Quesito2015, me alegro que te guste este Tsuna :3

97fizhy03dt, su apariencia real es el de niño. Los aliens tienen algo de importancia, para Tsuna y para el pobre Gokudera mas que todo XD. Muchas gracias por la corrección :D Espero que este no se el capitulo en donde Tsuna te hará vomitar arco-iris :), espero que te rías mucho :D

yamii Nara, muchas gracias :), espero que algunas dudas se vayan con este capitulo.

kayriu, creo que Nana podría hacerte ese favor cuando aparezca :3, yo no soy buena artista en computadora T_T, esperemos que alguien bueno en eso se anime con las ideas de aquí :) Tristemente no es Jack el Demoledor T_T

Post Data: La referencia era de la película: "Fievel y el Nuevo Mundo", watch?v=ANUdwy-gAwM en el minuto 47:30, lo que dice la ratona .

Nada de Katekyo Hitman Reborn me pertenece, solo la historia y uno que otro agregado que aparecerán más adelante en la historia.


Night`s Games

Capítulo 11

- Hoy quiero que uses esto Tsuna-chan. - Dijo Giotto con una sonrisa y tendiéndole la ropa.

Tsuna solo lo miró, luego miró la ropa, y lo volvió a mirar, preguntándose que estaba pensando su abuelito... Aun así, sin cambiar su cara de póker, Tsuna asintió y se colocó la ropa sin decir nada, haciendo a Giotto sonreír más grande y desaparecer. Inadvertidamente para Tsuna, León, quien se había quedado a dormir con él, sonrió como nunca antes lo había hecho y se subió a su hombro para iniciar el día. No había duda, él tomaría más "escapadas" para quedarse con este chico alguna veces, pues él, sin duda alguna, sabía cómo tratar a aún animal como si fueran reyes... y el chocolate era una gran cena, ¿por qué demonios su amo no le daba ni un pedazo de vez en cuando?

- ¿Quieres acompañarme hoy lindura? - León se derritió en las caricias, oh si, este niño sabía cómo tratarlo como un rey, y sí que sabía dónde tocar... - Supongo que eso es un sí...

- Tsuna, si no te apresuras te quedarás sin desayuno. - Llamó Yamamoto algo... inestable, ellos no tenían sangre, pero si se descuidaban Tsuna se comería la nevera.

- Voy~ - Lo que Yamamoto no sabía era que Tsuna le había gustado todo lo que había probado hasta ahora, pero... no saciaba su hambre en lo más mínimo, y por eso "comía" tanto, no sentía "llenura", aunque llegaba un momento que comenzaba a sentirse mal...

Los ojos de León se hicieron más grandes por un momento, y luego giro la cabeza confundido. Tsuna sonrió y le palmeo la cabeza un poco antes de decir:

- Lo siento si te asusté, sigo siendo yo, no te preocupes. - Luego hizo un puchero. - Es solo que tengo que verme así para la escuela...

Para hacerlo sentir mejor, León se transformó en una pistola y luego en una pelota en su mano antes de regresar a ser un camaleón. León río (a su manera) al ver a Tsuna boquiabierto, y totalmente opuesto a lo que cualquiera había esperado:

- ¡Dios Santo!, ¡eres aún más cool que antes! - León había ganado a un admirador...

Al llegar a la mesa, como en las otras comidas que había tenido con la familia Yamamoto, Tsuna no pudo evitar preguntar al sentarse:

- ¿Qué es esto? – Tal y como cualquier niño de 6 años súper inocente y altamente curioso.

Si Takeshi no le hubiera contado todo lo que había pasado, Tsuyoshi hubiera hecho una doble toma al ver un adolescente en lugar de un niño. Pero aun así hizo una doble toma al ver... un camaleón "tomar prestado" todas las fresas de cada plato. Takeshi solo pestañeo y se río, al parecer Tsuna se consiguió otra mascota... esto sería un problema si traía más a la casa...

- Cereal con leche, y con-bueno, tenía las fresas... - Pero "alguien" se las había comido.

- Hmmm... - Complacido con la respuesta, Tsuna comenzó a comer.

