Capitulo 11

Los ojos del joven se abrieron de a poco, un calor agradable se sentía en su cuerpo, pero las voces y las miradas de la familia lo acabaron de despertar.

-¿qué hacen todos en mi cuarto?-

-No te hagas él bobo, querrás decir en el cuarto de Akane cuñadito- lanzó Nabiki

Ranma se iba a levantar de golpe, pero algo se lo impidió, su novia aún dormía con la cabeza apoyada en él, de pronto recordó todo, el cansancio lo venció y se quedó con ella toda la noche.

-A…A Akane, des pierta. –

-ummm- La joven Tendo se sentía muy abrigada en esos brazos, le costaba trabajo despertarse, se movió un poco y con sus manos toco algo, no era la cobija, tampoco una almohada, entonces recordó y abrió los ojos sobresaltada -¡Ranma!-

Los jóvenes saltaron quedando uno en cada esquina de la cama, miraban al suelo muy abochornados por la escena.

-con que recuperando el tiempo perdido ¿eh?- insistía Nabiki arqueando una ceja

-pe..pe..pe..pero nosotros- intentaba explicar el joven Saotome

-Ranma hijo no te lo permito, deben casarse primero- lo interrumpió Soun, con una cara larga

-Hijo, ojalá hayan utilizado protección, recuerda que Akane aún no termina sus estudios-

-¡Mamá!, no digas eso-

-Tía Nodoka por favor- Akane escondía su rostro en las manos con más vergüenza que la vez que Ranma la vio desnuda

-Ya déjenlos hablar- llamó a la razón Kasumi como siempre

-Gracias Hermana…..familia, lo siento, lo único que paso es que le estaba contando a Ranma una historia interesante, pero como estábamos cansados nos quedamos dormidos, eso es TODO….Ahora con su permiso, me voy a la Universidad- se retiró Akane para no dar pie a más discusiones, detrás de ella todos salieron a su rutina diaria.

Ranma esperó a que se alistara y él también lo hizo, desayunaron evitando el tema y así Akane partió a la estación del tren.

-Te acompaño- saltó Ranma desde el tejado

-Amor- se sorprendió ella que no lo había visto por la prisa que llevaba –No hace falta, tendrías que ir y volver todo ese trayecto

-No importa, no es que tenga mucho que hacer- dijo poniendo las manos en la nuca despreocupado

-Está bien entonces- sonrió

Ya en el tren la joven Tendo le hablaba a su prometido de lo emocionada que estaba por sus estudios, había tenido que memorizar huesos, músculos, nervios, órganos y un sin fin de cosas más, sus ojos brillaban de emoción, sin duda esa era la carrera que había soñado, Ranma la escuchaba y se alegraba de saber que le apasionaba tanto, se imaginaba que era el mismo sentimiento que él tenía con las artes marciales.

Al tiempo llegaron a su destino, todavía hacía falta caminar unas cuadras más, como por inercia lo hicieron cogidos de la mano. Al fin se veía la entrada de la universidad, la ciudadela era grande con caminos de piedra y arboles a los costados de estos, los edificios de varios pisos en ladrillo limpio, destacaba una gran torre de reloj en el centro. La facultad de medicina se encontraba en el campus Hongo, Akane condujo a su prometido hasta ese lugar.

-espérame aquí, ya regreso debo regresar un libro en la biblioteca antes de la clase-

-pero llegarás tarde ¿no?...dime donde es y yo lo regreso por ti- le extendió la mano para que le diera el libro.

