¿APRENDAMOS?

"Por Fanny & Camili"

Capitulo X: Asunto Pendiente.

(SA)

El comedor tenía de todo. Era sin duda enorme, una larga mesa que parecía no tener fin.

"Un comedor de castillos de princesas", pensó ella.

Notó que todos tomaban su lugar. La cabecera la ocupaba Ieran Li, a su lado izquierdo Shaoran y a su lado derecho nadie.

El puesto estaba en la mesa, pero nadie allí se sentó y ese lugar vacío Sakura supo que era de la abuela de su novio. Lo miró mientras se sentaba -con delicadeza- junto a Shaoran… "¿Sería capaz de caerle bien a esa anciana amargada?"

Ieran Li fue quien rompió el silencio.

- ¿Amaneciste bien, Sakura?

Sakura que recién tomaba el azucarero lo dejo rápidamente sobre la mesa, sujetándolo con ambas manos y agachando la mirada. De seguro estaba roja. Respiro hondo y aparto sus manos del azucarero para depositarlas en su regazo, todo eso en segundos eternos para ella.

- Si, la cama es cómoda.

Al decir esto se tapo la boca inmediatamente. Las cuatro hermanas de Shaoran rompieron en carcajadas, Tomoyo sonrió suspicaz y su mirada brilló, mismo gesto se vio en la cara de Ieran Li. Touya, por su parte, apretó fuertemente la cuchara de té y frunció el ceño. Shaoran con una tranquilidad inimaginable evitó la fuerte asesina mirada de su cuñado y sólo carraspeo sin rastro de sonrojo.

- Digo… -soltó bajito Sakura, pero se limito a comentar algo más.

Recordó a tiempo que: "las excusas agravan la falta"; eso más el hecho que sus neuronas a esa hora de la mañana la estaban traicionando.

"Si…seguro es la hora", pensó.

Ieran Li, volvió a hablar.

- ¿Y ustedes, joven Kinomoto, señorita Daidouji?

- Nuestra cama también era…cómoda –soltó Tomoyo suspicaz y consiguió la risa de todos en la mesa, incluyendo esta vez la de Shaoran y una leve sonrisa de alivio de Sakura, quien con una mirada cariñosa agradeció a su amiga. Pero, Touya Kinomoto, ni siquiera mostró relajo en sus expresiones faciales. Para él no fue nada gracioso.

- Buenos días.

Todos miraron al lugar de donde provenía la voz. En la entrada del comedor estaba la implacable abuela de Shaoran.

Sakura palideció, pues ella solo escucho la voz, no tenía idea de lo que había dicho la anciana. Miro a Tomoyo pidiendo ayuda y esta solo con movimientos de labios le dio a entender a Sakura que la anciana solo había dado los buenos días.

Sakura volvió su mirada a la anciana y la siguió discretamente hasta que tomo asiento en el antes puesto vacío y todos –menos ella- respondieron algo en chino, incluso Touya que al parecer si había aprendido a saludar en chino.

Se sintió más mal aún.

Desde ahí en adelante el desayuno dejo de ser agradable. Y el silencio se hizo presente.

La anciana amargada solo se dedico a su desayuno, intercambiando una que otra palabra con sus nietas, todo en chino, claro. Pero ni una solo mirada a Sakura, era como si ella realmente no existiera.

Se concentro entonces a su desayuno, por cortesía no volvió a abrir la boca. Pero, al igual que las veces anteriores, Ieran Li fue quien le dirigió la palabra. Y ella en su interior se alegro enormemente.

- Sakura –la llamo- Tengo entendido que es tu primera vez en China.

La castaña asintió.

- Entonces, hijo, deberás llevarla a conocer los alrededores. Es más, sé que a la señorita Tomoyo le gusta la ropa –y ahora miro a la nombrada- Te daré el número de algunos diseñadores que sé podrían interesarte.

Los ojos de Tomoyo brillaron ilusionados y Sakura se enterró más en su asiento.

Pues eso sólo significaba una cosa.

"Ser la modelo de Tomoyo Daidouji"

Rodó los ojos.

(TOM)

Tomoyo miraba entretenida las distintas reacciones de Sakura al hablar sobre ese tema.

El almuerzo había transcurrido tranquilo y ahora se preparaban para conocer los alrededores del lugar.

Y Tomoyo supo que esta era la oportunidad perfecta para interrogar a Sakura sobre los detalles de su agradable y cómoda cama.

- "¿Y eso fue todo?" –dijo Sakura imitándose a sí misma.

Tomoyo soltó la carcajada.

- Mentira… ¿Eso le dijiste?

La menor de los Kinomoto apenada asintió. Tomoyo volvió a reírse.

