Eso estuvo cerca, muy cerca. Pero al menos había ganado más tiempo. Ahora tenía que pensar que excusa ponerle mañana, cuando volviera a llamar, quizás podría llamarlos él. Así no tendrían que volver a llamar a casa. Porque la excusa de correr no se la iban a tragar eternamente. Adam regresó al coche y volvió a la autopista. Estaba conduciendo de noche y por autopista. Se sentía como un actor de Hollywood en uno de esos flamantes coches de deportivos. A unas horas, las mejores playas de américa, con las chicas más bonitas y menos vestidas. ¡Yippie! Y sin darse cuenta le dio al acelerador un poco más de fuerza. Jajajaja se sentía tan vivo. Pero tras ese inicial chute de adrenalina, se serenó y volvió a la velocidad permitida. No era cuestión de acabar en comisaria. No sin antes haber llegado a Malibú beach y haberse corrido la gran juerga.

Al fin llegó a Los Ángeles, era las dos de la mañana, he hizo un paseo rápido por Sunset y Rodeo. Encontró un motel de carretera a las afueras y con una de las licencias falsas pidió una habitación. Nada más llegar, saló ventanas y puerta, dibujó un pentagrama de protección en el suelo con tiza y se tiró en la cama. Quedando sumido en un profundo y placentero sueño.

Los pájaros cantan, el sol brilla, la suave brisa del marle despeina, los cálidos rayos del sol acarician su piel y la promesa de pasear entre un montón de chicas guapas en bikini. ¿Hay mejor manera de despertarse? Para Adam Winchester no. Se dio una ducha rápida, recogió sus cosas y se puso en camino a la playa.

Aquello no le defraudó, lo más mínimo. Rubias, morenas, castañas, pelirrojas, altas, bajitas, pechugonas, pecosas, esculturales, jóvenes, maduritas sexis,…aquello era el buffet libre del paraíso. Adam, alto, delgado, pálido como un fantasma destacaba sobre todo aquel ir y venir de cuerpos rendido al culto de la belleza. Lo único que le consolaba es que era delgado pero estaba fuerte. Hubiera sido aun más patético si no hubiera tenido ni un músculo (gracias papi) pero aun así, las chicas se fijaban en él y se reían. No era una risa de mofa, era más bien una risa tierna. Bueno, siempre podía utilizar el rollo yogurín para ligar.

Llevaba toda la mañana en la playa y no sé cansaba, cada vez que creía ver una chica guapa, parecía otra más guapa aún. A la hora de comer, se fue a un garito que había en paseo marítimo. Venían fruta fresca, yogures y bocadillos, y de todos aquellos locales, era el único que parecía tener un precio razonable. Se sentó en la barra y se puso a comer un bocadillo de pollo, una Pepsi y un tazón grande de helado con fruta fresca. Al poco rato de sentarse, tres chicas, de más o menos su edad se sentaron a su lado y pidieron unos cafés frappe. La chica que estaba justo a su lado era muy alta, casi tan alta como él, la de la otra punta era medio asiática y la del medio tenía el pelo muy muy rizado. Al principio solo cuchicheaban y reían como tontas. ¿Es que las chicas de 15 solo saben hacer eso? Pensó Adam, pero al cabo de un rato, empezaron a mirarlo fijamente y a reírse. Adam estaba apunto de mandarlas a la mierda, cuando la más alta de ellas le sonrió y empezó a hablarle.

-ey, eres nuevo (le dijo la chica alta de ojos azules como el mar)

-¿Qué?

- he dicho que si eres nuevo. Has entrado en la cafetería más cochambrosa de todo L.A. y estás rojo como un tomate. Así que deduzco que es tu primer día aquí.

- si, llegué ayer a la noche. ¿Tanto se me nota?

- jajaja (rieron las tres chicas. De repente las risas no le resultaron tan molestas)

- Me llamo Gabi (alargándole la mano. Adam alargó la suya y se saludaron) y esta es mi prima Nicole y su amiga Helen.

- Hola Gabi, Nicole y Helen, yo soy Adam.

- ¿Y vas a estarte mucho en L.A?

- No, solo hoy, mañana por la mañana me regreso para Stanford (las chicas de repente lo miraron como si se tratara de una piedra preciosa. No era la intención de Adam, cuando dijo que se regresaba a Stanford, que las chicas pensaran que era universitario, solo quería decir que después se iba a ver a su hermano, pero le salió así. Y tras ver el cambio de actitud de las chicas, decidió que ya le estaba bien en malentendido).

- Adam, a menos que quieras pasarte tu único día en L.A, en urgencias, yo si fuera tú no me comería el yogur.

- ¿Porqué es una tienda de yogures, no?

- aquí solo vale la pena el café y la fruta que es fresca, lo demás es como jugar a la ruleta rusa (Adam soltó el bocadillo al instante, las chicas se rieron otra vez).

- ¿y entonces porque venís vosotras?.

- Porque es el local de su padre (señalando a Nicole)

- Tu tío ¿no?

