Hola a todo el mund fans de bubbline espero que hayan disfrutado del capítulo anterior, supongo que lo subo antes de que pase más tiempo (ha pasado un siglo) pido una disculpa enorme, entenderé si ya no me siguen leyendo….estoy en proyectos finales de química y me están sobre explotando…tengan la paciencia suficiente para esperar el próximo cap que no tardara mucho, bien ese sería todo el aviso por ahora, Viva el Bubbline!

Disclaimer: Hora de aventura no me pertenece, este fanfiction es sin lucro ni deseos de ofender.


POV Bonnie´s

Los milagros…son extremadamente raros, quizás imposibles, pero existen, lo sé, lo creo…y lo estoy viviendo…me encontraba en las peores condiciones para pelear, en la completa desventaja…y de pronto apareció ella…la recuerdo, es una aliada de mi hermano…pelo multicolor y tez clara, pero he olvidado su nombre…lady…lady…algo así, apareció de la nada y golpeo fuertemente a Bmo en el rostro, una arcángel…nada mejor que eso para combatir a tantos enemigos, desenvaina su espada, es de oro, pero el doble de gruesa que la mía…y aun así la maneja como si fuera una pluma de ganso, tal buena es en su técnica, que no estoy más que observando cómo se lanza contra mi enemigo…sin embargo el sonido de las alas agitándose me hace entender…que esto aún no acaba; tomo a Marceline en brazos y regreso al suelo, ella pelea con él con una técnica maestra, es mi momento, saldar mi deuda de vida, acabare con los que intenten dañar a Marceline.

Fin POV.

Bonnie dejó en el piso a una Marcy inconsciente, pero dispuesta a todo, ella también se puso en guardia, todos sus sentidos se agudizaron, cualquier movimiento lo percibiría, así como el reconocible olor de sus enemigos; tras de ella, un pequeño diablillo intento lanzar otro dardo, pero era casi imposible que acertara, rápidamente ella lo esquivo y clavo furtivamente su espada en el estómago del diablillo, al instante este se evaporo sin dejar rastro, otros más intentaron lo mismo, pero Bonnibel estaba decidida a acabar con ellos, pues después de unos momentos, quedaban menos de la mitad de esos enemigos, el olor de azufre que los hacia detectables, comenzó a desaparecer…hasta que no fue más que una pequeña esencia del pasado, sin embargo el ruido de dos espadas impactando una y otra vez, le recordó que Bmo todavía se encontraba en la tierra.

-Estarán bien.- les dijo a todos los que ya hacían en el suelo, se elevó rápidamente y ahí estaban, mano a mano en el aire, la chica del pelo multicolor, y el temible demonio.

-No es tu día de suerte.- sonreía victoriosa la peli arcoíris, Bmo sin embargo comenzaba a estar agotado, era un demonio…pero aunque su poder era indudablemente temible…estaba al mismo nivel que un arcángel.

-Quizás tienes razón, pero no te olvides que los demonios no somos justos.- sonrió de forma socarrona él, dando un espadazo aún más fuerte, la hizo perder un poco de altura, metió una mano en el bolsillo derecho y soplo un polvo que provoco un humo negro, nublando toda la visibilidad, él lanzó cortes a diestra y siniestras…pronto acertó.

Bonnie pudo escuchar el grito de dolor de aquella muchacha, voló mas rápido pero sin adentrarse al humo, intento detectar el olor del demonio, pero era inútil, aquella nube anulaba todo sus sentidos, se tensó…estaba a punto de adentrarse cuando la arcángel cayó en picada al suelo, Bonnie fue en su auxilio, logro alcanzarla a escasos metros del suelo, tenía un hilo de sangre que recorría desde la frente a sus labios, y un corte profundo en su costado izquierdo…el olor de Bmo volvió, Bonnie miro hacia arriba…pero era muy tarde el mango de la espada de Bmo ya le había golpeado la cara…cayo al lado de la chica…ella comenzó a toser sangre…si no la atendían seguro estaba por morir…se sintió miserable, no había sido capaz de salvar a sus amigos, y ni siquiera había previsto el ataque del peli turquesa, la oscuridad comenzó a invadirla…estaba quedando inconsciente…y entonces recordó las palabras de Marceline…Quizás la suerte no está conmigo…y también se cruzaron las palabras que su hermano le dijo en la niñez…Cuando la oscuridad este por consumirte, repite fuerte; yo soy luz…