- Y él ¿Qué hizo o dijo?

- Pues lo mismo que tú…reírse –respondió Sakura cruzándose infantilmente de brazos.

- Es normal –dijo Tomoyo ya más sería, pero con una sonrisa.

- ¿Si? –Sakura se sintió por segundos aliviada.

- No que tu le digas eso, precisamente –aclaro- Pero si es normal que, muchas veces, las mujeres en su "primera vez" no alcancen el orgasmo.

Sakura asintió pensativa a las palabras de la amatista.

- Esperemos que mejore –dijo Tomoyo con mirada picara, haciéndola sonrojar- En realidad va a mejorar- sentenció felizmente Tomoyo – Ya verás que si.

- Pero de igual modo fue…lindo –dijo Sakura ya más sentimental- Tuvo siempre cuidado de que no me doliera más de lo debido y hasta que termino siempre lo disfrute –luego frunció el ceño divertidamente y llevo una de sus manos al mentón, pensativa- Digamos que… sólo me quede con las ganas.

Y ambas soltaron las carcajadas hasta las lágrimas.

- ¡Eres una pervertida! – dijo Tomoyo entre risas.

No pudo seguir hablando porque su móvil empezó a sonar, lo miró y la pantalla no indicaba ni un número, sólo decía que era un número privado. Dudo en contestar, mas la idea de que algo importante fuera le ayudo a decidirse, uno nunca sabe que puede pasar.

Contestó.

- Dime dónde estás –exigió la voz al otro lado del teléfono.

Voz que la hizo palidecer, por suerte estaba sentada en la cama de Sakura.

- No te quedes callada, si no me lo dices lo averiguaré de todas formas, así que decide como quieres que sean las cosas, por las buenas o las malas.

Se puso de pie y apretó el teléfono, siempre bajo la mirada preocupada de Sakura.

- Creo que aun no lo has notado o realmente no te queda claro –Sakura la miró preocupada, nunca la había escuchado tan molesta – Soy mayor de edad, termine la escuela, tengo mi dinero y estoy lejos del país –tomo una pausa- Puedes hacer lo que quieras, no regresaré. Esto es algo a lo que tú nos llevaste, sólo te queda vivir con las consecuencias de tus actos, así como yo tengo claro que viviré con las consecuencias de los míos –se quedo callada, porque su interlocutora la interrumpió, pero la amatista a su vez también la interrumpió – Y no me salgas con eso de que echo a perder mi vida, porque no me importa. Es mi vida y es la decisión que yo he tomado. Si te gusta bien, si no, espero que hayas disfrutado de nuestra última conversación. Adiós.

Y colgó la comunicación, miro a Sakura.

- Lo lamento –dijo la castaña acercándose a abrazarla.

- No importa, tarde o temprano deberá entender –soltó en el hombro de Sakura, devolviéndole el abrazo – Quizás algún día le vaya a presentar a sus nietos –y rió, Sakura también, admirando siempre la fortaleza de su mejor amiga.

Se soltó de su abrazo y miro a Sakura a los ojos.

- ¡Es hora de vestirse!

Sakura notó la felicidad en cara de la amatista y su propia cara expresó horror.

Estaba atrapada.

Y Tomoyo lo disfrutaba.

(SH)

Venían en el auto de regreso a casa.

Había sido una tarde agotadora. Cuando Tomoyo se proponía comprar ropa era…horrible. No le restaba, en todo caso, el merito del buen gusto y Sakura era una hermosa -"exquisita"- modelo, pero se tuvo que contener toda la tarde a cualquier acto más allá de tomarle la mano, porque el animal de Touya Kinomoto se encargo de no sacarles la mirada de encima y Tomoyo estaba demasiado entretenida con la ropa como para distraerlo.

Y cada vez que intentaba robarle un beso a su novia la mirada asesina de su cuñado le helaba la espalda y distraía a Sakura.

Fue agotador, pero agradable.

Además le sirvió para analizar lo de anoche. Sabía –porque la propia Sakura se lo hizo saber- que ella había quedado con las ganas. Y que ella soltara tan inocentemente si "eso era todo" logro un efecto extraño en él.

Sakura era tierna, inocente, amable, alegre, una niña. Pero también una mujer responsable, cuidadosa, sensible, excitante yjuguetona, una niña con hormonas.

"Y yo me iba a encargar de que no volviera a quedar con las ganas"

Bajaron los cuatro del auto cuando estuvieron en la mansión, Shaoran disimuladamente le miró el trasero a Sakura y esperando que Touya se fuera adelante con Tomoyo posó su mano ahí, Sakura salto asustada y lo miro acalorada.

