Ohayoooo
see publicare dia por dia e.e no me importa si no dejan reviews xD
Q-Q mentira almenos dejeme Unoo!
ya saben que los personajes no son mio.
la historia a sip
para las que quieran busquen este Fic en amor yaoi
en el cual esta mas adelantado xDD
no es mucha diferencia de mi cuenta ( nekita_kurosaki) jejeje sin el hatsune
Al comienzo de la primavera, era costumbre de Sasuke tocar para más de mil personas siempre sus interpretaciones llegaba a los corazones de los espectadores, aquellas manos las cuales producían tan gloriosas melodías, la mayoría Originales de él. pero también una que otras de los mejores compositores que habían a nivel mundial, sin duda alguna era un prodigio, todos amaban su música como la tocaba TODO, pero Sasuke no era no del todo normal, siempre en sus presentaciones su semblante era sereno y tranquilo, el cual lo hacía ver como un Ángel, pero después. Cambiaba drásticamente a uno frio y sin emociones. A muchas personas le inquietaba he intrigaba la verdadera personalidad del joven doncel. Pero aun así no dejaba de tocar tan hermosamente. De así tomaron por hecho a apodarlo como "El Príncipe de Hielo" por su belleza sin igual. es más, muchos habían proclamado que Sasuke Uchiha era el doncel más hermoso del mundo. Era como un príncipe pero se gano aquella frase "de Hielo" ya que sus últimos conciertos, en su última composición titulada "Love Of Ice" la cual sus tonada era fría y dolorosa que a más de uno hiso llorar, como siempre sus tonadas eran tan hermosas y llenas de verdad muchos se sintieron identificados por los sentimientos del joven era completamente abrumador.
Ya había pasado cinco años desde que su querido padre Fugaku lo había oído tocar, hace cinco años que no hablaban, cinco años que no lo veía… el día en el que se entero que su padre había caído en un terrible coma, Sasuke termino destrozado al igual que su familia tan solo tenía 18 años cuando había ocurrido así que decidió irse de la casa su madre se opuso al igual que sus hermanos pero ya la decisión estaba tomada. Viajo a Japón junto con su agente fiel amigo desde hace tiempo. Fueron en busca de un digno apartamento, llegaron a Okinawa era el sitio perfecto. Compraron un apartamento no muy grande pero con una vista hermosa. Su agente se encargo de envíale todas las cosas que necesitaba el joven es decir; un hermoso piano de cola con acabados en negros y azulinos, barias cajas las cuales contenían todas sus partituras. Después de la mudanza, Sasuke decidió conocer sus alrededores por suerte al frente de su apartamento daba con un bello parque el clima era de cálido a frio "perfecto" pensaba este. Mientras caminaba veía las felices parejas abrazándose o tomándose de las manos, Sasuke solo se limitaba verlos con un tanto de envidia. Y vaya como los envidiaba, no es que no pudiera conseguir a alguien, ya que en un chasqueo tenía una fila de hombres tras de él, pero ninguno le interesaba ya que la mayoría eran superficiales siempre "yo hago esto" "yo soy el indicado" entre otras estupideces, el solo quería tener a alguien que le hiciera el corazón palpitar como si hubiera corrido una maratón, que hiciera también sus mejillas arder con cualquier cosa hasta con su presencia, que estuviera dispuesto a pasar el resto de su vida con él. Continuo caminando hasta que un pequeño maullido hiso detener su paso miro a los lados, pero nada. Intento de seguir con su camino hasta que nuevamente el maullido se hacía presente. Se detuvo nuevamente hasta que pudo divisar una pequeña caja que estaba a pie de un árbol, se asomo un tanto curioso una tierna sonrisa se dibujo en el rostro al ver al pequeño felino que lo miraba con sus grandes ojos azules, su pelaje era esponjoso de color negro, sus patitas eran blancas que lo hacía ver que tenia botitas. Miro a su alrededor pero no había nadie, lo habían abandonado. El gatito continuo maullando llamando la atención del joven el doncel, tomo en brazos al pequeño felino mientras este se acurrucaba en su pecho al tiempo que ronroneaba de felicidad, al paso de los días aquel felino cuyo nombre era Hana acompañaba a Sasuke se acostaba a lado de sus piernas para escucharlo tocar se había convertido en su fiel amiga.
-Vamos Sasuke apúrate-aquella vos lo saco de si, no podía ver lo que sucedíatodo se había vuelto oscuridad
-Cállate tú no tienes que decírmelo idiota- ahí estaba su vos cerro con fuerza sus ojos para poder escuchar mejor
-Soy tu novio así que andando, se nos hace tarde para la entrevista-respondió aquella vos grave nunca antes la había escuchado, sus pensamientos en un segundo quedaron en blanco para así aquella frase resonara en su cabeza como eco en su mente "soy tu novio" ¿acaso estaba escuchando bien? "soy tu novio" volvía y se repetía, simplemente una tortura "no es cierto" se repetía. Abrió los ojos abruptamente saliendo en aquel trance en el que había entrado, se encontraba tocando las dos últimas notas, miro las teclas del piano ¿Qué había sido eso? Estaba seguro que lo primero era parte de sus recuerdos que cuando comenzaron a fluir cuando estaba tocando el piano. Se llevo las manos hacia la cabeza estaba abrumado con la nueva información ¿el tenia novio?
-Es imposible – claro que era imposible, el no amaba a nadie mas. Su corazón ahora tenía dueño. Ridículo ¿no? Enamorase de un hombre que le salvo la vida una vez, bueno podría decirse dos pero eso no importaba. Lo amaba y vaya que lo amaba ¿Cómo era posible que ese dicho sentimiento creciera día a día? No conocía mucho de Naruto eso estaba claro, pero tenía tiempo mucho tiempo para conocerlo y justo esa noche pudo conocer parte de lo que era, sin duda alguna era uno de los hombres más fascinantes del mundo. El sonido de la puerta lo saco de sus pensamientos, miro hacia la puerta para así encontrase con una de las muchas mucamas que tenia la casa
-Joven Sasuke, ¿se encuentra bien?-pregunto la mujer de mayoría de edad, podría decirse que tenía como unos sesentas, ella se acerco hasta donde él se encontraba
-Si señora…-sonrió levemente
-Llámame Mao, joven Sasuke –se sentó a su lado- sabes tocas muy hermoso el piano
-Gracias –sonrió alagado- es que… cada vez que toco recuerdo parte de lo que soy –susurro
-Eso es bueno ¿no crees?...
