-... Solo un día fue lo que necesité para darme cuenta de lo mucho que necesitaba esto... Y quiero... pedirte que seas mi novia...- El mundo era tan pequeño como para reencontrarse con aquella persona de la infancia, así como para descubrir lo muy cercano que Ash era a Serena mas que por historia. Ahora, el chico tenia de frente a quien tenia por seguro sería "la indicada", y no podía, mas bien, no quería negar lo que quería llegar a hacer. Su pulso se vió elevado y sus manos empezaron a sudar mientras sentía aquella sensación extraña de nervios, sin embargo, no apartaba la vista de Serena, pues verla le causaba tan extraña y gustosa situación en el.

Ella cruzo miradas con el azabache, de quien sin querer se había enamorado por haberla salvado aquél día, estaba feliz de quien fuera el quien le pedía hacer aquel paso en su relación, por no decir que empezar un noviazgo. No lo quería negar, simplemente no quería. Y en ese momento, a su mente llegaron las pequeñas experiencias que había vivido con el. Recordó aquel inicio de clases, aquel viaje a ciudad Santalune, su primer entrenamiento, y se podría decir que su primera cita, entre varias cosas mas que no eran necesarias decir, pues en fin, incluso sin acordarse de lo que habían estado viviendo, estaba feliz. Veía en sus ojos una sinceridad inmensa, en realidad representaba la inexperiencia que llevaba consigo, esto causaba ternura en el de ver como en lugar de su característica sonrisa estaba una boca algo aturdida tratando de sonreír. Llegaba el momento, y la tensión entre ambos se desaparecía poco a poco, no sería un beso como signo de aceptación, y en lugar de esto, Serena saltó a abrazarlo, como lo había hecho antes, pero esta vez había dejado de llorar y ahora sonreía de una manera indescriptible en brazos del azabache, quien la abrazaba sin saber que hacer o decir.

Capítulo 11

~Amor... Parte 2~

"Un Romance, ¿Secreto?"

Podríamos asegurar muchas cosas sobre Ash, tales como que era un entrenador de muy alto calibre, o que disfrutaba mucho participar en la liga pokemon regional, pero cualquiera que conociera al joven Ketchum desde sus inicios quedaría anonado o simplemente impactado de lo que en esos momentos llevaba a cabo, pues a decir verdad, ni el se imaginaba así...

Serena perdía de vez en cuando su timidez, o podía dejar de ser aquella antisocial de quien tanto hablaban en la secundaria, y esto lo demostraba sobretodo con su ahora novio, a quien iba jalando, prácticamente de la mano, era mas que agradecida de ser mas que su amiga, cerraba los ojos y sonreía mientras parecía querer bailar con el, aunque este se apenara de no poderla complacer con esa petición. Eran escasos los minutos que habían entre la secundaria a ciudad Lumious, pero ambos lo disfrutaban, pues aunque ya eran algo mas, se seguían tratando como amigos, y era extraño para ambos sentirse de esa manera, el pensar que ya eran aquello los estremecía incluso al pensar...

La ciudad era un sitio donde ambos recordaban su encuentro, mas bien Ash, pero incluso así, había sido quizá obra del destino que terminara de esa manera, y obra de ellos mismos hacer lo inimaginable por todos...

La corta pasada por la ciudad mas grande de Kalos terminó, llegando así a los caminos de tierra que conducían a los pueblos en los que vivían ambos, y ella no quería que terminara, pues en ese momento recordó a su madre, de la cual no tenia ni idea de como podría reaccionar ante la noticia. Pero decidió no hablar.

-Gracias por todo, Ash- Ella agradeció, ya habían llegado a la entrada de pueblo Boceto

-Yo soy quien debería agradecerte... Prometo que te protegeré de lo que sea...- Puso su mano en su nuca

-Pero... ¿Podríamos guardarnos esto entre los dos?- El se apenó de hacer la petición, y era que se sentía extraño, o sea, aun no se empezaba ni a acostumbrar a la idea de ser el novio de Serena, como era de esperarse.

-Pues... Creo que te iba a pedir lo mismo- Ella sonrió también apenada, debía admitir que tampoco era experta en el tema del amor, pero sabía mas que Ash, y eso no le quitaba lo tímida de confesarlo.

Ambos aceptaron mientras comenzaron a acercarse el uno al otro, pero para abrazarse, cosa que desde ese momento sería el acto que representaría lo que el uno sentía por el otro, ya que los besos, obviamente no eran los suyos, aún. Ella cerró los ojos mientras posicionaba su rostro en el pecho de Ash, y el la abrazó mientras también cerraba sus ojos.

-Te quiero- Fue lo único que dijo, entonces unos aplausos se oyeron provenir desde atrás de ambos, cosa que estremeció por completo a Serena, e hizo abrir los ojos al azabache,

-¡¿Es mi mamá?!- Preguntó algo asustada la chica, ahora no quería dejar la posición en la que se encontraba... Ash gimió afirmativamente, también se asustó...

