Disclaimer: Naruto y sus personajes no me pertenecen, pero la historia es completamente mía.

"Cuanto más rápido, más divertido."

Universo Alterno.


"Capítulo 11: Kunoichis y Shinobis."

-Mándalos a la 2583. –Tsunade Senju, con todo su porte de empresaria caminaba por los pasillos de lo que parecía ser una escuela privada común y corriente. Naruto observaba todo con ojos ensoñadores, recordando los años que había pasado metido en aquella escuela, donde conoció a sus mejores amigas.

-Oigan, oigan. ¿Se acuerdan cuándo… -Paso a ser la frase de la noche, cada esquina le traía un nuevo recuerdo, aún que no solo al Uzumaki, sino también a cada una de ellas.

-¡Ya cállate Uzumaki! –La blonda mayor se volteo a verlo con un tic en el rostro, se hartaba con facilidad, y el rubio parecía tener un poder para sacar de sus casillas a todo el mundo. -¡Ya había olvidado lo insoportable que eras! –Masculló continuando con su camino. Tsuki, Sakura e Ino soltaron una risita.

-Vengan chicos. –Temari les hizo una seña para que la siguieran y todos juntos tomaron un camino diferente al de la Senju, quien antes de perderlos de vista mencionó:

-Las espero en mi oficina en quince minutos. –El pasillo terminaba con una puerta, del otro lado los esperaba una escalera que daba a una despensa, había una caldera y varias cosas normales para una escuela, sin embargo también vieron una gran puerta blindada, junto a esta había varios interruptores en una pequeña puerta de metal a un lado, seguramente para controlar las luces del edificio. Tenten corrió la tapa de metal que ocultaba los incontables cables e interruptores y metió la mano dentro de un recoveco entre los cables hasta que se escuchó un click, y luego el sordo ruido que hizo la puerta al destrabarse.

-Bienvenidos a ANBU. –Dijo entre risas Tsuki, mientras tiraba de la puerta para terminar de abrirla. Del otro lado había un gran pasillo igual que el anterior, solo que estaba completamente iluminado, las paredes blancas, el suelo era de baldosas grises y aburridas, como las del resto del instituto.

-Creí que ya estábamos en ANBU. –Murmuró Gaara, tapándose un poco los ojos por la repentina luminosidad que invadió sus rostros, el resto del edificio aún se mantenía a oscuras, para ser un viernes a las diez de la noche, parecía que todos se iban a dormir muy temprano.

-Algo así. –Ino sacudió las manos en el aire con una sonrisa divertida. –Pasen. –Una vez que todos estuvieron del otro lado, las primas Haruno se apostaron juntas frente a la puerta y con un fuerte tirón la cerraron. Soltaron un suspiro de cansancio.

-Odio usar está entrada. –Masculló la pelirrosa, mientras pasaba entre todos y se ponía al principio de la fila. –Ahora si, guarden silencio. –Los miró sobre su hombro antes de seguir caminando. Había muchas puertas a lo largo del pasillo, cada una tenía un número distinto y un color diferente también. Pronto la puerta con el número 2583 apareció frente a ellos, un sutil escalofrío los recorrió de pies a cabeza. ¿Qué era lo que ellos sabían de ellas? Después de esta noche, todo quedaba en duda. ¿Qué podría haber detrás de la 2583?

Un suspiro general se escuchó al comprobar que al abrir la puerta había solamente varias camas, un pequeño televisor, algunos libros y un ventilador de techo. Las muchachas los miraron divertidas por tanta exageración por parte de ellos.

-Es entendible que no sepan como reaccionar ante lo que paso hace rato… -Comenzó Ino entrando en la habitación. –Pero tampoco para que crean que vamos a torturarlos o algo por el estilo. –Se le escapó una carcajada, mientras tomaba el control remoto del televisor y lo encendía.

-Pónganse cómodos. –Hinata les indicó las camas que había, y sin pensarlo dos veces se dejaron caer sobre ellas, desparramados, realmente había sido un día agotador, tanto física como mentalmente.

-Nosotras debemos ir a hablar con Tsunade-sama. –Sakura miraba entretenida los libros con una ligera sonrisa en los labios. Se volteó a verlos. –De más está decirles que no pueden salir de aquí… -La mueca se borró mientras entrecerraba los ojos, escudriñándolos con sus enormes orbes jades. -¿Entendido? –Masculló.

