Los personajes son de Kishimoto

Género: Romance/ Drama

Rating: T

Pareja: SasuHina (porque ya echaba de menos escribirla)


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"Me callo porque es más cómodo engañarse.

Me callo porque ha ganado la razón al corazón.

Pero pase lo que pase,

y aunque otro me acompañe,

en silencio te querré tan sólo a ti"

Deseos de cosas imposibles (La oreja de Van Gogh)

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Adúltera

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Traición.

Eso era la definición perfecta de lo que hacían cada día, cada noche, cada vez que tenían oportunidad.

Arded en el infierno, malditos infieles.

Le golpeó el orgasmo con fuerza y quedó sumida en una neblina de placer mientras sentía el último vaivén de Sasuke en su interior, corriéndose sonoramente y cayendo rendido sobre ella.

Culpabilidad.

Era lo que le golpeaba con furia cada vez que la sensación orgásmica desaparecía.

Estaba felizmente casada, felizmente enamorada de su marido, felizmente satisfecha y era una maldita e infeliz adúltera. Porque pensar en ello no la eximía de culpa, después de todo allí estaba abandonándose al placer como cada noche. Allí, entre los brazos de Uchiha Sasuke, allí sintiéndose plena y vacía al mismo tiempo.

Engaño.

Hyuuga Hinata estaba haciendo aquello que tanto aborrecía, estaba engañando, mintiendo. Pero no podía evitarlo.

_ Deja de darle vueltas_ oyó la profunda voz de Sasuke que la miraba aún tumbado sobre ella.

_ Para ti es fácil_ suspiró_ la casada soy yo.

El hombre se tumbó a su lado y pasó una mano por su pelo. Después extendió el brazo y cogió una cajetilla de tabaco y le ofreció un cigarro. Ella tampoco fumaba, en realidad detestaba el tabaco, pero siempre disfrutaba de un pitillo tras tener sexo con Sasuke, absorber el humo y soltarlo con parsimonia la ayudaban a calmarse, a mantener la culpa a raya centrándose en las caladas.

_ Nadie dijo que había que estar solo con una persona_ razonó Sasuke mientras hacía anillos con el humo_ eso son estúpidas normas sociales creadas por una moral puritana. La monogamia es un invento.

La mujer rodó los ojos y sonrió, maldiciéndose por ello, por la facilidad que tenía Sasuke para hacer de un mal acto, algo normal.

Huid, amantes de la noche.

Sasuke la observó cuando apagaron las colillas, la vio tumbarse en silencio como todas las veces que se veían.

Ella cerraría los ojos y se dormiría mientras él permanecía un rato despierto observándola, para después vestirse, borrar todas las pruebas de su presencia e irse. Hinata era como una adicción para él, y aunque se mataban mutuamente con cada encuentro clandestino, no podían dejar de hacerlo.

_ Buenas noches_ susurró Hinata cerrando los ojos.

Pertenencia, sentimiento inconfeso.

Mientras el sueño la vencía un "te amo" se vislumbró en la mente de Hinata, pero jamás llegó a pronunciarlo.

Esas dos palabras era lo único que todavía no le cedería a Sasuke. Él ya lo tenía todo de ella, su cuerpo, su alma, su corazón, pero esa frase aún le pertenecía solo a ella.

No decirse aquellas palabras era como un pacto que jamás habían realizado. Esas dos palabras estaban prohibidas para ellos. Entre ellos.

Al menos, por el momento.

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¡Cuánto extrañaba el SasuHina! Ahora ya puedo seguir con vuestras peticiones :)

¡Hasta pronto!