Demoré pero he aquí la ultima parte de Leaves Eyes n.n …estoy feliz de terminarla, disfrute en escribirla y saber que a ustedes les gusto n.n…nfin, disculpen por la tardanza, pero es el colegio el que tiene la culpa xD jajaja… igual me doy mi tiemp para mis fics u.u…

Contesto rr!!

--Himiko--:xD mente en blanco, también me pasa u.u…bueh, me alegra que te haya gustado, amiga! nOn!! Que estes muy bien!! Y aquí llega el final ..Espero te guste!

Kurama-kun: sep…Lady me llamo ahora…pero me dices Misao y yo feliz igual. Aww sé que no te agrada esta historia porque los personajes son muy ukes y semes como dices nnU…pero me alegra que por lo menos la leas un poquito :) te quiero mucho linda!! Espero hablarte por el msn!!

eali-chan: xD jajaja aww….los profes son malos conmigo y me tenian estresada con tanta tarea -o-…pero ya estoy mejor…espero no te hayas aburrido de esperar tanto, aki ya llego el final :D jeje…nos leemos! Cuidate también!!

Yuriyoko: jiji…que bien que te haya gustado el lemon (¬u¬ a mi tmbn me gusto xD) y las demaces cosas del fic :3. aja, ese escape que planea hiei no sera muy facil que digamos x3..pero solo hay que esperar a que sea un final feliz ne? Saludos!

Liderc-Nadaly: oww mi amiga. Tan atareada como yo. Ahora entiendo mejor tus demoras -o- si en mi colegio estoy asi, en la Facu debe ser peor…pero es por nuestro futuro y bla bla jaja. Aww genial que te guste la actitud de Hiei asi...y yoko…sep, es un bastardo ese chico u.u…pero pagará…y kurama ps…simplemente es kurama, osea, perfecto xD jajaja…bueh, te kiero un monton! Aunque tiempo qe no te veo por aquí..o.ó o soy yo la que andaba mas desaparecida xD jajaja. Nos veremos! Cuidate y mucha suerte en la Facu.!!

Lux-Lunae: jeje que comes que adivinas! Yoko ara de las suyas en algún momento en este capitulo…pero será de todas formas un final feliz. Ps muchas gracias por tu comentario amiga. Nos leemos!

Nikky Hatake: xD jajaja seep. Las vacaciones siempre le asientan bien a este fic n.n…y pues, espero te guste ese capitulo tbn y con eso el final d la historia. Nos vemos! Cuidate!

Nyx Eriineaa Kitsunee: wiii qe genial qe te guste :D…aja, tendras un final feliz xP jajaja….y bueh, ya estoy mejor y continuando con los fics n.n…saludos y gracias por leer!!

Mikoto-sama: muchas gracias por tu comentario! bueh…es sierto que ya llega el final y hasta yo me siento nostálgica..Pero algún día tenia que llegar. Me alegra mucho que te haya gustado el fic!! Saludos!

Kotsu-Koorime-Hiei: xD jajaja ya lo termino :P falta de tiempo ps…espero que este capi te agrade n.n…y pues, muchos saludos y gracias por comentar!

Bueh…muchas gracias a todos!..y dejo de parlotear para dejarlos con el capitulo. n.n

-:·:-:·:-:·:-:·:-:·:-:·:-:·:-:·:-:·:-:·:-

Leaves Eyes

– ¿Cuándo? – susurro mi bello amante.

– ¿Cuándo? –

– ¿Cuándo nos escaparemos? –

– Lo más pronto posible. – suspire. Nos encontrábamos recostados en nuestra cama. El sol que se veía en la ventana parecía sonreírnos ahora y pronto, sabría que yo y mi joven pelirrojo estaremos juntos por siempre.

Me sorprendí de pronto al sentir unos cuantos golpes en la puerta de mi cuarto. Dejé a mi amante recostado en la cama y me levanté sin apuros a abrir.

– Comandante Hiei – en la puerta se encontraba mi mejor soldado, Yusuke Urameshi.

No emití palabra alguna y sólo mostré mi rostro de enojo para que entendiera que yo no estaba de muchos ánimos.

