Primero que nada, no, Naruto no es Artorias de las leyendas, pero pensara que si lo es cuando obtenga la espada Excalibur. Segundo, él se saldrá de control en un par de ocasiones. Tercero, nadie, absolutamente nadie tiene idea de la verdad detrás de las leyendas, incluyendo el alto mando. Para todo mundo sigue siendo solo un cuento y esto es porque no hubo ningún sobreviviente que sepa la verdad de aquella catástrofe, ningún líder quedó en la tierra, eso no quiere decir que estén muertos.

Quizás algo que aclarar es que todas las razas tienen el mismo cuento, solo que con varios otros nombres y con sucesos totalmente diferentes. Los seres humanos le llamaron Artorias, los Yokais, demonios, ángeles y demás lo conocen por otros nombres que su gente le fue dando.

En la leyenda hay Dos seres "legendarios", el Juubi y el caballero oscuro. Sin embargo, realmente hay cuatro o cinco muy relevantes, Naruto puede ser cualquiera de ellos sin necesidad de ser uno de los dos primeros. Incluso así, técnicamente es más importante que el mismo caballero oscuro, pues su destino y su elección decidirá si el mundo deberá seguir existiendo, o ser destruido.

Finalmente, niveles de poder de la gran mayoría de personajes de Dxd y Naruto (si es que salen en algún momento) son iguales al cannon, pero no destacaran mucho porque Los fallen son más numerosos y más poderosos, por su capacidad innata de moldear energía mágica sin necesidad de usar magia como tal. (Psdt: Magia[Maho] y energía o poder mágico [Maryoku] son dos cosas completamente diferentes)

El nivel más alto en toda mi historia seria el del juubi con escala "planetaria", un poder casi infinito y que raya en la divinidad. Sin embargo, hay seres muy, muy superiores a él, pero que solo se hará mención, pues sus poderes rayan a escalas universales y hasta superiores a ello, no es algo que un simple humano lograse comprender.

Dentro de poco colocare algo muy chiquito con el opening del Arco, que lo separa los capítulos del segundo arco y del primero. En este no solamente estará el opening como tal, sino que estará la leyenda del caballero oscuro procedente de los Yokais, estad alertas.


The Legend of Fallen Knight


Capítulo 10: Naruto vs Vali


"¡te destruiré! ¡Uzumaki Naruto!"

Fue el juramento que se escuchó por todo el coliseo, siendo vitoreado por el público presente que animaban la lucha, ya que el encuentro era muy esperado por ellos. Mientras tanto, una pareja parecía haber llegado a una zona extremadamente reservada, donde se encontraba la líder de todos los nekomatas de la aldea. Esta los vio aparecer y se les ilumino los ojos.

"¿Qué sucede?" preguntó Asia mientras llegaba junto al pelinegro, mirando como todo mundo parecía mas emotivo por alguna razón "¿ese es Naruto-san?" preguntó nuevamente, al ver como este parecía entre nervioso, molesto y confundido por sus contrincantes.

"¡Asia-chan y su Alpha-kun, que alegría verlos!" dijo Fujimai, atrayendo a las dos féminas más del grupo "pues sí, su amigo y mi hija lucharan contra mi hija mayor y su prometido" informó ella, regresando su mirada hacia el ring de lucha.

La ceja del azabache tembló un momento por el apodo que había recibido, pero no dijo nada al respecto "Parece que esos dos tienen historia" dijo Ravel, quien grababa con detalle como los oponentes parecían dialogar entre si un momento "más sangre, perfecto" dijo ella riéndose entre dientes, esperando un buen espectáculo.

Rossweisse lentamente se separó de sus meseros privados, para andar con el grupo "ese es…" dijo mientras observaba al peliblanco, pues le parecía muy conocido "un minuto…" dijo al verle con colas y orejas de gato "Vali Lucifer…" susurró solo para que Asia pueda escucharlo, aunque también lo hizo el azabache.

"¿vali lucifer?" repitió bajo el ángel, no entendiendo a que venía ello "¿de la casa lucifer? ¿no es un demonio?" le preguntó, pues aquel chico parecía lucir como un nekomata, aunque podría estar mal, pues Naruto también lo hacía y era completamente humano.

"he escuchado de él" interrumpió el azabache, aprovechando el hecho de que la madre de Koneko parecía hablar con otras personas "es el número uno en estados unidos, dicen que está próximo a conseguir el rango S, le catalogan como genio entre genios" dijo recordando todo lo que había estado escuchando de aquel número uno.

Rossweisse asintió "él llegó a asgard para estudiar también, quería aprender a como pelear con espadas a pesar de ser un mago, como si fuera un asgardiano" dijo sudando ligeramente al verlo ahí, mirando con una enorme sonrisa depredadora hacia el rubio "fácilmente dominó ambas habilidades, es un verdadero monstruo" dijo al recordad que ha logrado ser un amo de la espada y un muy buen mago, algo imposible para los estándares normales.

Todas las razas, a excepción de los humanos, portaban una habilidad innata o un potenciador con el cual se nacía. Los demonios nacían con el elemento oscuridad dentro de ellos, así como un gran poder mágico. Los ángeles eran iguales que los demonios, solo que tenían el elemento luz dentro de ellos innatamente.

Los dioses tenían su inmortalidad, los dragones su poder colosal y su longevidad. Las hadas estaban dotadas de un conocimiento sin igual en los misterios de la magia y la taumaturgia, los gigantes fueron dotados con fuerza más que sobrehumana, así como un estallido de adrenalina que aumentaba todas sus capacidades físicas hasta sus límites. Los asgardianos fueron dotados con maestría en la espada y aptitudes en la magia, siendo capaces de ser los únicos en empezar con ambas aptitudes fácilmente.

De los Yokais se sabía poco o casi nada, se decía que tenían sintonía con la naturaleza, pero además de eso no mucho se sabía salvo una sola cosa: Sed de sangre. Ellos entran en un modo salvaje y bestial, dándolos habilidades totalmente extrañas e inigualables, siendo un misterio el origen de tales poderes hasta el día de hoy.

"¿Qué hace aquí y porque es un nekomata?" preguntó Asia, pues no parecía entender tanto como ellos de aquel chico de cabellos plateados "¿Qué relación tiene con Naruto-san?" quizás la pregunta más importante de todas. Nadie parecía decir nada, quizás por la falta de respuestas, ya que no entiendan al igual que ella.

En el ring de batalla, el rubio se encontraba mirando a su contrincante con una expresión molesta en su rostro. Koneko, por otro lado, miraba con confusión como el duelo personal suyo, había cambiado drásticamente a uno muy personal para su compañero "¿Basura-kun?" susurró, sin entender que rayos estaba sucediendo.

"Shirone-chan, prestame atención a mí, tu linda y hermosa hermana-Nya" dijo la chica pelinegra de grandes pechos, chasqueando los dedos para llamar su atención "esta es una lucha de hombres, nuestros hombres" remarcó esto con una sonrisa, levantando uno de sus dedos "no hay que interrumpir, ¿vale?" dijo con una sonrisa, una sexy y peligrosa sonrisa.

"koneko" susurró Naruto, al ver que la señal de la batalla aún no se daba "escucha, ataca a Valí tu" dijo este con un sudor sobre su frente, sorprendiéndola "tu fuerza física será suficiente como para dejarlo fuera, distraeré a tu hermana y luego de habernos librado de valí, juntos podemos intentar derrotar a tu hermana" le explicó su plan, mirando seriamente.

Koneko le miró fijamente, comunicándose a través de sus ojos y asintiendo mentalmente "¡la batalla dará comienzo…!" su madre se tomó cierto tiempo para atraer el silencio en las gradas, para finalmente dar la señal "¡AHORA!" gritó, acompañada de un poderoso tambor sonado por un par de machos nekomatas al lado suyo.

Vali no espero a decir algún plan ni dio ninguna señal a Kuroka, simplemente empezó a correr hacia el rubio. Naruto lo vio y sonrió ligeramente 'siempre igual' pensó al ver lo fácil que podía estallar su rival por cosas tan pequeñas como estas. Buscando con la mirada, vio que Kuroka se quedó parada donde estaba y no parecía tener intenciones de moverse.

Koneko respondió rápidamente, intentando colocarse frente al rubio e intentar dar un poderoso puñetazo al peliplateado, pero en un estallido de velocidad, su hermana se colocó frente a ella sosteniendo su puño "ven a jugar conmigo… ¡shirone!" gritó su nombre, lanzándola a distancia con una poderosa patada y siguiéndola hacia donde fue lanzada.

