El anime Candy Candy y sus personajes son creaciones de © Mizuki e Igarashi. Este trabajo o fanfic fue creado con fines de entretenimiento y no de lucro; la historia es de mi total inspiración.
LA HISTORIA DE NUESTRO AMOR
CAPITULO X
HOY, MAÑANA Y SIEMPRE
Dormía placidamente no quería despertar de aquel sueño, me moví un poco para poder levantarme de pronto sentí un inmenso calor y algo fuerte que sujetaba mi cintura, intente moverme pero mi almohada no ayuda, abrí mis ojos uno a uno lentamente como no queriendo despertar hasta que derrepente sentí que algo se movía debajo de las sabanas, abruptamente me senté tratando de ubicar donde me encontraba, dirigí la mirada hacia abajo y vi la respuesta a mis dudas…no era un sueño, era el quien estaba a mi lado Richard…lo veía placidamente dormir, su hermosa piel blanca brillaba con los rayos del sol, su cabello castaño alborotado y su rostro tan lleno de paz; por lo que no me pude resistir a dejar de verlo haciendo me sonreír, volviendo a refugiarme en sus brazos llenándome de el nuevamente y entrando de nuevo en el mágico mundo de los sueños.
Mientras tanto en una cafetería cercana.
Elizabeth – hola siento llegar tarde –dijo sonriendo.
Robert – no te preocupes –dijo ofreciéndole el lugar.
Elizabeth – y bien…porque me hiciste venir tan temprano, cual es la sorpresa.
Robert – esta –dijo dándole un cuaderno.
Elizabeth – como?
Mesera – desean ordenar.
Robert – si por favor, puede traerme lo de siempre.
Mesera – como usted diga.
Elizabeth – que es eso de lo de siempre? No entiendo –dijo levantando la ceja.
Robert – aquí preparan los mejores desayunos, ya lo veras –dijo guiñando el ojo.
Elizabeth – ohh ya lo creo…pero para que me das un cuaderno?
Robert – para que escribas ahí tus poemas y no en cualquier trozo de papel que encuentres.
Elizabeth – muy gracioso.
Robert – son demasiado valiosos para que anden por ahí.
Elizabeth – eso no es cierto, yo los guardo.
Robert – los sigues acumulando en tu viejo cofre –dijo interrumpiendo.
Elizabeth – como lo sabes?
Robert – hay cosas que nunca se olvidan –dijo sonriendo.
Elizabeth – ya lo creo –dijo pensativa.
Robert – en que piensas?
Elizabeth – en Richard.
Robert – como?
Elizabeth – quisiera saber como le fue anoche con Eleanor.
Robert – si yo también, que te parece si vamos a buscarlos luego y podremos ir a pasear por el parque así nos contaran todo lo sucedido.
Elizabeth – perfecto.
Comiénzame a vivir ahora que soy tuya, muy dentro y con dulzura, empieza a descubrir secretos de mi cuerpo que solo para ti esta hecho, comiénzame a vivir empieza con mis manos y lentamente amor muy despacio, muy suave siempre hasta que beses mis labios, lléname por completo no llegues nunca al fin, tenemos mucho tiempo para que estés conmigo para estar junto a ti; cúbreme de caricias demuéstrame por fin tus ansias sin medida y mañana al despertar fundida con tu cuerpo te volveré a gritar de nuevo comiénzame a vivir.
Richard – buenos días –dijo besando su nariz.
Eleanor – buenos días –dijo sonriendo- no puedo creer que este de esta forma contigo.
Richard – de ahora en adelante todos los días serán así.
Eleanor – ohh no.
Richard – que pasa?
Eleanor – no llegue a casa, cuando mi madre se entere me retara.
Richard – ya no lo hará mas –dijo sonriendo- además es normal en una pareja que pronto va a casarse y a tener un bebe pasar la noche juntos.
Eleanor – para ti es así, pero para mi madre no –dijo sentándose en la cama- cuando se los dirás a tus padres?
Richard – hoy mismo les escribiré para darles la noticia –dijo mientras acariciaba la espalda de ella.
Eleanor – como crees que lo tomaran.
