...UNSERE ZUKUNFT (Los crímenes de la desilusión)...

Capitulo 11: El Secreto…

Ron corría a toda prisa por lo pasillos del hospital, hasta que choco con Hermione y la boto al suelo, pero este ni cuenta se dio ya que sabia que tenia el tiempo contado.

-¡¡¡Ron!- Intento detener la castaña mientras veía a su novio corriendo. La castaña se levanto entre molesta y triste del suelo, y continuo caminado, por el largo pasillo hasta llegar al lugar donde se encontraba Harry.

Entro lentamente a la habitación, y en una esquina sentado vio a Harry, arrullando a la bebe entre sus manos, se vea tan tranquilo, tan hermosos con su hija. Harry al verla le regalo una sincera sonrisa, y la castaña se acerco hasta quedar frente a el.

-Mira, eres a la primera persona que le presento a Liliam Potter, mi hija- Le dijo Harry poniéndose de pie y acercándose a la bebe para que Hermione la viera mejor. La castaña la vio por unos minutos hasta que estallo en llanto cosa que preocupo al brujo -¿Qué pasa?-

-Nada, es de emoción, solo es eso- Respondió limpiándose las lagrimas. Una enfermera se acerco.

-Sr. Potter, me tengo que llevar a la bebe para alimentarla, debería aprovechar e ir a la cafetería y comer algo, y en una media hora regrese- Le sugirió la enfermera mientras tomaba a la bebe entre los brazos.

-Bueno, en media hora regreso- Informo el moreno tomando a Hermione del brazo y saliendo los dos de la habitación. Caminaron unos cuantos metros hasta que llegaron a una habitación vacía, Harry jalo a la castaña para que entrara y cerró la puerta -¿Ahora si me vas a decir que pasa?-

-Harry no es nada- Afirmo la castaña sentándose en la cama.

-A mi no me engañas, se que algo te pasa, no me mientas- Pidió el brujo sentándose al lado de la mujer.

-A ti no te puedo mentir- Dijo la castaña en un hilo de voz –Simplemente que no es correcto sentir lo que siento, Ginny se esta muriendo y yo pensando…- La bruja no termino la frase por que las lagrimas volvieron con más intensidad.

-¿En que? ¿En que tal vez si ella muriera podamos ser felices?- Pregunto osadamente el brujo, tomando con sus manos el rostro de la castaña y levantándolo para verla a los ojos.

-Por Dios, que dices, es imposible siquiera pensarlo, no ves que nos esta prohibido. Además jamás desearía tal cosa, y se que tu tampoco, solo que quisiera encontrar una solución para poder ser feliz, sin tener que lastimar a tanta gente- Argumento la castaña más calmada.

-Lo siento, tienes razón pero no puedo dejar de sentir lo que siento, así me vaya al infierno, puedo mentirle a todo el mundo menos a ti- Confeso el brujo, algo melancólico.

-¿Harry que paso si tu amabas tanto a Ginny?- Pregunto temiendo la respuesta.

-Yo no puedo amar a alguien que me va a dejar por Voldemort- Aseguro con algo de resentimiento – Y tu, también amabas mucho a Ron ¿Qué paso?-

-No puedo amar a alguien que se que no voy a poder amar mañana, simplemente no puedo- Confeso posando la mirada en el vació, como si este fuera más considerado que la mirada de Harry -¿Qué vamos hacer?-

-Deja amarte así sea en secreto, pero será nuestro maravilloso secreto, y no haremos a nadie infeliz- Sugirió en moreno con una luz de esperanza que asomaba por sus ojos. Hermione levanto la mirada y la poso en su amigo y ahora su amor.

-Esto es una locura- Le dijo Hermione acercándose y besándolo, con tanta desesperación pero sobretodo con mucho amor, sabia que lo que hacían estaba mal pero nadie manda en el corazón y esa era su única oportunidad de ser realmente felices y libres. Tras el largo beso sus pulmones pidieron oxigeno y lentamente se separaron.

-Te amo- Susurro Harry envolviendo a la castaña en un abrazo.

-Yo también- Aseguro la castaña abrazando con fuerza a su gran amor y ahora su amante.

