Gracias por pasar a leer, lamento la tardanza pero al fin está el capítulo.

Cómo lo he acostumbrado aquí algunas canciones

Este se puede escuchar cuando todas bailan: https/youtu.be/qf3e1gdvK0M

Y esta cuando Ino baila sola: https/youtu.be/8T-aTqQPMhU

—Diálogos —

«Pensamientos»

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CAPITULO XI

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Desde hace días no podía conciliar el sueño, descubrir que había soldados espiando a Gaara le derrumbaba las posibilidades de poder acercarse a hablar con él o poder tomar su cuerpo y ver a los prisioneros.

Miro por su ventana, contemplar el panorama le ayudaba a pensar.

—Ya se —miro a lo lejos el campo de entrenamiento de los ninja y por las bolas de fuego dedujo que sería el engreído del Uchiha presumiendo sus habilidades.

Salió apresurada de la habitación y al dar la primer vuelta se encontró con una castaña que había estado esquivando.

—Que bueno que te encuentro.

—Matsuri-san —la chica hizo una reverencia y se levantó esperando la orden.

—Vamos de compras, en unos días se celebrará una ceremonia y quiero estar presentable para Gaara.

Ino asintió en silencio, después retomaría su plan.

Nunca creyó posible aburrirse al ir de compras, debido al comportamiento de Matsuri sospecho que algo tramaba.

—¿No te han dicho nada de la ceremonia? —la miro mientras le enseñaba un par de conjuntos.

—No se de que habla —señalo un atuendo compuesto por un top y una falda larga de color café con detalles de color rojo.

—Supongo que no quieren que asistas.

—Probablemente —desvío su mirada para no ver cómo la chica se desnudaba frente a ella para probarse el atuendo.

—No puedo creer que tú, siendo la mejor bailarina no te recluten para está ceremonia.

—Tal vez sea porque no he ensayado y no me alcanza el tiempo —la miro recriminandole por la pérdida de tiempo que le ha hecho pasar al estar a su lado, evitando cualquier contacto con otras personas.

—Hmp —se quito el atuendo y en silencio regresaron a la mansión.

Ino solo hizo una reverencia y entro a su habitación, espero hasta no escuchar ruido para volver a salir.

Corrió por los pasillos hasta llegar a escasos metros del campo de entrenamiento.

—¡Oye! —escucho una voz detrás de ella— no está permitido que estés aqui.

—Lo siento —giro sobre sus talones para ver al soldado que detuvo su andar.

—Vete de aquí —paso a un lado de ella.

—No me siento bien —antes de que el sujeto volteará hizo un par de sellos «shintenshin no jutsu» su cuerpo estuvo a punto de estamparse contra el suelo cuando fue sujetada por el soldado.

—Oye tu —le hablo a una sirvienta que pasaba por ahí— llevensela a la enfermería hasta que se recupere.

La mujer asintió y ayudada de otras dos condujeron a la rubia a donde les indicaba.

«Perfecto» camino entre el campo de entrenamiento y a lo lejos miro a los de Konoha, separados del resto.

—Capitan —un hombre se acercó y lo condujo hasta un escenario donde había infinidad de tarros con monedas— es momento de entregarlas.

—Tu has visto las habilidades dime tú opinión.

—Los de Konoha son hábiles y tienen un perfecto dominio de sus jutsu, pero darles las monedas significaría que liberarán a la rubia.

—¿Cómo la liberarán si no la conocen?

—Kazekage-sama dió la orden de mantener al margen a los forasteros.

—Bien, dale una a cada uno y lo demás guardalo.

Ino se sentía nerviosa, nunca estuvo conciente de como era que repartían las monedas, pero al escuchar la orden de Kazekage no podía actuar deliberadamente.

—¡Konoha! —el soldado a su lado grito para que los mencionados se acercarán.

«Papá» realizó la comunicación telepatíca.