Richard – mi madre se pondrá muy contenta y me apoyara hasta el final y no dudo en que quiera hacerse cargo de planificar la boda y mi padre mmm…no lo se, pero últimamente ha cambiado mucho, puede ser que se alegre aunque no lo demuestre.
Eleanor – estoy muy feliz –dijo abrazándolo.
Richard – yo también, tenemos que empezar a planificar la boda cuanto antes.
Eleanor – tendré que escribirle a mi madre, no se cuanto tiempo estará con Rose Mary.
Richard – quien es Rose Mary?
Eleanor – la hija de la mejor amiga de mama, ya te he hablado de ella es parte de una de las familias importantes del país, el clan Andrey.
Richard – mmm…creo haber escuchado de esa familia.
Eleanor – que casualidad talvez tú la conoces?
Richard – puede ser…bueno creo que es hora de ir a tomar una ducha, debo llevarte a casa prometí que cuidaría de ti –dijo levantándose mientras se ponía su bata.
Eleanor – si lo se.
Richard – vienes –dijo galantemente.
Eleanor – Richard!
Richard – que…era solo una pregunta –dijo guiñando el ojo.
Chicago
Rose Mary – gracias por venir.
– vine lo más rápido que pude, como te has sentido.
Rose Mary – mejor gracias, como esta Eleanor?
– muy bien…te manda saludos.
Rose Mary – gracias…disculpa si te hice venir, tu sabes que no tengo a quien mas acudir mi esposo continua de viaje, Tía Elroy esta fuera del país y William regreso al colegio en Londres.
– no te preocupes…le prometí a tu madre que estaría al pendiente de ti y William.
Rose Mary – lo se, gracias –dijo sonriendo- quisiera pedirte algo.
– si dime.
Rose Mary – me gustaría que pudieras mudarte conmigo por lo menos hasta que nazca el bebe…bueno si estas de acuerdo.
– por mi encantada…es solo que Eleanor.
Rose Mary – puede venir si quiere, su hijo también podría nacer aquí.
– como sabes que esta embarazada?
Rose Mary – pude notarlo cuando vinieron aquí, el brillo en sus ojos es tan diferente; además nuestros hijos solo tendrán meses de diferencia…sabes algo, me emociona tanto que mi bebe pueda tener un amigo con quien convivir cuando yo le falte.
– no digas eso, tú podrás curarte.
Rose Mary – sabemos que no será así –dijo sonriendo- no le temo a la muerte, lo que me importa es que mi hijo nazca bien, en un ambiente sano y rodeado de personas que lo quieran –dijo acariciando su vientre- que dices aceptas.
– por mi encantada…le enviare una carta a Eleanor contándole esto.
Rose Mary – perfecto.
New York
Eleanor – buenos días –dijo entrando a la sala.
Mucama – Buenos días señorita, le ofrezco el desayuno.
Eleanor – si por favor, pon un lugar mas que Richard desayunara conmigo.
Mucama – lo que usted diga.
Eleanor – subiré un momento a ducharme, dile que espere en la biblioteca.
Mucama – si señorita.
Richard – buenos días –dijo entrando al lugar.
Mucama – buenos días, pase por aquí por favor –dijo señalando.
Richard – gracias.
Mucama – lo dejo en su casa.
Robert – toc, toc buenos días, vengo a ver a Eleanor.
Mucama – adelante, puede esperarla en la biblioteca.
Elizabeth – que hermosa casa.
Robert – solo espero que la señora Beaker no se moleste por haber traído a la exprometida de Richard a su casa.
Elizabeth – muy gracioso.
Richard – que tal chicos, que hacen por aquí.
Robert – venimos por Eleanor para ir de paseo, y se supone que luego pasaríamos por ti.
Richard – me alegra que hayan venido…tenemos una noticia importante que darles.
Eleanor – hola –dijo entrando a la biblioteca- me alegra verlos.
Robert – a nosotros también –dijo sonriendo.
Elizabeth – Y bien.
Richard – esta hermosa dama –dijo abrazándola- acepto casarse conmigo.
Robert – felicitaciones.
Elizabeth – felicitaciones…esto amerita una celebración.
Eleanor – gracias.
Robert – ya se lo dijiste a tu madre.
