¡Hola a todos! Lamento la tardanza, pero he tenido mucho trabajo últimamente y es hasta ahora que he podido actualizar, pero bueno, no están aquí para escuchar mis traumas XD así que paso a dejarles el capítulo de hoy.

¡Cierto! Agradecimientos especiales a: Tsuki Shibuya, Gracias por comentar mi historia, cada vez que leo un comentario soy feliz *0* lamento la tardanza, pero aquí está el capítulo, contra viento y marea logro llegar XD espero que lo disfrutes. Dracony, antes que nada, gracias por comentar esta y otras historias que escribo XD y bueno, me alegra que disfrutes de la historia y es de Ayako X Len me mato XD pobrecito, soportara a Ayako XD en sin, espero que este capítulo también sea de tu agrado. Minako Uchiha012, gracias por seguir mi historia XD lamento la tardanza, pero estoy en la recta final de mi carrera y los trabajos son bastante pesado así que casi no me da tiempo de escribir T_T en fin, espero que disfrutes este episodio también *0*

Ahora sí, con los agradecimientos hechos, aquí les dejo este nuevo episodio de El alumno de nuevo ingreso.

Comportamientos

A la mañana siguiente Mai despertó ligeramente mareada y con un extraño sabor a menta en la boca, cosa bastante rara pues ella no recordaba haber comido nada mentolado el día anterior, pero le restó importancia y cuando estaba levantándose de la cama, los recuerdos de su "intenso" sueño vinieron de golpe a ella, sonrojándose furiosamente por lo "pervertida" que era al soñar con ese tipo de cosas y más aún, con Naru, cosa que provoco una triste sonrisa en su rostro pues estaba consciente de que solo en sus más disparatados sueños, Naru le prestaría atención. Sacudió la cabeza de un lado a otro palmeando luego sus mejillas dándose ánimos, de nada le servía deprimirse por algo que no tenía solución, se levantó de la cama, entro a la ducha, tomo un baño y luego de cambiarse fue a buscar a la dueña del hotel para preguntarle por su hermano tal y como tenía pensado, pero no fue necesario, pues lo vio de pie en la terraza del hotel con la mirada perdida en el basto mar que desde allí se apreciaba.

-He… ¿Rei-san? –Llamo la castaña captando la atención del muchacho- ¿Puedo hablar contigo?

-¿Qué quieres? –Cuestiono secamente viéndola con desprecio o al menos eso le aprecio a Mai-

-S-solo quiero hablar sobre ella… la mujer que apareció anoche -Respondió la castaña con un nerviosa sonrisa ¿Era idea suyo o ese chico la odiaba?-

-No tengo nada que decir –Contesto el muchacho devolviendo la vista hacia el mar- Vete

-Yo creo todo lo contrario –Dijo la castaña parándose junto al muchacho posando la vista en el mar- Anoche la defendiste de todos, por eso creo que hay algo que no has dicho

-¿Y de que servirá que lo diga ahora? –Cuestiono el muchacho enfrentando la mirada de Mai- Según escuche de mi hermana, ustedes son caza-fantasmas ¿Quieres que te diga lo que se para que puedan eliminarla? –Dijo con rabia contenida mientras sujetaba con fuerza la baranda en la que estaba apoyado- Pues no lo hare, ustedes no son nadie para decidir quién puede existir y quien no

-No pretendemos hacer eso –Replico la castaña con serenidad pues algo le decía que había más detrás de aquellas palabras- Solo queremos ayudarla, ella está sufriendo en estos momentos y de seguir así, su alma jamás podrá descansar –Explico Mai tratando de mantener la calma ante la actitud del muchacho- Así que, por favor… dime lo que sabes

Un tenso silencio se formó entre ambos después de aquellas palabras pues, mientras que Rei parecía meditarlas, Mai simplemente lo observaba esperando por uno respuesta y notando como la expresión del muchacho cambiaba hasta llegar a decaer ligeramente, confirmando así que él sabía algo que los demás no entendían.

-Ella solo quería cantar… -Susurro Rei después de aquel periodo de silencio- Todos los días iba a escucharla y ella nunca me hizo daño…

-¿Desde cuándo? –Cuestiono Mai indagando más en el asunto -

-Desde que llegamos aquí –Explico el muchacho aferrándose con fuerza a la baranda- Estaba dando un paseo por los alrededores ya que Akane no deja que me esfuerce por lo frágil que es mi corazón, fue entonces cuando la vi por primera vez, Haruka estaba de pie en aquel risco –Dijo Rei señalando uno cercano que se podía ver desde su posición- Su canto me atrajo y cuando pude verla de cerca…

-¿Qué sucedió? –Cuestiono Mai ante el silencio del muchacho-

-No pude apartar los ojos de ella, nunca más… –Respondió seguido de una sonrisa que Mai comprendió rápidamente- En un principio no creí que fuera un espíritu, Haruka se veía como cualquier chica normal –Explico el muchacho dando a entender a Mai que ese era el nombre del espíritu, con la mirada perdida sonriendo tristemente- Con el tiempo note que era un fantasma pero no me importo… ella solía aparecer en mi habitación durante las noches para que no olvidase tomar mi medicina del corazón ¿Cómo puede alguien así ser mala?

-¿Te gusta? –Cuestiono Mai ante aquella insólita situación pues era la primera vez que oía algo parecido-

-Suena estúpido ¿Cierto? –Dijo el muchacho con una triste sonrisa en el rostro- Enamorarse de alguien que ya no debería estar en este mundo…

-No creo que se así –Respondió la castaña sonriendo ligeramente- Quiero decir… nadie elige de quien enamorase, simplemente sucede…

-Ella dijo que vivió hace décadas aquí –Dijo el muchacho un poco más relajado ante las palabras de Mai- Este hotel es bastante antiguo y tiene como tradición hacer una fiesta cuando termina el verano, desde hace tiempo, el evento central es un festival en el que se reúne gente de los alrededores –Explico Rei a la castaña- Ella me dijo que iba a cantar la noche en que murió pero sufrió un paro cardiaco por lo que no llego a presentarse y se lamenta por ello, creo que eso es lo que la mantiene atada a este mundo, el no haber podido cumplir aquel sueño

-Sabes que ella tendrá que irse ¿Cierto? –Cuestiono Mai viendo con tristeza al muchacho junto a ella- Esa mujer no pertenece a este mundo

-Estoy consciente de eso… lo supe desde el principio… -Respondió el muchacho cerrando los puños con fuerza- Ella tendría que marcharse algún día

-¿Nos ayudaras? –Pregunto la castaña al muchacho- Quiero decir… ¿La ayudaras a descansar?

-Si… -Contesto Rei ocultando la mirada tras el flequillo de su cabello tratando de ocultar la lagrima que escapo de sus ojos- Yo… yo seré quien la salve esta vez…

-¡Mai! –Llamo Naru acercándose a ella- ¿Qué haces aquí? Recuerdo haber dicho anoche que no deben salir solos

-Estaba hablando con Rei-san –Contesto la castaña mientras Naru veía con cierto recelo al muchacho frente a el- Me conto un par de cosas que pueden ser de utilidad

-Te escucho –Respondió Naru ligeramente irritado con "Rei-san" pues hasta donde él estaba enterado, ese sujeto no hablaba con nadie, pero ahora estaba allí, conversando con Mai cuando la noche anterior solo apareció para gritar a todos-

Mai comenzó con su relato y pronto Naru dejo los celos de lado y presto atención a la historia contada por la castaña pues de ser cierto lo que Rei decía, Haruka había comenzado a ser agresiva al mismo tiempo que los incidentes de la escuela comenzaron, convenciéndose cada vez más de que todo era una trampa para acabar con Mai, la pregunta era… ¿De quién? Todo era demasiado perfecto y no tenía pruebas suficientes para determinar un culpable pues su principal sospechoso parecía no saber nada de la situación, demonios… estaba en un callejón sin salida. Sus cavilaciones fueron interrumpidas por el sonido de su celular que indicaba la llamada de Kaito, el mismo que lo citaba en el lobby del hotel para llevarlos al lugar de grabación constatando que Mai recibía la misma llamada; se acercó a ella para que fuesen juntos a la reunión pero Mai simplemente paso junto a él sin decirle nada, recordándole que aún no había solucionado la pequeña pelea que habían tenido la noche anterior, genial… un problema más que agregarle a la lista. Un ligero suspiro escapo de su boca y pronto salió detrás de Mai, definitivamente tenía que arreglar las cosas con ella antes de que Shinomiya aprovechase la situación para acercarse más.