-Sí, pero tengo miedo de saber algunas cosas señora Mao-dijo en susurro él- ¿Qué tal que no me guste como era antes? ¿Qué tal que yo sea otro tipo de persona? No se…
-No debes preocuparte por eso hijo ya verás que el tú de antes no es mucho diferente al que eres ahora – le animo con una tierna sonrisa
-¿Tú crees?-ella solo asintió
-Uhmm…-la mayor miro el reloj que estaba en la pared-la pequeña Sora ya va a salir e clases- comento la mayor llamándole la atención del doncel- ¿te gustaría ir a buscarla? Sé que ella se pondría muy feliz
-¡Cierto! Se me había olvidado que le prometí que iría a buscarla- revelo un poco apenado por su descuido
-No te pongas así que estas a tiempo, el chofer te llevará al colegio – le informo mientras se levantaba y era imitada por el menor
-Muchas gracias señora Mao- esta solo sonrío tiernamente. Lo guio hacia donde se encontraba el chofer el cual estaba durmiendo, pero fue despertado por un zape de la señora sacándole una sonrisa al doncel, le dio las indicaciones a este y partieron enseguida. Sasuke por más que quisiera no dejaba de pensar en ese recuerdo que tuvo hace minutos atrás, pero todo fue desecho cuando fugas mente regresaron los recuerdos de la noche anterior y también lo que había sucedido en la mañana, en la forma que le dijo que era suyo. La forma como sus palabras cobró vida en aquel cuarto, los besos apasionados, las carisias que se daban sin pudor. En un segundo los colores se le subieron a la cabeza, aun no se creía lo sucedido. Después de unos minutos el chofer se estaciono justo al frente de un gran edificio donde entraban y salían jóvenes y pequeños con uniformes. Bajo del auto en busca de su nueva e indiscutible hija, si ahora estaba seguro que no le molestaría ser parte de la niñez de la pequeña, pero se detuvo en seco al ver lo que estaba al frente, ahí estaba Sora mirando desafiante a una mujer de extraña cabellera rosada desde lejos podía ver lo elegante que era su personalidad, su cuerpo aun no se movía de su lugar. Nunca antes la había visto a si a la pequeña rubia, su rostro mostraba disgusto, su ceño era levemente fruncido y envés de tener la enorme sonrisa que acostumbraba mostrar era remplazada por una mueca, pudo ver que la mujer le dijo algo pero no oyó que era, vio que Sora bajo su cabeza un tanto molesta mientras se subía a la limosina, cuando la puerta se cerro pestañeo tres veces y se acerco a paso veloz hacia el vehículo pero este arranco, empuño sus manos con frustración y regreso hacia donde estaba el chofer.
-Joven Sasuke. ¿Donde se encuentra la joven Sora?- pregunto este
-Cuando llegue se fue con una mujer de cabello rosado- dijo pensativo
-¿Qué? ¿Era la señora Sakura?- el menor lo miro con duda- el amo Usumaki se enfadara si se entera que ella se llevo a Sora-chan
-¿La ex esposa de Naruto?- sus ojos se abrieron como platos, si mal no olvidaba ella trataba mal a la pequeña ¿para qué se la había llevado? Algo no le cuadraba – por favor sigue ese auto tenemos que ir por Sora-chan
-Por supuesto joven Sasuke- el chofer puso en marcha el auto, por suerte en las calles no transitaba casi nadie así que subió a velocidad hasta que por fin los alcanzo, tenían que ser cuidadosos los siguieron aun manteniendo cierta distancia vieron que se estacionaron frente de una gran mansión, Sora bajo con cabeza agachada, la mujer peli-rosa adelanto el paso de así entrando con elegancia sin impórtale el estado de la pequeña. Al menos nadie los había visto ya que el chofer se estaciono a una cuadra.
-Iré por ella-anuncio el peli azabache mientras abría la puerta
-Espere yo lo acompaño- apresuro decir el chofer pero el menor negó
-Tu quédate aquí yo iré por ella no te preocupes- salió- si sucede algo malo nos ayudas ¿ok?
-De acuerdo, si no regresas en media hora iré por usted joven Sasuke- le advirtió, el doncel solo se limito a asentir, tomo paso hacia la mansión una vez allá toco tres veces la puerta, estaba decidido se llevaría a Sora a su respectiva casa. De repente la puerta se abrió mostrando una joven más o menos de su edad, su cabello castaño era recogido por dos moños y vestía el típico atuendo de una mucama. Esta lo observo de arriba abajo y le sonrió
-En que puedo ayudarle joven- dijo amablemente
-Emm… yo soy el padrastro de Sora Usumaki- anuncio un poco nervioso, no diría que era su Oka-chan así como le decía la pequeña, apenas se estaba acostumbrando a ese asunto – vine a buscarla
-Oh…la pequeña Sora. Si, está aquí… acaba de llegar… -bajo la mirada la joven
-Señorita necesito llevarla a su casa antes que su padre se entere… por favor – pidió con un toque de esperanza el doncel-por favor
-Emm… pues…- medito un poco, sabía muy bien lo que le podía pasar a la pequeña pero no podía hacer nada con su jefe, suspiro y asintió – sígueme…-susurro mientras abría aun mas la puerta para que el entrara. cerró la puerta con cuidado tomo del brazo al doncel y se lo llevo arrastras hacia un estante que estaba en un costado de la pared, él iba a replicar por lo que había hecho pero fue interrumpido por la mano que de ella que se había posado en sus labios y le hacia una señal de que se quedara quieto, este hiso caso y la observo que empujaba el estante dando paso a un pequeño pasadizo "hasta aquí también los tiene" pensó el doncel con un pequeño tic en el ojo–vamos …-ella entro primero mientras encendía la pequeña linterna que estaba colgada en la pared. Sasuke entro dudoso tomo la linterna que la mucama que le extendió para así ella cerrar la entrada
-¿Adónde me llevas?-pregunto el doncel mientras la seguía
-Te llevare con la pequeña Sora-chan- informo la joven- sé lo que el amo quiere hacerle a Sora-chan, desde que la conoció, siempre ha querido acercarle pero en todas las ocasiones lo interrumpe-suspiro- el amo Pain es un pervertido y no me gustaría que algo malo le sucediera a la pequeña
