ADVERTENCIA: LOS PERSONAJES DE ESTA HISTORIA NO ME PERTENECEN
HECHO CON FINES DE ENTRETENIMIENTO Y NO LUCRATIVOS
(HIROKI)
Me hallaba en brazos de Nowaki cuando desperté, sentía su regular respiración a mi espalda. Aún pensaba en los acontecimientos que había sucedido durante estos días, imaginando el dolor de Akihiko.
Debía de haber algo que pudiésemos hacer para que ese chico llamado Misaki recordara a Akihiko y pudiesen solucionar finalmente sus diferencias. Una pequeña disputa era cosa de nada en comparación a la situación que ahora se estaba dando.
Nowaki despertó, besándome suavemente en el cuello. Ante su caricia, me sonrojé de sobre manera. Fue cuando pensé en una posibilidad.
-¡Nowaki! – giré hacia él
-¿Qué sucede, Hiro-san? – preguntó con los ojos muy abiertos, esperando una reacción típica de mí
-¿El cuerpo recuerda? – pregunté
-¿Eh?
-Una vez leí que pese a que una persona no tiene recuerdos de su vida pasada, el cuerpo aún sigue recordando, ¿Crees que sea verdad?
-No lo sé… Realmente lo desconozco
Medité en silencio por un momento.
-Nowaki, ¿Han dado a ese chico de alta?
-Ah, sí. Escuché que hoy lo dieron de alta, ¿Por qué?
-Vístete – ordené, poniéndome en pie – Tenemos pendientes qué hacer
-¿Pendientes?
-Debemos secuestrar a alguien
-¿Secuestrar? Hiro-san…
No le di tiempo para protestar, pues me había metido al baño.
Si los libros tenían algo de razón, era probable que el chico aún recordara a Akihiko pero, para eso, se necesitaba que ambos estuviesen juntos. Si bien mi amigo no estaba dispuesto a cooperar, los obligaríamos a tener un tiempo a solas.
Llamamos a casa del hermano mayor para pedir informes del chico pero, grande fue nuestra sorpresa al descubrir que no se hallaba en casa pues había salido con un amigo de la Universidad.
Eso representaba un problema, no obstante, ese chico era estudiante de la universidad y era hijo del escritor Sumi Ryouichi. No fue difícil conseguir la dirección de la casa de ese chico.
Otro problema más, no se hallaban en casa pues, de acuerdo a los informes de uno de sus sirvientes, había salido a dar una vuelta al parque.
-Escucha, Nowaki – le dije – Debemos reunirlos
Asintió, comprendiendo lo que quería decir.
-Dejo en tus manos a ese chico, nos veremos en la estación de trenes a las 12 en punto, ¿De acuerdo?
-Confía en mí, Hiro-san
Ambos tomamos caminos opuestos.
(NOWAKI)
Caminé por el parque en busca de ese chico, había más gente de lo normal debido a que eran vacaciones pero, aún así logré encontrarlos.
Los observé a lo lejos mientras ellos se hallaban sentados en una banca.
Repentinamente, el mayor atrajo al menor en un rápido movimiento, juntando sus labios en un fugaz beso. Noté un sonrojo en el chico pero, a la vez, cierto rechazo. Lo más probable era que él no correspondiera a los sentimientos del mayor.
-Oh, ¿Nowaki?
Giré para encarar a la persona que me llamaba.
-Senpai, ¿Qué hace aquí?
-He venido a tomar un poco de aire fresco – respondió – Hoy tengo el día libre así que quise aprovecharlo para descansar un poco
-Ya veo
-¿Y qué haces aquí? No veo a tu compañero Kamijou – observó, buscando a mi alrededor
-Oh, bueno… yo…
-¿Eh? ¿No es el chico que hace poco sufrió un accidente?
Asentí.
-Así que después de todo si eran lo que sospechaba
-Se equivoca – corregí – El mayor no está haciendo más que engañar a ese chico, se está aprovechando de su falta de amnesia
-¿Cómo lo sabes?
-No pregunte, Senpai. Sólo lo sé
-Nowaki, no me digas que…
-No es lo que piensa – respondí nervioso
-¡Tsk! Como sea… está mal que ese chico se aproveche de la situación de ese chico
-Es por eso que estoy aquí, debo reunirlo con la verdadera persona con la que estaba
-Entiendo, ¿Necesitas ayuda?
Senpai era astuto en esta clase de situaciones, debo de confesar que yo no hubiese sido capaz de elaborar un plan como el de él.
Se acercó a la pareja.
-Lo siento, mi nombre es Tsumori y soy médico en el hospital en donde te encontrabas, ¿Cierto?
Asintió el menor.
-Veo que ya te encuentras mejor – observó, a lo que el chico asintió nuevamente - ¿Tú eres amigo de él? – se refirió al mayor
-Sí, somos compañeros en la universidad
-Oh, eso es genial, ¿Podríamos hablar un momento?
