Y bien mis fieles lectoras hoy llegamos al final de la historia de nuestras queridas tortugas...Espero que les sea de su total agrado y esperaré ansiosa por saber que les pareció. Les agradezco el apoyo que me brindaron todos estos meses. Sé que tardé en terminarlo pero lo hice y eso es lo que vale. Muchas gracias a todas ustedes que me escribieron continuamente con cada capítulo que subía y siempre me alegraron el día cuando los leía. Ahora las dejo con el final de En Contra de los Principios 2 y pronto estaré subiendo otras historias que he estado escribiendo sobre los chicos. Muchas gracias de nuevo y continúen con la lectura.
16 de Febrero: Pequeño cambio añadido casi al final de la historia a pedido de una gran amiga de lectura, ella sabe a quien me refiero. ^-^
Disclamer: Las tortugas ninjas y sus amigos pertenecen a Nickelodeon y sus creadores...
Chapter 11: En La Eternidad...
-Iré a buscar las posesiones que Leo...-La voz de Donnie volvió a quebrarse, cada vez que mencionaba el nombre de su hermano mayor sucedía eso-Para...para el funeral...Leo quería que fuera en la granja...un sitio donde se sentía tranquilo-De nuevo lagrimas caían por sus mejillas, la pena era tan inmensa que sentía que le habían quitado un trozo de su ser. 'Si, ese trozo de mi ser que ahora me falta es mi hermano mayor' Pensó tristemente el ninja de morado. Sentía las piernas tan débiles al subir las escaleras a la habitación de Leo que pensó que caería de bruces. Colocando una mano sobre la perilla la giro y entro a la habitación. Todo estaba tal cual su hermano lo dejo, ordenado y pulcro. A pesar de lo mal que en ocasiones Leo se había sentido siempre mantuvo todo en orden. Suspirando comenzó a buscar las posesiones que iría con su hermano en el ataúd. Dejando sobre la cama el libro del Arte de la Guerra, una pequeña espada que Mikey le hizo cuando eran niños, y el candelabro favorito, continuo buscando. Abriendo la mesita de noche encontró el diario que Leo siempre uso. Pero unos sobres le llamaron la atención, abriendo el diario miro los sobres, cada uno tenia el nombre de uno de ellos. Tomando el que tenia su nombre lo abrió.
Querido Donatello,
Sé que no es forma de despedirme, pero desde hace un tiempo siento que la muerte se aproxima cada día mas a mi. Acabamos de celebrar el cumpleaños de nosotros. Diecisiete años. Una corta vida para decir que moriré, pero no puedo hacer nada para evitar esta suerte. Así que en pocas palabras te diré mi querido Donnie lo que has sido en mi vida, empezando con que tu, Donnie, eres muy valioso para mi, siempre fuiste un soporte en mis momentos de flaqueza, siempre estuviste conmigo cuando mas te necesitaba. Lamento mucho que no podamos seguir juntos, celebrar nuestro cumpleaños o navidad en familia. Los voy a extrañar. A pesar de que no volvamos a vernos...No negare que tengo miedo. No sé que pasara conmigo, no sé donde terminaré. Pero espero que nos volvamos a ver.
Hermanito, no llores mi partida. Sé que duele, sé que la pena es enorme, pero algún día nos volveremos a encontrar. Te amo Donnie. Nunca te olvides de mi. El olvido es la verdadera muerte, tenme en tu memoria y corazón. Confía en ti mismo y apóyate en Raph y Mikey. Ustedes tres deben permanecer unidos. Nunca se separen.
No te culpes de no haber podido salvarme, sé que no hay forma de burlar a la Muerte de nuevo. Esto no es tu culpa, la culpa solo cae en Shredder. Así que no te hundas en la oscuridad ya que yo siempre estaré cuidando y vigilándolos donde sea que me encuentre.
Con amor tu hermano mayor Leonardo.
A esa altura Donnie se encontraba llorando abrazado a la hoja. Meciéndose de atrás hacia delante mientras decía el nombre de su hermano mayor entre gemidos. A pesar de lo que su hermano había puesto en la carta, le era imposible ser fuerte. Perder a su héroe era peor que cualquier cosa. Su hermano siempre había sido su héroe, su guía. Ahora estaba solo y perdido.