Escucho la risa de Bmo…también escucho los pasos del joven acercándose…el no parecía de más de 15 años, seguramente le remordería un poco matarlo…pero de que él moriría por su mano, estaba segura…Bmo levanto su espada con ambos brazos.

-Arcángeles…ángeles, lo que sean…morirás hoy.- Sonrió de una forma demoniaca, con los ojos inyectados de sangre, mientras mostraba sus afilados colmillos inhumanos, la espada bajo…pero no dio contra la chica de cabello multicolor…cayo al lado…con la mano de Bmo aun en el mango.

Un grito desgarrador salió de él, con todo el dolor que pudo expresar en aquel alarido, su mirada iba y venía del brazo amputado a la joven peli rosa; que debería estar inconsciente…pero no era así, estaba de pie, y con la espada le había cercenado el brazo derecho, Bonnie lo tomo por el cuello y sobrevoló el bosque de nuevo.

-Dime porque nos atacaron.- la seriedad en su mirada, llenaba de nervios al joven, no creía que aquella chica tuviera tal fuerza; con dificultad él respondió.

–Fue Abadeer, él quiere a su hija de vuelta, es todo lo que se lo juro.- su tono parecía indeciso y ella lo noto, apretó más fuerte el cuello de este.

-Porque Abadeer no le diría sus planes a alguien de confianza como tú, mientes, lo veo en tus ojos, si no me dices la razón…te juro que te cortare el otro brazo.-

Bonnie sonaba severa y llena de rabia; Bmo tembló, asintió y contesto.

–el Lich…todo es plan de él, derrocara a Abadeer pero para eso desea que Marceline vuelva con el collar que porta, es la clave para…-

No pudo terminar, una flecha se clavó en su nuca haciéndolo desvanecerse; Bonnie rápidamente busco al responsable, un diablillo escondido entre los árboles, dejo caer el cuerpo de Bmo y fue tras el demonio…pero este se desvaneció justo cuando estaba por atraparlo…suspiro con pesadez…nada le quedaba en claro…Pen deseando atacar la nocheosfera…y el Lich deseando ser el nuevo rey de ese lugar, pero...ambos buscaban desesperadamente la presencia de Marceline Abadeer, y para ella eso no encajaba en nada de lo que hasta ahora sabia.

Volvió sobre sus pasos y encontró a la chica, se arrodillo junto a ella y le tomo la mano.

-Muchas gracias, sin ti, no creo que habría podido acabar con él, aguanta pronto estarás bien.- dijo Bonnie en el tono más sincero y suave que pudo, la chica asintió y cerró los ojos, Bonnie llevo sus manos al costado herido…podía ver las costillas, pero prefirió omitir ese dato para la chica, la herida comenzó a sanar, sin duda era una ventaja gigantesca que todos los ángeles tuvieran habilidades curativas, sin embargo no debían abusar de ellas pues podrían desfallecer. Cuando al fin se cerró la herida y no quedo más que un hoyo en su ropa, volvió su mirada al arcángel.

-Gracias Bonnibel, casi no salgo de esta.- sonrió, su voz era calmada y dulce, se reincorporo, aunque el dolor aun parecía darle dificultad de movimiento.

-Lamento decir que aunque creo que me conoces yo no tengo tal gusto.