Eleanor – no, aun no…se fue de viaje.
Elizabeth – para cuando tienen planeada la boda.
Richard – ya lo pensamos bien y decidimos hacerla después de que nazca el bebe.
Elizabeth – queee? Estas esperando bebe.
Eleanor – si –dijo sonrojándose.
Elizabeth – en hora buena…entonces doble felicitación –dijo abrazándola.
Robert – y bien que tienen planeado hacer este día.
Richard – nada en particular.
Elizabeth – que dicen si nos quedamos en casa.
Eleanor – me parece bien.
Varios días ya han pasado, el verano esta llegando a su fin, dando la bienvenida al otoño…el viento frío ya empezaba asomarse en la ciudad; el parque empezaba a sentir la ausencia de los niños y adultos. Una carta era depositada en el correo con un contenido que cambiara el curso de su vida, Eleanor había escrito a su madre contándole lo sucedido días atrás y la decisión que había tomado. Con el consentimiento de la señora Beaker, Richard se mudo a la casa durante la ausencia de esta, para cuidar a la quien se convertiría en la madre de su hijo.
Mucama – señorita trajeron esta carta para usted.
Eleanor – gracias, es de mi madre.
Richard – tan pronto respondió.
Eleanor – veamos que dice ahora –dijo abriéndola, varios minutos se quedo en silencio leyendo detenidamente el contenido de la misma.
Richard – todo bien?
Eleanor – si…nos felicita por la boda –dijo sonriendo- dice que aun no volverá y me pide que vaya con ella a Chicago.
Richard – como?
Eleanor – al parecer Rose Mary no esta muy bien de salud, y ella le pidió quedarse una temporada allá y mi madre me pregúnta si deseo ir.
Richard – y que piensas?
Eleanor – creo que seria lo mejor, porque necesitare estar con mi madre durante todo mi embarazo…bueno eso no quiere decir que no quiera estar contigo…tu me entiendes no –dijo guiñando el ojo- es un lugar hermoso y un buen ambiente para que nazca el bebe.
Richard – si, claro que lo entiendo; entonces estas decida a irte?
Eleanor – si…pero no por ahora, debo seguir chequeando los ensayos de Robert y Angie.
Richard – lo se…así que aprovecharemos estar juntos lo mas que se pueda, tendremos que planear como vernos, tu sabes que no puedo faltar en los negocios.
Eleanor – si lo sé, podrías ir cada fin de semana.
Richard – buena idea…porque no podría estar lejos de ti –dijo dándole un beso.
Eleanor – y nosotros tampoco –dijo sonriendo.
Richard – ya ansió tenerte en mis brazos –dijo acariciando el vientre de ella que ya empezaba a abultarse.
Eleanor – ya recibiste noticias de tus padres?
Richard – aun no –dijo sonriendo de medio lado- no te preocupes todo estará bien.
Eleanor – eso espero.
Londres
Duque G. – que significa esto –dijo golpeando el escritorio.
Duquesa G. – malas noticias.
Duque G. – es una carta de tu querido hijo –dijo sarcásticamente mientras se la entregaba.
Duquesa G. – como? –dijo leyéndola detenidamente- pero…que alegría.
Duque G. – como dices?
Duquesa G. – a caso no te alegra saber que pronto serás abuelo.
Duque G. – me mintieron, eso no se los voy a perdonar.
Duquesa G. – cálmate te hará daño.
Duque G. – debo ir inmediatamente a America, Richard tiene mucho que explicarme.
Duquesa G. – sabes que no puedes hacer un viaje tan largo –dijo acercándose a el- recuerda es por tu salud.
Duque G. – le pregunte y no me dijo nada, de seguro ya conocía a esa mujer; seguro ella esta con el por su posición y ahora que lo hará padre lo tiene amarrado.
Duquesa G. – porque crees que podría ser así, a caso no confías en la elección que hizo tu hijo? El ha hecho todo lo que le has ordenado, ya es hora de que lo dejes ser feliz y si lo es con esa muchacha debes aceptarlo.
Duque G. – pero como quieres que acepte esa relación, si ella es solo una actriz de teatro, no es lo que se merece, ha tenido los mejores tutores, es parte de una década de duques en toda Inglaterra el se merece algo mejor.
