Holaaaaa….espero que les guste este capítulo, léanlo todito XD
CAPITULO XI: NOCHE DE KARAOKE – parte 1
Helga, estaba sentada en un mueble, dentro de la habitación de Phoebe, con la mirada perdida
-Helga…¿ya te sientes más tranquila?
-Sí, Phoebe, ya saqué, con mi llanto, todo lo que tenía dentro…gracias por escucharme
-Helga…entenderé que no quieras ir hoy, a celebrar mi cumpleaños…no quiero que te preocupes, yo…
-Nada de eso amiga, si iré a celebrar tu cumpleaños – dijo Helga, dándole una sonrisa a la oriental
-¿Estas segura, Helga?
-Sí, Phoebe…quiero que vea que no estoy sufriendo, quiero que me vea feliz y radiante…al lado de Richard…sé que no me ama, pero, me he podido dar cuenta, que le duele el tema de Richard, quizá será porque le hiere el orgullo de hombre, no lo sé, pero le duele…
-Helga, ¿me parece que llevaras a Richard, al karaoke, para darle celos a Arnold?
-¿Qué?...no – respondió la rubia nerviosa – yo…no dije eso…
-Lo que tú digas, Helga…de todos modos, me alegra que vayas hoy
Las amigas se abrazaron y se despidieron para ir a alistarse, para la reunión de la noche
…
Eran más de las siete y casi todos habían llegado al lugar pactado, que se trataba de un karaoke al estilo japonés que consistía en salas individuales e insonorizadas, dentro de estas salas, habían sofás, una pantalla grande, un teléfono para llamar al servicio y varios micrófonos, estaba decorado cuidadosamente y con muchas luces, el lugar era realmente espectacular…las chicas estaban estrenando sus mejores trajes, que eran adecuados para la ocasión, Arnold estaba conversando con Gerald, siempre el rubio, mirando hacia la entrada para ver si llegaba aquella mujer que tanto anhelaba…
-¡Arnold!...¿me estas escuchando? – pregunto Gerald, por tercera vez, tomando su bebida
-¿Eh?...sí, claro
Justo en ese momento, una rubia de ojos azules hizo su aparición, ella llevaba puesta un vestido negro, sencillo, que le llegaba un poco más arriba de las rodillas, le quedaba muy bien entallado y tenía un escote disimulado…ella llegó acompañada de un joven alto de ojos color miel y con una sonrisa encantadora.
Desde que Helga llegó, Arnold no le había quitado la mirada de encima, pues trataba de que ella también lo mire, pero la rubia lo estaba ignorando…
Después de haber picado algunos bocados, decidieron empezar a cantar
-¿No se supone que esto es un karaoke? – Habló Nadine
-Si…¿Quién empezara a cantar? – pregunto Carla
-¡Yo! – gritó Gerald – quiero cantarle una canción a mi futura esposa
Uuuuuhhhhhh – gritaron al unísono los demás
-Esta canción, es para ti, Phoebe, con todo mi amor:
Fue un día como cualquiera, nunca olvidaré la fecha
Coincidimos sin pensar en tiempo y en lugar
Algo mágico pasó, tu sonrisa me atrapó
Sin permiso me robaste el corazón
Y así sin decirnos nada con una simple mirada comenzaba nuestro amor
A Helga le dolía demasiado el corazón, hasta ese momento había logrado mantener su palabra, ignorar a Arnold, pero, al escuchar cantar a Gerald, deseaba tanto que fuese el cabezón quien estuviese cantando para ella…
Tú me cambiaste la vida desde que llegaste a mí
Eres el sol que ilumina todo mi existir
Eres un sueño perfecto, todo lo encuentro en ti
Tú me cambiaste la vida por ti es que he vuelto a creer
Ahora sólo tus labios encienden mi piel
Hoy ya no hay dudas aquí, el miedo se fue de mí
Y todo gracias a ti…
(Tú me cambiaste la vida - Rio Roma)
Gerald, no pudo terminar la canción, ya que la oriental se abalanzó a sus brazos para darle un beso, el ambiente se tornó tan romántico, que las demás parejas no dudaron en hacer lo mismo, cantar…
-Yo también quiero cantar una canción – dijo Richard – y se lo voy a dedicar a alguien muy especial, para mi
Todos se quedaron en silencio y en ese momento Arnold, sintió demasiado odio hacia su rival de amores
-Helga, esto es para ti:
Hace falta que te diga que me muero por tener algo contigo
Es que no te has dado cuenta de lo mucho que me cuesta ser tu amigo
Ya no puedo acercarme a tu boca sin deseártela de una manera loca
Necesito controlar tu vida, saber quién te besa y quién te abriga.