-Llámame Lady Rainicorn, arcángel desertora, aliada de tu famoso hermano…Gumball.- expreso con alegría, Bonnie sintió un extraño cosquilleo al escuchar tal nombre…ella había sido la primera en alejarse de su hermano cuando este comenzó a desobedecer a Pen, se preguntó qué diría si supiera que está enamorada de la hija del mismísimo Hudson Abadeer…de pronto recordó que los demás seguían inconscientes a unos metros de ellas, corrió en busca de sus amigos, y sintió una paz profunda cuando los encontró.

Una peli negra comenzó a moverse; de forma sutil…luego notoria y por último se levantó con brusquedad.

-Donde esta….- Rugió enojada la pelinegra, Bonnie no contesto.

-Donde demonios esta BMO puedo percibir el olor de su peste…aquel podrido asesino del Lich.- se acercó de manera amenazante a Bonnie, esta miro con cierta serenidad a Marceline, y contesto.

-No lo sé, desapareció tras dejarle una herida muy grave.- El gesto enojado de Marceline comenzó a cambiar, su respiración se tranquilizó y miro con cierta curiosidad a Bonnie.

–Cómo es que alguien como tu puede vencer a un demonio como ese….- expreso, aunque más para sí misma que para la peli rosado.

-Con cierta ayuda, perdón si interrumpo algo.- dijo Lady Rainicorn con una sonrisa que trata de ocultar lo mucho que le dolían aun los golpes, Marceline se tensó, otro ángel podría significar que ya se encontraban muy cerca de PuHoy; Bonnie se acercó a los demás tratando de observar si estaban bien.

-Ayúdame a despertarlos una vez lo hagamos les contare quien es ella.- su tono alegre parecía relajar a Marcy, Bonnie sonrió al darse cuenta de que ahora con la ayuda de un arcángel quizás el viaje no fuera tan difícil como la había pensado.

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Deambulando en la nocheosfera cerca de la fortaleza del gran Abadeer, Leonard arrastraba los pasos con lentitud, llegaba a cierto punto donde solo podían observarse rocas rojas y un cielo triste y desolado; frente a él una sombra oscura fue tomando forma, un rostro, cuerpo y al final los ojos, el cuerpo se derrumbó frente a él…

-Bmo, que te dije de volver sin traerme a mi amada sobrina.- expreso con cierto aburrimiento en sus palabras, el joven lo miro con temor, sabía que podía morir en cualquier segundo.

-Amo perdone, no…reciben ayuda de desertores, yo…yo…amo por favor.- Bmo cayo de rodillas y comenzó a implorar piedad, Leonard sonrió y lo tomo por el cuello, levantándolo con lentitud, lo observo directamente a los ojos que comenzaron a cambiar de color esmeralda a cuencas completamente oscuras y profundas…Bmo gimoteo ya no sentía el aire.

-Lamentablemente…no es una dificultad ir a la dimensión de Ooo…te diré, que Abadeer, ni siquiera se da cuenta de que yo desde hace siglos me transporto de una a otra como si nada…el rey morirá pronto…y yo sucederé al poder, te estoy dando un final tranquilo…si te perdono la vida…morirás de una forma peor cuando yo gobierne.-

Una sonrisa que mostraba la peor de las maldades se apodero de su rostro, BMO un demonio de alta categoría, tembló y comenzó a sangrar de los oídos…el tronar de su cuello bajo la mano del Lich lo dejo muerto, e inerte, sus brazos perdieron fuerza y cayeron a sus costados, su cuerpo se encendió en llamas y el polvo restante despareció con el aire…

-Hay varias formas de ir a Ooo…pero nada servirá si no logro recuperar el colgante de esa mocosa…- dio media vuelta y siguió camino a la fortaleza de su hermano, todo marchaba según su plan, en cuanto Marshall fuera asesinado, el mataría a Abadeer, consecuentemente al egocéntrico Pen y luego dominaría todo el universo…lo único que podía arruinar sus planes era el collar que portaba Marceline…

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Gumball hablaba con Neptor mientras Simón, Finn y el pequeño Gunter estaban bebiendo tibia leche en la sala.