-toma, allá se encuentra la biblioteca, solo pásaselo a la señora que se encuentra en el gran escritorio-

-Supongo que nos despedimos, te veo en casa por la noche-

-Está bien- le dio un pequeño beso aprovechando que en ese pasillo no había nadie

Ranma camino despacio por el campus, era algo imponente a la vista, mucha gente con prisa, otros estudiando en los grandes salones, algunos repasando algo en los pasillos, en una esquina habían varias jóvenes a juzgar por su apariencia de primer año, estaban sentadas charlando de forma amena

-Escuché que Akane la chica de medicina que trae locos a los de nuestro salón llegó con un joven muy apuesto hoy, ¿será su novio?-

Ranma sacó pecho y caminó despacio con su característico ego por las nubes

-¿qué no salía con el guapo de Yahiko?-

La cara del chico cambió a preocupación y rabia, frunció el seño, apretó los puños y continuó su marcha

-No seas tonta, esos solo son rumores, además dicen que este joven venía de la mano con ella, deben ser novios-

Ahora sí, se alejó de la esquina del chisme y continuó a la biblioteca. Otro gran edificio con altos muros de ladrillo, pasó la puerta de arco para encontrarse con miles de estantes llenos de libros, un salón lleno de largos escritorios dispuestos en varias filas donde algunos estudiantes leían con interés diversos libros, al final de ese salón, el gran escritorio , detrás de ella una señora ya de edad con gafas gruesas, el cabello blanco recogido en un moño, con un vestido negro de tela gruesa, mangas largas y cuello alto, recibía libros e ingresaba información en un computador con una velocidad digna de una tortuga en tierra, la fila era de 10 personas, pero se movía a paso lento, el joven esperó paciente su turno, cuando al fin llegó ya había pasado una hora.

-Rayos que señora más lenta-

-Vengo a devolver este libro- pasando el texto a la señora

-déjame ver jovencito-la señora se ajustó las gafas abrió el libro en la parte de atrás, pasó el lector por él código de barras pero no lo logró, siguió intentado una y otra vez.

-¿le puedo ayudar?- extendió la mano Ranma hacia el lector

-ah aha ah, solo la bibliotecaria toca esto- le dio una palmada en la mano al joven, quién hizo una mueca malhumorado

Tras otros intentos, al fin pudo leer el código de barras

-bien, veamos- empezó a hundir las teclas del computador una a una con los dedos índices, El joven ya había apoyado los codos en el escritorio y reposaba la cabeza en las manos con resignación.

-Tendo Akane-

-Si ella misma, ¿ya puedo retirarme señora?-

-Señorita para usted joven-

-no me extraña de esta momia- -¿ya puedo retirarme SEÑORITA?-

-Este libro todavía tiene plazo de entregarlo hasta la otra semana, pero libro "Genética avanzada" si lo debe entregar hoy o tendrá una multa

La cara de desespero de Ranma era evidente, Salió refunfuñando del lugar en busca de su prometida.

En todo ese tiempo Akane ya había terminado la primera clase y tenía media hora antes de la siguiente, ni bien estaba saliendo del aula cuando algunos compañeros la abordaron, eso le recordaba a la secundaria cuando tenía que pelear con Kuno y todos los demás

-Akane, ¿quieres un café?- le ofrecía uno

-Akane ¿quieres tomar un té?- la invitaba otro

- Akane ¿almorzamos juntos?- insistía otro más

Siempre la misma respuesta con una sonrisa forzada –No, gracias, eres muy amable-

Al fin pudo salir de la multitud, se acercó a uno de los tableros que habían en la pared buscando su compañero de trabajo para la clase de genética, siguió con su dedo la lista hasta encontrar su nombre, al mirar hacia al lado se encontró con otra mano que buscaba lo mismo

-Lo ves Akane, es el destino, debemos estar junticos- se le acercó Yahiko

-El único que está destinado a Akane soy yo- resonó la voz de Ranma detrás de los estudiantes haciendo que estos guardaran silencio y le abrieran paso hasta llegar donde Akane

-Ranma- dijo la joven de cabellos azules con sorpresa

-Otra vez tú desgarbado, acaso no sabes que esto es un campus universitario, para E-S-T-U-D-I-A-N-T-E-S, no para salvajes como tú-

-A quién llamas salvaje, idiota, yo voy donde yo quiera… acaso ¿quieres pelea?-

-Si ves Akane, es un salvaje todo lo quiere arreglar a golpes, lo mío es el intelecto- dijo dándose leves golpes con el dedo en la frente

-Déjanos en paz- dijo la estudiante tomando a Ranma del brazo y llevándolo aparte ante la mirada atenta de los que ya se congregaban a ver la escena

- Recuerda Ranma "el novio de la estudiante no es el esposo de la doctora"- acabó de dar la estocada final Yahiko, lo suyo eran más las palabras que otra cosa, un gran bocón.

