Aquí el 10mo capítulo...

Otro capi que me fue difícil de escribir ya verán el porqué...(y aviso el pequeño poema de abajo no es mío es de una amiga a la que quiero mucho por haberme prestado su hermoso fragmento)

Disfruten...

Reviews plis¡!


The slaughter and twins

Morgausse sintió que todo su mundo se derrumbó. Que todo lo que pasaba a su alrededor se volvía negro. Su interior. Un interior en donde ya no había nada más que su alma. Un alma condenada a vivir entre las sombras. Sin dejar de entrar a nadie en su vida. Su interior se entornó lleno de venganza. De dolor. Por aquellos siglos de sufrimiento.

Al ver como su hermana de sangre. Su hermana del otro bando por protegerla. Se transformó en un ser impulsivo. En una mujer loba. Para proteger a sus familiares. Y más a sus hermanos menores. Morgausse y Audiel. Su grito desgarrador se oyó por todo el bosque. Por un segundo. Todos los que peleaban se detuvieron. Ante el quejido lastimoso. Muchos se le erizaron los vellos de la nuca.

Draco vio como Morgausse empuñaba con furia su espada. En la punta del acantilado. Su gran abrigo de piel ondeaba con el suave viento. Cómo inclinaba su cabeza. Sabía que iba a suceder en estos poco segundos de luto. Con la mirada trató de buscar a sus aliados para hacer un círculo fuera de ella. La miró con tristeza. No quería saber como sería perder a Selene. Poco a poco fue acercándose a ella.

Presentía varias figuras a su alrededor. En su mente rodaba la imagen de Keis cayendo al acantilado. Junto a Hades. Un demonio al que le debía una pelea. Ahora ya no podía hacer nada. La mirada de Keis al caer. Desbordando amor. Ternura. Y un adiós dibujado en sus ojos. Un adió definitivo. Como si ella ya supiese que iba a irse y esta vez para siempre. Una lágrima de sangre fluyó por su mejilla. Aún con los ojos cerrados. Se giró para enfrentarse nuevamente a la batalla.

Eishet había observado todo lo sucedido. No tan lejos de ahí. En la copa de los árboles luchando con sus enemigos que se atrevían a subir. Al ver que Keis había muerto. Cerró sus ojos con fuerza. Dejando salir todo el aire de sus pulmones. Con aflicción bajó de ahí. Pero para encontrarse con una sorpresa.

L: Creo que ya estás conforme con haber perdido a una más…

E: -negó con parsimonia.- No lo estoy Lestat.

L: ah no? Y entonces porque no hiciste nada?. –la mató uno de los tuyos.-

E: -Varias lágrimas surcaron de sus ojos. Mirando con desesperación su alrededor. Llena de lodo y sangre entre su ropa.- Porque no…

L: Dilo…-susurró entre dientes. Furioso.-

E: Maldita sea¡. Porque no podía hacer nada de acuerdo¡. Yo no…- Cabizbaja.-

L: Eres patética. No sé como pudiste…y encima es…-se acercó a ella pegando sus cuerpos.-

E: -sollozó. Y temblaba al sentir el frío cuerpo de Lestat.- Yo…-su voz era débil.-

L: Es tu hija…No sé como…Debí de haberlo pensado. –masculló con odio.-

E: No…-tragó saliva.-

L: me la quitaste Eishet…No sé como pudiste pero lo hiciste. –apretaba la mandíbula con fuerza. Empuñando su espada sobre la pierna de Eishet.-

E: te quedaste con dos…ése fue el trato…-trataba de huir su mirada. Pero la tenía acorralada.-

L: Un trato estúpido. Porque no demonios acabamos con esto y quedamos en paz?. –con una mano se frotó las sienes ya frustrado.-

E: sabes que no podemos. Nos vigilan...

L: al diablo con esto¡ terminemos con esto¡. –la cogió de los hombros sacudiéndola. Queriendo que entrara en razón.-

E: -Más lágrimas fluían de sus ojos al brusco movimiento negándose con fuerza.- No¡.

L: -La miró con dolor. La empujó.- Qué?.

E: -se retorcía los dedos con nerviosismo.- Lo siento.

