fue al igual que la paz que ella había sentido. Hermione comenzó a sentir como el aire le faltaba y como fuertemente el agua golpeaba sus cuerpos, ¿sus cuerpos? , su corazón comenzó a latir fuertemente y sintió su cuerpo sin fuerzas, aunque no sabía si era por la falta de oxigeno o por encontrarse abrazada fuertemente por el mismísimo HARRY POTTER, quien en ese momento dibujaba varios círculos con su varita señalando el piso murmuraba algo, pues le salían burbujas de aire de la boca y después… después no supo más.

***

"Hermione" ,volvío a escuchar su nombre. ¿Donde estaba?¿por qué le dolía todo el cuerpo? Lentamente ella intento abrir los ojos; encontrándose con unos de color verde intenso que la miraban atentamente.

-por fín abriste los ojos – suspiro el azabache mientras cerraba los ojos de alivio.

Después de haberla encontrado y agarrado de los brazos, las cosas se habían complicado. Varias corrientes oceánicas los habían revolcado por segundos en el agua y él se sentía demasiado cansado, en verdad no podía creer que hubieran salido vivos de esa pesadilla.

La castaña, quien se había sentado con mucho esfuerzo de aquella arena blanca, y ahora se disponía a levantarse. No quería explicarle, no quería hablar con él. Pero no pudo y sus piernas la traicionaron al dar el primer paso hacia su casa; cayendo en los brazos del moreno, quien al ya suponer una reacción así se había parado atrás de ella. Pero al haber gastado muchas energías no pudo evitar no poder sostenerla, cayendo los dos al suelo.

Ella se encontraba encima de él, puesto que el la había vuelto a abrazar para protegerla de la caída. Quedando cara a cara en la arena, tan cerca del uno del otro, que ambos sentían sus respiraciones juntarse.

Hermione no podía más, no soportaba estar así. Lentamente ella se quito de él y se echo a su lado, mirando a las estrellas tratando de romper el silencio.

- debió de ser una sirena de mar, ellas tienen… - pero no logró terminar ya que su acompañante intervino.

- Por que lo hiciste? – le preguntó de manera cortante, mientras miraba seriamente el cielo.

Ella abrió la boca para no le salio ninguna sola palabra de la boca, cuando vio esa penetrante y hermosa mirada verde posarse en sus ojos; la cual le aseguraba que Harry también sabía de los poderes de esas criaturas. Ella bajo la cabeza y se sentó de rodillas frente a él. No quería verlo ni decirle que involuntariamente había deseado desaparecer de ese horrible mundo .

Harry al verla levantarse la imitó. Él sabía muy bien que las sirenas de esas zonas ecuatoriales, eran demasiado sensibles y que por eso ellas cumplían los deseos más ocultos de las personas que ingresaban en su territorio, siempre y cuando aquella persona en verdad lo desee de corazón, por lo que casi nunca hacía daño. ¿En verdad ella quería morir?

- tu me amas? – fue lo único que pronunció la castaña, mientras mantenía su cabeza gacha. Al parecer había llegado la hora.

Como? Que si la amaba? El abrió la boca para responder pero no le salía palabra alguna. ¿Por qué dudo? Acaso no ensayaste varias veces lo que le dirías, esta es tu oportunidad Potter. Pero no pudo y solo se limitó a mirar el océano.

-ya no quiero más – susurró la castaña, que al no escuchar la respuesta de él asumió el significado de su silencio - ¡¡¡¿QUE CREES QUE SOY?!!! - grito mientras arrugaba la seda de su pequeña pantaloneta, para no dejar caer ninguna lagrima más.

Harry abrió los ojos como plato, no se esperaba esa reacción, por parte de ella y justo cuando quiso hablar ella lo interrumpió.

-acaso crees que no me duele cada vez que llegas y ni siquiera me miras? Acaso crees que no me siento morir cada vez que sé que me engañas con ella? – le volvió a gritar llena de amargura. Ya no quería seguir aguantando, la antigua Hermione había vuelto, no permitiría que la lastimase de nuevo.

El azabache ahora la miraba con la boca abierta, no entendía porque ella le decía eso, ¿que tramaba?