-Un escalofrío recorrió el cuerpo del doncel, estaba en lo cierto. Que algo malo le sucedería, llámelo instinto pero tenía razón, sin dudarlo la siguió aria lo que fuera por ayudarla, llegaron hasta el final del pasadizo para así encontrase con una pequeña rejilla. La cual le recordó Sasuke como aquella que tenia la mansión Usumaki. Se acerco y si ahí estaba ella sentada en el borde de la cama llorando en silencio
-¿Como la sacamos de ahí? –le pregunto a la joven preocupado
-Por aquí -señalo la pequeña perilla que estaba a una esquina, era una puerta pequeña con suficiente espacio para que Sora pudiera pasar. La abrieron el azabache se agacho y paso medio cuerpo por ella no había nadie mas en la habitación, de seguro estaba él en el baño así que no tenían tiempo
-Sora, Sora, cariño- susurro el doncel, la pequeña levanto su rostro húmedo por las lagrimas y uno que otros mocos iba a gritar de felicidad pero este le hiso una señal con las manos para que hiciera silencio, ella asintió mientras se bajaba de la cama y se acercaba sigilosamente al doncel, lo abrazo con fuerza- tranquila- susurro él – vamos…- ella hiso caso y lo siguió regresaron en sus pasos, la mucama cerro la pequeña puerta, mientras el azabache abrazaba a la pequeña que lloraba en sus brazos
-Vamos tienen que irse antes que él se dé cuenta – susurro la castaña. Sasuke tomo la mano de la rubia para nuevamente seguirla, cuidadosamente salieron, por suerte no habían nadie alrededor ella los guio hacia la parte trasera donde daba paso hacia la calle esa puerta solo era para la servidumbre así que ninguno de los dueños se darían cuenta – una vez allá afuera corran puede ser que se den cuenta de que no está Sora-chan
-Gracias Ten-Ten –susurro a pequeña
-Si, muchas gracias – esta vez fue turno del doncel, la joven sonrió dulcemente
-Descuida ahora váyanse yo los cubriré- el azabache asintió mientras salía por la puerta tomando de la mano a la pequeña una vez afuera miro hacia los lados en busca donde estaba el chofer y Si, Aun estaba ahí. Salieron corriendo en esa dirección por suerte nadie los vio. Una vez adentro la pequeña rubia abrazo con fuerza a Sasuke como lo había extrañado y eso solo había pasado poco tiempo, pero en el fondo sabia que el vendría por ella, es mas en silencio lo había deseado
-Sabía…shiff que vendrías por mi…shiff…Oka-chan- dijo feliz la rubia mientras una traviesas lagrimas se escapaban y mojaban su tersa piel
-Tranquila Sora-chan – susurro al tiempo que le acariciaba su lizo cabello rubio – yo cuidare de ti…siempre
-Adonde quieren que los lleve ahora- pregunto de repente el chofer
-Emm…que tal si nos llevas a una heladería-sugirió el azabache, como agradecía que haya preguntado de repente eso el chofer al menos con eso Sora se distraería un poco, la pequeña sonrió ampliamente y se acostó en las piernas de Sasuke, el chofer arranco y llevando los a una buena heladería, al comienzo se le hiso extraño ya que aun estaban en invierno aun que nohacia tanto frio que digamos, había dejado de nevar pero aun así no sería buena idea comer helado a estas épocas ¿cierto?.
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Son aproximadamente las 12:20 pm. Todo está saliendo a la perfección Itachi se está comportando de maravilla, ahora se encuentran en una cafetería por lo que según oí irían a beber un chocolate. Sé que en estas épocas del año muchas mujeres pasan a tomar un capuchino o chocolate caliente así que tuve que retomar medidas extremas, ¿Por qué? Pues mi hermano tiene una gran debilidad por las mujeres. Aun no entiendo como es mi hermano, pero como sea. Pedí a mis hombres que hicieran lo que fuera para que las chicas de buen "calibre" por así decirlo, no entraran al establecimiento. Le di buena cantidad de dinero al dueño para que me dejara entrar y hacerme pasar por una mesera, me coloque el uniforme lo más rápido posible, unos de los empleados me señalo la mesa en la que estaba mi hermano. Sin duda alguna se veía totalmente adorable, sonreía coquetamente podía notar ese cierto brillo en sus ojos mientras oía a Deidara hablar, podría jurar que estaba enamorándose pero aun no debería cantar victoria, aun falta el resto del día. No se si las cosas resulten, pero tengo fe en eso. Aun que odio lo que voy a decir pero me toco que trabajar sirviendo mesas mientras disimuladamente trataba de escuchar lo que ellos platicaban.
-Entonces todo este tiempo viajaste hacia parís y por eso nunca has estado en las cenas que hay entre nuestras familias- comento mi hermano, ¿entonces hubo posibilidades que se conocieran pero nunca había ocurrido? vaya que suerte
-Si, es que en realidad me parecen tediosas esas cenas y también mis trabajos me lo impedía- primera vez que lo oía hablar, siempre quise conocerlo pero nunca tuve la oportunidad- y dime Ita-san –oh dios le dijo Ita-san que adorable- ¿como un gran empresario termino en esa página? por que a simple vista eres guapo y con mucho dinero y con tan solo esas dos cualidades cualquier mujer o doncel moriría por estar a su lado
- Emm… es que hace poco tiempo era. Uhmm… Como decirlo… un hombre libre sin compromisos estaba en fiestas y esas cosas solo quería aventuras ya que todas la mujeres solo están interesadas por mi dinero – "Itachi eres un gran mentiroso" susurre mientras limpiaba una mesa-pero decidí que no volvería a tener aventuras, porque me di cuenta que día a día estoy envejeciendo y no tengo a nadie a mi lado – sin duda alguna Uchiha Itachi es un mentiroso de primera uhm… Deberían contratarlo como actor le vendría bien – y bueno pues mi hermana menor insistió muchísimo eso me rogo y acepte y pues me escribió en esa página, así fue como sucedió- el idiota se hundió de hombros para darle otro sorbo a su tasa, el muy idiota me las pagara ¡¿cómo se atreve a decir eso en plana cita?! El era que estaba llorando porque le quitaría su libertad, el nunca decidió de dejar a sus amantes mal pagadas.
