...


CAPITULO 10

MIRADOR


- ¿De verdad? – preguntó Jacob, yo asentí con una sonrisa, estaba contándole lo que me había pasado con Edward y con Demetri, felizmente ya se había calmado, y mientras lo calmaba vi a Edward retirarse con la rosa en su mano, solo quería saber, y no sé porque, para quien iba aquella rosa… no era muy intuitiva que digamos, pero esta vez algo me decía que no fallaba lo que me decía mi fuero interno… quizás esa rosa era para mí, pero ¿para qué me hago ilusiones?

- ¿Te gusta Edward verdad? – preguntó con una sonrisa, yo desvié la mirada y el de pronto acarició mi mejilla – si definitivamente te gusta, si no, no te habrías sonrojado – añadió riéndose – la gran Isabella Swan al fin le da oportunidad a un chico – añadió, yo suspiré acordándome de pronto de Riley

- Dile a Riley que ya no pregunte por mí – respondí, Jacob paró de reír y volví a suspirar

- ¿Sigue preguntando por ti? – preguntó con una voz de incredulidad, yo me encogí de hombros y asentí – es que eso es imposible – susurró, pero ya no quería saber más – Bells me tengo que ir – añadió de pronto parándose, estábamos sentados en un rincón del gran patio de mi colegio, conversando y viendo como la promoción que salía del colegio este año, hacia actividades para su viaje y su fiesta

- ¿A dónde vas? – pregunté, pero no me hizo caso y se fue corriendo; cogió un taxi y no miró para atrás, avancé un poco en el patio, no estaba segura de donde podrían estar Alice, Rose Tanya, Victoria, Jane o Jessica; al parecer todas estaban perdidas disfrutando del gran día

- Isabella – de pronto alguien me llamó, y no sé porque sentí que me estremecía, sería bueno que fuera de emoción ya que me llamaba un chico, pero no, sentí miedo, me estremecí de miedo y de pronto en mi estómago se formó un vacío inmenso como si necesitara de alguien para evitar caer a un profundo hueco – ¿no me vas a saludar? – preguntó con una sonrisa llena de sarcasmo, yo giré lentamente y vi la sonrisa socarrona de Demetri, mirándome de arriba abajo inspeccionando, como quien dice, la mercancía, si lo sé, me sentía sucia al ser yo misma la que ponía esas palabras en mi pensamiento pero no pude pensar en otra cosa cuando alguien me mira de esa manera

- Hola – salude con una sonrisa tímida, algo debió de ver en mis ojos que se acercó lentamente - ¿Cómo estás? – pregunté dando un paso hacia atrás pero él fue rápido e hizo que me quedara quieta, solo di medio paso

- Esperándote desde hace un buen momento, ¿tu novio? – preguntó de pronto con una sonrisa frustrada, sus ojos me dieron miedo, sentía que estaba siendo presa de celos obsesivos y eso era horrible

- Un amigo – respondí y no dije nada más, empecé a buscar con la mirada a alguien que me salvara, pero no había nadie

- Ven, vamos a tomar un helado – añadió, tirando de mi mano, pero cuando quise zafarme de su agarre, el solo entrelazó sus dedos y apretándolos fuerte me llevó a la tienda

- Señora dos helados de limón con mora – yo me asusté, traté de nuevo de retirar mi mano de la suya pero no pude – tu piel es suave – añadió, estaba a punto de gritar, primero porque era alérgica a la mora y él lo había pedido, y más si estaba con limón era horrible, y dos, no quería soltarme, estaba empezando a desesperarme

- Demetri, no – añadí, pero el solo sonrió y recibió los helados – Demetri soy alérgica a la mora – susurré, pero al parecer no me hizo caso, solo me tendió el helado, lo miré y él me guiñó el ojo, suspiré, cogí el helado con la otra mano y empecé a lamer el limón, al menos eso podía hacer – ¿puedes soltar mi mano? – pregunté después de un largo silencio, al estar caminando por todo el lugar, la gente se nos quedaba viendo, y eso a mí no me gustaba, yo tenía que pasar desapercibida, pero no, al parecer a Demetri le gustaba ser el centro de atención

- ¿No te gusta caminar de mi mano? – preguntó de pronto mirándome, plantándose en frente de mí, no sé porque, algo me instaba a que corriera lejos de este lugar, ya que habíamos caminado tanto que nos encontrábamos en la calle paralela al colegio, sin nada de gente, uno que otro chico o chica rondaba por ahí, pero nadie más, de pronto mi corazón empezó a latir mucho más rápido – ¿explícame porque? – pidió, pero yo negué, involuntariamente claro, eso al parecer no le gustó porque empezó a gritar - ¿ACASO TE GUSTA CAMINAR CON EDWARD ASI? – gritó de pronto, y eso me dejó en shock, su voz retumbaba en mi cabeza, y no sé qué otras cosas más estaba gritando, pero sentí un calor recorrer mi cuerpo hasta mi cabeza, haciendo que una punzada horrible se instalara en ella

