Hola!!
antes que nada les debo una disculpa... por muchas razones no habia podido publicar. La principal es por la uni, el semestre pasado no sali tambien como yo queria y ahora pues tengo que poner mas de mi parte. Ademas estuve como tres semanas sin computadora, sumenle que eso hizo que la inspiracion se me fuera pero aqui me tienen, espero que sigan disfrutando de la historia, que como puedo me doy mi tiempito!!
Diganme que les parece si las publicaciones las hago cada 2 semanas aproximadamente, puede que menos, si me atosigan queriando fic pues puedo darme un espacio y escribir rapido (en este caso adelantar mas los capitulos futuros, para que no ande batallando luego), asi que ya saben!!
En el capitulo anterior!!
Hermione siguió con sus caricias, pero de repente el moreno la aparto casi con brusquedad y ella simplemente lo miro ofendida y dolida
-¿Harry que pasa?- Pregunto Hermione desconcertada -¿Acaso no le gusto lo que estoy haciendo?- Se pregunto Hermione para si misma
-Llama a Dumblendore- Dijo Harry llevándose la mano a su cicatriz y la otra a su pecho, muy cerca de su corazón
-¿Qué tienes Harry?- Le pregunto Hermione incorporándose
-¡Llama a Dumblendore!-
7
Las cosas se complican
Hermione corría desesperadamente por los pasillos del castillo en busca de Albus Dumblendore… No le importaba que estuviera un poco desaliñada. Que su cabello estuviera suelto, cuando ella lo traía sujetado con una coleta, o que estuviera tan sudada y con un ligero rubor en sus mejillas… No le importaba si se daban cuenta de lo que había hecho con Harry. Simplemente quería que el estuviera bien…
-¡Profesor… profesor!- Exclamo la castaña entrando rápidamente a la oficina del director
-¿Qué pasa Hermione?- Le pregunto Dumblendore acomodándose sus gafas de media luna. Hermione pudo distinguir aquel semblante sereno, aunque en ese momento le valía un cacahuate si su director tenía o no un semblante serio, enojado o estuviera conversando con algunas personas… En ese momento su mente estaba bloqueada por Harry… Simplemente quería su bienestar
-¿Qué le paso?- Le pregunto Dumblendore. Ella sabia que desde hace tiempo el, cuando estaba con Harry el hablaba por su nombre. Nada de formalismos, nada de Srta. Granger… Dumblendore era como un abuelo para Harry y bueno, Dumblendore sabia de la relación que había entre el y la castaña y era lo de menos hablarle por su nombre, salvo en otras ocasiones… pero solo era para mantener el margen de alumna-director, que en ocasiones tenia con Harry…
Hermione se ruborizo un poco, pues las condiciones en las que venia no eran las mejores… tenia la blusa a medio poner, la falda mas que arrugada y el cabello no ayudaba. Pero no le importaba… Cuando estaba en primero no le importaba su imagen… Ahora si, pero solo para sentirse bien y estar linda para él, para su Harry…
-¡Es Harry, el me dijo que le hablara, el se puso mal!- La castaña lo dijo con suma rapidez que creyó que Dumblendore no le entendería
-¿Qué fue lo que te dijo?- Pregunto Dumblendore, quien cambio su semblante sereno a uno de profunda seriedad
-Solo que le hablara a usted, Voldemort, el- Hermione estaba histérica y Dumblendore no tendía que ser tonto para darse cuenta
-Por favor, cálmate Hermione-
-Pero no puedo- Dijo Hermione alterada… Las lágrimas salían de sus ojos
-Yo iré a ver a Harry, tu quédate aquí, Minerva no a de tardar- Dijo Dumblendore mientras desaparecía… Hermione no pudo objetar… Pues Dumblendore fue más rápido y poco después lleno Minerva McGonogall
-¡Profesora McGonogall!- Dijo Hermione poniéndose de pie, casi por inercia
-Quédese ahí- Le dijo Minerva sentando a Hermione en la silla que estaba enfrente del escritorio de Dumblendore… -Tome- McGonogall hizo aparecer una taza de te –Es para los nervios-
-Pero yo- Hermione no quería tonar nada, lo único que quería era saber que le pasaba a su Harry
-Se que quieres saber como se encuentra Harry, pero ahora no es lo correcto- Dijo Minerva
-Pero profesora- Hermione dejo su taza y miro a McGonogall
-¡Por favor Hermione!- Exclamo McGonogall. Hermione la mira fijamente, eran raras las ocasiones que ella le hablaba por su nombre –Se que Harry es importante para ti, como lo es para todos, pero lo que usted siente por el, bueno es mas profundo- Dijo McGonogall sonriéndole -¿Acaso me equivoco?-