- ¿Qué haces? –le pregunto bajito y acusadoramente.

- Nada, cariño –respondió sencillamente. Y junto sus labios.

El corazón de Sakura se aceleró, Shaoran sonrió y le mordió rápidamente el lóbulo, ella se estremeció.

Sakura le miró feo. Él se alejo con una sonrisa autosuficiente.

La tomo de la mano y alcanzaron a Touya que ya se estaba devolviendo por ellos.

Entraban alegremente a la casa cuando la menor de los Kinomoto detuvo su andar, haciendo que él también se detuviera. La miro extrañado y Sakura con los ojos le hizo mirar hacia donde ella miraba.

Frente a ellos estaba su abuela, quien –al parecer- los esperaba.

"Lo esperaba", se corrigió mentalmente.

La saludo en chino e hizo una inclinación que los demás imitaron, la abuela respondió y su boca solo se curvo en lo que años luz se transformaría en una sonrisa. Luego se acerco a Shaoran y en el perfecto chino que hablaba y que Tomoyo entendía, dijo:

- Esperemos que tu mujercita no te cambie por… un tal Eriol, me parece que se llama –tomo su tiempo- Los ingleses saben ilusionar jovencitas, enamorarlas, y un Hiraguizawa nunca es un mal partido.

El chino apretó la mandíbula y apretó al mismo tiempo la mano que traía entrelazada la de la castaña. Sakura, por la cara de Shaoran y de la misma Tomoyo, supo que sea lo que sea que había dicho la anciana no era nada bueno…y, por instinto, bajo la mirada.

Shaoran la jalo entonces suave, pero decidido. Paso junto a su abuela y la miro de reojo no diciendo nada. Sakura no sabía que hacer, miro a Tomoyo en busca de ayuda y su amiga sabiendo que no podía meterse mucho le deseo suerte.

El castaño sin soltarla la llevo hasta la pieza donde ella se quedaba, donde la hizo entrar, entrando él al mismo tiempo y cerrando la puerta tras de sí. Se recargo en la misma con los ojos cerrados, sabía que Sakura lo miraba, porque sentía la mirada esmeralda sobre él.

No podía hablar…si hablaba lo haría de mal modo, así que se tomo su tiempo y esperaba que Sakura lo entendiera.

- Sha… -escucho que quiso llamarlo, pero algo la hizo callar. Shaoran se alegro interiormente, ya que ella había entendido que él hablaría cuando se sintiera bien.

No sabría calcular si pasaron unos 3 minutos, quizás menos, quizás más, y para cuando abrió sus ojos se topo con la frágil imagen de Sakura preocupada y se conmovió, pero la furia de los celos le impidió hacerle caso a ese instinto de querer abrazarla.

Dio los pasos necesarios para quedar a una distancia prudente, ni muy lejos ni muy cerca.

- ¿Por qué mi abuela sabe de Hiraguizawa?

Notó como la castaña abría los ojos expresivos, primero sorprendida, luego enojada, después dudosa y por último tranquila.

- ¿De Eriol? –pensó- No lo sé.

Shaoran apretó uno de sus puños impaciente.

- ¿Él te llama?

- Un par de veces, luego que se fuera.

- Y no me lo habías contado.

- Porque te molestarías.

Shaoran chasqueo los dientes.

- Porque me molestaría… -repitió irónicamente.

- Como ahora –garantizo Sakura.

- ¡Claro que ahora estoy molesto, porque no entiendo como mi abuela me advierte que espera que tú no me cambies por Hiraguizawa!

- ¿Qué yo qué…? ¡¡Estás loco!!

- ¡Si, por dejar que MI novia hable con su ex!

- Pero Shaoran, Eriol es mi amigo y lo que tuve con él nunca fue…

- ¡No me interesa! –y alzó un poco más la voz.

Sakura lo miro algo asustada queriendo retroceder. Shaoran se tranquilizo –un poco- al notar la expresión de miedo de su novia.

- Lo siento, no quería gritarte –dijo con sinceridad, pero igual de serio que al principio.

- Shaoran yo… -trago seco- No sé que habrá querido decir tu abuela con eso y no entiendo de donde se entero, pero entre Eriol y yo no hay nada ¡Por Dios!... –termino algo desesperada y con los ojos brillosos - ¡Jamás te engañaría!

Y Shaoran sabía que era cierto. Sakura era incapaz de engañarlo… pero su corazón ya una vez engañado se negaba a creerle por completo y sufría una lucha interna, porque esta vez no soportaría que lo engañaran, porque esta vez…estaba verdaderamente enamorado.