- ¡QUIEN TE CREES QUE ERES PARA GRITARME! – grité de pronto, haciéndolo callar – ¡TU NO ME GRITAS, PERO QUE TE PASA!, ¿CREES QUE POR EL SIMPLE HECHO DE CONVERSAR UN PAR DE VECES YA TIENES DERECHOS SOBRE MI? – añadí, en ese momento, me arrepentí de hacerlo, ya que tiró el helado y me cogió con ambas manos, tratándome de sacudir, pero de pronto todo sucedió rápido, Edward se encontraba empujándolo lejos de mí, pero como Demetri me tenía sujetada de ambos brazos me arrastró con él, Edward fue muy rápido e impidió que cayera

- ¡JODIDO CABRÓN, TE DIJE QUE NO TE LE ACERCARAS! – gritó de pronto, haciéndome asustar, en el poco tiempo que lo conocía, nunca lo había visto así, furioso, echando chispas por donde lo viera

- Edward cálmate – pedí en un susurro, pero de pronto Demetri se levantó y empujó a Edward, ¡iban a pelearse y no había nadie de por medio!, tenía que hacer algo rápido, así que apliqué la técnica que Alice me había enseñado, tomé un buen impulso hacia atrás, felizmente estaban retándose con la mirada, y luego cogí su mano y lo jalé ¡funciono! Ya que Edward me seguía, claro bufando, seguí tirando de él hasta que llegamos a la gran puerta de entrada del colegio

- ¿Estás bien? – preguntó de pronto mirándome y cogiendo mis brazos con delicadeza, yo asentí y solté un suspiró mire mis manos, ni sabía dónde había tirado mi helado

- El helado – susurré, pero Edward gimió lastimosamente

- ¿Lo único que te preocupa es el jodido helado? – preguntó con el ceño fruncido, yo negué con la cabeza

- En serio Edward estoy bien, gracias – susurré, el me abrazó con cuidado y yo repose mi cabeza en su pecho, sintiendo su aroma, y ahora si pude sentir las mariposas en mi estómago, mis manos empezaron a sudar, mi respiración era agitada, pudiendo captar todo su efluvio masculino con mi hiperventilación, de pronto sentí que nos empujaban

- Demetri basta – pidió Edward, él muy rápido me puso detrás de él, Demetri nos miraba con odio

- ¡Basta de mierdas tú!, te dije que te haría la guerra, y lo haré – anunció, de pronto su vista se posó sobre mí, automáticamente mi cuerpo respondió al rechazo, temblé de miedo – Adiós Isabella – dicho esto se giró y se fue, no me di cuenta en qué momento mis lágrimas abandonaron mis ojos, pero a la vez sentí como una manos muy cálidas las quitaban de mi rostro

- Tranquila, ya paso – dijo de pronto, me abracé a él instintivamente, suspiré, calmándome poco a poco – ¿quieres salir de aquí? – asentí en respuesta, me tomó de la mano; cuanta diferencia, Demetri lo hizo muy rudo, en cambio Edward lo hizo como si tuviera algo de cristal entre sus manos, me jalo con cuidado; otra diferencia; subimos a un taxi y no escuché hacia dónde íbamos, solo solté un suspiro y cerré los ojos

En todos los años de mi vida no había pasado tal cosa, sentirme amenazada y a la vez acosada por alguien, ahora entendía a Tanya, que había sufrido el mismo caso que yo, era acosada sin piedad, recibía llamadas de números desconocidos, la recogían y ella tenía que hacer caso, se sentía claramente amenazada, y yo me sentía igual

- Bella vamos – dijo de pronto Edward, así que bajamos del taxi y tiró de mi mano, si lo sé, estaba hecha una zombi y no me gustaba para nada, mi mente me decía que tenía que reaccionar para disfrutar estar con Edward, pero no, el hecho de haber estado con Demetri hace algunos momentos me ponía más nerviosa de lo que estaba, temerosa a lo que pudiera pasarme - ¿segura que estas bien? – preguntó, después de un buen rato, recién pude mirarlo a los ojos, él me miraba preocupado yo sonreí y asentí

- ¿A dónde me llevas? – pregunté desviando el tema, él sonrió y volvió a coger mi mano tirando de mi