-Eh, no- Dijo Hermione ruborizada
-Aunque al parecer el Sr. Potter no siente lo mismo-
-¡No es verdad!- Exclamo Hermione molesta –Perdone- Dijo ella avergonzada
-No se preocupe, se que el siente algo por usted, pero bueno, hay que comprender que no tuvo una linda infancia y bueno- McGonogall no sabia si era prudente hablar de ello
-¿Por qué Harry?- Le pregunto Hermione con lágrimas en los ojos… Minerva no supo que hacer, salvo abrazarla y dejar que ella dejara salir todo su dolor…
Minutos después…
-¡Profesora McGonogall!- Le dijo uno de los retratos de uno de los ex-directores. A Hermione no le importo quien era aquel ex-director, si era de los mejores o no… -Dumblendore me dijo que llevara al chico Potter a San Mungo- Le dijo el retrato como si nada. McGonogall se queda seria y Hermione simplemente miraba como aquel retrato desaparecía y como la voz de McGonogall se escuchaba a lo lejos… cuando se dio cuenta… Todo se había nublado…
-¡Hermione…. Hermione!-
Hermione se levanta sobresaltada, sentía los ojos algo pesados y un ligero aroma le picaba en la nariz… Alcohol, se decía para si misma mientras miraba aquel lugar… camas con sabanas blancas y doseles del mismo color. Las paredes de un tenue color gris, y un poco de luz entraba por las ventanas… Estaba en la enfermería… sabia que Harry debería estar ahí. Pero era la única persona que habitaba aquel lugar. Ni rastro de madame Pomfrey…
-Si buscas al sr. Potter, acaba de ser trasladado a San Mungo- Dijo Pomfrey quien entraba con una poción en su mano. Mientras Hermione se volvía a incorporar en su lugar pues había estado buscando a Harry con la mirada pero fue en vano hasta que Pomfrey le dijo eso…
-¡No es posible!- Dijo Hermione intentando ponerse de pie. Pero Pomfrey no la dejo
-Por ahora no es conveniente que se mueva- Dijo Pomfrey –Esta muy alterada y esa clase de emociones no son buena en una jovencita
-¡Pero yo estoy bien!-
-No lo esta- Dijo Pomfrey rotundamente –Se que desea ver al Sr. Potter, pero en este momento es imposible. Porque tiene que pasar unas horas en observación y las visitas están prohibidas-
-Pero yo no quiero estar-
-Se que no se siente a gusto estando aquí, pero no podemos hacer nada, además Dumblendore me dijo que le dijera que si pasaba algo, el iba a decirlo rápidamente-
-Gracias- Dijo Hermione un poco avergonzada
-¿Cree que al Sr. Potter le va gustar verla en ese estado?- Le pregunto Pomfrey. Hermione sabía que lo que menos quería Harry era que se preocupara de esa menara. Mas sabiendo cuando exponía su salud de esa manera.
-Esta bien- Asintió Hermione no teniendo opción alguna…
Hermione permaneció solo un momento en la enfermería. No podía seguir ahí sin hacer nada, ya que los minutos se le hacían eternos… Sabia que Harry estaba en San Mungo, pero todo era por su bien. El era fuerte y saldría de esta… lo sabia. El no estaría a gusto sabiendo que Voldemort seguía afuera destruyendo la felicidad de los demás. Entonces recordó aquellos gestos en Harry que hicieron que se enamorada de el. Pues estaba segura que esto era mas que una simple amistad. Aunque en realidad de simple no tenia nada. Pero era más que eso.
"Vuelve Hermione, te necesito, hoy mas que nunca"
A pesar de estar petrificada en su segundo año, podía escuchar las palabras que Harry y Ron le decían para alentarla, a o pensar de ser en vano, pero ella milagrosamente lo escucho… Y esa frase se le quedo gravada en el corazón… Si, en ese momento creía que era porque ocupaban de su ayuda, como siempre… Pero no era así… En otra ocasión Harry se lo había dicho...
"Sabes, siempre puedo contar con tu apoyo, bueno también con Ron, pero contigo es diferente"
El siempre se lo decía, la hacia sentir superior… Mejor de lo que se sentía. De no se por sus palabras de aliento. Seguiría atrapada en un pozo donde por miedo no quisiera salir a la realidad, no podría enfrentarse a sus temores. Ha acercarse a los demás y demostrarles lo que ella realmente valía. No podía negar la ayuda de Ron. Pero como el lo había dicho, con Harry era diferente. Antes no lo entendía, pero ahora todo estaba claro. Todo tenía sentido.
"¿Te has dado cuenta que tenemos las mismas iniciales en nuestros nombres?"