-sabes, Potter? –Le dijo la castaña mientras dejaba de ver el piso y levantaba la mirada hacia él, dejando ver sus hermosos ojos café cristalinos- ¡TE ODIO! ¡TE ODIO MUCHO!!! - y ya no pudo contenerse, comenzando a llorar desconsoladamente

Harry ahora la miraba aterrado, no sabía que hacer ni que pensar o creer, nunca la había visto así.

Se lo había dicho, por fin se había descargado todo el dolor que sentía por él, todo lo que la hacía sufrir, ¿pero ahora que seguía? ¿Se separarían? esa sola idea la asustó ¿podría vivir sin él? Pero si ya lo estaba haciendo, ¿y Ani? Y si….De pronto todas esas preguntas se hicieron humo, cuando sintió nuevamente ese calor en su pecho. Él la estaba abrazando.

No se le había ocurrió otra manera de dejar que ella llorase, En Howarts siempre la había tranquilizado estar en sus brazos. Aunque ya no fuese lo mismo, habían pasado muchas cosas desde que salieron de ese colegio.

Ella dejó de llorar , y eso hizo que él mirase su ensortijado cabello castaño tiernamente, al parecer a ella le seguía pareciendo cómodo su abrigo. Una sensación calida recorrió su cuerpo y una necesidad de tenerla más cerca de él lo apoderaron, haciendo más fuerte él abrazo. Pero al parecer ella no estaba muy de acuerdo y quiso alejarse de él. Sorprendiéndose a sí mismo de no dejarla ir.

Se sentía tan cómoda en sus brazos, era su lugar preferido; pero no podía quedarse y ella lo sabía, esos brazos ya tenían otra dueña, aspiro por ultima vez el aroma varonil de él, pero justo cuando se iba a alejar, él la acercó más a él, ¿que se proponía? ¿ Acaso quería lastimarla más o quizás burlarse de ella? No, ella no lo dejaría, ya había lastimado mucho su orgullo. Ella volvió a intentar alejarse pero el volvió a no permitírselo.

- suéltame!!!- le dijo despacio, pero el no contesto ni le obedeció, solo negó con la cabeza. Esto le provocó tanta cólera a Hermione que comenzó a darle pequeños golpecitos en el pecho para que lo soltara- suéltame!!!

¿Porque no le hacía caso? ¿Al fin ella se iría y el podría ser libre? ¿Por que no la soltaba?, bueno estas preguntas dejaron de importarle cuando sintió los débiles golpes de ella sobre su cuerpo. En verdad siempre le había encantado que ella se pusiera a hacer ese berrinche, siempre era tan digno de una niña cinco años.

-déjame ir, por favor- dijo ella deteniéndose y levantando la mirada hasta encontrarse con los verdes ojos de él – ya no me hagas sufrir más.

Estas últimas palabras habían hecho un corto circuito en el cerebro de Harry, haciéndolo que desviara su mirada a otro lugar del espacio. ¿Como que él la hacía sufrir, acaso ella no había sido la que lo había engañado primero, la que había roto su corazón? Y fue en ese momento cuando las imágenes de ella sin camisa en la oficina de Draco se le aparecieron de repente, haciendo que una rabia interna se apoderar de él. ¿Como ella había sido capaz de hacerle eso?

"En verdad no se lo que está pensando, ya que él ha dejado de mirarme, se ve preocupado y molesto y no se por qué". Ella detenidamente observó el rostro de ese guapo joven, al principio no quiso hacerlo, pero luego no pudo evitarlo, quizás era la última vez que lo vería de esa forma. "Su agarre se ha debilitado, quizás ahora si desea que me vaya, lo voy a extrañar. En verdad no se si podré vivir viendo que el ésta con otra. ¡Maldita sea por qué lo amo tanto! "Y sin más ella agarró el rostro de él y lo agacho lo suficiente para que ella pudiera besarlo. "No importa si después de esto te burlas de mí, solo quiero sentir el sabor de tus labios por ultima vez…"