- Lo sé –soltó despacio, pero sin acercársele ni un paso - ¡Es que la sola idea de imaginarte con Eriol me descoloca! Y más si me "advierten".

- ¡Pero hablamos de tu abuela, Shaoran!

- Por lo mismo, ella dijo que no te molestaría. Y si me dijo eso de Hiraguizawa fue por alguna razón, Sakura. Ella no se dedicaría a investigar tu vida amorosa antes de mí para separarnos. Es una anciana y no se anda con juegos.

- Entonces piensa lo que quieras –dijo Sakura enfadada y caminando hacia la puerta para salir de la habitación.

Shaoran la detuvo.

- Suéltame.

- Aun no hemos terminado de hablar.

- Mi conversación termina aquí, Li.

- Pues la mía no, Kinomoto.

Ambas miradas se sostuvieron firmes. Ninguno daba su brazo a torcer.

Lo que interrumpió ese momento fueron los golpes en la puerta. Ninguno respondió, pero la puerta igual se abrió. Por ella entro Meiling, quien pasando junto a Sakura se acerco a Shaoran, le entrego algo en la mano, un celular que vibraba, confundido el castaño miro a Meiling pidiendo respuestas, la joven china solo apunto la pantalla del celular y luego miro a Sakura.

- Mi abuela lo manda…y dice, que le digas a tu noviecita, que tenga más cuidado con sus cosas.

Todo en chino. Meiling sonrió burlonamente a Sakura y salio cerrando la puerta tras de si.

Shaoran apretó el celular en su mano que había dejado de vibrar y miro a Sakura.

- Insistente –dijo, la esmeralda no entendió- Debe ser importante entonces.

Y nada más dijo. Entrego a Sakura el celular y salio sin mirar atrás.

Cinco llamadas perdidas… todas de Eriol Hiraguizawa.

(SA)

"Me quede mirando la puerta unos segundos, luego pase mi mirada al celular que me había entregado Shaoran…mi celular, por cierto. Con lo distraída que andaba esta mañana se me debe haber quedado en cualquier parte…Y como bendecida por la buena suerte, lo encuentra esa anciana amargada justo cuando Eriol estaba llamándome.

Me tire a la cama frustrada y ahogue un grito en la almohada. No podía creer que Shaoran estuviera pensando que lo engañaba con Eriol y eso me enfurecía de sobre manera. ¡Era un idiota!... Pero luego también pienso que su reacción es justificable…si su ex lo llamara a mi me herviría la sangre y eso…que no me considero una mujer celosa…bueno, un poco. ¡Agrh! ¿Por qué a mí?

¡Estúpido Shaoran! ¡Estúpido Shaoran! ¡Estúpido…!

- ¡Qué!

- Guau… ¿Un mal día, pequeña?

¡Estúpida Sakura! ¡Estúpida Sakura! ¡Estúpida…!"

- ¿Sigues ahí?

- Si, si… Disculpa, Eriol yo…ni si quiera me di cuenta que había contestado.

- Eso sólo puede significar que estabas insultando mentalmente a alguien –se escucho la agradable risa del inglés.

Sakura se sonrojo.

- Bueno…si, algo así –confeso avergonzada.

- ¿Problemas con Li? –pregunto más serio.

- Si…bueno no –soltó un sonoro suspiro- En realidad no sé.

Eriol volvió a reírse.

- ¿Y por qué se enojo él?

- ¿Cómo sabes…?

- Tú nunca te enojas, mucho menos con él, pequeña.

Sakura enmudeció ante las palabras de Eriol y quiso llorar de frustración. Y golpear a Shaoran por celoso idiota y ahorcar a Eriol por… ¡Ser él!

- Es…una historia estúpida.

- Y la quiero oír, anda cuéntame.

Sakura voto el aire de sus pulmones y se decidió a contarle la historia desde la anciana amargada que la odia hasta el reciente problema por su llamada.

- ¡Así que Shaoran Li aun esta celoso de mi! –dijo admirado y entretenido el inglés.

- Es un tonto, él sabe que yo lo a…

- Que tu lo amas, si, yo también lo sé, Sakura.

- Yo…

- Descuida. Yo lo sé y lo tengo claro, lo que me parece extraño es que él sabiendo lo que sientes, pase por su cabeza la sola idea que tengas algo conmigo.

- No sé que pasa por su… cabeza –contesto Sakura derrotada.

- No será, acaso, ¿qué realmente hay una oportunidad para mi? –soltó Eriol jugando.

- ¡Oh, por favor! No digas tonterías y menos por teléfono, no me sorprendería que su abuela y su prima interfirieran las líneas y graben esa parte de la conversación y la utilicen en mi contra y se la muestren a Shaoran y Shaoran les crea y él termine con… - guardo silenció de sopetón.