"¡Koneko!" gritó preocupado Naruto, pues ella recibió una patada tan poderosa que el estallido de aire se sintió hasta su posición. No pudo correr hacia ella pues tuvo que protegerse de un puñetazo dirigido a su rostro "¡vali! ¡que molesto eres!" gritó enojado, empujándolo a distancia con una patada, la cual fue bloqueada "¡¿Qué haces aquí?! ¡pensé que habías vuelto al orfanato!" le recrimino, viendo como su rival empezar a recuperarse lentamente.

"¿regresar al orfanato? ¡tonterías!" gruñó enojado, sacudiendo su cabeza "¿Por qué soy yo quien debería volver? ¿Por qué de los dos soy el único que tiene que dar marcha atrás?" le preguntó, mirándole fijamente "soy más fuerte que tú, soy más inteligente, soy mejor que tú en todos los aspectos, ¿Por qué?" le preguntó una vez más, corriendo hacia él "¡¿Por qué soy yo quien debe de volver?!" le preguntó una vez más, logrando conectar un fuerte golpe en su estómago.

A pesar de la sorpresa ay el dolor inicial, Naruto sujeta su puño con una de sus manos, procediendo a conectar un fuerte golpe en su rostro, haciendo que retrocediese algunos pasos "porque…porque…" repitió este, sin saber realmente que responder "alguien tiene que protegerlos, yo…" dijo mientras miraba sus manos, sintiendo la ausencia de algo "no soy lo suficientemente fuerte aun" dijo volviéndolos puño.

Sus palabras solo parecen haber enojado al peliplateado, quien corrió hacia el con todas las intenciones de comenzar a pelear enserio. Los golpes iban y venían, una coreografía buena de verdaderas artes marciales, ambos estaban a la par, pero…Vali lentamente empezó a tomar la delantera.

Durante uno de los choques de puños, la imagen cambia mostrando lo que parecía ser un recuerdo. Dos niños comenzaron lentamente a practicar entre ellos, no tan furiosos ni tampoco más adiestrados que sus dobles futuros. Los niños se encontraban simplemente intentando ganar una sana competencia, una que ambas compartían con una pequeña sonrisa.

"Naruto, usa más tus piernas, no solo luches con tus brazos" dijo un hombre que miraba sentado desde una roca, mirando como los niños peleaban entre sí "Vali, deja de ser un aguafiestas y empieza a pelear enserio, estas aburriéndome" dijo el hombre de cabellos negros, pero con el flequillo rubio, quien miraba aburrido como los niños seguían sus indicaciones. En uno de los tantos golpes, todo nuevamente se vuelve negro.

Continuando con el presente, la lucha se volvía cada vez más frenética, ninguno de los dos daba marcha atrás para tomar un respiro, simplemente golpeaban cuando podían y cuando querían. A veces se protegían de los golpes, a veces simplemente lo tomaban como si nada para regresar un contraataque feroz.

Todo mundo en las gradas veía en silencio la batalla, mirando como ambos contrincantes daban todo de sí para una victoria que no tenía un significado en concreto, ni tampoco una recompensa especial, pues las razones de su lucha eran desconocidas para uno de ellos, mientras el otro quería obtenerlo como sea.

Finalmente, Naruto logra dominar un poco la situación aprovechando el espacio de pausa de su enemigo, con un giró en el aire logra dar una fuerte patada en la cara a su adversario, haciendo que retrocediera mientras su cabeza daba zumbidos por el impacto. Mientras estos respiraban agitadamente a cierta distancia, el rubio vio como una línea de sangre salía del golpe en su cabeza, manchando con ligeramente su cabeza.

"¡esto es estúpido!" gritó de repente Naruto, mientras negaba con la cabeza "hemos peleado antes, ya sabemos que eres mejor que yo, ¡¿Por qué seguimos peleando?!" preguntó cansado ya de una insana rivalidad y resentimiento mutuo que había durado un largo tiempo. aun cuando el sentimiento de debilidad seguía existiendo, no quería que este odio entre los dos siguiera alimentándose y se saliera de control.

Vali simplemente grupo "tienes suerte que no pueda usar magia ni espadas en este enfrentamiento, porque de hacerlo, te hubiera matado si repites lo mismo" dijo mirando muy enojado al rubio, quien retrocedió un par de pasos hacia atrás "¿Cómo puedes decir eso luego de todo lo que has dejado atrás? ¿todo lo que has abandonado?" le preguntó mientras le señalaba con su dedo "Uzumaki Naruto…" decía mientras le miraba con ojos afilados.

"Eres un hipócrita"


Flashback


"¿has escuchado? Otro niño más"

Parecía un recuerdo extremadamente viejo, pues la imagen que parecía reproducirse estaba dañada por el tiempo. el lugar que se mostraba era una especie de capilla, o la entrada de la misma, donde estaban dos monjas hablando la una a la otra con cierta tristeza. A cierta distancia de ellas se encontraba un niño de cabellos plateados, sentado en una esquina a oscuras y escuchando en silencio.

Una de las hermanas negó con la cabeza "los ataques fallen se dieron estratégica y simultáneamente, era de esperarse" dijo ella mientras suspiraba triste "lo que más triste de esto es que…soy muy pocos niños para tantos ataques" dijo dando a conocer, que la gran mayoría estaban muertos.

La otra hermana asintió, quedando en silencio un momento "es un niño humano, el único sobreviviente de su orfanato" Su compañera ahogó una pequeña explanación ante lo escuchado, incapaz de creerse lo que escuchaba "esto es tan triste como el chico lucifer" el niño a lo lejos se estremeció al escuchar que lo mencionaban, abrazando sus propias rodillas.

"lo sé" respondió la otra hermana, quien dejaba salir un largo suspiro "que un niño haya perdido a sus padres en una noche frente a sus ojos…" se quedó callad aun momento, negando con la cabeza "solo nos queda orar por ellos y que Dios los ayude a superar esta difícil situación" decía mientras juntaba sus manos, orando un momento por todos los desastres que últimamente estaban sucediendo.

La otra hermana siguió su ejemplo, juntando las manos y orando por todos aquellos desamparados que fueron ayudados o todavía no lo son. Por otro lado, el niño se levantó del suelo y camino lentamente fuera del lugar, sin llamar en absoluto la atención.

El recuerdo cambió rápidamente, ahora se encontraba en su habitación, sentado en su cama mientras miraba lo triste y sin vida que lucía su recamara, con sus ojos muertos y sin ningún brillo en ellos. De repente la puerta se abre y pasos silenciosos fueron escuchados, acercándose hacia él. alguien se sienta a su lado, completamente en silencio.

"escuché…escuché que no estas comiendo últimamente" fue lo que escuchó el pelinegro a su lado, una voz armoniosa y bella que podría haber atraído a cualquier hombre, pero no era una situación común "debes comer, Vali-kun" giró su mirada hacia la mujer que le hablaba, viendo a una hermosa monja de cabellos dorados, que tenía un velo sobre sus ojos, de los cuales evita que alguien los viese. Su traje era ligeramente a sus compañeras, pues era completamente blanco y como si fuera una toga. Algo sin importancia era los grandes pechos que poseía.

El niño no respondió ni mostro otra expresión, su mirada estaba hacia a la otra cama a su lado. La mujer a su lado frunció el ceño, pero no dijo nada "sabes que finalmente tendrás un compañero, ¿no?" dijo retomando un tono más feliz "estoy segura que, si comes algo, podrán ser amigos" el niño nuevamente no respondió, solo respiraba para no morirse por falta de oxígeno.

El niño volvió su mirada aburrida hacia ella, quien sonrió mientras le acariciaba su cabeza "no te preocupes, Vali-kun" dijo mientras se acercaba ligeramente, dándole un abrazo "es difícil lo sé, pero todo será mejor, no tienes que aferrarte a ese dolor por ti mismo, dejalo ser libre" dijo mientras tarareaba una pequeña canción, la cual le obligaron a cerrar sus ojos.

Entre sueños y más memorias, todo se volvió oscuro y con una luz en el fondo. En otras circunstancias esa luz podría significar todo tipo de razones positivas, pero este no era el caso, esa luz significaba desesperación. Bajo sus pies, había dos adultos con expresiones sorprendidas y muertas, con dos grandes agujeros en sus pechos y sangrando profundamente.

Las manos de aquel niño estaban ensangrentadas, temblando mientras sacudía ambos cuerpos desesperadamente, como si eso les ayudase a volver a la vida "no los necesitas, Vali…" escuchó a cierta distancia obligándolo a elevar la mirada hacia el fuego que poco a poco lo consumía todo. Se trataba de una figura oscura, que tenía los ojos rojos "Lo Único que necesitas…es el poder" dijo mientras elevaba una mano, enseñando un oscuro poder entre ellos "y el odio…te dará la fuerza que necesitas" dicho esto, el sujeto empezó a retirarse hacia el fuego, todo el tiempo riéndose mientras lo hacía.