Ranma frenó en seco y en menos de un segundo puso su puño con fuerza en la cara del compañero atrevido de su novia, haciéndolo caer hacia atrás. Varias chicas se acercaron a ayudarlo, el muchacho sonrió, al menos había logrado que Ranma se ofendiera.

Akane miraba con preocupación, si le retiraban la beca, que sería de ella, además conocía de sobra el temperamento de su prometido, no dejaba una batalla a medias.

-vámonos ya, este es un debilucho- bufó Ranma retomando su camino, cogido de la mano de Akane, tampoco era su intención causarle problemas, pero esas últimas palabras habían calado hondo en su ser, ¿que acaso él no sería suficiente para la doctora Akane?, ¿perdería ella interés en el ahora que era toda una estudiante universitaria?

-Amor- lo sacó de sus pensamientos

-Discúlpame, no quería causar problemas, pero es que ese idiota-

- ya dejémoslo atrás… más bien dime ¿por qué no regresaste el libro?-dijo apuntando a la mano que lo sostenía

-Es cierto la señorita momia me dijo que este no es el que tienes que entregar hoy-

-¿momia dices?-

-Si la bibliotecaria-

-déjame ver- sacó de su maletín algunos libros y encontró el que debía regresar, rascándose la cabeza por la confusión…-je je je ¿pódrías?- dijo extendiéndole el libro correcto

-eres una descuidada-

- y tú un celoso-

-hmp, ¿celoso yo?- giro la cara avergonzado

Akane rio divertida por la acción de su novio y se despidió de él. Ranma realizó de nuevo la tediosa fila, entregó el libro y se dispuso a marcharse pero decidió darse una vuelta por el campus para esperar a su amada y almorzar juntos, al fin de cuentas no tenía nada más que hacer, de nuevo esa idea, siempre había entrenado para ser un gran artista marcial, él era un chico sencillo, pero al ver a su prometida tan entregada a la academia sentía curiosidad por el asunto.

Llegó a otro de los campus, más precisamente al deportivo, podía ver algunos estudiantes corriendo a través de circuitos, otros entrenaban taekwondo, futbol, gimnasia, en fin casi todas las disciplinas deportivas existentes, su corazón se llenó de emoción, era excitante ver a tanta gente apasionada por el deporte, se asomó a una de las aulas contiguas a los baños, el piso de madera le recordaba al dojo Tendo, adentro un señor de edad madura impartía una clase de artes marciales, hablaba calmado, les daba instrucciones claras a todos los estudiantes, se dedicaba en especial a los menos aventajados, su forma de expresarse asombraba al chico de la trenza, porque aunque el daba clases en el dojo de su suegro, nunca había reparado en el manejo que se le debe dar a un grupo, solo pensaba que ser maestro consistía en exigirles y enseñarles a dar los golpes y defenderse, en ocasiones se exasperaba con los niños berrinchudos o los menos aventajados, pero este sensei que ahora miraba era todo un experto.

El maestro se percató de la presencia de Ranma y lo invitó a pasar después de la clase, el joven se excusó diciendo que solo era un visitante, pero el señor insistió

-Pasa jovencito, puedo ver que entrenas, ¿Cuál es tu especialidad?-

-Bueno yo pertenezco a la escuela Saotome de combate libre-

-Ya veo, ¿tu maestro es el viejo Japosai?-

-fui entrenado principalmente por mi padre Genma Saotome, pero si he recibido algunas lecciones del viejo Japosai-

-¿Quisieras realizar un pequeño entrenamiento?- dijo el Sensei invitándolo con la mano

-Seguro- Ranma nunca perdía una buena oportunidad de demostrar sus habilidades

Ambos adoptaron pose de pelea, un ansioso Ranma sonreía, mientras que él anciano permanecía sereno.