- ¿Sigues ahí? ¿Sakura? –la llamo Eriol preocupado.

- Tú… ¿Tú…crees que Shaoran…?

- ¿Qué? ¿Que Shaoran qué?

- Él… ¿termine con migo?… -soltó casi sin voz la castaña – Yo… es decir…

- Pequeña, tranquila, ese idiota de Li no va a terminar contigo, te ama demasiado como para dejarte ir.

- Es solo que yo… ¡Oh, santo Dios! –dijo ya con unas lágrimas en los ojos- ¡Yo ya no veo mi vida sin él! ¡Esto es terrible!

Eriol sonrió nostálgicamente, pero su voz siguió inmutable. Tranquilizadora.

- Sakura, pequeña, tranquila. La relación no va a terminar por esta pelea, sería una idiotez de parte de los dos.

- Es cierto… -dijo secando dos lágrimas que se escaparon.

- Ahora lávate la cara, ve a verlo y demuéstrale que no puede vivir sin ti…o tú sin él –terminó por soltar una risa agradable, Sakura se le unió.

- Es cierto –dijo tranquila – Muchas gracias, Eriol. Eres el mejor amigo que pude haberme encontrado, te quiero mucho.

- Y yo a ti, pequeña; no lo olvides.

- No, nunca. Cuídate mucho.

- Tu igual y la próxima vez sólo llamare una vez, a menos claro, que sea una urgencia.

Rieron ambos nuevamente.

- Está bien, hasta pronto.

- Hasta pronto.

(TOU)

Iba caminando a su cuarto cuando escucho la voz de su hermana quebrarse. Hablaba con Eriol –supo después-.

Pero las palabras de ella le quedaron grabadas.

- Tú… ¿Tú…crees que Shaoran…?

- Él… ¿termine conmigo?… -soltó casi sin voz la castaña – Yo… es decir…

- Es solo que yo… ¡Oh, Santo Dios! –dijo ya con unas lágrimas en los ojos- ¡Yo ya no veo mi vida sin él! ¡Esto es terrible!

Ahora estaba en la pieza asignada para él y su Tomoyo, tirado de espaldas en la cama, pegada su mirada al techo blanco, estaba frustrado…enormemente frustrado.

Ella era su hermanita, pero también era una persona con sueños y anhelos y con alguien a quien querer, por mucho que ese alguien no fuera de su agrado, sabía que lo mejor que podía hacer era ayudarla, aunque fuera un poco.

Decidido y algo derrotado se levanto de la cama con una amargura más que evidente. En el trayecto apretó su mandíbula, queriendo arrepentirse de lo que iba a hacer, pues no era bueno para su salud mental ayudar al mocoso.

Llego a la habitación del joven chino y sin golpear entró. El castaño miró enseguida con el ceño fruncido hacia la puerta. Touya supo que Li venía recién saliendo de la ducha, pues llevaba el pelo mojado y solo una toalla afirmada a sus caderas.

- ¿Qué haces aquí? –pregunto enojado Shaoran, pero sin detenerse a conversar, pues siguió buscando la ropa que se pondría.

Sin responder termino por entrar a la habitación y cerro tras de él. Dio un par de pasos, llamando esta vez la atención del castaño, quien se detuvo frente a él esperando a que dijera algo.

- Mira…mocoso –soltó Touya entre dientes- Lo que diré ahora espero no volver a tener el coraje de repetirlo, además, de haber una próxima vez me encargare yo de separarte de mi hermana.

Shaoran sin decir nada siguió mirándolo con el ceño fruncido.

- Eres un completo imbécil si realmente crees que Sakura tiene algo con el inglés ese, que en lo personal lo prefiero más que a ti, pero es Sakura quien te escogió por sobre cualquier otro y mínimo espero que consideres siempre eso. Sakura te –apretó los puños- …adora…- soltó por lo bajo- No dejes que por un estúpido capricho de tu abuela su relación se marchite – termino sonriendo de forma extraña- Aunque…por mi mejor así, nunca me has gustado para mi hermana.

Sin más que decir Touya se dio media vuelta y pretendía salir de esa habitación, pero con la mano en la manilla de la puerta y sin darse vuelta agrego.

- Esta conversación nunca tuvo lugar.

Sin esperar respuesta abrió para salir, pero Shaoran lo detuvo.

- Kinomoto – el aludido solo giro su cabeza, el castaño sonrió – Tu tampoco me agradas de cuñado.

El mayor de los kinomoto sonrió de medio lado, Shaoran le devolvió el gesto, ambos entendieron que los une un sentimiento importante, y así como Touya intentaba aceptar que Sakura quería al castaño, Shaoran también aceptaba que Sakura adoraba a su hermano.

