5 AÑOS DESPUÉS

Habían pasado cinco años desde que Emmett se había marchado de la casa.

Carlisle lo estuvo buscando por casi una semana, pero no dio con él ni con ninguna pista que le indicara donde se encontraba. Eso lo destruyo por dentro, su hijo se había marchado de su vida y no sabía si volvería a saber de él.

Esme siempre trataba de distraerlo, de hacer que ese sentimiento que había florecido en su marido en los últimos cinco años desapareciera.

Pese a lo malo algo que siempre alegraba el rostro de Carlisle y le hacía dejar su culpabilidad de lado era su preciosa nieta, aunque Emmett dejo un papel para que fuera su padre, la pequeña siempre lo llamo abuelo, como con Esme.

Por su parte Edward era el más dolido de los hermanos, no entendía como su hermano, su héroe pudo ser tan ruin de abandonar a su hija. Una niña que él había cuidado con amor y dedicación y que a los ojos de la pequeña Edward era su padre pues así lo llamaba.

Jasper era el maravilloso tío que todo se lo consentía, la pequeña reía y disfrutaba cuando Jasper llegaba a casa.

Este por su lado, meses después de que Emmett se marchara decidió contar que estaba de novio con Alice.

(Flash Back)

Hola — saludo Jasper entrando junto con Alice por la puerta de la sala donde todos estaban reunidos, apenas hacía un par de meses que todo había pasado y la familia parecía no levantar cabeza.

¿Llegan ahora? — pregunto Esme con el ceño fruncido mirando a los dos jóvenes de la familia.

Si... y necesitamos hablar con ustedes... — susurro Alice mirando a sus hermanas y a Carlisle y Esme.

¿Qué sucede? — pregunto Edward dejando a la pequeña en el cunero que tenían en la sala y sentándose en lo sofás junto al resto.

Tal vez no es el mejor momento... o tendríamos que haberlo dicho antes... — dijo Alice mirando sus manos.

Sean claros — dijo Carlisle con un suspiro.

Alice y yo somos novios — dijo Jasper agarrando fuerte la mano de la chica.

¿Cómo? — preguntaron Bella y Edward escandalizados.

Llevamos juntos desde antes de que Gisella muriera — dijo Alice dejando que Jasper la agarrara fuerte de la cintura.

¿Cómo no lo dijeron antes? — pregunto Esme confusa acercándose a los chicos.

La familia no está en un buen momento... y teníamos miedo... — susurro la chica.

Cariño, quería que te llevaras bien con los hijos de Carlisle, no esperaba esto, pero me alegro por ustedes... se ven felices y se entendieron desde el primer día — dijo con una sonrisa.

Carlisle se levanto de la misma manera para felicitarlos, Edward se sintió confuso ya que no esperaba que su hermano acabara con una de esas mujeres... pero tampoco estaba sorprendido del todo, se acerco y abrazo a su hermano, confuso pues ahora si estaba solo. Rosalie y Bella no fueron muy expresivas, sonrieron a su hermana en señal de aprobación pero no mostraron alegría

(Fin Flash Back)

Rosalie se había vuelto más dulce y menos tenaz, la llegada de Alma a la familia le había llenado su frio corazón con un amor caliente y maravilloso y no solo eso, la pequeña había conseguido que la paz reinara en la casa ya que desde que la pequeña cumplió un año y llamo a Rosalie mamá como su primera palabra. Edward y ella decidieron hacer una tregua en su odio por la pequeña.

Flash back

En la mente de Rosalie todavía retumbaban las palabras de la pequeña Alma, la había llamado mamá. La rubia no recordaba haberse sentido tan completa en mucho tiempo. Pese a ese sentimiento maravilloso que sintió, corrigió a la pequeña y le dijo que ella no era su mamá. La pequeña Alma que apenas tenía un año y medio la volvió a llamar mamá, se acerco a Edward y pronunció su segunda palabra que era papá. Toda la familia miraba sorprendidos lo que la pequeña había dicho.