Tsuyoshi suspiro pesadamente cuando los dos chicos se fueron, o debería decir tres. Primero había visto a Primo Vongola, segundo había conocido a su nieto (y luego que este era un vampiro), y ahora había visto a León (eso significaba que Reborn estaba cerca y tenía interés en el niño) y por ultimo había visto a Smoking Bomb en frente de la puerta esperando a "Juudaime". En este punto Tsuyoshi ni siquiera se molestó en preguntar como el adolescente de pelo plateado sabía que Tsuna estaba aquí, ni como los vampiros existían, ni como un niño tan tierno e inocente era un vampiro asesino con mentalidad más madura de lo que parecía... No, lo único que se preguntaba el pobre padre era cuando su vida se había llenado de sorpresas y cosas casi inexplicables y sin lógica alguna, Tsuyoshi se preguntaba si necesitaba ir al psicológico...

- Bienvenido a Namimori señor. - Dijeron varios empleados inclinándose respetuosamente.

- Este lugar es precioso... - Comentó Nono ignorando a los empleados y a los escoltas, saliendo a la calle felizmente.

¿Cómo no iba a estar alegre?, ya había llegado y muy pronto vería al nuevo jefe, su nieto si no se equivocaba. Realmente no quería ser pesimista, pero realmente quería que fuera su nieto, sino lo era... mejor no pensar en eso. Con un poco de persuasión, en minutos Nono estaba solo para disfrutar del día, de hecho, estaba en camino a disfrutar de un buen café cuando vio algo que lo dejo totalmente sorprendido... Luego de casi un minuto en shock, Nono lentamente se acercó a una mesa y se sentó antes de decir lentamente y casi con miedo:

- Reborn, no sabía que eras capaz de lucir tan... grande... - León, desde donde estaba, sonrió divertido y continuó comiendo torta. -... ¿acaso rompieron la maldición?, ¿qué le pasó a tu pelo?, ¿y no era que no te gustaban los dulces? - ¡Smash!

- Ciaaauuuuussssssssuuuuuu, Nono, León. - Nono se sobo la cabeza, vaya, Reborn estaba molesto, pero... si ese era Reborn... ¿quién demonios...?

- Pensé que está mesa era solo para mí y esta lindura. - Reborn trató de no molestarse ante como él "niño" consentía a León, y como León se derretía a cambio. No, él no estaba celoso, para nada, simplemente estaba molesto porque León se "fue" sin decirle nada.

- Ciasu, mi nombre es Reborn, y aquel a que estás mimando es mi compañero León. - Luego señaló al viejo. - Él es Nono Vongola, tu-

- Un amigo de tu padre. - Cortó nerviosamente Nono, pero solo Reborn se dio cuenta y le dio una mirada que decía: "me debes una muy buena explicación".

Aún a sabiendas de que Reborn odiaba ser interrumpido, y de que seguramente se ganaría al menos un golpe en la cabeza por su osadía de interrumpir al mejor asesino a sueldo del mundo... Nono no quería, realmente no quería, saber cómo Primo reaccionaría ante una "competencia". Una cosa era recibir una paliza por Reborn, quién estaba vivo y no lo mataría, y otra cosa completamente diferente era lo que quién sabe haría Primo con él, un muerto, y no sabía si saldría vivo o no... Pues, ¿cómo puedes luchar contra un muerto?

- ¿Un amigo de mi padre dices? - Dijo Tsuna sombríamente, haciendo el clon perfecto de Reborn.

La única razón por la que Reborn no lo había golpeado aún era por tan buen traje, si tan solo su pelo fuera negro... ¡entonces sería su clon perfecto!, pero... ¿de dónde había sacado ese traje?, ¿y desde cuando León se transformaba para ser utilizado por alguien más?

- Si... - Confirmó Nono, algo le decía que esto no terminaría bien... - Tu nombre es Sawada Tsunayoshi, ¿no es así?

Tsuna dejo de comer y les dio una mirada que ningún niño debería de tener, una mirada que helaba la sangre. Reborn y León encontraron esto curioso.

- Yo no tengo padres y mi nombre es Tsunayoshi, ningún apellido. - Fue cortante, muy cortante. - Y si aprecian sus vivas será mejor que me dejen en paz.

- Pero no podemos Tsunayoshi, verás, mi trabajo es ser tu nuevo tutor y además León te quiere mucho, ¿cómo podría irme ahora? - Preguntó Reborn lo más inocente que pudo, pero...