- ¿Touya?

Ya fuera de la habitación del chino, Touya no fue lo suficientemente rápido para alejarse de los alrededores y tampoco se dio cuenta de la presencia de Sakura.

- Si, mi madre y padre me pusieron así al nacer.

Notó como Sakura inflamaba sus mejillas molesta.

- ¡No hablo de eso!

Touya avanzó hacía ella y ya al lado puso una de sus manos sobre la cabeza castaña, revolviéndole el cabello.

- No te enfades, que te vez como un verdadero monstruo.

Y sin más siguió su camino, con un alivio en su conciencia.

Pues, después de todo…

"Había hecho lo correcto"

(SH)

Se quedo un rato mirando la puerta.

Touya Kinomoto, después de todo, era un gran tipo. Lo que no significaba que se tratarían mejor, eso estaba claro.

No alcanzo a despabilarse del tema recién conversado, cuando sintió unos golpecitos en la puerta de su pieza. Presintió que era Sakura.

- Adelante –dijo dejando de mirar la puerta.

Si, era cierto que Sakura no lo engañaba. También era cierto que él la adoraba…pero era cierto que ella no fue totalmente sincera.

Sintió una dulce voz carraspear, supuso que para llamar su atención.

- Shaoran yo…

- ¿Si?

Y fue cuando disidió darse vuelta y mirar a la joven japonesa.

Su corazón se acelero, pues ella estaba ahí parada a no más de dos pasos de la puerta cerrada, con la cabeza gacha ocultando un sonrojo, con sus manos juntas, jugando con su nerviosismo…y la amó, porque no necesitaba más para saber que esa mujer era perfecta.

- Yo… -intento Sakura, sin levantar la cabeza aún.

Y Shaoran sonrió de medio lado, recordó que solo llevaba la toalla en sus caderas. Camino hasta quedar muy cerca de Sakura, quien al percatarse dio los dos pasos hacia atrás hasta que su espalda quedo en la puerta. Shaoran aún serio la acorralo.

- ¿Tú qué? –exigió.

- Yo… -suspiró Sakura nerviosa y se mordió el labio inferior mirándole los labios a Shaoran y el pecho al descubierto, Shaoran notó que lidiaba con su instinto- Lo…siento –soltó ya muy bajito- Yo no quería mentirte sobre lo de Eriol… -tomo aire intentado despegar su vista de los labios de él– Y en teoría, nunca te mentí…solo omití ese…detalle.

- Pues a mi me parecía un detalle bastante importante, Sakura –dijo Shaoran aún acorralándola, pero serio.

- Lo sé –accedió la castaña- Y sé que de haber sido en el caso inverso yo…también me hubiera molestado. Por eso, he venido a disculparme, sin embargo, no significa que dejare de hablar con…él.

En un movimiento rápido Shaoran se le acercó más, colocando esta vez sus manos en la puerta, sin dejarle escapatoria. Lo que Sakura no notó es que una de las manos de Shaoran le puso seguro a la puerta.

- ¿Qué…haces? –formulo la pregunta apenas la castaña.

- Conversamos –respondió alzando una ceja.

- Si…pero tiene que ser… ¿tan cerca? –volvió a morderse el labio inferior.

Shaoran jugaba con fuego…y se estaba quemando.

- ¿Te molesta? –pregunto en la oreja de ella, para luego volver a mirarla de frente.

Sakura cerró los ojos, Shaoran sonrió.

- No… -soltó en un suspiro.

- Lamento haberme enojado de esa forma.

Sakura abrió sus ojos sorprendida al oírlo.

- No debí gritarte –dijo él de forma sincera.

- Descuida…yo también te grite.

Shaoran llevo una de sus manos a la cintura de ella y la atrajo a su cuerpo.

- ¿Entonces…me disculpas? –pregunto Sakura.

- No lo sé, quizás no lo mereces.

Sakura frunció su ceño, Shaoran soltó una carcajada divertido.

- Eres un idiota.

Le dijo, ya con las manos en el pecho de él, afirmándose.

- Y tú, una pesada.

Sakura frunció más el ceño y quiso alejarse de él. Shaoran no la dejo. Y esta vez con ambos brazos la alzo y la llevo a la cama, donde la deposito y se poso sobre ella. Sakura se movió inquieta, queriendo salir de la posición comprometedora.

- Suéltame –exigió.

- No, porque tu y yo tenemos algo pendiente.

Sakura no lo miraba a la cara, ni al cuerpo.

- Pues por hoy quedara pendiente –dijo ya rendida cruzándose de brazos.

