N/A: Antes de nada, os quiero desear una muy feliz Navidad a todos. Y ahora vamos con el Fic: Ya sé que llevo muuuucho sin actualizar. Tengo una buena excusa: Hice el capítulo súper largo y me llevó muuuucho tiempo, y, además quería subirlo justo el día de Nochebuena.
Este cap será raro, extraño y sin sentido. Tendrá la típica escenita de los tres fantasmas de navidad, muy repetitivo ¿Verdad? Pero, en fin, espero que os guste mucho y que me dejéis un review (porque a mí sí me costó mucho escribirlo). Y toca responder reviews:
JimmyXCindy: Me alegra que te guste, gracias por dejar review.
Usuario865: Jajaja, me encanta que te gustara el cap, intento hacerlo cómico, y me alegra saber que lo consigo :D Gracias por el review.
seddielove: Me agrada que te guste el Fic, Melanie aparecerá en el siguiente cap. Gracias por el review.
maca: Me alegra que te esté gustando el Fic, ojalá te guste este cap :) Gracias por dejar review.
pablo: No fuiste el único que pensó que iba un poco lento, a mí me gustaría ir también algo más rápido, pero prefiero seguir una referencia… Bueno, a mí me gusta así (aunque vaya algo lentito xD) y si a ti también te gusta, pues ya está ¿No? Gracias por dejar review, me alegra que te guste el Fic.
Guest: Sí, lo sé, pero Spencer nunca fue muy listo xD Pero, ok, sí lo exageré un poco. Me alegra que te gustara el cap, gracias por el review.
Ni ICarly, ni la Navidad ni Cuento de Navidad me pertenecen.
Carly, Sam y Freddie charlaban tranquilamente en el estudio de ICarly, esperando a que llegase Gibby para empezar el ensayo del programa.
- Hey chicos, ¿Qué tal estáis?- Saludó el gordito al entrar en la habitación.
- Bien- Respondió felizmente la castaña.
- Muy bien- Contestó Freddie.
- ¡Cállate!- Exclamó furiosa la rubia.
Los tres amigos se asombraron ante la reacción de la ojiazul.
- ¿Por qué te comportas así conmigo?- Le cuestionó ofendido Gibby.
- ¿A qué te refieres?- Le preguntó Sam tranquilamente.
Se volvieron todos a mirarla con los ojos como platos al ver su repentino cambio de actitud.
- Pues que últimamente te comportas súper rara…- Le dijo Gibby.
- No, no me porto rara… Soy así- Respondió ella con naturalidad.
- Ya, ya, estás rara-
- Nop-
- Sí, estás rara… Muy rara-
Y a continuación, se fue alejando, mientras miraba fijamente a Sam, hasta desaparecer por las escaleras.
- ¡Gibby, Gibby! ¿Dónde vas? ¡Tenemos que ensayar! ¿Recuerdas?- Gritó sin éxito la castaña.
- ¿Enserio estoy rara?- Les preguntó Sam a su amiga y a su pareja.
- No estás rara, estás embarazada- Respondió Freddie mientras abrazaba a su novia por detrás, posando sus manos en su estómago- Y, además, ¿No crees que deberíamos decírselo a Gibby?-
- Emmm… Primero: Deja de tocarme la barriga, me estás estresando. Segundo: Obviamente no deberíamos decírselo- Respondió ella molesta.
- ¿Por qué no? Antes o después acabará sabiéndolo- Intervino Carly.
La embarazada gruñó.
- ¡Por qué es Gibby!- Respondió.
- ¿Y? Sammy, es nuestro amigo, merece que compartamos con él esta felicidad- Dijo Freddie.
- ¿Felicidad? ¿A qué llamas tú felicidad? ¡Por qué para mí no es ninguna felicidad tener un terrible impulso de comer un concreto alimento cada dos por tres, llorar por cualquiera estupidez o estar más gorda cada día!- Le gritó furiosa.
- No me refería a eso, tranquilízate, mi amor…- Le dijo Freddie mientras le masajeaba los hombros, intentado relajarla- Pero, en fin, se merece saberlo-
- ¡Sí, y podríais decírselo en la cena de Nochebuena!- Exclamó la morena dando saltos de emoción.
- ¿Gibby está invitado?- Preguntó extrañada Sam.
