Capítulo XI
En medio de la conmoción, una gran cantidad de personas se encontraban observando el incendio, los bomberos intentaban apagar las llamas mientras se escuchaba el alboroto de los espectadores y el lamento de los artistas por la posible perdida de sus obras.
A las afueras, Tougou intranquilo se encontraba fumando un cigarrillo, moviendo un pie impaciente por noticias.
– ¡Señor! – gritó un hombre corriendo hacia él.
– ¿La encontraron? – preguntó exasperado.
– No señor, no está en ninguna parte.
– Maldición – rugió colérico.
Luego unas exclamaciones de asombro se escucharon por lo que giró la vista al incendio, allí dos bomberos sacaban a una persona herida.
– ¿Eh ? – exclamó estupefacto – Aku...
El hombre intentó acercarse, pero fue detenido por unos jóvenes militares que habían llegado a la escena.
–Tougo-san – se acercó Osoko con un rostro de preocupación y una herida en la frente a un costado izquierdo que sangraba un poco.
Tomó el brazo de su acompañante y lo alejó de los uniformados, luego se acerco a su oido para susurrarle.
– El chico que intento asaltarme en la escalera huyo, en verdad no creo que haya sido un simple ladron, seguramente tiene que ver con todo esto.
– ¿Viste su cara? – la mujer asintió.
– Aunque no creo que dure mucho, le apuñale en el estomago antes que unos militaron se acercaran donde me encontraba.
Tougo volvió a acercar el cigarrillo a su boca, expulso humo y continuó.
– Aún así, dale la descripción a mis hombres del sujeto y encárgate de averiguar como está Aku, el debe saber que sucedió con Reika.
– Sí.
Tougo botó el cigarrillo y lo pisó.
– Yo me encargaré de comunicar todo al Don.
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En la guarida, en aquel apartamento lúgubre del edificio prácticamente abandonado, se encontraba Kusosuke usando una capucha y su mascara con pico, también se encontraba Osomatsu usando lo mismo.
Como era el plan, dejaron a la chica sentada en la silla de madera de una de las habitaciones, encadenada por el torso al respaldo, y cada brazo amarrado al apoya brazo de este, los pies encadenados y amordazada en la boca, no le vendaron los ojos, aún no, hasta que despertara (por lo que tenían prohibido sacarse las capuchas, también debían hablar bajo y sin decir nombres).
A Futsuumaru le brindaron los primeros auxilios , le cerraron la boca, y colocaron un vendaje por debajo del mentón y lo ataron a la parte superior de la cabeza pasándola por delante de las orejas, y finalmente lo dejaron recostado en el suelo sobre una manta.
Osomatsu hacia esto automaticamente, su mente aún estaba alborotada, por lo que no podia pensar con toda claridad., Kusosuke no le brindó ninguna respuesta respecto a la explosión o a su hermano, sólo le dijo que debia esperar al lider.
Al terminar de vendar al castaño (a quien tambien le pusieron su capucha pero sin mascara), Kusosuke sacó de un cajon, de los pocos muebles que habia, un maletin y se volvio a acercar al herido.
– ¿Qué es eso? – preguntó Osomatsu con una voz cansada.
– Es un generador de rayos violetas – abrió el maletín dejando ver varios tubos de vidrios surtidos, de diferentes tamaños y grosores, en la base de la maleta se encontraba una pequeña caja de control electrico sin conexion a tierra que poseia un interruptor y alojaba una bobina de magneto y un cable unido a un puerto de incerción donde se podia insertar el extremo del tubo que se deseaba utilizar.
El moreno tomó el tubo más grande y de mayor grosor que habia.
– Emm creo que es este... – y lo conectó al cable y movió el interruptor, lo que hizo encender la caja y una luz violeta intensa comenzó a resplandezer en el tubo de vidrio.
– ¿Qué vas a ser?
– Es para que a Fu- – se detuvo y miro precavido a la habitación, a pesar de que hablaba en voz baja, y continuó – Es para que no le duela, eso me dijo el lider, nos dio este generador para que usemos la luz violeta como analgésico, este tubo es el más potente, así que debe funcionar para su herida.