En otra parte de hospital Ron corría y llevaba entre sus manos la sangre de unicornio, llego al área donde tenían a su hermana, aunque estaba bien vigilada, fue fácil para el pelirrojo burlar a los enfermeros. Abrió con cuidado la habitación donde tenían a su hermana y entro. Parecía que Ginny solo durmiera, se vea tan tranquila, tan feliz, Ron se acerco hasta la cabecera de la cama, y acaricio la frente de su hermana, abrió la botellita de contenido blanco y abrió la boca de su hermana y le dio a beber dos gotas esas serian suficientes, después de verificar que si las había tragado, se quedo viendo esperando el resultado pero nada pasaba así que decidió echarle otras dos gotas, pero antes de que pudiera un enfermero entro en la habitación y Ron tuvo que ocultar la botellita.

-Sr. esta área esta restringida solo pueden entrar las personas autorizadas, así que le pido que se retire- Pidió amablemente el enfermero.

-Déme un minuto es mi hermana, por favor- Pidió en tono de suplica el pelirrojo sin alejarse de su hermana.

-Lo siento sr. pero no puede estar aquí, no me haga llamar a seguridad- Aclaro amenazadoramente el enfermero.

-No me voy a ir- Advirtió el pelirrojo. El enfermero llamo a los guardias de seguridad que sacaron violentamente al pelirrojo.

Ron estaba abatido, habían cerrado mágicamente la puerta de su hermana el era su única oportunidad y ahora no podía hacer nada, solo rezar, se recostó al lado de la puerta del área donde se encontraba Ginny y se dejo caer allí, sin importarle que la gente lo veía se puso a llorar.

Ginny empezó abrir lentamente los ojos, se sentía mareada y totalmente adolorida, al intentarse levantar una mano la obligo a volver a recostarse.

-Aun estas débil tienes que descansar- Le dijo la voz de un hombre que para Ginny era muy conocida, la pelirroja aun confusa paso su mano por su vientre y al sentirlo otra vez plano se asusto.

-¿Mi bebe? ¿Dónde esta mi bebe? ¿Unicornio dime que le paso a mi bebe?- Pregunto alterara la castaña pero la mano de su amigó se poso en los labios evitando que hablara.

-No te preocupes, tu hija esta bien, ya nació, y es muy parecida a ti- Aseguro dulcemente el hombre, jalando una silla y sentándose al lado de la pelirroja.

-¿Cómo lo sabes?- Pregunto más tranquila, por alguna razón ella sabia que el jamás le mentiría.

-Por que la vi, y es hermosísima- Le respondió tranquilamente el hombre.

-Gracias, ¿Pero que haces aquí? Y ¿Ron esta bien?- Pregunto intentándose incorporar pero el mareo no la dejaba.

-No sabia que te molestara mi presencia- Comento el hombre.

-Para nada unicornio, solo que es extraño hace meses que no te veía, solo es curiosidad- Explico la pelirrojo.

-Bueno si es así, vine para asegurarme de que estabas bien, y Ron esta bien, además le debes la vida a el, pensó rápido y tedio la sangre de unicornio para que te curaras- Le indico el hombre; Ginny quedo un momento en silencio procesando lo que su amigo le había dicho.

-Me alegro que todos estén bien ¿Tu sabes como termino el enfrentamiento en el callejón?- Pregunto la pelirrojo interesada.

-Como terminan ahora los enfrenamientos con el ministerio con docenas de heridos, y muertos como es de costumbre, y sobretodo muchas personas inocentes pagando el precio de esta guerra- Comento algo molesto.

-Antes yo quería trabajar en el ministerio, era mi sueño, ahora eh descubierto que son peores que Voldemort- Comento amargamente la pelirroja recordando sus sueños de se auror.

-¿Por qué lo dices?- Pregunto muy interesado.

-Por que, por lo menos Voldemort ataca a los que le interesan, pero el ministerio mata a los simples inocentes- Respondió la pelirroja con algo de rabia.

-No creas, Voldemort también ha cometido muchos delitos, y algún que ahora no los haga, no lo hace más inocente que el ministerio- Respondió con algo de tristeza el hombre levantándose de la silla –Ya me tengo que ir-

-Tan rápido, espero poderte ver en mejores circunstancias- Confeso con una media sonrisa la pelirroja.