- ¡Claro que está invitado, es parte de la familia!- Respondió Carly- Anda, venga, vamos, Sam, Gibby tiene derecho a saberlo, es un gran amigo-
- Venga, por favor-
- Por favor-
- Por favor-
- ¿Si digo que sí me dejareis en paz?- Preguntó un poco molesta Sam.
- Sí- Respondieron sus dos amigos al unísono.
- Está bien… Pero cómo empiece a sobar mi panza, os juro que lo mato- Aceptó de mala gana.
Carly preparaba felizmente la salsa del pavo relleno para la cena de Nochebuena mientras tarareaba alegremente villancicos navideños.
- Hey, Carls- Saludo la rubia entrando por la puerta.
La castaña levantó la vista del la taza de especias para mirar a su amiga.
- Hola, Sam ¿No debería venir contigo Freddie?- Preguntó confusa la morena.
Sam suspiró y se sentó en una de las sillas de la cocina.
- "Debería", pero su madre se empeñó en rociarlo con el espray anti pulgas…- Le respondió molesta la ojiazul haciendo comillas con los dedos.
Carly rio un poco.
- ¿Y qué? ¿Ya habéis decidido como anunciar a Gibby que esperáis un hijo?- Preguntó ilusionada la castaña.
- Ammm… No sé ¿Tal vez diciendo: "Estoy embarazada"?- Respondió ella sin ánimos.
- Oh, vamos, no seáis tan sosos- Le recriminó Carly.
- ¿Sosos?-
- Sí, significa aburridos, apagados ¿Lo pillas? Bueno, en cualquier caso, yo tengo un motón de ideas súper, súper originales para anunciar el embarazo-
- Me das miedo….-
La castaña ignoró el comentario y se sentó en frente de su amiga.
- La primera opción es: Coges una copia de la ecografía, la enmarcas, la envuelves en papel de regalo y la colocas bajo el árbol- Cogió un objeto con forma rectangular, que estaba cubierto por un papel con muñequitos de nieve dibujados, de encima de la mesa y se lo enseñó- O… También puedes coger la prueba de embarazo, envolverla y ponerla bajo el árbol- Le enseñó otra pieza, esta vez pequeña y alargada, también enrollada en papel con arbolitos navideños.
Carly dejó los objetos de nuevo en la mesa y guió a su amiga hasta el árbol de navidad.
- Y opción número dos: Escribir en las bolitas de adorno del árbol: "Vamos a ser padres" o "Estoy embarazada" ¿Qué te parece? ¿Con cuál te quedas?-
- Emmm… No sé que responder a eso-
- Seguro que mis ideas te han dejado patidifusa de lo geniales que son ¿Verdad? Bueno, dejemos que decida Freddie ¿Vale?-
- Vale…-
A continuación, el mayor de los Shay entró en la casa con dos grandes bolsas en cada mano.
- Hola señoritas, ¿Podrían ayudarme con esto?- Preguntó Spencer con voz cansada.
- Claro- Respondió la castaña.
Se acercó a su hermano y cogió una de las bolsas.
- Wow, Spence ¿Qué traes aquí dentro, piedras?-
- Exacto-
Carly dejó caer el pesado objeto al suelo.
- ¡¿Piedras?!-
- Sip, ¿No recuerdas que el arbolito se inclina hacía un lado?-
Las dos amigas miraron el abeto; en efecto, estaba ladeado hacía la derecha.
- Sabía que el "lindo arbolito" del señor Wong no era buena idea…- Murmuró Carly molesta- ¿Y qué tienen que ver las piedras?-
- Si se las ponemos alrededor, enderezarán el árbol- Aclaró Spencer- ¡Hale, a colocar piedritas!-
Poco después llegó Freddie.
- Hola, chicos- Saludó el castaño entrando por la puerta.
- ¡Hola!- Respondieron al unísono Sam, Spencer y Carly.
- Freddie, Freddie- La morena ya había saltado de su silla para ir junto a su amigo, que recién acababa de cruzar la puerta- ¿Cómo quieres anunciarle el embarazo a Gibby?- Le preguntó emocionada.
El moreno miró a Sam confuso, intentado buscar respuesta, pero esta solo rió por lo bajo.
- Ammm… No sé… Que Sam diga: "Estoy embarazada" ¿No?- Respondió sin ánimos.
Carly gruñó.