-Oh…vaya es raro…- lo echaste a perder Itachi… lo hachaste a perder malnacido- pues digamos que a mí también me sucedió algo parecido Ita-san-pare en seco al escuchar eso- mi prima también me suplico, hasta se arrodillo pidiéndome que aceptara y como yo soy buen primo acepte
-Entonces si no fuera por ellas no estuvieras aquí bebiendo un delicioso chocolate con malvaviscos-sonrió levemente ósea la típica sonrisa de un Uchiha, pase a su lado con unas tasas y disimuladamente los mire de reojo y no me creía lo que veía, Deidara estaba sonrojado era tan adorable creo que mi hermano cayó en la dulzura de lindísimo doncel
-Ti...Tienes razón. Osino yo estaría en mi casa molestando a tu hermanito – sonrió divertido, ¿acaso oí mal? El dijo ¿tu hermanito? Voltee a verlo con sorpresa él se quedo viéndome confundido-señorita ¿sucede algo?
-N...o –tartamudeé-disculpe es que me acorde donde te había visto antes. Eres Deidara Usumaki el grandioso artista a nivel mundial soy fan de tu arte -itachi me volteo a ver con el ceño fruncido como queriéndome decir "¿Qué coños haces? ¿Por qué no te largas de una vez?"
-Oh… gracias me alegra que admires mi arte – ok creo que moriré compórtate Saya compórtate
-Bue…Bueno… no los interrumpo mas, fue un honor conocerlo- di una reverencia con mi rostro más que rojo. Rayos odio estar avergonzada-que disfruten su cita…-susurre mientras salía corriendo hacia la cocina con el corazón a mil por hora, me asome por la ventana (claro sin dejarme ver de ellos o mejor dicho de mi hermano) solté una pequeña risita, ambos estaban rojos hasta que no mas por suerte a ventana en la que los miraba podía ver sus perfiles y creerme estaban totalmente rojos como tomates, como esos tomates que le gusta Sasu-niichan. Hablando de Sasu-niichan, ¿cómo es que ellos se conocen? Si no mal oí dijo que "estaría en mi casa molestando a tu hermanito" eso quiere decir que Sasu está con los Usumaki. Espero que mi hermano no sea demasiado tonto y no pregunte a referente a eso. Saque mi intercomunicador y me coloque para comunicarme con mi mamá y el idiota ese.
-Aquí pantera. ¿Mamá Osa estas? – dije un tanto seria
-Aquí Mamá Osa ¿Que sucede?-dijo la suave vos de mi madre atravesé de la línea- ¿conejo ha hecho algo malo?
-No Mama Osa, todo está saliendo increíble ahora sigue la otra fase de la cita. En uno momentos tendremos que estar el museo de arte. Comadreja espero que estén todos listos
-Nee… patera ¿no puedo tener un nombre más bonito, por así decirlo?
-Cállate quedamos que tu serias comadreja así que ya tienes todos en sus puestos ¿sí o no?
-Tks… si están todos en sus puestos
-Oye a mi no me hagas "tks" ¿oíste CO-MA-DRE-JA?
¡-Deja de decirme así!
-Niños cállense y hagan su trabajo
-Pe..ro…pero…
-NADA DE PEROS Y VÁYANSE –nos grito casi dejándonos sordos a su paso
-Hai, como ordenes Mama Osa – dijimos ambos al mismo tiempo y nos disponíamos a salir a hacer nuestro trabajo. Itachi y Deidara salieron de establecimiento afuera se encontraba el auto en el cual viajarían hacia el museo de arte, para después ir hacia (….) por suerte ya para esta tarde estará funcionado y como broche de oro una cena en la terraza para que tengan el bello paisaje de Londres con los juegos pirotécnicos, Solo espero que todo salga bien.
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Aun no podría creérselo hace más de tres horas y estaban en Londres. Pero ahora se encontraban frente del bello paisaje que daba el mar chocando con la arena, el cielo azul brillante, los rayos del sol que daba en su rostro pero no le incomodaba, es más le estaba fascinado. tenia nuevos sentimientos encontrado que presenciaba en esos momentos. Sai sonrió a ver la cara de incredulidad que tenia Gaara, podía notar que sus ojos aguamarina brillaban más que el sol, sus mejillas comenzaban a entornase levemente rojas. Por el recibimiento de los fuertes rayo del sol, definitivamente era increíblemente adorable. Nunca se había sentido de esa manera, era indescriptible pero quería seguir así. Tomo la mano del embobado doncel y lo llevo arrastras al mar.
-Espera Sai-grito para que lo soltara aun no estaba listo además llevaba consigo sus zapatos
-Que sucede Gaa-chan- pregunto mientras se acercaba frente a él
-Es...Es que no nos hemos quitado los zapatos –mintió- porque no nos vamos a otro sitio. Si a otro sitio a beber algo
-Uhm…No, solo nos quitamos los zapatos y todo lo demás y vamos un rato al agua se ve deliciosa
-¿To...Todo… lo demás?- tartamudeo totalmente rojo y no por gracias al sol sino de la vergüenza
-¿Eh?... ¡no! No es lo que piensas Gaa-chan solo digo… que nos quitemos los zapatos los chalecos mas nada…- sonrió nerviosamente aun que debía admitirlo quería ver al pelirojo como vino al mundo, nadar los dos abrazados, tocar todo ese delicado cuerpo. Trago saliva al ver toda esa serie de imágenes indecorosas en su mente, debía controlarse pero no sabía si podría resistirlo – confía en mí…
Esas palabras bastaron para tranquilizar al pelirojo. Así que comenzaron a quitarse todo lo que no necesitaban. Se arremangaron sus pantalones y las mangas des sus camisas, esta vez Sai le extendió la mano para que él se la tomara lo cual hiso pero con un enorme sonrojo. Hasta podría jurar que su rostro ya hacia juego con su cabello mismo. Lentamente se acercaron a la orilla. Las olas chocaron con sus pies, Se sentía realmente bien. Como aquella agua salada le llegaba hasta los tobillos, como la arena cubría los pies. Una sonrisa se dibujo en su rostro jamás ni nunca creyó que viviría algo parecido era como un sueño hecho realidad. Como había dicho Mei ellos serian como Cenicienta y sin duda alguna todo estaba sucediendo. Gaara se inclino para tocar con sus propias manos la cristalina agua, su textura, su delicadeza, la forma en la que se escurría entes sus manos era increíble. Sai aun se encontraba viéndolo con una tierna sonrisa, Sin duda no quería separarse de ese chico tan encantador e inocente, tomo un poco de agua en sus manos, aquella sonrisa tierna fue cambiada a una traviesa, sin que su compañero no se diera cuanta dejo caer el agua de sus manos en la cabeza del doncel haciéndolo asustar y en un torpe movimiento cayo sentado al agua para así ser terminado de mojar por una pequeña ola
-Que…lindo te ves mojado...Gaa-chan- el moreno trataba de reprimir las carcajadas, pero debía admitir que se veía encantador. Como su cabello mojado se pegaba aquel dulce rostro, sus ojos agua que miraba todo con conjunción, aquella camisa azul marino la cual le quedaba pegada a su torso así mostrando sus delicadas curvas de doncel. Como quería saltarle enzima en esos momentos pero su cuerpo no se movía, sus ojos se había perdido en la belleza natural del pelirojo, no era como aquellas mujeres plásticas como las que habituaba a estar, no era como los otros donceles Gaara tenía algo más que lo hacía ver tan especial.