- Tu a mí no me engañas, te verás como un bebé pero obviamente no lo eres, y has matado mucho más que yo. - Reborn hizo una mueca, cierto, vampiro y sentidos súper desarrollados. - Y te agradecería que dejarás de espiarme. - Sentidos súper desarrollados...

- Mira Tsuna-kun, hemos pasado años buscándote, pensábamos que estabas muerto a estas alturas... - ¿Dónde estaba Primo cuando hacía falta? - Tus padres aún lloran tu pérdida, pero ese no es el tema ahora, ese anillo que cargas es lo que nos permitió en-

- ¡Está cosa solo causa-¿abuelito? - Nono suspiro aliviado, ya era hora.

Reborn entre cerró los ojos, ¿abuelito?, ¿desde cuándo Tsuna conocía a Primo tan bien como para llamarlo así?

- Tsuna-chan~

En esto, solo Tsuna y Giotto no sudaron frío y/o hicieron una mueca. Extrañamente, Tsuna se calmó de inmediato al verlo, pero Giotto sabía que Reborn y Nono se llevarían muchos golpes en tratar de ser "familia" con él. Tsuna se abría fácil ante lo que era afectuoso o lo que le daba curiosidad, ante él pasado él se cerraba y era muy, muy desconfiado... les tomaría tiempo si no sabían cómo llegarle.

- Ellos están diciendo la verdad, te lo puedo prometer, a mí también me costó un buen tiempo en encontrarte Tsuna-chan. - Dijo cariñosamente haciéndole cosquillas a su nieto.

Reborn, viendo esto, bajo su sombrero. Oh Señor, si Primo estaba interfiriendo tanto como para actuar como una especie de padre a este niño... su trabajo tendría muchos límites en cuanto a diversión, más de los que ya había visto debido a que no sabía cómo eran los vampiros y que o que no podían hacer. De hecho, ya no necesitaba preguntarle nada a Nono, esto que estaba viendo decía todo sin problemas...

- ¿No reconoces a este señor?, tu hablaste con él y todo gracias a mi... - Una negación y un cara confusa hizo su aparición. - Nono, ¿quieres quemarte la cabeza?

Nono pestañeo, totalmente confundido ahora y Reborn solo miró al fantasma sin emoción alguna, que forma más tonta para-

- ¡Ah!, ¡tú eres el viejo que se estaba quemando la frente al igual que los otros tipos raros!

En otro lugar...

- ¡Niño idiota bueno para nada!, ¡no somos raros y no nos estamos quemando idiota! - Gritaron varios, pero si tan solo pudieran ser oídos por el chico...

Reborn suspiro internamente, demonios, ¿ni siquiera pudo explicarle nada acerca de las llamas?, ¿qué clase de "abuelito" era si no le decía nada acerca de su herencia al menos? Giotto solo miró al bebé y sonrió una dulce sonrisa que decía: "disfruta explicándole", haciendo a Reborn querer matar a alguien ya muerto, lástima que no podía hacerle nada... Nono se palmeo la frente, por dos cosas totalmente distintas. Una, no sabía que Primo era tan juguetón y malo, y dos...

- Tsuna-kun, no soy tan vie-

- ¿Y tus canas son qué?, ¿decoración? - Replicó Tsuna casi haciendo un puchero.

Giotto se río ante las caras de ambos hombres, no podía haber pedido a un mejor nieto... Luego de unas horas de explicar lo más relevante, y de dejar una heladería sin personas, Tsuna se acomodó el sombrero viendo su nueva "casa". No sabía si esos dos estaban tratando de comprarlo o solo ser buena gente como su abuelito dijo antes de irse, solo sabía una sola cosa:

- ¡No voy a ser ningún jefe mafioso así que deja de molestar! - Reborn sólo sonrió maliciosamente, pero no hizo nada, solo dijo:

- Muy bien, empecemos con hacerte unas pruebas para medir tus habilidades y conocimientos. - Dicho esto, un paquete de lo que parecían 300 hojas cayó del techo.

-... Tienes que estar bromeando... - ¿Tantas hojas para un examen?

- Tienes una hora. - Continuó Reborn ignorando a su alumno.

- Eso es muy-Está bien, está bien, no tienes que disparar...- Las balas no le harían nada, pero...

- Entonces no te quejes y empieza, te quedan 55 minutos.

-... ¿Puedo hacerte una pregunta...?

- Habla mocoso.