-Ya puedo ver que eres un poco confiado, te aconsejo que no seas preso de tus emociones durante el combate-

El joven asintió y comenzó el combate, ambos saltaron, en el aire Ranma lanzó varios golpes con los puños y patadas, pero ninguno acertó, entonces regresaron al suelo, se repitió la misma secuencia, golpes y patadas, de nuevo neutralizados por el anciano.

Ranma comenzaba a divertirse pero le preocupaba que él maestro solo estaba a la defensiva, entonces inclinó su cuerpo casi tocando con la mano el suelo y elevando su pierna para alcanzar a darle una patada en el mentón, pero nada, el señor doblo su cuerpo hacia atrás esquivándolo, luego saltó dando vueltas en el aire y cayó sobre Ranma poniendo el puño en su cara, pero se detuvo y regreso a su posición serena con las manos detrás del cuerpo.

Los aplausos se escucharon por todo el lugar, varios estudiantes se habían reunido para ver la pelea, entre ellos una peliazúl que se acercó corriendo

-Veo que ya conociste a mi Sensei- dijo tendiéndole la mano

-Akane.. ¿él te entrena?- incorporándose

-si-…-sensei, él es mi prometido- dijo Akane un poco sonrojada. De nuevo los alumnos que estaban reunidos comenzaron a hacer ruidosos comentarios.

-veo que hacen buena pareja, me encantaría tenerte como mi alumno también, lástima que no pertenezcas a esta Universidad-

- si es una lástima- dijo Ranma con pesar

Pasaron los días en el hogar Tendo y todo estaba en aparente calma, Ranma retomó las clases en el dojo Tendo, estaba repleto de alumnos de todas las edades por lo que tuvo que repartirlos en diferentes horarios según edad y habilidades, por lo que comenzó a ganar más dinero, mientras que Akane hacia su mejor esfuerzo en la Universidad.

Una noche durante la cena, alguien interrumpió la tranquilidad

-Ni hao- una bicicleta se estrelló como de costumbre en la cabeza del pobre Ranma

Akane no podía disimular su disgusto, ahora que quería esa loca obsesiva.

-Podrías retirarte de mi cabeza, ¡me duele!- gritó molesto

-Shampoo sentirlo, Ranma- retiró la bicicleta

-que se trae Shampoo y ¿por qué no le dice Airen?- pensaba la joven Tendo

La familia la saludo invitándola a cenar, la amazona aceptó con gusto y así terminaron la cena hablando trivialidades.

-Shampoo tener que irse, yo traer esto para todos- sacó dos sobres de la canasta de la bicicleta, estaban marcados a mano

Familia Tendo

Familia Saotome

"Hemos aprendido a respetarnos, a amarnos y a construir un camino juntos"

Shampoo

Y

Mousse

Los invitamos a celebrar nuestro amor el día 24 de Julio

Lugar: Café gato

Hora: 3:00 pm

Todos la felicitaron y ella se despidió alegre, montando nuevamente su vehículo preferido.

A Ranma no le sorprendió la noticia, pero si le sorprendió que los invitaran, solo rogaba al cielo que ya no hubiera más trampas en el asunto, Akane no perdió ni un minuto de vista a su prometido buscando alaguna emoción reflejada en su cara, al parecer solo vio alivio.

Todos se retiraron, excepto Ranma que debía recoger los implementos del dojo y Akane quien tenía una lectura pendiente para el final del día siguiente.

Ranma terminó sus deberes, ya era tarde y el sueño se apoderaba de él, estaba sentado en el dojo y comenzaba a cabecear, cuando unos brazos lo rodearon desde atrás, el joven sonrió, atrayéndola más hacia él.

