Luego de una larga ausencia, por fin regresé con una actualización, espero les guste.


Capítulo 11. Siguiendo con la revancha.

La rubia estaba que ardía del coraje por la humillación que la latina le hizo pasar, en su descanso se reunió con Tina y Sugar.

Su. Es verdad lo que andan diciendo acerca de ti?
Q. Pues qué es lo que andan diciendo?
Su. Que abofeteaste a la dueña del hotel.
Q. Es verdad.
T. Y no tienes miedo de lo que te vaya a hacer?
Q. No creo que me haga algo peor de lo que ya me está haciendo.
Su. Entonces es verdad que eres su esposa?
Q. Para mi desgracia, sí.
T. No lo puedo creer, aunque ahora todo cobra sentido, por eso eras rica, pero qué pasó entre ustedes?
Q. Ella me obligó a estar a su lado, cuando vio que las cosas no salieron como lo esperaba, me puso a trabajar aquí para vengarse de mí.
Su. En serio fuiste tan tonta como para perder lo que tenías con ella y que como venganza te mandara a ser una mucama?
Q. Pues...
Su. Wooow, eso sí es estar tonta.
Q. No me hables así, no tienes idea de lo qué pasó entre Santana y yo.
Su. Es verdad, no tengo idea pero el que estés aquí y no con ella en su oficina me da una ligera idea, la cagaste y ahora la estás pagando, pobre de ti, en fin, ya terminó mi descanso, las veo luego.

Sugar se alejó.

Q. Qué tanto me ves?
T. Sugar tiene razón, algo malo le hiciste a tu esposa para que te tenga aquí, verdad?
Q. No, ella me lo hizo a mí.
T. Quieres hablar de ello?
Q. Ok, pero te pido que no hagas de esto un chisme.
T. Te lo prometo.

La rubia le platicó todo a su nueva amiga.

T. Ay Quinn, sí la cagaste.
Q. Yo solo quería tener lo de antes.
T. Pero era necesario salir con tu ex novio?
Q. No, y en eso sí estoy de acuerdo en que hice mal, pero de verdad te juro que no me acosté con él, yo solo era de ella y...
T. Y?
Q. No sé qué hacer para que deje de tratarme mal.
T. Dale el divorcio, creo que ella podría perdonarte la deuda si se lo das.
Q. Y qué las cosas salgan perfectas para ella mientas yo esté sin un techo ni dinero? Ah no, que se aguante, me tendrá en su casa hasta que a mí se me dé la gana.
T. Pero no acabas de decir que quieres que te perdone?
Q. Ya no sé nada.
T. Pues por lo pronto tienes que regresar a trabajar o aquí te dará la noche.
Q. Odio mi vida.

Mientras tanto en la oficina de Santana…

J. Listo, ya contacté a la persona que nos ayudará, nos verá en el bar de Puck, vamos?
S. Sí, Marley, nos acompañas?
Ma. Lo siento pero me acaban de avisar que el sistema se cayó nuevamente.
S. Otra vez? Es increíble.
Ma. Creo que tendremos que cambiar de proveedor en cuanto se termine el contrato que por fortuna ya no falta mucho, me recomendaron una nueva empresa en donde la dueña ha creado unas aplicaciones revolucionarias, puedo contactarla?
S. Claro que sí, tú sabes que confío plenamente en ti, si consideras que esa empresa puede sacarnos del problema, hacemos negocio con ella.
Ma. Ok.
J. Vámonos.
S. Ya voy, cualquier cosa me llamas.
Ma. Claro.

Más tarde en el bar de Puck.

S. Hermano.
P. Santana, hey Jesse, qué bueno verte por aquí.
J. Sí, tenía mucho de no venir.
P. Les sirvo algo?
S. Lo de siempre...
P. Y tu rubia guapa?
S. Quinn?
P. Cuál otra, o hay otra?
S. Jajaja no, claro que no, pero Quinn ya no es mi rubia guapa, me puso unos cuernos enormes.
P. Qué?
S. Con su ex novio.
P. Lo siento, yo pensé que ustedes eran felices.
S. Para nada.
J. Ahí está, ahora vuelvo.

Jesse se alejó.

P. Pasa algo?
S. Me voy a vengar del idiota con el que la puta de mi esposa me puso el cuerno y ese chico con el que Jesse está platicando, me ayudará a hacerlo.
P. Ohhh.

Jesse se acercó con el chico.

J. Mira Santana, él es Ryder Lynn, apostador profesional.
Ry. Mucho gusto.
S. Igualmente, entonces estás dispuesto a ayudarnos?
Ry. Claro que sí, el pago es muy jugoso.
J. Muy bien, los reuní aquí porque averigüé que Sam viene muy seguido a este lugar.
P. Sam? No me digan que Sam Evans?
S. El mismo.
P. Ese renacuajo... claro! Cómo no lo recordé antes, Quinn me parecía tan conocida porque Sam la traía muy seguido al bar.
S. Hijos de puta!
J. Tranquila, entonces necesitaremos de tu ayuda para llevar a cabo el plan.
P. Claro, el imbécil de Evans me debe mucho dinero y no he podido hacer que me pague, qué tengo qué hacer?
J. Usar tu bar como casino clandestino.
P. Qué? Oye no, no quiero meterme en problemas con la justicia.
S. No te preocupes por eso, todo está fríamente calculado, no te meterás en ningún problema, te doy mi palabra.
P. Está bien.
J. Tienes su número? Llámale para invitarlo a jugar.
P. Ok.

Puck le llamó al rubio.

S. Hoy él ganará, así tomará confianza.
Ry. Perfecto, luego le quitaremos hasta la sonrisa.
S. Jajajaja.

Más tarde Sam llegó al bar, Santana y Jesse se fueron a esconder a la oficina de Puck desde donde veían todo a través de las cámaras de seguridad.