Helga, se sentía sumamente halagada y sobre todo se sentía satisfecha, porque pudo ver los celos en el rostro de Arnold…Richard seguía cantando
Hace falta que te diga que me muero por tener algo contigo
Es que no te has dado cuenta de lo mucho que me cuesta ser tu amigo
Ya no puedo continuar espiando, día y noche tu llegar adivinando
Ya no sé con qué inocente excusa pasar por tu casa
Ya me quedan tan pocos caminos y aunque pueda parecerte un desatino
No quisiera yo morirme sin tener algo contigo.
Hace falta que te diga que me muero por tener algo contigo
Es que no te has dado cuenta de lo mucho que me cuesta ser tu amigo
(Algo contigo – Vicentico)
-Helga, ¿tú que vas a responder? – pregunto inocentemente Sid, siendo apoyado por Stinky y Harold
-¿Yo?...¿es necesario, responder?
-Yo creo que sí, Helga – respondió Rhonda
-¡Qué cante! ¡Qué cante! – gritaron todos
Helga, no tuvo más remedio, que aceptar
-Está bien, lo hare…mmmm…Pues…voy a cantarte esta canción:
Sé que has estado a mi lado en los más duros momentos
Y que conoces muy bien todos mis sentimientos
Que has esperado que un día yo sienta lo mismo
Y que mis ojos en ti, vean algo más que un amigo.
Sabes que es duro empezar después de darlo todo
Y no quisiera dañar lo que los dos construimos
Mas no se puede entregar lo que ya se ha perdido
Aunque no sienta a tu lado algo más que cariño
Por eso es que te pido un tiempo para superar
Volver así recuperar, la fe perdida
Arnold estaba escuchando atentamente la canción que Helga, le estaba dedicando al, ingles…
Coro:
Ahora no, deja que el tiempo cure las heridas
Deja que todo caiga en su momento
Y no forcemos la ocasión
Ahora no, ahora es de noche y todo es un tormento
Deja que muera en mí este sentimiento
Que su ausencia me dejo
Ahora no, ahora no
Sé que es posible olvidar el pasado a tu lado
Pero no quiero forzar a los sentimientos
Dejemos que fluya el agua que también corra el viento
Y que un día despierten mis ganas de amarte
No he podido olvidar, todo lo que ha pasado
Aún he llorado también por tantos desengaños
Ahora no
(Nicole Pillman – Ahora no)
Cuando la rubia, terminó de cantar, todos, por instinto, miraron a Arnold y el rubio, herido en su orgullo, dijo:
-Yo también quiero cantar una canción… y se la dedicare, a una persona, que está presente – dijo el rubio mirando fijamente a Helga…
Helga lo miraba sorprendida y los demás se divertían por la situación…Arnold, empezó a cantar:
Sabes mejor que nadie que me fallaste
Que lo que prometiste se te olvido..
Sabes a ciencia cierta que me engañaste
Aunque que nadie te amaba igual que yo..
Lleno estoy de razones pa despreciarte..
Y sin embargo quiero que seas feliz...
Coro: Y allá en el otro mundo...
En vez de infierno encuentres gloria,
Y que una nube de tu memoria me borre a mí
Dile a quien te pregunte que no te quise..
Dile que te engañaba, que fui lo peor..
Échame a mí la culpa de lo que pase
Cúbrete tú la espalda con mi dolor..
(Échame la culpa – Guarana)
Helga, se sentía muy ofendida, así que no dudó en responder…
…CONTINUARA…
Saludos :)