Mikey quien se hallaba mirando la enfermería, sitio donde aun se encontraba el cuerpo de Leo, continuaba llorando. No había podido parar ni un solo minuto. El saber que Leo estaba muerto le partía el corazón. Llevaba dos desmayos de tanta pena que sentía, su padre lo tenia abrazado para evitar que volviera a desmayarse. Nada tenia sentido ahora. La familia Hamato estaba quebrada y no había forma de repararse. El silencio que reinaba la guarida era impropio del lugar, este siempre había estado lleno de vida y ruido y ahora solo sollozos se escuchaban.
Donnie con los ojos hinchados de tanto llorar bajo las escaleras con un pequeño saco lleno de las cosas con las que enterrarían a Leo. April había comprado el ataúd y lo tenían en la van de Casey. Deteniéndose con unos sobres en sus manos les entrego a cada uno el que le correspondía. Mikey miro el sobre y sus ojos se abrieron desmesuradamente, en la parte de atrás con la letra clara y pulcra de su hermano mayor estaba su nombre. El Maestro Splinter también miraba la suya sin saber que hacer o decir.
-¿Leo dejo esto para nosotros?-Raph pregunto con voz suave a su hermano genio, este simplemente asintió continuando el la entrega de sobre. Los últimos eran para April y Casey.
April miro el suyo y lo abrió. Leyéndolo en silencio comenzó a llorar. Leo solo le pedía el seguir apoyando a sus hermanos y que no olvide que él siempre la considero como su hermana mayor. La carta era corta pero Leo siempre había sido bueno con pocas palabras, pensar que nunca mas lo vería o escucharía era peor que todo. La familia Hamato nunca seria la misma sin un miembro importante como lo había sido Leonardo.
Splinter miro la suya, abriéndola comenzó a leer.
Amado Padre,
Siento mucho el haberme ido primero, no se supone que sea de esta forma, pero no hay nada que pueda hacer para cambiar esto. Siempre me ha ayudado en mis problemas, guiado y acompañado en mis mas difíciles momentos. Ahora dejo el mando a Raphael. Él se hará cargo de todo lo que ya no haré. Confié en él, a pesar de ser malhumorado, es confiable y un ninja que refleja honor. Siempre cuidará de Donatello y Michelangelo, a pesar de que le costará aceptar su nueva posición en el clan.
Padre, por favor no lloré mi partida, algún día nos volveremos a encontrar. Sé que esta vez no regresaré como lo hice antes. Muerte me lo dijo ya. No quiero causar un gran dolor y un vació en nuestra familia. Por favor apoye a mis hermanos, a ellos le costará aceptar mi partida. Especialmente Raphael. Aunque no lo diga en voz alta, será el que mas difícil se pondrá. Donnie se culpará de no haber sido capaz de salvarme, hágale entender que no es su culpa. Muerte lo quiso así y Mikey...él llorará y tendrá pesadillas. Si es necesario que duerma en mi habitación, eso aliviará en parte el dolor de mi ausencia. Y usted padre, sé que nos volveremos a ver en el mundo espiritual. No me alejaré de ustedes hasta que todos estemos juntos una vez mas.
Con todo mi amor. Leonardo Hamato.
Splinter cerro los ojos unos momentos mientras tomaba aire. Su hijo siempre fue muy sabio para la corta edad que tenia. La madurez que poseía era una bendición y maldición que lo llevo a donde estaba ahora. La responsabilidad que siempre llevaba con él era tan enorme pero preciada para Leonardo que nunca se quejo. Sus hermanos eran primero, aun a costa de su propia vida, él haría lo que estuviera a su alcance con tal de salvarlos y eso es exactamente lo que hizo. Su hijo nunca sería olvidado, la muerte no era el fin de ellos, la muerte de Leonardo solo era el principio de un nuevo ciclo que se cerraría cuando todos estuvieran una vez mas unidos. Hasta ese día, ellos continuarían viviendo siempre teniendo presente a Leonardo en sus memorias.