-No confió del todo en los ángeles…que puedo pensar después de todo me doy cuenta de que pueden ser tan letales como los demonios, nos enseñaron a temerles a seres oscuros…no a los que parecen guardianes protectores y aun así tienen ojos fríos y sin alma.- Finn hablaba con debilidad y cabizbajo la dureza del asunto aun lo tenía confundido y no soportaba pensar en todo lo que se veía venir, Gunter se acercó a él y le sonrió con sinceridad.

-Calma chico, estas del lado correcto, por ahora lo más seguro es que Gumball salga en busca de tu amigo y de otras personas que seguramente también van en dirección a PuHoy, lo único que puedo decirte es que deberías quedarte y descansar aquí por un tiempo.- el tono de Simón era tranquilo, hablaba con firmeza y se mostraba cierto amor paternal en su mirada, Finn negó con la cabeza y se levantó.

-Estoy asustado, muchísimo, pero de nada servirá esconder la cabeza bajo tierra, iré con los ángeles, quiero encontrar a Marshall es mi amigo después de todo, y como lo han dicho esta guerra que se avecina, se volverá una guerra donde ya no podremos actuar neutrales, participaremos de esta…que mejor que iniciar desde un principio desenvainando espadas contra quienes piensan desatar la guerra.- Expreso Finn satisfecho de haber sonado decidido; al mismo tiempo que Simón asentía y se rascaba la barbilla como pensando en las palabras del chico, la puerta del cuarto donde conversaban Pen y Neptor se abrió de par en par, ambos ángeles salieron con el rostro afligido, como si aquello de lo que hablaron no fueron más que noticias terribles, Gumball se dirige a todos los presentes.

-Está decidido atacaremos PuHoy por la mañana, la mayoría de los desertores serán avisados hoy por la noche…el plan es asesinar a Pen…sin un rey dictador como él, nosotros podremos entrar en un tiempo de paz con los demonios, nos marcharemos de inmediato.- dijo Gumball con tono autoritario, Finn se apresuró a ponerse frente a él.

–Alto…yo necesito que me lleves contigo.- su voz tembló un poco, pero su mirada fue dominada por la convicción de su decisión, Gumball asintió, se despidió de Neptor que salió rápidamente volando de la casa, miro a Simón y a Gunter, tan solo hizo un leve movimiento con la cabeza en señal de agradecimiento…y dijo.

-Cuando ella despierte no estaré ahí…no sé si vuelva esta vez…la misión será de vida o muerte…pero quiero dejarle algo dicho Señor Simón…si vivo tras esto…Le aseguro que me casare con Simone…-Gumball sonreía, tomo a Finn del brazo y lo dirigió a la salida.

-Escúchame bien…no te soltaras mientras nos elevamos, has elegido ir con nosotros, pero no lo haremos de forma convencional.- Gumball extendió unas gigantescas alas blancas, se elevó a lo mucho unos centímetros, tomo a Finn de ambas muñecas y comenzó a elevarse aún más, tanto hasta que los témpanos de Hielo parecían simples y extrañas hormigas, el frio se sentía abrazador en las mejillas, pero poco importo para ambos, se dispusieron a volar rumbo a PuHoy.

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Las esperanza es lo último que muere…quizás por eso no moría esperanzado de ver a su hermana, aun a pesar de haber sido arrastrado sobre rocas desde hacía horas sin dar un simple alarido de dolor, pero igual sentir todo lo horrible de aquella agonía, los ángeles que lo habían capturado no habían sido misericordiosos, lo trataban de formas brutales, estaban por llegar a PuHoy, cuando el joven demonio observo por largo instante a uno de ellos.