-Ya, Saku. No los mates del susto. –Rió Temari. -Si se sorprendieron hoy… -Les susurró divertida. –Más les vale no hacerla enojar. –Las chicas se carcajearon por el temperamental carácter de la pelirrosa.

-Hablaremos con ustedes después. –Se despidió volviendo a sonreír la ojijade, desapareciendo por la puerta. -¡Andando chicas, si yo les doy miedo no querrán hacer esperar a Tsunade-sama! –Exclamó ya andando por el pasillo, y por las paredes retumbó la fuerte carcajada que dejó escapar.

-Recuerden, no salgan por ningún motivo. –Hinata se fue por la puerta seguida de Tenten que se despidió con la mano, Ino, Tsuki y Temari se quedaron un minuto más hasta que ya no se escuchaban los pasos de las demás. Se volvieron hacia ellos con una encantadora sonrisa:

-Ya se que les dijimos que apenas llegáramos aclararíamos sus dudas… -Comenzó Ino convirtiendo su gesto en uno más nervioso.

-Pero debemos cumplir con Tsunade-sama. –Completó la otra blonda, asintiendo con la cabeza cerrando los ojos. –Deberíamos darnos prisa, va a colgarnos si tardamos. –Temari también se puso algo nerviosa de repente.

-Podemos correr. –Tsuki le restó importancia con la mano y se sentó en la cama junto a Kiba, aún conservando esa verdadera y encantadora sonrisa. -¿Te sigue doliendo? –El castaño negó sonriendo también. –Te traeré algo para el moretón cuando regresemos. –Sin previo aviso le robó un delicado beso, y se marchó por la puerta, mientras las rubias la miraban anonadas.

-¡TSUKI! –Gritaron y salieron corriendo detrás de ella. Claramente tenía muchas cosas que explicar ahora. «Dios, ¿Por qué lo besé?» Se reprendía mentalmente por su ataque de sinceridad y falta de juicio. «Me estoy comportando como una adolescente.»

-Así que eso estuvieron haciendo toda la tarde. –Dijo de manera picará el Nara, cruzando sus brazos mientras se recostaba totalmente sobre la cama en la que había estado sentando, casualmente mirando a la rubia de ojos verdes. Ya no entendía porque, pero le gustaba hacerlo, recordó de pronto algo que había pasado esa tarde.

Flashback

La playa estaba hermosa, el cielo estaba totalmente despejado. Shikamaru bufaba molesto por la falta de nubes para observar. Miró hacia un lado, Temari venía saliendo del mar, traía puesta su bikini color arena, que prácticamente le hacía competencia a su color tostado de piel. Vio más allá como un muchacho de cabellos castaños se le quedo mirando embobado como pequeñas gotitas recorrían su figura. Y él no fue el único en notar a ese castaño.

Temari frunció el ceño y lo encaró. -¿Qué tanto miras idiota? –Sin lugar a dudas, la rubia tenía un temperamento fuerte, sonrió divertido mientras la miraba acercarse, cuando ella noto su mirada él esperaba una replica como la que le había lanzado al otro pobre chico, pero a diferencia de lo que se esperaba ella se sonrojo levemente, tomó su toalla y comenzó a secarse el cuerpo y el cabello ante su atenta mirada. Pero no le dijo ni una palabra, y de vez en cuando le dirigía una mirada, para saber si él aún la estaba viendo. En una de esas tantas, le devolvió la sonrisa y se echó sobre una manta con un libro en sus manos.

End Flashback

-Solo la bese una vez… ella de verdad se puso muy mal, y no se me ocurrió nada más para calmarla. –Se excusó el Inuzuka, trayendo de regreso a Shikamaru de sus recuerdos. Un tic en la ceja de Naruto hizo que todos lo miraran extrañados.

-¿No se te ocurrió nada más? –Masculló, reteniéndose para no dejarle morado el otro ojo. -¡Te conozco Kiba, ten cuidado con lo que haces! –Lo tomó por el cuello de su remera para alzarlo y que lo mirara a los ojos. -¡Ella no será una de tus estúpidas conquistas de una noche! –Kiba se deshizo del agarra frunciendo el ceño.