- ¡Qué soso eres! ¡Tú y Sam, sois una pareja de sosos!- Protestó mientras le daba un leve golpe en el hombro.
- ¿Sosos?-
- Significa aburridos.- Respondió Sam, haciendo burla de la voz de Carly- Y ahora escoge entre estas dos chulísimas opciones: Opción número uno…-
- ¡Cállate Sam!- La interrumpió su amiga enfadada- Bueno, continuemos; Como sé que sois un par de sosos (no siempre, pero da igual) he buscado en internet y deberás escoger entre estas dos chulísimas opciones: Opción número uno: Enmarcas una copia de la ecografía, la envuelves en papel de regalo y la colocas debajo del árbol. O también puedes hacerlo con el test de embarazo. Opción número dos: Escribir en las bolitas de adorno del árbol "Vamos a ser padres" o "Estoy embarazada"… ¿Con cuál te quedas?
Freddie miraba a Carly como si esta estuviese loca.
- Freddie… ¿Con cuál te quedas?-
- No… Lo… Sé- Respondió un poco asustado el joven.
La castaña miró el reloj y luego gruñó.
- ¡Ya son las nueve! ¡Gibby está por llegar!-
Sam y Freddie la miraron confusos.
- ¿No era que su madre tenía qué ir a no sé dónde y llegaría sobre las diez?- Preguntó confusa la rubia.
- ¡Sí, pero su madre no viene! ¡Vienen él y Guppy!-
- ¿Porqué no viene?-
- ¡Por Spencer! ¡Y ahora escoged de una santa vez como queréis anunciar el embarazo!- Exclamó Carly enfadada y nerviosa.
- Con las bolas- Respondió Sam.
- Con el regalo- Contestó Freddie.
- Ammm… Muy bien, ahora poneos de….- Carly fue interrumpida por el sonido del timbre- ¡Ya está ahí, ya está ahí! ¿Y ahora como hago, eh?-
Carly fue a abrir la puerta.
- Hola Gibby, hola, Guppy- Saludó Carly- Feliz Navidad-
- Gracias, Carls, igualmente- Respondió Gibby.
- ¡Feliz cumpleaños!- Contestó Guppy.
- ¡No es su cumpleaños!- Le recriminó desesperado el gordito.
- Pasad-
Los dos hermanos entraron en el apartamento de los Shay.
- Ehhh… ¿Gibby?- Lo llamó la rubia.
- ¿Qué?-
- Estoy embarazada-
Gibby se desmayó.
- ¡Feliz cumpleaños!-
Carly tenía los ojos como platos, mientras que Freddie tenía cara de cansancio.
- ¡Sam, te dije que no se lo soltarás de sopetón!- Le dijo el castaño.
Sam rodó los ojos.
- ¡Qué más da!- Respondió. Luego se giró hacía su amiga- ¿Tenéis beicon?-
La castaña seguía en shock, mirando con ojos desorbitados el cuerpo inerte del joven que yacía en el suelo del piso.
- Carly, no está muerto…- Le dijo Sam mientras pasaba su mano por delante de su cara, intentando hacerla reaccionar.
- Yo… yo… ¿Qué… Qué le habé… is... he… hecho?- Tartamudeó la chica.
- ¿Yo? Nada, se ha desmayado él solito-
- ¡Sam!-
- Es verdad ¿Acaso yo le he hecho algo para que se desmayara?-
- ¡Sí!- Respondieron al unísono los dos chicos.
La ojiazul gruñó. Fue a la cocina y llenó una jarra de agua. Luego regresó junto al cuerpo del gordito y vació sobre él el contenido del recipiente.
El chico permaneció con los ojos cerrados; Luego empezó a retorcerse, y, después, abrió los ojos poco a poco. Movió la cabeza de un lado a otro, y, a continuación miró a sus tres amigos, uno a uno; Y se detuvo en Sam y Freddie.
- ¿Co...Como pudo… Pasar?- Tartamudeó.
- Pues… Estábamos en la cama de Freddie besándonos, pero la cosa se calentó y entonces él empezó a…- La rubia intentó contar el suceso, pero fue cortada rápidamente por Gibby.
- ¡No quiero saberlo! Me vienen… Imágenes a la mente- El cuerpo del gordito se estremeció- Wow, no me puedo creer que estés embarazada- Le dijo a la rubia.
Esta sonrió un poco y se sentó en el sofá.