Los labios de ella se movían suavemente por encima de los suyos, y al instante el sabor a miel se mezcló en su boca. Ella lo estaba besando y él no hacía nada por impedírselo. Ahora ella pasaba sus brazos por su cuello, sintiendo como ella presionaba su boca contra la de él. Fue en ese momento en él que toda aquella rabia se esfumó de su mente, dejandose llevar por aquel beso lleno de ternura y de pasión que ella le entregaba. Lentamente el rodeo su espalda con sus brazos, sintiendo como ella se tensaba de solo tocarla, causándole una pequeña sensación de satisfacción, mientras ahora él se dedicaba a responder él beso. Ella lo besaba tan dulcemente que… ¿y si había sido un error? ¿Y si todo lo que vio había sido una trampa? Es que como una mujer podía besarlo de esa forma sino lo amaba. De pronto la lengua de él quiso explorar la boca de su antigua dueña, comenzando a jugar con los blancos dientes de la castaña, quien al sentir el contacto no puedo evitar gemir. Cosa que hizo que Harry mandara al diablo a todas esas malditas imágenes y teorías absurdas, por que ahora estaba seguro que eran absurdas. Había sido un maldito imbecil, esa mujer que tenía en frente seguía siendo la misma de antes, seguía siendo su misma Hermione no podía explicarlo, pero estaba seguro de que aún lo era.

La mente de Hermione entró en otro mundo cuando sintió como Harry pasaba sus brazos por su espalda y le correspondía el beso. Ella nunca imagino que algo como eso pasaría, ahora el jugaba con su boca dejándola en el paraíso, pero por que lo hacía? ¿Y si quería jugar con ella?, no, no lo permitirá., pensó antes de separarse de él.

- por que lo hiciste- le pregunto mirándolo directamente a los ojos, tratando de tomar aire, de verdad la había dejado agotada.

- si no bien lo recuerdo, tu fuiste quien empezó – le dijo susurró en el oído, de una forma tan sensual que hizo que la piel de Hermione temblara.

-por que me correspondiste – le volvió a preguntar mientras trataba de parecer segura.

Él la miro por unos segundos, se veía tan hermosa, no podía creer que acababa de descubrir que ella en verdad lo amaba. él que la había llegado a liberar del abrazo, la acercó otra vez a él , para luego acostarla en la arena, no esta muy seguro de lo que hacía, ni si ella lo perdonaría, pero no perdía nada con intentarlo.

- te amo – le susurro mientras se situaba encima de ella y la veía directamente a los ojos.

Ella se quedo estática, ¿en verdad él le estaba diciendo eso? Sus ojos no mentían, en ese color verde se reflejaba verde y amor. Pero no entendía, por qué ahora la miraba así, si antes ni siquiera le dirigía la palabra, simplemente no lo entendía.

El vio la desconfianza y la inseguridad en sus ojos y en verdad no pudo dejar de sentir un dolor fuerte en el pecho. Él había logrado que ella ya no confiase en él. Su mirada reflejo tristeza y melancolía, en verdad se sentía mal por haberla lastimado, soy un imbecil. Lentamente comenzó a retirarse de encima de ella, no sin antes susurrarle en el oído, un lo siento mucho.

Ella había visto aquella mirada de tristeza que él había puesto, acaso se había arrepentido de lo que le dijo antes? No, no podía quedarse con la duda. Él ya comenzaba a levantarse del piso, pero ella lo tomo de la mano imposibilitando su huida. – me amas?

Esa pregunta de nuevo, al parecer estaba destinada a responderla ese mismo día. Tomo aire mientras veía el océano y luego volteó a verla directamente a los ojos, necesitaba demostrarle todo lo que sentía con esa mirada. Él la vio temblar al recibir el mensaje, sus ojos comenzaban a volverse cristalinos y sus mejillas ahora lucían sonrosadas. Luego un profundo beso en los labios por parte de ella lo sorprendió, la castaña prácticamente se había tirado encima de él. Era un beso lleno de pasión el que ella le estaba brindando y el simplemente estaba temblando; no sabía por que se sentía así, pero de lo que estaba seguro era de que ese nerviosismo le resultaba realmente excitante.