-¡Claro que no, idiota! –Sin saber porque, realmente le molestó el hecho de que Naruto la defendiera de él, unos repentinos celos crecieron desde lo más profundo de su pecho. Neji se metió en medio de ambos para que no se terminaran matando allí mismo, con una mano empujo sutilmente para que el rubio volviera a sentarse en la cama e hizo lo mismo con el castaño. Todo se había vuelto muy tenso en cuestión de segundos.

-Antes dijiste que sabías de que hablaban esos ladrones. –El rubio asintió desinteresadamente. –Es probable que ellas tarden lo suyo en regresar. –Comentó sentándose en la cama de enfrente. –¿Qué es lo que puedes decirnos? –Naruto suspiró y sacudió su melena. Alzó la vista, todos lo miraban a él esperando una respuesta a todas las dudas que cruzaron por sus mentes.

-Cuando yo asistía aquí… había una especie de selección de alumnos. –Comenzó masajeando su frente, intentando traer de entre sus recuerdos todo lo que pudiera ser útil. –Nos hacían pasar por una serie de pruebas mentales, físicas y psicológicas. Para saber si éramos… aptos, aceptables. –Dejó escapar un suspiro frustrado al recordar el por qué el no era parte de eso.

-Y tú no lo eras. –Unió los cabos sueltos el Uchiha, con un tono desdeñoso y una sonrisa burlona en sus labios. Uzumaki reprimió sus ganas de golpearlo en la cara para borrar aquella estúpida sonrisa.

-¡Claro que lo era! –Masculló enfadado, cruzando sus brazos en el pecho y recostándose contra la pared detrás de él. –Es solo que… -Suspiró. –Mi padre era parte del consejo directivo de… ANBU. –Dijo lentamente para que entendieran que no se refería realmente al instituto, sino a todo el secreto detrás de aquella fachada escolar. –Y no quiso que yo formara parte de esto, se me permitió hacer los exámenes solo por cortesía. –Bufó, había detestado a su padre hasta las entrañas por aquella decisión, él tenía tanto derecho como los demás a ser parte de Konoha, y se lo había prohibido solo por querer protegerlo.

-Y Sakura, Ino y Tsuki si fueron admitidas. –Naruto asintió lentamente ante las palabras de Kiba, se le acababa de esfumar toda su ira para con el castaño, era un tema serio el que tocaban como para andar de infantil por lo que había pasado esa tarde.

-Luego de eso me cambiaron de escuela, y los conocí a ustedes. –Hizo un gesto abarcándolos a todos. –Tenía prohibido mencionar algo sobre ANBU, por lo que al poco tiempo de conocerlos y sentirme bien conmigo mismo, por poco y se me olvidaba el hecho de que estuve a punto de ser parte de una organización secreta tan grande como lo es ANBU.

-¿Organización secreta? –Repitió Shikamaru mirándolo divertido. –Debes estar bromeando. –Pero cuando Naruto negó suavemente, toda su burla se esfumó. -¿Cómo está eso?

-Solo los que pasaban las pruebas podían entrar en la organización. –Irguió su postura. –Luego te entrenaban y preparaban para todo tipo de situaciones. Supongo que lo que paso está noche estaba entre las más comunes.

-¿Y qué sabes de las demás? –Neji, conocido primo de Hinata, jamás se hubiera imaginado lo que su dulce y tímida prima fuera parte de una organización secreta de… ¿Espías? ¿Agentes? No, realmente era impensable. ¿Por qué motivo Hinata se uniría a algo así?

-Mm, en realidad nada. Ya saben la historia de la familia de Sakura, pero Tsuki e Ino, también tenían problemas con sus padres, siempre estuvieron solas hasta que se conocieron aquí. –Miró desinteresadamente el techo. –Pero jamás había visto ni a Tenten, ni a Temari, ni mucho menos a Hinata-chan.

Un extraño silenció quedó asentado después de las palabras del rubio. ¿Qué motivos pudieron haber tenido para ingresar a la organización? ¿Cuántas incógnitas más rodeaban todo lo que ellas representaban?

Hacía unos minutos que todas ya se encontraban con Tsunade en la oficina, Shizune, tan eficiente como siempre entró por la puerta cargando unas carpetas llenas de información. Los depositó sobre la mesa y le entregó una carpeta a cada una de las presentes.