Rei esbozo una ligera sonrisa al ver como Naru seguía a Mai, devolviendo luego la vista hacia el mar mientras la imagen de una sonriente Haruka surcaba su memoria, era doloroso para él pero de una u otra forma la ayudaría a encontrar el descanso que su alma necesitaba, después de todo… a él tampoco le quedaba mucho tiempo y más temprano que tarde, podría alcanzarla en el otro mundo.

Para cuando Naru y Mai llegaron al lugar, todos estaban ya reunidos y listos para partir a la primera locación de grabación siendo su primer destino un local cercano al hotel que sería usado para un pequeño concierto que daría Aoi, optando por comenzar con escenas avanzadas de la película pues las otras las realizarían en la escuela de Mai cuando esta estuviese reparada. La escena relataba el reencuentro de Aoi y Ryu con Kyoya que, después de indagar sobre la misteriosa muerte de los implicados en el "accidente" ocurrido el año anterior, llegaba para prevenirlos y buscar juntos una solución, despertando nuevamente los sentimientos dormidos que tenía por la muchacha pero esta ya había comenzado una relación con Ryu, desatándose así el triángulo amoroso que acompañaría a los protagonistas hasta el final de su terrorífica travesía.

Todos estaban atentos a la señal del director que daría comienzo con el rodaje de la escena designada, Mai inhalo una buena cantidad de aire tratando de relajar sus nervios pues, según el guion de la historia, Aoi era un School Idol por lo que tenía que simular que estaba cantando siguiendo una coreografía que apenas había logrado memorizar, es decir, tenía que hacer un Play Back, definitivamente el "favor" le estaba saliendo muy caro.

Todo quedo en silencio mientras que los tres protagonistas estaban listos para comenzar con la filmación esperando solo la indicación del director, lo vieron tomar su respectiva posición y después de oír la palabra "Acción" cada quien se sumergió completamente en su personaje para dar vida a la mencionada película.

Kyoya se encontraba de pie observando en medio del tumulto de gente a Aoi, la misma que saludaba alegremente a los asistentes de ese pequeño evento, deteniendo brevemente la mirada sobre él, sin embargo, aquel gesto no duro mucho tiempo pues continuo con su recorrido visual, deteniéndose esa vez en Ryu que estaba allí también, ambos sonrieron y algo dentro de Kyoya se removió con aquella acción mezclándose con las emociones de Naru, dando como resultado un expresión perfecta, según el director, más aun con la canción que Aoi interpreto posando la vista sobre el en todo momento y algo le decía a Naru que esos podrían ser los verdaderos sentimientos de Mai mezclados con los del personaje.

"Debes estar usando la ropa que te compre, debes estar usando el perfume que te di y ahora probablemente sonríes mientras la miras.

¿Te gusta tanto que tuviste que abandonarme? ¿Qué tanto tengo que mejorar?

Quiero olvidarme de ti, pero estuvimos tanto tiempo los dos juntos, el tiempo ha pasado injustamente y las lágrimas siguen cayendo.

Te mostrare una yo completamente distinta, te mostrare una yo más bonita, no quiero llorar como una estúpida, ni por amor, ni por ti.

Conoceré a un hombre mejor y te mostrare que soy más feliz que tú, estoy bien sin ti, no me rendiré, obsérvame.

Prolijamente cambie mi peinado, cuidadosamente me maquille, con mis tacones altos y mi minifalda todos voltean a verme.

Si te llego a ver en la calle, te daré una sonrisa encantadora, pasare a un lado de tu sorprendida cara y seguiré caminando.

Te mostrare una yo completamente distinta, te mostrare una yo más bonita, no quiero llorar como una estúpida, ni por amor, ni por ti.

Conoceré a un hombre mejor y te mostrare que soy más feliz que tú, estoy bien sin ti, no me rendiré, obsérvame.

Botare el anillo que me diste, quemare las cartas que me escribiste, te olvidare sin resentimientos, te olvidare, te borrare."

Naru, o mejor dicho, Kyoya, sintió una opresión en el pecho al ver como Aoi extendía la mano a alguien del público y era Ryu quien subía a acompañarla mientras recibía los aplausos de su público, esa canción era el cierre del concierto y cuando todos los fanáticos se fueron, Kyoya quedo solo fuera del local esperando a Ryu y Aoi quienes salieron juntos y tomados de la mano, haciendo que la opresión en el pecho de Kyoya/Naru creciera.

-Kyoya… -Susurro Aoi apretando inconscientemente la mano de Ryu-

-No esperaba volver a verte –Dijo Ryu sin soltar la mano de Aoi viéndolo fijamente-

-¿Podemos hablar? –Cuestiono Kyoya/Naru con una dolida expresión en el rostro mientras que un "perfecto" escapaba nuevamente de boca de Kaito- Es importante

-Si es sobre lo que paso hace un año –Respondió Ryu con seriedad- No tenemos intención de volverá tocar ese tema, es más, nosotros…

-Están muertos –Dijo Kyoya cerrando los puños con fuerza tratando de ignorar las manos entrelazadas de Ryu y Aoi- Todos los que estuvimos aquella noche, todos sin excepción, salvo nosotros, todos han muerto uno tras otro sin explicación alguna…

Y la sorpresa no tardo en reflejarse en los ojos de ambos muchachos pues no esperaban oír algo como eso siendo imposibilitados de decir algo pues un ruido procedente de algún lugar cercano los alerto al instante, siendo lo único que vieron, la silueta de un hombre vestido de negro que parecía observarlos para luego desparecer.

-¡Corte!–Exclamo Kaito seguido de una enorme sonrisa en el rostro- ¡La escena queda!

Un suspiro de alivio escapo de boca de Mai al oír el "Ok" del director recibiendo luego una sonrisa de parte de Len, sintiendo como los colores subían a sus mejillas al recordar que era su "novia" desviando la vista hacia Naru, sintiendo sus mejillas arder aún más pues su mente se encargó de recordarle el sueño que había tenido con él, definitivamente necesitaba alejarse de ellos o podría desmayarse en cualquier momento.

Grabaron una par de escenas más siendo felicitados por Kaito pues eran pocas las veces que repetían alguna toma y eso era bastante bueno o al menos eso decía el director, pronto llego la hora del almuerzo y todos respiraron tranquilos por el descanso, sin embargo, Mai tenía que hablar con Len y saber si su "sueño" fue en realidad eso, un sueño, o por el contrario, fue un recuerdo de infancia extrañamente olvidada.

Naru vio como Mai se acercaba a Len y después de decirle un par de cosas al oído, ambos se marcharon del comedor donde se encontraban, cosa que lo tenía de mal humor ¿A dónde iban esos dos? ¿Por qué no hablaban en el comedor como todos? ¿Qué demonios tenía que decirle Mai a ese sujeto? Demonios… en verdad le molestaba la actitud de Mai para con Shinomiya, más aun cuando la noche anterior había dicho que le "gustaba" bueno, no exactamente pero… el caso era que no le había sido indiferente e incluso lo había besado, de repente, sintió como su temperatura comenzaba a subir y bebió de un solo trago el agua helada que tenía en frente, era mejor dejar de pensar en lo que sucedió y hacer algo más productivo, seguirlos.

Para Len fue un poco extraño el hecho de que Mai le hubiese pedido hablar a solas y lejos de sus bulliciosos compañeros, era raro, pero no por eso iba a negarse, siguiéndola luego hasta la terraza del hotel sin notar la presencia de "alguien" que los estaba siguiendo. Vio como Mai comenzaba a jugar con sus dedos sin decir palabra alguna notando también un curioso color carmín en sus mejillas y cierto nerviosismo en ella, cosa que no hizo más que causar su curiosidad.