-Bien jovencitos, necesito una explicación. Y que sea de inmediato- La seriedad de sus palabras superaban por mucho a la Directora o a cualquier autoridad, y de alguna manera, hacía temblar a la pelimiel. Ash respiro hondo mientras sentía esa tensión, entonces quitó suavemente a la hija de la mujer de su pecho. Esta se confundió. El afrontaría los hechos...

-Esperaba que esto fuese de otra manera... Pero supongo que no tengo otra opción... Es obvio, después de lo que vió, que yo estoy interesado en su hija, y puedo asegurarle que no es malintencionado, yo la quiero- El había afrontado cosas fuertes, e imaginaba que no debía ser tan fuerte aquello que estaba por enfrentar

-Lo entiendo... Pero vamos a hablar mas seriamente en la casa, ¿quieres, yerno?- Esa palabra estremeció al azabache al igual que a Serena

-¡Mamá!-

-¡Guarda silencio!, esta platica es entre nosotros dos- Incluso la seriedad aumentó contra su propia hija, Ash no tuvo de otra mas que aceptar mientras la joven se veía confundida de que su madre se comportara de tal manera con ella. Los tres caminaron hasta la casa de ambas, y el peli negro iba con la preocupación de que ya no dejara salir a Serena, mientras esta iba delante de su madre. Al entrar, pudo ver como de las paredes colgaban fotos de la misma madre ganando diferentes premios

-¿Quieres café o agua?-

-Lo que sea esta bien- En una sola foto estaba Serena, pero mas de niña, sosteniendo una medalla dorada con la insignia del campamento pokemon de Kanto. Esto volvió a recordar algo al azabache

Afueras de Pueblo Paleta, Kanto, 8 años atrás

-Y la ganadora a la mejor fotógrafa es...- Los niños del campamento veían al profesor Oak dar el último premio de las actividades del mes, los pequeños, Ash y Serena veían a los demás pasar por su medalla a donde estaba el profesor, teniendo aun la ilusión de que les tocara alguna. La pequeña pelimiel se dio la vuelta para irse a sentar a las bancas de hasta atrás, resignada a que no estaría entre esos niños que ganaban

-¿Que pasa?- Ash se le acercó, e de aclarar que esto era después de que se conocieran...

-Se que no podré ganar- El profesor todavía daba el momento de tensión mientras hacia un sonido de redoble de tambores al dar el nombre de quien ganaría, lo hacía a propósito

-No pierdas esa esperanza, mi mamá dice que nunca hay que rendirse si aun no se acaba- En ese momento, el profesor algo mas joven dio el nombre

-... ¡Serena Yvonne con su foto de Pidgey!. ¡Pasa por tu medalla, hija!-

-¿Ves?- El sonrió, y ella se paró de la banca, empezando a correr por su premio mientras decía un "gracias" rápido.

Luego de ello, comenzaron a tomar fotos de recuerdos de quien había ganado, entre estos y estas, Serena...

Devuelta al presente...

Y así había terminado aquella foto, colgada de la pared de quien ahora era su suegra, o eso entendía...

-Y bien, dime por que quieres a mi hija como mas que una amiga- Ella fue directo al grano

-Si le soy sincero... No se que me haga sentir que la quiero, mas bien, no se describirlo- Contestó el azabache, Serena había subido a su cuarto, se tiró en la cama con el autoestima muy bajo,

-Entonces ¿cómo puedes asegurar que la quieres?- Ella había puesto un baso con agua en su lugar y una taza de café en el suyo, cosa que hacía ver a Ash que sería una platica larga...

-No lo sé. La verdad es que nunca había estado enamorado antes, pero aún así, puedo asegurar que lo que siento en realidad es eso-

-¿Que sientes?- Preguntó

-Pues... Mi corazón no evita ponerse como motor cuando la veo estar cerca de mí o cuando la veo alegre. Disfruto mucho verla sonreír cada que pasa algo bueno... Y... Y... Soloverlamehacesentiralegre- Lo último lo dijo cerrando los ojos mientras se sonrojaba de pena por confesarlo, Grace mantenía la calma, aunque debía admitir que era gracioso verlo

-Supongo que ya te contó de su problema- Tomó un sorbo de café.