- Por fin, Spencer. Ya era hora de que cocinaras algo sin provocar un incendio- Felicitó la castaña a su hermano mayor, cuando terminó su ración de pavo.
- Yo ya estoy llena- Dijo la rubia al terminar su cuarto plato.
- Sí, nosotros nos vamos yendo a la cama- Coincidió su pareja.
- Ya, claro… "A la cama"- Murmuró Gibby, haciendo comillas con los dedos.
- Sí, nos vamos a la cama- Dijo la rubia mirando extrañada a su amigo.
- Ya, ya-
Los dos jóvenes le dirigieron una última mirada de confusión al gordito, subieron escaleras arriba y se fueron a la habitación de invitados.
- Freddie, Freddie-
- ¿Qué?-
El castaño se giró y vio un rostro muy, muy familiar.
- ¿Sam?-
Luego se volvió a girar y vio a su novia, durmiendo plácidamente en la cama.
La chica rubia rió un poco.
- No soy Sam-
- ¿Qué? ¡Pero si sois…!- Los ojos cafés de Freddie se abrieron al máximo- No puede ser… ¿Melanie?-
La joven sonrió ampliamente.
- ¡Sí! Pero, pesándolo mejor, en realidad no soy ella…-
- ¿Entonces quién?-
- Soy un espíritu-
El moreno empezó a reírse.
- Ya, ya, un fantasma…-
- Sí, y vengo a avisarte de que esta noche te visitarán tres fantasmas: El Fantasma de las Navidades Pasadas, el Fantasma de las Navidades Presentes y el Fantasma de las Navidades Futuras-
Eso hizo que el chico se riera aún más.
- Ay, ya con la tontería, ¿Eh? Bienvenida a Seattle, Mel-
La chica de cabellos de oro rodó los ojos, chasqueó los dedos y desapareció.
- Oh, Dios… Sí que era un fantasma-
Freddie estaba sentado en el borde de la cama, a la espera del primer fantasma.
- ¡Hola!- Saludó enérgicamente una voz muy conocida.
- ¿Spencer?- Preguntó el chico, volteándose para ver al mayor de los Shay, de pie junto a la puerta.
- No soy Spencer ¡Soy el Fantasma de las Navidades Pasadas!-
- Pero tienes cara de Spencer-
- ¡Y tú tienes cara de bobo! ¡Y no te llamas Bobo! ¿Verdad?-
Freddie se le quedó mirando con una mueca extraña.
- Ok, déjalo… Bueno, el caso es que vengo a enseñarte como eran antes las Navidades-
- Eso ya está muy visto-
- Lo siento, pero el personal lo quiere así… Y tú no puedes cambiarlo, así que te fastidias. Ahora acompáñame al piso de abajo-
Freddie se levantó y siguió al adulto escaleras abajo.
Allí estaban dos niñas, de apenas once años, sentadas en el sofá.
La de la izquierda era bajita y muy delgada, con preciosos ojos azul celeste y largos cabellos rubios y rizos. La de la derecha, de estatura media, también delgada, de ojos marrón café y pelo liso y castaño.
- Wow, esas son…- Intentó decir el castaño, pero fue cortado rápidamente por el Fantasma.
- ¡Calla! ¡Me encanta esta parte!-
El timbre sonó y la niña castaña se levantó y abrió la puerta.
- Hola, Carly- Saludó un niñito muy bajo, de ojos marrones algo rasgados y pelo castaño.
- Ammm… Hola, Freddie. Es Noche Buena ¿No deberías estar con tu madre?-
- Sí, pero Spencer nos invitó ¡Pasaremos la Navidad todos juntos! ¿No es genial?-
La pequeña rubia gruñó desde el sofá.
- ¡No me dijiste que el memo vendría!-
- ¡Y a mí no me dijiste que el demonio vendría!-
Carly rodó los ojos.
- ¿Sabéis qué? Los que se pelean, se desean-
Los dos niños pusieron cara de asco.
- ¡Yo jamás saldré con… eso!- Exclamó el castaño.
- ¡Como si yo quisiese salir contigo!- Gritó la ojiazul enfurecida.
El Freddie adolescente, que veía la escena acompañado del fantasma de las navidades pasadas, rió un poco.
- Ya, que espere unos cuantos años…-
Luego llegaron Spencer y la señora Benson, y se sentaron todos a comer.