-¿Qué sucede Mai? –Cuestiono el muchacho asustando a Mai- ¿De qué querías hablarme?

-B-bueno, yo… -Susurro la castaña sintiendo como el sonrojo de sus mejillas aumentaba- Yo quería saber si… si tu… ¡Quería saber si ya nos conocíamos! –Exclamo reuniendo todo su valor- E-el día que dormí en tu casa tuve un sueño… uno donde tú y yo…

-Entonces lo recordaste… -Susurro Len captando la atención de la castaña, dirigiéndole luego una nostálgica sonrisa- Supongo que ya no tiene caso negarlo

-E-eso quiere decir que… tu y yo… -Replico la castaña sin perder el sonrojo de sus mejillas- Ya nos conocíamos… ¿cierto?

-Pasamos mucho tiempo jugando en el templo cuando éramos niños –Contesto Len apoyándose en la baranda con la mirada perdida en el mar- Nos llevábamos bastante bien

-¿Por qué no recuerdo nada? –Pregunto Mai con incertidumbre-

-Tuve que borrar tus recuerdos –Respondió el pelinegro posando la mirada sobre ella, que no pudo evitar sonrojarse ante el- Fue la única forma que encontré para protegerte

-¿Protegerme? –Cuestiono Mai con duda mientras que recordaba uno de sus sueños donde una sombra los atacaba y él la defendía- Las sombras… tú me protegiste aquella vez… ¿Qué eran esas cosas?

-Yokai –Respondió el aludido sin apartar la vista de la castaña- Esas cosas están bajo las ordenes de alguien que quiere eliminarte por el poder que duerme dentro de ti –Explico sujetando la mejilla de Mai con su mano derecha causando un sonrojo en ella- Es por eso que selle tus recuerdos junto al poder que permanecía en tu interior cuando éramos niños, todo fue para protegerte Mai

-Len… -Susurro la castaña tocando la mano del pelinegro evitando que abandonase su mejilla- Yo… quiero decir… nosotros… Fuimos nov...

-Dejémoslo así… -Replico Len callando lo que la castaña iba a decirle- Por ahora solo… solo dejemos las cosas de esta forma –Agrego abrazando sorpresivamente a la castaña- No quiero que te presiones con cosas que sucedieron hace años

-Pero yo… yo necesito saber… -Replico la castaña sonrojada con el rostro oculto en el pecho de Len- Si tú y yo…

-Lo importante es el ahora –Dijo Len haciendo que Mai lo mirase- Quiero que… si posas tus ojos en mi sea porque así lo quieres y no por sentirte atada a un recuerdo –Agrego chocando su frente con la de Mai- En estos momentos, mi prioridad es protegerte y… y la de Shibuya también…

-¿Naru? –Cuestiono confundida la castaña separándose de Len-

-Si… -Respondió Len liberando a la castaña sonriendo ligeramente- Shibuya está al tanto de todo –Agrego sorprendiendo a Mai- Él estuvo conmigo durante los días que despareció, estuvimos entrenando hasta que pudo controlar decentemente su poder

-Pero… su cuerpo… -Replico Mai con preocupación causando una ligera opresión en el pecho de Len por la preocupación que mostraba la castaña- Él no debería…

-Ahora no tiene problemas para usarlo –Agrego sujetando el rostro de Mai entre sus manos haciendo que lo mirase- No te preocupes más, solo deja que te protejamos…

-Pero… -Replico la castaña siendo silenciada al sentir los brazos de Len rodeando su cuerpo-

-Estaremos bien –Dijo el pelinegro estrechando a la mujer entre sus brazos- No debes preocuparte, ni por Shibuya, ni por mi…

-Recuerdo esta sensación… -Respondió la castaña con cierta melancolía mientras descasaba en el pecho de Len- Siempre me sentía segura cuando me abrazabas…

-Y lo seguiré haciendo hasta que digas lo contrario –Contesto acercando su rostro al de Mai- Porque yo…

-¡Mai! –Exclamo Naru apareciendo en el lugar, logrando que la aludida se separase de Len- ¿Qué haces aquí? Las grabaciones están por comenzar

-¡Cierto! -Respondió la castaña revisando su reloj- Vamos Len -Agrego tomando su mano mientras caminaban pasado al lado de Naru, evitando en todo momento su mirada- Tenemos varias escenas juntos a partir de hoy

-Nos vemos después Shibuya –Dijo el pelinegro antes de marcharse con Mai-

Y sin decir más ambos se marcharon dejando tras ellos a un frustrado Naru que solo podía aferrarse con fuerza a su katana, había sido un estúpido al alejar a Mai y no podía culpar a Shinomiya por aprovechar la situación pues el simplemente hacia lo que una vez le dijo "Tu solo provocas heridas en ella, yo me encargaré de sanarlas" Y… ¡Con un demonio! Estaba cumpliendo su palabra pues cada vez que tenía alguna discusión con Mai ella buscaba apoyo en él y ahora, para empeorar las cosas, ella recordaba su pasado con él, era realmente irónico que, hasta hace poco, ella disputaba su atención con Masako y ahora ni siquiera volteaba a mirarlo, el destino era realmente caprichoso pues ahora que el la veía como algo más que su asistente, este se encargaba de unirla más y más con Shinomiya alejándola de su lado.

Caminó con paso silencioso hasta el interior del hotel en el que ya se encontraban reunidos los involucrados, para, después de pasar por el maquillaje respectivo, comenzar a rodar una escena de la película en la que los tres comienzan a buscar ayuda de personas especializadas en fantasmas pues habían descubierto lo que realmente los estaba cazando. Entre una y otra toma repetida, además de los ensayos para la pelea que tendrían Naru y Len, la tarde cayo y era precisamente ese el momento que el director quería aprovechar para la escena que Naru tanto odiaba, la del beso de Len y Mai.

-Ya saben que hacer ¿Cierto? –Cuestiono el director recibiendo un asentimiento de parte de los tres protagonistas mientras los miembros de SPR observaban expectantes el resultado final- Len-san, Taniyama-san, que sea lo más real posible por favor –Pidió Kaito sintiendo un escalofrío recorrer su cuerpo al notar la mirada de Naru sobre el- N-no olviden las pastilla de sangre…

-Solo tengo que morderla cuando reciba el golpe ¿Cierto? –Cuestiono Len recibiendo un asentimiento del director- Sera sencillo

-¡Bien! ¡Comencemos! –Exclamo mientras se sentaba en su silla de director- Escena de la playa, toma 01 ¡Acción!

Mai y Len observaban el atardecer apoyados en la baranda de la terraza del hotel, aunque Len prestaba más atención a la chica a su lado logrando ruborizarla y que borrara aquella expresión preocupada de su rostro, sujetando con fuerza su mano, dedicándole luego una tranquilizadora sonrisa mientras la envolvía en un abrazo.

-Todo estará bien –Susurro Len separándose ligeramente de ella, sujetando luego sus mejillas entre sus manos- Encontraremos la manera de terminar con todo esto

-Tengo miedo… -Respondió la castaña sujetando las manos de Len, evitando así que estas abandonarán sus mejillas- Esa cosa podría matarnos en cualquier momento y yo…

-Te protegeré… -Dijo en un susurro el pelinegro chocando su frete con la suya- No importa lo que tenga que hacer, te protegeré de lo que sea, Aoi… -Susurro acercando sus labios a Mai/Aoi- Y cuando todo esto termine, estaremos juntos…

Y Naru simplemente pudo cerrar los puños con fuerza ante la escena, siendo notado por Lin, el mismo que lo vio con cierta compasión pues sabía que Naru podría estar perdiendo a la mujer que amaba. Los segundos se hicieron eternos para Naru pues no soportaba la idea de que alguien más, aparte de él, besara los labios de Mai, notando con temor que al separarse de Shinomiya, Mai tenía las mejillas sonrojadas y un brillo especial en los ojos, uno que solo tenía cuando lo veía a él.

