Selene y Victoria, muchas gracias por los reviews.
¿Lo sabías?
Martin conocía lo suficiente a su hijo como para no hablarle cuando su humor era así de negro, esperaría a que se calmara un poco.
Caminaban hacia el laboratorio cuando alguien llamó el nombre de Martin, deteniendo la marcha de los dos hombres.
—¡Waldo! —exclamó Martin dándole la mano al hombre en cuestión—. ¿Cómo has estado? ¿Qué te trae por aquí? La última vez que supe de ti estabas en Sao Paulo.
Waldo Vieira, el primero en introducir el neologismo de la proyectología, una sub-rama de la parapsicología que se enfocaba en el estudio y examen de las proyecciones de la conciencia y la energía de las proyecciones de la propia conciencia fuera del cuerpo humano.
—Un cambio de aires, viejo amigo, dejando que los más jóvenes tomen las riendas del instituto —y volteando a ver a Oliver volvió a hablar—. Oliver, es bueno volver a verte.
—El gusto es mío, Dr. Vieira.
—Fue una sorpresa cuando recibí tu llamada hace poco más de un año, pidiendo mi colaboración.
—No lo sabía —intervino Martin—, ¿desde cuándo estás interesado en la proyectología y la concienciología? —preguntó mirando a su hijo.
Waldo dejó escapar una risa alegre.
—Oh no, él no lo está, ¿no es así, joven Davis? Era para su noiva.
Martin ladeó la cabeza en señal de confusión ante el término claramente extranjero.
—Se refiere a Mai, padre, necesitaba ayuda con su artículo para la solicitud de la beca y como no era mi campo de especialización consideré mejor redireccionarla con un experto —y volteando a ver a Waldo agregó—. Ella no es mi noiva, Dr. Vieira.
—Pero tú quieres que lo sea —replicó el hombre con una sonrisa traviesa, Oliver tuvo que contener las ganas de replicar con palabras poco menos que educadas—. Una jovencita brillante debo agregar, Robert quedó impresionado con ella cuando estuvo ayudándola en Japón —dijo rascándose la barbilla como quien hace memoria—, pasó de no tener ningún control sobre sus desdoblamientos a lograr hacerlos a voluntad en solo un par de semanas. Además el artículo final sobre las experiencias fuera del cuerpo físico, fue realmente impresionante.
—Oh, ya lo recuerdo —interrumpió Martin—, me sorprendió cuando lo leí, una interesante mezcla de la experiencia personal y los principales y más serios referentes y estudios sobre las experiencias fuera del cuerpo físico, pero nunca imaginé que hubiese obtenido información directamente de ti.
—Sí —comentó Waldo visiblemente emocionado—, dentro de algunos años, podría convertirse en una de las pocas especialistas e investigadoras en el tema, bueno, si lo decide. Incluso podría ofrecerle un puesto en el IIPCC.
La temperatura pareció descender un par de grados.
—Todavía faltan algunos años para eso, Waldo —mencionó Martin mirando de reojo a Oliver—. Pero debió ser una grata sorpresa para ti, que se basara principalmente en el tratado del panorama de las experiencias fuera del cuerpo físico.
—Por supuesto que lo fue. La señorita Taniyama no es de las que tragan entero, incluso tuvo el coraje de discutir algunas de mis teorías —dijo con una sonrisa—, no teme expresar lo que piensa. Y fue renovador discutir con ella sus puntos de vista, responder sus consultas y resolver sus dudas… Me pregunto cómo le habrá terminado de ir con la solicitud de la beca, estoy seguro de que estaría entre los más fuertes candidatos, pero la competencia siempre es fiera.
—La ganó —respondió Oliver.
—Eso es maravilloso, envíale mis felicitaciones, Oliver.
—¿Por qué no se las das tú mismo?—, preguntó Martin, quien al ver la cara de sorpresa de Waldo continuó—. Ella está en la ciudad, se está quedando con nosotros por algunas semanas, ¿qué tal si vienes a cenar esta noche?, estoy seguro de que estaría encantada de verte.
—Por supuesto, no podría negarme.
—Te estaremos esperando, enviaré a James a recogerte.
—Gracias —y mirando el reloj agregó—. Oh, mira la hora, será mejor que me apresure, fue un placer verlos a los dos.
—Es un gusto tenerte de nuevo por acá, Waldo.
Ambos hombres vieron a Waldo Vieira alejarse por el pasillo.
—No sabía que Mai podía hacer desdoblamientos a voluntad ahora —comentó Martin—, no lo mencionaste, Noll.
Oliver no dijo nada y a Martin le pareció ver algo parecido a la molestia en su comportamiento.
—¿Tampoco lo sabías? O ¿sí?
—No, no sabía nada de su evolución en su habilidad de bilocación —respondió Oliver cortante.
—Estoy seguro de que tiene una razón para no haberlo hecho.
—…
—Deberías hablar con ella.
Oliver no dijo más y Martin lo miró con resignación. Quería a su hijo pero a veces era tan cerrado como una ostra.
NA. Bilocación, desdoblamiento astral, experiencias fuera del cuerpo físico son nombres más técnicos para referirse a la proyección astral.