-¿Piensas ir?- le susurro al oído

-¿ummm?-

-A la boda ¿piensas ir?-

-no sé, ¿tú quieres que vamos?-

-Bueno, creo que está bien compartir su felicidad ¿no?-

-Entonces si-

Akane terminó con su lectura y quiso pasar un tiempo a solas con Ranma, la verdad es que desde aquél día en el que se habían quedado dormidos, la familia los vigilaba más que de costumbre.

El joven también la extrañaba, pero sabía que su autocontrol no le duraría mucho y la chica ya había dejado claro que hasta el matrimonio nada de nada.

Ella tomó la iniciativa y lo beso en el cuello haciendo que él diera un respingo, pero de inmediato se relajó y cerró los ojos complacido

-no juegues conmigo- le decía en voz baja

-solo un poco- le respondió juguetona

-no respondo entonces- le dijo aún con los ojos cerrados

-hmp, ya veremos quién es más fuerte- rió divertida

Siguió besándole el cuello, el permanecía sentado con las piernas cruzadas y las manos sobre las de ella, la joven continuó con las caricias, metió las manos por debajo de la camisa de él tocándole el abdomen y el pecho. En un rápido movimiento el chico de la trenza la atrajo hasta que quedó sentada a su lado pero en el sentido opuesto, entonces se inclinó y la besó con pasión, le dirigió las manos indicándole que continuara con lo que estaba haciendo debajo de la camisa, ella obedeció. Ranma pensó que tenía derecho a lo mismo, así que metió los dedos por la blusa de su amada a la altura de la cintura y con la yema subió y bajo por la espalda, el autocontrol se desvaneció por completo, necesitaba sentirla más cerca, entonces la sentó sobre él, sin romper el beso, continuaron con las caricias por debajo de la ropa, hasta que se separaron agitados.

-Oye, amor, en serio, no respondo, mejor paremos- le dio un beso en la frente tratando de tomar control de la situación

Akane estaba ruborizada, pero seguía sentada sobre él, lo abrazó con fuerza

-gracias por tu paciencia-

-ni lo digas- dijo Ranma suspirando

Pasaron las semanas y llegó el gran día de Shampoo y Mousse, la familia se puso sus mejores ropas para asistir al evento, El dr Tofú llegó temprano por su novia, fueron los primeros en salir de la casa, Soun, Genma y Nodoka llevaban kimonos tradicionales, fueron los siguientes en marcharse, Nabiki había avisado que tenía un trabajo de la Universidad en casa de Kuno y por lo tanto se arreglaría allá y llegaría directo a la boda, aunque no lo decían, todos sabían que ellos no solo iban a la misma Universidad y a la misma carrera, sino que prácticamente vivían juntos, solo les faltaba hacerlo oficial, la mediana de las Tendo era una chica moderna, el matrimonio no era lo de ella, a pesar que Kuno se lo había propuesto varias veces .

Ranma se había puesto un traje de pantalón y camisa formal, esperaba a Akane en la sala para poder irse

-Akane, nos vamos a perder la boda- gritaba ya cansado de esperar

-Ya voy, no me apures- después de revolver el closet se había decidido por un kimono amarillo claro con pequeñas flores de cerezo estampadas, se lo puso y decidió no maquillarse mucho, al fin de cuentas solo era una invitada más.

Al verla Ranma le sonrió y le dio la mano para salir de la casa

-Estás hermosa-

-Gracias-

-Tú estás muy apuesto-….-no digas que como siempre o te golpearé con el mazo-

-ja ja ja . Akane Tendo, la persona más tierna sobre el planeta-

-Cállate…. Tonto-

El café gato había sido decorado con los colores chinos típicos, rojo y dorado, mesas vestidas de rojo, en el centro había un gran pastel con los símbolos de prosperidad y amor. La abuela no había escatimado en gastos, el banquete era enorme. Poco a poco los invitados fueron llegando Ryoga con Akari, Ukyo y Konatsu, la familia Tendo y la Saotome, así como algunos familiares de China, amazonas y por último Ranma y Akane. La ceremonia fue celebrada por Cologne, de forma sencilla, finalmente llegó el "puede besar a la novia", la pareja se dio un beso sin problemas, al parecer no era la primera vez que lo hacían.