-Estoy seguro que así será- Comento con total determinación el hombre, se acerco hasta la pelirroja y le dio un beso en la frente. Sus labios eran fríos pero con algo muy familiar que Ginny no podía explicar. Cuando la pelirroja vio, a su alrededor ya no había nadie, la habitación estaba vacía.

La pelirroja ya no se sentía mareada, y se intento sentar pero aun sentía dolor en su espalda, así que desistió. Debió hacer pasado media hora cuando sintió que la puerta se abría, una cabellera roja se asomo por la puerta con los ojos rojos, como su cabello.

-Ginny- Susurro el brujo entrando su caminado directamente hacia la cama para abrazar a su hermana.

-Ron… pasito que me duele- Pidió la pelirroja al sentir la fuerza del abrazo de su hermano. Ron al escucharlo la soltó rápidamente mientras unas lagrimas se deslizaban por su rostro.

-Lo siento… me… emocione- Dijo entre los sollozos.

-No te preocupes, me alegra que te alegre verme bien- Confeso la bruja, con una amplia sonrisa –Ron… quiero ver a mi hija- El pelirroja la miro respondiendo la sonrisa.

-Esta bien te lleve- Accedió el pelirrojo casi sin pensarlo. Se acerco a la pelirroja y la tomo entre sus brazos y la llevo.

Salieron muy silenciosos del área de Ginny para que nadie los viera, caminaron por los largos pasillos hasta llegar a la habitación donde se encontraban los recién nacidos.

-Espera- Pidió la pelirroja antes de entrar a la habitación.

-¿Qué pasa?- Pregunto algo asustado.

-Es que no te agradecí por salvarme la vida, gracias por el momento que estoy a punto de disfrutar, sin ti no hubiera sido posible- Confeso alegremente la pelirroja.

-No seas tonto, soy yo el agradecido tu salvaste mi vida, yo no hubiera sobrevivido si tu no te interpones- Los dos se miraron se abrazaron antes de entrar. Era casi mágica la conexión que se había formado entre ellos, Ginny estaba segura que su hermano era su mejor amigo, y viceversa con este.

Entraron y en una esquina dormidos se encontraban sentados Hermione y Harry que sostenía a la bebe entre sus manos. La escena enterneció a los hermanos se vean adorables dormidos.

-Acércame a Harry- Pidió en un susurro la pelirroja quería ver a su hija de cerca tenerla entre sus brazos y disfrutar la maternidad a plenitud. Al parecer la bebe la reconoció enseguida ya que agitaba sus bracitos con emoción.

-Creo que te reconoció- Le susurro el pelirrojo al oído. El pelirrojo se inclino para Ginny pudiera tomar a la bebe que estaba impaciente, al tomarla Harry se despertó algo asustado pero al ver que era Ginny, se alegro sinceramente, a pesar de que ya no sentía lo mismo por ella, eso no quería decir, que no la quisiera mucho. La pelirroja le sonrió a Harry e inmediatamente se concentro en su hijita, que estaba feliz, ya que por fin estaba entre los brazos de su madre. Ginny la tomo como si fuera una muñeca de cristal con mucho cuidado. Al momento Harry se levanto y le dio la silla a Ron para que se sentara ya que este aun tenia a su hermana y ahora su sobrina entre sus brazos. Tanto movimiento despertó a Hermione que se levanto algo asustada. Ron al verla, se levanto un poco y dejo a Ginny sobre la silla, se acerco a la castaña y la tomo por la espalda.

-Creo que sobramos, Hermione por que no vamos a tomar algo y dejamos ala nueva familia solos- Propuso el pelirrojo, y sin esperar respuesta salio de la habitación con una hermione algo triste, cosa que no paso desapercibido por Ron.

Los dos se encontraban en la cafetería en un profundo silencio, tomado cada uno una taza de café bien cargado.

-Se que estas triste por que ellos ya son una familia y nosotros no, pero no te preocupes algo me dice que pronto seremos también una familia- Le aseguro lo más optimista el pelirrojo pensando que después de saber la verdad podría cambiarla y así ofrecerle una verdadera estabilidad a la castaña.

-Ron ¿Por qué eres tan bonito? Yo no lo merezco- Dijo entre algunos sollozos.