-Kenzo Kamura. –En las carpetas aparecía una foto de uno de sus rehenes. –Fue arrestado más de veinte veces antes de cumplir la mayoría de edad, sus delitos son variados, robó a mano armada, ventas ilegales, disturbios en la vía pública, también hay algunos relacionados con el abuso sexual. –Comenzó a explicar la morocha de cabello corto. –Pero aún así, no hemos conseguido atarlo a nada que esté relacionado con Orochimaru.

-Ese maldito vampiro sabe mover sus jugadores, obviamente no mandaría a nuestra casa a alguien que pudiera ponerlo en un aprieto. –Comentó Temari, cerrando su carpeta y dejándola nuevamente sobre la mesa de conferencias frente a ella. –Es obvio que no conseguiremos sacarle ninguna información.

-No está de más intentarlo. –Mencionó Tenten, mirando a la rubia sentada frente a ella. –Es posible que solo sean suposiciones, pero él sabía quienes éramos, y aún así accedió a las peticiones de Orochimaru para meterse en nuestra casa. –Sacudió la cabeza por la incoherencia en el accionar de aquellos vulgares ladrones. –Él y los otros siete lo sabían.

-En eso estoy de acuerdo con Tenten. –Sakura se estiró hacia delante, apoyándose en la mesa para que todas pudieran verla. –Fue como meterse en la boca del lobo, y ellos aceptaron ese riesgo. Aún no termino de entender porque.

-Quizá Orochimaru les ofreció algo a cambio. –Comentó Tsuki, siguiendo el tejido de las ideas de su prima y comprendiendo a donde quería llegar. –Debe haber sido algo muy importante para haber aceptado. –Tsunade simplemente asentía ante las palabras de las muchachas.

-Shizune. –La aludida dio un salto en el lugar, había estado tan concentrada en las chicas que se pegó un buen susto al oír a su jefa llamarla. –Manda decirle a Ibiki que comience con el interrogatorio, necesitamos saber con urgencia que les ofreció Orochimaru a Kenzo y su banda. –La secretaria asintió y salió disparada por la puerta a cumplir con su tarea. Una vez que la puerta estuvo cerrada nuevamente la charla se centró en el gran problema que significaba haberse descubierto frente a los nuevos inquilinos de su casa.

-¡Debieron tener más cuidado! –La Senju alzaba la voz, estaba enojada. Años en los que su equipo no había cometido errores, aparecía este grupo de muchachos y desarmaban todo lo que habían logrado.

-¡Pero Tsunade-sama, si no actuábamos en el momento podríamos haber muerto todos! –Se quejó la Yamanaka, cruzando sus brazos bajo el busto y recostándose en el respaldo del asiento.

-Ino-chan tiene razón. –Hinata aportó relajadamente su opinión. –Quizás actuamos impulsivamente, pero fue la mejor decisión que pudimos haber tomado. –Hizo un asentimiento con su cabeza, sacudiendo ligeramente su azulada cabellera, totalmente de acuerdo con sus palabras y lo que habían hecho para proteger a los muchachos.

-Además nadie salió lastimado. –Acotó Tenten, quitando peso al enojo de la rubia.

-¿Y Kiba no cuenta? –Acusó Tsuki cruzando también sus brazos. –¡Lo golpearon muy fuerte! –Se quejo, y automáticamente quiso haberse tragado sus palabras al ver las intensas miradas que le mandaban tanto Temari como Ino.

-Tú tienes muchas cosas que contarnos, pequeña Tsuki.

-¿De qué están hablando? –Sakura, intercalaba su mirada entre las dos rubias y su prima. Antes de que alguna de las rubias pudiera comenzar con la cháchara de suposiciones sobre las más recientes acciones de la Haruno de cabellos negros, Tsunade intervino dando un golpe en la mesa acallando a todas, mientras gritaba:

-¡Ya basta! Luego pueden cuchichear y parlotear sobre los amoríos que tienen entre ustedes. –Todas se sonrojaron, mientras cada una pensaba en uno en especial. ¿Cómo era posible? No llevaban ni una semana conviviendo y habían pasado tantas cosas impensables. –Ahora lo importante es ver que haremos con ellos.

-Tengo una idea. –Seis pares de ojos se posaron ligeramente sorprendidos sobre el delicado cuerpo de Hinata Hyuuga, quien al verse tan observada se cohibió, enterrándose un poco en lo más profundo de su asiento.