Y comenzó a frotar torpemente la quijada del joven con el tubo de luz purpura intenso. Siguió así por un par de minutos, y al terminar apagó la maquina.
– uf esperemos que sirva hasta que lo vea un doctor – suspiró y guardó el generador.
– Esas maquinas son muy caras ¿no? ¿lo habian usado antes? – preguntó aún con una voz taciturna.
– No, pero el lider nos explicó como usarlo, nos dijo que era muy bueno para calmar el dolor, y otros malestares e incluso ayudar a curar algunas enfermedades.
y volvió a sentarse en el suelo, al lado de Osomatsu, cerca del herido.
– En una ocación nos contó – siguió relatando – que el generador podría ser realmente potente si se utilizaba con éter...
– ¿ Eh? – esto captó la atención de Osomatsu.
– Incluso dijo que podria regresar la actividad a órganos que ya no funcionaban.
– Es decir... – agregó escéptico.
– Nosotros bromeamos esa vez con eso de que se podria revivir a los muertos o crear zombies – soltó una risa relajado y continuó más serio – pero, el lider dijo que no había límite de lo que se podría hacer con el éter...
Un aire frío invadió el lugar, Osomatsu desvío la mirada, no quería seguir hablando de cosas inesesarias, estaba ansioso de poder salir y buscar a Choromatsu , y contactarse con Todos tus e Ichimatsu, para decirle al menor que estaba bien... Seguramente estaba preocupado.
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La noche pasó sin más incidentes, al llegar la mañana aún no tenian noticias.
– M... – de a poco la joven de cabello rosa abrió los ojos, se encontraba en una habitación oscura, por las ventanas solo se filtraba un poco de luz tras las cortinas desgastadas (el alto edificio de al frente también ayudaba opacar la luz), no podia distinguir mucho. Se dio cuenta que se encontraba amarrada a una silla, comenzó a sudar frio – ¡M! – solo podia gemir desesperada, intentaba mover los brazos, pero era inútil.
– Ha despertado señorita – declaró una figura de un hombre con capucha y máscara – No intente nada por favor, ahora es nuestra rehén, si hace lo que le pedimos no le ocurrirá nada, ¿entendido? – y le vendo los ojos.
Reika no entendia lo que pasaba, sólo gemia pidiendo auxilio. Sus recuerdos eran confusos, solo recordaba estar en su hogar, preparándose para ir a la exhibición. Se encontraba realmente asustada por lo que no pudo evitar derramar lagrimas.
El hombre encapuchado se dirigió afura de la habitación.
– Ha despertado – le informó a osomatsu que estaba en una silla sentado impotente, Futsuumaru quien había despertado hace unos minutos volvió a dormirse.
– Ese idiota aun no llega – se quejó el mayor de los Matsunos.
– Hay que esperar un poco más - comentó kusosuke aunque el miedo y la preocupacion también le invadían, después de todo estaba consciente que no era el más listo del grupo, si algo ocurría no sabria que hacer, deseaba que Futsuumaru mejorará, y que Yoichi y Atsushi llegaran pronto.
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La noticia del incendio se escuchó en todo el país, tanto Ichimatsu como Todomatsu lo leyeron en el periódico en la mañana, el más afectado porsupuesto era Todomatsu quien sabia todo al respecto. Ichimatsu lo miraba con sospecha pero el menor solo comentaba la noticia durante el desayuno con la voz más natural que podia.
– Dice que fue por una tubería de gas en el sótano, cómo no había nadie allí no hubieron heridos de gravedad...
– Ya veo... – comentó Ichimatsu simplemente.
– Dice que hubo más accidentados por el humo... – continuó, el que no hubieran muertos tranquilizaba al menor.
– Habia gente importante alli ¿no?, mencionan a alguien de la compalñia – preguntó preocupado.
Todomatsu negó con la cabeza y agregó:
– Preguntaré cuando vayamos al trabajo – y siguio leyendo, entonces abrio bien los ojos, se dio cuenta de su reacción y otra vez intento estar calmado – Dice que ladrones usaron la conmoción para asaltar, pero que se seguiran investigando.