L: eres…eres…despreciable…-Se alejó unos pasos.-

E: no…-levantó la mirada y se enfrentó a él.- Sabes que yo…-ladeó su rostro.- Gracias por haber cuidado a Morgausse y a Audiel…

L: Era mi deber.-su voz destilad odio.-

E: Lestat comprende que no podemos romper con esto. Todos perderíamos. Y se lo llevarán a él. Al de la profecía de Lanchelot. Y lo torturarán hasta morir. Lo siento. –le miraba con profundidad.-

L: Lo sé. –dijo rindiéndose. Se acercó nuevamente a ella ya relajado.-

E: -le sonrió tristemente.- Te amo…

L: -alzó la ceja incrédulo.- y lo dices en plena batalla?.

E: Sí…Después de mucho…

L: pues yo también te…-se quejó lastimosamente.-

E: Lestat?. Qué pa…-su corazón se partía en mil pedazos cuando el cuerpo de él se ladeó. Para abrazarla y sentir un líquido espeso en su mano.-


Oscuridad. Una fría y cruel realidad. Bill despertó al sentir un cosquilleo en su estómago. Hambre. Tenía hambre hacía días que no comía. Un dolor de cabeza espantoso. Le punzaban las sienes. Se arremangaba su pijama. Con el que lo secuestraron. Trataba de encogerse y frotarse para darse calor.

Balanceándose sobre sus pies. Se pasaba sus manos sobre su cabello. Aplacándolo. Extrañando sus horas de arreglo. De maquillaje. El espejo con el que cada día se miraba para salir y enfrentarse a su realidad. Quería volver a cantar. Pisar los escenarios. Dar entrevistas. Firmar. Tomarse foto con fans.

Tener una vida normal. Volver a ella. Por un momento maldijo la hora en que conoció a Morgausse. La hora en que se metió en el mundo de ella. Ya no quería más sufrimiento. Aquí desolado. En la soledad. Añorando todos aquellos momentos. Cerró sus ojos. Recordando la noche en que conoció a ella. No sabía que le traería muchas consecuencias.

No sabía que sucedía. El porqué de su encierro. Quería que le rescatasen. Que lo abrigasen. Que le dieran algo de comer. Lo ansiaba. Ansiaba tener futuro. Ahora no había forma de saber si lo tendría. Aunque no hacía caso sobre sus visiones.

Bill estaba muy equivocado.

Algunas cambiaran. Otras seguirán su cauce natural. Todo comenzó con sus antepasados. En especial uno. Su abuelo. Un cazavampiros.

El que lo inició todo.

Bill ya no podía dar más. Se recostó levemente en el suelo. En contra la pared. Cerró sus ojos. Su cuerpo empezó a relajarse. Músculo con músculo. Nervios con nervios. Se soltaba poco a poco.

Hasta que.

Su cabeza explotó con una fuerte punzada. Se irguió. Cogiéndose la cabeza con ambas manos. Se escondió entre sus rodillas tratando de calmarse. Pero el dolor era tan fuerte. Que gruñía. Y apretaba los dientes. Rechinando. De repente una voz le habló. Una voz masculina una voz que conocía a la perfección. Por algo permanecieron juntos desde la concepción hasta ahora.

Tom. Su hermano.

Era una visión eso diría Bill. Eran imágenes. Una habitación con una cama de doseles. Con una mujer dormida. Semidesnuda. Un gran ventanal con vista a una montaña blanca. Bañada de nieve. Un pergamino. Antiguo. Un escrito. Una profecía. Delataba con sus conocimientos del latín. Qué era eso?. Sangre. Salpicada en un cuarto circular. Dos personas en el suelo. Una tirada y otra hincada sobre ella. Deliberaba con acercarse pero no podía. Frascos. Una camilla de acero. Él sobre ella. Atado. Dos seres encapuchados con túnicas negras. Un lobo que le miraba con los colmillos de fuera. Se alejó de esa imagen. Le intrigaba esos dos cuerpos en el suelo. Trató de devolverse a ella. Pero había un muro invisible que no dejaba obstruir el paso. El dolor fue aún más fuerte cuando oyó a su hermano decir.

T: Aguanta…Pronto estaremos ahí…Te quiero…Sé fuerte…

Y ahí fue cuando cayó inconsciente.


72 horas después…

Porqué duele? Porque el amor duele?.

