Pinnita Criss-Anderson: Muchas gracias por tu review. Sinceramente, Blaine se pondrá de mil formas en el capítulo que sigue, ni te imaginas de lo que es capaz ahora con tal de tener a Kurt… digamos que está algo… descontrolado. Y Kurt no quiere ceder, pero tal vez esté dispuesto a hacerlo, aunque le costará… Gracias por leer y comentar, qué estés muy bien! Suerte en todo =)

Yuna Hummel: Blaine… te diré que está muy bien resguardado y no te podrás acercar mucho a él… así que en vano pides su cabeza y Burt es el privilegiado, llegó primero XD Me agrada que hagas del momento más dramático un chiste, eso es bueno, creo XD Estoy segura que los matarás a todos, en el próximo capítulo se sabe por qué Blaine se obsesionó tanto o al menos un pequeño adelanto de eso =) Tus Warblers están locos, eso es definitivo y no más locos que tú, eso es seguro XD jajaja Tabla! Es notable ese capítulo de los simpsons XD jajaja yap, gracias por comentar y por leer, espero que estés muy bien y que te guste lo que sigue =)

Chiyo-san n.n: Kurt es demasiado amable para su propio bien, esa es la conclusión que saco con este capítulo… Blaine está algo loco y Kurt está dispuesto a… ya verás, todo con tal de salir de ahí, aunque ahora parece más lejano que nunca. Espero que te guste lo que sigue, gracias por leer y comentar! =)

maritza lares: Afortunadamente no era Blaine, pero tampoco era el muchacho que los ayudó, ese ya tendrá su aparición más adelante, ya verás de qué forma y en qué… está más ligado a la vida de ellos de lo que parece =) Pero eso se verá más adelante. También creo que el amor ya nació a estas alturas, pero Kurt es un negado total y seguirá luchando por su libertad, todo con tal de volver a estar con su padre. Blaine algún día revelará cómo lo espiaba en su vida diaria y cómo logró tomar esas fotos, de momento todo eso está. ¿Alegrarse? Saltará de la alegría… ya verás lo que hace con el gran regalo de Blaine… tal vez aventárselo en la cara habría sido lo mejor… ahora verás, solo espero que te guste, muchas gracias por leer y comentar! Qué estés muy bien y suerte en todo!

Carlikurtlandia: Gracias a ese muchacho… pueden pasar muchas cosas y no sólo gracias a él, ya lo verás unos capítulos más adelante =) Totalmente cierto, alguien tan sexy como Blaine no merece morir de esa forma XD jajaja amo a ese hombre… Kurt tiene un gran corazón y eso le pasa la cuenta ahora, por ser de buen corazón se veré en una situación algo más complicada que antes… Tienes razón… esperemos que no rompa el regalo o haga algo peor, aunque con lo que le hace será más que suficiente… Gracias por tu comentario! Por cierto me estreso por un millón de cosas, menos al escribir, cuando escribo es mi minuto de relajarme =) así que no es problema avanzar el fic, el problema es que todo lo demás también demanda mi tiempo XD pero son detalles =) Aunque no me estresa estar subiendo todos los días y como ya dije, cuando no pueda avisaré y así como viene esta semana, es posible que vuelva a posponer el fic por unos días =/ En fin, son solo cosas que pasan y totalmente cierto, el mundo no se acaba =) Cuídate mucho, qué estés muy bien y suerte en todo! Gracias por leer y ojalá te guste lo que sigue =)

CocoHummel: Amo mucho a Blaine como para ponerlo en esas condiciones… aunque Burt no tendrá problemas en matarlo… El chico que los ayudó tendrá su rol en un futuro, por ahora se queda como anónimo, ya que tiene nombre y apellido y es conocido en la serie, pero por ahora queda como personaje incógnito. Blaine vive arruinando todo y ahora lo volverá a arruinar, pero tal vez todo sea en un grado menor… o peor, ahí me dices =) El regalo será abierto y visto por Kurt y ahí él decidirá si cambia en algo o no las cosas. Muy cierto, si uno de los dos muere, adiós final… así que por el momento las muertes de los protagonistas quedan de lado =) Espero que te guste lo que sigue, gracias por leer y comentar! Nos leemos =)

napop: A Kurt no sé qué tanto le importa Blaine, pero poco a poco irá transformando sus sentimientos, pero no sé si de la forma correcta, porque ahora sí se le viene muy pesado todo… Blaine está traumado y con lo que viene demostrará que su límite no ha llegado, es capaz de muchas cosas… esperemos que pare en algún momento ¿no? Espero que te guste lo que sigue, gracias por leer y comentar! Qué estés muy bien =)

