-Creo que el antídoto ha resultado bastante bien- dijo contento.- Será un excelente regalo para Rogue.-

-¿Cuánto tiempo dura el efecto?- cuestionó el profesor.

-En Nocturno fueron unas 5 horas, pero en Rogue será menos, su gen mutante es más fuerte- aseguró Bestia.

REGRESIÓN

Capítulo 11: La muerte de Pandora y el fin de las regresiones.

"¿Quitarle los recuerdos a Yamatto? Que pensamiento más idiota". ¿Y qué se suponía que iba a hacer con un Ashitaka sin memorias? Ellos dos no tenían futuro juntos, ella no tenía futuro con nadie por culpa de su condición. Decidió olvidarse de esos momentos de poca lucidez, eso del romanticismo le estaba afectando. Se levantó y empezó a vestirse con un kimono y luego a colocarse calzado. Por último se puso sus guantes negros, no sin dejar de sentir cierto remordimiento; ella sería la que terminaría traicionándolo a él. Con ese sentimiento de culpa decidió esperar a que su compañero despertase.

-¿Chèrie? ¿Me estabas viendo desnudo, levemente tapado por unas sábanas mientras dormía, pequeña lujuriosa?- preguntó divertido y fingiendo que no estaba avergonzado para nada (quizás no lo estaba).

-Te están esperando allá afuera- le dijo con un ligero sonrojo que la hizo sentir patética, después de todo lo conocía entero, pero si se lo decía le creería una chica algo, bueno, no precisamente le parecería una dama al intento de francés ese.

-¿Y no piensas retirarte? Si quieres, ma chèrie… bueno, podríamos…-

-No gracias, me estoy yendo. No… no te intentes propasar- dijo dándose cuenta que se estaba desmoronando poco a poco y que se ponía más y más triste de forma inevitable. Salió de la habitación y puso su espalda contra la pared de la habitación de Gambito para poder mirar en sentido contrario.

-¿Estás bien, ma chèrie? ¿Te incomodé?- preguntó al ver lo rara que salió de la habitación.

-No… no me gusta que te des la idea que te ando espiando, no soy de esas- mintió.

-¿Acaso es alguna chica bella la que me busca?- pregunta para cambiar el tema al tiempo que trata de recordar como llegó hasta esa habitación y por qué hay un kimono blanco bastante femenino por allí; la verdad es que normalmente se acordaría de un encuentro así.

-Es Yamatto-san, un amigo de Haruko y mío. Viene a protegernos… de los traidores- dijo quedamente.

-Aunque supongo que conmigo está bien, creo que es bueno recibir más ayuda, ¿no?- en ese instante recordó lo que le dijo Haruko. Y recordó también que era un traidor y quizás, venían por él. De inmediato decidió tomar su espada y prepararse para un combate, que por supuesto evitaría si se le daba la oportunidad.- Espera aquí, ma chèrie, pronto volveré para complacerte- le dijo mientras le besaba la mano (por sobre su guante).- Bonitos guantes- elogió sin saber que él mismo los había escogido y partió hacia fuera de base 2.

-Escucha, yo y Miharu-sama estamos muy bien por nuestra cuenta, así que no te preocupes por nosotros- espetó.

-Viene un ataque enemigo por el norte, maldito traidor- le miró con furia tras esta última palabra.- ¡Así que pagarás con tu cabeza!- dijo preparándose para asestarle un golpe.

Ashitaka realmente no podía salvarse del apuro con diálogo, así que se mostró dispuesto a entablar lucha. "Pardon, ma chérie" susurró al recordar que ese grandote era un amigo de las chicas. En cuanto Ashitaka realizó la primera estocada, Yamatto sacó la Espada Sagrada apenas esquivó el golpe, en eso divisó a Miharu que veía todo desde cierta distancia.

-Su muerte será rápida- le dijo.

-¡De qué estás hablando¡- le llamó la atención a su atención su contrincante, dispuesto a atacarlo con una de las cuantas técnicas que aprendió en occidente, la verdad es que odiaba mucha de esas nuevas armas de allá y prefería seguir usando la espada, aunque a su modo.

Entonces la batalla acabó, Yamatto elevó su espada y pareció como si el tiempo hubiese acabado para Kurosaki. El joven vio como toda su vida pasaba delante de sus ojos, pudo sentir como la espada le enseñaba el camino a la felicidad, pero sólo si renunciaba a todo lo que era ahora. Entonces percibió la oportunidad, "Desea lo imposible, tres veces deséalo, que la anhelada muerte lo hará realidad" fue lo que creyó oír de la voz de su oponente. Y también sintió como su corazón empezó a pedírselo, más y más fuerte cada vez… su frecuencia se agitó de la emoción y también anunciando su pronta muerte, en parte. "Entonces… ¿no hay otra solución?", cuestionó al aire mientras sus ojos empezaron a anegarse por una par de lágrimas que desearon salir, pero que detuvo completamente para empezar a pedir aquello que le daría la felicidad en la otra vida. "Si je dois demander trois désirs, les trois seront pour vous (si tengo que pedir tres deseos, los tres serán para ti), ma chèrie", dedicó Ashitaka.