-Si- El azabache luego de la penosa reacción que tuvo, solo tomó agua

-Era muy pequeña cuando sucedió, estaba por cumplir ocho años-

-Imagino que le dolió mucho-

-¡No Te Imaginas!- Se le aquebrantó la voz

-Cuando despertó, no sabia nada de ella o lo que pasaba- Le pegó a la mesa, entonces Serena bajó al oír el golpe, imaginaba algo que no

-¿Estas bien, mamá?- Preguntó la hija a sus espaldas, ella se levantó del lugar, y Ash notó en su cara un enojo, y lo peor era que iba a ser descargado contra su propio retoño, esto lo preocupó

-¡YA TE DIJE QUE NO TE METIERAS EN ESTA PLÁTICA!- Un grito provocó un silencio abrumador en la vivienda, Serena no se explicaba el comportamiento de su madre, si esa mañana hasta había dicho que le ayudaría en lo que quisiese, ¿tanto le había enfadado su noviazgo?, ese pensamiento le dolió, pues parecía ser el mas acertado

-¿Que Te Pasa?- Ash precensiaba a la castaña gritarle a su novia, quien quizá volvería a ser amiga suya, nadamas, formó un puño en su mano, pero debía contenerse

-¿Por Que Me Hablas Así?- Ella también parecía contagiarse del nudo en la garganta, y parecía querer llorar otra vez. La mayor no contestaba

-¡VUELVE A SUBIR A...!- El azabache no se pudo controlar en ese momento, tal y como la primera vez, se impuso, pero ahora verbalmente

-¡NO LE HABLE ASÍ!- Ahora Serena vió al chico pararse detrás de su madre, y no quería que pasara algo malo, pero solo podía observar

-¡Se que es su casa y todo, pero ella también tiene sentimientos!... ¡La amnesia no los borra!- Esas palabras devolvieron a Grace a su estado normal

-Tienes razón- Respiró

-Disculpame Serena, puedes venir- Ash había evitado la tragedia...

La castaña se sentó e indicó a su hija sentarse del lado de Ash, puesto que ellos serian los interrogados del día. Empezaría por lo simple,

-¿Tu que sientes por él?- La pelimiel se alteró

-No lo quiero decir- Y lo quiso evitar

-Dímelo, te dije que podías confiar en mí-

-Lo... Lo quiero- Ash la veía sonrojarse de nuevo, y no se podía creer que el había sido el causante de tantas escenas en un pequeño lapso de tiempo, nunca había imaginado que sería tan complicado visitar por primera vez a su suegra. Hubo complicación por parte de la pelimiel, y era que no sabia explicar con palabras lo que su corazón realmente sentía al estar con su chico, pero a final de cuentas, se medio entendió lo que quiso decir.

-Disculpame hija- La pelimiel se confundió

-Sé que desde esta mañana te impulse para que te atrevieras a vencer tus miedos, pero no pensé que fueras a llegar hasta estos puntos. Yo solo quería que pudieras llegar a atreverte a hacer cosas que yo pensé que no podrías, y veo que estaba muy equivocada contigo- Ahora era ella quien abrazó a su hija, pues en realidad se sentía de aquella manera

-En realidad, ya sabía, o por lo menos deducía que este joven iba a ser a quien eligirías- Eso hizo que Serena se alterara...

Ash volvía a pensar, habían sido muchas las cosas que pasaron que había olvidado su hogar y a Pikachu, en ese momento en que madre e hija se disculpaban decidió mandar aviso a través del móvil, pero este estaba sin carga. El miró las fotos de las paredes, en varias aparecían solamente la mamá de la pelimiel, pero al indagar sin querer, se dio cuenta del orden que algunas llevaban... En las de la pared derecha estaba una sola foto de ella siendo aun bebé, prosiguiendo con una en la que aparentaba quizá los dos años, la siguiente correspondía a sus tres años, era una foto de un parque de atracciones, entonces se perdió el orden, llegó a ver una foto de ambas en el mismo parque, pero parecía ser mas reciente que las demás, pues se apreciaba su susto al estar parada a un lado de la montaña rusa.

Quizá tenia nueve?...

Se dijo a si mismo el chico, cuestionandose sobre esa foto. El conocía ese parque... ¡Era en Kanto!... Ambas fotos, la vieja y la nueva, coincidían en la marca de agua que portaban, pero no eran iguales. Prosiguiendo con las fotos, ya no hubieron mas de Serena, solo de una Grace mas joven ganando algún premio. Entonces volteó a ver a su izquierda, y ahora había una foto en medio de todas, y era aquella en la que había ganado la medalla en el campamento, y a su lado, una foto mas chica, en la cual aparecía junto a un niño y una niña algo mareados, pues tenían espirales en los ojos. Del otro lado, había una foto mas de su madre...

-Y después de todo, parece ser que mi yerno es un poco curioso- Ash escuchó y volteó de inmediato, viendo a ambas verlo mientras Serena hacía una cara tierna

-Serena y yo te haremos una comida rápida como disculpa, sientete como en casa-

-No tiene que molestarse- Dijo el azabache como respuesta, ella no le dio importancia y se fue a la cocina mientras Serena la seguía.