Jaqii: Me alegro mucho de que te haya gustado el capítulo anterior =) A todos se nos hace sexy Blaine y Kurt… no es la excepción XD ¿Qué no pasó por la mente de Kurt al ver a Blaine sin camisa? Algún día se sabrá y ahora sí que pasarán cosas por la mente e Kurt, aunque no sé si sean tan sexys como ver a Blaine sin camisa… Dios! Blaine es un acosador bien completo, si aún quedan cosas para que Kurt descubra, ese no es todo el espionaje que tenía preparado Blaine… Burt no la pasará mal, pero tiene que ser fuerte, no tiene de otra y el tiempo ya va pasando… Ahora verás qué le regala y qué hace Kurt con el dichoso regalo… pero bueno. Bueno, espero que te guste lo que sigue, muchas gracias por comentar y leer, qué estés muy bien!

Muchas gracias por sus comentarios y por leer. Realmente es una gran pregunta qué le va a regalar Blaine a Kurt y si ese regalo ablandará en algo las cosas, les adelanto que será un pequeño detalle en todo esto. Blaine llega a niveles impensados con Kurt y ahora sí que no hay vuelta, porque incluso Kurt lo incitará a más y eso le puede jugar en contra a futuro… ya verán =) Espero que les guste lo que sigue!

Gracias por leer!

Anixita

Día 25

Sentía como su cuerpo era invadido por el letargo y que su cabeza pesaba, era como cuando estaba enfermo, no lograba reaccionar bien. Abrió los ojos lentamente y se encontró en su cama, donde mismo había estado la noche anterior, pero ahora sentía algo adoloridos los brazos por la posición, estaban sujetos al respaldo de la cama, con una cuerda bastante gruesa.

-¿Qué es esto?-dijo mirando las amarras y luego sus piernas, estaban en la misma situación, pero atadas a las patas de la cama. Intentó soltarse, pero era imposible, los nudos estaban muy bien hechos, recordaba que la profesora Sylvester les había enseñado a amarrar como marineros cuando perteneció a las Cheerios y esos eran los mismos nudos.

Escuchó que la puerta se abría y miró en esa dirección, Blaine venía con una bandeja, con dos platos y jugos. No podía creer que lo había amarrado a la cama.

-Buenos días-dijo con una gran sonrisa, cojeaba un poco, pero no tanto como para necesitar de un bastón-Ya es Navidad-dijo poniendo la bandeja sobre la mesita de noche.

-¿Por qué me ataste?-dijo furioso el castaño e intentando deshacerse de las amarras, pero era imposible.

-Ya escapaste una vez, no dejaré que eso vuelva a ocurrir-dijo seriamente y sentándose en la cama-Casi nos matan-susurró molesto.

-Habría sido mejor-dijo frunciendo el ceño y mirándolo furioso-Prefiero morirme antes de seguir un segundo más en esta casa-dijo moviéndose con fuerza.

-¿Realmente?-dijo con una sonrisa divertida-Lo dudo mucho-dijo levantándose y caminando al escritorio del castaño, ahí estaba el paquete que Blaine había recibido el día anterior, lo tomó y lo llevó hasta la cama, depositándolo sobre el estómago del ojiazul.

-¿Es una bomba?-dijo alzando una ceja-porque realmente lo agradecería-dijo con acidez.

-No-dijo suspirando con fuerza, sacó el papel café que envolvía el paquete, bajo él había un papel brillante de color rojo, con una cinta blanca-Feliz Navidad-dijo con una sonrisa y mirando al castaño.

-¿Es una broma?-dijo seriamente y mirando el paquete.

-No, ábrelo-dijo extendiéndoselo.

-¿Eso sí es una broma?-dijo alzando una ceja y moviendo sus manos levemente.

-¡Oh, lo siento!- exclamó poniendo el regalo en la cama y acercándose a Kurt para desatarlo, puso una rodilla en un costado y desató una mano, vio como el castaño la bajaba. Luego se puso sobre él y se acercó a la otra para desatarlo, sus piernas quedaron una a cada costado del ojiazul-¿No te gusta que te tenga así?-dijo mirándolo con una sonrisa y sentándose en el estómago de él. Dejando de lado el desatar el otro brazo.