La puerta se abrió de sopetón, sobresaltando a los muchachos que se encontraban sumidos en un apacible y tranquilo silencio, hasta que entraron por la puerta cinco de las seis muchachas que habían logrado poner su mundo de cabeza en una semana, con unas angelicales sonrisas que no parecían augurar nada bueno.

-¡Chicos, les tenemos una gran noticia! –Tenten entró bramando contenta, solo le faltaba estar dando saltos para parecer una preadolescente llena de jubilo. Se sentó en una de las camas, haciendo a un lado a quien fuera que estuviera ocupando el camastro.

-¿Qué es? –El nerviosismo que sentían estando en aquel lugar aumentaba poco a poco, volviendo tenso cualquier momento.

-¡Tsunade cree que ustedes podrían ser parte de ANBU! –Temari abrazó a su hermano y revolvió su colorada cabellera, Gaara la apartó de un manotazo y un tierno sonrojo en las mejillas, Ino dejó escapar una risilla tímida mirando enternecida la escena, ella jamás había tenido un hermano con el cual actuar de aquella dulce manera, y en el fondo sentía algo de envidia de Temari.

-Solo deberían pasar las pruebas, y ya estarían adentro. –Sakura sonreía abiertamente, realmente le había parecido una gran idea, ya se llevaba bastante bien con ellos, a pesar de tener ciertos encontronazos con el Uchiha, quien lograba sacarla de sus casillas con sus constantes intentos de filtro, pero en el fondo aquello la hacía sentir bonita y apreciada. –Espero que aún estés en forma, Naruto. –Dejó escapar una carcajada.

-Pero… -Shikamaru también había visto la escena de los hermanos Sabaku No y pensó entonces que, ya que Naruto no sabía el motivo por el cual las demás habían pasado a formar parte de ANBU, quizá Gaara supiera algo relacionado a su hermana que estaban pasando por alto. –No sabemos nada sobre esos… exámenes.

-Oh, no se preocupen por eso. –Tsuki entró sonriendo por la puerta con un pequeño contenedor plástico con hielo, listo para ponerlo sobre el ojo de Kiba. –Nosotras nos encargaremos de entrenarlos lo que haga falta para los exámenes físicos. –Se sentó junto al Inuzuka y le tendió el hielo, cuando sus dedos se rozaron al contacto, ambos pudieron percibir una leve corriente, Kiba sonrió, Tsuki se sonrojo.

-Para las pruebas psicológicas, no podremos ayudarlos. –Hinata se había sentado junto a su primo, aún sentía algo de vergüenza frente a ellos, era verdad que en una semana habían formado lazos y amistades, pero aún se sentía lo suficientemente cohibida como para no poder sentarse a escasos centímetros de alguno de ellos. –Eso depende de ustedes. –Les dedicó una sonrisa tímida.

-¡Prepárense para ser los siguientes Shinobis de ANBU! –Ino parecía ser la más entusiasmada con la genial idea que había tenido la Hyuuga, ya quería que fuera de mañana para poder empezar con los entrenamientos que tenían planeados.

-¿Shinobis? –Sasuke alzó una ceja sin comprender que era lo que aquello significaba.

-En ANBU nos suelen separar de diferentes maneras. –Comenzó explicando Sakura, haciendo gestos en el aire para expresarse mejor. –Una de ellas es en, Shinobis y Kunoichis. –Primero los señaló a ellos, y luego hizo lo propio con sus amigas. –Como sería el caso, en hombres y mujeres. –Terminó de explicar, apoyando su cuerpo en la pared junto a la puerta, lo bastante alejada como para no ser golpeada si era abierta. –Otra de ellas es en escuadrones. Normalmente los conforman tanto hombres como mujeres, y suelen ser grupos grandes. –Se encogió de hombros al terminar de hablar, restándole importancia al asunto.

-Así es. –Tenten asentía contenta con la cabeza. –Uno de los escuadrones más famosos de ANBU es conocido como Akatsuki. –Mencionó el nombre lentamente, agregándole suspenso al asunto.

-Jamás había oído hablar de él. –Comentó el Hyuuga, mirando interesado a la castaña, quien al oír sus palabras frunció el ceño y cruzó sus brazos bajo el busto.