Duque G. – debo hacer ese viaje a América lo antes posible.
Duquesa G. – para que? Para obligarlo a hacer tu voluntad, creo que no será lo mejor si tu lo haces su reacción será irse lejos y no volveremos a verlo, es eso lo que quieres?
Duque G. – no, claro que no…además recuerda que el único que pude suplirme, mi salud no esta bien y tu lo sabes así que pronto tendrá que tomar el ducado y será lo único que le pediré, lo dejare ser feliz con esa muchacha pero la condición será esa; debes decirle mi decisión así que tu viajaras a America.
Duquesa G. – esta bien, lo hare pero te repito no lo voy a obligar a hacer algo que no quiera.
New York
Varias semanas han pasado ya, los ensayos eran cada vez mas pesados para Angie pero Eleanor seguía ayudándola juntamente con el apoyo de Robert; ya que pronto se realizaría la última presentación de Eleanor a quien ya empezaba a anotársele más el crecimiento de su vientre. El trabajo de oficina era un constante manejo de estrés para Richard, siempre tratando de hacer lo mejor posible para obtener mejores resultados en las encuestas financieras contando con la ayuda de Elizabeth quien había decido quedarse en la ciudad y así cumplir su sueño de comenzar una nueva vida. Mientras que en Chicago Rose Mary seguía con su embarazo sin complicaciones gracias a la ayuda de la Señora Beaker y las recomendaciones medicas.
Secretaria – mi Lord su correspondencia.
Richard – gracias puedes retirarte.
Secretaria – con su permiso.
Richard – bien veamos que tenemos aquí…invitaciones, cuentas, mmm una carta de mi madre –dijo sorprendido- me parece extraño que sea ella quien me escriba, esperaba que fuera de papa –dijo abriendo el contenido del mismo.
Elizabeth – espero sean buenas noticias –dijo sonriendo- bueno te dejo un momento a solas para que leas la carta.
Richard – no…espera puedes quedarte.
Elizabeth – seguro.
Richard – si –dijo empezando a leer el contenido de la carta en voz alta. Querido hijo: Me alegra saber que estas bien y que eres feliz, felicitaciones por la noticia tan maravillosa que compartiste con nosotros, sabes que tienes mi apoyo incondicional, a tu padre le altero mucho leer tu carta estaba decidido en ir a America pero logre convencerlo de no hacerlo; y como recordaras que el medico le diagnostico una deficiencia cardiaca el no podrá viajar mas, por lo cual iré yo en su lugar; ya ansío verte pronto. Te Quiere. Mama.
Elizabeth – vaya…al parecer al duque no le cayo nada bien la noticia de tu matrimonio y que será abuelo –dijo sonriendo.
Richard – sabia que el no iba a tomar bien la noticia, lo que no entiendo es para que enviara a mi madre a hablar conmigo –dijo sonriendo de lado- pero bueno me alegra saber que pronto volveré a verla.
Elizabeth - que te parece si vamos juntos a almorzar hoy.
Richard – pensé que saldrías con Robert.
Elizabeth – hoy no –dijo suspirando- recuerda que hoy es la ultima función que hará Eleanor.
Richard – casi lo olvido –dijo poniendo su mano en la frente.
Elizabeth – y cuando parte a Chicago?
Richard – en un par de días, así que durante mi ausencia tú estarás a cargo.
Elizabeth – que dices?
Richard – jajajaja es broma, no te preocupes te has ganado unos días de vacaciones para que puedas pasarlos a gusto en compañía de Robert.
Elizabeth – que gracioso eres –dijo levantando la ceja.
Richard – y bien nos vamos a comer –dijo levantándose de su lugar.
Mientras tanto en el teatro el elenco se encontraba reunido para darle la despedida a Eleanor.
Charlie – gracias a todos por estar aquí, como recordaran esta es la ultima presentación que hará Eleanor de la temporada; quiero desearte lo mejor –dijo dirigiendo su mirada a la ella- recuerda que aquí tienes un hogar donde siempre serás bienvenida.
