Hey¿No os quejaréis? De un plumazo estoy subiendo del capítulo 10 al 15. Bueno. Tengo que compensar ahora para cuando tarde más en subirlos porque tenga que escribirlos. Besitos.

Disclaimer: Los personajes, lugares, etc... pertenecen a JK Rowling y WB.


Capítulo 11: El nuevo equipo de Quidditch

Hacía ya unos quince días que estábamos en Hogwarts y todo iba bien. Le había confesado a Hermione que ese año iba a dedicarme en cuerpo y alma a los estudios y al Quidditch. No quería que me volviera a pasar el mal trago de ese verano. Ya no dejaba los deberes para el último momento y aprovechaba el insomnio que padecía desde la vuelta de Voldemort para hacer trabajos, así que mis deberes habían mejorado mucho y también mi rendimiento como estudiante. Hermione me echaba una mano siempre, pero mucho menos que en años anteriores. Hermione como siempre seguía siendo la mejor de la clase, aunque había encontrado una feroz competencia en Valerie. En contra de sentirse amenazada era la propia Hermione la que más aplaudía sus logros. Bueno, no obstante eran muy buenas amigas. Y Ron seguía con su estilo de siempre, todo para el último día. Estabamos en la clase de Oclumancia. Gabriel Deustcher nos había mandado un ejercicio para evaluar. Teníamos que seleccionar un recuerdo, en un papel debíamos escribir de lo que iba y extraerlo y dejarlo en el pensadero. Al día siguiente tendriamos que ponernoslo y todo el proceso sería evaluado por el profesor para saber qué tal estabamos aprendiendo. No se por qué pero escogí la primera vez que volé sobre Buckbeak en tercero, en clase de Cuidado de Criaturas Mágicas. Iba a extraer el pensamiento cuando entró la profesora McGonagall, la jefa de la casa Gryffindor. Minerva era una mujer mayor, de aspecto severo, gafas cuadradas y solía llevar una túnica de color verde y su cabello canoso recogido en un moño debajo de su sombrero.

- Bueno, Potter, me imagino que querras saber de qué quiero hablar contigo- negué con la cabeza- No me mires con esa cara Potter, que no te voy a regañar. Quería hablarte del equipo de Quidditch- dijo cuando estuvimos en su despacho.

Abrió su cajón y entonces la sacó, la insignia de capitán. Era una insignia como la que Hermione y Ron llevaban de prefectos, pero esta tenía una C y detrás una bandera con los colores de Gryffindor.

- Potter, te nombro capitán de Quidditch del equipo de Gryffindor.

Cogí la insignia y la miré. Después sonreí y me la puse en la túnica. Después de eso estuvimos hablando de los planes que McGonagall tenía para el nuevo curso. Lo primero quería refrescar el equipo así que me pidió que hiciese una selección entre los mejores jugadores de Gryffindor. Salí del despacho de McGonagall aturdido. Ya había acabado la clase de Oclumancia y todos estaban en el patio.

- ¿Algo grave, Potter?- preguntó el profesor Deustcher por mi reunión con McGonagall.

- Oh no, Quidditch.

- Ya veo- dijo fijando su mirada en mi insignia.

Me perdí casi todo el recreo por no volver a la tarde a acabar mi tarea de Oclumancia. Cuando llegue al patio me encontré con mis amigos. Estaban todos: Ronald, Valerie, Hermione, Neville, Draco, Frances, Ginny y Luna. Ginny y Luna charlaban animadamente con Neville. Según me había confesado Hermione, a Luna le interesaba Neville. Me alegraba por ambos. Neville necesitaba a una buena chica a su lado y Luna podía ser muy excéntrica, pero era una buena chica. Draco charlaba con Ron. Y las chicas estaban sentadas en la hierba en un corro. Hermione se levantó cuando me vio acercarme. No hicieron falta explicaciones, la insignia hablaba por si sola. Hermione se tiró a mi cuello para abrazarme y darme un beso en la mejilla. Yo me quedé mirando para ella como tonto. Entonces llegaron las felicitaciones de los demás.

- ¿Qué es lo que vas a hacer como nuevo capitán?- preguntó Hermione.

- De momento voy a seleccionar un nuevo equipo… McGonagall quiere renovarlo.

- Ya ves amigo, solo estamos tú y yo- dijo Ron posando una mano sobre mi hombro.

La noticia de que era capitán del equipo de Quidditch se extendió por todo el colegio más rápido que la pólvora. Dean, Seamus, Neville, Ron, Ginny, Valerie, Frances, Hermione, Lavender, Padma y Parvati me esperaban en la habitación bajo un enorme cartel que ponía "Enhorabuena capitán". Me quedé sorprendido y me emocioné tanto que no me salían las palabras. Aquella noche estábamos Valerie, Ronald, Hermione y yo sentados en la misma mesa haciendo los deberes. Yo estaba haciendo Cuidado de Criaturas Mágicas como Ronald.