-Hermione, tu mereces todo, tu eres mi equilibrio- Le confeso el pelirrojo acercándose a Hermione, y depositando un suave y tierno beso en los labios de esta.

Mientras tanto en la habitación de los recién nacidos, la enfermera se llevaba a Lily a la cuna dejando solos a Ginny y Harry. La pelirroja estaba muy enojada por que Harry había elegido el nombre de su hija sin contar con ella.

-¿Me podrías llevar a mi cuarto?- Pidió muy serio Ginny sin mirar a el moreno.

-Ginny ¿Cuánto tiempo vas a estar así conmigo?- Pregunto alzándola.

-¿Cómo estarías tu yo hubiera tomado esa decisión sola?- Pregunto la pelirroja, mientras en brazos de Harry salían al pasillo.

-Te entendería, si no te gusta el nombre lo cambiamos y ya, no quiero discutir- Concilio el moreno, el sabia que si no hacia feliz a Ginny, su nueva relación con Hermione terminaría, por que esa era la condición.

-No es eso el nombre es precioso, pero… somos una pareja quiero que cuentes conmigo- Explico la pelirroja cediendo ante la oferta de paz de su novio.

-¿Ya no estas brava?- Pregunto Harry, entrando al área donde se encontraba la habitación de Ginny.

-Solo si prometes que yo elegiré el nombre de nuestro próximo hijo- Dijo con una amplia sonrisa la pelirroja con la idea de tener una familia tan numerosa como la de ella.

-Por supuesto- Respondió algo seco el moreno, el ya no soñaba con tener hijos con Ginny si no con Hermione, y ere inevitable entristecer al ser conciente de que eso jamás pasaría. Entraron en la habitación y Harry la depósito en la cama –Dulce sueños- Le susurro el moreno dándole un beso en la frente y saliendo de la habitación.

La pelirroja quedo rápidamente dormida, había sido un día algo agitado para ella. ella no calculo cuanto había dormido pero debía ser mucho ya que era de día y su medí mago estaba entrando en la habitación. Se paro frente a ella, y la pelirroja se acomodo para quedar sentada en la cama.

-¿Cómo estuvo su excursión de anoche?- Pregunto el medí mago revisando unas hojas.

-¿Cómo supo?- Pregunto la pelirroja que juraba que nadie se había dado cuenta.

-En San Mungo, los pacientes no se nos pierden, supusimos que había despertado y que estaba con su hija, y no la culpo, es normal para una madre querer ver a su hija. Pero estuvo muy mal hecho- Le reprocho el medí mago – Cuando regreso, y se durmió, llego tan cansada que no sintió que le hicimos unos análisis, y le tengo noticias-

-¿Pasa algo malo?- Pregunto Ginny, que intentaba descifrar el rostro de su interlocutor.

-Pues… usted en lo general se encuentra bien, pero el golpe que le dio en la espalda nos obligo hacer una cesaría de emergencia para salvar la vida de su hija, pero… sin embargo el golpe afecto mucho una parte de la matriz-

-¿Qué me quiere decir?- Pregunto sin entender nada.

-Que a pesar de su recuperación milagrosa su matriz no se curo, y esta causa del daño no permite que sus óvulos se encuben –Ginny lo miro sin comprender completamente lo que le decía –En pocas palabras usted no va a poder tener más hijos- Concluyo el medí mago.

-No, puede ser- Dijo la pelirroja llevándose las manos a su rostro mientras unas lagrimas salían por sus ojos, hasta ahí habían llegado sus sueños de tener una gran familia.

-Lo siento- Le dijo el medí mago antes de salir, y dejarla sola.

CONTINUARA…

Notas de Autora:

Próximo cap el viaje al futuro ¿Qué descubrirán?

Harrymaniatica (Dentro de poco sabremos si realmente están cambiando el futuro. Gracias por seguir la historia)

Ginevra Molly Weasley (Pues bienvenida, y me alegro que te guste la historia. Gracias por seguirla)

CrazySiriemBlack (Bueno, aunque no te puedo contestar, te quiero decir que vas súper bien encaminada, por ahí va la cosa, y espero que no me odies por este cap, se que tenias la esperanza de que H/Hr no tuvieran nada, pero resulta que si tienen algo. Gracias por seguir la historia)