Eleanor – gracias…me gustaría decir unas palabras –dijo acercándose a Charlie- quiero agradecer a todos sus buenos deseos y amistad, espero verlos pronto, y de nuevo muchas gracias –dijo sonriendo mientras todos aplaudían.
Charlie – además quiero aprovechar la oportunidad quiero pedirles a todos su apoyo y colaboración para Angie quien tendrá la responsabilidad de suplantar a Eleanor durante estos meses, sumándose a la gira que se realizara por varias ciudades.
Angie – gracias…quiero agradecer a Eleanor, Robert y Charlie por su paciencia les prometo que no los defraudare –dijo nerviosamente, mientras recibía los aplausos de sus compañeros.
Charlie – y bien eso es todo, a sus lugares.
Eleanor – voy a extrañar este lugar –dijo viendo los alrededores.
Robert – pero volverás.
Eleanor – no lo sé, después de que nazca el bebe, me casare y aunque Richard diga que me apoya en lo que decida creo que no será lo mismo.
Robert – pero aun tienes tiempo para decir que harás, no pienses en eso ahora concéntrate en la presentación de esta noche.
Eleanor – si tienes razón.
Robert – bueno debemos ir a prepararnos.
Eleanor – bien me voy a mi camerino, te veo luego.
La función de despedida de Eleanor fue ovacionada por todo el público del teatro y sus compañeros no pudieron faltar, fue la más emotiva de la noche entregándole un enorme ramo de flores con los mejores deseos.
Varios días han pasado ya desde la función de despedida, ya estaba todo listo para el viaje a Chicago, el silbato del tren anunciaba la salida.
Elizabeth – cuídate mucho, te vamos a extrañar –dijo abrazándola.
Eleanor – gracias, pero pueden visitarme cuando quiera.
Robert – recuerda que estaré de gira, pero te escribiré seguido.
Eleanor – gracias Bobby –dijo abrazándolo- por todo lo que has hecho por mí, tu amistad y ayuda nunca la podre olvidar, te quiero mucho –dijo sollozando.
Robert - no te pongas así, recuerda que esto no es una despedida para siempre, de cualquier forma siempre estaremos juntos has sido la mejor amiga que he tenido, cuídate mucho.
Richard – es hora de subir.
Eleanor – si.
Richard – hasta luego chicos.
Robert – cuídala mucho.
Richard – lo hare.
Mientras subían al tren, en la plataforma se quedaron un par de jóvenes con la incógnita de saber que pasaría de ahora en adelante, Robert miraba a la distancia el tren alejarse viendo como partía su mejor amiga quien había sido el amor de su vida una sonrisa irónica apareció en su rostro, bajo su mirada hacia donde se encontraba Elizabeth quien sonreía cálidamente, la tomo de la mano para salir de ahí, con la esperanza de que con ella tendría y conocería de nuevo el amor.
Horas más tarde un carruaje entraba por el portal de las rosas, dirigiéndose a la entrada de la mansión donde ya eran esperados por la servidumbre, al bajar Richard noto la majestuosidad del lugar.
Mucama – bienvenidos, los esperan en la biblioteca.
Eleanor – muchas gracias –dijo sonriendo.
Richard – con permiso –dijo tomando de la mano a Eleanor- espero tu madre no se moleste por haberte acompañado.
Eleanor – no lo creo.
Señora Beaker – hija –dijo abrazándola- te extrañe como has estado.
Eleanor – un poco cansada –dijo acariciando su vientre.
Richard – buenas tardes –dijo haciendo una reverencia.
Rose Mary – bienvenidos –dijo bajando las gradas- mírate luces hermosa.
Eleanor – gracias, no más que tú –dijo sonriendo- quiero presentarte a mi prometido.
Richard – a sus pies mi nombre es Richard Grandchester, Eleanor me ha hablado mucho de usted, espero no incomodarla con mi presencia.
Rose Mary – claro que no, mucho gusto…así que usted es el hijo del duque.
Richard – si madam…y usted es.
Rose Mary – hija de de William Andrey –dijo interrumpiéndolo- tengo entendido que nuestros padres se conocieron.
Señora Beaker – como?
Eleanor – que casualidad.
Richard – ustedes son de Escocia cierto?
Rose Mary – así es.