Y como olvidar eso, si ella se había dado cuenta en su primer año y el bueno tuvo que tardar tres en darse cuanta. Bueno, eso paso en su cuarto curso, cuando Ron se había distanciado de Harry y ella tenía que estar un tiempo con uno y con el otro. Y Harry la trataba mas como chica…
"Tu si eres bonita"
Esa frase fue la ganadora, ¿Qué persona en su sano juicio dice que su amiga es bonita, si su "novia" esta muriéndose de celos? Solo Harry. Pero no le importo, en ese momento Harry la hizo sentirse especial. La hizo sentirse que realmente era linda…
-¿Entonces porque me acompañaste a buscar esa planta para la clase de Herbologia si tanto detestas la lluvia? Y mira que estaba peor- (Frase del primer capitulo del fic)
Recordó la vez que se quedaron encerrados en su habitación. El lugar donde comenzó todo, por culpa de una poción…
"Que me gustas Hermione Granger"
-Aun hay esperanzas- Se dijo Hermione para si misma al recordar la ultima frase. Quizás podría darle una oportunidad, quizás y si se animaran algo saldría… solo si quizás…
Así que se fue a la sala común. Luego de haber dicho la contraseña, la Dama Gorda la dejo entrar y pudo ver a Ginny llorando en el hombro de su hermano… -Hola chicos-
-Hola Hermione- Dijo Ron -¿Cómo esta Harry?- Hermione no entendía. Pero la pregunta de Ron, no era la de un amigo preocupado. No se parecía en nada al Ron que había llevado a Harry a la enfermería
-Se pudo grave y se lo llevaron a San Mungo- Dijo Hermione un poco abatida
-Me alegro- Dijo Ron con semblante serio
-¿Qué dices?- Pregunto Hermione con incredulidad.
-Me alegro que este ahí, ese hipócrita- Dijo Ron con cólera
-¿Hipócrita?- Hermione no comprendía nada. ¡Tenia que ser un error! ¡Era su amigo, y le deseba casi la muerte! -¿Por qué dices esas estupideces?- Pregunto Hermione entrando en al histeria
-Si es un hipócrita- Dijo Ron abrazando con más fuerza a su hermana, quien se miraba "indefensa"
-¿Por qué?- Insistió Hermione abatida. Las lágrimas que había guardado comenzaron a salir. Ron tenía que tener una explicación y una muy buena para que dijera eso de Harry.
-Ginny- Simplemente dijo Ron…
-¿Qué pasa?- Pregunto Hermione sin comprender. ¿Qué tenia que ver Ginny en todo esto?
-Ella esta embarazada- Le dijo Ron con seriedad
-¿Es verdad eso?- Pregunto Hermione abriendo los ojos -¿Qué tiene que ver Harry en todo esto?-
-¡Hermione, por favor usa el sentido común! Tú que te dices la más inteligente- Ron la miro. Y ella a el. En la cabeza de Hermione comenzaron a formularse conclusiones erróneas… No podía ser cierto. Tenia que ser una broma de muy mal gusto… -No es verdad- Dijo Hermione rotundamente
-¿Quieres que te muestre mi prueba de embarazo?- Le pregunto Ginny con lagrimas en los ojos
-Creo que estés embarazada, pero ¿Cómo que de Harry?... Si ustedes bueno no-
-Harry me dijo que yo le gustaba- Dijo Ginny abrazando a su hermano con mas fuerza. Y sin que nadie la mirara sonrió…
"Que me gustas Hermione Granger" Recordó Hermione
-¿Creías que se fijaría en ti?- Le pregunto Ginny a la castaña -Pues no es así- Ginny sonrió. Nada quedaba de aquella "niña" sumisa y que lloraba en los brazos de su hermano. Hasta el se sorprendió por el cambio -¿Quién querría a una Sangre sucia como tu?-
Ron se quedo de piedra al escuchar aquellas palabras… Una cosa era estar enojado con Harry por dejar a Ginny en ese estado. Pero que le hablara a Hermione de esa forma era otra cosa
-Puede que eso sea verdad- Dijo Hermione con la cabeza gacha –Solo respóndeme una cosa- Hermione miro a Ginny a los ojos. Ron no sabía que decir. Pero el ver el rostro tan triste de Hermione lo hizo sentirse como el peor de los amigos -¿Qué hay de Malfoy?- Le pregunto Hermione. Poco después la castaña salía de la sala común rompiendo en llanto
Hermione seguía llorando en su cuarto… ¡Embarazada, Ginny estaba embarazada! ¿De verdad iba tener un hijo de Harry?... ¡No, Harry me dijo que no había estado con nadie mas!... Se repetía Hermione cada vez… Pero su cabeza quería jugar con ella y no la deja en paz…
Recostada boca bajo y estrujando una almohada. La cual podía callar sus lamentos. Donde podía desahogarse sin importarle nada ni nadie. La castaña abrazaba aquella almohada color verde como si se le fuera la vida en ello. Curiosamente ese color le recordaba a Harry. Pero era inevitable no pensar en el. Y Ahora no solo estaba en su mente. Si no en su piel. En cada beso, en cada caricia que le había regalado. Que quizás y solo era un juego. Una mentira…
-Quizás y si es verdad… Harry me dijo que no recordaba nada la otra vez- Se dijo Hermione para si misma. Aunque sonara muy duro, esa era la triste realidad. Y para el colmo de su paciencia había vuelto a llover. ¡Maldita sea! Repetía Hermione varias veces.