El pelirojo aprovecho que Sai estaba tan embobado pensando en quien sabe que, se levanto un poco tambaleante del agua, vaya como lo había sorprendido y acusa de eso término todo majado. Así que se vengaría por así decirlo, ya una vez levantado con un ágil movimiento empujo a Sai y este cayo al igual que él hace minutos atrás. Estaba más que empapado y por suerte pasaron dos pequeñas olas las cuales lo azotaron a la cara. Gaara satisfecho de lo que había hecho se cruzo de brazos y sonrió triunfante
-Oye eso fue injusto- hablo después de que las olas habían detenido, sacudió su cabello negro de lado a lado- pero te perdono
-Yo…emm…esto…-tartamudeo no sabía bien que decir ya que cuando él se sacudió su cabello a sus ojos era jodidamente atractivo aun no se podía creer como un hombre así se haya interesado en él-Tú fuiste que empezaste –espeto sonrojado
-Uhm… es cierto – sonrió mientras se colocaba frente de el – ¿quieres nadar un poco?
-¿Eh?- su cara mostro más que sorpresa y miedo ya que era la primera vez que estaba en el mar, además no sabía nadar, nunca tuvo tiempo para eso ya que de pequeño siempre había estado junto con su madre sirviendo a la familia Namikaze Usumaki, en vez de corre y conocer más niños e ir a la escuela. El aprendía en casa ya que Kushina insistió que el niño debía tener más conocimiento sobre las cosas. Hasta hubo un momento que le sugirió que lo inscribiera a la escuela pero en ese entonces ella había enfermado y rechazo la oferta. Solo quería pasar tiempo cuidando a su mama, a los quince años el se hacía cargo de la mayoría de la mansión ya que el conocía cada rincón y funcionamientos de esta. No se quejaba ese era su estilo de vida ahora. Nunca tuvo tiempo para ir a un lago o ríos...o playa. Pero ahora ahí estaba frente del hermoso mar gracia a Sai estaba rotundamente agradecido. Pero no quería adentrase ¿y si se ahogaba? Aun era joven, no quería morir ahogado-yo…yo…no se…
Con esas palabras hiso entender al mayor a que se refería, sonrió dulcemente y le tomo la mano- yo cuidare de ti – el pelirojo sonrió y apretó fuerte su agarre y se acerco un poco más hacia lo más profundo. El agua comenzaba a llegarle hasta el cuello, Gaara abrazo con fuerza el pecho el moreno dejándolo un poco desconcertado, pero Tenía miedo quería regresar a la orilla- tranquilo no te pasara nada te lo aseguro- le susurro al oído dándole un terrible escalofríos al doncel, estaban frente a frente Gaara podía escuchar los latidos de su corazón hiendo al mismo ritmo que el suyo levanto la vista para encontrase con aquellos ojos oscuros que lo miraban con ternura, se preguntaba qué era lo que estaba pensando en esos momentos. Por otra parte el moreno miraba el llamativo sonrojo de su doncel, aquellos bellos ojos que lo miraban tímidamente, aquellos suaves labios que parecían pétalos de una rosa, sin duda era una bella obra de arte, sus manos lo sujetaron de la cintura así dándole tranquilidad con el calor de su cuerpo, el pelirojo hundió su rostro en el pálido cuello del moreno.
-Gracias…-susurro después de un largo rato, se miraron fijamente era una experiencia única, regresaron a la orilla tomados de la mano aun el contacto físico colocaba nervioso al doncel pero ya no le importaba, se sentaron en la arena mirando el mar mientras la suave brisa secaba sus cabellos
-Sabes Gaa-chan nunca antes había disfrutado venir a la playa como lo hice hoy- y claro que lo había disfrutado siempre cuando iba a la playa nunca se había detenido a disfrutaba del paisaje ni de nada solo se la pasaba encerrado en una habitación o baño teniendo sexo salvajemente, nunca le ponía atención de lo que le digiera su pareja no le importaba que edad tenia o si tenía familia, nada de eso. en sus conocimientos estaba solamente donde acariciar para que así su acompañante se retorciera de placer, no tenía idea que era sentirse enamorado o sentir que le gustara alguien que lo hiciera actuar de la manera más estúpida que pudiera .. Pero Gaara, era diferente tenia la necesidad de conocer cada cosa aun que fuera insignificante debía admitirlo desde que lo conoció su vida había cambiado y eso que fue el día anterior que lo había conocido y ahora como dos prefectos extraños estaban ahí en esa bella playa viendo como las olas chocaban con la arena, sintiendo como la brisa semi salada secaba sus cuerpos. Sin duda alguna ahora en adelante nunca permitiría que nada los separara- gracias por venir conmigo…
-En realidad tu me secuestraste- rio por lo bajo- pero me alegro que me hayas traído, ha sido el mejor día de mi vida
-El mío igual…-susurro embobado por aquellos ojos, esos labios que pedían que los poseyeran, pero tuvo que reprimir el deseo no quería que Gaara se sintiera presionado- emm… ¿quieres beber algo en el hotel?
-Me parece bien – se inclino y le dio un suave beso en la mejilla, rápidamente se levanto para así tomar paso directo hacia el hotel que estaba a poca distancia, cubrió su rostro con sus manos se preguntaba por qué rayos había hecho eso, no quería. Bueno si quería hacerlo, su corazón no dejaba de latir ru rostro ardía increíblemente, estaba seguro que no podía verlo a los ojos ahora.