Sam. Para qué soy bueno?
P. Para nada.
Sam. Qué?
P. Supe algo de ti.
Sam. De mí?
P. Sí, me llegaron rumores acerca de que te gusta hacer apuestas jugando a las cartas.
Sam. Lo hago porque estoy comenzando un proyecto personal y...
P. No me des explicaciones, entonces lo haces?
Sam. Sí.
P. Ya veo, bueno, sabes que desde hace tiempo he querido agrandar el lugar pero no he podido conseguir todo el dinero así que decidí comenzar a darle un pequeño giro al negocio, tengo un pequeño casino clandestino.
Sam. En serio? Dónde?
P. Aquí mismo, me ha dado algunas ganancias, supe que eres muy bueno apostando y quiero que trabajes para mí, que me hagas ganar dinero.
Sam. Y yo que recibo a cambio de eso?
P. Pues qué va a ser? Obviamente dinero, mucho dinero, qué dices?
Sam. Cuenta conmigo.
P. Acompáñeme, hay algunos jugadores por acá.

Fueron a una trastienda.

P. Mira Sam, ellos son los jugadores del día de hoy.
Sam. Hola.
P. Amigos, él quiere jugar, aquí tienes este dinero, triplícalo.
Sam. Lo haré.

Puck salió y fue a la oficina.

P. Cayó redondito.
S. Hay que hacerlo tomar confianza unos dos o tres días, luego lo hacemos caer.
J. Y muy hondo.

Mientras tanto en el hotel.

Q. Pensé que jamás terminaría.
T. Estás muy cansada?
Q. Mucho, no me puedo acostumbrar al ritmo de trabajo.
T. Pero ya es nuestro descanso, mañana no venimos.
Q. Gracias a dios, aunque tengo mucha ropa por lavar.
T. Lo siento.
Q. Nos vemos el lunes.
T. Cuídate.

Quinn fue directamente hasta la casa de Santana.

G. Hola Quinn.
Q. Hola Gaby.
G. Quieres comer algo?
Q. No gracias, ya comí en el hotel, solo quiero ir a dormir.
G. Es muy temprano.
Q. Pero estoy tan cansada.
G. Está bien, descansa.

En el bar.

Sam. Gané, fue más fácil de lo que pensé.
P. Así se habla, aquí tienes tu parte.
Sam. Tan poco?
P. Recuerda que me debes mucho dinero.
Sam. Mmmm.
P. Mañana te espero a la misma hora y te daré más.
Sam. Hecho, nos vemos.

Sam salió.

S. Y bien?
Ry. Es tan predecible... si me lo propongo en menos de una hora lo dejo en la calle.
S. Y lo harás, por lo pronto averiguaré qué es lo que le podemos quitar, porque ese imbécil no tiene ni en qué caerse muerto.

Más tarde la rubia llegó a su mansión.

G. Qué bueno que ya llegaste, ya me voy a descansar.
S. Buenas noches Gaby.
G. Quinn llegó muy agotada.
S. Jajaaja.
G. No te burles.
S. No estoy para sermones, buenas noches.

Al día siguiente.

Q. Ay Dios mío y esto cómo funciona? Le preguntaré a Gaby... ay no, es su día libre... y ahora?

La rubia se disponía a lavar su ropa así que como pudo la echó a andar.

Q. Eso! Sabía que yo podía, ok entonces esperaré unos minutos mientras se lava la ropa.

Fue a desayunar, ahí se encontró con Santana.

Q. Hola.

La latina no contestó.

Q. Puedo tomar fruta?

Santana alzó los hombros.

Q. Estoy lavando mi ropa, espero no te moleste.
S. Sabes hacerlo?
Q. No es nada del otro mundo.
S. Ok.

Las chicas terminaron su desayuno, Santana fue a la sala a ver una película y Quinn regresó al cuarto de lavado.

Q. Ay no, Dios mío, qué es esto?

El cuarto de lavado estaba inundado y de la lavadora salían montones de espuma.

Q. Y ésta cosa cómo se apaga?

Intentó por todos los medios pero no podía hacer nada.

Q. Santana, auxilio, auxilio por favor!

La latina llegó corriendo al cuarto de lavado.

S. Qué pasa?

Casi se le cae la boca al piso cuando vio el desastre.

Q. No sé, la lavadora está poseída, ayúdame!
S. No puede ser. (rodando los ojos)

Cómo pudo, la morena se acercó a la lavadora y la apagó.

Q. Ya?
S. Sí.
Q. Muchas gracias, pensé que toda la casa se iba a inundar.
S. Le pusiste exceso de jabón y agua por eso se hizo este tiradero.
Q. Lo lamento.
S. Vas a tener que limpiar este desorden.
Q. Pero se supone que hoy es mi día de descanso, no me hagas esto.
S. Tú lo provocaste.
Q. Maldita sea.
S. Oye, mezclaste tu ropa blanca con la de color?
Q. Sí, por?
S. Jajajaja creo que la blanca ya dejó de serlo para convertirse en rosa, mira. (sacando una prenda)
Q. Ay noooooo.
S. Solo a ti se te ocurre mezclar la ropa, eso no se hace!
Q. No lo sabía!
S. Bueno, tendrás un montón de ropa rosa, felicidades.
Q. Ayúdame.
S. Esto ya no tiene remedio, te lo aseguro.
Q. Me quiero morir.
S. Lo lamento, quiero todo limpio, eh.
Q. Te odio.
S. Ya lo sé.

La latina aprovechó para ir a tomar el sol, mientras tanto Quinn se dedicó a limpiar el cuarto y a terminar de lavar su ropa.

Q. Este día apesta, toda mi vida apesta, malditos sean todos, todos!

Se disponía a descansar cuando por su ventana vio a la morena disfrutado del sol.

Q. Infeliz... pero ahora verás.

Rápidamente la rubia sacó uno de sus bikinis y fue hasta la piscina.

Q. Espero no te moleste mi presencia pero necesito relajarme.
S. Y no puedes irte a otro lugar?
Q. No.

Quinn se despojó de su bata, mostrando su hermoso cuerpo, el cual Santana no pudo evitar ver.

