Capítulo 10

Mientras los demás se quedaban conociendo más a Frannie, me fui a sentar dónde antes estaba con Jake, quería un rato para pensar mis opciones, ahora entendía por qué Quinn me pidió que no me fuera, y ahora con mis días irregulares en el Instituto ella está en riesgo. Que idiota fui al haberlo hecho, no tenía otra opción, debía volver, pero no como la misma Rachel que no le dirigía palabra a ella, tiene sus riesgos ya que puede informarle al hijo pródigo de los Vlamsperstreet, pero al diablo todo esa guerra tarde o temprano tendrá que llegar, aún sigo pensando el por qué Quinn me importa tanto, pero esa era mi jugada todo o nada, tal vez Quinn me ayudase a descubrir dónde está Britt que de todas las maneras posibles le prometí a San que la ayudaría a encontrarla.

Flashback:

- Santana, si tanto amas a esa rubia, ¿por qué no te casas con ella? - Le digo mientras acomodo mi vestido.

- ¡Estás loca Berry!, una mujer lobo no se puede casar con un mortal, sólo si este sabe las consecuencias- Santana retocaba su labial.

- Aún sigo pensando que es estúpido lo que nos limitan, míranos López somos personas, algo especiales pero lo somos, sabes cuánto yo daría por casarme con Lucy, pero su maldito padre no me deja ni acercármele- Agarré los hombros de Santana para relajarla.

- Lo sé Berry, pero yo amo a Britt- Britt, no creo poder atarla a mí, pero estoy segura Berry que tal vez en su vida no esté en la mía, porque somos inmortales las veremos morir y prefiero tenerla lejos que a destrozarme viéndola morir sin poder hacer nada- Santana tomaba su rostro, intentado no llorar.

- Ay San, yo no puedo ni quiero pensar en eso, juremos algo San- Sostuve su mano para atraparla con mi otra mano.

- Claro-

- Juremos que si en esta vida ellas no están con nosotras por muerte, enfermedad o cualquier otra cosa, nosotras dejaremos de ver a otras mujeres como vigilia de nuestro amor por ellas, y que si más adelante pasando el siglo las volvemos a encontrar, no las perderemos más, López, ¡júramelo!- Apreté su mano con determinación.

- Lo juro Berry- Posaba su mano encima de la mía, y ahí concretábamos el juramento.

Fin Flashback.

Estaba muda los recuerdos llegaban como golpes constantes en mi cabeza, estaba recuperando mi memoria.

Flashback

Estaba en medio del bosque corriendo por lo habitual siempre lo hago, cuando escucho el aullido desesperado de Santana me devolví más deprisa, algo pasaba. La vi, estaba llorando Santana lloraba y ella no lo hacía más que por Britt, ¡no puede ser!

- Santana dime que no es lo que creo, dime que no es cierto- La abracé y ella se posicionó dejando su peludo cuerpo encima mío y lloraba más fuerte-

- Britt... Mi Britt mu.. murió- Yo comencé a llorar también, yo quería a esa rubia.

- ¿Le hicieron algo? Dime San- Tomé rostro para que me mirara.

- La vio- violaron- Esa noche después de dejar a Santana en su casa, tomé mi espada en busca de venganza, sabía quién la había violado, su propio hermano lo había hecho, había escuchado ese pensamiento varias veces que lo vi. Sabía que me metería en problemas más de los que tenía pero me daba igual vengaría a Britt y haría justicia, lo mataría. Corría buscándola, vi que estaba con otra rubia, era Lucy, escuché el pensamiento depravado que tenía en mente, lo que hice fue esperar a que hiciera algún movimiento. Y así fue comenzó a tratar de arrancar su vestido, y yo lo agarré por el cuello obligándolo a soltarla le pedí a Lucy que corriera de ahí me hizo caso, mientras yo agarré mi espada y se la incrusté en el pecho. Para luego cortarle su cabeza. Lo enterré en el fósil que era de su padre.

Fin flashback.

No sé que habría pasado porque todos los miembros que se encontraban en la cabaña salieron, sentía mi cuerpo arder, recuerdo todo, como estuve apunto de morir, vi a Jess rescatándome, la cara de Sebastián, recuerdo todo, cada detalle está grabado en mis pupilas.

- ¡Ahh!, al fin, lo recuerdo todo, cada maldito detalle, cada maldito momento en que tuve que verlos llorar, de verlos sufrir por las muertes de nuestro Clan, y el Clan hermano Wolfword, cada maldito asesino de nuestras amadas, todo- Me levanté sintiéndome por fin completa.

- Al fin- Gritaron todos mientras aplaudían, Frannie se quedaba viendo aún sin entender.

- Frannie, sé que eres nueva por lo tanto tendré que comentarte, hace un siglo perdí mi memoria por un accidente que tuve, bueno que me provocó Sebastián Smyth hijo pródigo del Clan enemigo, estaba teniendo colapsos, hasta que gracias a lo que me dijiste recordé de golpe todo- Le agradecí vagamente.