«Ino, me alegro que estés bien»

«No tengo mucho tiempo, escucha con cuidado» miro a su padre asentir y por una orden indico que debían permanecer más tiempo.

—¿Qué significa esto? —Neji quién comprendo la señal tomo un jarrón y comenzó cuestionar.

—Ya lo sabrán.

«Estamos siendo vigilados, hasta Gaara lo está, el Kazekage fue influenciado por unos soldados»

«Nos vemos al amanecer en el vivero»

«¿Cómo sabes del vivero?»

—Entonces es para contratar prostitutas —Sasuke tajo la explicación que daba el soldado. Estaba harto de que aquel hombre venerará a unas bailarinas.

—Correcto.

Ino sintió una opresión en el pecho ante tal descripción, sabía que eso era pero ella no era como las demás Gaara lo había evitado.

«Gaara» busco con la mirada al chico y al no obtener éxito salió desapercibida del lugar.

Camino entre los pasillos en busca de su cuerpo.

—No reacciona y no encontramos su pulso —una enfermera se acercó alterada— parece que está muerta.

—Que tontería —miro su cuerpo y efectivamente eso parecía.

—Llamaré al doctor —todos salieron del lugar donde el cuerpo de la rubia reposaba.

—Me voy, esto no me interesa —simulo dejar el lugar y una vez estando sola deshizo el jutsu.

Al regresar a su cuerpo permaneció sin aliento para no ser descubierta.

—¿Qué paso? —el hombre se sujeto la cabeza, estaba mareado y se sentía soñoliento— ¿Ino? —se acercó a la chica y estaba a punto de tocarla.

La chica no era una desconocida, parecía que todos en Suna sabían de su existencia, no solo por sus habilidades sino por su apariencia.

—Alto ahí puede que tenga una enfermedad grave —el médico seguido de enfermeras entraron al lugar.

Rodearon a la rubia y cuando el hombre tomo el pulso se puso serio.

—Estaba en una investigación importante, no necesito perder el tiempo con esto.

—¿A qué se refiere?

—La chica solo ha de estar cansada, tiene pulso y respira con facilidad.

Todos se miraron confundidos.

—Pero...

—Creo que ustedes también lo están —el hombre salió dejando a todos perplejos.

Fue el momento en que Ino decidió reaccionar y salir de ahí lo más pronto posible.

—¿Qué hago aquí? —se levantó

—Te desmayaste.

—¿En verdad? lo siento mucho no he dormido y comido bien, lamento todo y gracias —no miro a nadie y salió a toda prisa.

Llego a su habitación y decidió no salir hasta la hora en que su padre le indico.

Camino sigilosamente esquivando a los guardias, al llegar vislumbró una silueta sonrió abiertamente y corrió hasta ponerse a su lado.

—¿Gaara? —se detuvo abruptamente al ver a ese hombre frente a ella.

—No te esperába —la miro de soslayo ocultando la emoción que sintió al verla.

—Hace mucho que no te veía.

—¿Iras a la ceremonia?

—¿Por qué todos están tan emocionados con esa ceremonia? —Ino se sentó a la orilla de la fuente.

—Celebraremos el aniversario de la aldea.

—Ya veo, pero temo decirte que como no soy de esta aldea no fui invitada —se río con sarcasmo.

—No le veo la gracia.

—Tranquilo, no importa —permanecieron en silencio escuchando la caída de agua en la fuente— lo más probable es que asista, después de todo soy una prostituta —hizo una mueca al intentar sonreír.

Gaara la contemplo en silencio, era cierto su afirmación él mismo bromeaba con los demás sobre eso, pero desde que ella llegó procuró pro su bien para que no viviera como una, para qué nadie la tocará como a las demás, pero no pudo evitar que a ojos de los demás ella no lo aparentará.

—¿Todo bién? —hablo para sacar al chico del trance.

—Si, solo que es hora de irme —recolecto algunos granos de arena con sus manos— ten cuidado, nos vigilan —soplo la arena al cuerpo de la chica y desapareció.