Richard – me da gusto conocerla.
Rose Mary – igualmente...pasamos a la biblioteca –dijo señalando el lugar.
Eleanor – por supuesto.
Rose Mary – te sienta muy bien el embarazo.
Eleanor – como te has sentido –dijo ingresando al lugar.
Rose Mary – un poco cansada, pero mejor gracias a la ayuda de tu madre, ya falta poco para tener a este angelito en mis brazos –dijo sonriendo- y cuando nacerá el tuyo.
Eleanor – en enero –dijo sentándose en el sillón.
Señora Beaker – iré por un poco de té.
Richard – puedo tener su atención un momento por favor –dijo ofreciéndole el lugar.
Señora Beaker – dígame joven Grandchester lo escucho –dijo sentándose.
Richard - ya que estamos reunidos quiero aprovechar la ocasión para pedirle formalmente la mano de su hija en matrimonio –dijo nerviosamente- se que una carta no fue la mejor forma de haberle dado la noticia, así es que por eso decidí acompañar a Eleanor.
Señora Beaker – por favor cuide mucho a mi hija –dijo con lagrimas en los ojos- si ella es feliz yo también lo soy –dijo en forma de aceptación.
Richard – se lo prometo –dijo sonriendo- muchas gracias señora.
Señora Beaker – ojala Sean pudiera estar aquí –dijo abrazando a Eleanor, para luego abrazar a Richard.
Eleanor – papa siempre ha estado con nosotros y no dejara de estarlo –dijo sollozando.
Rose Mary – esto merece una celebración –dijo sonriendo- felicitaciones.
Mientras tanto en la ciudad de Chicago la compañía de teatro se preparaba para la gira que realizarían por todo el país.
Elizabeth – cuando te iras?
Robert – en dos semanas.
Elizabeth – tan pronto –dijo sorprendida.
Robert – si, Charlie adelanto la fecha de la gira.
Elizabeth – ahhh entiendo –dijo sollozando.
Robert – yo…yo quisiera.
Elizabeth – no te preocupes yo estaré bien…ten por seguro que te extrañare –dijo abrazándolo.
Robert – yo también te extrañare, y estaré al pendiente de ti y del nacimiento de bebe de Eleanor; te prometo que te escribiré –dijo mientras tomaba su barbilla- si pudiera llevarte conmigo lo haría tú lo sabes.
Elizabeth – si…lo sé –dijo fijando su mirada en la de él.
Robert – te quiero –dijo acercando su boca a la de ella.
Elizabeth – en verdad?
Robert – si…solo así te lo puedo demostrar –dijo rozando sus suaves labios dándole un beso tierno lleno de dulzura envolviéndose en un abrazo que parecía eterno.
Chicago
Rose Mary Andrey hija de una de los hombres más importantes de la década, a pesar de la gran fortuna de su familia y la influencia aristócrata siempre ha sido una mujer de noble corazón, sencilla y cariñosa la preferida de su Tía Elroy, la hermana dedicada y cuidadosa de su pequeño hermano William; durante su adolescencia su vida tuvo un cambio radical, luego de la muerte de sus padres y su espontánea boda Vicent Brower, así mismo llevando una gran responsabilidad para la familia, convirtiéndose en la próxima matriarca del clan de la familia y quedando al cuidado de su pequeño hermano; varios meses después de esto fue diagnosticada con una enfermedad desconocida llevándola a refugiarse a su lugar favorito la mansión en Lakewood con su adorado jardín de rosas. Meses después su vida se lleno de completa felicidad, su deseo de convertirse en madre se había vuelto realidad. Solo un mes faltaba ya para el nacimiento de su primogénito, cada día ella misma supervisaba los arreglos de la habitación del bebe, una preciosa cuna de caoba ya se encontraba lista, un lindo ajuar tejido con delicadeza ya se encontraba en su lugar, un caballo de madera y varios obsequios se habían colocado en la habitación, los cuales habían sido enviados por su prima Susan Cornwell quien hacia poco mas de dos meses que había dado a luz a su segundo hijo al que llamo Archibald, quien mas adelante se convertiría en uno sucesores del clan.