-Tranquila… -Susurro Len acariciando la sonrojada mejilla de Mai- Todo saldrá bien, el no podrá lastimarte

-¿Y puedo saber cómo la protegerás? –Cuestiono Naru con molestia entrando en escena- Según se, aún no hemos encontrando al monje y ni siquiera sabemos si podrá ayudarnos –Agrego de pie frente a ellos- Entonces ¿Cómo?

-Encontraré la forma –Respondió Ryu/Len ocultando a Mai tras el- En todo caso, ese no es tu problema Kyoya

-Si Aoi está involucrada, el problema también es mío –Dijo Kyoya mirando fijamente a la chica tras Ryu, haciendo que esta desviara la mirada-

-Eso dices ahora, pero hace un año no dudabas en hacerle la vida imposible –Respondió Len/Ryu sintiendo como Mai se aferraba a su brazo- ¿Por qué te preocupas ahora, Kyoya? ¿Es por qué Midori ya no está? –Agrego con severidad- Si ese es el caso, déjame decirte esto Kyoya, Aoi no es la segunda opción de nadie, mucho menos la tuya

-¡Y quién demonios te crees para hablar así! –Replico Naru avanzado peligrosamente hasta Len, tomándolo del cuello de su camisa-

-Su novio –Contesto Len sin inmutarse por la posición en la que estaba- Y no pienso dejar que la lastimes Kyoya, ya lo hiciste hace un año –Dijo zafándose del agarré del pelinegro manteniendo tras el a Mai- No dejare que vuelvas a hacerlo, voy a protegerla de todo y de todos…

-Fuiste tú quien nos metió en todo esto –Replico Naru con frialdad- Si no te hubieses llevado a Aoi esa noche nada de esto estuviese pasando

-¡Tú me obligaste a deshacerme del cuerpo! –Exclamo con molestia mientras una temblorosa Mai permanecía en silencio- ¡Tú y tu estúpida arrogancia nos llevaron hasta aquí! –Agrego logrando irritar a Naru- ¡Si hubieses sido lo suficientemente hombre para aceptar tus sentimientos por Aoi hace un año nada de esto estaría pas…!

-¡Y tú qué sabes de mis sentimientos por ella! –Replico Naru lanzando un golpe contra Len, dando de lleno en la mandíbula mientras este caía pesadamente en el suelo- Aoi es más importante para mí de lo que puedas imaginar…

-¡No digas estupideces! –Replico Len devolviéndole el golpe a Naru- ¡Si fuese importante no la hubiese lastimado! –Exclamo golpeando nuevamente a Naru-

Y después de esas palabras, la pelea entre ambos se desato mientras que las cámaras seguían sus movimientos, notando entonces que no estaban moviéndose acorde a lo establecido, esos dos estaban golpeándose de verdad. Lin trato de detenerlos pero Kaito dijo que de hacerlo, tendrían que repetir la toma y como iban las cosas, la próxima vez podrían matarse, por lo que dejo seguir la filmación. Naru y Len no se daban tregua pues lanzaban golpe tras golpe, algunos acertados y otros bloqueados, todo bajo la temerosa mirada de Mai que pedía que parasen, pero estos no escuchaban razones, siendo detenidos solo por el grito de auxilio de Mai, que fue atrapada por el espíritu que los cazaba.

-¡Corte! –Exclamo Kaito deteniendo la escena- ¡Queda!

Mai emitió un ligero suspiro cuando el director dio un OK a la escena recién filmada, posando luego la vista en Naru y Len que se levantaban del suelo, ambos con el labio roto y un hilo de sangre desprendiéndose de su nariz, además de algunos moretones en la cara y casi por instinto, dio los primeros pasos hacia Naru, deteniéndose al ver como Masako corría hacia el con botiquín en mano, cerro con fuerza los puños y cambiando la dirección de su andar, se acercó a Len, que simplemente sujeto su mano al notar lo que sucedía con ella por lo que esbozo una ligera sonrisa y lo llevo lejos de Naru para comenzar a curar sus heridas.

El CEO de SPR pudo ver como Mai se alejaba del lugar y su primer impulso fue seguirla pero Hara Masako lo detuvo con la excusa de curar sus heridas, demonios… Shinomiya seguía ganando puntos con Mai y él no podía hacer nada para evitarlo, sin embargo, lo que más le molestaba y de hecho fue lo que desencadeno su violenta reacción, fueron las palabras de ese sujeto pues de una u otra forma tenía razón, el y su estúpido ego habían alejado a Mai y ahora ella se estaba refugiando en Shinomiya sin que pudiese hacer algo para evitarlo.

Mai permanecía en silencio mientras limpiaba la sangre del rostro de Len y este si limitaba a observarla sin decir nada, ella estaba dolida y él podía notarlo pues le bastaba con estudiar las facciones de su rostro para saberlo. Len no era ingenuo y estaba consciente de los sentimientos que Mai tenía para con Naru, pero eso no quitaba el hecho de que el aun la amara y era precisamente por ese amor que se dedicaba a cuidarla y protegerla de lo que sea, incluso, del mismo Naru. Observo nuevamente el rostro decaído de la castaña y un incómodo sentimiento se instaló en su pecho al saber que era Naru el causante de su tristeza, ese sujeto era demasiado orgulloso par admitir que sentía algo por Mai y eso siempre terminaba lastimándola aun cuando esa podría no ser su intención; acerco su mano derecha a las mejillas de Mai casi por inercia cuando ella termino de "curarlo", aunque una herida insignificante como esa no necesitaba de cuidados, causando la sorpresa de la castaña que al instante dirigió la vista hacia el sin entender el motivo de sus acciones.

-¿Cómo te sientes? –Cuestiono Len a la castaña sin soltar su mejilla- No pareces estar muy bien

-¿Qué dices? ¡Claro que estoy bien! –Respondió la castaña forzando una sonrisa- ¿Por qué tendría que estar mal?

-¿Tal vez Por qué Shibuya está con Hara-san en este momento? –Cuestiono el pelinegro notando como Mai desviaba la mirada y su "sonrisa" se desvanecía rápidamente- Acerté…

-Es normal que ellos estén juntos, son novios después de todo… –Respondió la castaña tratando de recobrar la sonrisa perdida- Ayer decidí que… que comenzaría de nuevo, así que…

-Puedes apoyarte en mi cuanto quieras –Dijo el pelinegro sujetando las manos de la castaña entre las suyas, sintiendo la presencia de Naru acercarse- No importa lo que suceda o que decidas hacer, estaré a tu lado

-Lo se Len… -Susurro Mai esbozando una ligera sonrisa sin notar la presencia de Naru, sintiendo luego como Len la abrazaba y ella no ponía objeción, necesitaba el apoyo de alguien y aquellos brazos siempre le daban la calma que necesitaba-

-Siempre estaré aquí para ti... –Dijo el pelinegro estrechándola entre sus brazos- Siempre…

-Gracias –Contesto la castaña enterrando el rostro en el pecho de Len- Gracias por no dejarme…

Y si quiso decir algo mas no pudo hacerlo pues la voz de Ayako, que los llamaba desde lejos, la interrumpió, provocando que ambos se separaran y acudieran a su llamado pues ya estaba anocheciendo, Mai sujetó la mano de Len y sin decir más caminaron hacia la miko mientras que el vio de reojo el lugar donde Naru estaba "oculto" encontrando su mirada con la suya, se detuvo por breves momentos y Mai lo vio con extrañeza pero el simplemente sonrió y le pidió que se adelantase con la miko, Mai no entendió muy bien el motivo de aquellas palabras pero decidió obedecer y después de asentir ligeramente se marchó con Ayako dejando a Len "solo" en el lugar.

-Puedes salir Shibuya, sé que estás ahí –Dijo Len con seriedad una vez estuvieron completamente solos- Dije que salgas –Agrego mientras desenvainaba su katana y cortaba la piedra tras la Naru estaba oculto- ¿No me oíste?