– Vine a buscarlo para que bajara con nosotros a celebrar nuestra próxima ida de Poloni…. – No deje que terminara ya que cerré mi puerta fuertemente en su rostro. Tonto….aunque él no tenia la culpa.

Caminé como si nada una vez más a mi cama dispuesto a abrazar a mi amante cuando otros insistentes golpecitos tocaron a la puerta.

– ¿Qué rayos quieres? – nuevamente se encontraba mi joven soldado Urameshi. A pesar de ser mi mejor hombre, tenia un gran defecto….y eso era lo fastidioso.

– Por favor señor, ¡Sabe que no podemos festejar sin su presencia! – sabia que no se rendiría, ¡Pero yo tampoco lo haría!

– No Urameshi, tengo cosas que pensar…– baje mi mirada y me disponía a cerrar la puerta otra vez cuando ésta fue detenida por las manos del soldado.

– Entonces déjeme quedarme aquí, por favor – susurro – No puedo festejar si mi comandante esta ausente en la fiesta – insistió tratando de abrir más la puerta – además, Yoko no deja de parlotear…. –

Fruncí el seño al escuchar el nombre del peli plateado, él era molesto hasta para mis mismos soldados pero...¿Debía dejarlo entrar ahora a mi cuarto y más cuando Kurama estaba recostado en mi cama? Mire rápidamente hasta mi cama para ver a mi amante sentado sobre las sabanas mientras miraba fijamente el pequeño drama que hacia Urameshi.

– ¡Por favor! – Algo tenía este muchacho que no entendía la palabra 'No'.

Suspire y deje de hacer fuerza en la puerta haciendo que Yusuke cayera en el cuarto y cerré la puerta – ¿contento? –

– Si, señor – contesto para luego mirar rápidamente hasta Kurama – Disculpe señorita por interrumpir – sonrió un poco nervioso.

Yo solo me dediqué a observarlo. Mi mente aun trabajaba en aquel plan que tenia en mente, ya que para poder llevarlo a cavo, debía contar con alguien mas que nos ayudara….alguien como…. – ¡Yusuke! – de pronto llame luego de unos minutos en que el pelinegro trataba de hacer vida social con mi amante.

El de inmediato me miro y se paro firmemente – señor –

– Deja esas cordialidades un momento… – susurre aún no seguro de cómo comenzar. Camine por fin a sentarme en mi cama mientras Yusuke me seguía con su mirada. – Eres mi hombre de confianza – ¿Debería confiar yo en él? Me preguntaba, pero no tenía ninguna otra opción y nadie me conocía tan bien como él en mi ejército.

– Así lo tengo entendido, señor – el joven tomo una postura mas relajada y se posiciono a un lado de la cama donde me encontraba con mi amante.

– ¿Jurarías hacer todo lo que te pidiera sin decirle a nadie? – pregunté sin basilar

– ¿A dónde quiere llegar, señor? – pregunto quizás un poco incomodo con la pregunta.

– Sólo contéstame. – nunca respondas una pregunta con otra mas.

– Lo haría, señor, como forma de agradecimiento por permitirme estar junto a usted…– Con eso bastaba. Podía notar en su voz la sinceridad que necesitaba.

– Entonces necesito que me hagas un gran y ultimo favor. – dije, tornándome mas tenso.

– Por supuesto…–

– Necesito que me ayudes a escapar de aquí pront… – no pude terminar

– ¿Como? – me interrumpió y preguntó de pronto medio sorprendido – Pero señor, ¡Nos iremos de aquí en tres días! No hay necesidad de…– no deje que terminara.

– Eso es lo que no quiero, soldado. Mira, les he escondido algo…– mire por unos segundos a mi amante de reojo. Parecía ya no poder soportar sus nervios. – Esta joven aquí junto a mi – era mejor ocultar que era un chico, o si no las cosas irían peores – es judía…– susurre como si tratara que nadie mas nos oyera y tomé la mano de mi amante apretadamente tratando de calmarlo.