-¡Obvio que no! –Masculló, desviando su mirada iracunda e incrédula. –Se supone que es una organización secreta, no andamos publicando nuestros famosos en el diario. ¡Eso sería tonto!

-¿Existe algún famoso que sea parte? –Todos voltearon a ver a Naruto sin entender a que se refería. El rubio dejó escapar un suspiro antes de expresar mejor su idea. –Ya saben, ¿Tom Cruise? –Nada. -¿James Bond, MI6? –Carcajadas. -¿Mini Espías? –Dijo casi en una suplica. –Oh, vamos. ¿De veras ninguno de ellos es parte de alguna organización secreta? –Las chicas negaron casi al unísono aún conteniendo la risa.

-Será mejor que se vayan a descansar. –Sakura se separó de la pared, antes de que Naruto pudiera seguir preguntando por espías y agentes de las películas le dio un zape en la cabeza para que se quedara callado. –Mañana vendremos temprano a buscarlos, les explicaremos todo lo que necesitan saber y daremos comienzo a los entrenamientos. –Les regaló una sonrisa y apuntó con un dedo hacia el castaño del cabello alborotado, entrecerrando los ojos. –Cuidado con mi prima. –Y sin esperar alguna respuesta se marchó por la puerta.

-Adiós muchachos. ¡Mañana empieza lo bueno! –Carcajeándose Temari besó la revoltosa cabeza de su hermano y se fue.

-Realmente espero que puedan formar parte de esto. –Tenten se levantó de la cama y les regaló una sonrisa mientras se despedía con la mano. -¡Sería muy emocionante convertirnos en un escuadrón! –Y también desapareció por el pasillo.

-¡Ah! Ya me imagino haciendo misiones todos juntos. –Ino se removió de puro goce, soltando una carcajada. Les lanzó un beso de despedida. Hinata sonrió ante las ocurrencias de sus amigas.

-Supongo que el primer entrenamiento mañana será el mío. –Se levanto de su lugar junto a su primo y con un leve asentimiento de cabeza a modo de despedida se encaminó a la puerta. –Será mejor que me ponga a preparar todo. Adiós.

-Mm, bueno. Los veré mañana temprano chicos. –Tsuki, la última en llegar y la última en salir, se levantó de su lugar junto a Kiba, provocando que el mismo sintiera un vació al no tenerla cerca. –Espero que tu ojo ya se encuentre mejor para mañana, te va a hacer mucha falta. –Dejó escapar una risilla y se despidió con la mano antes de cerrar la puerta a sus espaldas.

-Vaya noche. –Se le escapó un suspiró de cansancio al Uchiha, al no obtener respuesta se volteo a ver a sus compañeros, quienes ya habían caído en brazos de Morfeo. Sonrió al recordar a la pelirrosa que lo estaba volviendo loco, se recostó en la cama mirando el techo sin dejar de pensar en que clase de entrenamiento era el que recibirían al otro día.


¡¿Qué tal mis queridos lectores?! Sí, ya lo sé, soy una basura por como tarde en subir. No tengo excusa justificable, pero mejor tarde que nunca, ¿No es cierto? Tuve un problema hace unos seis meses y no he tenido internet en mi casa desde entonces, pero HOY, mis adorados vecinos me han prestado su señal para poder hacer un par de cosas para un trabajo, y aprovechando esto, les vengo a subir el tan esperado -creo- capítulo. Ahora es cuando todo empieza a ponerse bueno, aparecen nuevos personajes, algunos son de mi invención -así como lo es Tsuki- y otros son los tan conocidos del anime.

Nuevamente me disculpo por el largo tiempo que tuvieron que esperar por esto, pero los recompensaré, lo juro, ya que en todo este tiempo que no tuve internet estuve avanzando mucho con los capítulos e incluso he escrito nuevas historias -oneshots- que subiré pronto -en unos minutos seguramente- En fin, quiero agradecer a todos los que dejaron un review -coffLupe-chancoff- jaja.

Y decirles que... No tengan miedo de apretar ese lindo botoncito de abajo para dejar un review en mi historia, si es que lo merece, y si no lo merece, pues también me gustaría saberlo.

De nuevo, gracias por su paciencia. Pronto volverán a saber de mi.

Shanami H.