-Preparen sus cosas hijos míos. Partiremos en una hora más-Anuncio dirigiéndose a la enfermería para preparar el cuerpo de Leonardo para instalarlo al interior del ataúd. April con Casey lo siguieron para ayudarlo en la tarea.
El ninja de rojo seguía leyendo su carta. Leonardo siempre supo que decir cuando se sentía perdido y esta vez no era la excepción. En su ultimo adiós coloco todo lo que esperaba oír, lo que aliviaba un poco el dolor de su corazón.
Querido Raphie,
Sé que tuvimos nuestros enfrentamientos sobre el liderazgo del clan. Posiblemente no es la forma de que la obtuvieras, mi muerte no es algo que esperábamos sucediera tan pronto pero no hay solución para prevenirla. Te preguntaras porque comencé colocando el nombre que solíamos decirte cuando niños...Bueno, ahora no estoy hablando como líder, si no como tu hermano mayor. No sé cuando comenzamos a tener problemas, pero siempre desobedecías las normas que Sensei colocaba, yo intentaba de que no te metieras en problemas, pero nunca resulto.
Ahora que no estaré mas con ustedes, Mikey, Donnie y Splinter te necesitarán mas que nunca. Ahora eres el líder del clan, sé que harás un buen papel, pero deberás tener paciencia con nuestro hermanos menores, para ellos esto será algo que los quebrará y tu tendrás que arreglarlo. Yo hice lo que pude en las demás cartas que deje para ustedes, pero sé que no será suficiente. La muerte es algo trágica y yo mismo siento que no quiero morir. Debajo de mi cama te dejo un cuaderno, allí tendrás todo lo que necesitas para que todo resulte bien. Lo entenderás cuando lo veas.
Recuerda que aun cuando no me encuentre en cuerpo a tu lado, siempre estaré en espíritu para escuchar tus problemas. Sensei es un buen guía, si necesitas consejos búscalo a él. Ahora eres el líder del clan. Sé fuerte, nuestros hermanos necesitarán de tu apoyo ahora mas que nunca. Te quiero Impulsivo, siempre te quise a pesar de nuestras peleas. Nos encontraremos algún día de nuevo, hasta cuando llegue ese día tenme siempre en tu corazón.
Sabes, a pesar de que siempre me llamaste Intrépido o el líder sin miedo. Siempre tuve miedo de perderlos en algunas de nuestras batallas. Ese miedo me ayudo a estar allí para ustedes, aun así no me molesto jamás que me llamaras así. Te amo mucho hermanito, gracias por estar siempre conmigo y siempre aclararme mis pensamientos cuando mas lo necesitaba. Ahora es tu turno de tener tu mente clara.
Siempre contigo, tu hermano Leonardo Hamato.
Raphael suspiro largamente. Su corazón latía rápido en su pecho nervioso y temeroso de tener que enfrentar el futuro sin su hermano mayor. A pesar de las palabras que su hermano le dejo, se sentía perdido, no podía encontrar su lugar en la familia. No estaba preparado para ser líder, no estaba preparado para aconsejar a sus hermanos sobre las cosas que por lo general hablaban con Leonardo. Odiaba la vida que tenían, si hubiesen podido obtener ayuda de los humanos, seguramente su hermano mayor aun estaría vivo. Pero nunca las cosas resultaban en su familia, él daría lo que fuera con tal de tener a su hermano de nuevo con ellos. Pero esta vez no habría excepción. Su hermano mayor continuaría muerto a pesar de lo que ellos quisieran.