-¡Que rayos pasa contigo Shinomiya! –Replico Naru alejándose de un salto del lugar pues casi era rebanado junto a la roca- Casi me matas… -Agrego deteniéndose al sentir un fuerte golpe en el estómago- Que…

-Te advertí que no la tocaras y aun así tú… -Susurro Len cogiéndolo del cuello mientras lo levantaba del suelo con un aura amenazante que Naru no había sentido antes- Te atreviste a poner tus sucias manos sobre ella… -Agrego apretando más su agarre mientras Naru veía los ojos del muchacho tornarse de color rojo- ¡Quién demonios te crees bastardo!

Y por una fracción de segundo Naru tuvo miedo de Len pues no parecía ser el mismo de siempre, no es que lo conociera mucho ni nada parecido, pero el aura oscura que despedía era bastante inquietante, recordó entonces que si hubo una ocasión en que pudo ver una mirada parecida en él, justamente cuando hablo de la muerte de su hermano, sin embargo, no tuvo mucho tiempo para pensar pues el agarre en su cuello fue en aumento y de seguir así pronto se rompería, uso entonces las habilidades que recientemente había adquirido y con una fuerza que sobrepasaba la humana golpeo el brazo de Len logrando que lo soltase, retrocedió un par de pasos casi por instinto notando como el permanecía de pie en el mismo lugar mientras su katana se encendía en llamas y como acto reflejo él se colocó a la defensiva desenfundando su katana también, un tenso y pesado ambiente se formó entre ambos pues Naru también había usado sus poderes sobre la katana, sin embargo, él sabía que algo andaba mal con Len, pero no tuvo mucho tiempo para pensar pues fue atacado por el logrando esquivarlo con el tiempo justo, recibiendo solo una pequeña cortada en la mejilla, dirigió la vista hacia su oponente y comprendió que no había forma de hacerlo entrar en razón a menos de que luchara en su contra, apretó con fuerza la empuñadura de su katana mientras esta se envolvía con un fuego mayor y se lanzó al ataque notando entonces que los movimientos de Len era erráticos, casi incoherentes y nada tenían que ver con el oponente que enfrento durante su entrenamiento; lanzo otro ataque en su contra pero esta vez lo sintió más débil percatándose entonces del derroche de energía en él, bloqueo un ataque de su rival logrando abrir un hueco en su pobre defensa haciendo que soltase su katana y rápidamente logro derribarlo en el suelo dando por terminada aquella riña.

-¡Que rayos pasa contigo! –Replico Naru alzando a Len del suelo de su camisa- ¡Pudimos matarnos con cualquiera de esos ataques!

-Dije que te mataría si la tocabas y todo tu olor estaba en ella… -Contesto Len en un cansado susurro pero sin perder aquella amenazante mirada sujetando con fuerza la muñeca de Naru- ¡Pensaste que lo iba a dejar así! –Exclamo librándose del agarre de Naru lanzado luego un golpe que fue bloqueado con facilidad- Bastardo…

-¡Reacciona de una maldita vez! –Regaño Naru golpeando con fuerza la mejilla de Len haciendo que esta cayera pesadamente contra el suelo colocándose sobre el para golpearlo nuevamente- ¿Qué demonios crees que estás haciendo? Se supone que íbamos a proteger a Mai, no ha matarnos entre nosotros –Agregó con molestia golpeando una vez más a Len- Dijiste que no me deje dominar por mis impulsos ¡Ahora te digo lo mismo! ¡Nuestro deber es proteger a Mai!

Y como si aquellas palabras fuesen un interruptor, el brillo amenazante de los ojos de Len desapareció con aquella aura oscura, reaccionando completamente al sentir el golpe de Naru en su adolorida mejilla, definitivamente Shibuya golpeaba fuerte o al menos eso creía después de haber recibido más de tres golpes en el mismo lugar.

-Es suficiente ¿No crees? –Cuestiono Len parando un nuevo golpe de Naru- Ya entendí, no tienes que golpearme más… -Agrego parando un nuevo golpe del pelinegro- ¡Oye! ¡Ya basta!

-¿Que sucedió hace rato? –Pregunto Naru con seriedad sin dejar ir a Shinomiya- Tus ojos… no parecías ser tu

-Te lo diré pero quítate de encima, cualquiera pensaría cosas que no son si nos ven en esta posición –Dijo el aludido recibiendo un nuevo golpe por aquel comentario- ¡Hey! ¡Ya es suficiente con eso!

-Habla –Ordeno Naru con seriedad mientras que Len emitía un cansado suspiro-

-Pierdo el control siempre que se trata de Mai o de ese sujeto –Contesto Len apretando con fuerza su katana- Cuando era niño todos me temía por los poderes que poseía y solo Mai se acercó a mí, además, los yokai somos bastante posesivos como te habrás dado cuenta –Agregó haciendo referencia a los celos de Naru tratando de desviar el tema a otro rumbo- No soporto ver que la lastimen, mucho menos que la usen o se aprovechen de ella y eso, Shibuya, es lo que tú estás haciendo…

-No es verdad –Refuto el pelinegro dirigiendo la vista hacia Len, encontrándose con una seria mirada de sus parte- Para mí Mai es…

-Un juguete que usas y abandonas cuando te cansas de él, lo dije una vez Shibuya, tu solo lastimas a Mai y no pienso permitirlo más –Dijo Len con seriedad sin apartar la vista del pelinegro- Observe tu comportamiento para con ella las últimas semanas tratando de mantenerme al margen, pero no pienso seguir haciéndolo, a partir de hoy luchare por ella, Shibuya, no habrán más oportunidades para ti

-¿Me estas declarando al guerra? –Cuestiono Naru con igual seriedad que el- ¿Es eso?

-Si –Respondió con firmeza el aludido sin inmutarse siquiera por la tensión del ambiente- Lucharemos juntos para proteger su vida, pero cuando todo esto termine, ella vendrá conmigo

-No te ama –Replico Naru recordando lo sucedido la noche anterior entre Mai y el-

-Pero lo hará, me encargaré de que así sea –Dijo Len con una ligera sonrisa golpeando ligeramente el hombro de Naru- Hare que ella me ame como hace años y tu Shibuya, no serás más que un triste recuerdo olvidado…

Y sin decir más palabra Len se alejó del lugar dejando a Naru de pie en la terraza del hotel, esa había sido una clara declaración de guerra y de alguna forma la conversación se había desviado y no había podio indagar más sobre el extraño comportamiento de Len, sin embargo, eso era lo que menos le preocupaba pues su atención estaba centrada en las palabras que le fueron dichas, Len había dicho que se estaba manteniendo al margen hasta ahora y solo con eso Mai había comenzado a dudar entre ambos ¿Qué pasaría ahora que el comenzaría a tomar cartas en el asunto? ¿Podía ella marcharse con Len? Recordó entonces que de no ser por su oportuna intervención ellos se hubiesen besado nuevamente y esta vez no era actuación, Mai estaba dispuesta a dejar que Shinomiya la besara y eso no era buena señal. Cerro los puños con fuerza ante la creciente frustración en su interior y sin esperar más regreso al interior del hotel, si Shinomiya iba a luchar por Mai, él también lo haría.

Una buena ducha era lo que siempre lo relajaba después de una pelea y esa vez no era la excepción, las frías gotas de agua se deslizaban por su bien formado cuerpo producto de sus entrenamientos, mientras que trataba de despejar su mente, lo ocurrido con Shibuya no había sido cosa de juego, sus instintos reprimidos durante años habían despertado solo porque él había tocado a Mai, pero lo peor del caso era que por segunda vez se había salido de control aunque esta vez había sido más intensa que la anterior, la primera había golpeado a Mai cuando se supone que la estaba protegiendo y ahora venía a perder los estribos nuevamente con Shibuya. Un cansado suspiro escapo de su boca mientras dejaba que las frías gotas de agua refrescaran su cabeza, no podía seguir así, debía controlar aquel instinto de acabar con todo a su paso, ese instinto asesino que no habría despertado de no ser por "el" y todo lo que hizo, ahora solo esperaba que Shibuya no llegase a despertar aquella ganas de matar pues no lo creía capaz de controlarlas, no aun. Deslizo una toalla alrededor de sus cintura y otra alrededor de su cuello mientras secaba sus negros cabellos procediendo luego a salir del cuarto de baño, cerró la puerta tras él y se dirigió hacia su cama donde había dejado la ropa que usaría, dirigiendo luego la vista hacia la puerta de su habitación donde estaba una sonrojada Mai que… un momento… ¿Una sonrojada Mai? ¡Qué rayos hacia ella ahí!