Q. Me pones bloqueador?
S. No.
Q. Gracias.
S. De nada.

Santana tuvo que meterse al agua para evitar tener malos pensamientos.

Q. Eres tan predecible, jajaja.

Luego de varios minutos nadando, la latina decidió volver a la casa.

Q. Ahora sí la piscina es toda mía jejeje.

Ya en la casa, Santana veía a la rubia por su ventana.

S. Maldita, te odio aunque estés deliciosa, aunque tu piel sea tan suave, aunque tu trasero sea tan hermoso y... soy una estúpida por pensar eso!

Más tarde salió rumbo al bar de Puck a vigilar su plan contra cierto chico.

P. Ryder ya llegó, solo estamos esperando al boca de trucha.
S. Bien, yo acabo de recibir una lista de los bienes que tiene y te puedo decir que de lo único que es dueño es de su auto y una motocicleta, al parecer sus padres no confían para nada en él como para darle más cosas.
P. Yo sé de algo que es muy importante para él.
S. Quinn?
P. No que va, hablo de su reloj, al parecer fue de su abuelo, aunque el tipo necesite dinero desesperadamente, jamás se deshace de él.
S. Pues hay que quitárselo.
P. Verás que sí.

Días después...

S. Aquí tienes.
Q. Sólo esto?
S. En eso quedamos.
Q. Santana, todos los días trabajo demasiado, me he esforzado, no crees que debes de pagarme un poco más?
S. Ya tienes un sueldo demasiado alto para el tipo de puesto que desempeñas, además te recuerdo que estás pagando lo que me debes.
Q. Pero esto solo me sirve para pagar la gasolina para poder transportarme hasta el hotel, necesito pagar mi teléfono tengo días sin el servicio.
S. Pídeselo a tu amante.
Q. Yo no tengo ningún amante, la posible relación que tenía con Sam se acabó el día que nos descubriste en el restaurante, pero te aseguro que él y yo no teníamos nada sexual de por medio.
S. Si tú lo dices.
Q. Por favor dame un poco más de dinero.
S. Jajajaja, no sabes lo bien que se siente que me ruegues, es como estar en el cielo.
Q. Eres una maldita, una desgraciada!
S. Lo soy, que tengas un buen día.

Santana salió a su oficina.

Q. Llamaré a mi casa, por aquí debe de haber un teléfono.

Y eso hizo la rubia.

Q. Y bien?
My. Ya vendí algunas cosas, dónde nos podemos ver para entregarte el dinero?
Q. Pues trabajo casi todo el día, si quieres nos encontramos en el hotel.
My. Ok, te llamo llegando ahí.
Q. No tengo teléfono, me lo cortaron.
My. Entonces?
Q. Tengo una amiga, te escribiré un mensaje de texto desde su celular y le llamas a ella cuando estés en el hotel.
My. Ok.

Ya en el hotel.

Q. Es horrible estoy incomunicada, ni siquiera he tenido alguna conversación últimamente con mi mejor amiga.
T. Podrías cambiar de plan de pago, algo más barato o simplemente hacerle como yo, comprar un chip de prepago, así solo le pongo saldo cada que lo necesito.
Q. Pero...
T. Supongo que tienes Wi-Fi en tu casa, entonces cuál es el problema si usas uno de prepago?
Q. Tienes razón, me acompañas a comprar uno? No sé dónde comprarlo.
T. Claro.

Más tarde Myron llegó al hotel, se sorprendió muchísimo al ver a su hermana en un uniforme de camarera.

My. Es una broma?
Q. No, la estúpida de Santana me tiene trabajando para ella de esta manera, le fascina humillarme.
My. Perra, creí que era buena persona y que te quería.
Q. Solo fingía, pero es el peor ser humano que he conocido en mi vida.
My. Se lo diré a papá.
Q. No Myron, para qué? A mi papá le fascinaría enterarse de lo que estoy haciendo ahorita, no me va a ayudar, tengo que aguantar hasta que termine mi deuda con esa bruja, después ya veré qué hacer de mi vida.
My. Seguiré intentando vender tus cosas.
Q. Gracias hermanito.
My. Al menos has tratado de hacerle la vida imposible a tu esposa?
Q. No, cómo?
My. Pégatele como sanguijuela, de seguro ella tiene eventos importantes, tú eres su esposa no la dejes ni a sol ni a sombra.
Q. Y cómo le haré para saber qué eventos tendrá? Todo mundo en su oficina tiene prohibido ayudarme.
My. Y no conoces a nadie que no trabaje ahí pero conozca a Santana?
Q. Pues... sí, sé de alguien, le llamaré.
My. Perfecto.

En la oficina de Santana...

Ma. Me comuniqué a la oficina de la empresa que te comenté y harán un presupuesto para el hotel, en cuanto lo tenga te lo muestro.
S. Mira lo único que quiero es que el sistema del hotel deje de fallar y si esa nueva empresa me lo garantiza entonces firmaré con ellos aunque me cueste un ojo de la cara.
Ma. Jejeje lo sé, sabes qué es lo interesante de esta empresa? Todos los que trabajan ahí son menores de 35 años.
S. Vaya...
Ma. Por cierto, piensas seguir haciendo lo que Norah hacía con los empleados?
S. Claro que sí, pero tengo que planearlo muy bien, y lo haré en cuanto termine mi venganza.
Ma. Santana, hasta cuándo seguirás con lo mismo? Eso no te hace nada bien.
S. Mira, Quinn ya está pagando su traición, solo me falta el baboso de su amante y estaré más que feliz.
Ma. Eso ya se está convirtiendo en una obsesión que te volverá loca.
S. Solo hago justicia.

Más tarde.