- ¿Si? –inquirió Shaoran. Sakura se limito a asentir.

El castaño entonces acerco su boca al cuello de ella donde inhalo delicadamente el perfume de su piel. Mordió el lóbulo y beso su mejilla. Sakura se estremeció.

- La oreja… no –soltó sin voz.

Pero sabía que su frase estaba demás, pues Shaoran sonrió de medio lado y siguió torturándola. Hasta que posó sus manos en el pecho de él.

- Bien –dijo llamando la atención de Li – Pero que quede claro que eres tú el que tiene algo pendiente conmigo.

Y Shaoran sonrió, feliz.

- Toda una vida, mi amor.

(SA)

"Me acomode mejor en la cama y Shaoran se colocó entre mis piernas. Yo aun con la ropa puesta y él aun con la toalla"

El juego de besos dio inicio sin reparo, sin apuro pero con ansiedad, con deseo, con amor.

Shaoran no esperó mucho para deshacerse de la parte superior de la ropa de Sakura y desabrocho el botón del pantalón que ésta llevaba. Hizo un recorrido de besos desde su cuello hasta poco más abajo de su ombligo, justo hasta donde el pantalón le dejaba, mismo acto hizo luego con el dedo índice de su mano.

Sakura aferraba una de sus manos al cobertor de la cama antes impecablemente estirada y se estremeció.

Su asunto pendiente sería muy bien recompensado. Lo miro con intensidad, su espera al parecer había valido la pena.

Él la apego delicadamente rozando poco a poco sus cuerpos aún con algunas prendas puestas; aquel roce fue más que incitador, era verdaderamente pasional, haciendo que la castaña tuviera sensaciones que en su primera vez no tuvo.

Aquel ardor en su intimidad era algo nuevo, así como las leves convulsiones que le acompañaban cuando él le besaba ligeramente el cuello o cuando rozaba su parte íntima con la de ella.

Sakura lo abrazo tiernamente, atrayéndolo hacia ella, respirando de golpe el aroma de productos de ducha que él recientemente había ocupado. Dejo escapar el aire cerca del cuello de él, haciéndolo estremecer entre sus brazos.

Era cierto que la madrugada de su primera vez ambos habían estado nerviosos, ni ella ni él habían disfrutado del todo, pero que la primera vez no haya sido una noche sexual perfecta no significaba en ningún caso que el resto de su vida sexual fuera igual.

- Te amo – le dijo roncamente.

Y Sakura supo que esa forma de decir te amo se convertiría en su preferida, pues la voz ronca y suave, más el saber solo para ella a ese hombre era lo más cercano a la gloria.

Sus labios se unieron mientras el castaño se deshacía de los pantalones de ella y ella de la toalla de él, que ya hace un rato dejo de estar firmemente amarrada a la cadera.

Shaoran beso calidamente sus senos, mordisqueándolos sutilmente.

Cariñosamente saboreo cuanto quiso y guardo en su memoria cada detalle.

El rostro de Sakura se mostró confundido, ese ardor en su intimidad la estaba descontrolando y la sensación de Shaoran en contacto con su cuerpo era exquisita, demasiado inexplicable.

(SH)

Le parecía graciosa la manera en que Sakura cerraba los ojos, así que decidió jugar un poco.

A pesar de jamás haber echo lo que estaba a punto de hacer, quiso hacerlo. Con ella sentía la confianza de todo. De no temer querer improvisar, de probar, de hacer más.

Bajo lentamente besando su cuerpo, había empezado en su oreja, bajo por su mejilla, se detuvo unos segundos entre el cuello y el hombro de ella, continuó luego por su pecho y paso entremedio de sus senos directo al ombligo donde metió su lengua y Sakura soltó una risita, siguió bajando y se detuvo cuando hubo estado justo entre las piernas de Sakura, acercó su boca a la parte interna del muslo de la castaña y al humedecer soplo con cuidado provocando que Sakura se arqueara y enterrara ambas manos en el cobertor, luego se acerco a la intimidad de ella donde acaricio con su lengua primero superficialmente atento a la reacción de la castaña, quien se sorprendió y se sonrojo.

- Shaoran –salio de los labios de la esmeralda en un intento frustrado de querer decirle que se detuviera, pero al llegar a ella esa oleada de placer cuando él introdujo su lengua, no pudo más que abrir un poco más las piernas dándole acceso libre al castaño.

Shaoran sonrió internamente, pues ahora ya no recibiría un "¿Eso fue todo?"

Tras unos minutos de estar torturándola, se decidió a subir nuevamente, pues él mismo ya la estaba necesitando. Al llegar a su boca la beso con pasión, compartiendo un poco con ella su sabor. La presiono con su cuerpo y fue recibido con la misma intensidad.