-¡M-Mai! –Exclamo Len con un ligero tinte en las mejillas-

-¡L-lo siento mucho! ¡No sabía que te estabas bañando! –Se excusó la castaña con las mejillas cubiertas de un encendido tinte carmesí al ver Len solo con una toalla en la cintura- L-la puerta estaba abierta y yo… ¡Lo siento! ¡Y-ya me voy!

-Espera –Replicó Len sujetando la muñeca de Mai evitando que se marchase- Que… ¿Que tenías que decirme? No es normal que vengas a verme…

-B-bueno… e-en el… en el lobby… -Susurró Mai sonrojándose cada vez más ante la apariencia de Len- ¡P-ponte algo de ropa antes! –Exclamó de espaldas a él mientras une escalofrío recorría su cuerpo al sentirlo acercarse a ella- ¿L-Len?

-¿Te molesta? –Cuestiono en un susurró al oído de Mai sintiéndola estremecerse, más aun cuando el toco sus hombros- ¿Qué sucede? Pareces nerviosa Mai

-N-no lo estoy –Respondió la castaña con las mejillas cada vez más sonrojadas-

-Parece todo lo contrario… -Dijo el muchacho con tono burlón apoyando su mentón en el cuello femenino mientras la abrazaba por la espalda- Y bien ¿Qué querías decirme? –Cuestiono en un susurro olfateando el cuello femenino sintiéndola temblar ante su tacto- ¿Mai?

-Y-yo… y-yo… -Contesto la castaña sintiendo su corazón latir más fuerte de lo normal- ¡T-tenemos una reunión en el lobby del hotel! –Logró decir sintiendo luego como Len la soltaba- ¿L-Len?

-Estaré allí en un momento –Respondió el muchacho con una ligera sonrisa que hizo saltar el corazón de Mai- He… Mai, no me molesta que estés aquí pero necesito vestirme, aunque si quieres quedarte… –Agrego acercando su rostro al de la castaña- No tengo ningún problema…

-¡Y-ya me voy! –Exclamo Mai huyendo de él hasta la puerta de la habitación- N-nos vemos haya…

Y sin decir más palabra salió a paso rápido de la habitación dejando tras ella a Len, que permaneció de pie en el mismo lugar por unos breves momentos para luego desplomarse en la cama tras el mientras su mano derecha desordenaba sus negros cabellos y una ligera sonrisa se formaba en su rostro, era realmente irónico como había resultado todo pues el solo quería jugarle una broma a Mai mientras comenzaba con su plan para "recuperarla" tal y como le había dicho a Shibuya, y en verdad había sido divertido ver sus reacciones ante sus avances, pero no todo había salido bien pues, como yokai que era, sus instintos habían salido a flote ante el aroma que desprendía la piel de Mai y sin ser muy consciente de ello, había comenzado a seducirla y de no ser porque ella casi le revienta los oídos por la fuerza con la que le "informo" de la reunión, quien sabe cómo hubiesen terminado las cosas, el caso era que ahora necesitaba una nueva ducha fría, muy fría, antes de reunirse con los demás.

Cuando Mai se reunió con los miembros de SPR en el lobby del hotel todo parecía bastante normal, eso claro hasta que Naru se acercó a ella y algo pareció no gustarle pues su expresión así lo demostraba ¿Qué había hecho ahora? Debía ser algo bastante malo pues no era común ver a Naru enfadado, es más, no era común ver Naru mostrara emoción alguna, pero ahora no parecía estar para nada contento y ella tenía la breve sospecha de que en parte era culpa suya.

El solo hecho de que Mai tuviese que ir a buscar Shinomiya a su habitación no le había agradado pues, tal y como dijo él, los yokai eran bastante territoriales y el hecho de que la mujer que consideraba instintivamente suya fuese a la habitación de otro hombre causaba su molestia, sintiéndose luego más calmado al verla regresar, pero su calma no duro mucho pues el sonrojo en las mejillas de Mai no era normal, por lo que se acercó a ella y un curioso olor se coló por sus fosas nasales, uno que reconoció muy bien pues había pasado varios días entrenando con el como para confundirlo con el de alguien más, ese era el aroma de Shinomiya y lo peor era que estaba mezclado con el de Mai, apretó inconscientemente la empuñadura de su katana tratando de mantener bajo control sus emociones pero no aprecia funcionar muy bien, estaba molesto y no podía hacer nada para evitarlo.

-¿S-sucede algo malo? –Cuestiono Mai al sentir la gélida mirada de su jefe sobre ella- ¿Naru?

-¿Por qué tardaste tanto? –Pregunto el pelinegro con seriedad provocando que Mai desviara la mirada y sus mejillas se tiñeran de carmesí al recordar lo sucedido con Len- Hice una pregunta Mai

-L-Len no estaba y tuve que esperarlo hasta que regrese –Mintió la castaña causando la molestia de Naru, maldiciendo internamente que sus compañeros se alejaran para ir a la sala de juegos dejándola a solas con su jefe-

-¿Piensas que voy a creer eso? –Cuestiono el pelinegro acercando su rostro al de Mai desviándose hasta su cuello olfateándolo ligeramente, causando así un enorme sonrojo en las mejillas de Mai- Su olor está impregnado en ti ¿Qué rayos estabas haciendo con él?

-Y-yo… ¡Yo no tengo por qué decirte nada! –Exclamo la castaña empujando al pelinegro producto de su nerviosismo, captando la atención de los presentes a pesar de que estaban medianamente lejos- ¡Lo que haga o deje de hacer no es asunto tuyo!

-Eres mi asistente, si interfiere con tu trabajo es asunto mío –Replico el pelinegro golpeándose mentalmente por la frialdad con la que salieron aquellas palabras-

-Entonces, mientras no interfiera en lo laboral está bien ¿Cierto? –Cuestiono Len apareciendo en el lugar abrazando a Mai por la espalda causando un nuevo sonrojo en ella- ¿Ves Mai? podremos seguir en lo que estábamos más tarde –Agrego dirigiéndose a Mai sonrojándola más si es que era posible mientras que Bou-san lanzaba un silbido junto a Ayako, John se sonrojaba, Yasuhara sonreía nerviosamente, Masako ocultaba su sonrisa tras la manga de su traje, Lin simplemente suspiraba con cansancio y Naru quería matar a Shinomiya-

-Q-que… -Susurro Mai con un enorme sonrojo en las mejillas- ¡N-no es lo que están pensando! Len y yo no…

-Sí, claro, lo que digas Mai –Replico Ayako haciendo notar claramente que no le creía- Ya te creímos…

-¡Es la verdad! –Exclamo Mai tratando de justificarse, dirigiendo luego la vista a Len que simplemente sonreía- ¡Di algo! ¡No solo te rías!

-Pues… -Replico Len sin perder su sonrisa- ¿Qué puedo decir?…

-Comencemos con la reunión –Ordeno Naru con seriedad callando todo ruido en el lugar-

Los miembros de SPR simplemente asintieron en silencio para luego seguir a su jefe hasta la sala de juegos en la que Naru les informo sobre la información recibida de parte del hermano de la dueña del hotel, les hablo del espíritu y explico parte de la situación omitiendo las hipótesis que había desarrollado con Len sobre la persona que estaba detrás de todo, Akane apareció con algunos bocadillos y un poco de te escuchando también parte de la reunión junto a su hermano hasta que se terminó el té, por lo que decidió ir por mas acompañado por el asistente del director que la ayudo con los platos mientras los otros continuaban con la reunión. Los miembros de SPR continuaron hablando de lo extraño que resultaba la "Transformación" de aquel espíritu y los posibles factores que pudieron generar aquel cambio mientras buscaban una solución para el problema, sin embargo, todo se vio interrumpido por el grito de Akane y Hanataro que alertaron a los miembros de SPR pues el fluido eléctrico se cortó apenas se oyeron las voces de ambos, Rei salió rápidamente de la habitación en busca de su hermana seguido de todo el grupo de SPR aun con la oscuridad impidiendo parcialmente su visión.