No fue molestia alguna esperar, pero eso solo dio mas tiempo al azabache para observar mejor las fotografías. Notó en dos fotos como era distinta su actitud, pues en una sonreía, siendo aún una niña pequeña, y en otra reflejaba timidez siendo mas grande. No tardó mucho en salir Serena con una bandeja en la que traía comida, el azabache observó la suculenta mezcla de colores que se veían apetitosos, no podía asegurar lo que en ese momento sintió, pero igual comenzó a comer.

El azabache veía como ambas convivían cocinando, en momentos reían, aunque también veía sonrojarse a la pelimiel. Era difícil para el, aun, el creer que esa chica era su novia, y por desgracia, podía casi asegurar que habría mas de uno que quisiera algo mas con ella, y no conforme con la idea, suspiró. Ambas parecían quererlo llenar, y el con cierta pena negaba la comida, cosa que hizo reír a Grace.

El ver a su hija con novio era algo que a cualquier mamá le hubiese dado algo de cosa, por llamarlo así, pues quien diría que una chica como ella se atrevería a aceptar tal compromiso... En fin, ella veía ahora a ambos tomarse de la mano, cosa que parecía apenar a la pelimiel, ya que su cara aun presentaba nervios, esto de ser observada por su madre, pero esta sonreía. El deseo de Grace se empezaba a hacer realidad, y agradecía que ese chico fuera quien pusiera de su parte para hacerlo realidad, el ser el novio que su hija quería, era algo que en partes la confundía, pero le había quedado claro que ella no era tonta, podía pensar como cualquier persona, no como ella creía...

La parte de Serena era simple, o por lo menos eso pensaba, ya que había excluido aquel beso fugaz que el le había dado. Después de eso, ese gesto sería el mas bien guardado por ella, y no quería que el momento acabara, pero el azabache tuvo que, pues era obvia la preocupación que causaría en su mamá al no llegar a su hogar...

El tener que despedirse era la parte difícil de todo. Grace, por sorprendente que fuera, salió a despedirse del joven. Serena no evitaba sonreír al verlo despedirse de ellas, aunque seguía pareciendo que eran amigos. El comenzó a correr velozmente, ya que había tardado demasiado, llegó a su hogar en cuestión de minutos, y vió a su madre afuera de la casa con Pikachu a un lado suyo, ambos con una mirada sospechosa.

-Ya llegué- Tuvo que decir, la mujer lo vió con seriedad, después de todo, sería otra mujer a la cual enfrentar en el día. Y Pikachu corrió a recibirlo, cosa que Ash vió normal...

-¿Dónde estabas?, ¡Me tenías preocupada!- La mujer no evitó abrazar a su hijo, quien pensaba lo peor en ese momento de ella

-Tengo que decirte algo, mamá- El serio era el, quería compartirle la alegría que sentía en esos momentos, pero se le hacía difícil tener que volver a explicar lo que pasaba en el, cosa que ya lo había cansado mentalmente

-Dime lo que tengas que decir. Quiero oírlo todo- Ella guiñó el ojo a Pikachu, y con eso, Ash supo que ya no era tan secreto lo que diría

-Vamos adentro- Dijo Delia entrando a la casa...

Nuevamente era de mañana, y un azabache yacía en posición fetal en la cama, su mente no daba para mas, y era que explicar aun mas detalladamente sus sentimientos a su madre había sido casi lo mismo que haberse dado mas de veinte subidas a la montaña rusa, con todas subidas y bajadas a una enorme velocidad... La Eevee de su madre entraba al cuarto, y utilizó su ataque de Rapidez para despertarlo. El agradeció, pues otro día de escuela llegaría como de costumbre, pero ahora tenia en mente el compromiso que recién había hecho con Serena. Se volvió a alistar y cambiar, esta vez no dejaría olvidado el almuerzo, pues su madre ya lo tenia listo y en bandeja de oro, por decirlo así...

-Saludame a mi yerna, querido- Para la mamá del azabache era extraño usar esa palabra por primera vez,

yerna...

Quién pensaría que su hijo terminaría en esa situación, aunque debía admitir que le causaba tanta gracia como alegría ver al mismo sonrojarse mientras salía de la casa despidiéndose de su Pikachu y de ella. Quizá haría una buena sorpresa para el regresando del trabajo...

Ash comenzó caminando por donde siempre, debía decir que no sabía en lo absoluto que hacer, y necesitaba ayuda si no quería quedar mal frente a su pareja... Y hablando de ella...

Minutos antes...

