Capítulo 11
Sophie se levantó más temprano de lo normal para ir a la lechucería a mandar una carta. Miró por la ventana y mientras se vestía se imagino como respondería a Sirius en determinadas situaciones. Solía hacerlo muchas veces porque cuando hablaba con él se quedaba como bloqueada a veces, y no respondía lo que según ella tendría que haber respondido. Cogió su carta y se puso en camino. Durante todo el trayecto iba pensando en sus situaciones imaginarias y disfrutando del paisaje. A pesar de ser muy temprano hacía bastante calor y era un paseo agradable. Sophie subió distraida las escaleras de la lechucería y abrió la puerta. Lo primero que vió fue a Sirius Black de pie frente a ella.
-¡Sophie! Vaya susto.
-¡Hola! Perdona, no imaginé que habría alguien aquí a estas horas.
Sirius sonrió y se quedó mirandola mientras ella cogía su lechuza y enviaba la carta.
-Es la mejor hora para venir aquí, no hay nadie y da gusto pasear por los jardines- dijo Sophie sonriendo.
-Cierto... es muy agradable.
Los dos fueron andando lentamente hacia el castillo en un silencio cada vez más incómodo.
-¿Qué tal llevas los exámenes?- dijo Sophie para romper el silencio. El chico parecía cansado y tardó un poco más de lo normal en responder.
-Bien...bien.
-¿Estás bien?- preguntó ella preocupada. Se paró para que el chico respondiera, ya que se había quedado en silencio.
-Gracias por preocuparte- dijo el parándose y sonriendo- estoy bien.
-Bueno, si necesitas algo ya sabes donde estoy. Si necesitas hablar y eso...
Sirius se sentó en el mismo sitio donde se encontraban, frente al lago. Ella se sentó a su lado con las piernas cruzadas y, después de pensarselo un poco, le puso una mano en el hombro. Se le veía bastante triste. El chico miraba hacia el lago, pero se notaba que sus pensamientos estaban bastante lejos de alli. Entonces miró a Sophie, que tenía sus ojos verdes un poco más abiertos de lo normal y le miraba atentamente.
-Es mi familia... - dijo Sirius finalmente.-No tengo nada que ver con ellos. Todos han sido y son miembros de Slytherin, y tienen unas ideas y una forma de vida muy distinta a la mia. Mi madre me desprecia y nunca he tenido una conversacion decente con mi padre. Ayer me encontré con mi hermano por el pasillo del segundo piso. Sé que el me quiere, pero le tira mucho más el orgullo de la sangre Black y el tener a mis padres de su lado. Me dió un anillo de la familia que me corresponde a mi pero se lo dieron a él. Es el mejor gesto que mi hermano ha tenido conmigo en años, y, aunque por un lado me repugna tener un símbolo de esa familia, por otro lado... siempre he deseado haber tenido una vida familiar normal y unos padres que estuvieran orgullosos de mi.- Sirius bajó la cabeza y se pasó las manos por el pelo.- Perdóname..
-No, por favor- Sophie se sintió mal por el chico- perdóname tu a mi por no poder ayudarte. Siento mucho que estés asi. Si quieres que te deje solo o algo...
-No, me gusta estar contigo- Sirius sonrió a la chica- tu y yo somos muy parecidos y me da la sensacion de que nos entendemos perfectamente.-los dos que quedaron en silencio durante unos minutos- Bueno, voy a dejar de molestarte con mis paranoias- entonces el chico se levantó y le tendió una mano a Sophie- Vamonos a desayunar.
Sophie se agarró de su mano y él la levantó. Las palabras del chico la habían dejado sorprendida. Se sentía muy mal por verle triste, pero le encantaba tener esa confianza con él. Se fueron los dos paseando y charlando tranquilamente hacia el Gran Comedor a desayunar.
ಚ