Lentamente las caricias comenzaron aumentar entre ellos, ahora era el azabache quien se encontraba encima de ella, besando su cuello con extrema dulzura, él había pensado que nunca más tendría la oportunidad de pobrar su cuerpo aunque gracias a dios se había equivocado. Su piel olía a flores al igual que la ultima vez que ellos estuvieron…Un fuerte gemido de ella lo hizo volver a la realidad, comenzando a devorar de nuevo aquellos rojos labios que lo volvían loco de solo rozarlos, poco a poco sus manos comenzaron a bajar por la espalda desnuda de Hermione hasta que se topo con una delgada pitita, que seguramente era de su veraniega pijama. Él se alejo de ella lo suficiente para poder mirarla a los ojos y pedirle permiso para poder continuar, ella solo le sonrío y comenzó a pasar sus manos por el pecho de éste haciendo que el ojiverde apretara los dientes para no soltar un gemido, siempre le había avergonzado hacerlo. Luego ella pasó las manos por su cuello y lo empujo hacía ella, con lo que pudo estar cerca de él para susurrarle, hazlo.

Después de unos minutos la desnuda piel blanca de Hermione era iluminada por los rayos lunares, haciendo que Harry pusiese una cara de idiota cuando la vio encima de él tratando de sacarle los bermudas.

-Que pasa? – le dijo sonroja la castaña mientras se echaba encima de él y comenzaba a besarlo. Pero él rompió el contacto.

- no pudiste lograrlo cierto? – le dijo con una sonrisa picara en su rostro.

- no, pero si quieres puedo ir a traer mi varita para quitártelos_ le contestó con una sonrisa traviesa mientras veía como palidecía el rostro de él ante aquella idea.

Luego de una discusión de besos y caricias Harry terminó ganando, sacándose el mismo sus vestimentas para estar en el mismo estado que Hermione, quien al sentirlo sin ropa se puso tan roja que Harry pensó que quizás ella estaba con fiebre; pero al sentir como ella ponía los brazos alrededor de su cuello y lo apretaba a ella, se dio cuenta de que ella seguía siendo tan tímida como siempre. Él comenzó a besarle el cuello y luego fue bajando hasta llegar a sus pechos, él se dedico unos minutos en admíralos. En verdad habían cambiado mucho, no eran tan grandes como los de Ginny pero estaba seguro que eran los mejores del mundo; y con suavidad comenzó a besar alrededor de sus pezones, para luego comenzara a succionar de ellos, causando que la castaña gimiera y empujara la cabeza de él hacia sus senos. Después de unos minutos ellos ya estuvieron listos para volver a encontrarse, el temblaba sabía lo que venía, pero no estaba seguro de poder dar ese paso. Ella pareció darse cuenta de aquello por lo que lo empujo a ella y comenzó a besarlo tiernamente, con lo que él pareció ganar confianza y ahora intentaba volver a encontrase con ella.

La conexión fue extraordinaria, los dos se sintieron muy bien cuando se sintieron unidos, Harry no lo podía creer, se sentía demasiado bien estar junto a ella, en verdad la amaba. Poco a poco comenzó a moverse en ella, mientras la ojimiel comenzaba a meter las uñas en su espalda y a gritar su nombre de forma ronca. Cuando al fin llegaron los dos al clímax, cada uno gimió fuertemente mientras se abrazaban fuertemente.

Hermione no podía creer que todo lo que acababan de hacer hubiera sido cierto, si solo hace una hora que acababa de hacerse a la idea de dejarlo y ahora resultaba que había vuelto a ser su mujer. Él se sentía feliz, completamente vivo, hace tanto tiempo que no se sentía así de fuerte. En verdad la amaba, siempre lo había hecho.

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Un curioso rayo de sol alumbraba la habitación más grande de aquella casa de campo, tratando de despertar a esas dos personas que dormían placidamente en aquella cama de blancas sabanas.

La joven mujer sintió un calido calor por su cuerpo comenzándola a despertarla poco a poco. Se sentía un poco adolorida, su cuerpo le pesaba un poco como si el día anterior hubiera asistido el día completo a un gimnasio; pero por alguna razón su cabeza se encontraba totalmente despejada y no podía recordar nada. Un suave suspiro se escapó de ella; no quería abrir los ojos la cama sentía tan suave, tan bien…''espera Hermione, cómo llegaste a la cama" pensó la castaña mientras fruncía en el entrecejo aún con los ojos cerrados.