T. Listo, al menos ya no estarás del todo incomunicada.
Q. Gracias Tina, hay tantas cosas que desconozco, pareciera que viví toda mi vida en una burbuja.
T. Espero que ahora valores mejor las cosas que tienes.
Q. Es lo malo, que no tengo nada.
T. Mmm.

Esa noche Quinn le mandó un mensaje de texto a Rachel pidiéndole que le llamara.

R. Hola, por fin das señales de vida.
Q. Perdóname amiga, pero he estado tan ocupada y tan cansada que no tengo tiempo para nada, Santana me dio trabajo pero de camarera en su hotel, es un demonio esa mujer.
R. Dios mío...
Q. Pero no hablemos más de mí, quiero saber cómo estás tú, hace tiempo que no nos vemos.
R. Un poco mejor, creo que estoy empezando a superar a Jesse.
Q. Definitivamente ya no te llamó?
R. No.
Q. Infeliz.
R. Pensé que sentía algo importante por mí, es difícil saber que no fue así, pero creo que la distancia me hará olvidarlo más rápido.
Q. La distancia?
R. Sí, papá me pidió hacerme cargo de su empresa filial en Nueva York y acepté porque eso quiere decir que por fin él confía en mis capacidades.
Q. Te vas a ir a New York? No, no puedes hacer eso, no puedes dejarme sola.
R. Ven conmigo, puedo darte empleo, así tu papá no pondrá objeción en que vivas conmigo.
Q. Y qué hago con el contrato que le firmé a Santana?
R. Te falta mucho para pagarle?
Q. No tienes idea.
R. Mira, termina de pagarle y en cuanto lo hagas te vas para Nueva York conmigo, creo que sería bueno que empezaras desde cero como yo.
Q. Sí, eso haré, por lo pronto tendré que seguir aguantándola.
R. Lo lamento.

Días después.

P. Me estás haciendo perder un dineral!
Sam. Yo... no sé qué pasa, voy ganando y de pronto pierdo y...
P. Lo siento pero no me sirves para nada así, estás despedido.
Sam. Dame una oportunidad y verás que recuperaré tu dinero.
P. Lo siento, no será posible.

Puck se alejó.

Sam. Al menos préstame algo de dinero.
P. Lo vas a jugar?
Sam. Pues...
P. Te lo presto pero no creas que será tan fácil, primero tienes que firmarme algunos papeles porque si no yo sé bien que no me vas a pagar jamás.
Sam. Te firmo lo que sea, no hay problema.
P. Acompáñame a mi oficina.

El chico firmó algunos pagarés en blanco.

P. Aquí tienes, no lo pierdas.
Sam. No lo haré. (sonriendo)

Pero obviamente perdió todo el dinero y el que Puck le siguió prestando.

P. Ya me debes mucho dinero.
Sam. Te lo voy a pagar.
P. Es mejor que lo hagas o te vas a la cárcel.
Sam. No me hagas esto hermano, tengo… tengo mi coche, puedes tomármelo como pago de algo.
P. Ok pero necesito los papeles ahora.
Sam. Iré por ellos.

En la mansión de Santana, la rubia hacía una llamada.

Q. Te juro Lily que quiero que mi matrimonio con Santana sea duradero pero ella no me permite acercármele, creo que ya no me quiere.
L. No te preocupes por eso hija, hablaré con Marley y ella me pasará toda la agenda de Santana.
Q. Pero no le digas que yo te lo estoy pidiendo porque no lo hará.
L. Está bien, despreocúpate.

Cierto día.

S. Nos vemos en el baile de la fundación de los Scott.
Ma. Sí, hasta más tarde.
J. Deberíamos de invitar a unas amigas.
S. Olvídalo, si los socios me ven con otra mujer, de inmediato comenzarán con sus especulaciones, ya bastante tengo con pensar qué excusa les daré para disculpar la ausencia de Quinn.
J. Mmmm.

Santana se alistó y se puso muy guapa para asistir a su evento, sin saberlo, la rubia hacía lo mismo.

Ya en el lugar.

A. Santana.
S. Alfred, Lily, buenas noches.
A. Hace varias semanas que no nos veníamos.
S. Lo sé, desde mi evento.
L. Y tu esposa?
S. Bueno ella...
Q. Aquí estoy, no iba a dejar a mi esposa sola.

Quinn picoteó los labios de la morena.

S. Qué dem...
A. Quinn, tan hermosa como siempre.
Q. Muchas gracias, Alfred.
L. Me da un enorme gusto que ustedes estén más unidas que nunca, acompáñenos a nuestra mesa.
S. Seguro.

La latina le susurró al oído.

S. Qué diablos haces aquí?
Q. Si crees que ibas a venir sola e inventar no sé qué tanto en mi contra por mi ausencia, estás muy equivocada, no te dejaré ni a sol ni a sombra en cada evento que tengas, ese será tu castigo por tenerme de criada en el hotel.
S. No me provoques más, Quinn.
Q. Si intentas algo en mi contra se lo diré a Lily, te aseguro que ella se pondrá de mi lado.
S. Hija de...

Ya en la mesa.

A. Y cómo va su matrimonio?
S. Pues...
Q. Ha tenido sus altas y sus bajas.
A. Por qué?
Q. Pues... creo que no soy la chica que Santana esperaba.
L. Eso es verdad?
S. Emmm, bueno... Quinn es algo... diferente a mí.
L. Pero eso es muy bueno, para qué quieres a una mujer que sea idéntica a ti? Lo importante de una relación es que cada uno sea diferente para que esas diferencias hagan divertida la relación.
Q. Sinceramente no creo que Santana esté de acuerdo con eso, creo que ella no me quiere nada.
A. Santana!
S. No es eso, es solo que...
A. Trabajas demasiado?
S. Pues... tal vez.
A. Debes de tomarte algún tiempo para que lo compartas con tu esposa, sé que nuestro trabajo es muy importante, pero la familia es mucho mejor, porque al final de todo el amor que tu mujer te dará será más sincero y real que lo que obtengas de un trabajo.
S. Ya veo...
A. Creo que ustedes necesitan salir de viaje nuevamente juntas, para que estén solas y disfruten una de la otra.
Q. Eso sería muy lindo, pero no sé si mi esposa lo quiera.
L. Piénsenlo, por lo pronto vayan a bailar, ustedes están jóvenes y tienen mucha energía.
S. Ok.