- ¿Y cómo vas a arreglártelas para hacerlo todo, Harry?- dijo Ron al ver cómo escribia frenéticamente en el pergamino

- No lo se, dejaré de dormir lo poco que duermo. Es una pérdida de tiempo.

- ¿Me dejas echarte una mano?- preguntó Hermione.

- Claro… como quieras.

Lo primero que hizo Hermione como mi secretaria oficial fue hacer un cartel donde se anunciaban las pruebas y una hoja adyacente donde todo el que quisiera hacer la prueba debía apuntarse. Fue una buenísima idea. Dos semanas después celebramos la selección del nuevo equipo de Quidditch. Yo hubiera hecho a la semana siguiente pero Ravenclaw tenía el campo de Quidditch reservado. Cuando fui al campo esa mañana, Hermione ya estaba allí.

- ¿Qué haces aquí?

- Toma- dijo avanzando hacia mi con pasos vacilantes- te he hecho esto…. Espero que te sirva de algo.

Hermione se había tomado la enorme molestia de anotar todos los nombres de los que estaban en Gryffindor que querían hacer las pruebas. Y en el vestuario lo había anotado en la pizarra.

- Es un sistema muy sencillo. Por cada cosa que te guste de un jugador pones un palo, después sumamos los palos y seleccionas entre los que más palos tengan, es sencillo. ¿No te gusta?

- Me encanta… pero… ¿Te has tomado esta molestia... por mi?

- No ha sido molestia, en realidad tuve un rato libre esta noche y decidí que así te sería mucho más sencillo decidirte. Se que es una decisión dura. Sobre todo porque los afectados son tus amigos, tus compañeros…- dijo Hermione como queriendo restarle importancia.

- Gracias.

La abracé con fuerza y ella se separó de mi violenta, diciendo que no era para tanto.

- Es hora de bajar al campo, no deben tardar mucho ya los que deseen hacer las pruebas.- dijo Hermione acercándose a la puerta.

- Pero espera, baja conmigo en la escoba…- dije señalando mi taquilla en la que guardaba mi saeta de fuego y mi uniforme.

- No se…- dijo Hermione recelosa.

Al final nos pusimos los dos sobre la escoba en la plataforma de despegue. Cuando Hermione sintió que sus pies perdían el contacto con el suelo se agarró fuerte a mi, apretándome. La miré. Tenía cara de pánico y no hacía más que mirar al suelo. Le dije que no lo hiciese. Como no había nadie en el campo dimos unas cuantas vueltas. Ronald y Valerie fueron los primeros en llegar. Hermione pasó lista un cuarto de hora después de la hora pactada. Faltaban unas cinco personas. A esas personas les puse a todos un negativo, la puntualidad era importante, no se podía llegar tarde a un partido. Hermione y yo nos sentamos en las gradas, en la tribuna de los profesores. Miraba a Hermione de reojo anotando todo lo que le decía sobre cada jugador y sentía cómo se me estrujaba el corazón. Solo a ella se le había podido ocurrir el ayudarme con las pruebas. Allí estaban casi todos los habitantes de la torre de Gryffindor excepto los alumnos de primero que todavía apenas sabían volar. Pude distinguir a Valerie, a Ron, a Frances, a Ginny, a Seamus, a Dean…a Neville, eso si que me pilló de sorpresa. Y a Coleen Crevey que no iba a hacer las pruebas pero quería sacar buenas fotografías. Y empezaron las pruebas. Todos los aspirantes intentaron todos los puestos. Ron encontró una durísima competencia en Michael Corner, un año más joven que Ron y que había parado el mismo número de goles que Ron. Durante el desempate Ron recibió un poco de ayuda de parte de Hermione que hizo mágicamente que Michael fallara un gol y así quedase Ron en el equipo. Después de pasar toda la mañana en el campo de Quidditch fuimos a comer y me pasé la tarde en mi cuarto reflexionando. Cada poco alguien me interrumpía para saber si estaba admitido. Finalmente a eso de las seis de la tarde escribí la lista definitiva e hice dos copias, una para colgarla en la sala común y otra para entregársela a McGonagall

"Los seleccionados para el equipo de Quidditch son los siguientes:

Guardian: Ronald Weasley

Golpeadores: Christian Geller y John Adams

Cazadores: Ginevra Weasley, Valerie Richards y Frances Prewett"

Frances, Ginny y Valerie habían formado un trío perfecto, perfectamente compenetrado y talentoso. Los golpeadores eran ambos del curso de Ginny. Había también uno muy bueno en séptimo, pero ese se iría al año siguiente. McGonagall estuvo de acuerdo con la elección, y estando de acuerdo McGonagall, había finalizado la selección del equipo de Quidditch. Y por fin pude respirar aliviado. Aunque me quedaba lo peor, empezar a entrenarlos.


Capítulo 12: Harry y Hermione se quedan solos en la Sala Común de Gryffindor. Harry decide decirle lo de la profecía. Pero las palabras no le salen.

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