Un picotazo de Fletchlinght despertó a Serena de su pacífico, dulce y tan adorado sueño, haciéndola pararse de la cama mientras su madre preparaba el almuerzo desde abajo, oyendo el golpe que se daba en el transcurso... El día empezaba bien, y de hecho, ella se sentía mas que feliz, motivo por el cual se esmeraba en apresurar a su hija a levantarse. Ash le había hecho el día con tan solo saber que ya no cuidaría solo ella a Serena, aunque esto ya no fuera tan necesario en esta. Ella no tardó en bajar, no podía mentir al pensar que ya lo quería volver a ver, pues ya podía decir, mas bien pensar libremente que ya era su novio, pues su petición seguía en pie al sentirse quizá igual que el conforme a la falta de costumbre que había en mencionar estar dentro de una relación, bien recordaba que había tenido fama de ser un tanto antisocial antes, y a decir verdad, lo seguía siendo.

-Buenos días- Saludó

-Buenos días hija, ¿estas lista?- Ella respondió afirmativamente, ambas no podían negar que creían en Ash como alguien que no era igual a los demás, sino alguien mejor, en palabras de Grace, un buen "partido" para su hija...

-Tengo que decirte algo...- En medio del desayuno, la madre de la pelimiel decidió hablar,

-... En mi trabajo me pidieron que fuera a la región Hoenn, y parece ser que tardare dos días. Quiero saber si eres capaz de quedarte sola por estos días- Ella dirigió la mirada a la joven, quien pareció pensar

-¿Cuándo te llamaron que no me di cuenta?-

-Fue hoy en la mañana, de hecho aun no sé que es lo que vayamos a hacer allá-

-Puedo hacerlo- Dijo tímidamente

-¿Estas segura?, no quiero que metas sin mi permiso a tu novio a la casa- Contestó autoritariamente, aunque no lo parecía, ya que comenzó a reír

-Es broma, lo puedes llamar si hay problema. Pero solo si hay- La mayor aun jugaba con el tema, cosa que molestaba a Serena al tratarse de ya saben quien, obviamente.

Ella salió lista para un nuevo día de escuela, su madre como de costumbre salía a despedirla mientras Fletchlinght la vigilaba hasta la separación de caminos, donde Ash esperaba pacientemente a que llegara. Este último seguía pensativo, y no era por la escuela o algo relacionado con esta, sino que creía que había sido muy precipitado al pedirle a Serena guardar como secreto lo que había entre ambos, pues ni el quería hacerlo, aunque pensarlo solo le trajo un pensamiento: Ya bastante había tenido con el cuestionario que su madre le había hecho la noche anterior, como para que demás personas le preguntaran sobre lo mismo, y el, evidentemente tuviera que contestar lo mismo. Simplemente no tenía sentido alguno hacerlo, y de nueva cuenta, caía en cuenta de que tarde o temprano se revelaría aquella relación que ocultarían a partir de ese momento, y la misma cantaleta seguiría dándose un lugar en ellos. Era un circulo sin salida que había que solucionar. Vió el cielo aun oscuro, recordó entonces su primera asistencia a la secundaria, en ese momento no pensó terminar de esa manera, aunque no le molestaba ni nada en lo absoluto, pues sus sentimientos eran verdaderos hacía aquella chica. Su recuerdo lo hizo ver una cosa: Serena había cambiado. Tanto en su forma de ser, como en imagen. Luego de haberle ayudado, ella se habría estado moldeando en otra persona, tomando el ejemplo de otra manera de ser que tenía muy cercana a ella. Las palabras de aliento del azabache eran lo que mas ayudaban en ese cambio, si bien, no funcionaron para lo que desde un principio quiso, le habían dado las fuerzas de voluntad que tenía para enfrentar las cosas, aunque debía decir que aun habían un tanto de cosas en las cuales necesitaba ayuda. Una de esas cosas era el entrenamiento que le había prometido. En ese momento, mas que en otro, el azabache pensó mejor las cosas, esa promesa no la rompería ni el mas grande de los problemas, e iba a cumplir esa encomienda de la mejor manera posible...

Serena vió a la distancia a su amado, si así le podía llamar. Una sola cosa pasó por su mente, y era aquel deseo de correr a abrazarle fuertemente, cosa que no aguantó, y así, ella comenzó su corta carrera, teniendolo a el como su meta... No tardó mucho en llegar con él, su expresión, como todas las veces, era alegre, y eso se contagiaba a la pelimiel, cuya imagen hacia sonrojarse a Ash al pensar en ella con aquella palabra que no había usado en alguna persona en situación seria

-¡Estas muy linda el día de hoy, Serena!- Con eso, la chica se ponía de mil y un colores, aunque ella misma sabía que...

-Pero si es el uniforme de siempre- era evidente que estaba nervioso, aunque debía ocultarlo.

-E de sonar ridículo, ¿no?- Y comenzaron a caminar...

El ir tomados de la mano aún no era costumbre ni mucho menos, y esto a pesar de no ser recordatorio se hacia inconscientemente, ya que ambos estaban mas acostumbrados a la idea de una simple amistad.