Ya en la pista.

S. Eres una perra.
Q. Gracias, pero sinceramente no creo ganarte en eso, tú me has demostrado que eres un ser horrible.
S. Mira quién lo dice.
Q. Tengo mis razones, si fueras tan buena persona como lo dices me cambiarías de puesto en tu hotel.
S. Olvídalo, ya hazte a la idea de que eso no va a pasar hasta que me pagues mínimo el 80% de lo que me debes.
Q. Perfecto, entonces tú hazte a la idea de que me tendrás a tu lado en cada evento que tengas a menos que quieras un escándalo ante tus socios.
S. Abrázame.
Q. Eh?
S. Ahí vienen Lily y Alfred, abrázame.
Q. Ok.

Quinn abrazó a la latina y de inmediato sintió esas cosquillas en su estómago.

L. Se ven tan lindas juntas.
A. La pareja perfecta.
S. Gracias.
Q. Adoro a Santana. (besándole la mejilla)
L. Se nota. (sonriendo)

El evento terminó.

S. Y cómo demonios llegaste a aquí?
Q. Lily me envió a su chofer.
S. Como siempre aprovechándote de las personas.
Q. Quién lo dice.
S. Por cierto, tu novio el boca de trucha no se ha comunicado contigo?
Q. Ese tipo no es mi novio, entiéndelo.
S. Entonces no te has enterado que el imbécil está metido en un gran problema.
Q. En cuál?
S. Le gusta apostar y debe mucho dinero.
Q. No me sorprende, Sam siempre ha sido un idiota que toma peores decisiones que las mías.
S. No te importa lo que pase con él?
Q. Por qué tendría que hacerlo? A él no le importó que yo me quedara en la calle, no siento nada por él desde hace mucho tiempo.
S. Ah sí? Y entonces por qué me pusiste el cuerno con él?
Q. Yo no te puse nada.

Al llegar a la mansión.

Q. Tú tienes que ver con lo que le está pasando a Sam, verdad?
S. Yo?
Q. Claro, es tu sello característico, te vengas de quien te hace algo, eso lo aprendiste también de Norah?

Santana no dijo nada.

Q. Buenas noches.

Quinn fue a su habitación.

S. No, eso yo solita lo aprendí.

Al día siguiente...

G. Por qué tan pensativa?
S. Gaby, crees que he cambiado mucho desde que me volví millonaria?
G. Pues...
S. Sé sincera.
G. Bueno, eres un poco más fría de carácter, antes sonreías más, ahora siempre tienes el ceño fruncido.
S. Y con respecto a Quinn?
G. Eres muy grosera con ella.
S. Se lo merece.
G. Tal vez, pero tus papás no te enseñaron a ser así, me gustaría mucho que fueras más la chica dulce de antes.
S. En cuanto Quinn salga de mi vida lo seré, ya lo verás.
G. Ojalá.

Más tarde en el hotel...

Q. Jajaja hubieras visto la cara que puso Santana cuando me vio ahí, se quería morir del coraje, fue sensacional.
T. Y no tienes miedo de que se vaya a desquitar?
Q. No, claro que no, y si me hace algo, yo le haré otra cosa.
T. Y será el cuento de nunca acabar. (rodando los ojos)
Q. Eso creo.
T. Voy a llamarle a mi novio, tiene una gripa horrible, lo dejé en cama.
Q. Ok.

Cuando la chica terminó su llamada...

Q. No sabía que tuvieras novio.
T. Sí, se llama Artie, tenemos ya 5 años de novios.
Q. Wooow.
T. Y cerca de 3 viviendo juntos.
Q. No se piensan casar?
T. Sí, pero no por ahora, primero quiero terminar la universidad, para eso estoy trabajando mucho, él me apoyará en cuanto le vaya mejor, acaba de aplicar para un empleo, espero con ansias que lo contraten, además es buenísimo con las computadoras.
Q. Él sí terminó la universidad?
T. Sí, decidimos que él estudiara primero y después yo, por eso me urge que le den ese trabajo, no ha corrido con mucha suerte por su condición.
Q. Su condición?
T. Sí, él… no camina, de niño tuvo un accidente.
Q. Ohhh, lo siento mucho.
T. Gracias, pero eso no ha sido ningún impedimento entre nosotros, nos amamos demasiado.
Q. Me gustaría conocerlo.
T. Cuando gustes, tal vez algún día puedas venir a nuestra casa a comer.
Q. Hecho.

En la oficina.

Ma. Ahora comprendo la llamada de Lily, según ella su marido había perdido su agenda y no recordaba los eventos que venían...
S. No te preocupes, ya no se puede hacer nada, creo que lo que tengo que hacer es evitar ir a algunos de ellos para no convivir con esa rubia.
Ma. Supongo...
J. Hey Santana, estás lista para hoy?
S. Jejeje, más que lista, hoy ese pendejo sabrá quién está detrás de su mala suerte.
J. Jajaja.

En el bar de Puck.

Sam. Dame crédito.
Ry. Crédito? Me viste cara de banco o de institución de beneficencia?
Sam. Ryder, tú siempre ganas, tienes mucho dinero.
Ry. Pero eso no significa que sea para prestarte, si quieres seguir jugando tienes que tener con qué apostar.
Sam. Ya perdí hasta mi motocicleta... no tengo nada más.
Ry. Tienes ese reloj.
Sam. No, mi reloj no se toca.
Ry. Entonces olvídalo y ya vete de aquí, alguien más con dinero puede ocupar tu lugar.
Sam. Maldita sea... ok, apostaré mi reloj pero vale mucho dinero.
Ry. Bien.