-¿Eres enfermo?-dijo alzando una ceja e intentando golpearlo con su mano libre.

-Ni lo intentes-susurró tomando su brazo, y bajándolo con fuerza, luego acercó su rostro al del castaño-Te desato si me das un beso-dijo en un susurro y sintiendo el aliento de Kurt en sus labios.

-Primero muerto-susurró furioso y moviéndose para sacárselo de encima.

-Lástima-dijo haciendo una mueca y moviendo su cabeza hasta el cuello de Kurt-Hueles bien-dijo aspirando el aroma del castaño y bajando más su rostro hasta él.

-Aléjate-dijo furioso y sintió como el moreno besaba su cuello, era una caricia suave con sus labios, presionaba un poco y estaba seguro de que eso dejaría una marca-¡Déjame!- gritó furioso e intentado soltar sus manos, una era tomada fuertemente por Blaine y la otra estaba amarrada.

-No, cariño-dijo en un suave murmullo e intensificando la caricia, bajaba por el cuello llegando hasta el comienzo del pijama.

-Ni te atrevas-dijo moviendo con fuerza su cabeza y dándole un fuerte cabezazo, lo que hizo que el pelinegro se alejara.

-¿Así correspondes?-dijo cerrando los ojos con fuerza, eso realmente había dolido, se movió a un lado y se volvió a sentar en la cama, tocando la zona afectada-Tienes la cabeza muy dura-dijo abriendo los ojos.

-No más que tú-dijo echando la cabeza hacia atrás, eso sí había dolido.

-¿Quieres abrir tu regalo?

-No-dijo seriamente.

-¿Por qué?-dijo molesto Blaine-Sé que adoras los regalos-dijo seriamente.

-No los tuyos-dijo alzando una ceja y moviendo su mano derecha para soltar su otro brazo.

-Tranquilo-dijo en un susurro-Yo lo suelto-sonrió y se cruzó por sobre el castaño, lo desató y sintió un fuerte puñetazo en su estómago, por un momento perdió el aire y sintió como Kurt se le iba encima.

Blaine se apoyó sobre él, dejándolo nuevamente acostado. Lo sujetó fuertemente por ambos brazos, dejándolos sobre la cabeza del castaño, lo miró molesto y tomó una de las cuerdas, con la que ató ambas manos. Lo miró con seriedad por unos segundos y luego llevó una mano hacia el rostro blanco del muchacho, se sentía tan suave que pudo sonreír, realmente le encantaba la piel de Kurt, era de porcelana, como había escuchado decir a una de sus profesoras.

-Déjame ir-dijo moviendo su rostro a un lado y mirando en otra dirección, pero no recibió respuesta, sólo sintió como Blaine tomaba con fuerza su rostro y lo obligaba a mirarlo. Pudo ver la sonrisa que le dedicaba el moreno, no podía creerlo, ese tipo lo tenía amarrado a la cama, siendo que el día anterior ni se podía parar por las mordidas de los lobos.

-No sabes cuánto tiempo esperé por tenerte tan cerca-susurró acercando su rostro al de Kurt, el castaño movía con desesperación su rostro, pero Blaine lo tenía sujeto con fuerza-Y he ansiado tanto hacer esto-susurró cerrando los ojos y juntando sus labios con los de Kurt, lo besó con suavidad, sintiendo que los labios del castaño eran más dulces de lo que había imaginado, estuvo así por unos segundos, se separó aún con los ojos cerrados y con una sonrisa en el rostro.

Se levantó de su lugar, mirándolo sin comprender por qué no le había correspondido. Hasta hace unos días había creído que Kurt quería besarlo, al parecer se había equivocado, porque el castaño se veía furioso en ese momento, aunque sabía que lo engañaba, porque el leve temblor de su barbilla lo delataba.

-¿No me quieres?-susurró sentándose a su lado y acariciando una de sus mejillas, sólo vio como negaba el castaño, sus ojos brillaban, y las lágrimas se acumulaban en ellos-¿Por qué?-susurró sintiendo como su corazón se rompía levemente.

-Quiero a alguien más-dijo cerrando los ojos y dejando escapar una lágrima, su primer beso había sido robado, odiaba a ese sujeto, no podía creer cómo había sido capaz de hacerle eso.

-¿Quién es el maldito?-dijo empuñando sus manos y mirándolo con furia.

-¿Realmente quieres saber?-dijo con una sonrisa y mirándolo como si fuera lo más obvio del mundo.