Cuando ya se hizo tarde y la niña se quedo dormida en su habitación mientras Rosalie le cantaba un nana, Edward entro por la puerta y sin mirar a la rubia se acerco al bebe.

No creo que si vamos a ser tú y yo los que principalmente eduquemos a Alma... estemos todo el día pegando voces... — susurro acariciando el cabello de su sobrina.

Tienes razón, no es bueno para ella... ¿Podríamos hacer una tregua? — pregunto Rosalie mirando por primera vez a Edward.

Me parece bien... una tregua — dijo con una sonrisa estrechando la mano de la mayor de las Swan.

(Fin del Flash Back)

Bella, decidió marcharse. Cuando se sintió segura de sí misma cogió un avión hacía Florida lugar donde lleva viviendo tres años y medio.

La situación en casa por Carlisle, como su hermana y Edward no hacían más que admirar a la niña, como Jasper y Alice se besaban todo el día le hizo tomar esa decisión.

(Flash Back)

¿Porqué la reunión? — pregunto Esme que había sido la última en entrar a la sala ya que había ido a echar un vistazo a la pequeña en su parque de juegos.

Llevo mucho tiempo pensando... y creo que esta es la mejor opción que puedo tomar en mucho tiempo — dijo mirando a su madre y sus hermanas sobre todo, pero también a Carlisle, Edward y Jasper.

¿Qué decisión? — pregunto Alice confusa.

Me voy — dijo sin andarse por las ramas dejando a las tres mujeres confusas — A Florida... — dijo segura de sus palabras mirando ahora únicamente a su madre — Se que tanto Carlisle como tú le habéis estado preguntando a Carmen sobre las terapias... estoy bien mamá de verdad, no me voy para siempre y vendré de visita a menudo, pero realmente necesito marcharme — dijo segura.

¿Y si te pasa algo? — pregunto Alice preocupada.

Ya soy mayor Alice, puedo terminar la universidad allí donde la cursaba antes y al terminar hacer cargo de las empresas de mis abuelos... — dijo con una sonrisa triste.

Bella no sé... — susurro Esme.

Sabías que acabaría marchándome de aquí mamá — dijo encogiéndose de hombros — Yo nunca quise venir... pero necesitaba alejarme de Florida... por eso acepte... ahora quiero volver — dijo con tranquilidad.

(Fin del Flash Back)

—Ya estoy en casa — grito Rosalie entrando por la puerta de la mansión y después de dejar sus abrigo y bolso colgado y el maletín sobre el estante de la entrada entro corriendo a la sala. Allí se encontraba la pequeña de sus ojos.
—Mami — grito Alma acercándose corriendo.
—Hola mi amor — dijo Rosalie agachándose para cogerla en sus brazos — Y te he dicho mil veces preciosa de que yo no soy tu mamá — dijo Rose con un suspiro. Saludo igual a su madre que se encontraba en la sala y había apartado el libro al escuchar llegar a la mayor de sus hijas. Mientras Rosalie jugaba con la pequeña Alma le pregunto a su madre donde estaba el resto de la familia ya que era cerca de la hora de la comida y en casa no había nadie.

—Carlisle está en el hospital terminando la guardia ya no tiene que tardar, Edward salió a comprar unas cosas que le encargué y Jasper y Alice están en el dormitorio — dijo Esme con una sonrisa.

En ese momento la pareja bajaba las escaleras, se sentaron junto con Esme y Rosalie hizo lo mismo levantándose del suelo donde jugaba la pequeña y sentándose junto a ellos.

Le preguntaron a Rosalie como había ido su día en el Buffet y el juicio que tenía ese día como había salido. A lo que la rubia aseguro que todo había salido genial.

Rosalie se había convertido en una de las mejores abogadas del estado, había recibido muchas ofertas de trabajo en grandes ciudades, pero las rechazaba todas, ella solo quería estar con la pequeña Alma.