Para cuando llegaron a la cocina, que era donde se suponía estaba Hanataro y Akane, encontraron al muchacho con una sartén en mano tratando de alejar al espíritu mientras una inconsciente Akane permanecía tras él, observando también que la cocina parecía una zona de guerra pues los platos, ollas y sartenes estaban regadas por todas partes, ante esto, Bou-san y John lograron espantar a la traslucida mujer y con su desaparición la energía eléctrica también volvió, se acercaron a Akane para verificar su estado, corroborando que ella solo estaba inconsciente, ahora, la pregunta era… ¿Qué rayos había pasado en esa cocina?

-E-esa mujer solo salió de la pared y de repente todas las cosas volaron –Dijo Hanataro aun asustado por lo sucedido mientras era curado por Mai de un corte que presentaba en el brazo- Los cuchillos fueron en dirección de Akane-san y yo intente protegerla, por eso me alcanzo el cuchillo y ella se desmayó poco después

-Sera mejor que descanses –Dijo Len una vez que Mai termino de curar al muchacho- Te dejamos con Kaito-san

-Que descansen ustedes también –Contesto el aludido sonriendo ligeramente-

-Se supone que su objetivo es Mai –Dijo Len con seriedad captando la atención de los miembros de SPR una vez estuvieron fuera- ¿Por qué atacaría a alguien más?

-Un momento –Replico Bou-san ante las palabras del muchacho- ¿Como que su objetivo es Mai? Explícate

-Ya no tiene caso ocultarlo ahora que Mai ha recordado todo –Contesto Shinomiya con seriedad mientras Naru solo emitía un ligero suspiro- Solo explicare esto una vez, así que presenten atención…

Y seguido de esas palabras Len comenzó con una resumen de los hechos desde que conoció a Mai pasando por la leyenda que le contó a Shibuya y la procedencia de ambos como descendientes de Yokai, hasta la situación actual en la que protegían a Mai de "el". Todos tardaron en procesar la información recibida pues era bastante compleja como para entenderla de golpe, siendo comprendido varios minutos después, en los que realizaron preguntas y ataron los cabos sueltos que involucraban al misterioso actuar de Len y el recientemente extraño comportamiento de Naru, ahora que había escuchado la "verdad" de boca del muchacho, gran parte de lo sucedido cobraba sentido.

-Espera… -Dijo Bou-san tratando de comprender la situación- Si los poderes provienen de los yokai… ¿Nosotros también podemos usar esas extrañas katanas? –Cuestionó al muchacho-

-Si las tocas toda tu energía será drenada –Contesto el aludido haciendo que un escalofrió recorriera la espalda de Takigawa por la seriedad con la que lo dijo- Estas armas particularmente son especiales, solo Shibuya y yo podemos usarlas porque nuestro nivel de poder es mayor, en su caso –Explico a la "audiencia" que se había formado- Existen armas que no requieren de una cantidad de poder tan grande como el nuestro y con un poco de entrenamiento podrían utilizarlas, aunque creo que Lin-san podría emplear algunas de alto nivel

-¿Qué esperamos entonces? –Pregunto Takigawa con seriedad- Muéstranos como usarlas

-Primero, no tengo las armas conmigo –Respondió el muchacho- Segundo, usarlas es peligroso, si bien no tendrán que pasar por una prueba como Shibuya y yo hicimos, cabe la posibilidad de que su poder no sea compatible con las armas que guardo, podrían perder sus habilidades en el proceso, y tercero… ustedes no tiene que involucrase más en esto, es un asunto que solo nos concierne a nosotros tres –Explico refiriéndose a Naru, Mai y el- Sera mejor que regresen a la ciudad antes de que la situación se complique

-Len tiene razón –Apoyo Mai dirigiéndose a sus compañeros- Ya los hemos involucrado en muchos problemas, así que no tiene que…

-¿En verdad esperas que nos vayamos después de saber la verdad? –Cuestiono Takigawa con seriedad- No se los otros, pero pienso quedarme y protegerte al igual que ese par –Agrego refiriéndose a Naru y Len, que lo miraban con cierta molestia por tocar a Mai, desordenando los cabellos de esta, esbozando una ligera sonrisa- Una vez dijiste que éramos como tu familia ¿Qué clase de familia te abandonaría en una situación como esta?

-Bou-san… -Susurro Mai cerrando los puños con fuerza ante la impotencia que sentía al poner a sus amigos en peligro- Yo… no quiero que…

-Has sido fuerte durante los últimos años –Replico el mayor sonriendo ligeramente para ella- Déjate consentir al menos esta vez… -Agrego mientras secaba unas lágrimas de las mejillas de Mai con sus pulgares sintiendo luego como ella lo abrazaba- Tranquila, todo saldrá bien…

-Por primera vez ese idiota tiene razón, ayudaremos en todo lo que nos sea posible –Dijo Ayako sonriendo ligeramente mientras desordenaba los cabellos de la castaña, dirigiéndose luego a Naru y Len que miraban con cierta molestia la cercanía de Takigawa y Mai- Y ustedes dos, dejen de hacerse los héroes, Mai necesita la protección y el apoyo de todos sus amigos, si quieren cuidar de ella, bien, háganlo, pero no nos excluyan, todos la queremos tanto como ustedes

-Mi intención nunca fue excluirlos –Respondió Len a las palabras de la miko- Es solo que… ustedes son importantes para Mai y no quería ponerlos en riesgo, es más… ni siquiera pensaba decírselo a Mai, sin embargo, ella comenzó a recordar y tuve que contarle la verdad…

-No importa que entrenamiento tengamos que pasar para ser de utilidad en esta pelea –Replico Bou-san con seriedad ante los muchachos- Lo haremos, si así podemos ayudar a Mai

-Todos queremos ayudar y lo haremos así ustedes no estén de acuerdo –Dijo John apoyado por Yasuhara- Así que no carguen con todo solos

-Ya los oyeron –Replico Lin posando una mano en el hombro de Naru y Len- No tiene caso tratar de excluirnos, todos nos vimos involucrados en esto desde el momento en que Taniyama-san se convirtió en el objetivo

-Lin… -Susurro Naru observando al mayor, posando luego la vista en sus compañeros y por último en Len, notando como molestia como este último se acercaba a Mai-

-Has conseguido buenos amigos Mai –Dijo el muchacho posando su mano derecha sobre el hombro de la castaña, que simplemente esbozo una sonrisa asintiendo ante sus palabras- Es bueno saberlo

-Qué es eso de "Has conseguido buenos amigos" –Replico Takigawa liberando a Mai, aplicando luego sin mucha fuerza una llave de lucha en Len- Todos aquí somos amigos y eso te incluye también

-G-gracias… supongo… -Contesto Len con una media sonrisa ante las palabras del monje y la forma en que Mai lo miraba, ella aprecia feliz y si ella estaba contenta, para él era suficiente-

-Lamento interrumpir, pero… ¿Qué haremos ahora? –Pregunto Yasuhara a los presentes- Shinomiya-san dice que no tiene armas aquí y no podemos irnos sin exorcizar al espíritu de este hotel

-Tampoco podemos abandonar la filmación de Kaito-san –Replico Mai ante las palabras de Yasuhara- Él nos necesita…

-Nos encargaremos del espíritu aquí, terminaremos la filmación en estas locaciones y después volveremos a la ciudad –Explico Naru ante las dudas de su equipo- Por ahora, estaremos alertas ante cualquier incidente, tendrán hasta nuestro viaje de regreso para pensar en el riesgo que conllevara el que se involucren en esto, es todo, pueden regresar a sus habitaciones

-No hay nada que pensar Naru-chan, todos aquí estamos dispuesto a tomar el riesgo –Replico el monje sujetando el hombro del CEO de SPR antes de salir del lugar- ¡Querida cama, voy por ti!