Fue despertado de ese sueño por la voz gentil de la mujer, quien notó el pequeño salto que dio por el susto de aquel mal recuerdo "está bien, todo está bien ahora" dijo mientras seguía acariciando su cabeza "ya no tienes que soportar esto, ya no estás solo" los ojos del niño lentamente se llenaron nuevamente de luz y seguidamente, empezó a llorar desconsoladamente mientras se aferraba a la mujer.

En la puerta se encontraban reunidos algunas de las hermanas y algún que otro padre, quienes sonreían ante la vista al ver que su líder había logrado salvar el corazón de otro niño, uno que estaba manchado por el miedo y la oscuridad, uno que quizá ya no tendría que seguir sufriendo eternamente.


"¡HOLA! ¡SOY UZUMAKI NARUTO! ¡UN GUSTO CONOCERLOS A TODOS DATTEBAYO!"

Fue el gritó que se escuchó por toda la pequeña plaza que tenían en el orfanato, donde a veces se encontraban jugando los niños o los adolescentes leían algún libro o repasaban sus estudios. En ellos estaban reunido todo mundo, esperando que de esta forma el nuevo se presentase a los demás y se formase algunas relaciones, mas no esperaban una entrada tan llamativa.

Vali veía con confusión como el nuevo chico de cabellos rubios saludaba efusivamente con una mano mientras traía una enorme sonrisa en su rostro. Segundos después, todo mundo se rio de su presentación, haciendo sonrojar al chico rubio por la vergüenza. Esto no duró mucho, pues todo mundo se acercó a saludar al chico nuevo.

"vamos, vali-kun, no seas tímido y maleducado" escuchó a su lado mientras una mano le daba palmadas en el hombro. La realidad es que estaba oculto detrás de la hermana rubia, quien se reía ligeramente al verlo tan tímido. El peliplateado no dijo nada, aferrándose a sus ropas mientras intentaba retroceder, pero la fuerza de la mujer rubia era estúpidamente asombrosa.

Finalmente fue notado por el rubio, quien corrió hacia ambos "¡hola!" prácticamente grito su saludo, cosa que lo asusto a principios e hizo reír a la mujer "¡¿tú eres la directora de aquí?! ¡¿Por qué tienes los pechos tan grandes?! ¡¿Cómo puedes dormir por las noches?! ¡¿no te duele la espalda?" preguntó y preguntó, casi sin dejar espacio entre preguntas.

La sonrisa de la mujer tembló un momento, pero de todas formas se inclinó para saludarle "sí, soy la directora y estoy encantada de tenerte entre nosotros" le interrumpió, dejándole en silencio "esta es mi forma física porque mi padre me hizo así, no…no puedo dormir bien y por ultimo sí, me duele mucho la espalda" admitió, con una gota de sudor en su frente "¿Por qué la fascinación por los senos de una mujer?" le preguntó curiosa, pues todas las preguntas tenían como relación sus grandes pechos.

Naruto parpadeó inocente "pues…ese señor no dejó de hablarme de ellos mientras me llevaba hacia aquí" dijo mientras le señalaba a distancia, donde entre arbustos se encontraba un hombre de cabellos negros, pero de flequillo dorado, quien se puso nervioso al ser encontraba.

La mujer voltea lentamente y, levantando el velo frente a sus ojos, despliega una impresionante cantidad de poder, revelando sus bellos e inusuales ojos esmeraldas "Azazel…mi querido hermano" el mencionado tembló ante sus palabras, cayendo sobre su trasero al ver acercándose a su hermana "¿Qué te dije sobre intentar corromper a mis niños?" dijo con una linda e inocente sonrisa, pero el poder deslumbrante abrumaa por su furia inigualable.

El pelinegro se rio nerviosamente "Gabriel-chan, no te enfades conmigo, soy tu sexi y hermoso hermano menor, solo intentaba-" no termino, pues una poderosa patada lo estampó contra el suelo, seguido de sus huesos crujiendo por la fuerza que el pie presionaba sobre su cabeza al suelo "g-gabi…y-ya entendí" dijo mientras se rendía y agitaba sus manos en señal de rendición.

El pie fue retirado de su rostro, haciendo que dejase sacar un suspiro de alivio "Por nuestro padre, estuvo cerca" susurró mientras se frotaba el área dañada "pero sabes, valió la pena" dijo con un tono más alegre, cosa que le dejó confundida "porque ahora sé que tu ropa interior es de color-" no termino, pues recibió una patada en el estómago tan fuerte, que lo sacó a volar por los aires " ¡VERDEEEEEEEEEEE!" fue el grito dejado mientras desaparecía por los cielos.

Mientras los demás se quedaban en silencio por el teatro de hermano, Vali fue sorprendido cuando sintió a alguien jalando de sus ropas. Volteando rápidamente, notó que se trataba del rubio "¡somos compañeros de habitación! ¡llevémonos bien!" dijo mientras levantaba una mano, esperando a que devolviera el saludo.

Vali dudó un momento, pero la mirada clavada de la mujer rubia sobre él le obligaban a contestar de manera afectuosa "…claro" dijo simplemente, aceptando su saludo, cosa que hizo aumentar la sonrisa del rubio. Él respondió con el ceo fruncido mientras lo veía alejarse junto con otro gran grupo de niños, dejándolo solo.

"… ¿Cómo? ..."


"no creo que esto sea una buena idea, Naruto-san"

Fue la advertencia inicial del peliplateado mientras veía al rubio subirse en lo más alto del tembló, con una seria de pinturas junto a él y una brocha. El chico demonio estaba sosteniendo la escalera mientras el rubio estaba en lo más alto, concentrándose mientras pintaba una de las tantas estatuas decorativas.

"vamos, no seas gallina" dijo el rubio mientras seguía con su propósito, cosa que hacía con muchas ganas "cuando el padre Martin lo vea…" no termino lo que decía, pues empezó a reírse histéricamente, como que hizo que su compañero sudara ligeramente.

'¿Cómo me metí en esto?' se preguntó el otro niño, quien intentaba recordar en cómo se metió en este plan estúpido 'ah, si…' dijo con una mirada muerta al recordar que fue obligado a seguirle por la mujer rubia "Gabriel-oneesama se enojara con nosotros" el rubio en la cima se detuvo de reír, estremeciéndose al recordar la fura de aquella mujer.

"E-está bien" tartamudeó nervioso, pues ahora le parecía algo tonto "es más divertido si es más peligroso" dijo este, ignorando el miedo y siguiendo con la pintura, logrando hacer suspirar de cansancio al chico demonio. Luego de unos minutos, todo estaba hecho "listo" dijo el rubio ya en tierra firme "hice hasta un trabajo extra" dijo señalando las vidrieras de colores, en el cual un señor en una cruz había sido trasformado en una especie de payaso con una sonrisa.

Antes que pudiera decir algo, las puertas se abrieron revelando a un hombre con vestimentas negras, quien se detuvo a ver el desastre sobre él "Dios santo…" exclamó sorprendido, incapaz de creer lo que veía sus ojos "pero que-" se detuvo un momento, al ver al rubio junto al chico demonio " ¡UZUMAKI!" gritó el hombre conocido por su serenidad y tranquilidad, llamando la atención de los niños.

Ambos tiemblan ante el grito, pero eso no amedrenta el rubio "¡NO ME ATRAPARAS CON VIDA, ANCIANO!" gritó este, corriendo con sus pequeñas piernas fuera del lugar. La sonrisa con la que corría, a pesar de estar en muchos problemas, solo hacía que la confusión siguiera aumentando en su ser, pues le era extraño ver a alguien tan feliz.

"Vali, hijo mío" dijo el hombre mientras le entregaba una caja llena de panes delgados y algunas copas "sostén esto hasta que llegue" dijo mientras se lo daba rápidamente, procediendo a corretear al chico rubio "¡ME LAS PAGARAS, UZUMAKI!" gritó mientras corría hacia él, saliendo por la puerta del templo sin importarle nada, asustando en el proceso a dos hermanas que iban por ahí.

El chico demonio seguía viendo con dificultad la escena, pue son podía entender de donde surgía tanta felicidad y sonrisa en su rostro "¿cómo?" se preguntó en solitario, mientras vía a su compañero rubio correr alrededor de un arco, evitando al padre que iba con toda la furia divina hacia él.

'¿Cómo puede ser tan feliz?'


"¡seré el caballero más grande de toda la historia, el más grande del mundo!"