La disputa entre Sam y Freddie no cesó cuando se sentaron a la mesa.
- No vas a conseguir casarte, no formarás una familia, no tendrás una carrera brillante, vivirás en un edificio de mala muerte y nadie te querrá- Le espetó la pequeña Sam.
- ¡Sam! ¡No digas eso!- Le riñó Spencer.
El Freddie del presente rió.
-¿Enserio Sam era tan cruel?-
- Ya ves… Mejoró con los años ¿Verdad? Ahora tiene un culito y unos pechotes… -
Freddie miró con el rostro desencajado al Fantasma.
- ¿Le has estado mirando… "esas partes" a mi novia?-
- ¡Mira, esta parte es súper divertida!- Dijo el espíritu tratando de cambiar de tema.
- Y tú no llegarás a nada en la vida, porque eres tan tonta que no sabes ni sumar-
- ¡Sí sé!-
- ¡No, no sabes!-
- ¡Sí!-
- ¡No!-
El Fantasma de las Navidades Pasadas miró a Freddie.
- Creo que ya hemos visto más que suficiente-
- Sí, pero ahora me vas a explicar lo de andar mirando a…-
El fantasma chasqueó los dedos y el castaño estuvo de vuelta en la habitación, pero esta vez sin ningún espectro.
- ¡Hola!- Gritó una voz femenina detrás de él.
Freddie dejó escapar un grito, sobresaltado.
- ¿Quién eres?- Preguntó dándole la espalda.
- Date la vuelta y lo sabrás- Contestó la voz.
El castaño hizo tal y como la voz le indicó.
- ¿Carly?- Preguntó al ver a su mejor amiga.
La chica rió.
- No, soy el Fantasma de las Navidades Presentes-
- Y vienes a mostrarme como han sido estas Navidades ¿Verdad?- Dijo el chico con voz aburrida- Es un poco estúpido ¿No? ¡Sé de sobra como han sido estas Navidades!-
- Ya, pero al altísimo le gusta así ¿Vas a discutírselo? ¡No! ¡Así que cállate y ven!-
Freddie rodó los ojos y siguió al fantasma escaleras abajo.
La planta baja se hallaba tal y como Freddie la recordaba: Encima de la mesa, el delicioso pavo relleno que Spencer había preparado. Alrededor de la mesa estaban Gibby, Guppy, Carly, Sam, Freddie, Spencer y la señora Benson, conversando alegremente.
- ¿Nos podemos ir ya?- Preguntó el castaño.
- ¡No!-
- Por fin, Spencer. Ya era hora de que cocinaras algo sin provocar un incendio- Felicitó la Carly a su hermano mayor.
- Yo ya estoy llena- Dijo Sam al terminar su cuarto plato.
- Sí, nosotros nos vamos yendo a la cama- Coincidió Freddie.
Los dos jóvenes subieron es caleras arriba, atravesando a Freddie y al Fantasma de las Navidades Presentes.
- Wow, ¿Qué fue eso?- Preguntó el castaño.
El espíritu gruñó.
- No somos reales para ellos, pueden atravesarnos- Aclaró.
Luego chasqueó los dedos y Freddie estuvo de nuevo en la habitación.
- ¡Yay, hola!- Gritó la voz detrás de él.
- ¿Y ahora quién eres?- Preguntó Freddie al ver a la chica pelirroja tras de él.
- Cat-
- ¿Cat?-
- Cat Valentine-
- No te conozco-
La joven de cabellos rojizos se echó a reír.
- Pronto sabrás quien soy… Bueno, ciertamente soy el Fantasma de las Navidades Futuras, pero ahora soy Cat…-
El fantasma chasqueó los dedos, haciendo que Freddie y ella apareciesen en una pequeña habitación.
- ¿Dónde estamos?- Preguntó el chico.
- ¿Dónde crees que estamos? ¡En un hospital, bobo!-
Freddie visualizó la escena: Un grupo de desconocidos estaban sentados en las sillas de la que parecía una sala de espera
- ¿En un hospital? ¿Quiénes son esos? ¿Por qué no estamos Sam y yo?- Preguntó nervioso y confuso.
- Haces muchas preguntas. ¡Mira y calla!-
Unos gritos se oyeron en la sala.
- Oh, Dios ¿Creéis que estará bien?- Preguntó una mujer de unos treinta años, de cabellos castaños y ojos cafés.