La tarde trascurrió tranquila, después de aquel inocente beso Gaara trato de evitar de no mirarlo a los ojos estaba más que avergonzado, las frases que salían de sus labios pero en todo lo que había quedado de la tarde no lo había visto a los ojos. pero su idea fue desecha cuando estaban caminado por los hermosos jardines del hotel, ahí Sai lo tomo desprevenido y le dio un fugaz beso en la mejilla el cual lo había dejado en shock, el moreno continuo caminando dejándolo ahí con su ojos desorientados mejillas ardiendo hecho un caos por dentro.
La noche se hiso presente y no era de esperarse que el romance estuviera en el aire. Las parejas tomadas de las manos mientras miraban el gran cielo estrellado en la terraza del hotel, otras tenían una exquisita cena. Pero la más importante de todas las parejas se encontraban sentados en una manta frente al mar llevaban horas ahí charlando jugando con castillos de arena aun que sonaba un poco infantil pero a ellos no le importaba, obviamente habían superado la fase de ese "inesperado beso" ahora su confianza era más fuerte, era como si se hubieran conocido desde antes. Gaara le había contado sobre su trabajo y los años que tenia sirviendo a la familia Namikaze Usumaki le conto sobre la muerte de su mamá, sobre aquella alocada familia significaba para él. Hasta le conto lo del asunto de Sasuke y Naruto lo cual le sorprendió muchísimo a Sai casi le da un infarto pero lo supero a los cinco segundos después. Ya cuando Gaara termino de contar toda su vida prosiguió Sai hablaron, hablaron que estaban tan sumidos en su mundo que habían perdido la noción del tiempo ya eran más de las doce solo quedaban ellos y una que otras parejas y el bello cielo estrellado.
-Mira una estrella fugaz- señalo el moreno al cielo- pide un deseo Gaa-chan.
-No tengo ningún deseo- confeso- es que ya mi deseo se cumplió- susurro ruborizado.
-¿Sí? Y cual fue tu deseo mi Gaa-chan- lo miro curioso
-Los deseos no se cuentan Sai.
-Uhmm… está bien no insistiré
-Me alegra ¿y tú no tienes algún deseo?
-Uhm… si tengo uno pero no necesito de una estrella para que me lo cumpla- sonrió
-¿Y porque estas tan seguro de ti mismo?
-Pues digamos que la suerte está a mi favor
-Vaya que presumido- bufo con fingida molestia
-Claro que no…- se cruzo de brazos
-Uhmm... Entonces dime cuál es tu deseo ya que como tienes "tanta suerte" estoy seguro que se cumplirá así que dime- se acerco colocando nervioso al moreno, esos ojos lo miraban con una intensidad increíble. Quería besar cada centímetro de él, quería acariciar cada curva con sus dedos, pero debía contenerse, Gaara era demasiado provocativo.
-No creo que quieras saber – miro sus labios – es mejor que suceda y no te des cuenta
-Eso es injusto ¿no crees? –hiso un pequeño puchero – vamos dime…
-¿Estás seguro que quieres saber? – se acerco más a su rostro quedando a unos pocos centímetros del pelirojo.
-Emm...Yo…-sus ojos agua se conectaron con aquellos oscuros.
-¿Estás seguro…?-susurro seductoramente. Sus alientos chocaban, sus corazones estaban sincronizados. Cada latido comenzaba a aumentar, sus parpados empezaban a cerrase…
-S...Si…- como fuera magnetismo sus labios se unieron levemente, justo al contacto el menor se sentía como si tuviera miles de mariposas en su estomago, que su cuerpo flotaba se sentía tan extraño pero le agradaba. Sus labios comenzaron una pequeña sencilla danza, sus manos por instinto propio rodearon el cuello del moreno así atrayéndolo más, poco a poco fue arre costado sobre la delgada manta que estaba sobre la arena, el mayor acomodo sus brazos al los lados de aquel delicado rostro que le fascinaba, poco a poco el beso se fue profundizando la lengua del mayor exploraba la cabida bucal del menor con mucha experiencia, en cambio la del otro se movía con cierta torpeza, pero al paso de los minutos comenzaba a ser ágil, la pasión brotaba en sus poros, sus corazones agitados el calor de sus cuerpos comenzaba aumentar pero debido por la falta de Oxigeno tuvieron que separarse sus labios semi hinchados los cuales los unían un pequeño puente de saliva fue roto por el pequeño beso que Gaara le dio, pegaron sus frentes mientras se miraban con una sonrisa de satisfacción. En parte era el primer beso de Gaara y por otra era el primer beso en el que Sai se sentía indiscutiblemente feliz…
-Ese… era tu deseo ¿cierto? –dijo mas que afirmando
-¿Tú qué crees…?- susurro mientras le daba un fugaz beso
-Yo creo que era un deseo estúpido- sonrió de lado
-¿Por qué crees que dije que no necesitaba la ayuda de una estrella?
-Solo eres un idiota con suerte –lo jalo para así comenzar nuevamenteun profundo beso
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El molesto tic tac de la habitación los tenía irritados ¿cuántas horas habían pasado ya? Ah sí unas dos. Hace dos horas los habían encerrado ahí, Mei caminaba de lado a lado irritada al igual que la menor de los Uchiha ósea Saya que daba pasos fuertes furiosa, a un lado se encontraba sentada elegantemente Mikoto con sus ojos cerrados de la frustración esas niñas no paraban de caminar y murmurar miles de cosas.