Sus palabras fueron escuchadas por aquel pelinegro que lo trajo en primer lugar, quien parecia estar pensando seriamente su exclamación. Por otro lado, estaba Vali, quien parecía sorprendido por sus palabras "pero estamos en un orfanato, cuando crezcamos, lo único que podemos tener son empleos cotidianos" dijo recordando como la gran mayoría de niños se volvían parte de la orden religiosa, quedándose en el orfanato y el templo toda su vida.

"el chico diablo tiene razón, tendrías que irte de aquí" dijo Azazel, quien estaba sentado en el pasto del jardín que tenía el orfanato "y probablemente no lo logres, Gabriel es muy dura con respecto a los niños que…dejan el orfanato" dijo recordando cómo cada niño que intentaba salir del lugar por su cuenta y sin ser adoptados, era capturado por la misma y luego 'evangelizada' por esta, convenciéndoles que era mala idea.

Solo había dos maneras de salir, irse sin prometer jamás volver, con probabilidades de muerte o siendo adoptados por una familia, que era lo más común. Cuando no eran adoptados, estos simplemente se quedan trabajando dentro del orfanato o en la ciudad de los alrededores "¿es idea mía o Gabriel-oneesama es muy opresiva y manipuladora?" susurró el rubio, mirando al adulto pelinegro quien no quiso responder.

"Yo creo que es simplemente sobreprotectora, no quiere que ninguno de nosotros la pase mal, por eso es tan estricta con las normas" defendió el peliplateado, pues tenía muy alta estima hacia ella "y sobre ser adoptado…yo no creo que pase" la mala fama del rubio como bromista maestro se había esparcido por toda la ciudad, la gran mayoría preferiría verlo de lejos, divertido por sus bromas, pero sin querer hacerse cargo de ellas.

Él estaba en un problema similar, pues el ser demonio y del clan lucifer, todo mundo parecía verlo con malos ojos, pues la historia había quedado en malos términos con ella al ser uno de los tantos clanes aliados de los Fallens. Podría intentar interactuar con su clan, algo que hizo la directora del orfanato, pero estos se mostraron apáticos y disgustados con él, pues era medio demonio.

"¡da igual, seré un caballero!" gritó a viva voz el rubio, sin tomar en cuenta todos los problemas que tendría si sigue ese camino "¡vamos viejo, enséñenos algo!" pidió nuevamente al azabache, quien todavía parecía inconforme con este mismo.

"no lo sé…Gabriel-chan me mataría si se enterase que estoy enseñando a pelear a sus niños" dijo mientras se ponía azul pensando en todas las cosas tortuosas que ella podría hacerle si se enterara "además, eres un humano, es imposible que puedas volverte un caballero, no con una corta vida" dijo diciéndole la verdad sobre si situación algo que no parecía entrar en su cabeza hueca.

Sus palabras no parecían afectar para nada al rubio, quien sonrió con maldad "bueno, yo pensaba ofrecerte algo…" dijo mientras sacaba algo de sus ropas, haciendo que el adulto abriera los ojos sorprendido "TA-DA, las bragas de la buena suerte de Gabriel-oneesama" dijo mientras las enseñaba, la ropa íntima rosada de la mujer rubia "me tuve que ensuciar las manos para tenerla, espero tener un trato" dijo con una pequeña sonrisa, moviendo en forma de péndulo la prenda, la cual fue seguía por la vista del pelinegro.

Tragó fuerte y su mano temblaba sujeta a su rodilla "¿Qué eres, un demonio?" preguntó por la similitud que tenía este con los demonios, que les encantaba hacer tratos lujosos "bueno…se nota que es fiable" dijo con un sonrojo al oler el perfume inconfundible de su hermana "bueno, qué más da, acepto" dijo tomando la prenda rápidamente y guardándola en uno de sus bolsillos.

El pelinegro vio con una gota de sudor en su frente como el chico rubio salto felizmente, ignorando la mirada de muerte de su compañero, quien parece tener unas ganas de asesinarlo tremendas "¡pero luego no te quejes! ¡no acepto debiluchos!" fue respondió por una mirada llameante de este y una expresión aburrida del peliplateado.

"¡empezaran corriendo la plaza en círculos! ¡muévanse holgazanes!"


"Sabes…esperaba algo proporcional a tus agallas, esto es muy decepcionante"

Fueron las palabras del pelinegro quien se masajeaba la frente, intentando encontrar mejores palabras para decirle al niño que era lo peor que había visto luego de años y años de luchas contra su enemigo. También fue antiguo maestro de las artes de la espada, sin hablar del tiempo que estuvo entrenando a completos novatos en su lucha contra los fallens, pero no importa que tan novato sea, aun podía defenderse con algo de esfuerzo diario, este no era el caso.

"Naruto, tu desempeño con la espada es tan malo…que pareces no tener brazos" dijo el pelinegro, negando con la cabeza. frente a él estaba el niño rubio, quien tenía los ojos llorosos mientras veía el muñeco de entrenamiento a cierta distancia, para nada herido y sin que haya logrado contactar un toque contra este "de hecho, creo que tú fuiste el más herido de los dos, y recuerda que el muñeco no se defiende" dijo recordándole que el muñeco de entrenamiento era un ser inanimado, esperando a ser destruido por el rubio, quien estaba con bastantes heridas en su pequeño cuerpo.

Suspirando, volvió su vista hacia el otro lado y sonrió "por otro lado, estas aprendiendo rápidamente, chico demonio" dijo el azabache al ver el muñeco del otro niño, hecho pequeños pedazos en el suelo "lograste dominar tu primer Martial Art en dos días y eso que los demonios no cuentan con habilidades para la espada" reconoció el pelinegro, viendo potencial en su otro alumno.

"¡es injusto!" gritó el rubio mientras se volvía a poner de pie "¡yo estoy practicando más de un mes! ¡¿Por qué no puedo hacer un simple ataque básico?!" gritó frustrado, al ver que ni siquiera podía mover su espada para producir un daño normal, mientras su compañero había avanzado tan rápido que ya estaba aprendiendo Marcial Art.

El adulto azabache simplemente negó "Quizás estamos viendo un punto inverso en las cosas, quizás tú seas un mago, no un guerrero" dijo el azabache, sorprendiendo a ambos niños "Tienes tanta energía Magia como lo hace Valí, eso es increíble para un humano" admitió, pues al hacer las pruebas del porque la ineptitud de su alumno, se die cuenta de este detalle.

"pero yo quería ser un caballero…" dijo entre pucheros el rubio, pues su meta principal era ser un genial caballero que una brillante espada en sus manos, como la leyenda de Artorias "bueno, siempre y cuando haya una cima que alcanzar…" susurró recordando que también podría llegar a ser Archimago.

Azazel asintió "Yo sé Magia Básica, principiante y de aprendiz" dijo diciéndole el tipo de magia que podía usar, las cuales eran bajas, dando a conocer que era más un guerrero que un mago "les enseñare lo básico de la magia para ver si tienes aptitudes o no, quizás tengamos más suerte ahí para Naruto" el rubio asintió lentamente encontrándole sentido a sus palabras.

"¡rápido! ¡leer estos diez libros! ¡ahora!"


"¡no puedo hacerlo!"

Fue el gritó frustrado que dejo salir el rubio, mientras caía sobre su trasero y respirando agitadamente, para terminar echado sobre su espalda. Detrás de él se encontraba se encontraba el adulto de cabellos negros junto al pequeño chico demonio, uno parecía claramente decepcionado, el otro parecía mirar normal, casi como si no hubiera ningún problema.

"vamos Naruto, haz una simple proyección, no es tan difícil" pidió el pelinegro, sabiendo que se le era imposible para el chico rubio "no puedo creerlo, ¿Cómo no eres capaz de hacerlo? ¡es simplemente decir una oración y dejar salir tu energía!" exclamó frustrado, golpeándose una y otra vez su rostro.

El rubio se sujetó con fuerza sus cabellos "¡no puedo acordarme el encantamiento! ¡no lo hago!" dijo recordando que no pudo leer ni el primer libre que se le fue entregado, de hecho, no pudo leer ninguno y simplemente se la paso jugando o durmiendo "¿no hay una manera más rápida que leer estos estúpidos libros?" preguntó exasperado, pues la cosa que más odiaba de hacer, era leer.

"no, no lo hay" dijo tajante el azabache, negando con su cabeza "Vali, por lo menos has algo que deje de dolerme la cabeza y sentir que he malgastado tres meses de mi vida" pidió o hasta podría tratarse de una súplica, pues llegado a este punto, le era imposible no arrepentirse de haber malgastado si tiempo y seguridad, pues su hermana en varias ocasiones estuvo a punto de darle una paliza.