April miro el cuerpo sin vida de Leonardo mientras lo arreglaban para colocarlo en el ataúd. Lagrima tras lagrima rodaba por sus mejillas, al igual que le pasaba al Maestro Splinter mientras ponían una yukata que Splinter tenia preparada sobre una mesa, primero tenían que lavar el cuerpo para ponerle el traje. En silencio trabajaron, dejando el cuerpo limpio y lo vistieron. El rostro de Leonardo mostraba pena y dolor. Sabia que no había podido despedirse como corresponde por haber entrado en un estado de coma producido por la falla cardíaca que estaba teniendo días atrás. Pero no era la expresión que le gustaba que tuviera en ese momento, no podía hacer nada para cambiar eso. Aun así notaba la mirada que Splinter le daba cada cierto tiempo mientras terminaban de arreglar al ninja de azul. Leonardo desde el limbo vio como por las mejillas de su padre rodaban silenciosas lágrimas al tiempo que lo vestía con la yukata que tanto amaba, el joven ninja sintió como un manto cálido lo comenzaba a rodear, sus brazos y piernas se vieron envueltas en la suave tela de la yukata que Splinter le puso en su cuerpo físico, no comprendía que pasaba, pero su alma estaba siendo envuelta por el mismo vestuario que su cuerpo, el amor y toda la calidez de su padre impregnaba la tela que ya lo cubría por completo. Una delicada sonrisa se dibujo en su rostro mientras abrazaba su cuerpo como si estuviera abrazando a su padre, esa tela lo unía a él de cierta forma, ya que no podía explicar como tal acontecimiento podía haber ocurrido en ese sitio tan solitario y frío. Una vez acabados de ponerle la yukata azul, levantaron el cuerpo de Leo y lo depositaron lentamente en el ataúd, acomodándolo con los objetos que Donnie recogió de la habitación de Leonardo mas un oso de peluche que Splinter explico era del ninja de azul cuando era bebe, cerraron la tapa.
-¿A que hora nos vamos Sensei?-Pregunto April secándose las lagrimas que no podía reprimir. Casey la abrazo con cariño al tiempo que ella apoyaba su cabeza sobre el hombro del joven.
Splinter bajo la vista para ver el ataúd que contenía el cuerpo de su hijo mayor, su pecho dolía de tanta pena que llevaba-Diez minutos mas-Respondió tomando un lado del ataúd. Casey cruzando una mirada con April se acerco a ayudarlo. Entre los dos llevaron el ataúd ante la mirada de profunda pena de los otros tres hermanos a la van. Pero una calidez comenzó a rodear sus corazones y la guarida como si el alma de su querido hermano e hijo les dijera que aún los miraba desde algún sitio. Pequeñas sonrisas aparecieron en sus rostros al saber que Leonardo los estaba cuidando desde el limbo, como bien Raphael sabía. Aunque la pena y la tristeza no los dejaba, ese sentimiento de calidez fue suficiente para darles un leve empujón para continuar avanzando en sus vidas.
Diez minutos después, las tres tortugas restantes, Splinter, Casey y April se dirigían rumbo a la granja para darle el ultimo adiós a Leonardo. Al interior de la van el silencio era sepulcral pero solo era algo visual, en el interior de cada uno de ellos, los recuerdos gratos que vivieron con Leonardo los hacían sentir que a pesar de la gran perdida, no estaban solos. Algún que otro sollozo se oía de Mikey quien no despegaba sus ojos del ataúd donde descansaban los restos mortales de su hermano mayor. Donnie a su lado tenia la vista fija en el piso, sus ojos rojos e hinchados de tanto llorar, ojeras marcaban el contorno de sus ojos. Raphael observaba el paisaje, su rostro lúgubre y cubierto con una mascara de profundo dolor. Él y Leonardo siempre habían sido unidos y ahora sin Leo, Raph lucia como un pequeño niño abandonado.
Limbo.
Leonardo esbozo una leve sonrisa, al menos sus hermanos habían leído las cartas que escribió para ellos a pesar de que no eran exactamente las que tenia planeado escribir, esas solo habían sido un borrador de lo que en verdad quería decir. Si embargo con lo mal que se había estado sintiendo y lo poco que había podido permanecer despierto cuando estaba vivo, fue lo máximo que pudo hacer. Aún cuando no era todo lo que había querido decir, cumplieron su misión de aliviar aunque fuera un poco la pena en que su familia y amigos se encontraban...Pero el ver los semblantes de su padre y hermanos, tan deprimidos le llenaba de pena. No había sido su intención causar esos sentimientos en su familia y amigos. No se suponía que seria de esta manera. Siempre se imagino que moriría de viejo junto a sus hermanos, no joven y sin haberles dicho lo que quedo en su corazón. Lo tanto que los amaba y lo contento que lo hacían cada vez que estaban juntos. La Muerte se encontraba una vez mas al lado de él, no era capaz de escapar de él por mas que quisiera, después de todo se encontraban en su territorio.