-¡Ahh! Maldito Itachi me las pagara solo espera que salga de aquí – gritaba mientras daba fuertes patadas a la puerta
-Hija cuida tu vocabulario- le regaño, sacando de la menor un gruñido de molestia- entiendo que estés enojada pero en cierta parte creo que Itachi y Deidara tienen razón
-Mikoto-san tiene razón- hablo Kakashi el cual todo este tiempo estaba conversando con Neji- ustedes no debieron de interponerse en su cita, así nunca nos hubieran encerrado aquí…
-Tu cállate Kakashi- se cruzo de brazos- en primera nadie te pidió que vinieras
-Tenía que ver que no hicieras nada malo Mei-chan –explico mientras sonreía de así automáticamente sacándole un sonrojo a la menor
-Kakashi-sensei tiene razón – hablo Lee mientras no le quitaba la vista a la revista que leía-pero tú no pudiste controlarte ya que estas en plena flor de la juventud y…
-Lee cállate –susurro tétricamente la pelirroja dándole un escalofríos al susodicho- continua leyendo esa estúpida revista mejor y ahórrate los comentarios…
-Yo creo que exageran todo- todos voltearon a ver al joven que se encontraba acostado en un mueble – esto no es tan malo…
-¿Cómo que no es tan malo Obito? –le dio un zape sacando un quejido del joven- ¡es grave idiota! estamos encerrados y no sabemos cuánto tiempo nos tendrán aquí…
-Al menos fueron bueno y nos dejaron comida – señalo Lee la pequeña mesa con algunas frutas y unos ponquesitos y una jarra de jugo de manzana- tanto tiempo aquí y no la había visto…
-Será por que cuando entramos aquí "las pequeñas" comenzaron a gritar y tuvimos que clamarlas por un buen rato-suspiro mikoto mientras miraba a las dos jóvenes- ¿por qué no comemos un poco, mientras esperamos? - se levanto de su puesto acercándose a la pequeña mesa donde estaba los alimentos- ¿Lee-kun quieres comer un poco?
-¡Por supuesto Mikoto-san! – se le acerco mientras de la comisura de su labio se escurría un poco de baba
-Emm… Lee-chan límpiate las babas – dijo Kakashi mientras tomaba un ponqué que le daba la mayor, Lee solo se sonrojo mientras buscaba algo con que limpiarse pero se sorprendió cuando Neji le extendió un pañuelo haciendo que su sonrojo se acentuara mas dándole una adorable vista al castaño
-Tía Mikoto yo también quiero – se levanto y corrió hacia ella- ¡estoy que muero!
-Y vas a morir Obito- susurro Saya mientras tronaba sus dedos- en vez de comer deberías encontrar una forma de salir de aquí y lo mismo va con ustedes dos – señalo a Kakashi y a Neji
-Yo concuerdo con Saya – se paro al lado de la azabache imitando su acción pero quedaron en blanco cuando vieron que ninguno le prestaba atención y se limitaban a comer animadamente. Ambas suspiraron a la vez, con la cabeza agachada se acercaron para tomar algo para comer. Sin duda alguna esa noche seria larga para los encarcelados que "casi" arruinaron la cita del dulce y extravagante artista Deidara Namikaze Usumaki y el carismático e importante empresario Itachi Uchiha.
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-Jajajaja aun no me la creo que cayeran – se carcajeaba Deidara mientras se sentaba en la pequeña banca sin duda alguna se lo merecían pero debía admitir que fue demasiado chistoso…
-Flas Black-
El ambiente era completamente cálido para el rubio, estaba en el museo de arte claramente se sentía feliz de estar ahí. Justamente hoy iban a exponer una de sus más finas esculturas, caminaron y vieron unas de las cuantas pinturas exquisitas para el rubio podía notarse como sus ojos azules brillaban al ver cada pieza de arte. En cambio Itachi tenía sus ojos sobre el lindo rubio, aun no entendía el por qué pero le encantaba verlo feliz. La hora de de la exposición de Deidara había llegado, todo mundo se reunió frente de la gran cortina roja, comenzaron a dar un discurso sobre lo maravilloso y brillante que era el artista, tan halagadoras palabras hicieron sonrojar al rubio dando nuevamente que Itachi quedara embobado.
Por otra parte una Mei se encontraba parada a una esquina cruzada de brazos con una peluca negra y una sonrisa dulce mientras miraba a la parejita. Dentro del grupo de gente la cual esperaba la gran revelación estaba Kakashi mientras miraba disimuladamente a la joven, a otro extremo se encontraba Saya que tenía su vista fija en la parejita al igual que su primo Obito pero este tenía a mirada de aburrimiento aun no sabía como había terminado cediendo hacer todo eso pero ahí estaba vigilando a su primo el cual tenía una cita aun que debía admitirlo era realmente sexi el rubiecito que estaba a su lado. Mikoto estaba al igual que todo mundo impaciente de ver la escultura, la hora de la verdad llego después de tanta historia del arte de Deidara las cortinas fueron bajadas, dejando ver la bella fuente esculpida perfectamente podía verse un gran ave con sus alas desplegadas y sobre ella se encontraba una pareja tomados de las manos mirándose a los ojos como si estuvieran a punto de besarse. Miles de murmullos sobre lo hermoso que era y que el artista era un genio, los flashes de las cámaras iluminaban la gran obra de arte, después de un buen rato las personas se habían dispersado, pero Itachi y Deidara aun se encontraban ahí mirando
-Sin duda Dei-chan eres increíble – susurro haciendo que el rubio se sonrojara- tienes un increíble don, aun que admitámoslo esta escultura muestra tu lado cursi-rio por lo bajo
-Oye no soy cursi una buena amiga me dijo que se lo hiciera para ella – se cruzo de brazos algo molesto
-T-ranquilo Dei-chan no debes enojarte aun que se ve algo cursi sigue siendo hermosa tu escultura- le dijo mientras le tomaba del brazo
-Eres un idiota –murmuro por lo bajo lo cual fue audible para el azabache- no me veas así sabes que es cierto
-Ok, ok no lo niego pero tú eres niño cursi- sonrió de lado, pero se gano un zape del rubio
-No soy ningún niño cursi Ita-baka- le dijo enojado mientas su rostro aun era adornado por aquel dulce sonrojo
-Valla para ser doncel pegas fuerte- se sobaba la parte golpeada – ok no eres un niño pero si eres cursi
-Deja de decirme cursi…- lo miro con un pequeño puchero- y sigues siendo un idiota
-No soy idiota y te seguiré diciendo cursi jum…-se cruzo de brazos mientras sonreía de lado
-Uhm…idiota-murmuro mientas se alejaba de el –Ita-san – se acerco y se puso a su lado- ¿no sientes que alguien te persigue?