"¡Escucha bien, Yamatto!"-gritó dentro de su mente, pues aún sentía que el tiempo corría de alguna manera. "¡Yo y ma chèrie vamos a encontrarnos de nuevo! ¡Eso es lo q más deseo, así que encárgate de eso! Y esta vez… mi segundo deseo es poder comprenderla, con esos poderes, tal como es, necesito poder compartir eso con ella. Aunque puede que no comprendas nada de lo que digo. Y por último… ¡Quiero ser más francés que ahora para poder conquistar a las chicas con este hermoso acento!". Fue lo que exclamó con cierta picardía antes de ser degollado por la espada de su adversario. Después de todo, Yamatto había prometido una muerte rápida para Kurosaki Ashitaka.

Miharu que de lejos había juntado toda la fuerza mental necesaria para poder hacer esto se desmoronó, lloró de forma desconsolada y a Kurosawa sólo le quedó llevarla en brazos a su hogar, en donde Harukou y Hiroshi estarían esperándole.

MESES MÁS TARDE EN EL ANTIGUO JAPÓN

-¡Tienes que poder, Miharu! ¡Sólo esfuérzate un poco más!- suplicó Haruko.

-Es… difícil…- dijo apenas la aludida, la verdad es que este embarazo le resultó algo complicado y el parto se veía aún peor. Su estado volvía loco al gen X que empezó a contrarrestarse y autosacrificarse en demasiadas células del cuerpo de Miharu, con tal de preparar al cuerpo para recibir a una nueva vida.

Lo más terrible del asunto era que el organismo de Miharu no podría soportar con esa respuesta inmunitaria mucho tiempo, el embarazo la estaba matando, pero no estaba dispuesta a renunciar a su embarazo… ¡iba a tener un hijo, cosa que nunca pensó que podría ocurrirle; aunque ya se temía el no poder verlo crecer.

Se vio obligada a pedirle a Haruko que cuidara a su niño en caso de que muriese antes y además, le hizo prometer que haría que el chico se reencontrara con su padre, porque ella sabía que la espada divina prometía otra vida y sabía que esa nueva vida no sería completa si es que él no conocía a su pequeño, porque de la unión nació un niño. "Se llamará Ashitaka, como su padre", fueron sus últimas palabras antes de morir.

Como la vida continúa, Miharu contrajo matrimonio con Yamatto, cosa bastante obvia si se seguía la vida de estos personajes, pero no por eso menos importante. De esta unión nacieron nueve hijas, que para desgracia de Haruko vivían prendadas de la vida del joven Ashitaka que heredó toda la galantería de su padre, pero los ojos miel de su amiga. Cierto es que su hija mayor, sin embargo, nunca dejó de fijarse en Hiroshi. Lástima que ninguno de los dos estaba aquí para ver eso, se lamentó Haruko mientras preparaba té para su esposo.

Luego los mutantes adelantaron bastante en la regresión, pero esta vez en la mente de Haruko, pudiendo ver como generaciones y generaciones seguían sin para, siempre cuidados por su amiga, como ella lo prometió una vez, hasta llegar a Mike Griffiths Anderson. Ambos realmente estaban contentos de que cosas tan felices hayan podido surgir de algo tan triste, pero bello a la vez. Hubiesen deseado seguir en ese viaje, pero inesperadamente algo frío les despertó.

EN EL INSTITUTO

-¡Pan… Pandora!- exclamó la chica al descubrir su cuerpo helado sobre ambos. Gambito le tomó el pulso.

-Está muerta, ma chèrie…-sentenció. La chica se echó a llorar sobre Le Beau mientras él trataba de tranquilizar el dolor de ambos, habían perdido a alguien demasiado valioso justo cunadse dieron cuenta de su presencia.

En ese instante entró Mike y vio lo ocurrido. "Ella tenía problemas al corazón", dijo luego de comenzar a sollozar uniéndose a ellos en un fuerte abrazo. Desde cierto punto de vista se podría decir que eran una familia compartiendo el sufrimiento.

FIN DEL CAPÍTULO

Bueno, fue bastante corto. Prometo que el próximo será más largo.

andromeda black: Grax por tu review Q wena q lo encuentres perfecto! Eso alegra mucho, acá está la actualización, ojalá os guste el próximo capítulo q creo será el último… o.O