Varios días han pasado desde su llegada a Lakewood, una hermosa habitación había sido arreglada para Eleanor con flores de muchos colores y con una vista al jardín impresionante. Cada tarde salía con Richard a caminar por el bosque enseñándole las maravillas del lugar, llevándolo detrás de la colina enseñándole el Hogar de Pony.
Richard – el Hogar de Pony, que es ese lugar?
Eleanor – es el lugar donde vienen los niños sin hogar –dijo observando la casa- Rose Mary y su familia hace unos años que hacen donativos a este lugar, me gustaría ayudar también.
Richard – me parece bien que quieras hacerlo –dijo sonriendo- puedo ofrecerles mi apoyo, talvez pueda conseguir algunos amigos que quieran hacerlo también.
Eleanor – eso seria maravilloso…me ayudarías?
Richard – claro –dijo abrazándola.
Eleanor – gracias, será muy importante para mi ayudar a esos niños, presiento que hay alguien que especial que necesitara de mi ayuda.
Richard – y la tendrá…creo que es hora de regresar o se nos hará tarde, recuerda que mañana debo partir a New York.
Eleanor – si…esta bien vamos.
Richard – realmente es un lindo lugar para que nazca Terrence.
Eleanor – oye…desde cuando piensas que será niño.
Richard – porque el primogénito de un Grandchester siempre ha sido varón.
Eleanor – y si es niña…eso cambiaria tus planes? –dijo levantando la ceja.
Richard – no lo creo…pero estoy seguro que será un niño, y se llamara como su padre Terrence –dijo orgullosamente- …porque me miras así –dijo levantando la ceja- es un lindo nombre.
Eleanor – si es niño me gustaría llamarlo Sean como mi padre y si es niña Isabella como mi madre –dijo levantando la ceja.
Richard – como? a caso no te gusta mi nombre.
Eleanor – no mucho –dijo sonriendo.
Richard – que dices? –dijo levantando la ceja mientras sonreía.
Eleanor - porque mejor no lo decidimos cuando nazca.
Richard – creo que será lo mejor.
Eleanor – imagínate si es niña Isabella Grandchester –dijo sonriendo- suena lindo no.
Richard – pero no como Terrence Grandchester.
Eleanor – jajaja mejor lo dejamos para después, promételo que vas a pensarlo.
Richard – esta bien, lo que tu digas; pero no estoy de acuerdo que no te guste mi nombre.
Eleanor – pero el que me gusta eres tu –dijo abrazándolo- te quiero.
Richard – yo también –dijo dándole un dulce beso.
New York
Robert – tantos recuerdos que dejare aquí –dijo suspirando- pero de ahora en adelante todo cambiara –dijo sonriendo- adiós tristeza, adiós noches largas, adiós a todos los recuerdos del amor que sentí por Eleanor, desde hoy soy un nuevo hombre lleno de alegría y pasión por la vida…gracias por todo lo que escuchaste y viste durante este tiempo.
Angie – no es fácil dejar un lugar que te ha dado tanto verdad –dijo sonriendo- soy nueva en este ámbito pero me siento como si ya fuera parte de este lugar.
Robert – no, no lo es –dijo suspirando- pero ya lo eres, te felicito porque has hecho un gran trabajo.
Angie - gracias, se que no es fácil suplantar a alguien como Eleanor, la gira me pone nerviosa.
Robert – veras que todo saldrá bien.
Angie – gracias, bueno…me voy, nos vemos luego –dijo agitando su mano.
Robert – hasta pronto.
Robert – bien…creo que no necesito mas –dijo observando el lugar- fuiste un fiel refugio durante todo este tiempo –dijo sonriendo.
Elizabeth – a quien le hablas –dijo asomándose por la puerta.
Robert – ehhh….a nadie, solo recordaba en voz alta.
Elizabeth – ya lo creo, vine a invitarte a dar un paseo.
Robert – pensé que tendrías que ayudar a Richard en su ausencia.
Elizabeth – si pero no significa que no me pueda divertir –dijo sonriendo.
Robert – esta bien vamos.
Elizabeth – ya tienes todo listo?
Robert – si.
Elizabeth – estas seguro…no olvidas nada?