-S…i… lastimosamente si- el menor lo miro con cara de duda – veras, mi hermana y mi mamá quieren que esta cita quede perfecta –le dijo en vos baja este solo asintió- así que me tiene vigilando para que no hagan nada malo me entiendes
-Por supuesto que te entiendo mi prima y unos amigos también están haciendo lo mismo-susurro
-¿Te gustaría desacerté de ellos?- Dei sonrió dando afirmación-ok ven sígueme…
Itachi miro hacia los lados y si ahí estaban su Mamá su hermana y su primo se sorprendió al verlo pero dedujo que su linda y adorable hermanita lo obligo ni se imaginaria como lo hiso. Llegaron al salón de esculturas y se escondieron de tras de una de una inusual forma que Deidara entendió que era y se sonrojo hasta no dar más, Itachi lo miro confundido y le pregunto de que era la escultura pero este solo le dijo que mejor no supiera, el azabache no le tomo importancia y continuo mirando por un pequeño orificio. Vio entra a tres pelinegras ambos las identificaron inmediatamente al menos hubieran ocultado bien su identidad, la mujeres miraban de lado a lado mientras continuaban caminando por el largo pasillo, Itachi pudo notar que su hermanita estaba más que furiosa y eso se le notaba con la gran aura asesina que la rodeaba al igual que la otra Deidara le señalo que ella era su primita si la que estaba que explotaba menos mal que estaban ocultos por que no querían morir jóvenes.
-Donde rayos se metieron –susurraba Mei mientras miraba un escultura de una mujer semi desnuda-Dei te matare…
Después en unos segundos se le acerco Kakashi sigilosamente como solía siempre con ella hacer para así tomarla de la cintura y susúrrale una que otras cosas al oído haciéndola sonrojar y lo empujo inmediatamente haciendo que este se tropezara y cayera encima de la pelinegra, esta se quejo pero al verlo sonrió de lado
-¡Kakashi-sama!- rodeo con sus brazos su cuello aun tirados en el suelo- tanto tiempo
-Dei-chan si queremos perderlos es la ahora – susurro el azabache mientras veía de reojo el "conmovedor" rencuentro el rubio asintió y con cuidado salieron de su escondite para así comenzar a corre por suerte el edificio era de muchos pisos tomaron las escaleras tenían que apurarse llegaron hasta el tercer piso por suerte la mitad del museo era estilo hotel para cuando llegaban los artistas más importantes por suerte Deidara era uno de ellos así que aun tenía las llaves , entraron y esperaron escucharon unos pasos como si fuera más de cinco personas la perilla se movió, Itachi y Dei se encontraban pegados a la pared conteniendo las risas con sus manos. La puerta se abrió para así pasara derecho hacia dentro Mei la cual no llevaba consigo su peluca seguida de Saya, después Mikoto, Kakashi, Obito, Lee, Neji ya una vez dentro rápidamente Salieron Deidara y Itachi con una sonrisa en su rostro itachi había tomado la perilla de la puerta y miro divertido a su hermana
-Perdóneme pero ya se han entrometido mucho- sonrió- más tarde vendremos por ustedes
-Eso si nos acordamos – comento Dei – Kakashi-san cuida de Mei-chan que no rompa las cosas de la habitación – dicho esto cerraron la puerta con llave una vez a salvo comenzaron a carcajearse al recordar aquellos rostros sorprendidos sin duda se lo merecíanya que era completamente incomodo que te estuvieran mirando tus acciones en una cita "privada"
-Fin del flash Black-
-Jajajaja aun que creo que mi hermana me matara después de que salga- rio un tanto nervioso mientras imitaba la acción del rubio
-Descuida, si te sirve de algo yo creo que mi prima también me matara a mi- sonrió dulcemente mientras lo miraba- por suerte que mi mamá no está aquí en Londres osino pobrecitos de nosotros
-Pero Kushina-san es una mujer muy dulce y amable, no creo que ella… hubiera hecho lo que hiso la mía.
-Te equivocas en algo, si mi mama estuviera aquí ponlo de seguro que ya estuviera planificando una boda- se sonrojo un poco al hacer ese comentario-pero eso si es cierto que ella es dulce y amable pero eso no le quita que sea un poco entrometidita jeje – dijo nervioso, así asustando un poco al mayor
-Entonces menos mal que ella no está aquí…bueno porque no creo…que quieras…casarte con…alguien que apenas conoces –rio por lo bajo
-Emm…si…creo que tienes….razón… al igual que a ti… te incomodaría… hacerte la idea jeje… te lo imaginas…nosotros…pues…
-Jeje… si… seria…como esas películas en las que sus padres obligan a unos jóvenes a casarse sin que se conozcan Jejeje después resulta que el prometido es realmente feo jajajaja
-Oye yo no soy feo- reprocho llamándole la atención al mayor, al caer en cuenta de lo que había dicho se sonrojo completamente-yo…bueno… lo que quise decir… nada olvídalo
-Emmm… Dei-chan yo…
-Oye quieres beber algo… es que digo no querrás desperdiciar todo eso-el rubio se levanto de su puesto para así dirigirse a la pequeña mesa que estaba bellamente adornada con un par de velas un cubo con hielo y una botella de champaña un par de copas del más fino cristal. Tomo una la botella de champaña eh intento de destaparla con el saca corchos pero sus manos temblaban estaba tan nervioso ¿Por qué rayos reacciono así? El era un hombre más nada más, pero aun así ¿Cómo se atrevía a decir que era feo? ¿Acaso lo era y no se había dado dé cuenta de ese detalle? ¿Acaso era terriblemente feo que ni siquiera pueda casarse con nadie en algún futuro? Tantas preguntas ya lo estaba matando o mejor dicho torturando, bajo su mirada ¿y si era eso la razón por la que nunca había encontrado a nadie? Imaginarse toda su vida solo lo hacía sentir mal de una que otra forma. Sus ojos comenzaron aguarse ¿ahora iría a llorar por eso? No, no podía Itachi estaba ahí y si lo veía de esa forma seria fatal. Todos aquellos pensamientos se fueron al caño cuando sintió el calor de aquella manos sobre las suya, cerró los ojos con fuerza, no quería verlo al rostro. Sintió que le tomaba el mentón eso si lo sorprendió abrió sus ojos azules para encontrase con aquella mirada oscura que lo miraba con ternura y aquella media sonrisa que estaba dibujada en aquellos finos labios
-Dei-chan – hablo un poco ronco, pero para sus oídos era sensual- yo nunca dije que eras feo…-el rubio se sonrojo completamente – es todo lo contrario desde que te vi…me pareciste increíblemente adorable- se acerco un poco más a su rostro- es la primera vez que me siento así con alguien…Dei-chan…
-¿S..i….?- susurro mientas sus ojos seguían conectados con aquellos oscuros
-Me gustas….