En la fiesta todo iba tranquilo, ya todos aceptaban a Ranma y Akane como pareja, Akari les contaba ante la mirada de un abochornado Hibiki , cómo su familia se había mudado cerca a la casa de Ryoga y por eso ahora le era más fácil tener citas, el chico además de continuar como maestro de artes marciales, ahora le ayudaba con la crianza de cerdos quienes misteriosamente le obedecían a todo lo que el joven decía.

Ukyo y Konatsu también parecían llevar una buena relación, ahora el joven era socio y ya no su sirviente, incluso estaban pensando en abrir otro puesto de okonomiyajis, se notaba que tenían química y aunque Ukyo aun tenía sentimientos por Ranma, le estaba abriendo un espacio en su corazón al muchacho.

Llegó la hora de las palabras, un emocionadísimo Mousse le compuso toda una poesía a su amazona, haciendo que más de uno soltara una lágrima, incluida Shampoo, se tomaron varias fotos con todos los presentes y comenzó la fiesta oficial. En algún momento de la noche la pareja de esposos se sentó con los jóvenes Akane y Ranma

-Bueno, cuéntanos Shampoo como fue que terminaron casandose- preguntó curiosa la joven Tendo

Shampoo sonrió y tomó de la mano a su esposo

-Bueno si querer saber Shampoo contar-

Flash back

Shampoo se marchó en su bicicleta después de dejar a Ranma con su amiga Zhen, detrás de ella corría Mousse, por fin la amazona se detuvo en un parque cercano, prácticamente se dejó caer en una silla y rompió a llorar, con las manos se tapaba la cara. Permaneció así durante unos minutos, el joven de cabello largo se limitó a verla con tristeza, finalmente se sentó a su lado y le paso el brazo por los hombros, trato de iniciar una conversación en su idioma natal, ya sabía que a su amada no se le daba bien el japonés.

-¿Tanto me odias querida Shampoo?- le dijo con tristeza al oído

La amazona guardó silencio y trato de calmarse

-No, no es eso, no te odio, es solo que tú eres para mí un amigo de la infancia y con Ranma….bueno él me gustó desde que supe que era hombre-

-pero dime Shampoo, ¿el alguna vez te demostró amor?-

La joven negó con la cabeza y dejó caer algunas lágrimas más

-no quiero ser malo contigo pero tengo que preguntarte ¿nunca te diste cuenta que Ranma amaba a Akane?-

-claro que sí no soy tonta…. Él la mira como… tú me miras a mí- dijo con algo de pena incapaz de sostenerle la mirada

El joven se sorprendió por las palabras, un tono carmín surgió de sus mejillas.

-Te propongo un trato-

-no me casaré hoy Mousse- se puso sería la chica de cabello lavanda

-No es eso-

-Entonces ¿qué?-

-Dame 10 citas, si no quieres casarte después de eso , yo me retiraré de tu vida para siempre…es una promesa-

La chica abrió los ojos, con renovadas fuerzas, pensaba que era algo simple para poder librarse del compromiso con su amigo.