-¿Eh? Su…pongo…
Ambos se alejaron un poco, dándome la oportunidad de raptar (o algo así) a Misaki.
-¿Qué…? ¿No eres el médico que…?
-Lo siento, Misaki-chan – me disculpé – Pero hay alguien con el que debes de verte
-¿Eh? ¿Quién?
-Sólo te pido que confíes en mí – alargué mi mano hacia él - ¿De acuerdo?
Dudó en tomar mi mano, volteando a ver al chico que estaba con él. Luego de unos momentos, asintió, tomando mi mano.
(USAGI)
Desperté con pesadez a la mañana siguiente, aún sintiendo los estragos del día anterior. Por unos momentos, pensé que todo había sido tan sólo una pesadilla y que Misaki estaría en la cocina preparando el desayuno. Caminé hacia la cocina, esperanzado. Sólo me llevé una terrible desilusión.
La cocina era tan silenciosa sin él en ella.
Tomé una taza e intenté servirme un poco de café. La taza explotó, provocándome una herida en el dedo. La sangre empezó a brotar de éste, lo contemplé en silencio.
Tal vez, lo mejor era dejar a Misaki que siguiera con una vida normal. Si yo no lo hubiese forzado a amarme, él sería un chico normal. Ya no tendría inconvenientes en la Universidad por mi causa e inclusive, tal vez llegaría a formar una familia normal en un futuro.
Yo sólo sería una molestia en su vida… una terrible molestia…
Aún me atormentaban las palabras de Sumi de aquella vez.
"-…Porque, con Misaki fue así, ¿Cierto?..."
Si lo pensaba un poco, nunca me aseguré de que Misaki sintiera lo mismo que yo cuando lo forcé a tener relaciones conmigo. Me mata la posibilidad de que Misaki sólo haya estado conmigo por compromiso y no realmente por amor.
El sonido del timbre me sacó de mis pensamientos.
Era Hiroki.
-¿Tienes idea de lo preocupado que estaba? – refutó, tomándome de la mano para jalarme
-¿A dónde vamos? – pregunté
-No preguntes y lleva las llaves de tu auto – ordenó
-¿Por qué?
-Ya te dije, no preguntes
Bajamos hasta el estacionamiento, en donde Hiroki me hizo conducir hacia la estación de trenes.
-¿Qué le sucedió a tu dedo? – preguntó en el camino
-Un accidente con una taza
-¡Qué torpe! Al menos debiste curarlo…
¿Cómo curarlo si había sido Misaki el que lo había hecho con anterioridad?
Llegamos finalmente a la estación de trenes y Hiroki consultó su reloj.
-Escucha, aguarda un momento, ¿Quieres?
Descendió del auto pero, antes de bajar completamente, agregó:
-No desaproveches esta oportunidad – cerró la puerta
Luego de unos momentos de espera, hicieron subir a Misaki, quien me miró confundido y regresó la vista hacia la pareja que nos despedía.
-Buena suerte – desearon ambos
La confusión me invadió un momento, ¿En dónde había quedado el verdadero Usami Akihiko? Yo no era la clase de persona que preguntaba si era su deseo, simplemente lo hacía. Esta vez, no titubeé, pise a fondo el acelerador.
(MISAKI)
Llegamos a la estación de trenes, en donde nos topamos con el profesor Kamijou que había estado anteriormente en el hospital, ¿Debía encontrarme con el que al parecer era mi profesor de literatura?
-Menos mal que están aquí – le habló al doctor Kusama
-Misaki-kun – me habló – Confía en nosotros, ¿Sí? Todo esto es por el bien de tus recuerdos…
Me confundió, ¿Qué era lo que hacían por mi bien?
Me condujo hasta un deportivo rojo, haciéndome ingresar en él.
Para mi sorpresa, el conductor era Usami Akihiko.
Cuando me di cuenta, ya había acelerado a fondo.
Me sentí un tanto incómodo por lo que me había advertido Sumi Senpai pero, a la vez, me sentía vagamente familiarizado con este ambiente. Posé mi vista en el dedo sangrante de Usami – sensei.
-Usami – sensei… su dedo…
-Está bien – respondió – Sólo fue un accidente, traté de servirme café en una taza pero explotó
Esa frase me recordaba a algo pero, ¿A qué? Busqué entre mis cosas un vendaje para colocarlo en su dedo en una señal de alto.
-Oh, gracias… - respondió un tanto asombrado
-¿A dónde iremos? – pregunté
-A la playa – respondió
-¿A la playa? ¿No queda eso lejos?
-Tendremos una vacaciones ahí – respondió – Te ayudaré a recordar
No supe qué hacer, ¿Confiar o desconfiar? De alguna forma, me sentía muy bien a su lado e inexplicablemente, mi corazón latía con fuerza y emoción, como si ansiara algo, ¿Sería Usami-sensei una pieza fundamental en mis recuerdos?