-Agua….Agua…agua…- decía con dificultad el pobre Marshall lee, los ángeles miraron con desprecio al demonio, le patearon las costillas, no hicieron caso nunca de sus peticiones, al final estuvieron en PuHoy, la entrada, un único sendero rodeado de árboles floreados enormes, al fondo del sendero PuHoy, colinas por doquier, y hermosas casas de mármol blanco con detalles plateados o dorados, solo eran la fachada, pues al llegar al centro de aquellas casas, se elevaban y desaparecían entre las nubes, donde verdaderamente era su reino, protegido por sangre de ángeles, si no eras llevado por uno de ellos no podías entrar en tal lugar; Marshall sintió el peso en todo su cuerpo al atravesar las nubes, era como si sus piernas no reaccionaran, ni siquiera podía extender sus alas.

-Ni siquiera lo intentes.- dijo una voz grave y mayor con severidad.

Marshall elevo su mirada para verlo y se llevó una terrible sorpresa.

-Pen…- dijo apenas balbuceando, su garganta estaba desecha por la falta de comida y agua, pero en su gesto solo estaba la rabia y el enojo.

-Hace siglos que deseaba conocer a uno de mis queridos sobrinos, me parece ser que tienes el privilegio de ser el primero en tener el honor de conocerme aunque ciertamente, deseaba conocer a tu hermosa hermanita.- sonrió con soberbia, el estómago de Marshall se revolvió sentía todo menos gusto por estar ahí.

-¿Porque esa cara que no deseabas verme con desesperación?

La sonrisa que él portaba en el rostro comenzó a darle repugnancia a Marshall que en un arranque de rabia se levantó con sus últimas fuerzas y llegó a tomar del cuello fuertemente a Pen.

-Tú maldito, no tienes idea de con quién te enfrentas no tienes idea de lo que estas por provocar, la guerra que buscas saldrá de tu control morirán millones de tu gente, de la mía y las personas humanas…tú no eres más que un vil monstruo como aquellos hermanos que tanto odias.- los ángeles atacaron a Marshall y lo aventaron nuevamente contra el suelo; Pen se acercó y puso un pie sobre la cara de su sobrino.

-Así que tu opinas que soy un monstruo está bien, dejaremos que lo conozcas bien.- miro a los guardias y ordeno. –Llévenselo a las mazmorras tenemos planes para él.-

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La nocheosfera estaba en completo caos, se corrían rumores sobre los herederos que habían desaparecido, y que Abadeer era un rey indigno todos estos rumores esparcidos por las venenosas lenguas de los leales secuaces del Linch.

En la sala del trono de Abadeer había una leve discusión entre ambos.

-Y entonces los demonios dejan de trabajar se rebelan ante sus castigos y provocan desastres, matan y roban a todos los que deseen.- comentaba frustrado Abadeer que observaba la decadencia de su terrible reinado casi no quedaba ningún demonio que le tuviera miedo, era difamado y corrían palabras de revuelta en su contra.

-Debes admitir que este lugar a perdido fuerza, ya no impones reglas y no puedes ni siquiera controlar a tus propios hijos.- sonrió con burla Leonard.

-Cállate Leonard, no sabes con toda la presión que estoy viviendo en estos momentos de decadencia y debilidad tú debes entender que uno se consume a sí mismo y termina siendo difamado de lo que alguna vez fue.- en su tono de voz había cierto dolor y rabia, se culpaba de la mayoría de sus desdichas entonces volvió la mirada hacia su hermano menor.

-Hudson, ya no eres aquel demonio poderoso de antes has dejado atrás esa etapa de tu vida sabes que lo mejor sería que alguien más irguiera mientras tu recuperas la compostura querido hermano.- El Lich se acercó a él. –Además…escuche algo acerca de tus hijos.-

Hudson se estremeció de horror al escuchar eso de la boca del Lich, sabía que había mandado soldados a cazarlos pero en lo más profundo de su ser, se preguntaba si estaba haciendo lo correcto.

-¿Están con vida?- pregunto Hudson, el Lich sintió cierto tono de temor en sus labios, sonrió y entonces sabía exactamente que decir….