-¿Podemos esperar hasta que me hayan enterrado?-Pregunto sin levantar la vista del estanque donde la Muerte le estaba mostrando lo que sucedía en la tierra.
-Podemos pero luego de eso te irás conmigo-Acepto la Muerte dando un paso atrás para darle mas espacio a la joven tortuga. Sabia que era difícil todo esto, pero el destino del ninja ya había sido sellado y cerrado.
Horas después. Granja de la familia Jones.
El viaje había sido muy silencioso e incomodo para todos. Pero ninguno se quejo por lo estrecho que iban. Raphael ayudo a bajar el ataúd de su hermano y lo pusieron en el medio del salón para salir a preparar el terreno para depositar la urna. Mikey se quedo junto al ataúd sin dejar de llorar, para él menor del clan la perdida de su hermano mayor era mucho mas terrible. Leonardo siempre lo había protegido y cuidado mas que a cualquiera, siempre decía que debían proteger al menor ya que era el mas frágil de ellos. Mikey siempre se quejo de eso, pero nunca dijo nada, ahora extrañaría eso de su hermano mayor.
Una vez solo en el salón, Mikey miro la urna, sus ojos mostraba solo pena. Apoyando su cabeza en ella cerro los ojos y recordó todos los momentos que vivió con su hermano mayor, todas las veces que Leo se quedo a su lado cuando tenia miedo, cuantas veces Leo le cedió su turno con el televisor, cuantas veces Leo decidió jugar con él en sus videos juegos para que no se sintiera solo, cuantas veces lo salvo de ataques. Ahora no tendría mas al hermano que le acariciaba la cabeza, que lo cobijaba en sus brazos y le susurraba palabras de cariño al oído. Se sentía tan débil en ese momento, no podía creer que hace unas semanas atrás su hermano había estado vivo bromeando con él sobre Casey y su miedo a las ratas. Ya nada de eso volvería a suceder, su hermano se había ido para siempre de su lado. Saco la carta que Leo le había escrito y lo volvió a leer.
Querido y amado hermanito,
No sabes cuanto extrañare tus bromas, tu risa, tu alegría. Esas cosas siempre me iluminaron mi día a día. Lamento que halla acabado como lo hizo, no era mi intención que ocurriera de esta manera. Pero no hay nada mas que hacer, así que preferí disfrutar el estar con ustedes y pasar mi ultimo tiempo de vida alrededor de ustedes. Intente de que mi muerte no se convirtiera en la destrucción de la familia y espero que halla resultado.
Mikey quiero que me recuerdes como era en vida y como era antes de que todo este sucediera. No quiero que me recuerdes como el Leonardo que se la pasaba tomando remedios para el corazón o que se desmayaba de la nada. Quiero que me recuerdes como éramos antes, ese Leonardo que siempre estuvo allí para ustedes. No sabes cuanta falta me harán, especialmente tu alegría. Te amo hermanito, lamento el tener que darles la tristeza de mi perdida, pero no quiero que vivan pensando en mi muerte si no que en mi vida.
Cuando necesites a alguien con quien hablar ve a mi habitación y duerme allí, háblame de lo que quieras hablar yo siempre estaré escuchando, donde sea que me encuentre. La muerte no será nuestra despedida, porque algún día nos volveremos a encontrar y cuando ese día pase estaré allí para guiarlos como siempre lo he hecho.
Debes apoyar a Donnie y Raph, ellos estarán tan tristes como tu. Raph necesitará que confíen en sus habilidades, él será el líder de ustedes ahora. Donnie necesitará que le recuerden que tiene que dormir y hazle recordar que no es su culpa que yo muriera, fue de Shredder y sus aliados. Nadie mas tiene la culpa. Tenme siempre en tu memoria, nunca me olvides porque yo jamás dejaré de pensar en ti.
Hasta que nos volvamos a encontrar mi amado hermanito.
Tu hermano mayor Leonardo Hamato.