Todomatsu en verdad estaba preocupado por Osomatsu y Atsushi pero no podia intentar contactarse con alguno, estaban en una situación muy delicada.
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Paso un par de horas, y al fin Atsushi, tuvo la oportunidad de llegar al escondite, en el momento que escucharon unos ruidos Osomatsu y Kusosuke se pusieron en alerta, pero se dieron cuenta que el lider finalmente habia llegado .
– ¡Tú! – gruñó Osomatsu.
– Lamento la demora, ¿Reika está en la habitacion? – Kusosuke asintió.
Osomatsu ignoró lo ultimo y lo agarró del cuello de su capucha.
– ¡Bastardo! ¡tú sabias de Cho -! – de inmediato se detuvo ya que hablaba muy alto y la rehén podria escucharlo – Cálmate – le quitó del agarre – sí , yo lo sabia pero por obvias razones no podia decirtelo .
Osmatsu no aguantó más , levantó el puño para golperalo pero el moreno lo detuvo.
– ¡Calmate! no es el momento.
– Es cierto – entonces se dio vuelta a la dirección del castaño, de paro junto a él , este abrió los ojos lentamente.
– Líder...
– Aguanta un poco más, te llevaré donde un doctor – y Futsuumaru asintió y volvió a cerrar los ojos.
– Escuchen – se giró a los otros dos y camino dos pasos hacia ellos, se volvió a ver la habitación y siguió hablando cautelosamente – Antes que todo debo decirles unas noticias.
ambos se quedaron observándolo detenidamente, y el lider continuó.
– Youichi y el guardespalda de la Mafia Hashimoto , Aku, están muertos.
Hubo una sorpresa muda, quedaron inmóviles.
– Youichi... – musitó débilmente el herido en su lugar.
– Encontraron su cadáver cerca del establecimiento, su deber era vigilar a Tougo y a su acompañante, no puedo saber quien de los dos fue o si Yoichi dijo algo del plan... – dijo más para si mismo – Respecto a Aku, ese resultado era el que yo esperaba-
Osomatsu no lo dejo continuar, y le dio un puñetazo haciendo que esté cayera al piso.
– ¡A el gustaban las aeronaves! – gritó con fuerza – ¡fue de lo único que hablo conmigo! ¡de las aeronaves! ¡y ahora esta muerto por tu culpa!
volvió otro silencio.
– Además tu nunca dijiste que el guadespalda terminaría muerto– y entonces recordó – Mi brazo... el "arreglo" ¿que le hiciste?¿ tiene que ver con que el tipo muriera?
¿Y la explocion? ¿cuánta gente más murio?
Atsushi se levantó finalmente.
– Escucha tu trabajo ya esta hecho, no te nesesito por ahora, regresa y presentate a tu trabajo para no crear sospechas. Respecto a tu hermano él será quien te contacte, yo le brinde un disfraz y dinero para que pudiera ocultarse de la mafia – hablo firme.
Osomatsu rechinaba los dientes de rabia, quería respuestas, pero finalmente decidió.
– ¡Me voy! ¡ni se te ocurra involucrar a mis hermanos de nuevo!
Y salió de la habitación.
Kusomatsu aún no salía de su estado de shock, y Futsuumaru lloraba en su lugar.
Atsushi camino a la habitación.
— Ahora le haré unas preguntas a la señoritas, esperemos que los efectos de la droga le hayan borrado unas cuantas horas de su memoria... – hablo aparentemente calmado , pero se notaba la angustia en su voz.
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Nota de la autora: Lo sé, lo siento ToT estoy cesante, debería tener todo el tiempo del mundo para escribir, disculpen. No sé si aún hay personitas que leen esto, solo quiero agradecerles al igual a quienes me han comentado, me gusta también leer sus teorías :D
Tengo muchas ideas para este fic, necesito pornerlas en orden.
Ya quiero que Oso este con algunos de sus hermanitos para que pueda actuar como sí mismo (aunque cómo van las cosas, sí, está muy estresado xD pero ya saben que el no haría que se preocupen). Ok en verdad trataré de no demorarme mucho para el siguiente cap. Gracias de nuevo por leer :)