Al rato llego Edward con la compra que Esme le había encargado y después de dejarla en la cocina bajo a la sala para sentarse con el resto.

Gracias a la tregua que hizo con Rosalie su relación era mucho mejor, así como con Alice que desde que se había convertido en su cuñada era su protegida y Esme se gano un pedazo de su cariño él día que lo ayudo con su caída.

Todos juntos estuvieron hablando y esperando hasta que Carlisle llego y se sentaron en la mesa para comer con tranquilidad.

Alice le pregunto a su madre si Bella había llamado ese día, pero Esme negó diciendo que ayer le aseguro que llamaría por la tarde.

Al terminar de comer todos recogieron su plato mientras Edward terminaba de ayudar a Alma a que acabara su plato, cuando eso sucedió el mismo lo llevo a la cocina y dejo que la pequeña saliera al jardín a jugar con su abuelo y su tío Jasper que se encontraban fuera hablando.

La pequeña salió corriendo en dirección a los dos y se lanzó a los brazos de su abuelo, quien la recibió con un cálido abrazo y la sentó en sus piernas. Edward, después de mirar la escena, entró nuevamente a la casa para seguir con las cosas que le quedaban por hacer mientras la pequeña se quedaba afuera con los demás.

Hablaron con ella y luego decidieron que jugarían a pillarse. La pequeña adoraba ese juego y tanto su abuelo como su tío vivían para darle todo lo que ella quisiera, llegando incluso a ser una consentida en muchas ocasiones.

— ¡Corre tío! ¡Atrápame!— gritaba la pequeña mientras corría en todas direcciones por el jardín.

— ¡Te voy a alcanzar, pequeña pilla!— le dijo él mientras corría para alcanzarla y ella salía corriendo, riendo fuertemente.

Cuando la alcanzó le dio un par de vueltas en el aire y luego la dejó sobre el suelo para que ella saliera corriendo de nuevo a buscar a su abuelo. Pero al mirar a su padre se dio cuenta de que este no estaba bien.

Carlisle se encontraba sentado en el césped, respirando forzadamente y con sus ojos cerrados. Parecía que le costaba trabajo respirar bien y que algo le dolía.

Sin pensarlo más se acercó a este y se acuclilló a su lado, posando su mano en el hombro de este y captando se atención.

— Papá ¿Estás bien?— le preguntó

— Si, solo… Que creo que ya no estoy al nivel de estos juegos— se burló con una leve sonrisa— Los años no pasan en vano y yo ya tengo que dejar de comer tantas golosinas a escondidas de Esme.

Jasper se burló de lo que había dicho su padre y le ayudó a levantarse. Sabía que lo que decía era verdad; cuando su padre salía del trabajo temprano iba a buscar a su nieta y la llevaba a algún local de comida rápida a comer comida chatarra o compraban golosinas en el supermercado los que se comían a escondidas de Esme, Rosalie y Edward a sabiendas de que ellos los regañarían.

Después de asegurarse que su padre estaba bien, le palmeó la espalda y siguió jugando con su sobrina que se había subido a la casita del árbol que habían construido junto a su hermano para ella.

Estaban jugando en ese lugar cuando escuchó que alguien se quejaba. Se asomó por la ventana y ahí estaba su padre con su rostro expresando una mueca de dolor, sujetándose el pecho y quejándose.

— ¡Papá!— gritó el chico bajando rápidamente y corriendo hacia su padre con su sobrina mirándolo desde lo alto de la casa del árbol. Cuando llegó a su lado comenzó a preguntarle qué era lo que le ocurría, pero el hombre apenas podía responderle.

— Llama… a… Ed… Edward— le pidió antes de desvanecerse en los brazos de su hijo menor

— ¡Edward!