El peliplateado asintió en silencio mirando un árbol a la distancia "Tu que te mueves entre la luz, tu que ardes en llamas imaginarias en un mundo donde nada existe, rata de fuego, incinera" dijo el encantamiento mientras dos círculos de palabras parecían rodearlo "Destruction Magic: Firebolt" Dijo mientras elevaba una mano, del cual lanzó un rayo rojo que cayó sobre el árbol, el cual comenzó a arder.

"Una magia de nivel aprendiz, muy impresionante" dijo con una sonrisa el azabache, quien veía con ojos brillantes el chico demonio "no solo eres capaz de aprender rápidamente Martial Arts, sino también, Magic como si fuera algo simple, ¡eres un genio!" dijo mientras revoloteaba y despeinaba al chico, quien se veía incomodo con la muestra de afecto.

El chico peliplateado miraba hacia su compañero rubio, quien se mantenía en silencio y mirando el árbol en llamas, completamente sorprendido por la demostración, pero…a pesar de eso, podría distinguir algo de celos o envidia en su mirada, como si quisiera hacer lo mismo él.

"bueno niños, me largo" dijo mientras tomaba sus cosas y empezaba su marcha fuera "puedo sentir a Gabriel-chan dirigiéndose rápidamente hacia acá, nos vemos otro día" dijo mientras salía corriendo a toda velocidad, sin siquiera decirles nada mas o algún entrenamiento para la casa.

Vali se acercó lentamente al rubio, quien todavía estaba mirando el árbol "es impresionante lo que has hecho, me hubiera gustado hacer lo mismo" admite mientras recuerda no poder hacer una simple proyección "ya sabes…lanzar rayos mágicos y alguna cosa genial que hacen los magos, sonaba muy bien" dijo con una pequeña sonrisa recordando ver en la televisión a los magos luchar.

De repente se levanta de golpe, golpeando un puño contra su palma "esto solo me dice una cosa, ¡solo puedo ser un guerrero!" dijo recordando su meta inicial, la cual pensó en volverla a retomar luego de ver su triste desempeño en la magia "quizá solo debo esforzarme más, ¡Entrenare día y noche para ser el más grande caballero del mundo!" juró nuevamente, pensando de una forma tan positiva incluso cuando todo parecía ir en su contra.

El chico demonio parecía ligeramente sorprendido, pues pensaba que, luego de ver todo esto, se retiraría y renunciaría a sus sueños, pero no fue el caso. Naruto voltea ligeramente su mirada al escuchar una risa, abriendo los ojos al ver que era su amigo "eso espero, Naruto-san" dijo mientras levantaba un puño hacia él "Hasta ese momento…seremos rivales" dijo con una sonrisa retadora.

Naruto le pensó un momento, para luego sonreír, chocando su puño con el suyo "¡seremos rivales Vali! ¡te ganaré y seré un caballero sagrado, ya lo veras! ¡Dattebayo!" dijo entre risas, haciendo reír a su compañero también. Aun cuando parecían tener buenas intenciones el uno al otro, el chico demonio dejo de sonreír mientras escuchaba a su amigo hablar, pues aún tenía una duda que todavía no respondía.

"¿Cómo puede seguir sonriendo?"


"¿se fue?"

Fue una voz femenina mientras dejaba salir un grito ahogado, conmocionado y hasta asustado por la noticia. Estaban en lo que parecía ser una pequeña oficina, donde estaban Azazel y Vali, mirando a Gabriel quien se encontraba sentada frente a su escritorio. Azazel asintió en silencio, mirando de vez en cuando a Vali, quien tenía una mirada fría en su rostro.

"no puedo creerlo…no Naruto-kun" dijo mientras se llevaba una mano a su boca, intentando refrenar su lloriqueo, pero las lágrimas corrían por sus mejillas. Azazel simplemente miró hacia otro lado, pues sabía que tanto el rubio y su compañero de cabellos plateados habían logrado tener una relación muy cercana, casi hasta la hermandad. Que los haya dejado de repente y sin avisar ha sido un golpe muy fuerte para ella, que no está acostumbrada a ser dejada, menos en condiciones así.

"Salió durante la noche, nadie se dio cuenta excepto vali, cuando se levantó su cama estaba vacío y esta carta" dijo mientras se la enseñaba, dejando ver un dibujo chibi de este junto a una pequeña oración mal escrita que decía 'Me iré de viaje para ser el más fuerte' y algunas chorradas más "además…no es el único que tiene planeado irse" dijo mientras miraba al otro chico, quien tenía un rostro inexpresivo.

"yo…" dijo mientras apretaba las manos, intentando decir lo que tenía planeado "pensé en las palabras de Azazel-sensei, necesito más entrenamiento y llegué a la conclusión que estar aquí no me iba a ayudar a ser más fuerte" dijo este recordando las palabras del pelinegro "no pienso irme por mucho tiempo, yo regresaré" prometió con una mirada seria, mirando fijamente a quien siempre trato como su hermana mayor.

Eso era mentira, él iba a desistir ese ofrecimiento del viaje d entrenamiento, pues no le gustaba la idea de dejar a sus amigos y a quien consideraba una familia solo para ser más fuerte. Otra razón era porque no tenía el valor de enfrentarse a su hermana y verla llorar, algo que actualmente estaba sufriendo e intentaba permanecer firme y no doblegarse, pues de hacerlo, no podría salir nunca más.

Un tiempo después se encontraban ambos fuera del lugar, escuchando a la mujer, que hace unos momentos parecía fuerte, llorar como una niña ignorando que sus lloriqueos podían ser escuchados desde fuera de la habitación "chico, ¿estás bien?" preguntó preocupado el pelinegro, pues la explosión de emociones durante un corto tiempo podía hacer muchas cosas en una persona.

Vali no respondió, mientras una silenciosa lagrima se deslizaba por su rostro inexpresivo, el cual limpio con sus mangas "estoy bien" dijo simplemente mientras cerraba los ojos y caminaba junto a su nuevo maestro, empezando su viaje de entrenamiento "seré el más fuerte del mundo, para proteger todo lo que crea que es valioso para mi…y…" dijo mientras rebasaba al pelinegro, quien todavía no estaba seguro si su alumno estaba del todo bien, pues tenía una expresión muy oscura en su rostro.

"destruiré a Uzumaki Naruto"


Flashback End


En el presente, ambos seguían luchando a la par, los golpes iban y venían, pero ninguno parecía querer dar un paso hacia atrás "no solamente eres un hipócrita, ¡eres maldito debilucho!" gritó Vali mientras lograba dar un fuerte golpe en su estómago, haciendo escupir gran cantidad de saliva, haciendo que ruede por el suelo.

"¡¿de qué te sirvió abandonar a tu familia atrás?!" preguntó mientras caía desde el cielo, con la intención de romper su cráneo contra el suelo. Naruto rápidamente rueda en el suelo, evitando la patada que estaba muy cerca de darle, pero recibió una fuerte patada en su cara, la cual lo noqueó ligeramente.

Vali se subió rápidamente sobre él, comenzando a golpear fuerte y consecutivamente a su rostro "¡¿de qué?! ¡DE QUÉ!" le gritó mientras cargaba un fuerte puño, el cual dejo caer sobre su rostro y crear una gran fisura en el suelo. se encontraba respirando agitadamente, pues hacer algo similar le costó más energía de lo que esperaba.

Naruto reacciona un momento, golpeándole en su rostro y haciendo que cayera a un lado, aprovechando el momento para recuperarse de la paliza "tienes razón…hasta el momento no me ha servido de nada" admitió mirando el cielo con su rostro golpeado, recordando lo feliz que era en el orfanato "pero…" dijo mientras volvía a levantarse, limpiándose la sangre de su rostro "conseguí algo mejor que solo poder" dijo mientras recordaba a todos los amigos que había conseguido en su viaje.

Vali le miró un momento, cerrando los ojos "Gabriel estaba llorando" dijo de repente, callando al rubio por un momento "jamás la había visto tan triste, tan…destrozada" dijo recordando el llanto de aquel momento "no permitiré que la hagas llorar de nuevo, ¡no lo permitiré!" gritó furioso, volviendo a correr hacia él.

Nuevamente ambos reanudaron la lucha, pero esta vez no tenía algún estilo propio de uno, eran solo golpes aleatorios, los cuales tenían como finalidad descargar la furia de ambos "¡me volveré el más fuerte!" prometió mientras recordaba lo sombrío que se volvió el orfanato cuando su amigo se fue, nada fue igual después de ese día.