-¿Quién?-insistió-¿O quieres que adivine?-sonrió alzando una ceja.

-¿Qué le harás?

-Lo golpearé hasta matarlo, la competencia debe desaparecer-dijo con una hermosa sonrisa.

-David Karofsky-dijo sin más, no sabía por qué lo había mencionado, tal vez porque Blaine jamás se atrevería a acercarse.

-Sé que no es él-dijo poniendo su cabeza sobre el pecho de Kurt y sintiendo como sus latidos se aceleraban-¿Soy yo?-dijo con una sonrisa y abrazándolo con fuerza.

-Ni de chiste-murmuró seriamente y pensando en qué minuto se le ocurrió volver y ayudar a ese loco.

-No estaría tan seguro de eso-susurró mirándolo a la cara y llevando una mano hasta los labios del castaño, los delineó con su dedo índice-Sé que me quieres besar de nuevo y yo muero por hacerlo-dijo con una sonrisa juguetona.

-No, gracias-dijo seriamente y alzando una ceja- Aunque, esto es divertido-dijo irónicamente e intentando no largarse a reír.

-¿Qué es tan gracioso?-Dijo seriamente y mirándolo de frente, sin dejar de apoyarse en el pecho del castaño.

-Tú-dijo comenzando a reír-si vieras tu cara de desesperado, te aseguro que no seguirías rogando por algo de amor-dijo seriamente.

-¿Rogando?-susurró sintiendo como un escalofrío recorría su cuerpo.

-Sí, me ruegas el amor que jamás tendrás, ruegas tener la felicidad que sólo yo he conseguido, ruegas por estar en mis zapatos aunque sea una vez-dijo molesto-Pero sabes-volvió a sonreír-Jamás lo tendrás, sólo yo puedo ser feliz hasta el final-dijo moviendo su cabeza a un lado.

Blaine lo miró por unos segundos y se levantó, lo miró y sintió que su labio temblaba, sus ojos se llenaban de lágrimas y el odio se apoderaba de su cuerpo, no soportaba que Kurt le hablara así, no después de todo lo que ha hecho por él. Miró hacia un lado y golpeó con fuerza la bandeja con comida, todo cayó al suelo, rompiéndose los vasos y platos, estaba furioso.

Miró a Kurt por última vez y se fue de ahí, pisando fuerte y sintiendo como su pierna dolía, pero eso no importaba ahora, no quería verlo más. Azotó la puerta al salir y Kurt sólo pudo respirar tranquilo.

Se acercó a la puerta, respiró con fuerza y golpeó, le era difícil llegar ahí, a pesar de que sabía que la recibirían bien. Que nunca le negarían la entrada, no después de todo lo que había hecho por ellos, aunque ella consideraba que no era suficiente, que sus esfuerzos eran pocos en comparación a lo que realmente se merecía Kurt.

-Sue-dijo Will en el marco de la puerta.

-¿Eres el portero?-dijo con una sonrisa divertida-¿Ni para Navidad dejarás de ocupar esa grasa en el pelo?

-Feliz Navidad, Sue-dijo con una sonrisa y dejándola pasar.

Caminaron hasta la sala en donde se encontraba el árbol de Navidad. Ahí también estaba Burt, Carole y Finn, junto al resto del Club Glee. Y cerca de ellos había muchos regalos, ninguno había sido abierto.

-Burt-dijo Sue acercándose al hombre.

-Profesora-dijo poniéndose de pie y quedando a su altura.

-Feliz Navidad-dijo con una sonrisa y entregándole un regalo-es para Kurt-murmuró, cortando el silencio que se había formado con su llegada.

-Gracias-dijo dándole un abrazo-Muchas gracias-susurró sintiendo como ella lo estrechaba, y por primera vez algunas lágrimas bajaban por el rostro de Sue Sylvester.

-Lo siento-dijo la rubia separándose y bajando la mirada.

-Gracias-dijo Carole tomando el paquete que Sue tenía aún en las manos.

-Por nada-dijo secando su rostro.

-¿Chocolate caliente?-dijo con una sonrisa la madre de Finn. La entrenadora la siguió hasta la cocina, donde se encontraba Beiste y Puck.

-¡Ya le dije! ¡No fue una pelea!-gritó molesto Noah.

-¿Seguro?-dijo Sue interfiriendo en la conversación- Porque me convenceré de que eres tonto ¿Te viste la cara?