– ¿J-judía? – El soldado tartamudeo – ¿p-pero cómo…?–

– Eso ya no importa ahora. Lo que me importa es que si me voy con ustedes a Alemania, la perderé, y quien sabe si alguna vez la volveré a ver. ¿Me entiendes? – dije, con un poco de rabia quizás al sentir que llegaría a hacer grandes locuras solo por Kurama, por mi Shuichi.

– Entiendo…–

– Por eso, pondré toda mi confianza en ti, Urameshi. Necesito que me ayudes a salir de aquí, lo mas pronto posible –

– ¿p-pero como?...– ahora parecía preocupado.

– Hay un tren que transportara cargas hasta el extranjero, pienso que si me ayudas a entrar a uno de los vagones de forma clandestina podré salir de Polonia y evitar mi llegada a Alemania. – Susurre mientras mi corazón palpitaba – Sé que me buscaran, pero tu debes decir que morí de alguna enfermedad o que fui acecinado. Trata de convencer a mi ejercito de eso, aunque sea difícil tu…–

– Lo haré comandante – no dejo que terminara una vez más. Su expresión había cambiado a una de plena seguridad y confianza. – Haré lo imposible por cumplir lo que desea – susurro

Sonreí, ya un poco mas calmado. Todo parecía estar listo.

Miré una vez más a mi amante quien parecía formar en sus rosas labios una suave sonrisa. No me contuve y lo acerque hasta poder rodear su cintura con uno de mis brazos – Yusuke – dije al notar al chico que evitaba mirarnos un poco sonrojado.

– ¿señor?...–

– Gracias…–

-:·:-

Pronto llego la noche. No había salido de mi cuarto en todo el día excepto para poder conseguir algo de comida otorgada por Yusuke. Me había entretenido con mi amante haciendo dos maletas para nuestro próximo 'viaje'.

Aun no sabia dónde irisamos, ni cómo lo haríamos para escapar de la guardia Nazi pero, algo habíamos avanzado con nuestro plan.

– Kurama – meloso me acerqué por su espalda y radié su fina cintura mientras el terminaba de arreglar algunas de sus pocas ropas.

– Hiei…– suspiro posando su espalda de pronto en mi pecho – No puedo creer hasta donde hemos llegado…– susurro suavemente mientras cerraba sus ojos.

– Aun nos falta mucho por vivir y conocer, Shuichi – conteste susurrando al oído mientras una de mis manos acariciaba su vientre.

Deseo que nuestra vida a partir de ahora sea totalmente diferente y que no tengamos que escondernos de esta manera. Sé que pronto estaremos viviendo felices en algún lugar del mundo donde nadie nos conozca. De alguna manera lo sé.

Ya era tiempo de irnos. El tren de carga se iría esta noche a mas tardar a las 12 de la noche. Allí irían muchas armas, tesoros judíos y quizás unos cuantos

Estadounidenses que viajaban como ilegales escondidos entre los vagones. Ahí nos iríamos nosotros y espero llegar a cualquier pueblo y comenzar a alejarme más y más de Alemania como ilegal.

Siempre y cuando el plan resultara bien.

Mi joven se giro lentamente y sus ojos parecieron brillar con la luz de luna que alcanzaba a filtrarse por mi ventana – Te amo – murmuro dos suaves palabras para luego besar tiernamente mis labios.

Sonreí mientras respondía de forma dominante al beso que él había iniciado…Tan dulce y tan adictivo. Yo también te amo….

Un silencioso golpe en la puerta hizo que yo rompiera el dulce contando de golpe. ¿Era Yusuke?

Me acerque lentamente a la puerta, usando una de mis manos para tomar una de mis pistolas escondidas entre mis ropas mientras abría lentamente la puerta.

– Señor Hiei…– se escapo de mi un suspiro mental…Era sólo yusuke que asomaba.

Abrí más la puerta para dejarlo entrar, aunque no había tomado en cuenta la mirada de nerviosismo que éste llevaba…Fui demasiado lento para…

– ¡Miren a quienes tenemos aquí! – De pronto detrás de Yusuke apareció la figura de la persona más inoportuna del mundo…Yoko.