-Nosotros también nos vamos –Dijo Yasuhara seguido de John y Lin- Con permiso

-Creo que Mai debe dormir en nuestra habitación a partir de ahora –Dijo Ayako a la médium, que se limitó a hacer una simple mueca pues estaba claramente molesta por ser Mai el centro de atención- Supongo que eso es un si…

-N-no es necesario –Replico Mai tratando de evitar molestias a los demás- Estoy bien en mi habitación, Naru y Len cuidaran de mí, así que no tienes que…

-¡Claro que no! ¡Te vienes con nosotras! –Exclamo Ayako arrastrando a la castaña consigo- Esos dos, sean yokai o le que sean, son hombres ¡No puedes quedarte con ellos!

-Pe-pero… -Replico la castaña siendo arrastrada a la salida-

-¡Vamos! –Regaño la miko llevándose a Mai con ella dejando solo el sonido de la puerta al cerrarse-

-Al final se la llevaron… -Dijo Len una vez todos se marcharon- Pobre Mai…

-¿En verdad piensas darles armas? –Cuestiono Naru con seriedad-Sera peligroso para ellos

-Por eso no quería que se involucraran, pero ellos insistieron –Replico Len con tranquilidad- Aunque, siendo sincero, no correrán tanto riesgo como les hice creer, eso fue más que todo, para asustarlos y que desistieran de acompañarnos, las armas que empelarán fueron confeccionadas por mestizos como ellos, el riesgo que correrán será menor, solo un poco de desgaste físico, en todo caso, eso no es algo de lo que debamos preocuparnos en este momento –Agrego dirigiéndose a la salida de la habitación- Lo más importante es la seguridad de Mai

-Vigilare esta noche también –Dijo el CEO de SPR- Así que ve a dormir Shinomiya, me encargaré de Mai

-Como quieras… -Respondió el aludido sorprendiendo a Naru pues no había puesto objeción alguna y eso solo corroboraba sus sospechas, algo andaba mal con Shinomiya desde la pelea que tuvieron-

Naru permaneció en silencio por breves momentos antes de salir de la habitación, la actitud de Shinomiya era bastante extraña, sobre todo, porque hace poco le había declarado la guerra por Mai, sin embargo, ahora iba y la ponía en bandeja de plata para él, si eso no era extraño, entonces no sabía que era. Camino en silencio hasta la habitación que Mai compartiría con Matsusaki y Hara-san, ya pensaría después en el extraño comportamiento de Shinomiya, ahora, su prioridad era proteger a Mai.

Las horas seguían su curso y el incesante Tic-Tac del reloj de pared que había en su habitación no hacia más que inquietarlo, era cerca de media noche cuando Len consiguió dormir, si es que eso se le podía llamar sueño. Estaba en medio de un templo en llamas sosteniendo fuertemente una katana entre sus pequeñas manos mientras unas tibias lágrimas se deslizaban por sus mejillas viendo a la persona frente a él, una mujer de negros cabellos alzaba un arma en su contra "No lo hagas" susurro el ante el inminente ataque hacia su persona de parte de aquella mujer, sin embargo, su voz parecía no alcanzarla y simplemente arremetió contra él, sujeto entonces con fuerza su katana alzándola frente a él y cerró los ojos ante el ataque de aquella mujer sin poder hacer nada para defenderse, sin embargo, para sorpresa suya ningún impacto golpeo su cuerpo, por lo que abrió los ojos y lo que encontró frente a él, fue algo que no hubiese querido ver jamás. Estaba aquella mujer frente a él, incrustándose a sí misma su katana mientras su mano se extendía hacia su mejilla "Lo siento" dijo débilmente mientras lloraba antes de abandonar su mejilla. Permaneció allí, inmóvil, mientras el cuerpo de la mujer caía sobre él, reaccionando solo al sentir su peso sobre su cuerpo, la zarandeo ligeramente tratando de que reaccionase, pero todo intento fue en vano, aquella mujer no respondió a su llamado y entonces la realidad lo golpeo duramente, ella había muerto y por el filo de su katana…

Un nuevo grito escapo de su garganta mientras se aferraba al cuerpo inerte de aquella mujer sin importarle el hecho de que el lugar en donde se encontraba estaba incendiándose, solo podía llorar aferrándose esa mujer abandonando su katana a un lado, no… eso no podía estar pasando… tenía que ser una pesadilla…

-Madre… -Susurro el pequeño abrazando a la mujer- Despierta… por favor…

-Tsk… resulto inútil después de todo… -Replico la voz de un hombre captando la atención del pequeño que permanecía junto a la mujer- Basura…

-Es tu culpa… -Susurró Len poniéndose de pie con la mirada oculta tras el flequillo de su cabello recogiendo su katana del suelo, la misma que no tardo en encenderse con fuego- Voy a matarte… -Agrego mientras el poder en el crecía junto a la sed de sangre- ¡Voy a matarte hijo de perra!

-Vaya, vaya, el niño está enfadado –Replico el sujeto bloqueando el ataque de Len lanzándolo contra el suelo- Debe ser frustrante haber visto a tu padre matar a tu hermano y a tu madre… -Agregó con burla ante los ataques del pequeño- ¡Ha! Cierto… quien mato a esa mujer fuiste tú, no yo…

-Tu… tú no eres… –Susurro el pequeño con los ojos tan rojos como la sangre que manchaba sus ropas mientras apretaba con fuerza su katana- ¡Tú no eres mi padre!

-Sí, no lo soy –Contestó el sujeto bloqueando el ataque del pequeño, sujetándolo del cuello apretándolo fuertemente impidiéndole respirar- Tome prestado su cuerpo… no sabes lo divertido que fue obligarlo a matar a su hijo… ese mocoso con sangre yokai… -Agrego con burla notando como el pequeño perdía la conciencia- ¡Oh! Y la cara de tu madre al obligarla a atacarte… un espectáculo digno de verse… es interesante ver como… ¿He?

-Te matare… -Susurró el pequeño sujetando fuertemente la muñeca del sujeto que lo veía sorprendido por la fuerza que empleaba y las marcas que aparecían en sus mejillas, encontrándose luego con una mirada que lo hizo liberar al pequeño y retroceder- Por mi padre… mi madre… mi hermano… ¡Voy a matarte!

Y seguido de aquel grito ataco al sujeto, no había nada más a su alrededor, todo lo que se movía era el enemigo a eliminar, estaba solo, no había nada, no importaba nada, solo matar a ese bastardo…

Un incesante tic-tac comenzó a resonar en su cabeza y sintiendo luego a alguien hacer presión en su hombro, despertó violentamente y aun todo a su alrededor era el enemigo, vio frente a él a alguien pero no podía distinguir nada, todo era confuso e instintivamente ataco a la persona frente a él acorralándola contra el colchón de su cama, su cuerpo temblaba de ira, su sangre hervía y sus manos solo ansiaban destruir y aquel frágil cuerpo bajo el suyo era perfecto para eso. Llevo sus manos hasta el frágil cuello de su víctima y lo apretó lentamente, disfrutando de los gemidos de dolor que oía, si, solo un poco más y ese frágil cuello se quebraría en pedazos…

-D-detente… -Susurro la persona bajo el y por alguna razón, su cuerpo obedeció, de repente aquella voz se le hizo conocido la razón regreso a él ¡Qué demonios estaba haciendo!- L-Len…

-Mai…

Notas de la autora

Y hasta aquí con el capítulo de hoy, espero que haya sido de su agrado y nuevamente me disculpo por la tardanza, he tenido mucho trabajo T_T en fin, espero no tardar tanto con la próxima actualización. Se aceptan comentarios, todos son bienvenidos XD ¡Hasta la próxima!