—Creo que te has divertido aquí y nosotros que estábamos preocupados —de entre las sombras apareció Sasuke.

—Tsk —desvío la mirada del chico y al ver a su padre salir corrió para abrazarlo— te extrañe.

—No tenemos mucho tiempo —le susurró al oído sin soltarla.

—Después del aniversario y con la seguridad de haber derrotado a Konoha van a bajar la guardia —Shikamaru saco un pergamino con el plano de la aldea de Suna.

—Y será cuando salgamos de aquí —Inoichi se coloco a su lado y señaló un pasaje dentro del invernadero.

—Mañana pasaremos desapercibidos y unos cuantos días más.

—¿Qué harás mañana? —Neji miro a la chica quién aparto la vista.

—Si Ino-chan dinos, nos dieron monedas que no valen para algo importante.

—Alquilar prostitutas.

—Sasuke —Shikamatu lo miro con recriminación.

—Eso es lo que son, solo bailan por dinero —se encogió de brazos y se coloco junto a la chica en la fuente— tal vez tu sacies mi curiosidad... todos hablan de una chica que cautiva con su movimiento y por lo visto es propiedad de Gaara.

—¿Cómo? —Ino enarcó una ceja, sabía que se refería a ella pero de lo último no estaba segura.

—Ella no la conocerá solo es una sirvienta más.

—Mi hija no es una sirvienta.

—Tranquilo papá —lo abrazo y beso su mejilla— te aseguro que en cuanto la mires le darás todas tus monedas Uchiha.

—No las desperdiciare en una sola.

—Ya lo veremos —Ino hizo una reverencia y al alzar la vista todos habían desaparecido.

Con mayor tranquilidad camino por los pasillos pero ahora con una guerra en su cabeza, no estaba segura de irse, quería regresar a casa pero sabía que no sería lo mismo sin Gaara.

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o.o.o.o.o.o

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Desde temprana hora se escuchaba alboroto en la mansión con los preparativos del aniversario.

Ino, a pesar de estar arreglada, se negaba a salir de la habitación.

—Ino —continuaban golpeando su puerta— voy a pasar —al abrir la puerta encontró a la chica mirando por la ventana— ¿no escuchaste?

—Lo siento —no podía seguir fingiendo— ¿Qué ocurre?

—El Kazekage ordena que participes —le extendió su vestuario y desapareció.

«Una prostituta» miro el atuendo, por primera vez se sentía insegura de participar. No quería que su padre y amigos mirarán lo que ella era.

Se terminó de arreglar y se miro en el espejo, el atuendo era negro, todo su cuerpo era cubierto por la fina tela, de su cabeza caía como una cascada un velo, solo se podían ver sus ojos, llevaba un top con mangas largas y en el borde tiras de monedas cubrían su abdomen, la típica cinturilla y debajo una falda larga que tenía aberturas que se veían cuando caminaba o giraba.

—No he hecho nada para deshonrrarlos —se sonrió y con esa mentalidad salió.

El escenario estaba iluminado, todas las chicas, vestidas igual que ella se pasaban entre los soldados, moviendo sus caderas para que sus monedas sonaran.

Ella miraba desde las sombras el espectáculo, no quería salir y que su padre y amigos mirarán lo que en hacía.

—¿No saldrás? —una voz detrás de Ino hizo que saltará.

—No, ni siquiera sé que hacer —se giro y miro a la concubina favorita del Kazekage y su maestra.

—Solo coquetear para que al bailar te den más monedas.

—¿Cómo se supone que sabrán quien es quien si todas estamos igual?

—Por eso son las habilidades, no solo el baile hace que te reconozcan y si no obtienes dinero hoy te sacrifican.

—¿Qué? —el miedo se enmarca en sus ojos, había hecho tanto por sobrevivir y ahora solo por esa circunstancia perdería la vida.

—No solo en tu presentación individual —abrió las cortinas y salió en medio del salón para dar aviso que comenzarían.