Bella se encontraba dando su clase de baile a sus alumnas de entre quince y diecisiete años. Hacía tiempo que las impartía y sacada vez que entraba en ese estudió su corazón latía con fuerza. Les estaba indicando a las chicas que pasos debían seguir, pues ahora apenas estaban calendando. Se acerco a Linda y le ayudo a estirarse para hacer bien el ejercicio, justo en el momento en el que su teléfono sonó.

Todas las chicas comenzaron a reír pues Bella siempre pedía que los apagaran. Se disculpo y comenzó a caminar hasta su bolso, iba a cortar la llamada y llamaría al terminar la clase, pero al ver que se trataba de Rosalie lo cogió preocupada.

— ¿Rose?, ¿Qué pasa? Estoy trabajando — dijo Bella confusa.

—Es Carlisle, le dio un infarto, ahora estamos todos en el hospital, pero no sabemos nada y por la cara de Edward, incluso la de Eleazar que está aquí parece grave... — dijo la chica.

— ¿Un infarto? — pregunto Bella con el tono un poco más alto, llamando la atención de todas las chicas, que deshicieron la postura y miraron a Bella preocupada — ¿Cómo? — pregunto confusa.

—Estaba jugando con Alma y de repente le dio... ¿Vendrás? Mamá está mal por eso te llamo — dijo Rosalie.

—Cogeré el primer avión que encuentre en dirección a Seattle — dijo Bella y corto la llamada mirando a las chicas — Chicas los siento tendremos que dejar aquí la clase — menciono mirándolas apenadas.

—No pasa nada profe... la familia es lo primero — dijo una de ellas acercándose para darle animo.

—Sí, supongo que Raquel no avisara cuando estés de vuelta — habló otra chica refiriéndose a la secretaria de la academia.

—Gracias por su comprensión chicas, y si Raquel llamara a todas cuando yo este de regreso... ensayen en casa para no perder movimiento — dijo Bella cogiendo su bolsa — Cuídense — finalizó salió corriendo. Informo a la secretaria de que llamara a las madres de todas las alumnas, las que se encontraban en clase y el resto que informara que por asuntos personales la academia estaría cerrada unos días.

Cuando termino de dar instrucciones salió corriendo en dirección a su casa, deseando que al llegar su amigo se encontrara en su casa en ese momento.

Al estar frente al imponente edificio en el que vivía, no espero el ascensor y subió a carrera hasta el quinto piso que era donde ella vivía. Se coloco frente a la puerta de su vecino y comenzó a picar con insistencia, estuvo así por un buen rato hasta que la puerta finalmente se abrió.

— ¿Bella?, ¿Qué te pasa? — pregunto el hombre que se encontraba frente a ella.

—Me ha llamado Rosalie — dijo la chica seria mirando los ojos de él.

— ¿Y desde cuando me avisas cuando tu hermana te llama? Te dije que yo no quería saber nada de Forks... — habló él entre molesto y confuso.

—A tu padre le dio un infarto — anunció Bella seria, contemplando cada una de las facciones de su amigo. Emmett había cambiado mucho en los últimos años, había creado una coraza alrededor de su corazón que nadie excepto Bella había conseguido traspasar. Pero no solo había cambiado en personalidad, también físicamente. Ahora era mucho más fuerte, pues se pasaba horas en el gimnasio descargando toda la rabia que sentía. Sus ojos ya no lucían con el brillo de antes y se había dejado barba, no muy larga, pero la tenía. Lo único que conservaba de la misma forma era su cabello.

— ¿Qué dices Bella? — pregunto ahora preocupado.

—Me llamo para decirlo — aseguro ella — Yo voy a viajar... ¿Tu...? — pregunto ella confusa sin estar segura de si él querría ir.

—Yo... yo no lo sé... — dijo con un suspiro.

—Emmett es tu padre... si pasa algo y no vas te arrepentirás todas la vida... — le declaro Bella.

—No puedo volver allí Bella... no puedo — dijo el dejando que una lagrima se le escapara.