-Ayer hablé con mi mamá- Confesó el azabache

-¿Todo bien?- Y Serena no tardó en meter cuchara al asunto

-Se sorprendió de lo que hice...- Suspiró

-... Nadie pensaría que yo, siendo yo, terminaría confesándose a alguien- Ash se sentía extrañamente mas cómodo, inclusive mas que cuando solo eran amigos, podía sentir que era libre de expresarse con quien en ese momento lo acompañaba, se preguntaba si de eso constaba el noviazgo, o si eso era el amor, cosa que poco a poco iría conociendo

-Pero soy feliz de que lo hicieras- Serena habló, y el azabache volteó a verla, ¿en realidad ella sería quien hiciera eso en el?

-Se que apenas fue ayer, pero cada vez que lo recuerdo, no evito sentirme alegre. Y se que me pediste que fuera un secreto, pero sigo sintiendo tanta emoción en mi, que no puedo evitar quererlo decir- Ahora ella lo vió a los ojos, y podía notar como de estos emanaba una mirada confundida y enternecida, cosa que la logró sonrojar, y por instinto volteó.

-¡No voltees!- El la detuvo verbalmente

-¿Cuantas veces no te e dicho que te vez linda cuando te sonrojas?- Esta lo volvió a ver, entonces su sonrisa no pudo ser contenida por ella misma, por lo que salió a flote, haciendo feliz el día a Ash

-Eres única, el que te sonrójes te hace aun mas especial para mí- El sin querer estaba impulsando su autoestima, y quería que el momento no acabara, pero se hacía tarde, y eso si que no lo podía detener...

Ambos estaban por llegar a la institución de ciudad Symphoni, y entre ellos mismos se dieron el último afecto de la mañana como novios, ya que cuando cruzaran las puertas de la secundaria, serían como amigos, aunque no faltaba que sucediera...

-Espero que tengamos un buen día... No quiero mas problemas ahora- Francamente, el azabache no mentía, pero tampoco lo tomaba a juego, cosa que notaba la pelimiel al verlo poner su mano en su nuca. Aún faltaba mas de una cuadra para llegar, por lo que ella quiso detenerse para hacer algo que quizá habría cambiado el rumbo de esta historia, pero como eso no puede suceder, simplemente siguió viéndolo desde su lado derecho...

Las clases comenzaron, y ambos se veían constantemente, no era que se vieran directamente, o que se dijera algo sobre ambos, pero el ambiente los parecía querer traicionar, pues el nerviosismo de Ash se sentía casi igual al de Serena... Simplemente parecía que eran mas unidos que el día anterior, cosa que era cierta en casi todos sus sentidos. Ella trató de calmarse, cosa que imitó el azabache, y ambos lo lograron antes de levantar sospecha alguna. Una vez mas, como ya casi no pasaba, Ash se quedaba dormido. Por algo, a la pelimiel le gustaba verlo así, y es que era tierno como un niño!, pensaba ella. Shauna aprovechó el lugar de un compañero que no había asistido, y justamente era delante de Serena, por lo que fácilmente podía ver a la pareja y sus movimientos, bueno, no tanto de Ash,

-¿Pasa algo, Serena?, hoy te vi un poco más nerviosa- Ella se sintió un poco mas nerviosa de tener que contestar eso

-No es nada!...- Solo lo sacó

-... No hay nada de que preocuparse- Y con eso, se activaba la curiosidad de Shauna, misma que no se calmaría hasta averiguar la verdad de las cosas... Esto de plano haría el día mas pesado a nuestros protagonistas...

El receso llegó normalmente, y ya no era extraño ver a Ash y a Serena salir a la azotea a almorzar "en privado", pues esta vez, a pesar del deseo de estar solos, los "amigos", llegarían al momento

-Me pueden decir ¿qué hacen aquí?- Ash levantaba queja primero,

-¿Los amigos no pueden almorzar juntos?- Era verdad...

Por esto quisiera decirles... Pero no...

Pensó y se reclamó en la mente el chico, si bien era para la misma protección de ambos, ahora debía encontrar la forma de estar mas tiempo a solas con su novia... Solo tuvo que aceptar formando una sonrisa dirigida a Shauna, Darien y Calem, quien iba de colado en el pequeño grupo, ya que nadie le había dicho, pero nadie le reclamó nada al saber que también era parte de el grupo de amigos... No todos...

Ash volvió a sacar a su equipo de sus pokeball, acto imitado por los demás, a excepción del equipo de Darien, al ser uno de escalas grandes... :v

Shauna disponía de su Froakie como inicial, mismo que era hembra, según la pokedex de Serena. Darien afirmó disponer de Trevenant, Steelix y un pokemon mas, y fue Shauna quien insistió en que sacara por lo menos a ese último pokemon de su equipo, si no era tan grande...

-Sal un momento, Gible- De la pokeball, salió el pokemon dragón tierra, dando un mordisco sin medida al aire. Serena no se contuvo, pues dirigía su mano a tocar a ese curioso pokemon

¡Slap!