Robert – no –dijo sonriendo mientras cerraba la puerta del que fue su camerino por mucho tiempo.
El tren anunciaba su salida a la ciudad de New York, era una mañana fría pero no impidió a Eleanor ir a despedir a su amado hasta la estación, ambos se fundieron en un calido abrazo y antes de partir el le entrego un largo beso lleno de amor; Richard regresaba triste porque no tendría cerca a su amada, se había acostumbrado tanto a convivir con ella diariamente que le fue difícil separarse y aceptar la decisión que había tomado en dejarla en Lakewood, pero cada semana iría a visitarla, pero sabia que era momentánea su estadía en ese lugar, porque cuando se casaran no habría nada que los separara.
Algunos días han pasado, el pesado frío ya era más notorio en la ciudad, unas maletas ya se encontraban listas en la puerta, mientras Robert inspeccionaba su apartamento asegurándose de no olvidar nada, tomo sus llaves colocándola en su bolsillo, mientras bajaba su equipaje a la puerta principal.
Portero – su carruaje ya esta aquí –dijo sonriendo.
Robert – gracias señor Tomas –dijo dirigiéndose a la calle.
Portero – es todo –dijo mientras le ayudaba.
Robert – si…casi olvidaba entregarle mis llaves.
Portero – no se preocupe señor, estaré al pendiente de su apartamento.
Robert – gracias, por favor asegúrese que la señora haga la limpieza, y si viene Elizabeth déjela entrar.
Portero – si señor lo que usted diga.
Robert – bueno tengo que irme, hasta pronto.
Portero – que tenga buen viaje.
Robert – gracias.
Una hermosa dama esperaba en la estación del tren, caminaba de un lado a otro nerviosa y melancolía porque pronto la persona que se había convertido en algo mas que su amigo partía a ciudades desconocidas.
Richard – ya deja de moverte tanto, me estas poniendo nervioso.
Elizabeth – lo siento, es que estoy muy nerviosa.
Robert – hola…pensé que se haría tarde –dijo caminando hacia donde se encontraban ellos.
Richard – ya casi, tus compañeros de la compañía ya abordaron, bueno hermano, amigo te deseo todo lo mejor –dijo abrazándolo.
Robert – gracias, pero no olvides mantenerme informado del nacimiento de tu hijo.
Richard – lo hare, no te preocupes –dijo sonriendo, mientras Elizabeth observaba la escena en silencio- te pasa algo?
Elizabeth – no…estoy bien –dijo sollozando.
Richard – bien…los dejo solos, te espero en el carruaje.
Elizabeth – yo…yo –dijo acercándose a el- tengo esto para ti –dijo entregándole una carta- ábrela cuando ya estés dentro.
Robert – ven aquí –dijo abrazándola- cuídate mucho, te prometo que siempre tendrás noticias mías.
Elizabeth – te voy a extrañar –dijo sollozando.
Robert – yo también, pero veras que pronto nos volveremos a ver –dijo aspirando el aroma de su cabello- te quiero –dijo sin titubear, acercando sus labios a los de ella- podrás esperarme?
Elizabeth – todo el tiempo que sea necesario –dijo sonriendo, mientras le entregaba un beso con toda la dulzura de su corazón.
Richard – tengo que irme –dijo separándose lentamente.
Elizabeth – que tengas un buen viaje.
Charlie – siento interrumpirte Hathaway pero ya es hora –dijo desde el tren.
Robert – en seguida…recuerda que te quiero –dijo sonriendo, mientras ella observaba que subía; el volteo la mirada y sonrío al ver a su querida Beth, de pronto abrió la carta que le había entregado minutos antes leyendo el contenido de esta: "No se como empezó, solo se que sucedió, solo cerré mis ojos y desperté pensando en ti, mientras estés lejos yo te esperare aquí porque se que contigo puedo ser feliz, en mi mente estará tu recuerdo creciendo cada día para que puedas volver a mi, ahora tengo una razón mas para vivir porque pude comprender que eres el amor de mi vida". Elizabeth.
Continuara…
Hola…les dejo este otro capitulo, espero lo hayan disfrutado…nos estamos acercando al final, recuerden dejarme sus reviews. Se les quiere. Angie!