- exacto, chico listo.

- ¿Y qué opina tu tío que vayas diciendo esas lindeces de su local?

- Eso que más da, él nunca está por aquí y nosotras tenemos todo el café y fruta gratis que queramos.

- mi padre es un hombre muy ocupado (aclaró rápidamente la chica del pelo rizado). Tiene un montón de locales por la costa oeste. Este es solo una inversión, por el sitio, ya sabes, al píe de la playa, pero aun no ha decidido que va a hacer con él, por ahora lo mantiene como tienda de yogures.

- Nicole, cállate, lo aburres (dijo Gabi)

- zorra (le dijo Nicole a Gabi, pero sin estar realmente enfadada)

- puta (Gabi le contestó de forma natural a Nicole)

- ¿seguro que sois primas y no hermanas? (dijo riéndose Adam, esas dos se llevaban como Dean y Sam)

- siiii, mi padre y su padre son hermanos (dijeron poniendo cara de extrañadas)

- ey, si vas a estar solo un día aquí porqué no te vienes a la fiesta de inauguración del nuevo local del padre de Nicole (dijo la chisca medio asiática, que de las tres, sin duda, era la más guapa. Pero Adam había puesto los ojos en las primitas, aunque no se cerraba ninguna puerta)

- ¿Una fiesta?

- si, es en encinar de Doña Alba, al lado de la playa, un poquito más para abajo del rompeolas (dijo Gabi).

- Si, vente, venga, nos lo pasaremos bien. Mi viejo es el dueño, nos darán comida y champán gratis.

- ¿Comida como ésta? (dijo con cara de asco)

- No, idiota, buena comida. Es un local, para gente importante, todo de primerísima calidad. Además es un sitio precioso, los encinares entran casi en la playa (dijo Nicole). Venga di que si.

-si, di que si (dijeron las tres)

- solo traigo este bañador, esta camisa y unos tejanos.

- no hay problema, por la ropa, le tomamos prestado algo de la ropa de Charlie.

- ¿Charlie no se enfadará?

- Charlie es mi hermano, y no le molestará, tiene tanta ropa que ni se dará cuenta (dijo Gabi)

- si podemos ponerle algo que ya no se ponga.

- si, si, te vamos a vestir (la idea no le desagradó, ya que para vestirlo, primero tendrían que desvestirlo, sus hormonas volvían a tomar el mando)

- siiiii jajaja (las tres rieron).

- ok, me dejo asesorar por vosotras (y Adam se dejó arrastrar por las chicas)

- ¿trajiste coche? (preguntó Nicole)

- si, está aparcado a un par de manzanas.

- Ok, dame las llaves, yo te llevo a mi casa (Adam dudo por un segundo si darle o no darle las llaves, si le pasaba algo malo al coche de Dean. Dean lo mataba. Y claro estaba esa estúpida norma de su John de no subas a desconocidos al coche. Pero ellas no eran desconocidas eran Gabi, Nicole y …y Helen) tranquilo tengo licencia, me la saqué hace dos meses (dijo Nicole, eso significaba que Nicole tenía 17 años, por lo que más probable es que Helen también, pero estaba casi 100x100 seguro que Gabi era de su edad. Claro que no iba a arriesgarse a preguntarles la edad para que ellas a su vez se la preguntasen).

- aquí tienes, pero ten cuidado, a veces arrastra la tercera (sonando super maduro o eso es lo que los 4 pensaron).

-ok, ¡Helen! Gabi y yo vamos con Adam en su coche a casa de Gabi, ¿puedes llevar mi Audi a casa, por favor? (Dijo Nicole poniendo morritos)

- de acuerdo (dijo con una sonrisa picarona) Nos vemos en la fiesta.

- eres la mejor (lanzándole las llaves de su coche) ¡nos vemos en la fiestaaaaa! (le dijo Nicole ya cuando se alejaba)

- había sitio para vuestra amiga.

- lo sé, pero no sabes eso de "dos son compañía tres son multitud" (Gabi y Nicole se rieron con malicia. Adam conocía el refrán, pero también conocía de matemáticas y ellos sumaba tres, no dos) venga vamos, aun tenemos muchas cosas que hacer antes de las ocho (y dio al embrague muy bruscamente, arrastrando las marchas. Dean lo iba a matar, aquello ya no era tan divertido. Claro que tener a Gabi sentada en su regazo era muy agradable).

- Me encanta tu coche es tan de gánster (dijo Gabi mientas restregaba su culo juguetonamente en la entrepierna de Adam, la cual no tardó en responder) ¿Dinos, eres un gánster Adam? (si Gabi no dejaba de refregarse de esa manera iban a salir chispas del bañador de Adam)

- ¿yo? Yo no, yo soy un buen chico (dijo con dificultad)

- ya, ya (dijo con cara de traviesa después de echar una miradita hacía abajo. Adam se puso rojo como un tomate) bueno.