-Acepto- dijo extendiéndole la mano para cerrar el trato

Los jóvenes regresaron a Japón para estar pendientes de su negocio, Mousse no tardó en invitarla a la primera cita; flores, chocolates, salida a comer, todo muy lindo pero la amazona fría como un tempano de hielo. Segunda cita flores, película en el cine, charla casual recordando sus aventuras de la niñez. Tercera cita salida a un festival tradicional – Mousse no se ve nada mal con ese kimono y el cambio de sus gafas por lentes de contacto le sienta bien- pensó la joven china. Cuarta cita, cena preparada por Mousse a la luz de las velas, charla con intensiones amorosas, elogios para la señorita –donde aprendió ese Mousse a ser tan romántico-. Quinta cita, él pobre chico pato sufrió una terrible migraña por el cambio de las gafas a los lentes, así que Shampoo decidió cuidarlo preparándole medicina tradicional. Sexta cita, regalo especial del joven a su amada, una hermosa cadena plateada con unas alas de dije –pero si es igual a la cadena que perdí cuando era pequeña, él todavía se acuerda…..cuanto lloré esa vez-. Séptima cita salida a un club, realmente no era el estilo de Mousse pero debía intentarlo, tomaron algunos cocteles, bailaron o al menos hicieron su mejor esfuerzo, la amazona se dejó coger de la mano camino a casa. Octava cita viaje a una playa cercana, al fin pudieron disfrutar del mar, tomaron el sol juntos, ella se dejó poner bloqueador en la espalda casi causándole un ataque al pobre chico, con su diminuto bikini, vieron el atardecer juntos, él se atrevió a acercársele y al ver que ella no lo rechazaba la tomó por la cintura y le dio un pequeño beso, la amazona se sorprendió por lo cómoda que se sintió con él. Novena cita –últimamente no hacen nada más que salir, se quedan en casa a atender el negocio par de malcriados- fueron regañados por Cologne, pero igual pasaron un rato agradable llevando juntos el negocio, hacían una buena dupla.

Decima y última cita, Mousse estaba desesperado, ya no tenía más ideas, caminaba de un lado al otro, de vez en cuando se llevaba la mano al bolsillo y tocaba una cajita aterciopelada

Y si ella me rechaza-

Y si nunca olvida a Ranma-

Qué tal si me obliga a volver a China-

Shampoo lo observaba desde la cocina y reía divertida

-No es necesario planear otra cita, estoy firme en mi decisión-

-Shampoo, por favor dame una oportunidad, algo se me ocurrirá para que me ames- con tono suplicante

-no, no hace falta otra cita, porque yo te amo-

El joven se sorprendió por la declaración, corrió donde su amazona para abrazarla y llenarla de besos, finalmente puso una rodilla en el suelo y sacó el preciado tesoro

Fin del flash back

Los invitados se habían acercado a escuchar la historia y se encontraban conmovidos por ella, todos se alegraban de la felicidad de la pareja.

La fiesta continuó animada, Ranma y Mousse se ofrecieron a traer bebidas a sus chicas, dejándolas solas en la mesa

-Shampoo alegrarse de que Ranma dejara a la chica de China, uds hacen mejor pareja- le dijó de forma muy natural, solo por entablar conversación.

-¿A qué te refieres Shampoo?- frunció el seño Akane

-A la chica, con la que salir Ranma Zhun , Zhin…-

-¿Hablas de Zhen?-

-Exacto, Zhen, muy linda pero no más que Shampoo- dijo con el ego elevado

-hmp, ellos solo son amigos- trató de parecer serena

-Shampoo no mentir, pensar que Akane saber- se empezó a incomodar, ya había dicho demasiado y sabía que iba a terminar mal de todas formas

-saber ¿qué?-

-bueno… yo.. te lo diré, pero Akane tú pensar que esto ya pasó y ahora ustedes estar juntos-

-Ya dime de una buena vez- empezaba a impacientarse la peliazúl

-bueno, durante unos días yo seguir a Ranma en secreto, el tener una fiesta de cumpleaños en casa de Zhen y su hermano, yo escabullirme entre los invitados con un disfraz y pues…- salió corriendo dejando a Akane con la duda, al cabo de unos pocos segundos regreso y le pasó una foto. Ranma y la chica besándose.

Continuará ….

Notas

-Este capítulo estuvo un poco lento, bueno es que se están adaptando a una nueva rutina, no pueden ir tan rápido.

-No falta el empleado (bibliotecaria) que es FLASH, flecha veloz, rápido del oeste, cuando uno lo necesita.

-Ese Yahiko si que molesta, ya que le den duro jajaj

-Shampoo habla en chino con Mousse y cologne, por eso no tiene errores en la conjugación de los verbos, al menos eso pienso, como ¿para qué? habla uno en otro idioma con alguien que es del mismo país jejeje

-Shampoo es una fastidiosa, pero Mousse me cae bien

-Gracias por leer , estaré atenta a cualquier comentario