Su única música eran sus suspiros, sus gemidos.

Lo rodeo con sus brazos mientras él introducía sus dedos en su intimidad, jugando con ella nuevamente. Y ella sin detenerse a pensarlo bajo una de sus manos acariciándole la parte más sensible de su cuerpo y al instante recibió en respuesta un gruñido ronco desde lo más profundo del castaño.

Fue Sakura quien sonrió triunfante.

Shaoran no espero más y la penetro decidido.

Empezó con movimientos lentos a entrar y salir de ella. La castaña movía lentamente las caderas haciéndolo más placentero para ambos, probablemente fuera la segunda vez, pero se tenían más confianza y eso les hacía dejarse llevar por completo.

Shaoran gruñía; Sakura gemía.

Ambos agitados, ambos felices y ambos completamente a merced del otro.

- Ah… -salió de los labios de Sakura- …Si… -y se mordió los labios ahogando sus gemidos que se escucharon de forma excitante para Shaoran.

El junto su mejilla con la de ella.

- Me encantas, princesa –le soltó en una de sus embestidas.

Sakura se aferró más a él.

- Oh…Shaoran… -se aferró con sus dientes al lóbulo de él, provocando que él se quejara de un dolor placentero y se echará para atrás de forma que su miembro entraba más en Sakura, ella clavo sus uñas en la espalda de él al sentirlo tan adentro.

Ambos cuerpos empezaban a estar un poco sudados por el ejercicio.

Y poco a poco Shaoran aumento el ritmo de sus movimientos y Sakura lo agradeció internamente, volviendo a aferrarse a su espalda, arañándolo sin querer, cosa que –por ahora- a él no le desagrado.

Una oleada de calor les abordó de pronto justo donde sus cuerpos se unían y apenas las paredes del interior de Sakura lo apretaron más indicándole que ella había llegado al orgasmo también él sintió el suyo y de forma lenta se detuvo, exhausto.

Sus corazones latían desenfrenados, sus respiraciones estaban agitadas. Shaoran con cuidado se tumbo sobre ella besándola con amor, pasión y agradecimiento.

Ya que –esta vez- ambos lo habían disfrutado.

Sin duda…

"Deliciosamente…maravillosa"

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Camili y AEPPCSQPPLLM al mando:

Agente: Señoritas dejen de babear, por favor.

Camili: Cof, cof… Hola (dice sonrojada) ¿Qué capítulo, no? –se aclara la garganta y se pone seria- Pues, he de contarles que nuevamente me vi en la obligación de actualizar, sabrán ya el motivo: No me han devuelto a Fanny. Las amenazas siguieron llegando y la disconformidad de las lectoras pervertidas con el lemon del capítulo anterior se hizo notar. Su exigencia fue un "Lemon como Corresponde", entonces, mis queridas lectoras pervertidas: ¿Les parece éste un "Lemon como corresponde"?.

Agente: No te responderán están dándose una ducha fría…

Camili: Lo que nos lleva a la conclusión de que si es un lemon como corresponde, por ende, regrésenme a Fanny ¬¬. Por cierto, mi Agente que escapo de las manos de su secuestradora, claramente, es hombre.

Agente: ¿Alguien lo dudo? –dice alarmado.

Camili: No, tranquilo…es solo una aclaración, por la dudas –intenta explicar- El punto es que huyó para protegerme, como es su deber, pues no pudo defender a Fanny.

Agente: Sólo recuerdo haber estado tranquilo cuando de pronto sentí que me jalaban y era Fanny diciendo "No quiero morir sola", luego quien nos rapto nos separo y yo termine donde una chica, huí de ella cuando dormía.

Camili: Es miércoles y actualice para poder tener de regreso a Fanny, si me la regresan lo sabremos en el próximo capítulo. ¡¡Pero qué…!!

Agente toma a Camili y la esconde de repente, pues sabía que pronto vendrían por ella también.

Agente: jóvenes lectoras les doy las gracias infinitas a todas y cada una de ustedes de parte de las escritoras, pero mantendré a Camili en el anonimato hasta no estar seguro de que no se la raptaran y de que devolverán sana y salva a Fanny. ¡Ah, sí! Camili me dice que les aclare que Tomoyo y Touya NO están casados, Shaoran dijo a su familia que TyT se casarían para que pudieran dormir juntos, ya saben con esa intención de que Touya se mantenga ocupado y él pueda tener acceso libre a la pieza de su novia. Listo, un gusto mis estimadas, hasta la próxima.

P.S: "La calma antes de la tormenta"