Una imagen, dos imágenes, tres… no diez, veinte... no muchas imágenes fueron las que inconcientemente se le vinieron después de unos minutos de haberse estrangulado el cerebro para obtener la respuesta a su duda. En una de aquellos fragmentos de recuerdos; ella le confesaba que lo odiaba por que él no la amaba, en otra ella le pedía que ya no la haga sufrir, pero en la otra ''no, eso no es posible'' se decía internamente Hermione mientras comenzaba a negar con la cabeza, en aquel fragmento él la besaba con ternura y amor ''estoy volviendome loca'' se volvió a repetir en silencio, pero lo que a continuación su mente le mostró la dejo paralizada, ella y él habían hecho el amor?. Sus mejillas se enrojecieron y su corazón comenzó a latir fuertemente.-Acaso eso puede ser posible – susurro con tristeza comenzando abrir los ojos lentamente.

Un dulce sonido se escucho en la habitación haciendo que un chico de cabellos azabaches comenzara a percibir en el aire un agradable aroma a jazmines. Poco a poco el ojiverde comenzó a abrir los ojos; en verdad se sentía un poco cansado pero el sabía que moriría por amanecer agotado por la misma razón de la noche pasada, todos los días que le restaban de vida.

Rápidamente, sus orbes verdes fueron a dar directamente a aquel rostro que ahora tenía en frente. Ella se veía hermosa, su cabello rizado le caía por los hombros desnudos, y sus grandes pestañas castañas ocultaban aquellos ojos que ahora iluminarían sus días.

''¿cómo había vivido todo este tiempo lejos de ella?'' pensó el joven hombre mientras la recorría con su hermosa mirada, viendo como ella fruncía ligeramente el entrecejo. Él la miró curioso, que estaría soñando, luego vio como ella comenzaba a mover su cabeza de un lado para otro; haciendo que el ojiverde dejara de sonreír y comenzara a preocuparse y optara por despertarla, pero luego vio en el rostro de la chica o un color rojo en sus mejillas haciendo que él también se pusiera colorado y que esbozara una tímida sonrisa, "después de todo ella parecía recordar todo lo que pasó con él''. Y desistiendo de despertarla solo se volvió a recostar lentamente.

Los almendrados ojos de ella se abrieron encontrándose con aquellos grandes ojos verdes de Harry. Quien al darse cuenta de que ella lo había descubierto, desvío la mirada rápidamente hacia otro lugar mientras sentía sus mejillas un poco calientes

Hermione sintió palpitar su corazón de tal manera que cualquier doctor que la hubiese visto en ese momento pensaría que tendría taticardia; sus ojos se agrandaron de sorpresa y su boca quedo entreabierta. Haciendo que el chico de cabellos negros pasara saliva ante no saber si era el momento propicio para poder besar esos dulces rosados labios, mientras la veía de reojo sentarse nerviosamente en la cama y observarlo directamente.

¿Por qué el la había estado mirando de esa forma? ¿Por qué se había sonrojado?¿ acaso todas aquellas imagines en su cabeza eran ciertas?¿ acaso él en verdad la amaba? , pensó la castaña mientras sus manos inconcientemente se dirigían a su pecho y su mirada delataba sus dudas.

Harry supo después de unos minutos de tratar de traducir esos ojos llenos de preocupación, tristeza y ansiedad lo que a ella le angustiaba y no pudo evitar sentir un calido sentimiento lleno de amor hacia aquella mujer. Lentamente él se comenzó a sentar en la cama, justo para quedar a la misma altura de ella y poder tomar suavemente la barbilla de ella. él sabia que ella tenía miedo, pero él estaba ahí y no dejaría que nada le pasara. Por lo que delicadamente se acercó para comenzar a rozar los labios de ella con suaves movimientos que luego de unos segundos fueron correspondidos por parte de ella.

Ya no importaba el pasado, solo el presente y el futuro en donde tratarían de vivir amándose con la misma intensidad con la que lo estaban haciendo ahora.

De pronto un pequeño ruido hizo que los enamorados se separaran y viraran hacia la parte final de la cama, pues de ahí venía el sonido. Encontrándose con una pequeña niña de ojos verdes y de caballos rizados negros que los miraba alegremente mientras aplaudía con sus pequeñas manitas.

-ANI!!!- no pudieron evitar gritar con asombro el nombre de su hija, quien reía mientras corría al lado de su padre para que la cargase y así pudiera subirse a la cama.