A la mañana siguiente busqué a Santana para comentarle el plan que tenía en mis manos.

- Santana, al fin te encuentro, necesito comentarte algo, necesito tú ayuda-

- Pues que esperas Berry, cuéntame-

- Hoy volveremos al Instituto, no puedo perder más tiempo, Sebastián puede que esté infiltrado ya ahí, aunque Evon diga que no ha visto nada, volveremos para proteger a Quinn, y yo me acercaré a ella, ya que tengo ligera sospecha de que ella nos puede ayudar y mucho. Veo que el maldito de Alexander volvió desde el infierno a tratar de exterminarnos, por lo pronto, necesito a Quinn conmigo, y que esté segura, ella será el boleto para encontrar a Britt- Britt- Luego le expliqué cada detalle de lo que haríamos, al principio se opuso por lo que sería acelerar la guerra, pero después con ayuda de los demás sin contar con mis padres ya que aprovecharíamos que ellos saldrían de viaje hacia Lima. Frannie era la que estaba más emocionada porque su hermana menor estaría a salvo yo no dejaría que nadie le toque ni un pelo. Sin embargo, ya casi no extrañaba a Lucy, pero en mi interior sabía que estaba cerca, casi no recuerdo cada detalle de su rostro, pero no me importaba por ahora. Quiero terminar con la maldita maldición y liberar a mis amigos no quiero que sigan apareciendo muertes por culpa de los Vlamperstreet.

Nos pusimos en marcha hacia McKinley, no sin antes recordar que estaba entre mortales no tenía que hacer cosas extravagantes, pero si lo requería daba igual. Santana se iría a hablar con Sue Sylvester para que nos ayudara, ya que Sue resultó ser familia lejana de Britt, misteriosamente ella es conocedora de nuestro secreto. Jess, iría con Evon para inspeccionar todo para saber si hay enemigos. Brody falsificó papeles para ayudar a Schuester en el Glee Club, Jake buscó disculparse con Marley para recolectar información, mientras Noah y yo buscaremos a Quinn principalmente.

Después en el almuerzo nos reuniríamos para informarnos. Comenzamos a caminar como lo hacíamos en los viejos tiempos cuando éramos populares entre las chicas. Noah me señaló que ahí se encontraba Quinn, con un grupo de animadores que reían y nos volvían a ver coquetas, pero Quinn no sentía su miedo, decidimos acercarnos, sentí que Alexander estaba cerca aproveché el momento para llamarla.

- ¡Ey! Quinn, ven quiero preguntarte algo- Ella sonrojada, se veía tremendamente hermosa así, bajó su mirada y comenzó a caminar hacia mí, hasta que llegó el inepto y la trató de agarrar pero yo fui más rápida y le dije- Imbécil, ¿no te han dicho que es de mala educación interrumpir a dos personas que estarán conversando?-

- ¿Otra vez tú? Insolente, hablas con el hombre más millonario de Ohio y me retas, lo que te hace falta es un buen hombre que te ponga en su lugar- Me dijo con tanta sarna que agarré a Quinn de la mano la jalé delicadamente para que Noah la sostuviera este imbécil iba a llevarse un recuerdo mío el día de hoy.

- ¡Há Há Há! Bravo- Avancé aplaudiendo- ¿El hombre millonario, dice que me hace falta un hombre? Pff, acaso según tú eres un macho, no seas estúpido, en este momento puedo patearte las bolas tan duro que no serás más que un rubio castrado, anda pendejo, demuéstrame que tan "macho" eres- Lo empujé estaba más que lista para quebrarle todas las costillas sin remordimiento alguno.

- Ahora si perra, verás lo que es un hombre- Me aventó un puño, al que esquivé y le pegué en la cara justamente en el pómulo, dio una patada agarré su pierna para pegarle en su muslo haciéndolo caer. Tenía que darme prisa ya sentía a Figgins caminar deprisa con Schuester, pero observé como Beiste y Sue los interrumpían sonreí, al escuchar el aullido de San.

- A ver maldito, levántate- Lo agarré de la camisa lo levanté le pegué con la rodilla es sus costillas escuchándolo gritar- Escúchame bien maldito, la próxima vez que te vea cerca de Quinn te mataré tan dolorosamente no llegarás entero al infierno, ¿entendiste? Espero que sí, aunque no me molestaría matarte- Lo tiré al suelo, mientras nos íbamos con Quinn.

- Rach... Rachel, ¿por qué lo hiciste?- Me preguntó Quinn.

- Quinn, no soporto verte llorar por ese maldito, no quiero verte sufrir, ¿me entiendes?- Tomé su mano y la miré sincera.

- Gracias, nadie había hecho algo así por mí, aunque mi padre me quiere obligar casarme con él- Comenzó a sollozar, y yo la abracé.

- No dejaré que eso pase Quinn, no lo dejaré, y soy mujer de palabra- Miré a Noah y me cerró el ojo para comenzar a caminar lejos de la multitud.

Nota:

Spyireland: Muchas gracias por seguir fielmente la historia. Ya con este capítulo llegamos a la mitad de la historia. :D