- ¿Por qué te has copiado mi atuendo?, sé que es muy cool pero... esto es incómodo. – Declaro Tsuna con cara de póker y comenzando a escribir de mala gana.

Tsuna esquivo una docena de balas mientras Reborn maldecía a Primo, ya sabía porque demonios el rubio lo miraba tan divertido, ¡él había planeado todo esto!, si tan solo pudiera ponerle un dedo encima… Una hora después...

- Muy bien, ahora dame 50 vueltas a la ciudad. - Necesitaba tiempo para revisar todo esto y mandar a reparar la habitación que tenía incontables-

- Que aburrido. - Se quejó el chico antes de saltar por la ventana.

Reborn suspiro frustrado, este alumno no era tan fácil de hacer miserable... En cinco minutos había terminado de revisar todo. Era increíblemente extraño, pero los resultados eran variados, tenía muy buen conocimiento del cuerpo humano y del área médica, cualquiera pensaría que era un paramédico o enfermero con estos resultados, pero era solo un niño. Igualmente tenía buena base en mecánica y en lógica, por extraño que parezca viniendo de un vampiro. No obstante, no tenía tan buena base en matemáticas y en las demás ciencias en general, algo que si había esperado, pues ese chico había vivido bastante tiempo en las calles...

En lo que eran juegos de lógica y razonamiento tenía casi todo perfecto, al parecer tenía un aprendizaje rápido, algo bueno para él, o quizás para ambos. Por otra parte, en lo que se refería a historia y la parte social... era un 0 en mayúsculas, ¡apestaba!, y por los dibujitos que estaba viendo incluso le aburría. Oh sí, se iba a divertir con esto, y vaya que lo iba a disfrutar... Por otra parte, tenía que-

- ¿Sushi? – Dijo una voz infantil detrás de él.

- ¿Hiciste las 50 vueltas? - Vampiro tenía que ser, por su puesto, pensó Reborn amargamente.

- Si, y fui a visitar a mi amigo. Traje sushi, ¿quieres? - Ofreció el chico colocando el paquete en frente del bebé, Reborn ni siquiera pestañeo.

- Hablando de sushi... - Comenzó Reborn recordando algo. - ¿De dónde sacaste el dinero para la torta? - Pues si no tenía familia...

- Lo pedí prestado. - Fue la respuesta simple

- ¡Nos vemos más tarde Yamamoto!

- Hey, espera un momento-rayos, sí que es rápido. - Se quejó, tal vez debería meterlo en el equipo de béisbol, hacían falta pies así...

De repente, Yamamoto se detuvo, dándose cuenta de que le faltaba algo muy importante...

- ¡TTTTTTSSSSSSUUUUUUNNNNNAAAAA!

Tsuna solo continuó su camino como si no hubiera oído nada.

- Hmmm... - Por alguna razón no le creía, pero lo dejo así. - ¿y se puede saber quién es-

- No es asunto tuyo bebé. – Corto fácilmente Tsuna al mejor asesino a sueldo del mundo.

Tsuna no era tonto, pero igual no pudo contenerse de decirle eso, ¡ni siquiera se conocían!, aunque a la final... Reborn solo logró destruir aún más la habitación. Tsuna no le tenía miedo a las balas, ni a los mazos, ni a los golpes, ni a las patadas, ni a las espadas... era demasiado rápido como para ser tocado, pero...

- ¡HIIIIIIIIIIIIIEEEEEEEEEEE!

Las explosiones era otro tema totalmente diferente. No obstante, Reborn dijo muchas palabras no aptas para menores de 18 años al ver una bandada de pájaros con claras intenciones de picotearlo. Los pájaros por alguna razón parecían muy, muy enojados.

- HHHHHHHIIIIIIIIIIEEEEEEEEEEEE.

Una de las cejas de Reborn tembló, no necesitaba preguntar luego de oír eso. Cuando Tsuna regresó, luego de haber pasado el susto y haber comido algo, se encontró con...

- Enséñales a tus aves a respetar o las mataré. - Las pobres estaban enjauladas e inconscientes.

- No me culpes, me han estado siguiendo por días. - Diciendo esto esquivo otra docena de balas.

- Muy bien, comencemos tu entrenamiento...

Un escalofrío recorrió a Tsuna y tragó, Reborn parecía listo para matarlo... y quizás lo haría...