- Gabi, deja de restregarle al pobre chico tu culo en su paquete, no ves que le va a dar algo (Adam estaba no rojo, ultra rojo, dios, ¿era tan evidente que iba empalmado?)

- ¿Estás celosa primita?.

- No seas ridícula, yo no necesito fregar el palito para que arda (Adam no sabía ahora si se referían a él o hacer una hoguera en el campo).

- uuuu, si, ya salió la Matahari.

- mejor Matahari, que putilla de carretera.

- Eres una imbécil

- Y tú una idiota.

- ey, ey, ey chicas, calma, que haya paz. ¿En serio, de verdad que no sois hermanas?

- Y dale con la perra de que si somos hermanas. PRI-MAS, PRIMAS, Gabi y yo somos primas.

- si, vale, solo que os comportáis como su fuerais hermanas.

- Yo soy hija única, y Gabi solo tiene un hermano. Así que supongo que si, que Gabi es como una hermana para mi. Si incluso me quita el maquillaje.

- eso es porque mi padre no me deja tenerlo.

- ¿En serio?

- Si, me sigue viendo como a su niñita. Pero tengo 16 (a Nicole se le escapó una risita que disimuló tosiendo, pero Adam se dio cuenta que Gabi mentía, pero ¿quién era él para juzgarla?)

- Pues yo no te veo como a una niñita. Al menos, una niñita no haría eso (refiriéndose a su erección).

- jajaja idiota.

- vaya par (dijo Nicole dándole más caña al coche).

Nicole salió de la carretera y tomó una salida que daba a una urbanización. La casa era muy bonitas, al estilo californiano. No eran grandes mansiones, pero tampoco no eran casas de clase media. Al llegar a una casa de tres plantas, dejaron el coche en la entrada y se bajaron. Gabi, tecleó el pin (80160) y la puerta de la entrada se abrió. A un lado tenía una pequeña zona ajardinada, con mesas, sillas y barbacoa. T al otro lado estaba la piscina y las hamacas y lo que en su tiempo debió de ser la zona de juegos de Gabi y su hermano. El caminito que llevaba hasta la casa estaba recubierto de piedras de la playa, no era lujoso, pero era realmente precioso. Gabi,miró a Adam y se rio.

Como puedes ver el rico, es su padre, mi padre tan solo es arquitecto (¿tan solo? pensó Adam), si te quedarás más te enseñaría la casa de Nicole

Alto ahí primita, si mi madrastra ve asomar a un chico por la puerta le lanza los perros.

Su madrastra, está pirada (dijo Gabi poniendo una mueca de loca, Nicole solo se encogió los hombros y le echó una mirada de resignación).

¿No hay nadie en casa?

No. Mis padres salieron esta mañana para San Francisco y mi hermano está de vacaciones.

Tenemos la casa para nosotros tres (dijo Nicole y lo empujó dentro de la casa).

Las chicas se dedicaron a vestirlo y desvestirlo, probándole ropa como si de un muñeco se tratase. Gabi de vez en cuando era "mala" y le toqueteaba y se dejaba toquetear más de la cuenta. Incluso, en un momento en que Nicole y él se quedaron solos, la mayor de las primas aprovechó y empezó a besarlo y acariciarlo también. Pero la cosa no pasó del jugueteo. El tiempo se les echó encima y tenían que ir a la fiesta. Adam necesitaba una ducha fría como el respirar, después de tanto jugueteo estaba a punto de estallar. Así que mientras las chicas se vestían, se dio una larga ducha fría y se vistió de nuevo. Y aun así, tuvo que esperarlas un buen rato a que se acabaran de arreglar. Solo hacía unas semanas que había dejado de ser virgen, y míralo ahora, estaba apunto de hacer un trío con esas primitas.

Los tres se montaron de nuevo en el coche de Ada, bueno de Dean, pero para ellas era el coche de Adam. Y se pusieron en camino a la fiesta, cuando ya llevaban media hora en el coche. Gabi, dijo que se estaba mareando, que tenía ganas de vomitar. Adam, en pánico, no porque la chica estuviera sentada en su regazo, sino porque el olor a vómito del coche iba a ser difícil de sacar. Le dijo a Nicole que aparcara en cualquier parte para que Gabi saliera a vomitar. Nicole, paró en seguida y Gabi salió del coche. Gabi llevaba un buen rato fuera cuando Nicole, se puso nerviosa.

Oye, Adam, ve y llévale esta botella de agua a la tonta de mi prima (alargándole una botellita de agua. Adam la agarró y salió a ver cómo le iba a Gabi. A los pocos segundos de salir del coche oyó un portazo y el motos rugir. Las dos chicas iban dentro y le estaban enseñándole el dedo)

¡Hasta luego, paleto! (dijeron saliendo a toda velocidad)

Eyyyyyyyy eyyyyyyyyyyyyyy regresad, regresad, mi coche, mi coche (Adam gritaba corriendo detrás del coche intentando alcanzarlas. Adam era rápido, peor el impala lo era más)