Viendo el pasado, mi pasado oscuro y lúgubre…
paseando por el tiempo y el espacio…

He descubierto que te llevo aquí adentro desde hace tiempo…
cuando me siento solo solamente existe un sentimiento…

El que te quiero con todo mi corazón…
recordando cosas del pasado…

Sabrás que como yo nunca mas nadie te amado…

O alguien más lo logró…

Reclamando, gritando, sacudiendo…
reclamándole a la vida…

Porque tu no estas conmigo cada día…Ya no lo estás…
no sabes tu lo que a mi me encantaría…dejaste de estar a mi lado

Cuando te fuiste a esa misión…
romper la distancia que nos separa cada día…trato de hacerlo pero me alejas aún más…

Mas no es la distancia…es que tan cerca y tan cerca de la vez…
si no el tiempo el que se fija…los segundos…los minutos….las horas…

Que hoy interviene en un amor que se complica...

Draco bajo la mirada al suelo. Dejo caer una lágrima haciendo uso de su poder de ángel caído. Alzo al cielo sus alas negras. Con la espada enfundada en su mano el gran Gladius. Que brillo en la noche estrellada. Escuchaba los gritos desgarradores. Gruñidos. Los latigazos. Los leves sonidos de golpes de espadas. Disparos. Cerró sus ojos. Las sienes le palpitaban. Su ceño se fruncía. Pero aún así su expresión se notaba relajada. Estaba sumamente decidido. Nada le pararía. A pesar de las palabras de todos aquellos que le negaron su petición. Era una estupidez lo sabía.

Pero lo haría por el bien de todos. Sería la manumisión de su vida no devuelta. Estrujó con furia la empuñadura de la espada. Su gran abrigo ondeó por el viento. Levantó el rostro. Sin abrir los ojos. Sus labios se crisparon de dolor. Al ver retazos. Imágenes en su mente.

Su pasado.

Un pasado oscuro. No muy grato. Ya no quería sufrir. Quería algo. Bien que lo podía tener. Pero no quería traicionar a nadie. En especial a su alma gemela. Morgausse. Se rió interiormente. Sí claro. Tendría acaso alma?. Y si moría?. Iría al cielo o de plano al infierno?.

Le daba igual…

Tantas pérdidas. Entre ellas muchos de sus allegados. Quería que los demás fueran felices. Él lo haría a costa de su vida. Por ella. Por él. Por su futuro juntos. No debía intervenir en su camino. Un camino que no se merece meterse. No supo como dio con ella. Pero ya era hora.

De despedirse.

Todo un pasado con ella. Tanto dolor y sufrimiento que pasaron juntos. Sonrió afligido. Cuando le confesó antes de hacer semejante estupidez que ella había esperado. Había estado embarazada. Apiñó sus párpados con dolor. Ahora. Ella tendría un futuro que él no tendría. Tendría a alguien a su lado. Que se amasen mutuamente. Tendría niños. Con él nunca lo tuvo por sus caminos. Y simplemente sería ella. Como cuando era humana. Como él nunca lo fue. Es y fue una máquina sin sentimientos.

Ya era demasiado tarde.

Cuando sintió aquellos ojos al que amaba con locura. Con miedo. Con estupefacción. Con tristeza. Con temor. Con ansiedad. Con un poco de amor?. Quizás. Ya tenía el collar en el cuello. No quiso abrir los ojos y enfrentarla. No quería enfrentarla. No quería retractarse.

Di dos pasos atrás. Entrando a la cueva. El que seria su infierno. Y cuando comenzó a sentir un calor inmenso en el pecho. Decidió abrir los ojos. Ella le regalaba una sonrisa. Con los ojos cristalinos. Le regresó el gesto. Susurró.

Sé feliz. Te amo.

Asintió con dolor. Alguien gritaba su nombre. Empuñó con fuerza sus armas. Dio un paso adelante. Firme. Con la yema de su dedo le delineó el rostro. Soportando el calor inmenso. Acortó distancias. Le besó. Fue un beso tierno.

Él sintió dolor y felicidad. Por saber que ella estaría bien. Que seguiría adelante. Nunca le necesitó. Hubo un tiempo que le amó. Pero ahora no. Había otro. Sólo esperaba que él cumpliera con el trato.

Ella se alejó. Fuera de la fría y oscura cueva le dio la última mirada. Anhelante. Él asintió con congoja. El calor, las punzadas, las lenguas de fuego que sentía aumentaban. La miró. Diciéndole.

Adiós.

Y por último antes de que las llamas consumiesen el lugar y el mismo. Conmemoraba esos momentos felices que tuvo en sus no-vidas. Después todo desapareció.

Y con eso fue su esperada redención.


N/A: fue un pequeño spoiler de lo que va a pasar dentro de 3 días...si es que se cumple...o cambiará en destino?