- Claro que sí, Sam es una mujer fuerte- Aseguró un chico de cerca de veinte años, de pelo rizo oscuro y ojos marrones.
- ¿Sam? ¿Qué le pasa a Sam?- Preguntó Freddie asustado.
- Nada- Respondió el Fantasma.
- Pero…- El moreno fue cortado rápidamente por Cat.
- ¡Cállate!-
La puerta de la habitación se abrió, y salió un hombre que le resultó de lo más familiar.
Todos los presentes le miraron.
- Chicos… ¡Ya soy padre!- Exclamó él felizmente.
Empezaron a abrazarlo y felicitarlo, y luego, el hombre los guió hasta la habitación.
Allí, estaba acostada en una cama, con la típica bata de hospital, una mujer rubia de aspecto cansado, que tenía un pequeño bultito envuelto en una manta en cada brazo.
- ¡Sammy!- Exclamó la treintañera pelirroja, corriendo a abrazarla.
La mujer rubia sonrió débilmente y correspondió al abrazo de su amiga.
- Oh, el tío Spencer quiere ver a sus sobrinitos- Dijo un hombre de cuarenta años.
- Llamaré a Melanie para que vengan ella y el retoño- Anunció la castaña con una enorme sonrisa.
- Oh, Pam, no me creo que seamos abuelas de nuevo- Dijo felizmente una ancianita de cabello cobrizo, mientras miraba a la rubia que estaba junto a ella.
- Así es, Marissa; Otra vez abuelas- Coincidió la ojiazul con una sonrisa en los labios.
El hombre se acercó a la rubia y sus labios se fundieron en un tierno beso, seguido de un mutuo te "amo".
- ¿Quieres cogerlos?- Preguntó la mujer.
El moreno asistió nervioso. La rubia depositó con cuidado uno de los bebés en uno de sus fuertes brazos, y luego al otro.
- Hey, hola pequeños- Murmuró el hombre con una enorme sonrisa- Yo soy vuestro papá-
A Freddie le brillaron los ojos.
- Espera… ¿Sobrinitos? ¿Sammy? ¿Spencer? ¿Melanie? ¿Abuelas? ¿Pam? ¿Marissa?... ¿Papá?-
El Fantasma de las Navidades Futuras sonrió y asintió.
- Entonces… La mujer rubia ¡Es Sam! Y ese soy yo…-
- ¡Por fin lo entiendes!-
- Claro, claro… Pero, espera… Entonces, en futuras Navidades, ¿Sam dará a luz a otro hijo o hija?-
- Dos-
- ¿Dos?-
- ¡Gemelos!-
- Vaya…-
- Creo que ya es suficiente-
El Fantasma chasqueó los dedos y Freddie volvió a la habitación.
- ¡Fantasma! ¡Melanie!- Llamó el moreno- ¡Carly! ¡Cat! ¿Qué se supone qué he aprendido con todo esto?-
- ¿Qué se supone que has aprendido con qué?- Preguntó Sam, con cara cansada.
- ¿Tú no deberías estar en el hospital?- Le preguntó confuso el castaño.
- ¿De qué hablas?- Le preguntó extrañada la ojiazul.
- ¿Qué…? Entonces… ¿Eso todo fue solo un sueño?-
- Emmm… Muy bien, no tengo ni idea de que te pasa, pero me estás empezando a dar miedo-
-Sam, ¿Estoy despierto?-
- Sí…-
- Oh, entonces solo fue un sueño… Por qué tu no viste ningún fantasma por el Bushwell anoche ¿Verdad?-
- No…-
- Entonces no fue real-
- Freddie, me he perdido-
El moreno suspiró.
- Es una larga historia-
- Tengo tiempo-
N/A: Y fin. ¿Os gustó? ¿Sí? ¿No? Dejadme un lindísimo review como regalo de Navidad :D
Si habéis visto Sam & Cat, seguramente sepáis quien es Cat Valentine, quien era el veinteañero de cabellos rizos y por que estaban en el hospital.
Un abrazo muy fuerte y hasta el próximo cap.
Próximo capítulo: Épico regreso de... ¡Melanie!
Espero que paséis unas fantásticas Navidades, en compañía de vuestros seres queridos y que la paz, el amor, la felicidad y la salud reinen en vuestros hogares.