"porque estoy harto de siempre ser el que tiene que estar detrás de ti, ¿Cómo puedes ser tan fuerte?" se quejó el peliplateado una vez que estaban lejos del otro nuevamente, para volver a la embestida sin sentido "¡¿Cómo puedes sonreír luego de pasar por todo eso?! ¡¿Cómo puedes hacer felices a todos y yo no?!" gritó, dándole un fuerte golpe en la cara, devolviéndolo al suelo nuevamente.

"¡siempre he estado detrás de ti! ¡siempre he sido opacado por ti!" Naruto abrió los ojos cuando escuchó a su amigo finalmente abrirse y dejar salir todo lo que tenía contenido "¡no importa que tan bueno era en algo! ¡siempre era inferior a ti!" dijo recordando como todo mundo parecía llevarse mejor con el rubio, pero a él siempre intentaban hacerle a un lado.

"¡por eso!" Apretando los puños tanto como podía, tomó todo el aire que podía llenar sus pulmones "¡TE SUPERARÉ! ¡YO SERÉ UN HÉROE!" gritó su juramente al aire, deteniendo incluso al dúo de hermanas que se encontraban luchando "¡no importa que tanto deba esforzarme, que tanto deba de perder! ¡yo protegeré la sonrisa de todos!" dijo mientras corría hacia Naruto, quien estaba congelado por sus palabras, logrando conectando un poderoso puño en su pecho, logrando sacarle a volar por los aires "¡INCLUSO SI TENGO QUE DERROTARTE!" terminó, viendo a su contrincante en el suelo y respirando agitadamente.

Kuroka se quedó en silencio, viendo al peliplateado respirando agitadamente, hecho un desastre mientras esperaba a que su contrincante volviera a ponerse de pie para darle otra paliza "Vali-kun…" susurró viéndolo a lo lejos, sabiendo que esto era algo difícil para él y que no podía ayudar, sintiéndose impotente al respecto.

Naruto vio con una mirada cansada como su antiguo amigo se encontraba respirando agitadamente, no por el esfuerzo, sino por toda la cantidad de sentimientos incontrolables que se retorcían en su interior 'ah, ya entiendo…' pensó mientras miraba el suelo, viendo la sangre que salía de su boca 'finalmente…creo poder entenderte, Vali' pensó el rubio mientras se limpiaba la sangre de su boca y lentamente se levantaba.

De alguna forma, al sentir sus puños contra él, pode entender sus sentimientos de alguna forma extraña, como un corto laso que permitía la comunicación sin palabras "sabes, es extraño" dijo Naruto mientras terminaba por levantarse, haciendo girar su hombro "siempre creí que era yo quien debía superarte, aun no me sentía listo" admitió, pues su poder estaba lejos de igual a su rival " y, sobre todo, no quería enfrentarme contra alguien que consideraba mi hermano" Vali no dijo nada al respecto, mirándole detenidamente.

Limpiándose un poco la sangre de su mejilla y viéndola de cerca "pero…" decía mientras sonreía ligeramente "¡esa no es razón suficiente para contenerse en una batalla!" exclamó mientras abría los ojos, enseñando que había un ligero brillo en ellos, como si una llama se hubiese vuelto a encender.


Naruto Shippuden OST 2 – Shikku


Naruto tomó algo de aire primero, cruzando los brazos "¡ITTOU SHURAAAAA!" gritó mientras una incontrolable cantidad de poder se arremolinaba a su alrededor. Su grito se extendió mientras el poder a su alrededor creaba fuertes cantidades de aire en forma de vendavales. Vali abrió los ojos ligeramente, pues el manto blanco alrededor del rubio era uno muy sorprendente, hasta que se volvió un fuerte resplandor azul.

Una pequeña sonrisa se formó en el rostro del peliplateado "esto es lo que esperaba" dijo mientras apretaba sus puños y algo de poder se reunía a su alrededor "Limit Breaker" empezó por ese, el cual fue un brillo rojizo y oscuro el cual le cubrió primero "Greater Ability Boost, Greater Evasion, Greater Reinforce Hide, Invulnerable Fort, Body Strengthening" gritó consecutivamente, cada palabra solo hacia aumentar el resplandor a su alrededor, el cual comenzaba a imitar al de su contrincante, pues el viento también se arremolinaba a su alrededor.

Naruto conocía algunos, pero no a la gran mayoría, pero de algo estaba seguro…esta sería una batalla muy reñida "¡Es la hora! ¡te enfrentare con todo lo que tengo!" gritó mientras el poder lentamente rompía su piel, dejando salir hilos de sangre "¡¿listo, Vali?!" preguntó mientras lucía una enorme sonrisa audaz, sintiendo sus músculos acostumbrándose el dolor.

"¡iré con todo!" respondió mientras el esfuerzo físico y mental por usar todas esas Martial Arts al mismo tiempo hacia que sus músculos se tensaran tanto que líneas parecidas a venas era posible ser vistas desde lejos. Sin más, ambos saltaron de sus lugares, dejando grietas en el suelo por donde pisaban.

Recortaron rápidamente distancias y ambos chocaron puños. El choque fue lo suficientemente poderoso como para que un pequeño estallido de aire de produjera. Sin tiempo para esperar, nuevamente intercambian golpes con mucha intensidad y rapidez. El estilo de ambos era igual, pero al mismo tiempo diferente y se notaba por como ambos parecían avanzar.

'te equivocas en una cosa, vali' pensó Naruto mientras bloqueaba uno de sus ataques y, para sorpresa de su rival, sujetaba su pierna y la jalaba hacia él, conectando un fuerte rodillazo en su estómago '¡mi viaje no ha sido en vano!' gritó mentalmente mientras corría hacia el peliplateado, que parecía afectado por el golpe a pesar de no poder sentir del todo el dolor.

'¿Qué sucede?' pensó el medio demonio al ver cómo le era difícil mantener el ritmo de la pelea 'no puedo leer sus movimientos' se percató cuando los golpes dejaron de ser fluidos y consecutivos a ser una serie de golpes al azar, o eso parecía. No era solamente aquel estilo de pelea que aprendieron cuando eran niños, tampoco parecía una continuación o perfección de la misma, era otra muy diferente.

'tal vez no aprendo tan rápido, no soy brillante o tengo aptitudes para algo, pero…' pensó mientras bloqueó una patada de su enemigo, contraatacando con un barrido que lo dejo sin ningún apoyo en el suelo, cayendo a consecuencia de ello '¡tampoco sé cuándo darme por vencido!' exclamó mientras daba un fuerte salto al frente, sujetando la cabeza del peliplateado y lanzándola hacia el cielo.

La lucha ahora se daba en pleno vuelo, ambos contrincantes no parecían siquiera caer, sino elevarse conforme los golpes iban y venían "muy interesante" susurró Fujimai, atrayendo la atención del grupo de amigos del rubio "¿Cuántas veces abra perdido una batalla para aprender eso?" se preguntó a sí misma, viendo el estilo hibrido que parecía adoptar Naruto en batalla.

Asia miró confundida hacia la mujer, sin entender a que se refería "Experiencia" escuchó a su lado, siendo este del gigante "cuando tu pierdes una batalla, si eres tenaz, puedes ser capaz de aprender de esos errores" le explicó este, señalándole a su amigo rubio que seguía combatiendo en el cielo "El estilo de pelea que tiene Uzumaki es un Taijutsu de tipo amalgama y sin forma, lo que da entender que ha tenido un sin número de enemigos durante todo este tiempo" Asia se sorprendió por ello, volviendo la atención a la pelea.

"el Taijutsu base lo conozco, Hapkido" dijo Fujimai mientras miraba la posición inicial que tenía el rubio antes de cambiarla "podría nombrar unos 30 o 40 estilos más, quizás podría estar equivocada" dijo mientras bebía una pequeña copa de madera, con una pequeña sonrisa "no hay orden de cambio, es una mescla invariable y sin patrones, perfecta para usar contra alguien que no se especializa en Taijutsu" dijo con una sonrisa al ver que el prometido de su hija mayor estaba en problemas.

Finalmente cayeron al suelo, mas esta vez fue Naruto quien llevaba la ofensiva con golpes rápidos e imprecisos, haciendo que Vali solo pueda estar en una defensiva sin sentido 'no importa como ataque…' pensó al ver como Naruto esquivaba d una forma tan extraña e irregular, que le sorprendía con un golpe salido de la nada '¡no puedo seguirle el paso!' pensó al recibir otro golpe en el rostro, desequilibrándolo.