Pero no tardó mucho en que lo perdiera.

Sam. No puede ser, no puede ser.
Ry. Te lo dije.
Sam. Dame otra oportunidad, no puedo perder mi reloj.
Ry. Lo siento, pero eso no se va a poder, no tienes ni en qué caerte muerto.
Sam. Pero...
Ry. Es mejor que salgas de aquí.

Sam salió muy triste.

P. Volviste a perder?
Sam. No sé qué pasó...
P. Qué va a ser? Lo de siempre, no sabes apostar, eres pésimo jugador y yo que creí que eras bueno.
Sam. Acabo de perder mi reloj.
P. Y ahora cómo me vas a pagar?
Sam. Eh?
P. No me digas que olvidaste que me debes mucho dinero.
Sam. Pues lo siento pero no tengo con qué pagarte.
P. Jajaja quién lo siente soy yo porque si no me pagas entonces irás a parar a la cárcel.
Sam. Qué?
P. Firmaste muchos pagarés en blanco.
Sam. Maldita sea.
P. Pero te daré una oportunidad, necesito gente que trabaje para mí, puedes pagarme con trabajo.
Sam. Ok, soy buen cantinero.
P. No amigo, a mí no me hace falta ningún cantinero, yo necesito alguien que limpie los baños... un conserje.
Sam. Estás loco? Yo no haré eso.
P. Entonces espero que tengas un buen abogado porque te mandaré a prisión.
Sam. No, por favor mi papá jamás me apoyaría, ok seré tu conserje.
P. Tomaste la mejor decisión… Por cierto, alguien te quiere ver, vamos a mi oficina.

Ya ahí...

S. Pero mira nada más quién está aquí.
Sam. Tú?
S. Así es, yo, así que te has quedado prácticamente en la calle? Pobre de ti, deberías de pedirle ayuda a Quinn, ah no, no puedes, ella tampoco tiene en qué caerse muerta, jajaja.
Sam. No entiendo nada.
S. Creíste que tu juego con Quinn iba a pasar desapercibido por mí? Lamento informarte que no es así, yo no olvido y este reloj es el claro ejemplo de eso.
Sam. Dame mi reloj!
P. Ni se te ocurra acercarte a ella o te rompo esa enorme boca!
S. Lo quieres de vuelta?
Sam. Es de mi abuelo.
S. No, ahora es mío.
Sam. Yo no tengo nada que ver con Quinn, te lo juro, no le toqué ni un pelo, no hicimos nada, regrésame mi reloj por favor.
S. Jajajaa... ok.

Santana tiró el reloj y lo comenzó a pisotear.

Sam. Nooooo.
S. Es todo tuyo.

Santana salió de la oficina.

Sam. Maldita!

En la barra.

P. Eso fue despiadado.
S. Fue necesario que es muy distinto.
P. Gracias a dios soy tu amigo de lo contrario tendría pavor.
S. No exageres.
P. Es verdad, me das miedo.
S. Jajaja.
P. Pues finalmente tu rubia hermosa decía la verdad, ellos no tuvieron nada que ver mientras se estuvieron viendo.
S. Aun así, me vieron la cara y ya lo están pagando.

Santana tomó unas cuantas copas y luego se fue a su casa, al llegar ahí se le hizo extraño que las luces aún estuvieran prendidas.

S. Supongo que la nalgona aún no se duerme.

Santana se dirigía a la cocina cuando...

Q. Mi amor, por fin llegas, dónde estabas?
S. Mmm?
Q. Mira quién está aquí.
X. Hola mija.
S. Mamá! (boca abierta)
M. Por qué no me dijiste que te habías casado?
S. No puede ser...
M. Estoy esperando tu respuesta!
S. Lo olvidé.
M. Lo olvidaste? El estar casado no es algo que se olvide así como así.
S. Ay mamá.
M. Por fortuna tu esposa me dio detalles de su matrimonio.
S. Ah sí?
M. Sí, que se casaron gracias a una borrachera.
S. Vaya, fue sincera.
M. Pero tienes mucho que explicarme.
Q. Y lo hará, pero no te enojes con Santana, suegrita linda.
S. Suegrita qué?
M. Es que esta niña me saca de quicio.
S. Mamá!
M. Vamos a sentarnos.

Las 3 mujeres fueron a la sala.

M. Ahora sí explícame el porqué no nos dijiste a tu padre y a mí acerca de tu matrimonio.
S. Pues porque no existe tal matrimonio.
M. Ah no?
S. No, me casé con esta mujer en una borrachera, pero no hay día en que no me arrepienta de haberlo hecho.
Q. Te lo dije.
S. Qué le dijiste?
M. Qué estás muy enojada con ella porque se vio a escondidas con un ex novio.
S. Pues... sí.
M. Hija, el que Quinn haya dudado acerca de su relación es completamente normal dado el caso en el que se dio su matrimonio, pero eso no significa que a ella le siga importando ese chico cuando tú eres la única que está en su corazón.
S. Que, qué?
Q. Así es Maribel, tu hija es muy importante para mí, pero ella me odia.
S. Ya estás manipulando a mi madre? Eres increíble.
M. Quién es increíble eres tú, cómo puedes tratar así a tu esposa?
S. Ella no es mi esposa!
M. Lo es!
S. Pero ya no quiero que lo sea, en cuanto resolvamos un asunto que tenemos pendiente nos vamos a divorciar.
M. Sabes que tu padre y yo no estaremos de acuerdo con eso, el matrimonio es para toda la vida y el divorcio es pecado mortal.
S. Ay mamá, eso es muy anticuado.
M. Pues esa manera anticuada fue con la que te educamos, ya sabía yo que el dejarte en manos de Norah no nos traerían nada bueno a tu padre y a mí, ya ni siquiera nos respetas.
S. Madre, estás exagerando!
M. No me grites que aunque seas multimillonaria sigues siendo mi hija.
S. Perdón...
M. Ustedes dos van a tomar terapia de pareja y van a solucionar sus problemas pero no quiero nada de divorcio en mi familia, entendido Santana López?
S. Sí mamá.
M. Voy a dormir y mañana ni se te ocurra ir a trabajar, las 3 pasaremos el día juntas.
S. Sí mamá...