—Me lo hubieras dicho más tarde —Ino estaba molesta por no saber esa información, solo esperaba que al estar con el grupo Gaara pudiera identificarla, él era su única salvación.

Miro a todas formarse, todo le daba vueltas y sentía malestar en su estómago, dió un último vistazo y al chocar con la mirada de Gaara la paz volvió a ella, su memoria se había borrado.

«Concéntrate» se regaño internamente, no podía existir algo con él, no si pronto se iría.

La música comenzó y todas salieron a distribuirse en el escenario.

Se sacaron los velos de la cabeza y sin descubrir el rostro o su cabello comenzaron a moverlos con gracia, el sonido de las monedas sonaban en todo el lugar.

Formaron una rueda, todas se hincaron y con el velo cubriendo su rostro movieron el pecho haciendo que las monedas se separaran de su piel.

Pasaron por entre los soldados sin dejar de bailar recibiendo monedas, Ino al ver el espectáculo sonrió como sus pies se anclaban al piso.

En cuanto el sonido de la música terminó y todas salieron del escenario.

—Ahora debes de ganar más que todas juntas o ya sabes... —le dijo la mujer que le ayudaba a ponerse su vestuario dorado.

—Claro —colocó su sonrisa arrogante, no dejaría que la intimidarán.

Con su velo negro cubriéndola de pies a cabeza se coloco en medio bajo la vista de todos, extendió los brazos y el velo se extendió con ella. La música dió inicio y sus manos se movían al compas.

Sus caderas dibujaban un circulo, bajaba hasta quedar hincada y subía nuevamente sin dejar de bailar, dió un par de vueltas y al detenerse sus caderas se balancearon de un lado al otro.

—De seguro esa es la chica —Naruto se coloco sobre la mesa emocionado— cierra la boca Sasuke.

—Tsk —el chico se cruzó de brazos sin poder apartar la mirada.

Se recostó en el piso, doblo sus rodillas para levantar la cadera y la empezó a mover, se arrodilló y pego el velo a su cuerpo para que se viera el movimiento de su pecho, lo movía de alelante hacia atrás, en círculos y de un lado a otro.

Al escuchar la velocidad de la canción se puso de pie y doblando una rodilla dejó ver su pierna, la estiró para dar un paso y al tener los dos pies juntos trazo un ocho con su cadera, aumento la velocidad al ritmo que escuchaba.

Balanceo sus caderas de un lado a otro y paso entre las mesas como hace un rato las chicas habían hecho.

Al regresar en medio sujeto una espada y la coloco en la coronilla de su cabeza, todos estaba asombrados por observar la velocidad de su cadera y la espada no se movía.

Alzó la espada y rápidamente la apunto hacia el piso, se apoyó de esta para levantarse en puntas y bajar, al llegar al suelo nuevamente alzó la espada y la coloco en su espalda para seguir bailando y levantándose.

Se quitó el velo y con ambas manos extendidas cubría la parte delantera de su cuerpo, la tela dejaba ver la silueta de la chica quién seguia moviéndose, se levantó de puntas y mientras giraba el velo lo hacía junto con ella alrededor de su cuerpo, por la velocidad no se podía ver su rostro.

Seguía cubriéndose y con gran velocidad llegó hasta la mesa de los de Konoha, se quitó el velo y se hinco, movió sus pechos formando un cuadrado, al frente, del lado derecho, atrás y de lado izquierdo.

—¿Y bien Uchiha? —lo miro altanera.

Todos estaban en silencio, nunca habían presenciado que aquella chica terminará sobre la mesa de alguien.

—¿Gaara? —Matsuri llamo al pelirrojo quien no dejaba de ver a la rubia, apretaba los puños y la mandíbula.

«Ino» fue lo único que el chico podía pensar.

...

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CONTINUARÁ

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¿qué les pareció? lamento la demora.

Nos seguimos leyendo

Besitos