- La verdad no lo sé, pero siempre me gustó caminar pos estos lugares – respondió, yo sonreí y dejé que me llevara

Mientras conversábamos poco, iba contándole lo que hacíamos con Alice y Rose cuando había fiestas de pijamas, y las ocurrencias de éstas claro, iba mirando también la arquitectura de las pequeñas calles por las que pasábamos, angostas hasta no poder, las casas estaban hechas de un material raro y a la vez bonito, eran casonas antiguas, donde las puertas eran también pequeñas, había bastantes artistas y había un montón de galerías donde se expendían pinturas bastante hermosas, claro, al ser un lugar turístico, era obvio ver a pintores al aire libre haciendo obras maestras.

Fuimos subiendo poco a poco, disimuladamente tomábamos caminos largos para no subir de frente por las escaleras que al parecer no tenían fin

- No sabía que existía esta tienda, bueno me habían hablado sobre ella pero no me imaginaba que fuera real – anuncié de pronto, el me miró y rió

- ¿Es en serio Bella? – preguntó, yo asentí – creo que todo el mundo conoce este lugar y más si llegas y te diriges directamente a "la casa de los vinos" – añadió entre risas, yo bufé

- En serio, no sabía, creo que soy muy inocente aun – añadí, ambos soltamos carcajadas, en realidad no conocía, bueno había oído sobre "la casa de los vinos" donde se servían los mejores vinos de la ciudad, pero pensaba que así le decían a un antro, pero no, este establecimiento estaba ubicado en lo alto de la ciudad junto a los lugares turísticos más característicos y eso lo hacía atractivo, si lo miraba desde afuera tenía un pequeño balcón donde se podía observar toda la ciudad, bien podías colocarte ahí respirar el aire puro y gritar con todas tus fuerzas, nadie te lo impedía

- Seguimos subiendo, ven – volvió a tirar de mí y al final paramos en un pequeño parque, con un gran árbol grueso en el medio, era un mirador, yo suspiré tranquila, era hermoso ver el paisaje, muy temprano en la mañana del sábado, se podía ver las actividades que las personas realizaban en sus casa ya que se podía observar todo, vi a lo lejos el puente Golden Gate, y una pequeña neblina estaba disipándose por toda la ciudad, el sol era esplendoroso, pero la lluvia creo que iba a hacer su aparición

- ¿Bonito verdad? – preguntó suspirando y sentándose en la pequeña piedra que había a nuestro lado, yo sin embargo me mantuve parada observando todo

- Sigo preguntándome cómo es que conoces tantos lugares tan bonitos – el soltó una risita y nos quedamos en silencio, pude escuchar una radio tratando de enfocarse en sus invitados, y luego puso una canción muy conocida haciendo que este momento de silencio sea casi como mágico

(N/A): les recomiendo que pongan la canción de Keane - Somewhere only we know; es preferible que si, porque a partir de qui la canción acompaña el resto de la historia

Suspire, esa canción hacía mucho tiempo que no la escuchaba y me sentía tan bien de oirla, ¿Cuántas veces quise darme una escapada y olvidarme de todo? Ahora sentía que lo estaba haciendo, no sabía cómo pero tenía que agradecérselo, una ráfaga de viento cruzó por mi cara haciendo que los mechones sueltos que tenía por la cola que me hice volaran al compás, volví a suspirar

- Bella – de pronto susurró Edward, no me di cuenta, ya que tenía los ojos cerrados, él estaba detrás de mí – Bella – volvió a susurrar, pero esta vez pude notar un poco de nerviosismo en su voz, suspiré y me di la vuelta encarándolo, pero no pensé que fuera a estar demasiado cerca

- Bella, me gustas mucho, lamento habértelo dicho por el messenger, pero no puedo evitar pensar en ti – añadió, buscó en su pequeña mochila algo y lo sacó – ten – dijo de pronto, yo automáticamente lo cogí, una rosa roja, la rosa que Edward estaba sosteniendo cuando me vio abrazar a Jacob - ¿quieres estar conmigo? – preguntó de pronto, lo miré de reojo y reí

- Edward estoy contigo – anuncié bajando la vista a la rosa y respirando de nuevo su aroma, pero no sentí cuando su mano acarició mi barbilla y la levantó haciendo que lo mirara directamente

- No Bella – respondió con una pequeña sonrisa - ¿quieres ser mi novia? – preguntó, en ese momento abrí los ojos desmesuradamente, cogí la rosa con demasiada fuerza, felizmente no tenía espinas o ya me hubiera hecho daño