"¡este es el final, Vali!" gritó Naruto mientras se lanzaba al suelo, sorprendiéndolo con una patada alta desde el suelo que le devolvió al aire "U-Z-U-M-A-K-I" deletreó su apellido mientras daba patadas ascendentes en su estómago, para caer al suelo y dar un poderoso salto, terminando sobre él, para terminarlo con una poderosa patada giratoria en el estómago "¡NARUTO RENDAN!" terminó de nombrar su ataque, mandándolo directamente al suelo y creando un pequeño cráter con su cuerpo (ost end)

Vali intentaba levantarse del suelo, más lo que encontró fue una mano extendida del rubio, quien le miraba con una pequeña sonrisa, el resplandor azul se había desvanecido. El chico demonio le miró un momento, para sonreir y tomar su mano "es mi derrota" aceptó la perdida, levantándose de aquel cráter hecho con su cuerpo.

Koneko miraba a lo lejos como el dúo parecía esta en silencio, solo viéndose a los ojos y comunicándose con la mirada. A su lado escuchó un gemido cansado y triste, se trataba de su hermana "Moou…yo quería ganar" dijo como una niña que hace una rabieta, para luego suspirar resignada "bueno, qué más da" dijo levantando una mano sobre su cabeza "me rindo yo también" aceptó su derrota a pesar de que hace unos momentos estaba dándole una paliza a su hermana.

Fujimai agitó una especie de pequeña bandera en su mano, de la cual había dos pequeñas campanas "¡esplendido! ¡ha culminado la primera batalla! ¡Ganador, mi hija menor y su compañero!" la multitud vitoreó emocionada, arrojando petalos de flores que se esparcían por todo el lugar destrozado.

Volviendo con el dúo en el ring de batalla, finalmente fue vali quien rompió el silencio "por ahora me retirare, veo que tengo mucho por aprender todavía" dijo notando ese ligero detalle de su falta de maestría en el mano a mano. A pesar de ser un arte muy infravalorado, no dejaba de ser importante en una pelea si no tenía un arma a la mano.

"¿volverás al Orfanato?" preguntó Naruto al ver como este estaba a punto de irse junto a la pelinegra, pero lo detuvo sus palabras "no quiero decir que vuelvas, solo…ir a visitar un rato" preguntó, pues él hace mucho tiempo ha querido visitar, pero no tenía el valor para enfrentarse a su hermana mayor.

Vali le miró un momento antes de sonreír ligeramente "No" dijo negando con la cabeza "Gabriel ha cambiado mucho estos años, ha aceptado nuestra salida…incluso la tuya" Naruto elevó una ceja, pues no parecía entender "el orfanato tiene televisión, chico héroe" el rubio abre los ojos al entender a lo que se refería, pues esa noticia se volvió viral en todo el mundo "Ella ya sabe dónde estás, yo tendría cuidado" le aconsejo este, sabiendo lo peligrosa que podía ser su hermana mayor si estaba enojada…y lo estaba.

Koneko miró confundida al rubio que de repente lucía una sonrisa muerta en su rostro "estoy muerto…ella me va a matar" susurró mientras pensaba en una imaginaria Gabriel, pero endemoniada y con un aura oscura a su alrededor "Koneko-chan, tengo miedo" dijo el rubio mientras la atrapaba en brazos, ignorando que esta parecía muy incómoda por ello.

"ara, ara, ¿Koneko-chan?" preguntó Kuroka, congelando a la albina, quien le miro a dagas, haciéndola reír "sobre eso, ¿sabes quién más tiene internet por aquí y sabe que te cambiaste de nombre?" le preguntó con una mirada divertida, confundiéndola "empieza por Fuji y termina en Mai" dijo mientras señalaba en lo alto del coliseo, siendo esta misma su madre.

Koneko mira a su madre, quien se encontraba en lo más alto. El sol hacia que esta pareciese tener un rostro oscuro y sus ojos brillaran en castigo. La mirada de su propia madre, quien ya sabía sus mentiras y travesuras, hizo que sus orejas se cayeran sobre su cabeza, con miedo ante lo que iba a suceder cuando la ceremonia terminase "mierda" susurró mientras intentaba ocultarse en el pecho del rubio, quien seguía lloriqueando al pensar en enfrentar a su hermana. Curiosamente, ambos tenían el mismo problema y se consideraban muertos.

Kuroka se rio como una noble lo aria, divertida por toda esta situación "oh hermana mía, estas en muchos-" no termino su oración, pues una fuerte explosión se produjo en las grandes puertas del coliseo, las cuales fueron abiertas de golpe "¿problemas?" terminó confundida, al ver a un tipo cualquiera volar por los aires, chocando contra una de las paredes de la arena.

Todo mundo murmura confundido sobre lo que pasaba, nadie parecía saber y por la expresión de la líder, esto no era parte del show. Ambos dúos de parejas volvieron su mirada hacia la puerta, esperando que no se tratase de un enemigo imprevisto. La nube de polvo lograba ocultarles la verdad, pero un par de siluetas femeninas podía ser vistas.


Naruto OST 1 - Bad Situation (Extended)


Ante la vista sorprendida de todo mundo, se trataba de las gemelas más fuerte del pueblo "¡orthros! ¡¿Qué significa esto?!" gritó la madre de koneko, quien miraba enojada y nerviosa por lo que estaba viendo. Frente a todo mundo, ambas gemelas estaban rodeadas de cuerpos inconscientes de hombres y mujeres, parejas que se supone deberían de ser las siguientes batallas.

Estas no respondieron, simplemente se quedaron mirando a sus primas y sus compañeros, quienes ya estaban en guardia "oye, vali" llamo Naruto sin apartar su mirada del dúo "¿Cuánto más te va a durar esas Martial Arts?" preguntó sabiendo que el efecto de antes todavía no había desaparecido, solo inhabilitado temporalmente.

El chico peliplateado no rexpidió, volviendo a encender el resplandor rojo a su alrededor. Naruto le siguió después 'maldita sea…' dijo al darse cuenta de que su cuerpo empezaba a temblar 'a pesar de que he aumentado en un minuto más el tiempo que puedo usarlo…no será suficiente para combatir contra ellas' pensó nervioso, pues recuerda su anterior batalla, la cual quedó muy grabada en su cabeza.

"Vaya problema" susurró Kuroka, con un sudor sobre su frente "¿en celo? ¿mis primas estas en celo?" preguntó con una sonrisa forzada, pues el aura que ambas tenían le hacían que su cola se encrespara "espero que eso no signifique quitarnos a nuestros compañeros, ¡pensarlo solo me pone muy furiosa-nya!" gritó mientras se inclinaba ligeramente, como si fuera una felina a punto de saltar sobre su presa.

"Onee-sama" susurró Koneko a su lado, imitándola a la perfección, pero en vez de tener la mano en forma de palmas, ella los tenía en forma de puños listos para aplastar "tregua" dijo simplemente, haciendo reír a su hermana mayor. Ambas sabían que había pocas o nulas posibilidades de ganar, menos aun si estaban en celo.

"escuchad, solo tenemos una oportunidad" dijo Naruto mientras seguía con la mirada fija en ellas, al igual que los demás "tenemos que separarlas, es la única-" no termino de decir nada más, pues las dos desaparecieron ante sus ojos '¿eh?' pensó sorprendido al ver un mano sobre su cara.

Casi como si fuera en cámara lenta, el resto del pequeño grupo vio a una de las hermanas albinas sujetar a Naruto de la cabeza, lanzándolo hacia el cielo donde esperaba su hermana, quien le dio una patada tan poderosa que lo lanzó, como si de una bala se tratase, hacia una de las tantas paredes de piedra, la cual fue hecha escombros, destrozada por el poderoso impacto.

Koneko por reflejó intentó ir a ayudar, pero se dio cuenta tarde de su error. El dúo de hermanas apareció a ambos lados de ella. Una de ellas hizo un barrido a sus pies, seguido de una fuerte patada en la cara. La otra hermana siguió el ataque con un poderoso rodillazo en el estómago y un fuerte golpe en la cabeza, incrustándola en el suelo.

"¡shirone!" gritó preocupada Kuroka, al verla inconsciente en el suelo y muy malherida "¡Malditas perras! ¡me las pagaran!" gritó extremadamente molesta, encrespando sus orejas y cada cabello de su larga cabellera. A pesar de poder contestar y defender la gran mayoría de ataques, lentamente fue superada debido al trabajo grupal y perfecto de ambas.

Antes que recibiera un poderoso golpe en la cara, fue protegida por vali quien lo bloqueó justo a tiempo "¡concentrate!" gritó el medio demonio, quien chocó espaldas con ella "Trabajemos en grupo, es la única forma" dijo nervioso y enojado, intentando seguir con la mirada ambas, pero su velocidad era tal que solo veía reflejos de ambas.