Abrí mis ojos enormemente y retrocedí un paso al ver como Yoko había estado apuntando a Yusuke con un arma todo el tiempo. Ya era inevitable no dejarlo entrar

No podía ser….

– ¿Pensaban irse escondidas? Que miserables ¡Ni siquiera pensaron en avisarme! – No le importaba elevar su voz para que todos mis hombres escucharan, pero era una suerte que a estas horas todos estuvieran durmiendo.

– Perdóneme señor…– Yusuke susurro de pronto. Aún con Yoko amenazándole con dispararle en su cabeza – Me obligo a hablar…– su voz temblaba.

En una situación así, hubiera matado yo mismo a Yusuke y luego a Yoko…Pero había cambiado…un poco.

– No todo es tu culpa…– dirigí una fría mirada a Yoko que me miraba divertido – ¿Que rayos crees que haces? – pregunté con furia al peli plateado

– Hago justicia. No puedo creer que esté con una judía – miró con repulsión al pelirrojo que se escondía a mis espaldas – ha caído muy bajo, Señor…– sonrió con maldad.

Fruncí el seño y apreté los dientes…No quería causar un escándalo para que luego mis hombres despertaran y arruinaran mi único plan de escapar…– Guarda silencio…– avance lentamente tres pasos hasta donde estaba Yoko y Yusuke mientras inconcientemente llevaba nuevamente mi mano hasta donde tenia mi pistola.

– Señor Hiei por favor no se acerque…– imploró la voz de Yusuke.

– H-Hiei…– escuché la voz de mi amante llamarme y me detuve sin quitarle la mirada a Yoko.

– No esperaba que permitiera que usted nos dejara sin darle una despedida ¿verdad? – sonrió mostrando un brillo casi animal en sus ojos. Pedía agritos que yo le diera una lección.

– Les diré a todos lo que usted planea hacer…– susurro de pronto…y parecía estar…¿ebrio? Maldito pendejo.

Gruñí y no pude contenerme más. Era él o yo y Kurama.

De un momento a otro me moví lo más rápido que pude hasta sostener la mano que mantenía su pistola y propinarle una patada en su estomago haciendo que cayera al piso.

Intento ponerse nuevamente de pie y entonces apunte mi propia arma a su frente – Te falta mucho por aprender jovencito. – Susurre burlándome con un sarcástico tono en mi voz – Estoy seguro que si te dejo vivir no callarás – En sus ojos pronto vi reflejado el miedo. – y la única forma de hacer que calles es silenciándote por siempre… ¿y sabes cómo se logro yo eso? – Le pregunté aunque sabía que no contestaría. Me comenzaba a llevar por la situación y ya no me importaba si mis hombres escuchaban el disparo que pronto pensaba darle a Yoko.

– ¡Señor! – la voz de Yusuke me hizo volver de mi sádico trance…No podía hacer eso.

Golpeé al peliplateado en el estomago y en otros lugares para asegurarme que no pudiera estar en condiciones para ponerse de pie otra vez. – Yusuke – susurre mientras me levantaba. – Encárgate tú de él. – Mire al pelinegro unos segundos para luego dirigirme una vez mas a Yoko que escupía sangre – Hasta nunca – escupí y le di la espalda encaminándome hacia mi amante.

– si señor…– escuche decir a mi hombre, pero ya no lo escuchaba. Sólo miraba a mi amante que parecía temblar levemente.

– ¿Acabó? – susurro cuando estuve a un paso de él.

Sonreí suavemente – Acabó…– me acerque hasta que no hubo distancia alguna entre nuestros cuerpos y lo rodeé por los hombros en un calido abrazo….

– señor Hiei…– la voz de mi soldado me hiso girar a verle mientras él terminaba de atar a un semi inconciente Yoko a una silla – Es hora de que se vaya. –Yo me asegurare luego de ejecutar al bastardo de Yoko…– dijo.

Suspire y mire por última vez mi cuarto…No mas vivir aquí, no mas escocer a mi amante…Todo esto termino, mientras que una vida nueva comenzaba a asomar, como un sol en las mañanas.