- ¿Hablas en serio? – pregunté; sí, soy tonta arruinando este momento, y más porque Edward de verdad me gustaba - ¿digo, porque te fijarías en mí? – pregunté en un susurró desviando mi mirada hacia la ciudad entera, pero de nuevo el atrajo mi barbilla y no sé en qué momento, pero sentí sus labios posarse en los míos

Si, todavía escuchaba la canción en el aire, un eco se empezó a formar y solo en mi mente pudo aparecer la imagen de Edward con una rosa, sonreí y empecé a degustar sus labios, que dulcemente se movían al compás de los míos, cogió de mi cintura y me pegó a él y yo pasé mis manos por su cuello, cerrándolo, haciendo que la rosa quedara a la altura de su nuca, me sentía tan bien, mi corazón de por sí solo reaccionó, haciendo que latiera mucho más rápido de lo acostumbrado, mi respiración agitada hacia que respirara el olor muy masculino de Edward, el viento soplaba y soplaba, haciendo que mis mechones se estrellaran en su rostro, ambos nos reímos y poco a poco nos separamos depositando besos dulces, suspiré cuando nos separamos, el me cogió todavía de la cintura y yo reposé mi rostro en su pecho, escondiéndome de su mirada

- ¿aceptas? – preguntó, me imagine sonriendo, pero no tuve el valor para levantar mi vista

- Creo que el beso ya dijo todo – respondí, sentí como Edward convulsionaba poco a poco a causa de la risa, se separó de mí y me miró, acarició mi mejilla lentamente y se rió, de pronto sentí mucho calor acumulado en mi rostro

- Tus mejillas son muy adorables, me gustan – anunció él, yo bufé

- Siempre me sonrojo – respondí, él rió a carcajadas, en ese momento me giré para que no mirara otra vez mi sonrojo

- ¿Me creerías si te digo que te quiero? – preguntó de pronto, yo que estaba de espaldas giré en mi sitio para observarlo, lo miré detenidamente y sonreí

- Puede que sí y puede que no, recién estamos empezando – respondí con un guiño, cuando pensé que él reiría, no lo hizo, al contrario, frunció su ceño y una mueca de preocupación pasó por su rostro

- ¿Crees que fui demasiado rápido? – preguntó, yo reí y me acerqué a él

- No – respondí, y su mirada se alivió un poco – al contrario, me alegra saber que te gusto y que estemos juntos – añadí con una sonrisa, él sonrió y se acercó a mí

- Entonces debes de creerme cuando te digo que te quiero – añadió con una sonrisa, y de nuevo me besó, otra ola de calor y emociones asaltaron a mi estómago, mariposas revoloteaban en ella, sentí mi pecho hincharse, pero no sabía porque, y a la vez unos fuegos artificiales instalarse en mi corazón; la canción que estaba a punto de terminar volvió a sonar como un eco a lo lejos, y sentí que solo Edward robaba mi atención, solo él y nadie más que él; depositando besos dulces nos separamos poco a poco y yo me giré para ver la vista de la ciudad, me dio un beso en la mejilla, entrelazo sus manos cerrándolas en mi estómago y nos quedamos en un silencio muy cómodo, estaba muy feliz de que Edward me haya pedido ser su novia, porque de verdad, ya no podía verme lejos de él, y si soñaba cuando dormía, siempre me veía a su lado, riendo y pasando momentos memorables juntos...


hola chicas

DEBO HACER UNA CONFESION =S

Primero siento la demora, ya estoy en planes de viaje y demás tramites, pero sé que eso no es excusa.

¡LA CONFESIÓN es esta! : en realidad la parte del mirador me sucedió en mi ciudad ^^ jejeje.. me pareció apropiado ponerlo aquí y compartir algo muy mio.. :) ... la vista de la ciudad donde antes vivía era muy muy muy mágica, realmente hermosa... hasta ahora me acuerdo, y claro la canción, no era esa pero si era otra de Keane...

espero que les haya gustado ^^

y de nuevo mil perdones por la demora, gracias por sus reviews!

y a todas aquellas que me dijeron y me rogaron que porfavor avancen al siguiente nivel, ok, les hice caso porque yo tampoco aguantaba verlos separados jajajaja... alguna de ustedes tambien me pregunto que tiene que ver Jacob aqui... pues tendra mucho que ver, no por nada es su amigo... como saben en una relacion y todavia cuando aun son como niños, pueden suceder muchas cosas... en fin

Gracias por ponerme en alertas y favoritos

Millones de gracias por sus reviews y las espero ver en mis otras historias, y la proxima que publicaré

"Si los hombres ladrasen"

Gracias de nuevo.

Las quiere Amyel.