-Sí-dijo bajando la mirada.

-Ese es un gran moretón y está bastante hinchado-dijo acercándose-¿Te pusiste hielo?

-¿De cuándo se preocupa?-dijo molesto y mirándola retadoramente.

-Desde que Porcelana desapareció, después de que Karofsky lo moliera a golpes-dijo seriamente.

-Fue sólo una pelea, nada de qué preocuparse-dijo más tranquilo y caminó al refrigerador, de donde sacó unos hielos y los puso en una bolsa.

-Eso está mejor-dijo Beiste en un suspiro-Gracias, Sue-dijo la mujer con una sonrisa.

-Por nada-suspiró y recibió la taza que le ofrecía Carole.

-Veo que este regalo también es para Kurt-dijo con una sonrisa la mujer, leyendo la etiqueta donde decía: Para Porcelana.

-¿También?-dijo extrañada.

-Todos los regalos que están en el living son para él, los trajeron sus amigos, algunos vecinos y otros profesores.

-Hasta Karofsky le envió uno-dijo Shannon haciendo una mueca-me pidió que lo trajera por él-dijo mirando a todos los presentes.

-Y también se le agradece-dijo Carole con una sonrisa.

-¿No lo culpa?-dijo extrañado Puck.

-No puedo, no lo creo capaz de…

-¿Hacerle daño a Kurt?-dijo Noah alzando una ceja y cruzándose de brazos.

-De no arrepentirse-terminó de decir-Hace unos días vino a disculparse con Burt y parecía ser muy sincero, aunque tuvo que salir corriendo después.

-No es para menos, no tiene buena fama entre los alumnos, mucho menos con los profesores-dijo Sue tomando algo de chocolate.

-Tampoco con los padres-acotó Puck viendo entrar a Rachel y Finn.

-Disculpen, nosotros…-iba a decir el futbolista, pero sólo pudo apretar más fuerte la mano de su novia.

-Vayan, no hay problema-dijo su madre-Dale mis saludos a tus padres, Rachel-dijo la mujer mirándolos con cariño.

-Gracias, nos vemos-dijo la muchacha y salió junto a Finn del lugar.

Les dolía ver que las cosas no avanzaban en cuanto a Kurt, pero ellos poco a poco debían seguir con sus vidas, aunque esa no fuera la mejor forma de decirlo, porque ella mejor que nadie sabía que no era fácil que una familia estuviera separada, aunque estas razones salían totalmente de lo que cualquier separación implicaba, porque su amigo había desaparecido de un minuto a otro, no había sido algo de esperarse y hasta ahora no sabían de su paradero, pero no descansarían en su búsqueda, aunque tardaran años en saber la verdad sobre lo que sucedió con él.

Caminaba de un lado a otro en el living, ahora sí tenía que conseguir la forma para que Kurt no lo siguiera odiando más, pero al parecer cada vez se equivocaba más y más ¿había sido un error amarrarlo? Porque realmente no le desagradaba la idea de someterlo de esa forma, sólo negó al seguir pensando en eso, él nunca había sido malo, sólo quería algo que siempre anheló, ser feliz. Aunque la forma que estaba utilizando realmente era una tontería. Suspiró con pesar y mordió levemente su labio inferior, tenía que cambiar su modo de actuar, no ser tan hostil y animal, sino que algo más amable.

-Ya fui amable y no funcionó-dijo seriamente y sentándose en el sillón-¿Habrá abierto el regalo? Sí, Blaine, lo abrió y le encantó-se dijo a sí mismo-¿Soy idiota o qué? Lógico que no lo abrió si lo dejé amarrado y…-miró asustado-sin comer-subió corriendo a la habitación de Kurt, pero se detuvo a mitad de la escalera, porque su pierna aún no estaba preparada para eso y vaya que sí dolía. Cuando al fin estuvo arriba abrió la puerta con cuidado y pudo ver que las cuerdas estaban a los costados de la cama y ni rastros del ojiazul.

Miró seriamente, no podía creer que se le había vuelto a escapar, miró la ventana instintivamente, pero era imposible, él no pudo haber salido por ahí, porque están los barrotes para impedirlo. Buscó con la mirada por la habitación, pero sólo logró ver el papel rojo y la cinta blanca tiradas en el suelo y ni rastros del regalo que le había hecho. Eso parecía ser un buen indicio, aunque no sabía qué tan bueno era.