Maribel se retiró.

Q. Pfff jajajajajaja, jajajaja.
S. Cierra la maldita boca!
Q. Hasta que alguien te pone en tu lugar jajaja que bien se siente verte así.
S. Búrlate todo lo que quieras, pero más me voy a burlar yo cuando te ponga de patitas en la calle.
Q. Pues eso no será posible y menos ahora que tu mami sabe de nuestro matrimonio, prepárate para tomar terapia, "mi amor"

Quinn besó la mejilla de la morena.

S. Vete al diablo! (limpiándose el rostro)
Q. Jajajajaa.

Quinn fue a su habitación.

S. Lo que me faltaba...

Al día siguiente Maribel se levantó muy temprano e hizo el desayuno.

S. Buenos días.
M. Hola mija.
Q. Hola amor.
S. Deja de llamarme así! No soy tu amor ni nada!
M. Santana!
S. Esta mujer es una falsa, no puedo creer que ya te haya conquistado.
M. Es tu esposa y se merece respeto.
S. Ella no me respetó cuando se enredó con su ex.
Q. Yo no me enredé con nadie! Por qué no me crees?
S. Porque no!
M. Se callan las dos, vamos a desayunar en paz y luego me van a acompañar a hacer unas compras.
Q. Síii!
S. Lo siento, no puedes faltar al trabajo.
M. Trabajas?
Q. Sí suegrita, para tu hija porque le debo mucho dinero.
M. Santana?
S. Es lo justo!
M. Pues hoy ninguna de las dos irá al trabajo y es mi última palabra.
Q. Está bien.
S. Ni creas que te voy a pagar el día, se te descontará. (susurrándole)
Q. Mmm.

En un centro comercial.

M. Necesito estas cosas para la decoración de la casa.
S. La estás remodelando?
M. Sí, estos adornos son buenos según el feng shui.
S. Desde cuándo crees en eso?
M. Desde que tengo demasiado tiempo libre.
S. Ohhh.
Q. Suegrita, yo te puedo ayudar con eso, se me da mucho este tipo de cosas.
S. Sí, todo lo superficial definitivamente se le da a Quinn.
Q. Qué simpática eres mi amor.
S. Que ya no me llames así.

Horas después.

M. Te estás durmiendo, hija?
S. Mamá, esto es muy aburrido, además cómo te vas a llevar todo esto?
M. Pagando una mudanza.
S. Claro, la cual yo pagaré.
M. Exacto.

Luego de terminar sus compras, fueron a comer.

M. Le pediré a Marley que les haga una cita con un terapeuta, es posible que su matrimonio aún tenga solución.
S. Madre, ni Quinn ni yo queremos estar juntas, esto nunca tendrá solución.
Q. No hables por mí, yo sí quiero una segunda oportunidad contigo. (puchero)
S. Eres tan buena actriz... (entrecerrando los ojos)
M. Basta! Harás lo que te digo te guste o no.
S. Madre, tengo 25 años, soy un adulto, no puedes venir a darme órdenes.
M. Soy la mujer que te dio la vida, yo sé lo que es lo mejor para ti y si escogiste a Quinn como tu esposa es por algo, así que me vas a obedecer te guste o no.
S. Está bien, mamá.

Quinn no aguantaba la risa, quería carcajearse frente a la latina pero al final se pudo controlar.

Al regresar a la mansión.

M. Iré a descansar un poco, las veo en la cena.
S. Ok.

Las chicas se quedaron a solas.

S. Si piensas que haremos terapia estás muy equivocada, no entiendo cuál es tu juego al engañar a mamá.
Q. Ningún juego, ella es una linda persona y solo le quiero dar gusto.
S. Ay por favor, di la cantidad que necesitas para no ir a esa terapia.
Q. Condóname el 50% de mi deuda contigo.
S. Jajajaja estás loca? Ni en tus sueños.
Q. Entonces iremos a terapia, así de fácil. (alzando los hombros)
S. Te perdono el 10% y di que te fue bien.
Q. Perfecto pero lo quiero por escrito, yo ya no creo en tus palabras.
S. Mañana mismo tendrás el documento.
Q. Siempre es un placer hacer negocios contigo, mi amor jajajaa.
S. Infeliz...

Maribel se quedó unos días más en la ciudad y sin que se diera cuenta, Santana y Quinn la engañaron con lo de ir a terapia para salvar su matrimonio.

Cierto día.

T. Gracias por venir a cenar a casa.
Q. Eres una gran amiga, créeme que sin ti a mi lado estaría totalmente sola.
T. Extrañas mucho a tu mejor amiga?
Q. Sí, pero sé que ella está mucho mejor allá que aquí.
T. Eso es bueno, pasa.

Las chicas entraron a la pequeña casa de la asiática, ahí se encontraron con el novio de ésta.

T. Hola amor.
Ar. Hola.
T. Mira Quinn, él es Artie, mi novio.
Q. Mucho gusto.
Ar. Lo mismo digo, Tina me ha hablado mucho de ti.
Q. Espero que cosas buenas.
Ar. Jajaja claro que sí.
T. La cena está lista?
Ar. Si mi amor, le pedí a mi novia que te invitara esta noche a cenar porque quiero celebrar con ustedes una magnífica noticia que recibí ayer.
T. Cuál? No me habías comentado nada.
Ar. Es que es una sorpresa, traeré el vino para brindar.
T. Vino?
Ar. Sí.

El chico sirvió las copas.