-Ani, que haces aquí, pequeña. – le preguntó un sonrojado Harry que delicadamente la subía en brazos a su primogénita mientras intercambiaba miradas nerviosas con la castaña que ahora se mordía el labio inferior.

-vine a vel a mamá – contestó la pequeña gateando hasta colocarse en el medio de sus padres – ayel no se fue a despedil de mi..

La castaña se enterneció con las palabras de su hija, quien le decía que la extrañaba; y dulcemente le regalo un abrazo y un beso en la mejilla.

- lo siento Anira, no me sentía muy bien ayer, pero hoy me siento súper_ le susurro la chica a su niña.

Ani saltó feliz de los brazos de su madre para correr a los de su padre, quien las miraba feliz, después de todo por fin tenía la familia que siempre había soñado.

-glacias, papi – le susurró a su padre la pequeña ojiverde antes de darle un sonoro beso en la mejilla- glacias pol culal a mami_ le termino de decir mientras bajaba de la cama de un salto.

- cuidado ani –se susto su madre que volvía a ponerse inconscientemente las manos en el pecho.

Pero la niña aterrizo sana y salva en el piso de una forma impecable, haciendo que Harry se sintiera orgulloso.

- no te preocupes Hermione, ella podrá ser tan inteligente como tú pero igual sigue siendo mi hija, una verdadera Potter.

Hermione río rodando los ojos, el nunca iba a cambiar.

- mami!!! Papi!!! –llamó Ani mirando a Hermione y luego volviendo hacia donde estaba Harry, quien se había levantado para escoger del closet la ropa se pondría ese día.- puedo pedilles algo? – les dijo muy emocionada la niña mientras sus padres la miraban cariñosamente y asentían – quielo pala mi cumplaños un hermanito – y sin mas que una dulce carcajada salio corriendo la niña de la habitación.

A Harry se le cayó la ropa que tenia en la mano y no pudo evitar abrir los ojos de la impresión. Hermione seguía mirando la puerta por donde había desaparecido su hija, con las mejillas un poco sonrojadas. Ninguno de los dos pudo decir nada, hasta que la castaña se levanto de un salto en la cama, comenzando a hacerse una trenza y a buscar al igual que antes lo había hecho su esposo, su ropa en el armario.

- que piensas? –le pregunto Harry que trataba de disimular su sonrojo.

- de Ani o de darle un hermanito? – se volvió la ojimiel hacia él mientras cerraba con fuerza y de manera sexy la puerta del closet.

El azabache la miró nervioso, que se proponía esa mujer fatal, frente a él de manera tan provocativa.

-Hermione…- ella le guiñó un ojo y pasó lentamente la lengua por sus labios provocadoramente. – Hermione por dios¡¡¡…- la castaña comenzaba a aferrarse a su cuello y lo jalaba apretándolo a ella .- Hermione, basta o vas a hacer que te haga el amor en este mismo instante y aunque quiero cumplir el deseo de Ani, no creo que sea la mejor forma de que nuestra hija sepa cómo vienen los niños al mundo, y menos con solo tres años – le contestó un Harry agitado, que trataba de utilizar los últimos segundos de autocontrol que tenía para evitar que su pequeña hija se llevara un trauma.

-Harry… -le susurró Hermione comenzando a darle pequeños besitos en el cuello hasta subir al oído de él – no te preocupes- trato de tranquilizarlo mientras cambiaba de objetivo y ahora miraba con deseo la boca del moreno- ani es muy inteligente pero no creo que lo sepa hasta que al menos cumpla los diez, después de todo …. –Agrego mirando como el ojiverde se acercaba lentamente a ella para besarla con una mirada llena de deseo.- como tu dijiste, después de todo también es tu hija. – terminó de decirle estas palabras antes de que él llegara a tocar sus labios, y con una sonrisa salio corriendo de los brazos del chico para meterse en el baño. – Báñate en el baño cuarto de huéspedes –le grito mientras le cerraba la puerta.

Harry se quedo con la boca abierta, mientras trata de calmar su respiración. Ella lo había provocado y ahora lo había dejado ahí, con el corazón latiéndole fuertemente.

- Hermione eres terrible – suspiró algo frustrado mientras recogía su ropa del piso y se encaminaba al cuarto de huéspedes, tal y como había ordenado la traviesa señora de la casa.


les gusto?

me imagino que sí.

bye, besos.