¡Crack!

Ash de inmediato tuvo que quitar la mano de la chica de la boca de aquel pokemon, y este lanzó un mordisco, cuyo accidente ubiese afectado seriamente su mano...

-¡No vuelvas a hacer eso!- Advirtieron al mismo tiempo los entrenadores, incluyendo a Calem. Entonces, Serena sacó su pokedex para analizar ese caso de pokemon

"Gible, el pokémon tiburón. Del tipo Dragón/Tierra

Gible anida pequeños agujeros en paredes de cuevas. Cuando se presa pasa cerca, no duda en atacar. Hay indicios de que antes vivía en el trópico. Evita el frío con las cuevas geotérmicas donde habita"

Entonces Serena entendió su error, cosa que tampoco sabia Shauna. Ambas rieron nerviosamente y con pena...

El siguiente en presentar a su equipo era Calem, quien con gusto sacó sus pokeball de los bolsillos

-¡Salgan ya!- Eran tres pokeball, de una salió Froakie, su inicial, de otra salió Fletchlinght y de la tercera salió un Bagon,

-¡Este es mi equipo con el que e entrenado estas semanas!- Dijo con emoción el joven castaño, y tanto Darien como Ash evaluaron a los pokemon como ellos sabían

-No has alimentado bien a Bagon, y Fletchlinght parece estar poco motivado-

-Sin mencionar que Froakie se ve con falta de cariño tuyo- Ambos peli negros acertaron con la evaluación, cosa que apenó al joven

-No me había dado cuenta, pero gracias- El se apenó, quizá la hacían falta amigos con quien convivir. pensó el, pero eso era otra cosa que no viene al tema. Los amigos pasaron el receso por primera vez juntos, Ash jugaba y comía como era costumbre, aunque esto era nuevo para los demás, a excepción de Serena, quien siempre lo veía. La curiosidad era algo que quizá nunca podrían evitar, y esta vez era por parte de Calem, quien en ese momento no tenia malas intensiones

-¿Por qué motivo siempre almuerzan juntos?- La pregunta hizo efecto directo en sus amigos, y esto de que ellos también se habían interesado en la respuesta que ambos dirían, o por lo menos Ash

-Pues...- Mentiría si dijera que no sintieron nada, y fue el saber que quizá estaban por descubrirlos. Ash tenía que pensar rápido

-... Fue una promesa que hicimos- Torpemente, el azabache expuso la situación muy amena

-¿No será que ella es quien te interesa?- Cabía decir que Darien lo molestaría de ahora en adelante con eso, pero en voz baja. El se sonrojó

-Descuida, tu secreto esta seguro conmigo- El sonrió ante lo obvio, cosa que Shauna notó al acercarse a Serena en busca de su respuesta

-Y bien, Serena. ¿Por que lo hacen?- El carmesí volvía a sus mejillas, y esta vez no lo podía ocultar. Ambos estaban entre la espada y la pared

-Por lo que Ash dijo, fue una promesa- No tenia mas remedio que seguir el juego de Ash

-¿Y que promesa fue esa?- Parecía ser que los tres los querían echar de cabeza, y era Calem quien terminaba con la labor

-Este... Este...- Un Ash sumamente agitado sudaba frente a el grupo que los acorralaba, y sus pokemon solamente veían lo que curiosamente sucedía

-¿Y bien?- La Fennekin de Serena no evitaba ver a ambos nerviosos, esta ya sabía lo que pasaba, al igual que Pikachu, quien estaba a su lado viendo de la misma manera a los entrenadores

-Es un secreto!- Quizá los nervios ya controlaban a Ash, y era que dejó de referirse a aquel "secreto" para empezar a hablar de el verdadero noviazgo que mantenían desde apenas hace un día

-¿Y por que los nervios?, si es un secreto, no le veo el problema- Calem era a la vez la salvación de ambos, entendiendo lo que pasaba, según él.

-Kalm tiene razón- Lo apoyó Shauna, seguido por un muy disimulado Darien

-¿Kalm?- Ambos chicos vieron al castaño

-Prefiere que le digan así- Shauna explicó. Y el timbre sonó para la entrada.

El día pasó normal, dentro de todo sentido, puesto que los rumores habían vuelto a cesar, cosa que aliviaba a ambos. La única clase que a muchos interesaba ese día llegó, y esta era el entrenamiento que ejercían en la clase del profesor Sycamour. Los alumnos fueron instruidos por el profesor, quien los dirigió a la cancha donde apenas hacia un día había sido llevada a cabo una batalla muy agitada, de la cual muchos aun se acordaban, sin mencionar que los montones de vídeos desde varios ángulos ya rondaban por el "pokebook", e incluso una versión con un soundtrack de una banda de Hard Metal en el "poketube"...