—Emmett... mírame — le pidió Bella alzándole el rostro que él había bajado — Se que es difícil... realmente lo sé, pero es algo que no puedes evitar... y tu padre te necesita allí, tus hermanos... toda tu familia — dijo ella acariciando su mejilla.

—Mi familia dejo de necesitarme el día que me marche — aseguro Emmett.

—No... Y lo sabes... — dijo ella — Voy a preparar una mochila con algo de ropa y llamare para coger un billete, cogeré uno para ti, por si decides venir... — formulo Bella caminando hasta su casa y entrando en ella. Agarro una pequeña maleta y en ella coloco lo necesario para pasar unos días, Alice guardaba ropa suya en casa por lo que no sería necesario llevar mucha. Llamo a la agencia de vuelo y compro dos billetes para Seattle en el próximo vuelo que era para dentro de dos horas.

Cuando tuvo todo listo salió de su casa justo en el momento en el que Emmett también lo hacía. Bella sonrió al verlo y lo abrazó con fuerza para luego salir corriendo los dos en dirección al aeropuerto.

El vuelo se hizo pesado, sobre todo para Emmett que se sentía inseguro y con miedo. Deseaba ver a su padre, asegurarse por el mismo de que este se encontraba bien, de que no le había pasado nada mal, pero tenía miedo de los recuerdos y de lo que Forks podría generar en el ahora que parecía que su cicatriz iba sanando.

Cuando los dos se encontraban en un taxi camino al hospital de la familia Cullen Bella podía ver como Emmett iba con los ojos cerrados, negándose a ver nada. La joven Swan le agarro la mano queriendo mostrarle todo su apoyo y animo. Emmett la miro a los ojos, donde ella reflejaba de que todo iba a ir bien y que iban a ser fuertes juntos.

Al llegar a la puerta del hospital Bella pago al taxista y ambos se quedaron mirando la puerta del lugar.

— ¿Entramos? — pregunto Bella dándole animo a que entrara. Él únicamente negó con un suspiro.

—Entra tú, yo necesito un momento... — suspiro. La joven entendía a Emmett así que asintió y entro caminando hasta recepción para preguntar por su familia, pero antes de que se acercara escucho la llamada de Alice a un lado de la sala.

Cuando Bella se giro para mirar hacía la dirección no pudo evitar suspirar. Su madre lloraba como un bebe en los brazos de su hermana Rosalie, Jasper estaba junto a Edward y sus tíos y todos trataban de calmarse, así como las primas de estos que le daban apoyo. Alice estaba junto a Jasper, pero se alejo unos pasos para abrazar con fuerza a Bella.

—Te eche en falta hermana, hacía mucho que no nos veíamos — dijo con un suspiro soltando el abrazo.

—Yo también te eche de menos Alice — aseguro Bella, dando unos pasos para abrazar a su madre y que esta llorara junto a ella. Cuando se separo, saludo con un abrazo a su hermana y finalmente al resto de la sala, preguntando a su vez por Carlisle.

Los presentes le indicaron que todavía lo atendían y no habían salido a informar nada y tampoco les permitían entrar por muy dueños que fueran de lugar.

—Carlisle es fuerte, todo estará bien — dijo mirando a Edward y Jasper que parecían desolados — Por cierto, ¿Y la niña? — pregunto ahora mirando a Edward y a su hermana.

—La dejamos en casa con Irina — dijo Rose con una sonrisa y Bella asintió algo tranquila de que la niña no se encontrara aquí cuando entrara Emmett.

En ese momento reino el silencio entre todos los presentes, Bella sabía porque pero no se giro para comprobarlo, se quedo mirando a los hermanos Cullen.

HOLA!

AQUÍ OS DEJO UN CAP NUEVO, EMPIEZA LO QUE SERÍA UNA SEGUNDA PARTE. ESPERO QUE OS GUSTARÁ Y ME COMENTÉIS. UN BESO!