"Buen plan" dijeron ambas al unísono, quienes corrían alrededor de ambos, intentando abrumarlos con su velocidad bestial "pero…" dicho esto, Vali vio sorprendió como ambas se encontraban sobre sus cabezas, cayendo rápidamente con una serie de golpes que los abrumaron a ambos, para seguidamente estrellarlos en las paredes de direcciones opuestas "Nosotras no somos tan sencillas" dijeron ambas, mirando hacia donde se encontraba la líder de su aldea (ost end)

El grupo de amigos en lo más alto no lo pensó dos veces, saltando hacia la arena para ayudar "¡Naruto-san!" Gritó Asia preocupada, mirando como el gigante pelinegro lo sacaba de los escombros, el fuerte golpe aún estaba marcado en su estómago "¡no se preocupe, le curare!" dijo nerviosa, comenzando a sanar todas sus heridas.

Tiempo después, Ravel apareció cargando en sus hombros a Koneko y Rossweisse a un vali, ambos derrotados "dejadlos aquí, los curare en cuanto termine de curar a Naruto-san" Ambas asintieron, preocupadas por el estado de ambas y la situación en la que se encontraban. Seguido de ello, apareció el gigante con Kuroka en brazos, también inconsciente "Dios…" susurró el ángel de cabellos rubios, pues el aspecto de cada uno era muy triste.

"¡qué les pasa a ustedes! ¡son primos!" grito Ravel enojada al verlas al dúo en silencio, congelados mirando hacia su líder "¡no sé qué carajos está pasando! ¡pero no es razón para golpearlos así! ¡estúpidas gatas callejeras!" fue callada por Rossweisse, quien la silenció cuando vio que habían ganado la atención de ambas.

"¡orthros! ¡¿Qué significa esto?!" gritó muy enojada Fujimai, pues acaba de ver como sus queridas hijas fueron golpeadas de una manera brutal "¡decidme una buena razón por la cual no debería de castigarlas con el exilio! ¡ahora!" exigió la mujer, callando los últimos murmullos de su gente, quien ya no se sentían a gustos con la situación.

Ambas no temieron su amenaza, no parecían mostrar sentimiento algún de pena por sus acciones "¡Hemos ganado! ¡somos las ganadoras de la ceremonia!" dijeron ambas, sorprendiendo al público "y como ganadoras, tenemos derecho a una petición hacia nuestra gran líder" dijeron ambas con seriedad, mirando a su tía con ojos afilados.

Fujimai sudaba ligeramente "¡no es posible! ¡ustedes no pueden ganar! ¡solo parejas unidas por un amor puro pueden participar! ¡esto es-¡" fue interrumpida por las voces de los alrededores, algunos ancianos negaron con la cabeza, sabiendo que sería más problemático para ellos negarles la victoria y arriesgarse a una mala popularidad "El concejo ha hablado, ¡sois las ganadoras!" dijo de mala gana, mirando a ambas muy enojada.

Las chicas sonrieron oscuramente, ya que habían obtenido lo que querían "¡queremos un duelo!" gritaron ambas, sorprendiendo a todo mundo, pues se trataba de una petición rara y sin sentido aparente "¡queremos enfrentarnos a un duelo con la hembra más fuerte de este lugar!" dijeron ambas, señalando hacia cierto lugar.

Las miradas viajaron rápidamente, siguiendo ambos dedos. La mirada se encontró con una pequeña niña rubia de coletas, quien sostenía un bastón raro "¿eh?" dijo Ravel mientras se apuntaba a sí misma, ya que era la señalada "¿y-yo?" tartamudeó ligeramente asustada, pues a pesar de que su orgullo le decía que debía aceptarlo, pensar en el castigo que recibiría hacia que eso no valiese la pena.

"¡la niña no! ¡detrás de ella!" gritaron ambas, molestas por ver que la gente no parecía entenderlas. Mirando detrás de la niña rubia que era sostenida por la valquiria de ir contra el dúo de gatas albinas, se encontraba Asia, quien se encontraba curando a Kuroka, la última herida del cuarteto.

Asia se da cuenta de eso y parpadeó confundida "¿yo? ¿p-porque yo?" preguntó confundida y asustada, pues hasta donde ella sabía, era la más débil del grupo por su capacidad de solo ser la curandera y no ayudar para anda más. En batalla era tan útil como lo era una brisa de aire, no era ninguna amenaza.

"Nuestras costumbres dicen que una mujer fuerte elige a un hombre fuerte, pero solo un Alpha solo puede ser domado por la fuerza de una mujer increíblemente fuerte" dijo una de las hermanas, dejando espacio a la otra para continuar "como la única hembra con un Alpha de compañero, eres la mujer más fuerte de esta aldea" informaron, dejando a más de uno sorprendido por la revelación.

La multitud empezó a murmurar de nuevo, entre ellos parecían discutir esto último y todos asentían ante la lógica, era cierto lo que decían "Asia-san, lamento informarle que Orthros está en lo cierto, tu eres técnicamente la hembra más fuerte en la aldea" afirmó Fujimai, sintiendo algo de pena por la débil chica que no tenía la culpa de nada, solo tenía la mala suerte de haberse enamorado de alguien así.

Asia parpadeó muchas veces. Quizás estaba en lo cierto, pero había algo que en la aldea no sabía y era que su relación era falsa "como la hembra más fuerte, ¡te retamos a un duelo a muerte!" dijeron ambas chicas albinas, mirándole con mucha intensidad. Al escuchar el jadeo sorprendido del público, ella sabía que era algo serio.

Miró a fujimai por un poco de ayuda, pero la expresión en su rostro decía prácticamente que estaba siendo obligada por sus mismas costumbres "La petición fue hecha, ¡será un duelo a muerte!" la multitud no vitoreó como antes, solo murmuro intranquilo y hasta nervioso el significado de las cosas "¡luego de más de 500 años, se realizara una batalla a muerte!" informó ella, dejando sorprendido a incluso los mismos nekomatas, pues algunos no parecían entender que era eso

"una hembra luchara contra otra por el amor de un hombre" dijeron al unísono ambas, mirando con una sonrisa enfermiza a Asia, quien se estremeció de miedo al ver como ambas se acercaban lentamente hacia ella "no ha pasado algo similar en siglos, hoy haremos historia" dijeron ambas mientras aceleraban sus pasos, dispuestas a atacar a la rubia incluso si aún estaban sus compañeros a su lado, inconscientes.

Ravel y Rossweisse intentaron colocarse en medio, pero alguien les ganó "no dejaré que le coloquen un dedo encima" fue una voz que todos escucharon y por primera vez, sonaba enojado "yo…no lo permitiré" dijo el gigante mirando a ambas con mucha intensidad, apretando sus puños fuertemente, los cuales tronaron al intento de quebrado.

"¡Orthros!" escucharon una voz en la cima, siendo la líder del pueblo nuevamente "¡al ser dos hembras luchando contra una, es imposible que sea un duelo justo!" dijo ella con una pequeña sonrisa, pues había encontrado una solución "por ello… ¡lucharan contra ella y su compañero!" reveló ella, dejándolas sorprendidas ya que no era parte de su plan.

"Ustedes…salgan de aquí y llévenselos a un lugar seguro" dijo el gigante mirando a sus compañeras, quienes se quedaron pasmadas un rato y procedieron a cargar a sus demás compañeros, mientras otros nekomatas se llevaron a Vali y Kuroka "Argento-san…" susurró llamándole la atención, haciéndola temblar un momento por el miedo.

Les dio una corta mirada a los ojos, una mirada que logró tranquilizarla para volver a la lucha "no te preocupes, confía en mi" dijo mientras empezaba por quitarse la camisa que traía, revelando su torso desnudo. Su acción solo hizo colocar en guardia al dúo, quien se mostraba curioso e inquieto por la implicancia del gigante en su pelea, pues fue imprevisto "porque esta…" dijo mientras se detenía, abriendo los ojos mostrando un par de ojos azabaches que brillaron por un momento en dorados y una marca extraña en forma de tela de araña apareció en su estómago un milisegundo.

"es mi lucha"


Siguiente capítulo: La verdad, descubierta ¡Naruto, fallido domador de gatos!


Me gustó como quedó, esta tal y como lo imagine y eso me agrada mucho. Con el siguiente cap espero terminar el arco de koneko y empezar con el de Kioto, pues empezaré a explicar lo de lo fallens y todo ese rollo que aún no toco. Por otro lado, también se sabré mas de la milicia militar mágica y bla, bla, bla.

No olviden comentar, un comentario siempre es bien recibido y me motiva a seguir escribiendo, me alegra verlos así como tener ideas para más escritura. No olvidar que estoy abierto a ideas y las relaciones del rubio aún no están decididas, quizás me hagan cambiar de parecer con respecto a RIAS.

Hasta la otra