Sentí una pequeña presión cerca de mi cuerpo que me hiso salir de mis pensamientos y ver a unos grandes ojos esmeraldas que me miraban fijamente – él dice que debemos irnos – susurro mi amante refiriéndose a Yusuke. –

Sonreí abiertamente y asentí con la cabeza – Toma tus cosas y nos vamos. –

Entonces, dejando a Yoko encerrado en mi cuarto salimos a escondidas de la casona, siendo escoltados por Yusuke.

La noche servia como un perfecto escondite para evitar miradas y así logramos llegar hasta donde el tren ya parecía estar preparado para partir.

Cuando ya estuvimos a unos metros de los rieles me detuve – Yusuke, espera un momento – dije calladamente – Asegúrate que nadie nos vea – le dije a mi hombre para luego caminar unos pasos mas lejos con mi amante donde sólo la luna iluminara.

Termina el relato de Hiei.

-.-.-.-.-.-.-.-.-

General's POV:

Por fin sentía paz. Este episodio terminaba y con esto acababa su gastado diario de vida el cual en su portaba levaba el curioso titulo de Leave's Eyes. Ojos de las hojas…..Es curioso que haya decidido escribir cuando jamás se dedico a la escritura.

Dejo su monologo mental atrás y miró a su amante a su lado abrigado con una bufanda negra – Hiei...– le vio sonreír tiernamente.

Intercambiaron unas cuantas miradas y Hiei luego volvió a su libro entre sus manos.

Suspiró y lo dejó en un pequeño agujero que había escavado en la tierra.

Pasara lo que pasara ahora, sus memorias quedaran archivadas en esas hojas; Cada día y cada uno de sus pensamientos y sentimientos guardados en ese libro que escondería bajo tierra, esperando de algún curioso que tenga la suerte de encontrarlo y leerlo algún día.

Tapó el agujero con tierra mientras su pelirrojo amante parecía observar extrañado – ¿Que haces? – le preguntó

– Dejo una vida atrás – suspiró poniéndome de pie y mirando a Shuichi, su Shuichi.

El pelirrojo le miró suavemente y luego se abrazo de su cintura. Todo acabo.

El tren comenzó a calentar anunciando que pronto partiría – ¡Señor Hiei! – una voz llamo a sus espaldas.

– ¿Yusuke? – El pelinegro se giró a ver a su soldado que venia apresurado.

– Valla al ultimo vagón, allí nadie los encontrara – le guiño un ojo y sonrió.

El ojiescarlata se limitó a formar una suave sonrisa en sus labios cerrados. – Bien. – Le dió una palmada amistosa a su fiel soldado – adiós Urameshi – se despidió aunque por dentro sabia que extrañaría a Yusuke por lo buen soldado que llegó a ser.

El soldado le sonrió una vez más – Nunca es un adiós, señor…Si no un 'hasta pronto' – parecía querer llorar pero eso no iba con él. – Es tiempo de que suban al vagón – dijo apuntando hacia el tren.

El ex comandante asintió con su cabeza y luego miró a su amante que también le sonreía – Te amo – le susurro el pelirrojo y besó fugazmente sus labios

– Y yo más – le contesto a su amante antes de tomarlo de la mano para comenzar a correr hacia el ultimo vagón donde se esconderían y lograrían salir de todo ese infierno.

Lograron ocultarse muy bien, llevándose a donde fuera lejos de Alemania y sus pesares. Comenzaban una nueva vida entonces y dejaban atrás esta historia.

Fin

10 De agosto de 2008

-:·:--:·:--:·:-

Terminé…ju…es mi primera historia la cual no incluyo muerte de personajes principales. No habrá secuela, les deje un final abierto para que se creen un final como ustedes deseen :)

Y Como verán. Leaves eyes es como el diario de vida que escribe Hiei. (Eso sale en el primer capitulo, pero lo vuelvo adherí para evitar confusiones) n.n…¡quiero darles las gracias a todos ustedes por leer! Hacia tiempo que no actualizaba por falta de tiempo y les agradezco por esperarme!

Saludos!