El ninja de naranja doblo cuidadosamente la carta y la guardo en su bolsillo del cinturón. Lagrima tras lagrima rodaban por sus mejillas, empapando su mascara, suaves sollozos se escuchaban en la silenciosa habitación. No supo cuanto tiempo paso llorando pero cuando la puerta se abrió levanto la vista, su hermano de rojo lo miro desde la entrada.
-Ya es hora-Anuncio viendo el rostro lloroso y demacrado de su hermano menor. Suponía que él mismo no lucia mucho mejor. Ahora todo sucio y cansado. Mikey asintió y se coloco de pie.
-¿Necesitas ayuda con...con esto?-Pregunto señalando la urna, Raph movió la cabeza afirmativamente-Te ayudaré entonces-Mikey sabia que no era fácil para su hermano de rojo todo esto. No lo era para ninguno de ellos, pero a Leo no le gustaría verlos deprimidos como estaban en ese momento. Entre los dos elevaron la urna y la llevaron al sitio donde Raph con Casey cavaron en la tierra para depositarla. Deteniéndose a un lado del agujero lo bajaron.
Donnie cerro los ojos, ese sería el último adiós para su hermano Leonardo. Splinter en frente de la urna cantaba un mantra que solía cantar cuando empezaron en la meditación al tiempo que Raph y Casey se preparaban para dejar la urna al interior del agujero. En ese punto todos lloraban sin poder parar. Raph solo podía escuchar las ultimas palabras que Leo le dijo. 'No quiero morir, no quiero dejarlos' Raph trago saliva, pero su garganta estaba muy apretada, su corazón latía rápido en su pecho. Las palabras de Leo daban vueltas una y otra vez. La desesperación de estar muriendo y no ser capaz de detenerlo...La urna se deposito en el interior y Casey con él se pusieron a un lado viendo como el viento comenzaba a soplar. El cielo ya estaba mas claro. Amanecía tras unas tortuosas horas de lamento.
-Mi niño...jamás te olvidaremos-Dijo Splinter viendo por ultima vez el ataúd. Asintiendo Casey y Raph nuevamente tomaron las palas y comenzaron a llenar el agujero con tierra mientras Splinter seguía cantando. April se abrazo a Donnie mientras Mikey se abrazaba a su padre. El entierro fue corto ya que Leonardo había dejado claro que no quería que nadie dijera nada. Que simplemente lo recordaran como él era cuando estaba sano. No enfermo ni moribundo. Tras todo eso, se dirigieron a la casa para descansar, cada uno se marcho a un sitio distinto a pensar en lo sucedido. Nadie quería decir en voz alta que Leonardo Hamato había muerto y se encontraba enterrado a unos metros de allí, bajo un árbol que siempre le gusto al ninja de azul en vida.
Limbo.
Leonardo ladeo la cabeza. Todos habían obedecido sus palabras, nadie dijo nada, nadie intento de hablar mientras depositaban su cuerpo en la tierra. No quería que sufrieran mas de lo que ya lo estaban. Realmente no quería había querido morir pero ya no había marcha atrás. La Muerte a su lado lo miro.
-Ya termino lo que pediste ver, ahora es momento de irnos-Dijo colocando su mano en el caparazón del ninja. Leonardo asintió, mientras se alejaban para entrar en el túnel donde todas las almas iban miro hacia atrás.
-Los estaré observando Raph, Mikey, Donnie, padre, April y Casey. Nos veremos de nuevo...algún día...bien lejano-Miro al frente y cerrando los ojos entro al túnel que se ilumino y lo engullo en su interior.
La guarida una semana después.
Raphael se encontraba mirando el techo de su habitación. Desde que su hermano mayor falleciera no habían practicado en el dojo. La guarida permanecía sumergida en el silencio, nadie hablaba con nadie ni nadie comía en el comedor. La muerte de Leonardo aun reinaba en el ambiente. Donnie había guardado todo lo que Leo uso en la enfermería diciendo que nadie nunca los usaría, luego se encerró en el laboratorio revisando una muestra de la sangre que había tomado de Leonardo antes de morir.