-Pen los asesino….

Un silencio de muerte dejo la habitación helada, como si algo dentro de Hudson se llenara de pronto de un hambre de sangre y muerte, de dolor y todo lo que había dejado de ser volvió miro al Lich con decisión y esos ojos inyectados de sangre. Mientras el Lich dentro de su ser sonreí su plan seguía perfecto y todo iba según lo planeado.

-Controla el reino, estará bajo tu cargo no importa si iniciamos otra guerra si todo vuelve a como comenzó desde un principio, llama a las sombras yo iré a reunir a todos los seres demoniacos y entes de inframundo que pueda.- Hudson salió de la habitación dejando ver la rabia que lo consumía…

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Al fin en el campamento improvisado de Marceline, Bonnie hablaba con Lady Rainicorn.

-Estamos más cerca que nunca puedo sentir la energía de PuHoy y lo sabes, que deberíamos hacer…- pregunto dudosa Bonnie, Lady Rainicorn solo observo el cielo.

-Nada, creo que es demasiado tarde para hacer algo…- Bonnie siguió la mirada de Raini el destello del sol las confundía.

Solo pudo observar como unas enormes alas de algún arcángel bajaban en picada en dirección suya, desenfundo su espada al igual que Lady sin embargo una enorme sombra cubrió el cielo antes que ellas, Marceline había apresurado sus reflejos después de descansar un rato el sonido de ambas espadas encontradas crearon un terrible eco, y ambos ángel y demonio cayeron cada cual por su lado.

-Marcelineeeeeee.- gritó con preocupación Bonnie y corrió hacia ella, la abrazo y tomó con fuerza parecía que el golpe solo la había dejado inconsciente, aunque ella también fue asustada cuando Lady Rainicorn dio el mismo gritó.

-Gumbaaaaaaaaall.- Bonnie giro su mirada en dirección a los ángeles, y entonces el estómago se le comprimió…aquel peli rosado inconsciente no era nadie menos que su hermano, al que tiempo atrás había despreciado.


Oh al fin lo termine, este capítulo me costó demasiado…he tenido demasiadas ideas para él pero creo que este quedo bien, no creo tardar en subir el siguiente ya sali de vacaciones y tengo mucho tiempo libre para continuar el fic :D

Gracias por leerme y se agradecen los Reviews.

Marilinn: Si lo deje por tiempo indefinido perdonameeeeee puedes matarme o tirarme tomates ;C es que la escuela me complico cosas al igual que mi familia, bueno pero ya estoy de vacaciones y tendré tiempo de sobra, comparto tu pensamiento sobre la guerra :D gracias por lo de la imaginación…es culpa de mi lado infantil.

alecita122: Seguirás descubriendo secretos o cosas de ese estilo xD por lo menos en dos capítulos más se aclararan la mayoría de las cosas, porque por ahora son todas suposiciones. Marceline no tiene buena suerte aquí :V es porque es mi chica del drama.

PawBlue: Peter :O impactado? Enserio así como me impactan tus ojos azules °w° bueno debo decirte que para mí Marceline es pasivaaaaa nivel más que Haku xD, además si Neptor es un robot en la seria así que tenía que ser sin sentimientos muy serio y reservado, creo que todo va bien por ahora.

Misticgwen: Tienes una pista con lo de Marceline de la forma de ser la llave…pero te digo algo…no me gustan los finales felices ;D me pregunto cómo será ese sacrificio por todos; al fin entro en escena Hudson como vez, no está muy de acuerdo con todo pero el Lich es de los mejores para convencer, pronto habrá más muertes que cosas bonitas, aguante Marshall no creo matarlo pero si sufrirá xD.

EmnieEverdeen: Tome en cuenta tu consejo sobre los diálogos ;D muchas gracias, me gusta que me apoyen en esos aspectos acepto las críticas, me alegra que te guste el fic bueno aquí ya está la continuación espero disfrutes.