-¡Kurt!-gritó saliendo de ahí y comenzando a registrar la casa-¡Dónde estás!- decía recorriendo cada habitación, pero al menos en el segundo piso no estaba, había recorrido cada rincón y nada, lo mejor era bajar y encontrarlo. Siguió con su búsqueda en el primer piso y ahí pudo ver que Kurt estaba en la cocina ¿cómo había llegado ahí?

-¿Quieres algo de comer?-dijo con su mejor sonrisa el castaño, llevaba puesto un delantal azul marino y lucía realmente adorable.

-Sí-susurró mirándolo de pies a cabeza, no podía creer que el ojiazul lo recibiera de esa forma después de lo que él le había hecho-¿Cómo te desataste?-dijo extrañado.

-No sabes hacer nudos-dijo con una sonrisa e intentando que no viera sus muñecas, se había pasado a llevar con el cuchillo que cortó la amarra, el que Blaine dejó sobre la cama cuando tiró la bandeja, había sido realmente difícil cortar las cuerdas, pero lo había logrado y ahí estaba ahora.

-¿Te gustó el regalo?-susurró nervioso y mirando por unos segundos el suelo.

No obtuvo respuesta, sólo pudo escuchar como el castaño apagaba la cocina y se acercaba a él, quedando a solo un paso de distancia.

-¿Gustarme?-susurró colgándose de su cuello-Me encantó-dijo ladeando levemente su cabeza y acercando su rostro.

-¿No mientes?-respondió Blaine en un susurro, estaba paralizado por la cercanía que tenía con Kurt.

-¿No me crees?-dijo alzando una ceja sutilmente-Espero que no creas que esto también es una mentira-susurró eliminando la distancia que existía y besando con suavidad los labios del moreno, al principio no fue correspondido, pero luego pudo sentir como Blaine lo tomaba por la cintura y lo atraía más hacia sí, correspondiendo suavemente, intentando normalizar el ritmo de su respiración y seguir los movimientos del ojiazul.

-Te creo-dijo una vez se separaron y sintió como el castaño lo abrazaba con fuerza.

-Gracias, es una cajita musical hermosa, igual a…-dijo cerrando los ojos y recordando el regalo que había ido a parar directamente a uno de los cajones del escritorio, para no tener que verlo de nuevo y mucho menos escucharla.

-A la que hay en tu habitación-susurró en su oído y correspondiendo el abrazo, Kurt iba a decir que era igual a la que su madre le había regalado, pero eso no importaba ahora, no quería dar más detalles de su vida-¿Te gustó?-dijo en un susurro y separándolo un poco para mirarlo de nuevo al rostro.

-Sabes que me encantó-dijo dándole un suave beso en los labios, se iba a separar, pero sintió como Blaine lo besaba con más intensidad, intentó retroceder, pero el pelinegro lo seguía y lo apoyó con fuerza contra la mesa de la cocina-Bla…-intentó decir, pero al abrir la boca ingresó la lengua del pelinegro, al instante Kurt lo empujó con fuerza, lo que hizo que lo soltara totalmente.

-Lo… lo lamento-dijo respirando agitadamente y mirando al castaño con un fuerte sonrojo.

-No te preocupes-dijo conteniéndose para no pasar su mano por sus labios y limpiarlos-yo…-decía algo nervioso-terminaré la cena- dijo dándole la espalda y caminando hasta el lavaplatos.

Blaine se quedó mirándolo por unos cuantos segundos, mientras se formaba una sonrisa boba en su rostro, no podía creer que ese era el mismo Kurt que había besado en la mañana, realmente no se parecía en nada. Pero lo adoraba así, realmente le estaba dando una oportunidad y él no la desecharía.

-Encenderé la chimenea-susurró sin quitar su mirada de la espalda del castaño-Podemos escuchar música después de la cena-dijo mordiendo levemente su labio inferior.

-Me gusta la idea-dijo Kurt intentando sonar feliz-Terminaré de hacer la cena y te aviso-dijo suavemente, al instante Blaine desapareció de la cocina. El castaño se aseguró de que así fuera, miró por unos segundos la puerta del lugar y sintió como al fin podía respirar de nuevo. No podía creer cómo había podido besarlo, pero si pretendía salir de ahí, ahora tenía que ganar su confianza y si eso era a costa de hacer y decir cosas que no sentía y jamás sentiría, estaba dispuesto, ya que su libertad estaba en juego y no la aplazaría por más tiempo.