Era un simple entrenamiento menor para Ash lo que muchos batallaban para ejercer,

1.- Correr era el calentamiento que Ash odiaba hacer, pero gracias a ello tenía mas que amistad con sus pokemon

2.- Las sentadillas ya no eran de sorprender a Ash, sino que eran algo que le gustaba ejercer junto a sus pokemon, por lo que en ese momento los tenia fuera junto a los demás

3.- Y finalmente, las carreras junto a sus amigos, o sea, pokemon. El sorprendió entre el alumnado, pues al echarse a correr, solo algunos lograron distinguirlo, e incluso muchos reclamaban que sus pokemon eran los que corrían a la par de el sin entender la dinámica, cosa que se desmintió cuando el profesor vió el estado de sus pokemon, efectivamente estaban a la par de los limites sin usar algún ataque o potenciador...

Serena era quien veía con demasiados ánimos a su azabache, no creía que el tuviera esa capacidad, por lo que sinceramente, ya no esperaba a entrenar con el, como el día anterior habían dicho... Entonces recordó que su madre saldría de casa...

Shauna se le acercaba por la espalda, viéndola muy pensativa en su lugar. Era cierto que quería indagar mas en Serena, pero quizá sería difícil hacerlo, puesto que Ash la defendería, cosa que la hacia pensar mas a fondo, haciendo de menos el tener que sacarle la sopa a la chica. Solo tenía que observar y analizar. El que el azabache la defendiera, el que almorzáran juntos, y la gran relación que tenían para ser solo amigos eran puntos clave que al mismo tiempo eran muy obvios, aunque no podía asegurar nada sin confirmación de ambos, o por lo menos de uno de ellos, o al menos de ver algo que obviamente fuera un signo mucho mayor a una amistad, y ella no sabía, pero incluso en ese momento, ambos compartían con la vista lo que sentían el uno por el otro, pues se sonreían al verse las caras... Tarde, ella se dio cuenta de ello, aunque fue el suficiente tiempo para notar lo que anteriormente dije, y ya estaba cerca de la pelimiel

-Te acaché- Le susurró al oído, teniendo ya una estrategia en su mente. Ella se estremeció de oírla, y su mayor temor se comenzó a crear

-Creo que después de todo, no era necesario que me dijeras- Ella empezó a caer poco a poco en su pequeño plan

-¿A que te refieres?- Preguntó asustada

-Ya sabes...- Su voz era indescriptible, pues se oía como la quería seducir para que confesara

-¿Que sé?- Pero ella quizá sería difícil

-Descuida, Serena, era obvio todo este tiempo- Y cayó... Su cara se coloreó de rojo mientras volteaba a verla

-¿Te refieres a Ash y a mí?- Shauna asintió mientras reía en un perfil bajo

-Pe, pero si solo somos amigos- El nerviosismo empezó a fluir, y eso hacía aun mas fácil a la castaña descubrirla

-¿Me estas diciendo que no son...?- la chica habló en voz alta, y para Serena significaba traición de su parte, cosa que no quería que quedara como malentendido, otra vez. Le cubrió la boca

-¡Lo acepto, lo acepto!... ¡Ash y yo salimos!- Dijo en voz baja. Y ella se emocionó

-¡Lo sabía!- Serena se dio cuenta de su intención, así como también se dio cuenta de que había caído redondíta en la trampa que su amiga impuso ante ella...

Bien, no se si me haya dado a entender bien en este capítulo, pero en lo personal, me gusto, ya que tuve que meterme a fondo en sentirme como Ash e inspirarme a las líneas de Serena siguiendo siendo tímida, pero incluso así, siento que no lo llevo del todo bien.

Aclarando... El Vulpix sería del tipo fuego, ya que si se haría un viaje al archipiélago de Alola, Serena terminaría por mi, con un encuentro con algún Poplio o la evolución de este, quedándose así con el. Cosa que haría que Vulpix no apareciera. Lo demás ya creo que esta explicado. En si, sería Serena quien tendría (depende del desarrollo) a Vulpix o a Poplio

El Ralts o Kirlia, evolucionaría a Gardevoir, incluso si le doy o no Mega. Ya que también vendría bien con los perfourmance de Serena.

Y del Flashback, quise rescatar algo de lo que sería la actitud de Ash en el pasado, y quiero dejar en claro que el sonrojo que describo en May es de pena pura por pensarse a ella en "el altar" junto a Ash, pues ella se sentiría apenada por casarse con un "zopenco" como el, o como quieran llamarle a la actitud infantil que actualmente lleva en USUM o en otras temporadas, ya que para mi, mostró mayor madurez en XY/XYZ.

Como punto final, agradezco que lean los capítulos, dejen su comentario de lo que opinen que quedó bien o no de esta segunda parte

Chao!