Ar. Por fin tengo empleo, fui aceptado en la empresa a la que apliqué, ayer fui a la entrevista y conseguí el trabajo.
T. Ay mi amor, qué emoción!
Q. Muchas felicidades!
Ar. Gracias, estoy muy entusiasmado, la dueña de la empresa es muy buena persona, ella misma me entrevistó, vamos a crear muchas aplicaciones.
Q. Es una empresa de computación o algo así?
Ar. Exacto.
Q. Genial!

Semanas después.

Q. Tu mamá me llamó para preguntar sobre la terapia.
S. Y qué le dijiste?
Q. Que anoche después de mucho tiempo dormimos juntas.
S. Cómo se te ocurre?
Q. Le dije que habíamos dormido juntas no que nos habíamos acostado.
S. Más te vale... vas a salir?
Q. Sí, iré a celebrar el cumpleaños de mi amiga Tina.
S. Tienes una amiga que no sea Rachel? Increíble, por cierto hace mucho que no veo a esa narizona, cómo está?
Q. Feliz viviendo en Nueva York.
S. Se fue a la gran manzana? Vaya, jamás me lo imaginé.
Q. Su papá la ascendió y está trabando en la empresa de allá.
S. Y no sientes rabia de que todo el mundo esté haciendo algo con su vida y tú sigas estancada en lo mismo?
Q. Vete al diablo!
S. Jajajaja.
Q. Nos vemos luego.
S. Hey, hey, no tan rápido, si crees que vas a ir sola estás muy equivocada.
Q. Mmm?
S. Por semanas has estado pegada como chinche a mí en mis eventos, pues ahora seré yo quien estará contigo en lo tuyos, iremos juntas a esa fiesta de cumpleaños y así veré si me estás diciendo la verdad o simplemente irás a verte con tu amante.
Q. Yo no tengo ningún amante, vamos para que lo compruebes.
S. Vamos.

Ya en la casa de Tina...

Q. Ves como sí te dije la verdad?
S. Eso parece.
Q. Vamos a entrar.

Al hacer acto de presencia en la casa, todos los asistentes se quedaron perplejos al ver ahí a Santana.

Q. Tina, muchas felicidades, ella es mi esposa.
T. Lo sé, buenas tardes jefa.
S. Jefa?
Q. Tina trabaja en el hotel y Sugar también.
Su. Buenas tardes.
S. Hola... emm, no quiero incomodarlas, me retiro.
T. No jefa, no hace falta, usted es la esposa de Quinn y...
S. Llámame Santana y ahorita no soy tu jefa, mejor dile a alguno de tus amigos que me ayude a sacar las cervezas que Quinn y yo trajimos.
T. Ok. (sonriendo)
Q. Gracias.
S. Por?
Q. Por hacerlas sentir cómodas.
S. No soy un ogro.
Q. Quieres una cerveza?
S. Claro.

Santana les cayó muy bien a los amigos de Tina, habló por horas con Artie acerca de negocios y bailó algunas piezas con Sugar.

T. Pensé que eras distinta.
S. Cómo?
T. Es que Quinn dice...
S. Ya me lo imagino, tal vez a quien no conozcas muy bien sea a Quinn.
T. No, la conozco muy bien, creo que ustedes son quienes no se conocen, deberían de empezar a hacerlo.
S. Ya es muy tarde para eso.
T. Claro que no, a Quinn aún le falta para liquidar su deuda.
S. Ya veremos qué pasa.

Más tarde y algo ebrias, regresaron a casa.

S. Tus amigos son muy agradables, infinitamente mejor que la enana, tal vez sea porque ellos no son superficiales.
Q. Ya no critiques a Rachel.
S. Jajaja.
Q. No irás a dormir?
S. No, veré televisión.
Q. Yo escojo qué ver.
S. Oye no, dame el control.
Q. Jajaja no.
S. Dámelo.
Q. Que no.
S. Quinn, no seas infantil, dame el control.
Q. Jajajaja no será posible.

Estuvieron correteando por la sala hasta que por fin la latina alcanzó a la rubia y comenzaron una lucha por el aparato.

S. Suel-tá-lo!
Q. Noooo.
S. Eres una malcriada.
Q. Jajajaja.
S. Dámelo.
Q. Nooooo!
S. Ahora verás.

Las chicas cayeron sobre un sofá, ahí la latina la tomó por las muñecas, llevándole los brazos por encima de la cabeza.

S. Dámelo!
Q. Noooo, jajaja.

En un movimiento rápido, Santana estaba entre las piernas de Quinn, sus miradas se encontraron y de pronto la latina hizo un movimiento pélvico que hizo que su paquete rozara en el centro de Quinn.

S. Yo... emmm, ve lo que quieras ya me voy a dormir.

La latina casi se fue corriendo a su habitación.

Q. Qué fue eso?

Santana no dejaba de pensar en lo que instintivamente había hecho.

S. Soy una tonta, qué me pasa?

De pronto, la puerta de su habitación se abrió, se trataba de Quinn.

Q. No tiene que significar nada si así lo quieres.

Quinn lanzó algo a la cama de la latina y luego se recargó en la puerta cerrada... Santana tomó la prenda y notó que se trataba de la ropa interior de la rubia.

S. Cielos. (cerrando los ojos)

Luego de algunas respiraciones, abrió su cajón y tomó un preservativo.

S. Bien, no significará nada. (sacando su erección)
Q. Ok. (mordiendo su labio inferior)

La latina se colocó el preservativo y se acercó a la rubia.

Tomó una de sus piernas y alineó su erección a la entrada de Quinn.

S. Estás segura?
Q. Totalmente.

La morena besó apasionadamente a Quinn quien de inmediato le correspondió.

Q. Mételo!
S. Así?
Q. Dios! (cerrando los ojos)
S. Ahhhh.
Q. Mmmmm!

Continuará...


Espero les haya gustado.

Se vienen algunas cosas para las chicas, así como también la incursión de un nuevo personaje.

Comentarios y sugerencias serán bien recibidos.

Espero retomar las otras dos historias, ojalá no las hayan olvidado.

Gracias por leer y perdón por los errores.