Mikey se la pasaba en la habitación de Leo intentando de hablar con su hermano. Nadie le decía nada, pero parecía que su hermano menor aun no podía aceptar que Leo no volvería a estar con ellos y Splinter en su habitación meditando cada vez mas, su salud estaba decayendo con todo lo ocurrido.
-Nos volveremos a encontrar Leo, pero por favor dile a los demás que necesitamos continuar avanzando y cerrar el ciclo de una vez por todas-Susurro cerrando los ojos.
Pero era innecesario que Leo interfiriera. Ellos mismos sabían que su hermano mayor estaría muy triste y decepcionados de ellos si se dejaban deprimir por lo sucedido. De a poco fueron saliendo adelante y continuaron viviendo obedeciendo las reglas que Raph encontró en el diario que su hermano mayor le dejo. No sabia que Leo usaba reglas escritas por él mismo todos los días. Pero era bueno saber que servían para mantenerlos seguros y unidos. Y sobretodo siempre iban dirigidos a la familia...aún cuando faltaba uno de ellos.
Con el paso de los días que se convirtieron en semanas y estas en meses. La familia Hamato comenzó a salir adelante a pesar de la gran perdida que tuvo, se apoyaban entre ellos. No se separaban mas que unas simples horas, vivían pendientes los unos de los otros, temerosos de perder a un miembro mas. La risa de Mikey tras casi medio año comenzó a sonar de nuevo en la guarida, pero cada vez que el ninja de naranja se sentía ahogado por el dolor se dirigía a la habitación de Leonardo, la cual para entonces era el refugio de ellos cuando necesitaban hablar con su hermano mayor y hablaba en voz alta de sus penas y cosas que lo deprimían para luego salir sintiéndose un poco mas confiado de si mismo. Raph solo entraba cuando nadie mas lo miraba y se paseaba por la habitación recordando el tiempo en que paso allí con Leonardo. Cuando conversaban o hacían las paces. Siempre lo hacia sentir mas calmado cuando estaba allí. Donnie entraba cuando los objetos de la enfermería le recordaba el tiempo en que su hermano mayor paso allí, agónico y enfermo, pero también cuando temeroso de las inyecciones corría a su habitación y se encerraba asegurando que no necesitaba que lo ayudaran, esas veces eran las que lo hacían reír. Y siempre se sentía mas animado al salir de la habitación de Leo. Splinter entraba de vez en cuando, pero prefería hablar con su hijo mayor en el plano espiritual donde Leo le pedía siempre que vigilará a sus hermanos y sobre todo que apoyará a Raphael quien era el único que nunca pedía consejo o consuelo por la perdida de su hermano mayor.
De esta manera la vida de la familia Hamato continuo avanzando hasta que muchos años después, Leo tuvo que ir en búsqueda del alma de su padre quien fue el primero en partir tras muchos años viviendo con sus hermanos. Lo siguió Raph quien ya mayor falleció de viejo, Donnie y finalmente Mikey, pero cuando Leo los recogió no eran viejos, si no que volvieron a la época donde eran adolescentes. Y una vez mas unidos en la muerte los Hamato se dirigieron a su ultima parada, donde permanecerían para siempre juntos.
The End.
Realmente tenia que ser de esta manera. Siento mucho lo que hice con Leo, pero al final se reunieron todos para estar juntos por el resto de la eternidad. Como siempre debieron estar. Ojala que les haya gustado y quédense sintonizadas porque vienen mas historias de nuestros queridos chicos. Espero que el final haya sido de su agrado. Para mi es mejor describir lo que sucedió después de la muerte de Leonardo en la guarida y como se volvieron a reencontrar. Siempre me he imaginado que es de esa manera. Así que espero que les haya agradado y por favor dejen reviews. Muchas gracias a quienes me siguieron hasta este momento, por sus favoritos y followers...Realmente aprecio mucho el apoyo que me brindan y siempre me han ayudado a sacarme el stress al leer cada review que me dejan. Hasta luego ya que pronto comenzare a subir unas nuevas historias de los chicos...Y recuerden que como Leonardo es mi tortuga favorita las historias se trataran la gran mayoría de él, pero no completamente ya que adoro como son los cuatro hermanos. Gracias de nuevo.