La lluvia siempre le traía malos recuerdos. No quería que este también lo fuera. Pero siempre la detestaba. No podía evitarlo. Subconscientemente la destetaba porque Harry siempre llevaba enfermo por culpa de alguna entupida tormenta. Pero ahora no era así.
La lluvia golpeaba la ventana. A lo lejos se podían distinguir unos rayos color dorado que iluminaban parte del gran lago. Aquello le hizo recordar a Harry. Aunque luego de aquel tronido se olvido de aquello. Llevándose las manos a sus oídos para no seguir escuchando aquel sonido que desde niña le atormentaba. Tenía suerte que en Hogwarts no existiera la energía eléctrica. De lo contrario estarían en una completa oscuridad…
-Ya mi niña duérmete- Hermione recordó la voz de su padre… Cerró los ojos y sintió como si sus padres estuvieran a su lado. Como cuando era niña. Podía ver su habitación color blanca. También miraba su estantería donde tenia cientos de libros muggles y mágicos, su tocador era blanco con decorados azules… Le encantaba su cama. Ya que tenía unos doseles azules. Parecían como de una princesa. Aunque sobre todo le encantaba un cuadro que había al fondo… Era un cuadro hermoso hecho a óleo… Podía ver que estaba dibujada una pareja de jóvenes. Que iban tomados de la mano en medio de una tormenta. A lo lejos se podía distinguir una casa muy hermosa… Los jóvenes iban en dirección a la cabaña y a pensar de estar mojados tenían una sonrisa dibujada en su rostro…
-Solo es agua Hermione- Escucho la voz de su madre que le hablaba con ternura
-Pero los truenos y los rayos no- Se escucho decirlo ella misma. Aunque no era su voz de niña, si no de adulta. Podría escucharse muy tonto en ella y en cualquier chica de su edad. Pero no podía evitarlo…
-Piensa en cosas bonitas- Ahora podía distinguir con claridad el rostro de su madre... Quien le acariciaba su cabello. Hermione no pudo evitar no derramar una que otra lagrima. Los extrañaba.
-¿En que puedo pensar?-
-Bueno- Dijo su padre llevándose una mano al mentón –El agua es refrescante-
-¿Pero ahora esta helando?-
-¿Te gusta el océano?
-¡Si!- Dijo Hermione. Ella misma se había sorprendido de decirlo con tanta elocuencia
-Pues sabes que gracias a la lluvia el océano sigue así de hermoso-
-El ciclo del agua ¿Lo recuerdas?- Dijo su padre. Ella asintió con la cabeza
-Pero los truenos, y los rayos-
-Bueno los truenos, solo escucha música- Dijo su madre -y los rayos…-
Hermione regreso a la realidad con una sonrisa. Muy a pensar de lo que dijera Ginny confiaba en Harry… y eso era lo único que contaba…
No estaba segura de que iba pasar con ella y Harry de ahora en adelante. Esto era alguno nuevo. En el momento que el se hizo su amigo nunca creyó sentir algo como aquello. Bueno nada que no fuera físico, aunque en realidad no se lo imaginaba como pareja. Era una niña eso si. Pero es complicado cuando el chico del que te enamoras es tu mejor amigo. Todo tu mundo cambia. Y el de Hermione así lo hizo…
Nuevamente miraba la ventana. Las luces que producían los rayos eran tan deslumbrantes que era algo inimaginable. Por la ventana se podían distinguir una tonalidad de colores… rojo, azul… amarillo, plateado. Decidiendo observar aquella rareza de la naturaleza. Que quizás era un evento único. Se puso de pie y el frió invadía su pálido cuerpo. Le calaba hasta los huesos. Pero sabía que algo no andaba bien. ¿En que clase de tormentas se producía esa tonalidad de colores?
-Eso no es un trueno… es una ¡Explosión!- Dijo Hermione alarmada. Saliendo de la habitación escaleras abajo escucho mucho barullo
-¡Hermione, Hermione!- Exclamo Ron muy asustado -¡Están atacando Hogwars!-
Fin de la primera parte del capitulo 7!!
.OzOrA
